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La pedagogía del ejemplo, también con los móviles

Recogemos una TEDx Eindhoven, que acaba de salir publicada antes de ayer. En apenas 7' ofrece estrategias prácticas de bienestar digital, para las familias. La conferenciante Stephanie Reina es una norteamericana residente en Madrid.

"Criando hijos en un mundo de pantallas: Una Crítica al Espejo Digital", En el debate contemporáneo sobre la educación y la tecnología, solemos poner el foco en la vulnerabilidad del menor. Nos obsesionamos con el control parental, el tiempo de pantalla y las restricciones legales, asumiendo que el problema es una suerte de virus externo que infecta la voluntad de nuestros jóvenes. Sin embargo, como sugiere Stephanie Reina en su reciente intervención, la crisis de atención en la infancia no es solo un fenómeno generacional, sino un síntoma de un quiebre en el modelado ético y pedagógico dentro del hogar.

El Aprendizaje por Imitación: Más allá de la NormaDesde una perspectiva filosófica y psicológica, el aprendizaje no ocurre por la imposición de la norma, sino por la observación del ethos. Recordando la Teoría del Aprendizaje Social de Albert Bandura (posts recientes), el ser humano no es un receptor pasivo de instrucciones, sino un intérprete de acciones. Si el entorno doméstico está mediado por una "presencia ausente" —donde el cuerpo del padre está físicamente allí, pero su atención habita en el éter digital—, el niño no solo aprende a usar una herramienta, sino que interioriza una forma de estar en el mundo. 

Stephanie Reina apunta a una verdad incómoda: el smartphone de los hijos es, a menudo, el reflejo del de sus padres. La ciencia respalda esta intuición. La correlación entre la dependencia materna al móvil y la de los adolescentes no es una mera coincidencia estadística; es el resultado de un espejo de comportamiento que se construye durante años de convivencia.

La Atención (otros posts) como Acto Político y EducativoEn una sociedad que compite ferozmente por nuestra atención (la denominada "economía de la atención"), el acto de dejar el teléfono a un lado no es solo una medida de higiene mental, es un acto de resistencia educativa. Educar hoy requiere una ética de la presencia.

Para recuperar este espacio, el postulado de Reina se aleja del moralismo abstracto y propone una "ascética" cotidiana a través de dos prácticas sencillas pero profundas: 1º La Localización de la Tecnología: Tratar el smartphone como un objeto fijo (el viejo "teléfono de pared") rompe la simbiosis entre el cuerpo y el dispositivo. Al no llevar el móvil encima, reclamamos nuestra autonomía motriz y atencional. 2º El Resguardo de la Mirada: No usar el dispositivo frente a otros es un reconocimiento de la alteridad. Cuando un padre mira su teléfono mientras su hijo le habla, el mensaje implícito es que el dispositivo ofrece un mundo más valioso que la realidad compartida.

Conclusión: La Herencia del HábitoA menudo olvidamos que la educación es un proceso de "larga duración". Así como heredamos de nuestros padres el hábito casi inconsciente de apagar las luces al salir de una habitación —no por una charla técnica sobre electricidad, sino por la repetición constante de un ejemplo—, nuestros hijos heredarán nuestra relación con el silencio, el aburrimiento y la conexión humana.

La verdadera revolución educativa en la era digital no vendrá de una ley gubernamental o de una nueva aplicación de control parental. Vendrá de la capacidad de los adultos para reivindicar su propia atención. Si queremos que nuestros hijos levanten la mirada de la pantalla, debemos ser nosotros los primeros en redescubrir la profundidad de la realidad que nos rodea. El secreto, al final, es tan antiguo como la propia filosofía: El ejemplo es la única enseñanza que deja huella.

Como bonus final, otro REDx con la misma ponente, que sí está subtitulado en español.

Parásitos: Metáfora de la desigualdad en el siglo XXI

Parásitos es la obra maestra de Bong Joon-ho que redefinió el cine contemporáneo y que recientemente hemos podido ver -y aún se puede- en RTVEplayEn 2019, el cine mundial fue sacudido por una película surcoreana que trascendió todas las barreras culturales y lingüísticas para convertirse en un fenómeno global. "Parásitos" (Gisaengchung) no sólo conquistó taquillas internacionales, sino que hizo historia al convertirse en la primera película en idioma no inglés en ganar el Oscar a Mejor Película, además de llevarse los galardones a Mejor Director, Mejor Guión Original y Mejor Película Internacional.

El visionario detrás de la cámara. Bong Joon-ho, el cerebro creativo detrás de esta obra maestra, es un director que ha sabido fusionar géneros con una maestría excepcional a lo largo de su carrera. Con películas previas como "Memories of Murder" y "Snowpiercer", Bong había demostrado su capacidad para abordar temáticas sociales complejas a través de narrativas cinematográficas innovadoras. En "Parásitos", alcanza su cénit artístico, creando una sátira social que funciona simultáneamente como thriller, comedia negra y drama familiar.

El director coreano pasó años perfeccionando el guión junto a Han Jin-won, su colaborador habitual. Ambos construyeron meticulosamente cada giro argumental, cada metáfora visual y cada línea de diálogo para crear una experiencia cinematográfica que recompensa múltiples visionados. La precisión milimétrica de Bong en la dirección se evidencia en cada encuadre, donde nada es casual y todo comunica.

Un elenco impecable. El reparto de "Parásitos" ofrece interpretaciones memorables que elevan el material ya excepcional. Song Kang-ho, actor fetiche de Bong Joon-ho, encarna al padre de la familia Kim con una mezcla perfecta de simpatía, astucia y desesperación. Lee Sun-kyun y Cho Yeo-jeong dan vida a los Park, la familia adinerada, con una naturalidad que hace creíbles sus privilegios inconscientes.

Choi Woo-shik y Park So-dam, como los hijos de los Kim, aportan juventud y ambición a sus personajes, mientras que Jang Hye-jin completa el núcleo familiar con una actuación llena de matices. Cada actor comprende la dualidad de sus roles: son a la vez víctimas y victimarios en un sistema que los supera.

Sinopsis: Una infiltración con consecuencias. La trama sigue a la familia Kim, que vive en un sótano precario en los suburbios de Seúl, sobreviviendo con trabajos esporádicos. Cuando el hijo consigue un puesto como tutor de inglés en la acaudalada familia Park, ve una oportunidad. Uno a uno, los Kim logran infiltrarse en el hogar de los Park, haciéndose pasar por profesionales sin relación entre sí: tutora de arte, chofer y ama de llaves.

Lo que comienza como una comedia de enredos sobre el ingenio de los desposeídos se transforma gradualmente en algo mucho más oscuro y perturbador. La llegada de un elemento inesperado desencadena una escalada de tensión que culmina en un clímax devastador, donde las divisiones de clase y las aspiraciones imposibles explotan con violencia catártica.

Valoración: Cine con mayúsculas"Parásitos" es un triunfo absoluto del cine como arte y como vehículo de crítica social. Bong Joon-ho no señala con dedo acusador a villanos específicos, sino que expone un sistema que deshumaniza a todos sus participantes. La metáfora arquitectónica de la película —las escaleras que suben y bajan, los espacios sobre y bajo tierra— es tan elocuente como devastadora.

La dirección técnica es impecable: la fotografía de Hong Kyung-pyo juega magistralmente con la luz y las sombras para subrayar las divisiones sociales, mientras que la banda sonora de Jung Jae-il alterna entre lo juguetón y lo ominoso. El diseño de producción crea dos mundos paralelos completamente creíbles y contrastantes.

Lo más brillante de "Parásitos" es su capacidad para funcionar en múltiples niveles. Es entretenimiento puro, pero también es un espejo despiadado de las sociedades capitalistas contemporáneas. No ofrece soluciones fáciles ni consuelos; simplemente presenta la realidad del abismo de clase con honestidad brutal.

Las madres ocultas (hidden mothers) en fotografías victorianas

En los primeros albores de la fotografía, cuando capturar una imagen requería largos tiempos de exposición y una quietud casi sobrehumana, los fotógrafos victorianos desarrollaron una técnica tan ingeniosa como inquietante: las "hidden mothers" o madres ocultas. Estas figuras fantasmales, cubiertas por telas y mantas, sostienen a bebés y niños pequeños que miran directamente a la cámara, creando un testimonio visual que hoy nos revela tanto sobre la tecnología del siglo XIX como sobre los roles de género, la maternidad y la invisibilidad femenina.

La necesidad técnica detrás del fenómeno. Entre las décadas de 1840 y 1860, la fotografía era un proceso técnicamente exigente. Los daguerrotipos y las primeras placas de colodión húmedo requerían tiempos de exposición que podían extenderse desde varios segundos hasta más de un minuto. Para un adulto consciente, mantener la inmovilidad absoluta era desafiante; para un bebé o niño pequeño, resultaba prácticamente imposible.

Los fotógrafos de la época, ante el creciente deseo de las familias de poseer retratos de sus hijos, desarrollaron diversas soluciones. Aparecieron sillas especiales con abrazaderas ocultas, soportes metálicos para el cuello y dispositivos de sujeción. Pero ninguna técnica resultó tan efectiva como la presencia física de la madre: sus brazos proporcionaban el soporte natural que mantenía al niño inmóvil, mientras su voz susurrante podía calmar cualquier inquietud.

El acto de borrarLo verdaderamente fascinante —y perturbador— de estas fotografías no es la presencia maternal, sino su ocultamiento deliberado. Las madres eran cubiertas con mantas, cortinas, telas estampadas o incluso se escondían detrás de sillas tapizadas. En algunas imágenes aparecen como bultos fantasmales; en otras, solo sus manos son visibles sosteniendo al infante. Ocasionalmente, los fotógrafos retocaban las placas para eliminar por completo cualquier rastro de la figura materna.

Esta práctica revela una paradoja cultural profunda: la madre era absolutamente esencial para la creación de la imagen, pero debía permanecer invisible en el resultado final. El niño aparecía como un ser autónomo, flotando en el vacío del estudio fotográfico, cuando en realidad dependía completamente del soporte físico y emocional de otra persona.

Más allá de la técnica: invisibilidad y géneroAunque la explicación técnica es válida, no agota el significado de estas imágenes. La práctica de las hidden mothers encarna literalmente la invisibilidad del trabajo femenino y maternal en la sociedad victoriana. Las madres proporcionaban el trabajo emocional, físico y práctico necesario para la existencia y presentación de sus hijos ante la sociedad, pero este trabajo debía permanecer oculto, naturalizado, invisible.

Esta invisibilización no era exclusiva de la fotografía. La ideología del "ángel del hogar" relegaba a las mujeres de clase media y alta a la esfera doméstica, donde su trabajo se consideraba una extensión natural de su ser femenino más que un esfuerzo consciente y valorable. En las fotografías de hidden mothers, esta ideología encuentra una expresión visual casi literal: la madre existe solo como soporte, no como sujeto.

El redescubrimiento moderno. En las últimas décadas, coleccionistas, historiadores y artistas han rescatado estas fotografías del olvido. Obras como las de la fotógrafa Linda Fregni Nagler, quien ha compilado cientos de estas imágenes en su proyecto "The Hidden Mother", han transformado lo que era una curiosidad técnica en un poderoso comentario sobre género, visibilidad y memoria.

Las redes sociales y los algoritmos de inteligencia artificial también han jugado un papel inesperado. Estas imágenes espectrales, con sus figuras cubiertas y su estética perturbadora, circulan ampliamente en Internet, a menudo descontextualizadas, generando fascinación pero también malentendidos sobre su propósito original.

Lecciones para el presente. Las fotografías de hidden mothers nos invitan a reflexionar sobre qué trabajo permanece invisible en nuestra sociedad actual. Aunque la tecnología fotográfica ha avanzado exponencialmente —hoy capturamos imágenes en fracciones de segundo sin necesidad de soportes humanos—, la invisibilización del trabajo de cuidados persiste de formas más sutiles.

Estas imágenes también plantean preguntas sobre la ética de la representación: ¿quién merece ser visto? ¿Qué trabajos se consideran dignos de reconocimiento visual? ¿Cómo construimos narrativas que incluyan a quienes hacen posible nuestras vidas pero permanecen fuera de cuadro? En definitiva, las hidden mothers son más que una curiosidad fotográfica del siglo XIX. Son un archivo visual de ausencias significativas, un recordatorio de que toda imagen contiene tanto lo que muestra como lo que deliberadamente oculta.

@bleu_roster The Hidden Mother: Unveiling the Secrets of Victorian Photography Discover the fascinating and often eerie practice of "hidden mothers" in vintage photography. Learn how mothers disguised themselves to keep their children still during long exposure times, uncovering the lengths families went to capture precious portraits in the 19th century. Explore the bittersweet stories behind these haunting images, including posthumous photographs of infants, and delve deeper into this unique chapter of photographic history. #photography #victorianera #hiddenstories #fyp #explore ♬ green to blue (Sped Up) - Aurenth

La educación no es lo que creemos, según Jiang Xueqin

He sucumbido al efecto en redes sociales del Prof. Jiang Xueqin y su visión alternativa, incluso transgresora, de la historia, la educación,... Por ejemplo y sólo para comenzar posts, en este primer video, titulado "Prof Jiang Explains the True Purpose of Schools", el profesor Jiang Xueqin ofrece una visión sumamente crítica y provocadora sobre el sistema educativo moderno. Veamos un resumen de sus puntos principales:

El "lavado de cerebro": El profesor afirma que la idea de que vamos a la escuela para aprender o adquirir conocimientos es una mentira. Según él, el propósito fundamental de la educación obligatoria es el lavado de cerebro.

Experiencia vs. Academia: Argumenta que, a lo largo de la historia, el ser humano aprendía mediante la práctica y la mentoría (aprendices). Pone como ejemplo que un médico que aprende trabajando en un hospital desde joven sería mucho mejor que uno que solo estudia en Harvard hasta los 30 años sin haber tocado a un paciente.

Origen militar: Explica que la escuela pública gratuita y obligatoria fue introducida primero por tres sociedades: Esparta, los Aztecas y Prusia. El factor común entre ellas era que eran sociedades dedicadas a la guerra. El sistema escolar fue diseñado para preparar a las personas para obedecer y combatir.

La separación de la familia: Sostiene que las escuelas separan a los niños de sus padres a edades muy tempranas (5 o 6 años) para romper el vínculo de seguridad familiar. Al sentirse inseguros y ansiosos fuera de su hogar, los niños aceptan más fácilmente la autoridad del maestro y el adoctrinamiento del sistema.

Creación del Estado-Nación: El objetivo final es implantar en los estudiantes la creencia en el Estado-Nación. A través de la historia, la geografía y el idioma, se enseña a los niños a amar a una entidad abstracta (como "la madre China" o "Francia") y a estar dispuestos a sacrificarse, luchar y morir por ella.

La historia como memoria falsa: Jiang Xueqin define la historia que se enseña en las escuelas como una "memoria falsa" diseñada para crear ciudadanos obedientes a la autoridad y útiles para los intereses del Estado.

En conclusión, el profesor sostiene que la escuela no está hecha para que pienses por ti mismo, sino para que seas dócil y sirvas fielmente a la estructura de poder de tu país. Jiang Xueqin es un destacado educador, escritor y asesor de políticas chino-canadiense, conocido recientemente por su presencia en redes sociales como YouTube y TikTok, donde analiza la historia y la educación desde una perspectiva crítica.

Repasemos su biografía. Nacido en 1974, Jiang Xueqin ha desarrollado una carrera centrada en la reforma educativa y el análisis social. Formación: Se graduó con distinción en Literatura Inglesa por la Universidad de Yale en 1999. Experiencia en Escuelas: Ha ocupado cargos directivos en instituciones de élite en China, incluyendo el puesto de subdirector en la Escuela Secundaria de la Universidad de Tsinghua en Beijing y director de currículo en la Escuela Secundaria de Shenzhen. Investigación y Reconocimientos: Es miembro de la Royal Society of Arts (RSA) y ha sido investigador en la Iniciativa de Innovación Educativa Global de la Escuela de Graduados en Educación de Harvard.

Su trabajo se centra en cuestionar los sistemas educativos tradicionales y analizar el declive de las estructuras sociales modernas. Libros Publicados: Creative China (2014): Donde discute sus esfuerzos por reformar el sistema educativo chino hacia uno que fomente la creatividad en lugar de la memorización. Schools for the Soul: Obra que ofrece perspectivas sobre el futuro de la sociedad y el papel de la educación en la formación de individuos.

Contenido en Redes Sociales: En su canal de YouTube, Predictive History, utiliza patrones históricos y la teoría de juegos para analizar temas como el colapso de civilizaciones, la rivalidad entre potencias y las tendencias económicas. En sus videos virales, critica el consumismo moderno, describiéndolo como una forma de esclavitud que busca impresionar a otros con dinero que no se tiene.

Crítica Educativa: Es un crítico vocal del sistema Gaokao (el examen de ingreso a la universidad en China), argumentando que, aunque produce burócratas eficientes, asfixia el espíritu emprendedor necesario para una economía basada en el conocimiento. Jiang Xueqin colabora frecuentemente con medios globales como The New York Times, Wall Street Journal y The Diplomat, escribiendo sobre los desafíos que enfrentan los estudiantes y las instituciones educativas en un mundo interconectado.

En la primera parte del video, en ocasiones retitulado como "¿Por qué tenemos escuelas?", presenta al Prof. Jiang Xueqin explica el origen histórico y militar de la educación pública gratuita y obligatoria. Las tres sociedades fueron las primeras en introducir este sistema escolar: Esparta: Donde los niños ingresaban a la escuela a los 5 o 6 añosLos AztecasPrusia: Cuyo sistema es el que se utiliza prácticamente en todo el mundo hoy en día.

El factor común: Las tres sociedades tenían en común,... la guerraEran sociedades fundamentalmente bélicas dedicadas a derrotar a sus vecinos. Por lo tanto, el propósito original de la creación de las escuelas fue preparar a las personas para la guerra. (Nota final: Sigue un interesante tuit sobre la historia y cómo sirve para interpretar la actualidad bélica, que merecerá un post propio.)