Programa. Ponencias de César Coll (Presentación, abajo) y Elena Martín (Presentación y vídeo 1, 2 y 3). Fotos diapositivas.
Un adelanto de Elena Martín from Mikel Agirregabiria on Vimeo.
Un adelanto de Elena Martín from Mikel Agirregabiria on Vimeo.
¡Gracias a tod@s, y especialmente a los más tempraneros, familia aparte (muchos vía Geni) y compañeros de trabajo in situ; Josu (por e-Card, imagen adjuntada), Blanca, Iñaki (por Kukuxumusu), M@k (vía Facebook), Ion Antolin (también por Facebook), Erikenea (vía Twitter directo), Lidia (por SMS), Joseba (SMS), Maestra Reiki, Netlog, Red Karaoke, Unyk, Foro Coches, Todo Pocket PC,... y ya no recojo más, pero se lo agradezco a tod@s!
Convocatoria mundial de IBBY (International Board on Books for Young People) , desde 1965 en la fecha de nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen. La Organización Internacional para el Libro Juvenil cuenta con secciones en todos los continentes. El Cartel de este año 2008, está editado por la sección de Tailandia y fue realizado por Chakrabhand Posayakrit. De su texto extraemos: "Se educa a los niños haciéndoles leer inscripciones grabadas en hojas de palmera que luego se colocaban sobre pequeñas mesas plegables diseñadas exclusivamente para leer sobre ellas".
Con la aplicación Password Bird se generan posibles contraseñas fáciles de recordar, pero robustas a la vez. Luego, con The Password Meter se verifica la fortaleza del password y se introducen pequeños cambios para alejarnos de los estándares. Un ejemplo: PasswordBird solicita un nombre, una palabra y una fecha. Pongamos Carmen, Paz y 3-4-1953. A continuación nos propone una clave, que puede ir variando pulsando el botón 'Make a new one'. Nos indica, entre otras, pazmen53. Llevada esta propuesta a The Password Meter, esta utilidad nos indica un valor de sólo 34%, pero nos aconseja poner mayúsculas PazmeN53, 62% de score; incluir símbolos P@zm€N53, 88%; añadir caracteres, P@zm€N453, con resistencia 100%. En síntesis: Debe contener ocho caracteres, con mayúsculas (2),minúsculas, símbolos (2), y números (2). [Más sobre claves...]
Instituido desde 1996 se celebra este día, casualmente en coincidencia con el Día de los Locos (de los Inocentes o Bromistas), para impulsar el humor y el buen ambiente en el ámbito laboral. Nos recuerda la perspectiva irónica de las especies trepas (véase este vídeo), con enfoques cómicos y animalescos (como en este anuncio o en este otro similar), o, incluso, situaciones grotescas inimaginables en nuestros serios entornos de trabajo. Ojalá nos sirva para reivindicar el buen humor como proponía Bill Bernbach, según nos recordaba recientemente Sergio: “La gente con la que trabajas en una buena agencia debe reunir dos requisitos. Número uno: tiene que ser gente maja. Y número dos, tiene que tener mucho talento. Lo siento por el tipo amable pero no tiene talento: no vale para el negocio. Y no doy ni cinco céntimos por todo el talento que posea un hijo de perra: no le quiero. La vida es demasiado corta”.
Este meme le llegó á Raquel y se lo pasó a Makgregory. M@k nos lo reenvió a varios y, por mi parte, acepto el reto. Es una pregunta fácil y difícil, todo a un tiempo. Caben dos respuestas, aparentemente divergentes y, sin embargo, lógicas. Por un lado, y por mi edad "madura" (en tres días cumpliré 55 años), no odio ningún día; simplemente, no me lo puedo permitir. Y esto es verdad. No odio a ningún día en especial, ni uno tan incómodo como hoy que vuelvo de dos semanas de vacaciones (un lujo, ya lo sé) y estoy especialmente cansado de la jornada. También molesto por no haber podido acudir a la interesante convocatoria para la que me había apuntado. Desde el otro punto de vista, y reconociendo sinceramente que cada día me parece un regalo inmerecido, también he de admitir que odio a todos los días un poco, porque son demasiado breves y porque me recuerdan un progresivo declive... que todavía no acepto con plena naturalidad (aunque voy aprendiendo). No llego a ser un potencial comprador del reloj para pesimistas, pero he pasado de ser un impenitente contador de días que faltan (para vacaciones,..., aún me queda algo) a ser un usurero de días que gasto con cuidado, sabiendo que eso es lo que se mide cuando nos preguntan "¿cuántos años tienes?". En síntesis y con sinceridad, creo que he superado la etapa de odiar los lunes, o enero, o los días laborables. Pero, y en positivo, adoro los primeros días de las vacaciones (especialmente de las veraniegas), amo los viernes (desde la madrugada), y disfruto de las fiestas en familia y con amigos.