Premio Pulitzer 2007 a un documental fotográfico, con la historia de un niño de 10 años enfermo de cáncer y el amor incondicional de su madre.Para quienes piensan que tienen mala suerte...
Premio Pulitzer 2007 a un documental fotográfico, con la historia de un niño de 10 años enfermo de cáncer y el amor incondicional de su madre.Kontu zaharrak (Cuentos antiguos), Joxe Arratibel, 1995
“Érase una vez una bella casa donde vivían un padre con sus tres hijas. El padre era viudo. Poseían muchas tierras y también abundantes viñedos y criados. Las tres hijas vivían placenteramente, sin necesidad de trabajar. Cosías, bordaban y, muchas veces, pasaban el tiempo viendo sus tierras.Las tres hijas discutían frecuentemente entre sí y, a veces, el padre también tomaba parte en dichas disputas.
Una vez, mientras comían, se produjo una gran discusión acerca de la necesidad o no de la sal. Como en todas las disputas, el padre y las dos hijas mayores se ponían de una parte y la más joven (Marixor, la cenicienta vasca) de otra. Discutieron sobre el padre o la sal, cuál de estos dos era más necesario en nuestro mundo.
-El padre es muy necesario -decía la hija más joven- pero, en mi opinión, la sal lo es más. En este mundo se puede vivir sin padre, pero no sin sal.” [Escuchado a Xabier Etxaniz Erle, en una charla sobre Literatura Infantily Juvenil, 25-4-2007. Vídeo de Nako Cadierno (ACEX).] Una foto de la presentación del evento presentado p0r Paco Palacios.
Educación integral: aula, calle, casa,... e Internet
"El aprendizaje cada vez depende más de la correlación entre lo que ocurre en el aula, el domicilio y la calle". |
| Manuel Castells. |
Me reído con este chiste

Remitido en una cadena de e-mails de parte de nuestro buen amigo Carlos Herrera, alias 'Carlos Arguiñano, del originario Valparaíso (Cuenca).
En ocasiones veo... la Historia con pesimismo...
... pero me vuelvo optimista cuando recuerdo la Prehistoria.Los escolares son como principitos...
+Más sobre "El Principito"+" L'essentiel est invisible pour les yeux", Antoine de Saint-Exupéry - Le Petit PrinceEl quiosquero feliz
No hay mal que por bien no venga,… al menos para algunos.Fue noticia el inmenso atasco. A muchos perjudicó en sus horarios y compromisos, pero también hubo algunos beneficios colaterales. Algunos nos dimos un doble paseo de ida y vuelta desde donde dejamos el coche hasta nuestro trabajo. Pero luego supe de alguien que hizo su agosto en la misma fecha: Un afortunado quiosquero.
Estando su tenderete al borde mismo del gran embotellamiento, se acercaron los primeros conductores y rápidamente vendió todos los diarios. Primero, las cabeceras habituales de prensa; luego los periódicos minoritarios o remotos. Los siguientes automovilistas aceptaron revistas, de temática general al principio y las especializadas después. Más tarde, los más desesperados chóferes recurrieron a los libros variados, las colecciones estrafalarias y los cuentos infantiles. Concluyeron aceptando los ejemplares decolorados de las paredes del puesto, algunos de los cuales habían cumplido años y estaban rotulados en pesetas.
Ante semejante avalancha de éxito y agotadas todas las existencias, el tendero feliz por la limpieza de inventario decidió cerrar el, nunca mejor dicho, negocio. Repleto de alegría, no sólo por las ventas, sino por la confraternización que demostraban unos clientes sin prisa y con ganas de hablar, que demostraban la alta función social de los kioscos de prensa.
De esta pequeña historia se deduce que, en ocasiones, la buena suerte de unos es la mala suerte de los demás. Y algo mejor aún, reconozcamos un aprendizaje capital. Hemos de adaptarnos a las circunstancias que no podemos revocar, aceptar los contratiempos y encontrar dentro de ellos las inesperadas posibilidades que nos ofrecen.
Versión para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2007/quiosquero.DOC
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

