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¿Qué es la vida, en una palabra?

Una selección de mentes brillantes, ordenados por año de nacimiento, nos definen la existencia: Un mosaico que va del arte al dolor, del poder a la absoluta libertad. Hay otras muchas reflexiones, sin autoría contrastada: La vida es el tiempo. La vida es la pregunta. La vida es el aprendizaje. La vida es la sorpresa. La vida es la posibilidad. La vida es el relato que dejamosLa vida es el arte de comenzar de nuevo. La vida es aquello que ocurre mientras hacemos planes ¿The Beatles?). La vida es un préstamo del universo. Personalmente, me quedo con la propuesta de Gandhi,... 

Edad Antigua

Lao Tse (c. 604 a.C.) – El vacío. Buda (c. 563 a.C.) – El desapego. Confucio (551 a.C.) – La virtud. Heráclito (c. 540 a.C.) – El cambio. Sócrates (c. 470 a.C.) – Una prueba. Platón (c. 427 a.C.) – La sombra. Aristóteles (384 a.C.) – La mente. Epicuro (341 a.C.) – El placer. Agustín de Hipona (354 d.C.) – La inquietud.

Edad Media y Renacimiento

Rumi (1207) – El retorno. Leonardo da Vinci (1452) – La observación. Bernat Etxepare (c. 1480) – La palabra. Teresa de Ávila (1515) – El castillo. Miguel de Cervantes (1547) – La ilusión. Pedro Agerre "Axular" (1556) – La demora. William Shakespeare (1564) – El teatro.

Edad Moderna (Siglos XVII y XVIII)

René Descartes (1596) – La duda. Baruch Spinoza (1632) – Dios mismo. Isaac Newton (1643) – La ley. David Hume (1711) – La costumbre. Immanuel Kant (1724) – El deber. Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770) – El espíritu. Arthur Schopenhauer (1788) – El sufrimiento.

Siglo XIX

Charles Darwin (1809) – La adaptación. Søren Kierkegaard (1813) – La angustia. Karl Marx (1818) – La idea. Fiódor Dostoievski (1821) – El infierno. Lev Tolstói (1828) – La búsqueda. Friedrich Nietzsche (1844) – El poder. Sigmund Freud (1856) – La muerte. Nikola Tesla (1856, julio) – La frecuencia. Henri Bergson (1859) – La duración. Resurrección María de Azkue (1864) – La raíz. Miguel de Unamuno (1864) – La agonía. Evaristo Bustinza "Kirikiño" (1866) – La ironía. Marie Curie (1867) – El experimento. Mahatma Gandhi (1869) – El amorBertrand Russell (1872) – La competencia. Pío Baroja (1872) – La aventura. Carl Gustav Jung (1875) – El símbolo. Antonio Machado (1875) – El camino. Albert Einstein (1879) – El conocimiento. Aurelio Arteta (1879) – La luz. Pierre Teilhard de Chardin (1881) – La convergencia. Pablo Picasso (1881) – El arteJosé Ortega y Gasset (1883) – La circunstancia. Franz Kafka (1883) – Solo el comienzo. Fernando Pessoa (1888) – Los otrosLudwig Wittgenstein (1889) – El límite. Xabier Lizardi (1896) – La flor efímera. Federico García Lorca (1898) – La sangre. Xavier Zubiri (1898,) – La realidad. Jorge Luis Borges (1899) – El laberinto.

Siglo XX y Contemporáneos

Pablo Neruda (1904) – El deseo. Jean-Paul Sartre (1905) – La elección. Esteban Urkiaga "Lauaxeta" (1905) – El fuego. Hannah Arendt (1906) – La acción. Simone de Beauvoir (1908) – La conquista. Jorge Oteiza (1908) – La forma vacía. Simone Weil (1909) – La espera. Albert Camus (1913) – La rebelión. Koldo Mitxelena (1915) – La memoria. Juan Rulfo (1917) – Los muertos. Eduardo Chillida (1924) – El espacio. Gabriel García Márquez (1927) – La soledad. Txillardegi (1929) – La lengua. Gabriel Aresti (1933) – La resistencia. Stephen Hawking (1942) – La esperanza. Ramon Saizarbitoria (1944) – La herida. Bernardo Atxaga (1951) – El extranjero. Steve Jobs (1955) – La fe.

III Ruta de Coches Superdeportivos Clásicos y Modernos

III Ruta de Coches Superdeportivos Clásicos y Modernos
Grabación hecha por nuestro Tesla.

Hemos acudido a la visita a San Pedro del Pinatar (Murcia) de la III Ruta de Coches Superdeportivos Clásicos y Modernos. Una delicia ver estos motores legendarios junto al Mar Menor. El más significativo era un Ferrari 488 GTB, acompañado de varios Porsche,...

San Pedro del Pinatar: Donde el turismo se encontró con los superdeportivosEl domingo 24 de mayo de 2026, la localidad murciana de San Pedro del Pinatar vivió una jornada singular en la que el turismo cultural, la pasión automovilística y la convivencia ciudadana confluyeron gracias a la III Ruta de Coches Superdeportivos Clásicos y Modernos. El evento convirtió durante unas horas las inmediaciones del Museo Municipal Palacio Barón de Benifayó en un auténtico museo al aire libre dedicado al automóvil de excepción. 

La iniciativa reunió vehículos de distintas épocas y filosofías mecánicas: desde elegantes deportivos clásicos de combustión atmosférica hasta modernos superdeportivos de altas prestaciones, herederos de una industria automovilística donde diseño, ingeniería y tecnología conviven en permanente evolución. Más allá del atractivo visual de modelos legendarios, la ruta sirvió también como escaparate turístico para uno de los municipios más emblemáticos del litoral murciano.

A partir de las once de la mañana, los automóviles quedaron expuestos en una muestra estática que atrajo tanto a aficionados especializados como a familias, curiosos y visitantes ocasionales. El rugido contenido de motores italianos, alemanes o británicos contrastaba con la tranquilidad mediterránea de un municipio conocido por sus salinas, sus playas y su estrecha relación con el Mar Menor.

El recorrido no se limitó al componente automovilístico. Los participantes realizaron además una visita guiada al mural de la princesa rusa, explicada por su autor, el artista Goyo 203, junto al museo pinatarense. Esta combinación de patrimonio urbano, arte contemporáneo y cultura del motor evidenció cómo los eventos temáticos pueden enriquecer la oferta turística de una ciudad y diversificar su atractivo.

La presencia de coches clásicos aporta además un valor histórico y educativo que trasciende el mero espectáculo. Cada vehículo representa una época concreta de la evolución industrial: avances en aerodinámica, materiales, seguridad o diseño mecánico. Contemplar un deportivo de los años setenta junto a un híbrido contemporáneo permite observar, casi como en una lección de historia tecnológica, cómo ha cambiado la relación entre potencia, eficiencia y sostenibilidad.

En este tipo de encuentros también aparece una dimensión social frecuentemente olvidada. Los propietarios de estos automóviles suelen actuar como auténticos conservadores de patrimonio mecánico. Restaurar y mantener un clásico requiere conocimientos técnicos, paciencia y una considerable inversión emocional y económica. El automóvil deja entonces de ser solamente un medio de transporte para convertirse en memoria cultural rodante.

Para San Pedro del Pinatar, la cita supone igualmente una oportunidad estratégica. El municipio lleva años potenciando un turismo diverso que combina naturaleza, gastronomía, deporte y patrimonio. Eventos relacionados con el motor permiten atraer visitantes fuera de la temporada estrictamente veraniega y generan actividad económica en hostelería, comercio y restauración. Además, proyectan una imagen moderna y dinámica capaz de conectar con públicos muy diferentes.

No es casual que este tipo de concentraciones proliferen en numerosas ciudades españolas. Existe un creciente interés intergeneracional por el automóvil emocional frente a una movilidad cada vez más digitalizada y automatizada. En una época dominada por pantallas, asistentes inteligentes y electrificación, los coches clásicos y superdeportivos mantienen intacta cierta capacidad de fascinación estética y sensorial.

La III Ruta de Coches Superdeportivos Clásicos y Modernos demostró así que el motor puede integrarse plenamente en una experiencia cultural y turística de calidad. Entre salinas, palmeras y brisa mediterránea, San Pedro del Pinatar ofreció una imagen distinta del turismo: una donde patrimonio, tecnología, diseño y pasión compartida circulaban por la misma carretera. 

Siete años con un Tesla Model 3 LR AWD

Teslas en el Service Center de Tesla en L' Aliana Valencia
Cumplir años es rutina para un Tesla Model 3 LR AWD. El nuestro, de nombre Tresla, tiene ya 7 años. Fue de la primera remesa de Model 3 que llegaron a Europa en febrero de 2019. Lo habíamos reservado en 2017, pagado íntegramente en diciembre de 2018 y lo recogimos en Getafe (Madrid) el 28 de febrero de 2019.

Como todo esto ya lo hemos contado en numerosas ocasiones, este último años (sin ITV por año impar), la única reseña es la primer avería que tuvo en pleno verano de 2025 (posts dedicados). Significó grúa y reparación en apenas horas, una vez que llegó al Service Center (SC) de Valencia (foto superior al recogerlo). Como en años anteriores, no ha habido ningún otro mantenimiento. 

El odómetro marca 60.400 km, apenas 6.000 km  más que el año pasado (el primer año recorrimos 20.000 km, pero luego la pandemia,... y que cada vez estamos más septuagenarios Carmen y yo). La autonomía parece prácticamente la misma, según su autodiagnóstico del 93% (imagen) y comprobado fehacientemente por viajes reiterados en nuestros desplazamientos regulares entre el Cantábrico y el Mediterráneo. 

En nuestro coche han pasado 7 años con muchas actualizaciones, pocos cambios, sin que todavía podamos explotar aquí plenamente el AutoPilot FDS (Full Drive System), que parece que pronto llegará a Países Bajos,... Pero sí ha habido muchas mutaciones en el escenario de la movilidad eléctrica (ahora se ven Teslas por todas partes, especialmente taxis y VTC), y de todo ello quizá pronto publiquemos alguna entrevista con testigos clave de esta transición hacia la movilidad eléctrica (por el momento no podemos leer  escribir más).
Explorando el Modo Service del Tesla Model 3 (2018): Menús Ocultos

 Celebrando anteriores cumpleaños: Primer añocuarto año5 años, 6 años,...

Historia y economía sin genios: Visión estructural del cambio

Este es el tercer posts consecutivo, siguiendo la línea de los dos posts anteriores:  La controvertida  teoría del Héroe de Thomas Carlyle y  Stellar: Tecnologías convergentes para superar la escasez . Porque hemos encontrado, traducido y resumido este interesante  Substac  (leer en inglés en su integridad)  de Richard Turnock, un amigo norteamericano de nuestro hijo Aitor. Se titula "Why the Great Man Died Twice: Once in History, Once in Economics" (Por qué el gran hombre murió dos veces: una en la historia, otra en la economía).

Durante siglos, hemos interpretado la historia como una sucesión de figuras excepcionales. Napoleón forjó Europa moderna. Edison iluminó el mundo. Steve Jobs democratizó la tecnología personal. Esta narrativa —conocida como la Teoría del Gran Hombre (post previo), articulada por Thomas Carlyle en el siglo XIX— sostiene que individuos singulares crean los momentos históricos que definen épocas. Sin estos genios, según la teoría, las transformaciones simplemente no ocurrirían, o lo harían de forma radicalmente diferente.

Un análisis contemporáneo desafía frontalmente esta premisa, argumentando que confundimos correlación con causalidad. Las grandes transformaciones civilizacionales, sugiere el denominado Marco Meta-Stellaris, no dependen de individuos excepcionales sino de fuerzas estructurales que operan con independencia de quién ocupe posiciones de liderazgo.

Las curvas matemáticas que no esperan héroes.  El fundamento empírico de esta refutación se encuentra en la Ley de Wright, descubierta en 1936 al estudiar la manufactura aeronáutica. Wright observó que con cada duplicación del volumen acumulado de producción, los costes disminuyen en un porcentaje predecible. Los paneles solares siguen una tasa de aprendizaje del 89%: cada vez que se duplica la capacidad instalada acumulada, el coste se reduce un 11%. Las baterías de litio han pasado de costar más de mil dólares por kilovatio-hora en 2010 a menos de cien dólares en la actualidad.

Lo significativo de estas curvas es su motor: volumen de producción acumulado. No visión empresarial. No decretos gubernamentales. No genio inventivo. Simplemente la propiedad matemática de procesos industriales operando a través de miles de empresas, millones de trabajadores y billones de decisiones de consumidores distribuidas durante décadas.

Tomemos el caso de Elon Musk y Tesla. ¿Causó Musk la caída del precio de las baterías? El análisis estructural sugiere lo contrario: Musk reconoció que los precios de las baterías caerían —una distinción sutil pero crucial— y posicionó estratégicamente a Tesla para capturar valor conforme la curva progresaba. La curva habría seguido la Ley de Wright independientemente de quién construyera las fábricas.

El caso chino como validación empírica. China presenta un caso de estudio revelador. Entre 2019 y 2024, el país instaló más de mil gigavatios de capacidad solar, redujo costes de baterías a aproximadamente 81 dólares por kilovatio-hora para celdas de fosfato de hierro-litio, y alcanzó una penetración del 32,8% de vehículos eléctricos en su mercado. ¿Puede atribuirse esto al liderazgo de Xi Jinping

Un análisis contemporáneo desafía frontalmente esta premisa, argumentando que confundimos correlación con causalidad. Las grandes transformaciones civilizacionales, sugiere el denominado Marco Meta-Stellaris, no dependen de individuos excepcionales sino de fuerzas estructurales.

Las curvas matemáticas que no esperan héroes. El fundamento empírico de esta refutación se encuentra en la Ley de Wright, descubierta en 1936 al estudiar la manufactura aeronáutica. 

La perspectiva estructuralista sostiene que la coordinación centralizada china proporcionó condiciones institucionales que permitieron que las curvas de aprendizaje se aceleraran. El liderazgo creó condiciones, pero las funciones de forzamiento subyacentes —esas curvas matemáticas implacables— crearon la transformación. Con diferente liderazgo pero manteniendo la coordinación, curvas similares habrían emergido.

Arquetipos generacionales vs. individuos irremplazables.  la teoría generacional de Strauss-Howe: los Baby Boomers, la Generación X, los Millennials: Ciclos de 80-90 años durante los cuales las instituciones estadounidenses se transforman en períodos de crisis. La configuración actual asigna roles específicos a arquetipos generacionales: los Baby Boomers ejerciendo autoridad moral, la Generación X implementando soluciones pragmáticas, los Millennials movilizando energía colectiva.

La distinción crítica: los arquetipos describen roles que se ocupan, no individuos irremplazables que los cumplen únicamente. Si Franklin Roosevelt hubiera fallecido en 1931, la lógica generacional sugiere que otro líder habría ocupado el rol de Crisis. Las condiciones estructurales —la Depresión, el alineamiento generacional, el colapso institucional— demandaban transformación.

Implicaciones metodológicas. Esta perspectiva estructuralista establece límites claros sobre qué puede predecirse. El marco identifica cuándo las transformaciones se vuelven económicamente inevitables, pero no puede predecir qué actores específicos, empresas o mecanismos de política dominarán la economía emergente. ¿Qué compañías energéticas capturarán la oportunidad de paridad de red? ¿Qué fabricantes de vehículos sobrevivirán la transición eléctrica? Estas especificidades requieren razonamiento individual —precisamente lo que el marco rechaza como metodología predictiva fiable.

Esta restricción, argumentan sus proponentes, funciona como virtud metodológica. Un marco que reclama identificar tanto la inevitabilidad estructural como los individuos específicos que liderarán contamina su credibilidad analítica.

El contexto presente. La saturación cultural contemporánea de narrativas de Gran Hombre —el líder correcto restaurará la grandeza manufacturera, el fundador correcto desbloqueará la economía de IA— captura deseos humanos legítimos de agencia y responsabilidad. Sin embargo, esta perspectiva sostiene que estas narrativas sistemáticamente engañan sobre las fuerzas reales que impulsan transformaciones.

Las curvas de aprendizaje no pausan durante debates de liderazgo. Los costes de generación solar ya han caído por debajo del carbón y gas natural en la mayor parte de Estados Unidos, no porque un Gran Hombre lo decretara, sino porque décadas de experiencia manufacturera acumulada condujeron los costes hacia inevitabilidad matemática. Los precios de baterías se aproximan al umbral donde los vehículos eléctricos cuestan menos que sus equivalentes de combustión durante toda su vida útil.

Reconocimiento de patrones vs. culto al héroe. La Teoría del Gran Hombre sirvió a un mundo decimonónico que carecía de herramientas matemáticas para identificar funciones de forzamiento económico estructural. Los datos de curvas de aprendizaje no existían. La investigación sobre ciclos generacionales no se había desarrollado. El análisis de dinámica de sistemas permanecía a un siglo de distancia.

Esas herramientas analíticas ahora existen. Las curvas de la Ley de Wright trazan décadas de declive de costes con precisión notable. La teoría de ciclos generacionales identifica ventanas de transformación institucional con regularidad histórica documentada. La síntesis de estas herramientas, argumentan sus proponentes, alcanza poder predictivo precisamente al trascender el marco del Gran Hombre.

La cuestión permanece abierta: ¿Son las transformaciones civilizacionales producto de genios excepcionales que alteran el curso de la historia, o manifestaciones inevitables de fuerzas estructurales que ningún individuo puede crear, acelerar o detener significativamente? La respuesta que adoptemos determina no solo cómo interpretamos el pasado, sino cómo nos preparamos para transformaciones futuras.

Esperar a que surja el líder adecuado desperdicia el tiempo de preparación que la claridad analítica del marco posibilita. Las condiciones estructurales ya visibles —el cruce de umbrales ya en marcha, la alineación generacional ya madura— proporcionan una señal suficiente para el posicionamiento estratégico, la preparación institucional y la asignación de inversiones. La transformación no espera a su Gran Hombre. Nadie debería hacerlo.

Explorando el Modo Service del Tesla Model 3

El Tesla Model 3 de 2018, que los pioneros en Europa recibimos en febrero de 2019, fue uno de los primeros vehículos eléctricos masivos con una integración profunda de software y hardware operativa principalmente vía pantalla táctil central. Esta interfaz no solo controla funciones de usuario (navegación, climatización), sino que sirve como punto de acceso a menús internos diseñados originalmente para uso técnico: el Modo Service.

El interés por estos menús va más allá de la simple curiosidad: constituyen un cruce entre ingeniería, experiencia de usuario, ética y educación automotriz digital. Aunque no están pensados para el público general, reflejan tendencias más amplias en sistemas embebidos complejos: ¿qué debería poder ver o tocar un propietario frente a un técnico certificado? Y ¿cómo comunicarlo responsablemente?

¿Qué es y para qué sirve el Modo Service? El Modo Service (o “Service Mode”) es un conjunto de menús y diagnósticos accesibles desde la pantalla táctil que permite a técnicos y programas de diagnóstico (por ejemplo, Toolbox 3, la herramienta oficial de Tesla) inspeccionar, calibrar o realizar procesos de mantenimiento. No es una característica pensada para uso cotidiano, y muchas de sus funciones pueden desactivar o alterar parámetros de seguridad o funcionamiento normal. 

Para activar el Modo Service desde la pantalla: Toca Controles (icono de coche) → SoftwareMantén pulsado el texto que indica el modelo del vehículo (“MODEL 3”, por ejemplo) durante varios segundos. Aparece un campo para ingresar un código de acceso; escribe service (en minúsculas). Confirma y espera a que la interfaz muestre elementos de diagnóstico y un borde rojo alrededor de la pantalla, indicando que está en Service ModeAparece un icono rojo con una llave/llave inglesa que permite regresar al menú de servicio o salir del modo. Nota de precaución: No se recomienda operar o conducir con el vehículo en este modo, pues muchos sistemas de protección y automatización quedan temporalmente deshabilitados para permitir pruebas y calibraciones. 

Menús y secciones principales del Modo ServiceDentro del Modo Service, la navegación segmenta la información según áreas del sistema. La estructura puede variar levemente según versión de software o configuración del vehículo, pero una descripción técnica razonablemente completa incluye:

1. Navigation (Navegación). Este menú no se refiere a la navegación GPS, sino al menú de navegación del modo de servicio que permite moverse entre las diversas categorías diagnósticas del sistema.
2. Vehicle Info (Información del Vehículo). Este grupo ofrece datos fundamentales del automóvil: VIN, número de chasis y versiones de hardware. Software instalado (MCU, Autopilot, sistema de baterías). Estado general de módulos internos. Es similar a lo que ve el usuario en “Acerca de tu Tesla” en el menú común, pero con valores más técnicos y a menudo sin procesar. 
3. Service Alerts (Alertas de Servicio). Aquí se agrupan avisos internos del coche: Service-Fix: alertas técnicas orientadas al servicio técnico. Customer / All: alertas visibles para el dueño o históricas. Esto permite ver fallos pasados o avisos que el sistema registró aunque no se presenten en la interfaz del conductor. 

4. Driver Assist (Asistencia al Conductor). Muestra el estado y diagnóstico de sistemas avanzados como Autopilot, sensores y módulos de asistencia (según equipamiento). Es útil para verificar integridad de cámaras, radares o sensores LIDAR en modelos que los incorporen. 
5. High Voltage / Low Voltage (Alto y Bajo Voltaje). Tesla divide el sistema eléctrico en segmentos: High Voltage: gestión de la batería de tracción y sistemas asociados. Low Voltage: estado de la batería de 12 V, distribución de potencia, estado de módulos auxiliares. Este menú puede mostrar información útil para técnicos sobre consumo interno, estados de falla o comportamiento de la batería cuando el vehículo está parado. 
 6. Thermal (Sistema Térmico). En esta sección se agrupan los subsistemas de gestión térmica: Estado de refrigerante y bombas. Temperaturas de componentes clave (inversores, baterías). HVAC (aire acondicionado y climatización). Estas lecturas aparecen como bloques de datos en bruto, a menudo con gráficos simplificados y números sin procesar. 

7. Chassis (Chasis). Incluye gestiones relacionadas con suspensión, neumáticos y sistemas mecánicos integrados: Estado de altura (en modelos equipados con suspensión neumática). Presiones de neumáticos en bruto (no calibradas como en el panel usuario). Ajustes de alineación y sensores del chasis.
8. Closures (Cierres y Accesos). Se refieren a: Estados y calibraciones de ventanasManijas eléctricas (especialmente relevantes en Model 3 con manijas retráctiles). Permite ejecutar rutinas de calibración o ver estados internos que no son visibles al conductor. 
9. Safety & Restraints (Seguridad y Retención). Incluye diagnóstico y estado de sistemas críticos: Airbags y módulos internos. Cinturones, pretensores y sensores asociados. Estos datos suelen ser sensibles y están parcialmente protegidos para evitar manipulaciones peligrosas por personal no técnico. 

Interacciones y navegaciónDentro del Modo Service, Tesla utiliza una combinación de: Paneles laterales que muestran categorías con iconos. Área principal donde se despliega el contenido de cada categoría. Barras de desplazamiento si hay más opciones en submenús. Activación de botones adicionales (por ejemplo, pruebas de actuadores) en colores verde, rojo o ámbar dependiendo del estado y del tipo de función. 

Los elementos de color verde suelen indicar información o estados nominales; los ítems rojos y naranjas con frecuencia representan condiciones anómalas o acciones que requieren atención técnica.

Riesgos de usar el Modo Service sin experienciaEste modo no está pensado para uso de propietarios sin formación. Algunas funciones pueden: Deshabilitar sistemas de seguridad. Alterar calibraciones críticas (frenos, sensores). Generar fallos que requieran diagnóstico avanzado o reinicio completo del vehículo. 

A modo de conclusión. El Modo Service del Tesla Model 3 (2018) es una ventana privilegiada al funcionamiento interno de uno de los vehículos eléctricos más populares del mundo. Sus menús —que abarcan desde estado de red eléctrica hasta sensores de seguridad y sistemas mecánicos— ofrecen datos útiles para diagnóstico y calibración. Sin embargo, su uso sin preparación específica puede ser arriesgado y plantea cuestiones de seguridad, responsabilidad y educación del usuario. Como ingenieros, educadores y usuarios, debemos equilibrar el acceso a la información técnica con la responsabilidad de proteger la seguridad del operador. Esto implica transparencia en los manuales, advertencias claras y una cultura de uso prudente de funciones avanzadas. 

Explorando el Modo Service del Tesla Model 3 (2018): Menús Ocultos

2025, un año de humanismo e innovación en este blog

Queridos lectores y lectoras: Pedimos a la IA (AI) que analizase el 2025, un año matemáticamente perfecto (45^2 = 2025), en nuestro blog. Tras analizar la trayectoria y las entradas de este año, estas son las etiquetas predominantes: #IA (Inteligencia Artificial): El tema estrella, enfocándose en la IA generativa y su impacto ético. #Educación: Siempre en el núcleo, analizando el cambio de paradigma en las aulas. #Euskadi / #Bilbao: El arraigo local, eventos culturales y la actualidad vasca. #HumanismoDigital: La búsqueda de la esencia humana frente a la automatización. #Citas: Reflexiones breves apoyadas en grandes pensadores. #Futuro: Proyecciones optimistas pero críticas sobre lo que vendrá. #Familia y #Amistad: El lado más personal y humano del autor.

Con 382 entradas publicadas, el blog se consolida no solo como un diario personal, sino como un faro de optimismo informado en un mar de incertidumbres tecnológicas y sociales. Si algo ha caracterizado este ciclo de 365 días (con su habitual ritmo de más de una publicación diaria), ha sido la capacidad de Mikel para tejer puentes entre lo ancestral y lo futurista. Al repasar estas 382 paradas, detectamos tres grandes ejes que han vertebrado la conversación.

1. El año de la IA con almaLa Inteligencia Artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana. En el blog, este tema ha sido tratado no desde el miedo o el deslumbramiento ciego, sino desde el Humanismo Digital. Mikel nos ha recordado en decenas de posts que, aunque las máquinas puedan alucinar o calcular, sólo los humanos podemos "sentir" el propósito. Sus reflexiones sobre LLMs, agentes autónomos y la ética algorítmica han servido para bajar el balón al suelo, siempre bajo la etiqueta de tecnología para la vida.

2. La Educación como resistencia y vanguardiaComo es habitual en su trayectoria, la educación ha ocupado un espacio privilegiado. En 2025, el debate se ha desplazado de "cómo usar las pantallas" a "cómo enseñar a pensar en un mundo automatizado". A través de sus crónicas de eventos pedagógicos y sus famosas metáforas, Mikel ha insistido en la necesidad de una educación que fomente la creatividad, el espíritu crítico y, sobre todo, la empatía. Sus posts han sido un recordatorio de que, en la era de la IA, el papel del docente es más sagrado que nunca: es el guía que enseña a distinguir la señal del ruido.

3. El arraigo: Entre Bilbao y el MundoA pesar de su mirada global, el blog nunca pierde su aroma a café en el Gran Bilbao o a paseo por Getxo. Las 382 entradas de 2025 están salpicadas de crónicas locales, homenajes a amigos que se han ido o que celebran hitos, y una defensa constante de la cultura vasca. Es este equilibrio entre la "aldea global" y el "botxo" lo que otorga a su escritura esa cercanía tan característica. Las fotos propias que acompañan sus textos no son meros adornos, son pruebas de vida de un observador que sigue disfrutando de un atardecer en el Abra tanto como de un nuevo descubrimiento científico.

Otras pequeñas cápsulas de sabiduríaNo podemos olvidar las etiquetas de #Citas y #Humor. A menudo, entre densos análisis tecnológicos, Mikel nos ha regalado píldoras de sabiduría de otros autores o aforismos propios que invitan a la pausa. En un mundo que corre demasiado rápido, estas entradas han funcionado como oasis de reflexión. Su capacidad para conectar un problema de física con una lección de vida, o una anécdota familiar con una teoría sociológica, sigue siendo la marca de la casa.

Las temáticas dominantes de 2025 giran en torno a la literatura y la novela, que emergen como el pilar central del contenido. Con al menos tres etiquetas explícitas de “literatura” y “novela” en mayo, y numerosas entradas dedicadas a reseñas y análisis de obras clásicas y contemporáneas, el blog se convierte en un refugio para los amantes de las letras. Por ejemplo, en “Stoner: la épica silenciosa de una vida común” (mayo), se explora la obra de John Williams como un retrato de la existencia ordinaria elevada a lo extraordinario. Similarmente, “Demian” de Hermann Hesse (mayo) indaga en la identidad personal, mientras que “Lo raro es vivir” de Carmen Martín Gaite (mayo) navega por la memoria y el amor perdido. Otras joyas incluyen “Trampa 22” (abril), una sátira bélica absurda, y “El Señor de las Moscas” (noviembre), una parábola sobre la civilización. Esta temática no solo refleja un amor por la narrativa, sino también una invitación a reflexionar sobre la condición humana, con influencias de autores como Sándor Márai (“La elegancia de la decepción”, julio) o Irène Némirovsky (julio). En total, más del 30% de las entradas tocan la literatura, convirtiéndola en la temática más usada, a menudo entrelazada con filosofía para enriquecer el debate.

La filosofía y las reflexiones éticas ocupan el segundo lugar, con etiquetas como “filosofía” apareciendo en febrero, mayo y septiembre (al menos tres menciones). Temas como el meliorismo –la creencia en que el mundo puede mejorar con esfuerzo humano– (febrero) o el estoicismo clásico como guía en la “modernidad líquida” (diciembre) destacan la búsqueda de sabiduría práctica. Entradas como “El rostro del Otro: la revolución ética de Emmanuel Lévinas” (septiembre) o “Dónde aterrizar: una brújula filosófica para tiempos de colapso” (julio) abordan el colapso ambiental y social, inspiradas en pensadores como Bruno Latour. Asimismo, “La expulsión de lo distinto” (julio) critica la hiperconexión, y “Manifiesto por una Tecnología Humanista” (julio) propone una ética tecnológica. Estas publicaciones, que representan cerca del 25% del total, invitan a la introspección, con toques de optimismo como en “Ten el coraje de ser diferente” (marzo) o “La ley del espejo” (junio).

La sociedad y la política, con etiquetas como “sociedad” (tres menciones entre febrero y mayo) y “política” (dos), forman otro núcleo temático, abordando desigualdades y crisis actuales. “Bullshit Jobs” (febrero) critica empleos inútiles, mientras que “Gaza: Un genocidio flagrante” (mayo) denuncia injusticias globales con etiquetas como “derechos humanos” y “genocidio”. Otras incluyen “Cultura woke: Despertar Social y Justicia Global” (mayo), “Chavs: La demonización de la clase obrera” (febrero) y “¿Puede aún la educación salvarnos del fascismo?” (junio), reflejando una preocupación por la polarización y el ascenso social, como en “Síndrome de Doña Florinda” (abril). Estas entradas, alrededor del 20%, combinan análisis crítico con llamadas a la acción.

La salud y la longevidad emergen como temas recurrentes, especialmente en un contexto de longevidad. Con etiquetas como “salud” y “suplementos” (febrero), “envejecimiento” (mayo) y “vejez” (septiembre), publicaciones como “Suplementos alimenticios para mayores” (febrero), “El aprendizaje como elixir contra el envejecimiento” (mayo) y “Creatina: Un aliado para el músculo, el cerebro y la longevidad” (diciembre) ofrecen consejos prácticos. “El Muro de los 80 Años” (septiembre) propone 44 ideas para envejecer con dignidad, y “Tu rostro leído por la IA predice tu salud” (octubre) fusiona tecnología con bienestar. Este bloque, con un 15% de las entradas, resalta la importancia de la vitalidad en la tercera edad.

Otras temáticas notables incluyen tecnología y AI (10%), con posts como “Seis años con un Tesla Model 3” (febrero), “Kai-Fu Lee, pionero de AI” (junio) y “Neo, el robot que quiere entrar en casas” (octubre); música y artes (8%), destacando “Roberta Flack” (febrero) o “Los Soprano” (noviembre); educación (5%), como “Taller infantil de ciencia” (mayo) o “José de Calasanz” (noviembre); y viajes (5%), con exploraciones en La Manga y Guardamar (abril). El ajedrez aparece esporádicamente, como en “Homenaje a Boris Spassky” (febrero) o “Relación entre nivel de rating y duración” (diciembre), con etiquetas como “ajedrez” y “Lichess”.

Este 2025 ha sido un año de celebración intelectual, culminando en hitos como las 10 millones de visitas (julio) y reflexiones navideñas (diciembre). Gracias por acompañarme en este viaje. Que 2026 traiga más preguntas profundas y respuestas iluminadoras.

Hacia un 2026 de nuevas preguntas, retos y oportunidadesLlegar al final de este 2025 con 382 nuevas reflexiones en la mochila es un testimonio de disciplina, pero sobre todo de curiosidad inagotable. El blog de Mikel Agirregabiria sigue siendo un espacio donde se celebra la inteligencia en todas sus formas, pero donde siempre prima la inteligencia cordial.

Mientras nos preparamos para el próximo año, nos quedamos con esa idea que ha sobrevolado el blog este invierno: que la tecnología es el escenario, pero la humanidad es la obra de teatro. Gracias, Mikel, por seguir abriendo la persiana de tu blog cada mañana y por recordarnos que, en un mundo de algoritmos, lo más disruptivo que podemos hacer es seguir siendo profundamente humanos, curiosos y agradecidos. ¡A por el 2026, con la misma pasión y, ojalá, con otras tantas entradas que nos ayuden a entender mejor el mundo!