Hay relatos escondidos que son joyas de nuestra infancia. Esas historias que se cuentan a los nietos, metáforas que les conducirán durante toda su vida. Como el libro"Los ojos del hermano eterno"es una fábula filosófica ambientada en la antigua India, obra del autor austriaco Stefan Zweig (ver en otros posts).
La historia (se puede leer en este PDF completo) sigue a Virata, un guerrero y hombre justo que, atormentado por el sufrimiento que causa incluso en actos de buena voluntad, decide renunciar a la violencia y a cualquier forma de poder.
A lo largo de su vida, busca la justicia absoluta, pero descubre que cada acción tiene consecuencias inesperadas y que el verdadero equilibrio no reside en el poder ni en la renuncia total, sino en la comprensión profunda del destino humano.
Es un relato corto pero profundo, que reflexiona sobre la moral, la justicia y el sentido de la vida, con un tono casi místico y lleno de simbolismo.
Stefan Zweignació el 28 de noviembre de 1881 en Viena, Austria. Fue un novelista, dramaturgo y biógrafo reconocido por su estilo elegante y su capacidad para profundizar en la psicología de sus personajes. Escribió novelas, ensayos y biografías de personajes históricos.
Perseguido por el nazismo debido a su origen judío, emigró a Brasil, donde se suicidó junto a su esposa en 1942, abrumado por el avance de la Segunda Guerra Mundial y la destrucción de la Europa que amaba.
Además de Los ojos del hermano eterno, entre sus obras más célebres destacan Carta de una desconocida, Momentos estelares de la humanidad y El mundo de ayer, su conmovedora autobiografía.
"El que no tiene patria posee el mundo, el que se ha desprendido de todo posee la vida entera y el que no tiene culpa goza de paz"
«Este es uno de los libros más bonitos de todos los que he leído. Mientras lo disfrutaba, me daba cuenta de que era lo que necesitaba leer». Pablo d’Ors, @ABC.es
Popularizado su nombre por los casos de los Trump y Milei, las memecoin se han viralizado. Se trata de un tipo de criptomoneda inspirada en memes de Internet, personajes virales o tendencias humorísticas. A diferencia de otras criptomonedas como Bitcoin o Ethereum, que tienen casos de uso tecnológicos específicos, las memecoins suelen basarse en la comunidad, la especulación y el humor.
Algunos ejemplos de Memecoins Famosas
Dogecoin (DOGE) 🐶Basada en el famoso meme del perro Shiba Inu. Creada como una broma en 2013, pero ha sido impulsada por figuras como Elon Musk.
Shiba Inu (SHIB) 🦊Competencia de Dogecoin con una gran comunidad en redes sociales.
PepeCoin (PEPE) 🐸Basada en el meme de "Pepe the Frog", tuvo un gran auge en 2023.
Floki Inu (FLOKI) ⚔️Inspirada en el perro de Elon Musk llamado Floki.
¿Por qué son populares?
✅ Marketing viral: Aprovechan la cultura de internet y redes sociales.
✅ Bajos costos de entrada: Suelen tener precios muy bajos, lo que atrae a inversores pequeños.
✅ Comunidad fuerte: Sus seguidores las promueven con memes y campañas en línea.
Algunos de sus principales pros y contras:
Pros:
Accesibilidad: Las memecoins suelen ser más económicas que otras criptomonedas establecidas, lo que las hace accesibles a una audiencia más amplia.
Potencial de altas ganancias: Algunas memecoinshan experimentado incrementos de valor significativos en cortos períodos, ofreciendo la posibilidad de obtener ganancias considerables para aquellos que invierten temprano.
Participación comunitaria: Estas monedas suelen estar respaldadas por comunidades en línea activas, fomentando discusiones, memes y experiencias compartidas entre los inversores.
Contras:
Alta volatilidad: Las memecoins son extremadamente volátiles, lo que puede conducir a pérdidas significativas en cortos períodos.
Falta de valor intrínseco: La mayoría carece de aplicaciones reales o fundamentos sólidos, lo que las convierte en inversiones especulativas sin garantías de estabilidad a largo plazo.
Riesgo de fraudes y estafas: Debido a la ausencia de regulación y la facilidad de creación, las memecoins son susceptibles a esquemas fraudulentos, como las estrategias de fraude "pump-and-dump", donde el precio se infla artificialmente antes de una venta masiva.
Problemas de liquidez: Muchas memecoins tienen bajos volúmenes de negociación, lo que puede dificultar la venta de participaciones al precio deseado.
En resumen, aunque las memecoinspueden ofrecer oportunidades de ganancias rápidas y fomentan la participación comunitaria, representan inversiones de alto riesgo debido a su volatilidad, falta de valor fundamental y vulnerabilidad a fraudes. Es esencial que los inversores realicen una investigación exhaustiva y sean conscientes de los riesgos asociados antes de invertir en este tipo de activos. ¿Son una buena inversión? No. Por 3 razones:
⚠️ Alto riesgo: Son muy volátiles y pueden perder su valor rápidamente.
⚠️ Sin utilidad real: En su mayoría, no tienen una función tecnológica sólida.
⚠️ Especulación extrema: Su precio sube o baja según la moda y la publicidad.
Conclusión: Las memecoinsson divertidas y pueden generar ganancias rápidas, pero también conllevan riesgos altos. Si decides invertir, hazlo con precaución y solo con dinero que estés dispuesto a perder. Pronto escribiremos sobre las stablecoins (criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, generalmente atado a un activo de referencia como el dólar estadounidense, el euro o incluso materias primas).
💰 El ‘memecoin’ con el nombre del presidente Donald Trump supera una capitalización de mercado de 10.000 millones de dólares, y el de su esposa, Melania, llega a los 2.000 millones.
🚨 MEMECOINS: ¿UNA NUEVA ERA FINANCIERA O EL MAYOR CASINO DIGITAL? 🎰📉
Trump, Melania, Milei… todos han sido parte de la fiebre de las memecoins. Pero, ¿qué hay detrás de esta especulación extrema? 🧵👇 https://t.co/ORLMPzTerC su @LinkedIn
El desafortunadoaccidente mortal de Lunada en Cantabria ha recordado que la caída lanzó un aviso de ayuda porque uno de los móviles tenía activada esta ayuda. Nosotros lo hemos comprobado en varias ocasiones, con el Apple Watch, tras alguna aceleración intensa o, simplemente, al marcar en el borde de la piscina con demasiada fuerza. Aparece un aviso que indica que emitirá un SOS, a menos que señales que no ha sido nada reseñable.
Detección de choques está activada de forma predeterminada en los modelos de iPhone y Apple Watch compatibles (iPhone 14 o modelos posteriores con iOS 16 o versiones posteriores Apple Watch Series 8 o modelos posteriores, Apple Watch SE (segunda generación) y Apple Watch Ultra o modelos posteriores con watchOS 9 o versiones posteriores). También puedes seguir estos pasos para asegurarte de que el dispositivo pueda compartir la información que necesitan tus contactos de emergencia y servicios de emergencia.
Para compartir tu ubicación con tus contactos de emergencia, activa Localización para Emergencia SOS: En el iPhone, toca Configuración > Privacidad y seguridad > Localización > Servicios del sistema y asegúrate de que la opción Llamadas de emergencia y SOS esté activada.
Hacer una llamada de emergencia en el iPhone o Apple Watch después de un accidente automovilístico grave. El iPhone o el Apple Watch pueden conectarte con los servicios de emergencia después de un accidente automovilístico grave, incluso si no respondes. Si tienes un iPhone 14 o modelos posteriores (todos los modelos), las notificaciones de detección de choques a los servicios de emergencia pueden enviarse a través del sistema de Emergencia SOS vía satélite cuando no tengas cobertura de datos ni de Wi-Fi y donde Emergencia SOS vía satélite esté disponible.Obtén más información sobre Emergencia SOS vía satélite.
Si estás en condiciones de responder
Si necesitas comunicarte con los servicios de emergencia, arrastra el deslizador de llamada de emergencia en la pantalla del dispositivo. Tu dispositivo realiza la llamada a los servicios de emergencia, y tú puedes hablar con un personal de auxilio.
Si realizaste la llamada, pero no necesitas ayuda de los servicios de emergencia, no cuelgues. Espera a que te responda el personal de respuesta y explícale que no necesitas ayuda.
Si no respondes
Si no iniciaste una llamada ni cancelaste la alerta después de 10 segundos, el dispositivo comienza otra cuenta regresiva de 10 segundos. Durante esta cuenta regresiva, el dispositivo hace fuertes silbidos para llamar tu atención. El iPhone vibra fuertemente, y el Apple Watch te hace toques agresivos.
Mantén pulsados los botones lateral y del volumen a la vez para que aparezca esta pantalla en tu #iPhone y se inicie una cuenta atrás para llamar a los servicios de emergencia. https://t.co/CXbP9DEf7tpic.twitter.com/s5woroCeOU
La Facilidad Cognitiva(Cognitive Ease) es un truco psicológico o sesgo cognitivo (ver en otros posts) que describe la tendencia del cerebro humano a preferir información que es fácil de procesar y entender. Cuando algo nos resulta familiar, claro o simple, lo percibimos como más verdadero, confiable y atractivo. Este concepto fue popularizado por el psicólogo Daniel Kahneman en su libro Thinking, Fast and Slow (2011), donde explica que nuestras decisiones y juicios suelen verse influenciados por la fluidez con la que procesamos la información.
Ejemplos de Cognitive Ease:
1º Publicidad y eslóganes simples: Frases como "Just Do It" (Nike) o "I'm Lovin' It" (McDonald's) son cortas, pegajosas y fáciles de recordar, lo que las hace más efectivas.
2º Fuentes legibles y diseño claro: Los textos escritos en fuentes sencillas y bien organizadas se perciben como más confiables que aquellos con tipografías complicadas o desordenadas.
3º Repetición de información. Cuando una idea se repite varias veces (por ejemplo, en discursos políticos o noticias), el cerebro tiende a creer que es más cierta, aunque no haya evidencia real.
4º Marcas y productos fáciles de pronunciar. Empresas como "Coca-Cola" o "Apple" tienen nombres simples y fluidos, lo que facilita que los recordemos y confiemos en ellas.
5º Uso de imágenes y colores llamativos: Infografías y diseños visuales bien estructurados hacen que la información sea más fácil de digerir, aumentando la probabilidad de que la gente la recuerde y acepte.
6º Mensajes positivos y familiares: Las noticias o frases que evocan emociones positivas suelen ser más creíbles y compartidas en redes sociales, porque el cerebro prefiere procesarlas antes que las negativas o complejas.
En resumen, el Cognitive Ease nos muestra cómo nuestras mentes favorecen lo claro y familiar sobre lo difícil y nuevo. Esto puede influir en nuestras decisiones diarias sin que nos demos cuenta.
El Síndrome de Vietnan o de Saigon es un término utilizado para describir las consecuencias políticas, sociales y psicológicas de la Guerra de Vietnam en Estados Unidos. Incluye dos aspectos principales: 1º Impacto psicológico en los veteranos: Muchos soldados que regresaron de Vietnam sufrieron trastorno de estrés postraumático (TEPT), ansiedad, depresión y dificultades para reintegrarse a la sociedad. 2º Efecto en la política estadounidense: Se refiere a la aversión del público y los líderes estadounidenses a involucrarse en conflictos militares prolongados después de la derrota en Vietnam. Esto influyó en la estrategia militar de EE.UU. en décadas posteriores.
El término se usó especialmente en los años 70 y 80 para describir la crisis de confianza en la política exterior de EE.UU. tras la guerra. El Síndrome de Vietnam es un término de la política estadounidense que se refiere a la aversión pública a las intervenciones militares estadounidenses en el extranjero tras la controversia interna sobre la guerra de Vietnam. En 1973, Estados Unidos puso fin a las operaciones de combate en Vietnam (muchos posts). Desde principios de la década de 1980, algunos de los posibles efectos del síndrome de Vietnam son la opinión pública contraria a la guerra, el fin del uso activo del servicio militar obligatorio, una relativa reticencia a desplegar tropas terrestres y la "parálisis de Vietnam".
En el debate interno sobre las razones por las que EEUU fue incapaz de derrotar a las fuerzas norvietnamitas durante la guerra, los pensadores conservadores, muchos de los cuales pertenecían al ejército estadounidense, argumentaron que EEUU tenía recursos suficientes pero que el esfuerzo bélico se había visto socavado en casa. En un artículo publicado en Commentary, "Making the World Safe for Communism", el periodista Norman Podhoretz afirmaba: ¿Nos falta poder? Desde luego que no, si el poder se mide en términos brutos de capacidad económica, tecnológica y militar. Según esos criterios, seguimos siendo el país más poderoso del mundo,...
A partir de entonces, el término "síndrome de Vietnam" proliferó en la prensa y en los círculos políticos como una forma de explicar el fracaso de Estados Unidos, una de las superpotencias mundiales, a la hora de repeler la invasión de Vietnam del Sur por Vietnam del Norte. Muchos conservadores de línea dura, como Ronald Reagan, estaban de acuerdo con Podhoretz. Con el tiempo, el término "síndrome de Vietnam" se extendió como abreviatura de la idea de que a los estadounidenses les preocupaba no volver a ganar una guerra y que su nación estaba en total decadencia.
En otoño de 1983, el Presidente Reagan puso en práctica sus convicciones ordenando la invasión de Granada. Una larga disputa interna en el seno del partido marxista-leninista gobernante en la isla del Caribe Oriental se había descontrolado repentinamente, provocando ejecuciones políticas y la muerte de civiles inocentes en la capital el 19 de octubre. Reagan llegó a la conclusión de que era necesaria una rápida acción militar estadounidense para proteger a unos 1.000 residentes estadounidenses en el microestado, y también para restaurar la democracia al estilo de Westminster y poner fin a la creciente influencia del bloque soviético sobre la antigua colonia británica. Reagan se sobrepuso a las dudas de los dirigentes del Pentágono, y a la previsible reacción nacional e internacional, y autorizó una intervención sorpresa liderada por Estados Unidos al amanecer del 25 de octubre. Su directiva presidencial ordenaba específicamente al Pentágono que adoptara estrictas medidas de secretismo para evitar cualquier acción preventiva por parte de los cubanos o los soviéticos. "Francamente, había otra razón por la que quería secretismo", confesó más tarde Reagan en su autobiografía. "Era lo que yo llamo el 'síndrome post-Vietnam', la resistencia de tantos en el Congreso al uso de la fuerza militar en el extranjero por cualquier motivo, debido a la experiencia de nuestra nación en Vietnam..... Sospechaba que si informábamos a los líderes del Congreso sobre la operación, incluso bajo los términos de la más estricta confidencialidad, habría alguien que lo filtraría a la prensa junto con la predicción de que Granada iba a convertirse en "otro Vietnam". .... No preguntamos a nadie, simplemente lo hicimos".
A finales de los setenta y en los ochenta, Ronald Reagan habló de los aspectos del síndrome de Vietnam, pero argumentó que podría superarse si los estadounidenses adoptaban una postura más confiada y optimista en el mundo, con él como líder. En el discurso a los Veteranos de Guerras Extranjeras (VFW), en el que utilizó el término "síndrome de Vietnam", Reagan alegó que era el momento adecuado para ese cambio de actitud y acción, ya que la Unión Soviética estaba superando a Estados Unidos en la carrera armamentística mundial, de modo que el poder global de este último estaba disminuyendo. Acusó a la administración Carter de ser "totalmente indiferente" a la amenaza soviética. Afirmando la necesidad de una política exterior más agresiva y activista, Reagan también sugirió que los estadounidenses podrían haber derrotado al Viet Cong y al ejército norvietnamita, alegó que el público estadounidense se había vuelto en contra de la guerra por la influencia de la propaganda norvietnamita y dio a entender que los funcionarios habían decepcionado a los soldados y habían tenido "miedo de dejarles ganar" la guerra.
Reagan equiparó el "síndrome de Vietnam" con una reticencia por parte de la opinión pública estadounidense a apoyar las intervenciones militares de Estados Unidos, pero también con sentimientos de culpa por la devastación provocada por la guerra de Vietnam y con sentimientos de duda sobre la moralidad de las intenciones y acciones de Estados Unidos durante la guerra. Reagan, sin embargo, argumentó que Estados Unidos había luchado por "una causa noble" y culpó de la guerra de Vietnam exclusivamente a la agresión de Vietnam del Norte.
Durante demasiado tiempo, hemos vivido con el "síndrome de Vietnam". Gran parte de ese síndrome ha sido creado por los agresores norvietnamitas que ahora amenazan al pacífico pueblo de Tailandia. Una y otra vez nos dijeron durante casi 10 años que nosotros éramos los agresores empeñados en conquistas imperialistas. Tenían un plan. Era ganar en el campo de la propaganda aquí en Estados Unidos lo que no podían ganar en el campo de batalla en Vietnam. A medida que pasaban los años, nos decían que la paz llegaría si dejábamos de interferir y nos íbamos a casa. Ya es hora de que reconozcamos que la nuestra era, en realidad, una causa noble. Un pequeño país recién liberado del dominio colonial buscaba nuestra ayuda para establecer el autogobierno y los medios de autodefensa frente a un vecino totalitario empeñado en la conquista.
Deshonramos la memoria de 58.169 jóvenes estadounidenses que murieron por esa causa cuando cedemos a sentimientos de culpa como si estuviéramos haciendo algo vergonzoso, y hemos sido mezquinos en nuestro trato a los que regresaron. Lucharon tan bien y con tanta valentía como ningún estadounidense lo ha hecho jamás en ninguna guerra. Merecen nuestra gratitud, nuestro respeto y nuestra preocupación constante. Vietnam nos enseña una lección a todos. Si nos vemos obligados a luchar, debemos tener los medios y la determinación para prevalecer o no tendremos lo que hace falta para asegurar la paz. Y ya que estamos, digámosles a los que lucharon en esa guerra que nunca más pediremos a los jóvenes que luchen y posiblemente mueran en una guerra que nuestro gobierno tiene miedo de dejarles ganar.
La administración Reagan esperaba que el éxito de la invasión de Granada ayudaría a disipar el síndrome de Vietnam para que el público estadounidense pudiera ser galvanizado con éxito para apoyar nuevas acciones militares de EE.UU., con el presidente Reagan declarando después de la invasión: "Nuestros días de debilidad han terminado. Nuestras fuerzas militares vuelven a estar en pie". La rápida victoria durante la Guerra del Golfo fue considerada por muchos como el fin del síndrome de Vietnam. El presidente estadounidense George H. W. Bush declaró triunfalmente tras la guerra: "Los fantasmas de Vietnam han descansado bajo las arenas del desierto de Arabia".
"Levantar y golpear" fue una política propuesta por la administración Clinton en 1993, que Bill Clinton había apoyado durante su exitosa campaña presidencial de 1992. La política pretendía mejorar las posibilidades de un acuerdo político en la sangrienta guerra de Bosnia, en la antigua Yugoslavia, llena de atrocidades, levantando el embargo de armas, armando a los bosnios (musulmanes bosnios) y golpeando a los serbios bosnios si se resistían al proyecto de rearme. Una combinación del síndrome de Vietnam y una oposición muy fuerte de los aliados estadounidenses en Europa acabó con la propuesta, que nunca llegó a promulgarse.
Otra evolución es el Somalia Syndrome, un término que describe la reticencia de Estados Unidos a intervenir militarmente en conflictos extranjeros después del fracaso de la misión en Somalia en 1993. El síndrome se originó tras la Batalla de Mogadiscio, donde 160 Rangers (soldados estadounidenses) fueron emboscados y murieron en un enfrentamiento con milicias somalíes. Las impactantes imágenes de los cuerpos de los soldados arrastrados por las calles generaron una fuerte reacción en la opinión pública y llevaron al gobierno de EE.UU. a reducir su participación en conflictos humanitarios o de mantenimiento de la paz. Este fenómeno influyó en la decisión de EE.UU. de no intervenir directamente en crisis como el genocidio en Ruanda en 1994 y refleja una tendencia similar al Síndrome de Vietnam, pero en un contexto más específico de operaciones de paz y misiones humanitarias.
Inolvidable aquel 29 de abril de 1975, cuando EEUU realizó la evacuación militar más grande de su historia. Se llamó Operación Viento Frecuente y marcó el final de la intervención norteamericana en la Guerra de Vietnam (muchos posts).
Los 50 minutos completos subtitulados. Interesante verlo todo para ver como evoluciona la charla... pic.twitter.com/4sXdtBqX9i
#MIRONEWS El Síndrome de Vietnam lo padecieron en los veteranos de esa guerra; obedecieron, los aplaudieron, pero al darse cuenta de que en realidad eran cómplices de algo malo sus conciencias los deprimieron para siempre ¿a quiénes les pasa ahora? Un aullido pic.twitter.com/9bQEqKsFg9
One of many by Christopher Hitchens: "The humanoid who came up with the shady term 'Vietnam syndrome' was of course Henry Kissinger, who had every reason to try to change the subject from his own hideous responsibility." pic.twitter.com/MzDK4l6ITz
El Gish Gallop es una estrategia de debate en la que una persona bombardea a su oponente con una gran cantidad de argumentos, afirmaciones o datos (verdaderos, falsos o engañosos) en un corto período de tiempo. La intención es abrumar al interlocutor, haciendo que sea imposible responder a cada punto de manera efectiva.
Conocido en castellano como "inundar la zona" o la "ametralladora de falacias" también es una estrategia de comunicación demasiado frecuente en esta época, logrando que sea el monotema quienes la ejecutan (léase Trump ahora). El galope de Gish es una técnica de debate que consiste en abrumar al oponente con el mayor número posible de argumentos, sin tener en cuenta la precisión o la solidez de los mismos. El término fue acuñado por Eugenie Scott y debe su nombre al creacionista Duane Gish, que utilizaba esta técnica con frecuencia contra los defensores de la evolución.
El término fue acuñado en referencia a Duane Gish, un creacionista conocido por usar esta técnica en debates sobre evolución. El galope de Gish o ametralladora de falacias es una técnica de debate que se centra en abrumar al oponente con el mayor número de argumentos posible, sin tener en cuenta la exactitud o solidez de los mismos. Durante el Gish gallop, un debatiente se enfrenta a su oponente con una rápida sucesión de argumentos engañosos, medias verdades y tergiversaciones en un corto espacio de tiempo, lo que hace imposible que el oponente pueda refutarlo todo en un solo turno de un debate formal.
Han muchos ejemplos de Gish Gallopen contextos diversos:
Debates políticos: Un político llena su discurso con afirmaciones rápidas sobre economía, seguridad, salud y educación, sin dar tiempo a analizar ninguna en profundidad.
Conspiraciones y pseudociencia: Un defensor de teorías conspirativas lanza decenas de "pruebas" en una discusión, sabiendo que su oponente no podrá refutarlas todas en el momento.
Redes sociales y fake news: Una publicación viral enumera 20 "hechos" en un post, mezclando datos reales y falsos, dificultando la verificación.
Charlas de ventas o marketing engañoso: Un vendedor menciona rápidamente múltiples beneficios de un producto, algunos exagerados o irrelevantes, para distraer de posibles fallas.
Discusiones personales o manipuladoras: Alguien en una discusión cambia de tema constantemente, enumerando múltiples quejas para evitar que se resuelva un solo punto con claridad.
✅ Enfocarse en los puntos clave en lugar de intentar responder a todo.
✅ Pedir evidencia clara en lugar de aceptar afirmaciones rápidas.
✅ Exponer la táctica, señalando que se está usando una estrategia de abrumación.
✅ Mantener la calma y el control para no caer en la trampa de responder apresuradamente.
Este método no busca un debate real, sino desgastar al oponente y confundir al público. Esta estrategia se fundamenta en la Ley de Brandolini, también conocida como el Principio de Asimetría de la Tontería, dice que: "La cantidad de energía necesaria para refutar una tontería es un orden de magnitud mayor que la necesaria para producirla."
En otras palabras, es mucho más fácil crear y difundir desinformación que desmentirla con pruebas y argumentos sólidos. El concepto fue popularizado por Alberto Brandolini, un programador italiano, en 2013.
Ejemplos de la Ley de Brandolini:
Fake News y Redes Sociales: Un tuit viral afirma que "los refrescos curan el cáncer". Desmentirlo requiere estudios científicos, expertos y mucho más tiempo que escribir la mentira.
Teorías de conspiración: "El hombre nunca llegó a la Luna." Desmentirlo requiere explicar pruebas científicas, físicas y testimonios históricos.
Debates políticos y populismo: Un político dice: "Podemos eliminar los impuestos y aumentar el gasto público sin problemas." Explicar por qué esto es inviable requiere conocimiento económico y tiempo.
Pseudociencia y charlatanería: Un "gurú" afirma que "el agua con limón alcaliniza la sangre". Rebatirlo implica explicar cómo funciona el pH en el cuerpo, lo que toma más tiempo que decir la afirmación falsa.
La Ley de Brandolini nos recuerda que combatir la desinformación es difícil, pero necesario. Hay que ser críticos con la información y pensar antes de compartir.
Inundar la zona, por Antoni Gutiérrez-Rubí. Esta táctica, conocida como Gish gallop (galope de Gish) o ametralladora de falacias, es un recurso habitual en debates electorales. #GishGallophttps://t.co/nPiqSAqnBp
Inundar la zona, por Antoni Gutiérrez-Rubí. Esta táctica, conocida como Gish gallop (galope de Gish) o ametralladora de falacias, es un recurso habitual en debates electorales. #GishGallophttps://t.co/nPiqSAqnBp
El efecto de arrastre o de moda (Bandwagon Effect) es un fenómeno psicológico y social en el que las personas tienden a adoptar una creencia, comportamiento o decisión simplemente porque muchas otras personas lo están haciendo. Es decir, la popularidad o aceptación masiva de algo influye en la percepción y acciones individuales, a menudo sin un análisis crítico profundo. Este efecto está relacionado con la presión social y el deseo humano de conformarse o pertenecer a un grupo.
Cómo funciona este sesgo cognitivo que se expresa con el dicho popular, "¿Dónde va Vicente? Donde va la gente": ElBandwagon Effect se basa en la idea de que "si todos lo hacen, debe ser correcto o bueno". Esto puede afectar decisiones en diversos contextos, como política, consumo, moda o incluso opiniones personales. A menudo se ve amplificado por la visibilidad masiva, como en redes sociales o medios de comunicación. Se basa en la falacia o sofismo "Argumento ad populum".
Moda y tendencias: Si una prenda de ropa, como los jeans de tiro bajo, se vuelve extremadamente popular y muchas personas comienzan a usarla, otros pueden comprarla también, aunque no les guste particularmente, solo para no quedarse fuera de la tendencia.
Política: Durante elecciones, si un candidato parece estar ganando popularidad según encuestas o medios, más personas podrían apoyarlo, no necesariamente por sus propuestas, sino porque perciben que "todos" lo están haciendo y no quieren quedarse fuera del grupo mayoritario.
Consumo de productos: Cuando un gadget como el iPhone lanza una nueva versión y genera largas filas de compradores, otras personas pueden sentirse motivadas a adquirirlo porque "todos lo quieren", incluso si no lo necesitan.
Criptomonedas e Inversiones: Durante el auge del Bitcoin en 2017 y 2021, muchas personas compraron solo porque "todos lo estaban haciendo", sin comprender realmente cómo funcionaba el mercado. Algo similar fue el histórico fiasco de Terra que llegó a triplicar su valor en un solo día.
Redes sociales: Si un video o meme se vuelve viral y millones de personas lo comparten, otros podrían verlo o compartirlo también, asumiendo que debe ser gracioso o importante por su popularidad, sin evaluarlo por sí mismos.
Eventos deportivos: Cuando un equipo de fútbol empieza a ganar muchos partidos y atrae a una gran cantidad de seguidores, más gente puede subirse al "carro" del fandom, incluso si antes no les interesaba el equipo.
Por qué ocurre:
Conformidad social: Las personas quieren encajar o evitar el rechazo.
Sesgo cognitivo: Asumimos que algo popular tiene más valor o credibilidad.
En resumen, el efecto de arrastre muestra cómo la influencia del grupo puede moldear nuestras decisiones, a veces llevándonos a actuar más por impulso colectivo que por reflexión individual. Seguiremos profundizando con Otros posts sobre distintos sesgos cognitivos.
"Cuando estos discursos negacionistas llegan a la presidencia de EEUU, tiene una influencia muy grande, porque le siguen empresas, bancos... Es una reacción en cadena abandonando los compromisos climáticos.