Conseguir hijos o alumnos resilientes se puede lograr cultivando en ellos una buena autoestima, conociendo sus fortalezas y sus debilidades, descubriendo aficiones, incentivando la expresión de su emotividad e interpretando los errores como aprendizaje.
También es preciso desarrollar la creatividad, la proactividad, la flexibilidad, mantener buenas relaciones interpersonales, enseñando a pedir ayuda cuando se necesita, a reflexionar antes de actuar, a mantener el autocontrol y a apreciar la vida con optimismo y con el indispensable sentido del humor.