Mostrando las entradas para la consulta oxalato cálcico ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta oxalato cálcico ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

Ciencia para evitar los cálculos de oxalato cálcico

Un problema frecuente con una raíz cristalina: Los cálculos renales, esas pequeñas y dolorosas formaciones cristalinas, afectan a aproximadamente un 10% de la población en algún momento de su vida, y los de oxalato cálcico (otros posts) son los más prevalentes, representando alrededor del 80% de los casos. Lejos de ser un mero accidente fisiológico, su formación es el resultado de un delicado equilibrio químico en la orina que se desestabiliza. 

Durante décadas, el consejo simplista se centró únicamente en reducir el consumo de calcio. Sin embargo, la ciencia moderna ha dado un vuelco a esta visión, revelando que la prevención es un proceso más sofisticado y fascinante, centrado en la gestión del oxalato y en la promoción de un entorno urinario hostil a la cristalización. Este post desgrana las estrategias avaladas por la investigación para lograrlo.

1. La Paradoja del Calcio: No Reducir, sino Redistribuir. El primer mito a derribar es el del calcio dietético como enemigo. En realidad, una ingesta adecuada de calcio (1000-1200 mg/día, preferiblemente de los alimentos) es protectora. ¿La razón? El calcio se une al oxalato en el tracto intestinal, formando un complejo insoluble que se excreta por las heces, impidiendo así que el oxalato sea absorbido y llegue a los riñones. Restringir el calcio tiene el efecto contraproducente de dejar oxalato libre para su absorción, aumentando su concentración urinaria (oxaluria).

Estrategia clave: Consume alimentos ricos en calcio (lácteos, sardinas con espina, brócoli, almendras) durante las comidas principales, especialmente aquellas que contengan alimentos altos en oxalatos. Es una cuestión de timing y sinergia molecular.

2. El Oxalato Dietético: Conocerlo, no necesariamente evitarlo (por completo).El oxalato es un compuesto orgánico presente en muchos vegetales. La clave no es una dieta excesivamente restrictiva (que podría ser pobre en nutrientes), sino una gestión inteligente. Identifica los más concentrados: Espinacas, acelgas, remolacha, ruibarbo, nueces, almendras, té negro y cacao en polvo son fuentes muy altas. Técnicas de preparación: Hervir las verduras de hoja verde alta en oxalatos es extraordinariamente efectivo, ya que el oxalato se lixivia al agua de cocción (que debe desecharse). Se puede reducir el contenido hasta en un 50-80%.

La Hidratación como Diluyente Universal: Este es el pilar indiscutible. Beber suficiente líquido (2-2.5 litros diarios, principalmente agua -otros posts-) para producir más de 2 litros de orina al día, diluye todas las sustancias implicadas, dificultando que alcancen la concentración necesaria para cristalizar. La orina debe ser de un color amarillo pálido constante.

3. Otros Moduladores clave de la orina: El pH y los Inhibidores Naturales. La química urinaria no depende solo del calcio y el oxalato. Citrato: El Guardián Químico: El citrato es un inhibidor natural de la cristalización. Se une al calcio en la orina, compitiendo con el oxalato. Además, hace la orina menos ácida. Una orina ácida (pH bajo) favorece la formación de cristales de oxalato cálcico. Alimentos ricos en citrato (cítricos, especialmente limones y limas) son excelentes aliados. Beber agua con zumo de limón fresco (rico en citrato potásico) es una recomendación clásica y efectiva.

Control de la Sal (Sodio) y las Proteínas Animales: Un exceso de sodio aumenta la excreción de calcio en la orina (calciuria). Las dietas muy altas en proteínas animales (purinas) acidifican la orina y aumentan la excreción de calcio y ácido úrico. Moderación y equilibrio son esenciales.

4. El Factor Microbioma: Oxalobacter formigenesAquí entramos en un área de investigación fascinante. En nuestro intestino existe, o debería existir, una bacteria anaerobia llamada Oxalobacter formigenes que utiliza el oxalato como fuente de energía, degradándolo y reduciendo drásticamente su absorción. Algunos estudios sugieren que ciertos antibióticos de amplio espectro o dietas muy bajas en oxalato pueden reducir su población. Aunque los probióticos específicos con esta cepa aún no son de uso clínico generalizado, este descubrimiento subraya la profunda conexión entre nuestro microbioma y la salud renal, abriendo futuras vías de intervención.

Conclusión: Un Enfoque Integrado y ConscientePrevenir los cálculos de oxalato cálcico no es una cuestión de privación, sino de estrategia molecular y hábitos sostenibles. Resume tu plan de acción: 1.  Hidrátate de forma constante y abundante (posts recurrentes). 2.  Consume calcio en las comidas, no lo evites. 3.  Gestiona los oxalatos altos cociéndolos y combinándolos con calcio. 4.  Incorpora citrato (limón) y modera la sal y las proteínas animales. 5.  Mantén una dieta variada y rica en vegetales (preparados adecuadamente), que aportan potasio, magnesio y otros inhibidores de la cristalización.

La litiasis renal es, en esencia, un desorden bioquímico prevenible. Comprender y aplicar estos principios dietético-químicos nos permite tomar el control, transformando nuestros hábitos diarios en la mejor barrera contra la formación de esos temidos cristales. 

Cuarta litotricia en 12 años, y no será la última

Cuarta litotricia en 12 años, y no será la última
Esta manía de fabricar piedras de oxalato cálcico es un serio engorro. Parece que mi dieta abundante en tomate  (para mí lo más sabroso del mundo) y lechuga no es lo más sano a estos efectos.  Este pasado viernes 2 de octubre de 2020 pasé por mi favorito litotriptor extracorpóreo Dornier Gemini de la Clínica IMQ de Zorrozaurre. Con su generador electromagnético me han aplicado  un total de 1.500 ondas a una intensidad que oscila entre los 10 y los 15 kiloVoltios.

A día de hoy, domingo 4, creo que me ha fallado mi evolucionado y sofisticado Dornier Gemini. Porque hay cero restos de cálculos renales. La tecnología avanza (análisis consultables por web), pero parece que más progresa la dureza o la capacidad de esconderse de mis "pedruscos", siempre en el maniático riñón izquierdo (¿será porque duermo hacia ese lado?).

Además en el año del COVID donde los análisis precedentes de radiaciones a tutiplén se amplían con una obligatoria prueba PCR,... Muchas horas de espera, la mayor parte fuera del edificio y tiempo de repensar. Fruto de ello, algunas reiteradas reflexiones sobre las que mantengo anteriores consideraciones ya expuestas en este mismo blog. Como estas que ahora recuerdo:
  • La profesión sanitaria es digna de toda mi admiración, por su entrega que vuelvo a comprobar a pesar de la tensión y trastornos de este maldito año. Si algo tengo claro es que su dedicación en ese tipo de entornos es algo que jamás hubiera podido elegir para mí. Algo que solamente sucede con los músicos profesionales, cuya maestría me parece mágica o celestial.
  • Hay que estar muy sano para ponerse enfermo. Debe ser la edad, pero es un mareo total la profusión de papeleo y de vueltas que hay que dar para una consulta e intervención de lo más trivial. Quizá los 43 años de trabajo en burocracia inevitable hayan despertado esta animadversión por el trajín de historiales, idas y vueltas,... 
  • Estas ocasiones, aunque sea con una sedación que no hace perder la consciencia,  obligan a pensar en la fragilidad de la vida y la inexorable tendencia a morir. Y se despierta ese fallido anhelo de eternidad, ¿qué dejamos después de desaparecer? Y hacemos el recuento de lo que quedará, por un tiempo limitado pero trascendente: Los hijos, los nietos, el recuerdo de las amistades, el alumnado que algo aprendió contigo,... y ese reguero de textos, posts, artículos, libros,... ¿Por qué esa necesidad de legar algo que nos sobreviva? Todo esto sugiere el pánico al Oblivion (olvido, purgatorio,...) pero ello será pronto otro post.
Posts de las anteriores litotricias: Una en 2009, dos en 2012 y una en 2020.
Me temo que esto continuará, al menos una quinta litotricia o vaya usted a saber.