Renault Twizy, el segundo coche de la casa

Renault Twizy
Hemos podido realizar una completa prueba del Renault Twizy gracias a la rápida respuesta de Renault (a través de su atendida web oficial), que tras solicitarlo inmediatamente nos puso en contacto con el Concesionario de Bilbao Gaursa Autoak, c/Gran Vía 63-65, 48011 Bilbao, tel. 944417450. Su Asesor Comercial Javier Peña Martín nos atendió a la perfección, por teléfono inicialmente y hoy mismo nos ha acompañado en un recorrido de evaluación.

El Renault Twizy es un automóvil biplaza del segmento A producido por el fabricante francés Renault en la planta de Valladolid desde 2011, según Wikipedia. Es uno de los cuatro vehículos Renault ZE (vehículo eléctrico). Este automóvil es construido enteramente en la factoría Renault de Valladolid, y se ha comercializado hace unos pocos meses, en la primavera de 2012. El vehículo de pruebas (al menos había dos en Gaursa) era de un bicolor muy sobrio (foto), en contraposición con los llamativos Twizy 45 expuestos en una céntrica esquina del Concesionario que llamaban la atención de los viandantes curiosos (foto que demuestra lo señalado).
En el Concesionario Gaursa Autoak también hemos admirado y fotografiado un Renault Fluence Z.E. (imágenes), del que también nos gustaría hacer una prueba. Conversando con Javier Peña hemos descubierto que es extensible la oferta de recibir gratuitamente un Twizy 45 al adquirir no solamente un Renault Espace, sino con la compra de cualquiera de los Renault Latitude y con casi todos los Renault Laguna. Sorprende que magnífica oferta de renovar todo el parque automovilístico de un hogar no esté más destacada en la publicidad convencional o en la propia web oficial de Renault, donde hay que buscarla en la letra pequeña.

Adjuntamos, bajo este párrafo el vídeo de la primera parte del viaje. Posteriormente, hemos dispuesto de la oportunidad de apreciar directamente la conducción del Renault Twizy.


La experiencia ha corroborado toda la documentación previa de la que disponíamos. El Renault Twizy se confirma como un perfecto segundo coche de la casa, biplaza urbano, plenamente eléctrico, económico y ecológico, fácil de conducir, aparcar, comprar y mantener.

Dentro de la creciente gama Renault Z.E. (cero emisiones de CO2, o vehículos totalmente eléctricos), donde junto a esperadas y próximas apariciones ya se cuenta con la exitosa furgoneta eléctrica Renault Kangoo, el Renault Twizy nos ha parecido la opción más interesante para un potencial comprador particular.
Renault Twizy

Existen comercializadas dos versiones, Twizy 45 y el Twizy 80 (o Twizy, simplemente) en tres variantes de equipamiento, llamadas «Urban», «Color» y «Technic». Un total de seis variantes, en una gama de precios de espectro muy estrecho y ajustado. Los números 45 y 80 responden a las velocidades máximas alcanzables, 45 km/h y 80 km/h. La opción más modesta, Twizy 45, cuenta con la ventaja de no exigir carné de conducir, bastando la licencia AM propia de los ciclomotores. Siendo mínima la diferencia de precio, sólo esa razón justificaría no disponer de un motor (siempre limpio y eléctrico) que permite moverse con más agilidad por la ciudad y los accesos a las urbes, el ámbito natural del Renault Twizy .

La conducción, muy fácil y cuyo período de adaptación se concluye en unos minutos, ha de iniciarse por saber acomodarse en los dos asientos disponibles: el delantero del conductor y el trasero del pasajero. Sentarse ante el volante es muy fácil, sorprendiéndonos la distancia de las "puertas" (protecciones laterales, opcionales pero recomendables en el Norte) y con la única novedad de un cuarto apoyo, adicional al cinturón corriente, y que consiste en otra cinta para l hombro izquierdo. Así se mejora la sujeción y, a diferencia de la mítica moto BMW C1, se puede conducir sin casco.
Renault Twizy
El acceso a la plaza posterior, a pesar de las apariencias, se facilita adelantando (que no inclinando) el asiento delantero y entrando por la derecha del vehículo, para evitar el cinturón delantero. El asiento, no demasiado mullido como el que le antecede, va en una posición elevada y al no disponer de ventanillas laterales ofrece una visión hacia delante (más tranquilizadora que cuando se mira hacia atrás en un Smart y se ve la casi nula distancia con los vehículos que nos siguen. Todo esto, y cierto tacto al conducir, nos recuerda que casi vamos en una moto, sólo que con la estabilidad de un coche,... estrecho con unas vías transversales de menos de 1,1 metros.

El bajo centro de gravedad que otorga el peso de las baterías de litio-Ion ubicadas en la parte inferior de la carrocería (un centenar de kilogramos en un total de 473 kg. del Twizy 80), los cuatro frenos de discos macizos, el airbag para el conductor, y la rigidez de la suspensión hacen del Renault Twizy un coche seguro, incluso con la motorización máxima de 13kw, equivalente a 17 CV.

El equipamiento, por lo demás es austero, con un cuadro de mandos con lo esencial como la autonomía, y un gráfico ilustrativo de la potencia (y consumo eléctrico) que requerimos, o con la recarga regenerativa que logramos en la fase inicial del frenado. No hay dirección asistida (ni se necesita por el poco peso), ni servofreno (que se muestra aparentemente duro, pero con gran capacidad de retención), ni ventanillas (de ahí que sea ruidoso, aunque no para los peatones por lo que se puede activar una alarma sonora),... y con un "maletero" muy reducido (31 litros y de acceso complicado).

Con la subvención del Estado, compatible y complementaria a la de algunas autonomías como la vasca, se puede llegar a subvencionar hasta el 50% del precio de la base imponibles (antes de impuestos). Con el sistema (o truco) de Renault de no vender sus baterías de litio-Ion, sino alquilarlas por entre 40-50 euros al mes, al particular le puede salir un Renault Twizy por entre 4.500 y 6.000 euros. El alquiler facilita no sólo un menor precio de adquisición, sino la garantía de que Renault repondrá todo el sistema de almacenamiento eléctrico si su capacidad se reduce a menos del 75% inicial (de 6,1 kWh en carga máxima).

Con una recarga que cuesta apenas un euro en un enchufe ordinario de 220 V., en sólo tres horas y media. Permite recorrer entre 80-100 Km. con un coste mínimo. En definitiva, con un Twizy podemos disponer de un coche urbano biplaza durante todo un mes por el coste equivalente de un único repostaje de contaminante combustible fósil (gasoil o gasolina).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mikel, no puedeo estar completamente de acuerdo con las consecuencias que se deducen de "repostaje de contaminante combustible fósil". La electricidad puede incluso ser más contaminante que que la gasolina/gasoil en el caso de no proceder de energías renovables. Y me explico si la energái se produce hay un rendimiento, si se transmite por la red eléctrica hay una pérdidas, si se cargan unas baterías hay unas pérdidas también y en el uso el motor no es 100% eficiente a pesar de ser eléctrico. Vamos que ojo con lo de los coches que no contaminan. Solo es cierto en la medida que: no se contamina localmente en el lugar de uso (interesante para cidades con gran tráfico) y no se contamina en cuanto se usen procesos "limpios" o "renovables" de producción de energía eléctrica. Por lo demás muy interesante visión y comentarios.

Mikel Agirregabiria dijo...

¡Gracias por el comentario, que precisa lo comentado en la entrada!

Tus datos son reales, pero hemos de considerar que la energía eléctrica se está nutriendo crecientemente de fuentes renovables de energía, como la solar (en sus diferentes modalidades), la eólica, hidráulica,...

Y, además, esas fuentes son más cercanas, más autóctonas y crean una menor dependencia energética, actuando de estímulo (ético y económico) para el fomento de las renovables en sus diferentes modos.

Todo ello, y tal y como comentas, para evitarnos la contaminación local de nuestros municipios (y de nuestros propios pulmones en garajes,...).

Saludos y a proseguir en los matices, porque queremos seguir con algunas pruebas de coches eléctricos (incluidos los híbridos).

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