«He cometido el peor de los pecados: no he sido feliz» 📖✨ Jorge Luis Borges convirtió su angustia existencial en una de las reflexiones más profundas de la literatura universal. https://t.co/rwt7fOdCMv ¿Es la felicidad un deber ético o una ilusión inalcanzable frente a la… pic.twitter.com/gutMBzdbXd
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) September 6, 2026
"No fui feliz": Borges ante la felicidad perdida
La niña del napalm, de la imagen más terrible a la paz
El 8 de junio de 1972, el fotógrafo Nick Ut capturó una imagen que el mundo no pudo ignorar ni olvidar. Por la carretera de Trang Bang, al sur de Vietnam, corría una niña de nueve años completamente desnuda, con los brazos abiertos y la boca abierta en un grito mudo. Su cuerpo ardía con napalm. Su nombre era Phan Thị Kim Phúc, y aquella fotografía —Premio Pulitzer al año siguiente— se convirtió en el símbolo más devastador de la guerra de Vietnam y, por extensión, de todas las guerras que castigan a los inocentes.
Lo que la imagen no podía mostrar era lo que vino después: el dolor. Las quemaduras cubrían el cuarenta por ciento de su cuerpo. Fue hospitalizada durante catorce meses. Sufrió diecisiete operaciones a lo largo de su vida. Los médicos no esperaban que sobreviviera. Sobrevivió.
Una infancia secuestrada por la propaganda. El gobierno comunista vietnamita comprendió rápidamente el valor propagandístico de aquella niña convertida en símbolo internacional. Kim Phúc fue utilizada como reclamo político durante años: exhibida ante periodistas, sometida a entrevistas controladas, obligada a representar el papel de víctima del imperialismo estadounidense. Sus estudios de medicina en Cuba —donde finalmente pudo escapar del guion oficial— le abrieron la mente y el corazón hacia otras formas de comprender el sufrimiento y la reparación. En 1992, durante una escala técnica en Terranova, Kim Phúc y su marido desembarcaron y solicitaron asilo en Canadá. Fue su segunda huida: la primera del fuego, la segunda de la mentira.
El budismo, el evangelio y el perdón. En su infancia había sido educada en el caodaísmo, religión sincrética vietnamita. Pero fue la conversión al cristianismo, ya adulta, lo que ella misma describe como el verdadero punto de inflexión. El perdón —no la resignación, sino el perdón activo, elegido, trabajado— se convirtió en el eje de su existencia. En 1996, durante una ceremonia en el Monumento a los Veteranos de Vietnam en Washington D.C., Kim Phúc pronunció unas palabras que conmovieron al mundo: «Si pudiera hablar cara a cara con el piloto que lanzó aquel napalm, le diría que lo perdono». El piloto, John Plummer, que había cargado con la culpa durante décadas, estaba entre el público. Se abrazaron.
Hoy, con más de setenta años, Kim Phúc sigue cargando las cicatrices físicas que el napalm le dejó para siempre. Pero lo que ofrece al mundo no son cicatrices: es un testimonio radical de que la dignidad humana puede sobreponerse al horror más extremo. En tiempos en que las imágenes de niños heridos en conflictos contemporáneos saturan nuestras pantallas sin apenas provocar reacción, la historia de Kim Phúc nos recuerda que detrás de cada fotografía hay una vida entera que merece ser escuchada, protegida y, sobre todo, no repetida.
La niña que ardió en 1972 lleva más de medio siglo enseñándonos algo que los tratados de paz rara vez consiguen: que el verdadero fin de una guerra ocurre dentro de cada persona, y que el perdón no es debilidad sino la forma más exigente de valentía.
Microéxitos de SalvaRock, el arte constante del triunfo cotidiano
Tras unos días de lectura y reposo, hoy tenemos el placer de analizar y recomendar este libro de mesilla, "Microéxitos: La revolución de lospequeños logros", de Salva López (salvarock.es). El autor es un brillante economista, profesor, pensador del cambio y buen amigo que nos ha hecho llegar esta nueva obra que redefine la escala del progreso personal cuando se transita por la innovación y el emprendizaje.
Salvador López, conocido en el ámbito académico y empresarial como SalvaROCK, es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, con posgrados en Dirección de Marketing e Investigación de Mercados. Desde 2008, ejerce como profesor de Marketing en ESADE Business School, una de las escuelas de negocio más prestigiosas de Europa. Su trayectoria combina la docencia con la consultoría empresarial y la formación en habilidades directivas, especializándose en el desarrollo de personas desde una perspectiva práctica y cercana.
Lo más singular de su trayectoria como ponente es su vertiente internacional (mucho más allá de España y Latinoamérica como speaker de habla hispana). Sus conferencias han recorrido toda Asia, lo cual es insólito: Ha estado en Japón, India, Filipinas, Malasia, Indonesia, Bangladesh, Mongolia, o Pakistán.
Su trabajo ha sido citado en medios
internacionales como Bloomberg's Business Week, Financial Times Europe, The
Times of India y Expansión. Entre sus publicaciones destaca ROCKvolución
Empresarial, donde explora las lecciones de gestión empresarial a través de
la historia del rock. SalvaROCK se define a sí mismo como un learnaholic (adicto al aprendizaje), lo que se refleja en su enfoque
multidisciplinar y en su capacidad para conectar música, economía y desarrollo
personal.
Esta perspectiva ecléctica encuentra su máxima expresión en Microéxitos, publicado por Editorial Plataforma, donde se propone una filosofía vital alejada del ruido motivacional convencional. Es una obra que continúa su libro previo, ahora reeditado y plurilingüe como "Empresas en clave de ROCK" (ver en Amazon).
Microéxitos se presenta como una brújula amable para el progreso cotidiano y una invitación al cambio sin dramatismos, desde lo pequeño, cotidiano y alcanzable. Frente al culto contemporáneo al éxito inmediato y espectacular —alimentado por la cultura del emprendimiento heroico y los gurús del crecimiento personal—, SalvaROCK propone una filosofía de vida basada en los logros minúsculos que, acumulados, generan beneficios ingentes. El libro rechaza las fórmulas mágicas y las promesas grandilocuentes para centrarse en la observación lúcida y las propuestas posibles.
Con un estilo ágil, cercano y
cargado de inteligencia práctica, SalvaROCK guía al lector a través de reflexiones
que ayudan a avanzar con constancia, humor y sentido común. El autor, con
experiencia en comunicación, formación y gestión del cambio, articula un
discurso que huye de la autoayuda convencional para situarse en un territorio
más honesto: el de la imperfección como punto de partida y el progreso gradual como
estrategia sostenible.
El concepto de microéxito opera como unidad mínima de transformación. SalvaROCK sostiene que los grandes cambios raramente se producen por decisiones radicales o revelaciones súbitas, sino por la acumulación de pequeñas victorias que, en su conjunto, reconfiguran hábitos, actitudes y resultados. Esta perspectiva conecta con investigaciones recientes en psicología del comportamiento, particularmente con el trabajo de autores como James Clear en Hábitos atómicos (post de 2024), aunque SalvaROCK aporta una sensibilidad más europea y menos orientada al rendimiento obsesivo.
El libro es ideal para quienes buscan resultados reales sin perderse en grandes promesas. Así se ofrece una brújula amable para orientarse en el día a día, construir progreso desde la imperfección y avanzar con alegría y sin ansiedad. No hay aquí un manual de instrucciones ni una receta para el éxito, sino una compañía inteligente para el camino.
Filosofía del cambio incremental. La propuesta de SalvaROCK se fundamenta en varias premisas que atraviesan el libro. En primer lugar, la reivindicación de lo cotidiano como escenario legítimo del cambio. Frente a la épica del gran giro vital, el autor defiende que es en las decisiones menores —qué desayunar, cuándo responder un email, cómo afrontar una conversación difícil— donde se construye realmente una vida distinta.
SalvaROCK escribe: "El
cambio no necesita ser heroico para ser real. La valentía está en levantarse
cada día y elegir avanzar, aunque sea un milímetro". Esta afirmación
resume el espíritu del libro: la transformación no como evento extraordinario,
sino como práctica ordinaria.
En segundo lugar, la obra defiende el humor y la ligereza como herramientas de cambio. El autor desconfía de la solemnidad motivacional y apuesta por un tono que reconoce lo absurdo de la existencia sin caer en el cinismo. "La vida es demasiado seria para tomársela en serio", sugiere el autor, invitando a relativizar los fracasos y celebrar los avances sin grandilocuencia.
Finalmente, Microéxitos propone una ética de la constancia frente a la cultura de la intensidad. "No se trata de quemarte en un sprint, sino de encontrar un ritmo que puedas sostener hasta el final". Esta idea conecta con la sostenibilidad emocional y la economía de la atención: en un mundo que premia la hiperproductividad y el agotamiento, el autor reivindica la posibilidad de construir sin destruirse.
Se incluyen ejercicios
prácticos, reflexiones y estrategias concretas para identificar microéxitos en
la vida profesional y personal. Salva López no promete revoluciones, pero sí ofrece
algo más valioso: un método para avanzar sin ansiedad, para construir sin
dramatismo, para cambiar sin perder la cordura. En tiempos de exigencia extrema
y promesas vacías, Microéxitos se presenta como un antídoto necesario,
una invitación a reconocer que el progreso también puede ser silencioso,
gradual y, sobre todo, humano.
Algunas citas representativas para estos tiempos acelerados, que podrían resumirse en tres: “Cambiar sin dramatismos, desde lo pequeño y alcanzable.” “Los logros minúsculos generan beneficios inmensos.” “No hay fórmulas mágicas, solo observación lúcida y propuestas posibles.”
Con permiso del autor, reproducimos una exhaustiva selección de 43 referencias. Todo el mundo habla siempre del secreto del éxito. SalvaROCK prefiero hablar del éxito secreto. Durante la mayor parte de la Historia, el éxito se ha asociado más al poder que a la sabiduría, con contadas excepciones. Hoy en día la mayoría de las personas siguen sin comprender de verdad la diferencia entre conocimiento y sabiduría. El conocimiento puede encontrarse, construirse, comprarse e incluso robarse. Pero la sabiduría no, la sabiduría debe desarrollarse.
1. Es importante distinguir entre el éxito de las cosas que uno hace y el de la persona que las hace. 2. Todo ser humano merece sentir la satisfacción del éxito ya que es a la vez una necesidad para el desarrollo humano y un derecho de nacimiento. 3. “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”. Esta frase se atribuye por igual a al periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano y a San Juan Bautista de La Salle. 4. El éxito de cara a la galería vs. El éxito íntimo, secreto e invisible. 5. Siempre que compito contra mí mismo gano, aunque pierda. 6. Desafíate, hazlo con frecuencia, con retos y objetivos alcanzables y factibles. Ese es el camino hacia lo que podemos bautizar como logros en cascada. 7. Para lograr cosas grandes primero hay que lograr cosas pequeñas, y luego convertirlo en un hábito. 8. Pero la escala no es lo importante aquí. Aquí lo importante es entrar en el flujo de lo que significa lograr cosas, triunfar en algo. 9. Mi disciplina es la música, y de ella he aprendido muchas cosas sobre el cerebro, el cuerpo, el sistema nervioso, la mente y la consciencia. 10. Un micrologro, experimentado con conciencia, tiene repercusiones en tu cerebro, modifica cosas, deja una huella. 11. En determinadas circunstancias un logro minúsculo podría llegar a cambiar tu percepción de la realidad, tu actitud ante la vida diaria y, consecuentemente, podría cambiar tu vida. 12. Un solo microéxito puede poner en marcha este mecanismo, puede ponerte en movimiento, en el camino de una infinita colección de otros logros que solo pueden conducirte a una versión mejorada, expandida, multiplicada de ti. 13. No se trata de andar buscando el significado de la vida, sino de que seas tú quien llene tu vida de significados 14. Hay una serie de endorfinas y neurotransmisores que se activan cuando logras una pequeña victoria. Y al cerebro le ENCANTAN esas pequeñas descargas químicas. Nos hacen sentir muy bien, y eso no provoca adicción, pero sí produce afición. Por ahí es por donde se entra en el deseable flujo de los pequeños logros. Es la puerta de embarque de este viaje. 15. Uno debe seguir un camino de pequeños logros secuenciales y concatenados. 16. Si la paciencia es la madre de la ciencia, la repetición es, sin duda alguna, la madre de la perfección. 17. Tu cerebro, esa máquina increíble y maravillosa, tiene la capacidad de crear éxito para que tú y las personas que te rodean lo disfrutéis, si logras entender cómo funciona el mecanismo. 18. El resultado de una vida depende de los hábitos de esa vida. 19. A veces, la fórmula más simple para que te vayan bien las cosas consiste en aprender a no hacer lo que no te conviene, no perseguir sueños que no son verdaderamente nuestros, no aceptar la definición del éxito que otros nos inculcan, y, por supuesto, no adquirir malos hábitos. Así de simple. 20. Los hábitos son, literalmente, nuestras herramientas para cincelar nuestro cerebro. 21. Cuando empiezas algo y lo terminas, estás desarrollando tu fuerza de voluntad, lo cual es en sí mismo un logro importantísimo.
22. Estamos en un libro que habla de logros minúsculos que pueden proporcionar beneficios personales inmensos. Todo se enmarca en un contexto de desprogramación y reprogramación y, en el fondo, todo consiste en convertir la superación en algo cotidiano, fácil de alcanzar y divertido. La superación no tiene por qué limitarse a grandes gestas heroicas. Uno puede superarse a sí mismo cada día, con gestos pequeños y cotidianos. Lo importante es el ritmo y la frecuencia, y para mantener ambas cosas esos gestos deben ser pequeños para poder convertirlos en algo cotidiano. 23. El cerebro, al igual que el cuerpo, no mejora repentina ni instantáneamente, sino a base de pequeños esfuerzos repetidos y acumulados en el tiempo, que irán resultando en pequeños progresos que lo irán reconfigurando. 24. El cerebro es una máquina muy viva y adaptable, que puede recablearse y evolucionar en función de lo que hagamos con él cada día. 25. Esas microsuperaciones serán literalmente nuestros microéxitos. Y para convertirlas en hábito primero hay que subirse al flujo de los pequeños logros. 26. Pero si deseas ser más ambicioso, recuerda que no se progresa de golpe, dando saltos demasiado grandes. Se progresa paso a paso. 27. Un niño que inicia su propio flujo de pequeños logros estará haciendo exactamente lo que necesita para llegar a ser un adulto plenamente desarrollado. 28. La buena noticia es que el flujo de pequeños logros es un tren que pasa todos los días, y puedes subirte a él cuando tú quieras, empezando ahora mismo. 29. Como muchos ya sabemos, nuestras vidas son un conjunto de automatismos cotidianos que repetimos cada día mientras pensamos en otras cosas. 30. Poner conciencia en lo que haces es la clave de todos los logros, de cualquier tamaño. 31. La falta de control sobre nuestra mente es uno de los males de nuestra especie. Lograr aunque sea un pequeño control sobre ella es un absoluto éxito para cualquiera que lo consiga. 32. Cuando somos pequeños tenemos nuestra capacidad de asombro al 100 %. Cualquier detalle nos puede resultar fascinante, porque, en realidad, todo es fascinantemente asombroso si lo miramos adecuadamente. 33. La capacidad de asombro se va borrando con la edad y con la propagación y establecimiento de automatismos. 34. Recuperar nuestra capacidad de asombro es algo que está al alcance de todos y que cuesta muy poco, y es algo básico para la percepción de los pequeños logros. 35. Estamos rodeados de gloriosas maravillas que ya no percibimos, como si estuviéramos anestesiados. 36. ¿Son tus sueños realmente tuyos o vienen de otros lugares? ¿Te han enseñado a desear determinadas cosas? 37. La respuesta es justamente una pregunta que uno puede hacerse ante cualquier deseo que uno sienta. ¿Por qué deseo esto o aquello? 38. Lograr decir lo que se quiere decir y lo que se necesita decir, sin herir a nadie y sin crear ningún conflicto, es uno de los logros más útiles para el día a día de cualquier persona. 39. Las emociones pueden considerarse mensajeros de nuestro interior, y deben escucharse, digerirse e integrarse en nuestra vida. 40. De algún modo, el ambiente social en el que vivimos trata de arrebatarnos la soberanía sobre nuestras emociones. 41. Siempre me ha parecido algo perverso que en nuestra infancia nos enseñen algunas materias que, para una mayoría de nosotros, jamás nos servirán de nada, y sin embargo no se nos enseñe a alimentarnos inteligentemente, que es algo que nos serviría absolutamente a todos. 42. Es a la vez liberador y aterrador acceder a puntos de vista y datos que pueden contradecir las versiones oficiales que nos ofrecen los medios tradicionales. 43. [En el ámbito espiritual] todas las enseñanzas ya han sido dadas. Toda la información ya está entre nosotros. Pero para encontrar, hay que buscar.
Estas frases ilustran el perfecto equilibrio entre realismo, optimismo y pragmatismo. Y recoge citas clásicas como esta de Epicteto (posts): "No tienes que ser perfecto. Solo tienes que ser mejor que ayer". El mejor consejo para volver a valorar la lentitud del aprendizaje y la modestia de los avances cotidianos. Sigue un vídeo muy reciente del autor,...
¿Y si el éxito no fuera un gran salto, sino miles de pequeños pasos? 📘 Microéxitos, de Salva López (SalvaRock), propone una revolución silenciosa: avanzar cada día con logros diminutos pero constantes. https://t.co/dZTz2LYFHp En un mundo obsesionado con el éxito instantáneo,… pic.twitter.com/lOYwFinP4A
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) March 12, 2026
@salvarock_speaker Los Beatles, el valor del contexto #emociones #neurociencia #inteligenciaemocional #cerebro #mente #psicologia #bienestar #mindfulness #innovacion #superacion #motivacion #exito #inspiracion #metas #objetivos #productividad #conferencia #conferencista #speaker #publicspeaking #eventos #eventosempresariales #charlas #seminarios #formador #España #Latinoamerica #emprendedoreslatinos #emprendedoresespañoles #negocioslatinos #negociosespaña #beatles #anecdotas ♬ original sound - SalvaROCK
Cuando la educación a medias impide pensar, según Feynman
Richard Feynman (ver en otros posts), uno de los físicos más brillantes del siglo XX y premio Nobel en 1965, tenía una capacidad extraordinaria para identificar las contradicciones fundamentales de nuestro tiempo. Su observación sobre la educación no es simplemente una crítica al sistema escolar: es un diagnóstico preciso de cómo la instrucción formal puede convertirse, paradójicamente, en un obstáculo para el verdadero conocimiento. Richard Feynman amaba la docencia y solía practicar durante cinco horas en un aula vacía antes de impartir su clase. Cuando la pasión y el trabajo duro se combinan, el resultado es una obra maestra.
La frase del profesor Feynman señala una frontera peligrosa: ese punto exacto donde la educación deja de ser liberadora para convertirse en dogmática. La educación incompleta: cuando aprender es solo memorizar. No habla de ignorancia, sino de algo más insidioso: una semi-educación que proporciona respuestas suficientes para generar certezas, pero insuficientes herramientas para cultivar dudas productivas.
El espejismo de la competencia. Vivimos en una era de información abundante pero de pensamiento escaso. Los sistemas educativos tradicionales priorizan la transmisión de contenidos sobre el desarrollo de capacidades críticas. Aprendemos fechas, fórmulas y definiciones, pero rara vez nos enseñan a preguntarnos: ¿por qué esto es así? ¿Quién lo decidió? ¿Qué evidencias lo sostienen? ¿Qué alternativas existen?
Esta educación superficial genera lo que podríamos llamar "analfabetismo funcional del pensamiento": individuos capaces de recitar información pero incapaces de evaluarla, personas que confunden memorización con comprensión y repetición con análisis. El resultado es una sociedad de expertos en aprobar exámenes pero novatos en cuestionar premisas.
La tiranía de la respuesta correcta. Desde temprana edad, los estudiantes aprenden que existe “una respuesta correcta” para cada pregunta. Esta arquitectura pedagógica premia la conformidad intelectual y castiga la divergencia. El niño que pregunta “¿por qué?” demasiadas veces se convierte en un problema, no en un prodigio.
Esta dinámica crea adultos que buscan autoridad externa en lugar de cultivar criterio propio. Necesitamos que alguien nos diga qué pensar sobre el cambio climático, la economía o la política, porque nunca desarrollamos los músculos intelectuales necesarios para evaluar evidencias, detectar falacias o construir argumentos sólidos.
El pensamiento crítico auténtico no consiste en ser escéptico por sistema o adoptar posturas contrarias por principio. Implica desarrollar habilidades específicas: distinguir entre correlación y causalidad, reconocer sesgos cognitivos, evaluar la calidad de las fuentes, identificar argumentos circulares, comprender los límites del conocimiento propio.
Educar para la incertidumbre. La solución no pasa por abandonar la educación formal, sino por transformarla radicalmente. Necesitamos pedagogías que celebren la pregunta tanto como la respuesta, que enseñen a navegar la ambigüedad en lugar de huir hacia certezas prematuras.
Esto implica formar docentes que sean facilitadores del pensamiento en lugar de transmisores de verdades. Requiere currículos que incorporen la filosofía, la lógica y el método científico no como asignaturas aisladas, sino como fundamentos transversales. Exige evaluar la capacidad de argumentar, no solo de recordar.
La responsabilidad del conocimiento. Feynman nos recuerda que el conocimiento sin crítica es adoctrinamiento elegante. En una época de desinformación masiva y polarización ideológica, cultivar el pensamiento crítico no es un lujo académico: es una necesidad democrática urgente.
La verdadera educación nos hace incómodos con las respuestas fáciles, nos equipa para la duda razonable y nos empodera para seguir aprendiendo toda la vida. No se trata de saberlo todo, sino de saber cómo pensar sobre cualquier cosa.
"El problema no es que la gente carezca de educación. El problema es que las personas están lo suficientemente educadas para creer lo que se les ha enseñado, pero no están lo suficientemente educadas para cuestionar nada de lo que se les ha enseñado". —Richard Feynman pic.twitter.com/5G6X5X4E0z
— Julio Rodríguez, PhD | Genética Clínica (@bitacorabeagle) February 7, 2024
¿Te educaron para saber o simplemente para obedecer? 🤔Richard Feynman dio en el clavo: el verdadero peligro no es la ignorancia, sino esa educación "a medias". https://t.co/TdptFMblf4 Esa que nos dota de datos suficientes para creer lo que nos cuentan, pero no de las… pic.twitter.com/BCfG2wv5FZ
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) February 13, 2026
@motivar_tu_dia El verdadero problema no es la falta de educación. El verdadero problema es una educación que enseña a aceptar sin cuestionar. Desde pequeños nos enseñan qué pensar, qué creer y qué repetir… pero casi nunca nos enseñan a dudar, a analizar ni a construir pensamiento propio. #desarrollopersonal #Motivación #FrasesMotivadoras #CrecimientoPersonal #LeccionesDeVida ♬ sonido original - Motiva tu día
Realidad del tecnofeudalismo en El diablo está entre nosotros
Ha sido uno de los mejores libros regalados estas navidades. En un mundo saturado de información, pero sediento de verdad, la literatura de investigación se vuelve un faro necesario. Lorenzo Ramírez (@lorenzoramirez), con su pluma afilada y su habitual rigor documental, nos entrega en "El diablo está entre nosotros" una obra que no busca la complacencia, sino el despertar. No estamos ante un tratado teológico, sino ante una radiografía del poder globalista y sus mecanismos de control.
Lorenzo Ramírez es un reconocido periodista económico y analista geopolítico español. Con una dilatada carrera en medios de comunicación (destacando su labor en el programa Despegamos junto a César Vidal), Ramírez se ha especializado en desentrañar las complejas redes que unen las altas finanzas con las decisiones políticas que afectan al ciudadano de a pie. Su estilo se caracteriza por la valentía intelectual y la capacidad de conectar puntos que, a simple vista, parecen inconexos.
El libro se adentra en las entrañas del "Gran Reinicio" y la Agenda 2030, pero desde una perspectiva histórica y económica. Ramírez sostiene que las crisis actuales —energéticas, sanitarias y financieras— no son meros accidentes del destino, sino hitos planificados en una hoja de ruta que busca la transformación radical de la sociedad occidental.
La obra disecciona: La arquitectura del control: Cómo las élites financieras (como BlackRock o Vanguard) influyen en las soberanías nacionales. La trampa verde: Una crítica a la transición energética como herramienta de empobrecimiento y control social. La digitalización del ser: El peligro de las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) y la pérdida definitiva de la privacidad.
Ramírez argumenta que "el diablo" no es una entidad sobrenatural, sino la soberbia de una élite de oligarcas digitales (ver otros posts sobre tecnofeudalismo) que pretende jugar a ser Dios, rediseñando la naturaleza humana y la libertad individual bajo la excusa del "bien común".
Algunas ideas clave: "El objetivo no es que no tengas nada y seas feliz, sino que no seas dueño de tu destino para que ellos puedan gestionarlo por ti." "La verdadera ingeniería social no se hace con tanques, sino con el control del flujo monetario y el miedo inoculado a través de la pantalla." "La historia no se repite, pero rima; hoy los feudos no tienen murallas de piedra, sino algoritmos y deuda pública."
Para un lector culto, representa un desafío a las narrativas hegemónicas. No es necesario estar de acuerdo con cada tesis de Ramírez para admitir que su trabajo de curaduría de datos y su análisis de la estructura del poder son, cuanto menos, inquietantes y necesarios para cualquier ciudadano que aspire a la libertad intelectual.
El diablo está entre nosotros también explora el auge de la ultraderecha, que no es un fenómeno meteorológico azaroso, sino un cambio de placas tectónicas en la política global. Si el libro de Lorenzo Ramírez nos hablaba de las sombras del poder globalista, este ascenso es, para muchos, la respuesta reactiva —y a veces inflamable— a esas mismas sombras.
Estamos en 2026, y lo que hace una década parecía una anomalía (el Brexit, el primer Trump), hoy es el eje sobre el que gira la política en Occidente. Estas son claves de este fenómeno: 1º. El agotamiento del "Consenso Neoliberal". La causa raíz no es solo ideológica, sino material. Tras décadas de globalización, amplios sectores de la clase media y trabajadora en Europa y América sienten que el contrato social se ha roto. La precariedad como motor: Las crisis encadenadas (2008, la pandemia, la inflación post-Ucrania) han dejado una sensación de vulnerabilidad que los partidos tradicionales no han sabido paliar. El Estado como refugio: Frente a un mercado global incierto, la ultraderecha ofrece el retorno a la protección del Estado-Nación. El proteccionismo económico ya no es un tabú, sino una promesa electoral.
2º. La "Guerra Cultural" y la Identidad. Si la economía es el motor, la identidad es el combustible. Movimientos como el Rassemblement National en Francia, AfD en Alemania o Vox en España han sabido capitalizar el malestar frente a: La inmigración: Presentada no solo como un reto logístico, sino como una "amenaza civilizatoria" a los valores tradicionales. El rechazo a lo "Woke": Una reacción contra las políticas de identidad progresistas, el feminismo de cuarta ola y el ecologismo radical, que estos votantes perciben como imposiciones de una élite urbana desconectada de la realidad rural o industrial.
3º. El Triunfo del Algoritmo y la Post-verdad. El control de la información es clave. La ultraderecha ha demostrado una maestría digital superior a la de sus oponentes: Microsegmentación: Uso de redes como TikTok y X (bajo el nuevo paradigma de libertad de expresión absoluta) para lanzar mensajes emocionales, cortos y altamente virales. Bypass mediático: Han logrado puentear a los medios de comunicación tradicionales (el mainstream media), creando sus propios ecosistemas de noticias donde la frontera entre el dato y la opinión se difumina.
4º. El "Efecto Espejo": El retorno de Trump y la Red Global. A inicios de 2026, la influencia de la administración Trump 2.0 en EE. UU. actúa como un faro para el resto del mundo. Ya no son movimientos aislados; existe una internacional nacionalista coordinada intelectual y financieramente. En Europa: La ultraderecha ya no quiere salir de la Unión Europea (como el Brexit), sino conquistarla desde dentro, transformándola en una "Europa de las Naciones". En América Latina: Figuras como Milei en Argentina o el legado de Bolsonaro en Brasil muestran que el discurso "anti-casta" y "libertario-conservador" tiene un arraigo profundo en sociedades cansadas de la corrupción institucional.
5º. El Fenómeno del "Mainstreaming". Quizás el punto más crítico es que las tesis de la ultraderecha han dejado de ser marginales. Los partidos de centro-derecha, para evitar la fuga de votos, han terminado adoptando gran parte del lenguaje y las políticas de los radicales (especialmente en inmigración y seguridad).
El ascenso de la ultraderecha es el síntoma de una crisis de confianza en la democracia liberal tal como la conocíamos.
El diablo está entre nosotros, de Lorenzo Ramírez, no habla de conspiraciones fáciles, sino de poder real: el que actúa entre crisis, guerras, pandemias y emergencias climáticas. https://t.co/NFRN1dwpEU Un ensayo incómodo que cuestiona el orden nacido tras la II Guerra Mundial y… pic.twitter.com/ZsCBbVi09B
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) February 10, 2026











