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Doble revelación


Cuadro de Ubidea (Ubide). Plaza y parroquia.
Ella tenía 8 años y él 9. Ella vivía en un pequeño pueblo, Ubidea, y él era un veraneante. Se conocían de todas aquellas antiguas vacaciones estivales de tres meses. Él llegaba la víspera del día de la fiesta de San Juan para iniciar las vacaciones.

Eran vecinos en dos casonas anexas, junto a la fuente de agua de hierro. De familia numerosa, la niña se ocupaba permanentemente de una hermanita de 3 años. Él llegó en el autobús a mediodía. A la tarde, al salir a la calle, ella le esperaba con la pequeña. Ella le dijo varias veces cuánto se entusiasmaba su hermanita de que él hubiera venido. Jugaron toda la tarde, y él tuvo que escuchar continuamente aquella cantinela de ella: "Nenita, dile cuánto te alegras de que él esté aquí".

Aquella noche, antes de dormirse, él se preguntaba por qué aquella niñita, que apenas le conocía, se alegraba tanto de su venida. Finalmente adivinó el maravilloso descubrimiento: Comprendió que ellas siempre son más sutiles e inteligentes, porque hablan por boca de otros, y descubrió lo que es el Amor.

Ubide (Ubidea) Una foto de pocos años después (2003)... 
Al fondo, Aduana de Arbitrios entre Araba y Bizkaia, junto a nueva casa al lado de la fuente de hierro
  Otra con la casa nueva de 2008.

-------- Actualización a 1-7-2020 --------
Nueva redacción como un haibun, para el blog colectivo "Máquinas de escribir".

¡Pedimos vacaciones!

Se acabó el curso y los más pequeños disfrutan del descanso estival. Los adultos también hemos bregado lo nuestro y el cansancio se ha acumulado. En el trabajo nos permitirán un mes de ausencia, pero -para que la recuperación sea máxima y nos encontremos pletóricos en septiembre- podrían darnos vacaciones en otros aspectos. Para empezar sería una gran ayuda que “cierta organización” dejase sus bombas en reposo, y cesase de acosar a los perseguidos, quienes podrían pasearse tranquilamente con sus familias, y los escoltas harían lo propio. Podríamos seguir sin más “perturbaciones callejeras” que las derivadas del ruido producido por las numerosas fiestas locales encadenadas. Finalmente se agradecería una ausencia total de descalificaciones e insultos entre políticos, porque los más vociferantes ya se han desprestigiado bastante.

Este ambiente festivo podría aprovecharse para que se encontrasen en alguna playa y amistosamente charlasen entre sí los políticos de diferentes partidos, y ojalá que hasta los pertenecientes a sectores enfrentados del mismo partido, lo que siempre es más peliagudo. Comentarían como “personas en bañador y con la barriga al aire” lo difícil de que está que nuestros jóvenes encuentren trabajo fijo y vivienda pagable, o los problemas para educar a nuestros menores y cuidar a nuestros mayores, procurando que todos disfrutemos esta corta existencia terrenal. Con suerte, después de un mes en este plan, todos comprenderíamos que nos complicamos innecesaria y mutuamente la vida, que ya de por sí comporta demasiadas tristezas y penas. Volveríamos con las pilas cargadas para, en lugar de aporrearnos recíproca y nuevamente, aprestarnos a socorrer entre todos a los más desvalidos, dialogando y aunando criterios para resolver democrática y pacíficamente tantas necesidades humanas insatisfechas.

Ha llegado el verano: ¡Dennos un respiro, por favor! Todos lo agradeceríamos, incluidos los más empecinados peleones. Recuerden que Ortega decía que “los únicos que no descansan jamás, son los necios”.

¡Vuelven los de la ESO!

El verano es ese caluroso periodo en el que alumnos y profesores descansan unos de otros, mientras padres e hijos se sobrellevan mutuamente a jornada completa. Aquellos matrimonios con hijos en los que ambos cónyuges son docentes constituyen los parias de la sociedad: nunca disponen de vacaciones plenas. A medida que los hijos crecen en años, la amenaza del “descanso” estival en familia alcanza dimensiones pavorosas, llegando a todo su apogeo con la adolescencia de los retoños. Ésas son nuestras penosas circunstancias actuales.

Cuando los nenes eran pequeños, el veraneo era una rutina fatigosa pero llevadera, fichando las ocho horas reglamentarias en la playa, tras cargar todos los bártulos como porteadores sherpas y recorrer bajo un sol de justicia los sólo varios kilómetros que te separaban de la mayor aglomeración humana que imaginar se pueda. Esos arenales donde los niños aprenden lo grande y poblado que está el mundo, con toda la diversa humanidad que se puede hacinar en tan poco espacio. Al nene le comprabas un completo juego de obrero de la construcción con pala, cubo y rastrillo, a la nena otro con figuritas y gafas de sol, y tras excavar varias toneladas de arena y transportar hectolitros de agua salada, podías confiar en que necesitaran simultáneamente una siesta. Incluso te quedaban fuerzas al anochecer para repasar, por aquello de que “los críos vayan adelantados”, algunos de esos piadosos cuadernos de vacaciones, con el que las editoriales cubrían su estación negra. Según los niños ganaban en autonomía locomotora y digestiva, se llegaba a poder viajar sin baca king size y tras el regreso, en sólo once meses te recuperabas plenamente para afrontar el siguiente verano.

Pero llega el fatídico día en el que tus obedientes y enmadrados hijos son abducidos hacia un extraño estado denominado adolescencia, mientras sus padres deambulan hacia otra estación llamada desesperación. La pubertad comienza cuando se encierran en su cuarto con un portazo para escuchar música y salen transformados en miembros de una tribu en la que rigen unas vestimentas estrambóticas y unas normas grotescas. Estos especímenes púberes comparten características comunes de la juventud de todos los tiempos, aunque han desarrollado mutaciones propias.

Con pantalones hipercantinflados, pendientes de filibustero y pelambreras paleolíticas, en definitiva pura moda lumpen, se permiten llamarte antiguo por tu forma de vestir. Ocultan a sus padres ante sus amigos, como si éstos no tuvieran sus propios padres y hubiesen surgido como berzas o por generación espontánea. Esta generación PlayStation son la prole Nescafé, que reclaman el éxito instantáneo. Primero exigen el premio, y luego ya se lo merecerán. Se creen todos que son hijos únicos, incluso en familias numerosas: demandan toda la atención sólo para cada uno de ellos.

Esta estirpe la forman aquellos niños del llavín en el cuello, que cuando volvían del colegio abrían la puerta de casa, donde sus padres no habían llegado todavía. No saben qué fue la Guerra Fría, ni recuerdan cuando la Unión Soviética se desintegró, y solamente han conocido una Alemania, un único Papa,… Creen que el sida y ETA han existido toda la vida, como el CD, el Walkman, el ordenador y casi el teléfono móvil.

Tratados como principitos en casa y en Primaria, se transforman en déspotas domésticos y demonios escolares en Secundaria. Frecuentemente desmotivados para todo lo que sea el deber, se oponen sistemáticamente a recibir órdenes e incluso ­en casos minoritarios­ adoptan actitudes violentas.

Los padres nos plegamos a su dictadura consumista, en la que les embarcamos por ser demasiado complacientes y por ofrecerles todo lo que creímos no haber tenido. Y luego con fatalismo nos asombramos por la adopción fervorosa que hacen de marcas y modas. Perplejos, atribulados y desorientados, los padres, a veces, quisiéramos presentar la dimisión. Hemos pecado de exceso de permisividad y empleado exclusivamente estímulos positivos (demasiados premios). A la hora de exigir hemos sido cada vez menos exigentes: Sólo, y a veces ni eso, se les requiere el aprobado en los estudios.

Los profesores luchamos a brazo partido. El resultado es esperable si consideramos que la ESO reúne turbas de adolescentes asilvestrados e insoportables, a menudo incluso para ellos mismos por la insatisfacción con la que viven su transformación, por otro lado completamente necesaria para alcanzar su madurez. Los tutores, como los padres, debemos brindarles un apoyo incondicional y, desde la afectividad no exenta de autoridad, evitar que cometan errores irreversibles como elegir caminos de droga o violencia, o frustrar sus mejores opciones de futuro personal y profesional.

La sociedad, en su conjunto, y las instituciones, los medios de comunicación, los hábitos sociales no ayudan demasiado. Una ciudadanía “adolescéntrica”, que elige a prescriptores adolescentes como modelos de pensamiento y actuación, que idolatra a cantantes o deportistas de éxito temprano con mínimo esfuerzo, y que parece proclamar no ya que el modelo ideal es la juventud, sino que erige a la irresponsabilidad como pauta de actuación. Prima la cultura “teenager”, el País de Nunca Jamás donde todos seamos “Peter Pan” para divertirnos y ser felices.

Los adolescentes se enrocan y eligen convertirse en adultos cada vez más lentamente. La adolescencia se extiende, adelantándose y prorrogándose, incluso se transmuta: ya no es una estación de paso, sino un destino terminal. Parecemos una sociedad de “adultescentes”, y la mejor prueba son esos parques acuáticos o temáticos, donde los padres barrigones se convierten en “gamberros” con una felicidad vergonzosa para los pocos lúcidos.

¿Y cómo hemos llegado hasta aquí? Reconozcámoslo: Si los jóvenes y adolescentes han tomado el poder, es porque los adultos se lo hemos cedido, más que porque ellos lo desearan poseer. Del pater familias, se pasó a una equilibrada división de la autoridad entre padre y madre, que consultaba y escuchaba la opinión de los hijos. El autoritarismo de las aulas y los “educastradores” fueron completamente repudiados, por la insufrible experiencia vivida en el pasado. Pero el péndulo no quedó ahí.

Fuimos olvidando la “educación” y pasamos a la “seducción”. Teníamos que convencerles, cuando todavía apenas podían discernir, y creímos que nuestro error era no motivarles, cuando se trataba de enseñarles a asumir sus responsabilidades. Incluso los padres y madres tratamos de ganarnos el cariño de los hijos, aspirando a convertirnos en sus amigos o colegas más que el embrollo de ser sus padres. De la equilibrada igualdad entre padre y madre, y entre hijo e hija, pasamos al erróneo igualitarismo de padres e hijos. Perdimos la autoridad que nos correspondía, y no llegamos a ser la referencia que ellos necesitaban, aunque no la pidieran expresamente. Toleramos sus caprichos, y por negociar y evitar el conflicto, cedimos a sus demandas primarias que condujeron a la “cultura de la litrona”, llegando a un momento donde el peligro de drogas y el riesgo de suicidios es mayor que nunca.

El sistema social y el subsistema educativo se organizan democráticamente por estamentos. Pero ni la relación paterno-filial, ni docente-discente deben ser “democráticas”, porque las funciones de padres y profesores no son equiparables a las de hijos y alumnos. La ausencia de autoridad paternal y docente no libera al adolescente, por el contrario le sume en una tiranía más despiadada. Ellos consideran, mayoritariamente, que sus padres y profesores son poco severos, y ­en el fondo­ aprecian y respetan más a los más exigentes. A menudo ­con su comportamiento inaceptable­ sólo están demandando el cariño y la atención que los adultos dejamos de prestarles. Los jóvenes, realmente, esperan que nosotros, los adultos, les guiemos, y en caso extremo repudian más la indiferencia y el “laissez faire” que el rigor.

El diálogo se complementa con la disciplina, la libertad con la autoridad, y las madres y los padres, que estamos cada día más comprometidos con la educación de nuestros hijos e hijas, debemos prescribir y sancionar, positiva y negativamente. Nuestros hijos nos escuchan más de lo que creemos, y nos quieren tanto como nosotros a ellos.

¡Ah, pero el verano siempre es adolescente! Y es legítimo añorar la juventud, y recordar la sentencia de Horacio, válida para cualquier edad, Carpe Diem! (¡Vive intensamente cada instante!). Y como decían en el “Club de los Poetas Muertos”: “Examínate de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado tu capacidad de amar y dar vida”.

Versión original: mikel.agirregabiria.net/2002/elpais8.htm

Versión en PDF: mikel.agirregabiria.net/2002/vuelveeso.pdf

Ayuda técnica sobre un Audi A6

Avería en Arganda del Rey, Km 25,5 de la R-3
Pido ayuda técnica para el caso siguiente, que nos está arruinando las vacaciones veraniegas.

Domingo 18-7-2010. Hacia las 12:00 del mediodía se enciende el piloto (testigo) rojo de baja presión de aceite en nuestro Audi A6 1.8T Multitronic. Se enciende tras un viaje de 450 kilómetros, en la autopista R-3 en un trayecto casi plano en el municipio de Arganda del Rey. Sigue encendido durante 3-4 segundos y se apaga por sí mismo. Pasado un rato, se vuelve a encender y se apaga. Paramos en una gasolinera y comprobamos que el nivel de aceite está en el mínimo, no por debajo sino justo en el mínimo. Añadimos un litro, con aceite sintético VW5010 aunque el anterior, que se supone "long life" era VW5030. Al parar, y al arrancar, la centralita indica todo OK. Tras 3-4 kilómetros vuelve a encenderse el testigo rojo, y se apaga. Tras unos segundos, vuelve a encenderse y decidimos parar y llamar a la grúa. Tras la espera, todo aparece OK y subimos con su motor el coche a la grúa.

Ante la disyuntiva de pasarnos aquí el verano, y siendo las opciones más verosímiles fallo de la bomba de aceite, del sensor, de la centralita,... ¿qué podemos hacer? ¿Sugerimos que si la máquina de testeo de Audi no detecta nada, se proceda al cambio de la bomba de aceite, filtro de aceite y del aceite (obviamente, long life). ¿Hay alguna válvula de sobrepresión en este motor turbo 1.8T que pueda abrirse o quedar abierta por alguna viruta? ¿Cuánto cabe esperar un diagnóstico, en esta fechas pre-vacacionales? ¿Nos largamos con el coche como está? ¿Alguna idea más? Podéis escribir en los comentarios. Gracias... Seguiremos informando...

Lunes 19-7-2010. Decidimos mover el coche un breve recorrido de unos 4 km hasta el Concesionario MotorSan de Alcalá de Henares, viendo que desde la base de la grúa donde se llevaron el coche pueden tardar entre 24 y 72 horas en transportarlo. Todo OK en el recorrido, como el día anterior, sin alta temperatura de aceite (ni de agua de refrigeración), sin tirones ni fallos de motor, sin ruidos extraños, ni sonido de taqués,... ni piloto encendido. Tras aparcarlo y moverlo casi tres veces, en recorridos cortos, todo parece correcto.

Martes 20-7-2010. El Concesionario nos comunica que necesita más tiempo para observarlo, pero no fijan fecha alguna para dar un diagnóstico. Seguimos a la espera tras haber visitado todo lo interesante del Turismo por Alcalá de Henares, incluida su Universidad (UAH).
Actualización del día: Tras llamar por sexta vez (porque ellos no demuestran prisa alguna) hacia las 18:30, nos informan que el mecánico cree que puede ser la bomba o el filtro. Que hay que esperar dónde hay bomba de aceite (si en Madrid, Barcelona... o Alemania), no saben cuánto tardarán en traerlo (24 ó 48 horas) y cuándo procederán a su sustitución,... ¡Vaya servicio Audi!
Estamos barajando ir en taxi (luego descartado por demasiado caro, 1,15€/km o unos 540€ hasta Alicante) o un coche de alquiler (entre 300 y 400 € una semana) para ir... y volver cuando nos arreglen la avería o lo que sea...


Miércoles 21-7-2010. Amanece y estamos decidimos a no pernoctar más en este histórico Alcalá de Henares, no por falta de atención de sus habitantes (que son sorprendentemente simpáticos -los de Audi deben venir de fuera ;-), sino porque nos esperan en otros lugares. Queremos agradecer los ánimos recibidos por Twitter y de Facebook. Por medio de un amigo hemos tratado de conectar con la persona Manager Community de Audi, lo que nos ha sido imposible porque... ¡no existe! (a diferencia de marcas hermanas como lo borda Manuela Battaglini en Volkswagen). Desayunaremos y esperaremos la primera llamada, si algún día la hacen, de MotorSan. Si siguen si llamar, tomaremos alguna decisión a partir de las 10:00.
A las 11:00, transcurridas 50 horas desde la llegada al garaje nos ofrecen un diagnóstico y un presupuesto. Concluyen, como ya adelantamos desde el principio, en sustituir la bomba de aceite, el testigo,... por 545€ y con entrega el viernes 23-7-2010, a las 18:00. Ojalá sea cierto. Decidimos esperar en Alcalá de Henares y, quizá, escribir una guía turística sobre el interesante municipio.

Jueves 22-7-2010. Nos lo vamos a tomar con calma, agotando el turismo local, y confiando en que el Concesionario MotorSan de Alcalá de Henares nos devuelva el malhadado A6 el viernes lo antes posible para proseguir viaje... cinco días después.

Viernes 23-7-2010. A las 11:30 llamamos a MotorSan y parece que nos entregarán el coche a las 13:30 (ó a las 17:30). ¡Paciencia, no perder la calma, y más paciencia es lo que nos recomendamos! Tampoco será antes de comer. Seguimos esperando hasta... las 15:50. Al final, lo recogimos y esa noche comenzaron nuestras vacaciones...

Esperando las vacaciones...


Ya estamos en verano, y dentro de un mes estaremos en Alicante,... ¡Qué bien sienta la AlicanTerapia, la mejor Geoterapia, o terapia por cambio geográfico!
Añorando las playas de Pilar de la Horadada (Alicante).
Remodelación del Parque Condesa Villar de Felices
O su cercana y polifacética provincia de Murcia, como en la imagen de Aitor Agirregabiria recogida en San Pedro del Pinatar.

Diez minutos diarios sin hacer nada

¿Cuándo fue la la última vez que hicieron absolutamente nada por 10 minutos completos? Sin enviar mensajes de texto, hablar o pensar siquiera? El verano, el veraneo en cualquier época que sea, o las vacaciones son un buen momento para aprender a meditar, a estar diez minutos sin hacer nada.

El experto en atención plena, Andy Puddicombe, describe el poder transformador de hacer precisamente eso: refrescar la mente durante 10 minutos al día, simplemente estando consciente y viviendo el momento presente. (Sin necesidad de incienso ni sentarse en posiciones extrañas.)

Post que estuvo en borrador desde el 7-1-2013.  
Recuperado retrospectivamente ocho años después.
Otra versión en español de la misma conferencia.

Felicidad, experiencias y el recuerdo que dejan,...

Daniel Kahneman, psicólogo y Premio Nobel en Economía en 2002, fundador de la economía conductual revela cómo nuestro "yo que tiene experiencias" y nuestro "yo que recuerda" perciben la felicidad de manera diferente. Esta nueva revelación tiene profundas implicaciones para la economía, las políticas públicas... y nuestra propia conciencia de nosotros mismos.

El factor tiempo, la duración, apenas tiene influencia en la historia que recordamos de lo que vivimos. Influye, sobre todo, el final que condiciona nuestro recuerdo. Nos descubre nuestros dos yos: el yo que experimenta el presente vivo y el yo que recuerda el pasado vivido. Ambas identidades mantienen muy diferentes nociones de lo que es la felicidad.

Daniel Kahneman también nos habla del Estudio sobre Felicidad de UP-TNS Gallup, de muy recomendable lectura. Y esa Encuesta Gallup da una cifra: 60.000 $/año (para los norteamericanos). Ese el salario de la felicidad. Por encima de esa cifra, ganar más dinero no aporta más felicidad,... al yo que vive la experiencias (aunque sí lo haya al yo que recrea, recuerda, su historia). Por eso, quizá sea cierto que el dinero no da la felicidad (siempre que se cuente con ese mínimo de 43.600€ al cambio). 

Obligado es realizar el experimento mental sobre las próximas vacaciones que nos propone Daniel Kahneman. En nuestro caso, nos ratifica que acudir a nuestra habitual AlicanTerapia en Pilar de la Horadada (Alicante) es una magnífica elección. Muy recomendable su libro «Pensar rápido, pensar despacio», que se puede leer íntegramente en este enlace de Google Books.

Muchas más con la etiqueta TED..

Premisas para un Paseo Perfecto

Premisas para un Paseo Perfecto 
Pasear es algo sumamente personal, como aprender, por lo que es muy subjetivo opinar sobre las mejores condiciones de lo que cada persona entiende como un paseo perfecto. Ello no obsta para compartir con quienes nos acompañan en este blog algunas creencias al respecto. 
Las condiciones del caminar por caminar pueden ser muy variables, con compañía -humana preferentemente- siempre es mejor, o con música, pero la esencia misma de pasear en nuestra particular perspectiva requiere estas seis condiciones:
  1. Paz interior, ese tesoro de saber muy íntimamente que se dispone de ese tiempo destinado exclusivamente a dar pasos por el simple (y profundo) placer de hacerlo.
  2. Agua, sí, el líquido elemento del planeta Tierra (aunque debiera llamarse agua). Para algunos el agua debe estar presente, mejor si es con Arena por la costa, o en su defecto en forma de lluvia,...
  3. Sentidos, sentimientos, sensaciones, sol,... Pasear es percibir a un ritmo natural (no como corriendo o en bicicleta) todo ese cúmulo de interacciones internas y externas,... una fórmula inmejorable para pensar sobre cualquier tema que nos interese.
  4. Entorno, escenario,... Cada paseo es un recorrido de lo esperado en búsqueda de lo inesperable,... por una ruta conocida que cada día desvela un secreto,... 
  5. Aire, armonía, amanecer, atardecer,... otro elemento esencial como el agua. La brisa en el rostro, en los brazos y piernas, la respiración óptima, la adecuación mimética a la naturaleza circundante.
  6. Ruta, reto, ritmo, respiración, relax, retazos de conversaciones al pasar, recuerdos en fotos,... ese conjunto de factores retroalimentados que se generan al pasear por un recorrido en un tiempo dado, con una atención dispersa pero plena.
Premisas para un Paseo Perfecto Las imágenes se corresponden a algunos de los paseos de lujo como el de hoy que permiten las vacaciones,... o cuando proceda el retiro jubiloso,...
Otros posts sobre paseos,...

Regalos sospechosos

Entre las primeras tareas al llegar al hogar tras unas vacaciones, además de comprobar cómo va Internet, toca leer el correo postal acumulado. Por cierto: ¿Cuándo se prohibirá gastar papel en esto? Calculamos, es nuestra predicción, que más de diez años, pero menos de veinte... Entre el spam de fibra extraída de árboles y junto a facturas de todo tipo, y quizá por ello mismo, nos encontramos tres obsequios de entidades que nos facturan regularmente:
  • El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, a través de la facturación de Iberdrola y contra el planE (que terminarán de pagar nuestros nietos) en una campaña de IDAE, nos regala dos bombillas de bajo consumo que pasaremos a recoger a Correos en fechas próximas.
  • La Diputación Foral de Bizkaia, Territorio Histórico donde pagamos religiosamente nuestros impuestos, en una carta muy personalizada y mediante un 'servicio pionero' del proyecto BiscayTIK nos regala una cuenta de correo, que podemos personalizar como agirregabiria@bizkaia.eu mediante un fácil protocolo de apenas unos segundos. Se agradece "la intención de acercar la Administración Pública a la ciudadanía y convertir a Bizkaia en referente internacional", pero quienes nos leen sigan escribiendo con preferencia a agirregabiria@gmail.com.
  • Google nos envía el primer correo... ¡postal! con un regalo de 50€ para probar AdWords. El truco publicitario es demasiado evidente porque caduca mañana y para activarlo es preciso previamente facilitar los datos bancarios (véase en el recorte inferior). Gracias, pero seguiremos sin facturar nada...

Lo mejor y lo peor del paso del tiempo

Lo mejor y lo peor del paso del tiempo
The Risks In Life and the Invertiblity of Time Passing. Painting by Errol Jameson

"Los poetas jóvenes se lamentan del paso del amor; los viejos, del paso del tiempo. La diferencia es sorprendentemente pequeña", señaló el aforista Mason Cooley. Temas eternos para la literatura y la poesía son el amor, el tiempo, la edad, el discurrir de la vida,... 

Estas largas vacaciones de casi cinco meses, los paseos por la playa desde el final de la primavera y hasta el otoño, otorgan tiempo y espacio para algunas deducciones que seguramente serán comunes y compartidas. Hoy recogemos dos ideas sobre el paso del tiempo (the passing of time).

Lo peor del paso del tiempo es la gradualidad, esa leve erosión de nuestras capacidades y talentos, casi imperceptible en el día a día, pero que llega a advertirse a medida que los años van pasando. La naturaleza opera así, con infinitesimales cambios hacia el desorden, una ínfima pérdida que se va acumulando y nos termina alcanzando,... No es vano, Noah Chomsky nos advirtió que ese mecanismo humano de gradualidad es la tercera de las diez estrategias de manipulación mediática en la propaganda y la comunicación (véase en este otro post), imitando un fenómeno habitual de la vida.

Lo mejor del paso del tiempo es su carácter validador, porque nada mejor que el tiempo para verificar la calidad de lo más importante de la vida: El amor, la familia, el trabajo, el legado,... Una pareja puede ser para la eternidad en un día, pero la duración temporal de una relación amorosa o amistosa es un parámetro inmejorable. Lo mismo sucede con nuestras vocaciones o aficiones, con nuestras lealtades y compromisos, con el legado de nuestra vida en forma de personas que nos recordarán: el tiempo es el gran notario de nuestra existencia, del paso de generación en generación.
Lo mejor y lo peor del paso del tiempo

Explotando universos en cadena...

Para acabar las vacaciones, un juego de habilidad... con el ratón. Se ha de esperar a que se cargue, ignorar la publicidad y hacer clic en PLAY. Post programado con antelación.

Post-Navidad

Cuando termina la Navidad, queda el doble regusto del exceso de mazapán y el renovado deseo de cambiar.

Han sido días de vacaciones, reunidos en familia, con la sensación de que el nuevo año será distinto, exactamente igual que lo que pensamos hace un año, dos, o tres,… En fiestas hemos vuelto a brindar con los allegados habituales, los susodichos parabienes, con parecidas bajas expectativas de cambios reales. Pero el espíritu navideño todavía se impone, en alguna medida, y algunas novedades siempre promueve.

Un nuevo año es una inmejorable oportunidad de metamorfosis, que debemos aprovechar. Ante la locura de las rebajas, ¿por qué no reenfocar? Sería mejor rebajar… el consumismo mismo, olvidar la compra compulsiva, ganar la batalla de ir a adquirir sólo lo necesario, pasar con indiferencia ante lo superfluo. Acumular más trastos no nos aportará nada de bienestar. Es preferible que tras la navidad, sintamos sin ajetreos la rutinaria tranquilidad, esa imperceptible levedad que aporta felicidad.

En el fondo, sólo ansiamos la paz, la interna, la familiar, la laboral, la social y, por qué no, la gran Paz que nos niegan los acontecimientos que no controlamos, que nos desbordan, ante los que no sabemos cómo reaccionar. Quizá se pueda ofrecer una receta: No dejemos que nadie nos imponga su desquiciada ferocidad, su inducido terror, su destructivo odio… Más que la “técnica del avestruz”, se trata de adoptar la “técnica de la jirafa”: elevar la perspectiva sobre las negras excepciones aisladas, ver la grandeza de tanta buena gente que vive, trabaja y hace el bien cada día, sin salir jamás en portadas.

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/postnavidad.doc

Mad Science: Actividades lúdicas de Ciencia

Mad Science es, según su web www.madscience.es, "un suministrador líder mundial de actividades de ocio educativo y aprendizaje innovador basadas en la ciencia y sus valores. Nos dirigimos a niños y jóvenes de 3 a a 18 años con un exclusivo e innovador Programa de Actividades que incluyen tanto Programas Educativos formados por Talleres Escolares, Talleres Extraescolares y Programas de Vacaciones como emocionantes Programas de Ocio Científico que incluyen Cumpleaños y Fiestas Privadas, Espectáculos Interactivos, Eventos de Empresa e Institucionales o Actividades Promocionales". Esta franquicia con veinte años de experiencia en otros países, está presente en nuestra realidad escolar en actividades extraescolares y conmemoraciones especiales como nuestra "Semana de la Ciencia".

Cuando el tiempo se desliza... es señal de felicidad

Tarde, muy tarde, he descubierto un infalible medidor de felicidad. Es válido sólo para quienes tenemos la manía de contarlo todo: los horas que faltan para el fin de semana, los días para irnos de vacaciones, o las tareas que nos quedan para concluir la jornada....
Feliz se es... cuando se deja de contar, de calcular, de aguardar,... Cuando aceptamos que las cosas se suceden con naturalidad, fruto de la semilla sembrada, conclusión lógica de lo inicial y de lo intermedio... Quien cultiva y cuida, recoge -en algún momento- la cosecha.
El tiempo bien se desliza,/A una velocidad perfecta,
/ Si no quieres que la vida,/ Vaya más rápida ni más lenta.
Trata sólo de sentirla, / Cuando se te viene y se te acerca,/
como el pudor que ansía,/ la única feliz existencia.

He perdido las prisas,...

Calma alicantina
He perdido las prisas,... Si usted las encuentra, puede quedárselas, porque ya no las necesito. Me ha llevado 65 años perder las prisas, que eran consustanciales con mi personalidad,... Incluso en mis mediocres poesías casi siempre se citan las prisas,... 

Ha sido un aprendizaje que ha llevado su tiempo, con una lección magistral final de mi nieto mediado. Hoy salía de viaje, algo que siempre acentúa mis habituales prisas, y Mateo me ha dicho que me iba a enseñar a jugar con unas aplicaciones que había instalado en el móvil de su tío Aitor. Le he atendido, pero muy brevemente, y he salido para un viaje de 8 horas. 

Todo el trayecto entre Alicante y Getxo me he recriminado no haber dado a mi nieto mediano esa inmensa oportunidad de ser enseñante, de que ayudase a su aitxitxe (abuelo) con su inmensa sabiduría de los cuatro años. 

Ahí se han volatilizado mis prisas, para siempre, definitivamente. Ya me ha costado entender que cuando lo importante son las personas, especialmente las más pequeñas y queridas.

Nota final: Ya hace más de 20 años mi sobrina mayor Amaia nos dio un aviso cuando al llegar al destino de vacaciones, y con todo un mes por delante, al hacer la primera compra en el supermercado  y cuando les pedía que fueran más rápidos me preguntó: "¿Tío, tenemos prisa?".

Las reglas de la vida

Para ser felices, los jóvenes deben comprender y observar las leyes que rigen el juego de la vida, y los mayores conocer incluso sus excepciones.

La jovencita dijo a su madre: “No quiero volver a clase; esos estudios ya no me interesan”. A continuación, le contó con detalle sus… vagos proyectos. Prefería abandonar el ciclo de grado medio, a mediados de curso, para ‘descansar’ seis meses y después abordar un bachillerato y un ciclo de grado superior. En sus fantasiosos sueños, se iba a preparar para un gran esfuerzo… relajándose durante medio año sin más dedicación que haraganear de lunes a domingo.

No es un caso aislado entre nosotros. La familia no logra disuadirla, porque ella sabe combinar muy favorablemente su doble vertiente de niña y mujer. Al borde de la mayoría de edad, su mentalidad infantil le permite suponer que la vida es un juego, donde las decisiones no provocan consecuencias, y su soberbia actitud de casi adulta la lleva a reivindicar su libre capacidad de decisión.

La realidad es muy diferente a lo que ella supone. Unos meses sin obligación alguna marca negativamente su porvenir. Nadie que se acostumbra a la molicie recobra la actividad, simplemente porque llegue una fecha en el calendario. Aquel abandono prematuro, sin más argumentos que la simple y común pereza, en muchas ocasiones no puede ser corregida por progenitores y tutores, y significa el fin de los estudios en la etapa más propicia.

Hemos de saber explicar al sector menos estudioso de nuestra juventud que no merece paga ni vacaciones quien no trabaja, y estudiar es el trabajo de niños y jóvenes, quienes han de cumplir con su derecho y su deber de educarse. Si alguien no hace nada por los demás, ni siquiera por sí mismo (porque estudiar a quien más beneficia es a uno mismo), no puede esperar nada de la vida. Existe una regla básica en la naturaleza: todo cuesta un esfuerzo y quien no está dispuesto a aportar su contribución, a corto, medio o largo plazo cuenta con un negro futuro.

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/reglas.DOC

Casi un semestre de vacaciones de un septuagenario


A modo de resumen del semestre más tranquilo y alicantino de nuestra historia.