Ha resultado difícil convencer a un grupo de edubloggers que una reunión como la lograda era posible, y relativamente fácil conseguir que los cuatro principales partidos enviasen una representación, más que digna a este debate. En la comida de ZiberEskola e Ikasbloggers hubo cierta división sobre si era conveniente, e incluso sobre si sería posible. Contando con el apoyo de algunas personas, nos decidimos a intentarlo. Fue determinante la inmediata respuesta de la inmejorable moderadora, Pilar Kaltzada, así como disponer por mediación de bloggers de gran influencia del Auditorio Arriaga del Paraninfo de la UPV (Bizkaia Aretoa), así como de la emisión contando coni2basque.
Por parte de los partidos, costó más o menos dar con los interlocutores con capacidad de decidir, pero desde el primer momento aceptaron el reto. Todos, los cuatro, preguntaban sobre el nivel y quiénes serían los representantes de las demás formaciones, pero fueron confirmando con sus máximos responsables del Parlamento Vasco actual o de su ponente principal para la nueva legislatura en el caso de EHBildu.
Han presentado sus respectivos programas electorales en un orden establecido por un sorteo previo. Esta ordenación ha guiado también las preguntas cruzadas y las respuestas a las cuestiones recibidas por Twitter. El tono previo a la reunión fue muy afable, tanto entre las cuatro personas que representaban a los diferentes partidos, como con otros acompañantes y el público del Auditorio Arriaga. No pretendimos que fuese una audiencia presencial alta, la cesión del espacio debía concluir antes de las 20:00 horas para no incurrir en gastos, y el seguimiento por streaming (con el tuiteo corresponidente) fue limitado. Tampoco logramos despertar el interés de los medios convencionales para cubrir el evento, seguramente por falta de insistencia y por la hora vespertina.
Pueden verse las cuatro exposiciones iniciales (que aparecen integradas en los vídeos superiores):
Como valoración global y de urgencia nos congratulamos de haber reunido a estas cuatro representaciones políticas, que seguro habrán de conducir (desde el gobierno y desde la oposición) la educación vasca de los próximos años. Tuvieron ocasión de reencontrarse, una vez más, Arantza Aurrekoetxea, Vicente Reyes eIñaki Oyarzabal de Miguely de conocer a Marian Bilbatua.
La mecánica propuesta, quizá demasiado compleja para tan poco tiempo, debía permitir presentar sus respectivos programas, interpelarse por parejas con preguntas y respuestas de ida y vuelta, así como trasladar cuestiones recogidas por Twitter. Quizá, como autocrítica, lo que menos logramos quienes convocamos el encuentro fue suscitar suficientes preguntas en la Twitteresfera y también hubimos de improvisar con la instantaneidad del debate cómo trasladarlas a Pilar Kaltzada, quien con su alta profesionalidad las trasladó a la perfección.
Una trayectoria discente y docente de medio siglo de un individuo concreto supone una perspectiva panorámica variada y testimonial de la que se pueden extraer conclusiones actuales.
Curso académico 58-59: Alumno de Párvulos A y B en el Colegio Calasancio de Bilbao. Curso académico 59-60: Alumno de Párvulos C en el Colegio Calasancio de Bilbao. Curso académico 60-61: Alumno de Elemental en el Colegio Calasancio de Bilbao. Curso académico 61-62: Alumno de Medio en el Colegio Calasancio de Bilbao. Curso académico 62-63: Alumno de Ingreso en el Colegio Calasancio de Bilbao. Curso académico 63-64: Alumno de 1º de Bachillerato en el Colegio Calasancio de Bilbao. Curso académico 64-65: Alumno de 2º de Bachillerato en el Colegio Calasancio de Bilbao. Curso académico 65-66: Alumno de 3º de Bachillerato en el Colegio Calasancio de Bilbao. Curso académico 66-67: Alumno de 4º de Bachillerato y Reválida Elemental en el Colegio Calasancio de Bilbao. Profesor de clases particulares en Ubidea. Curso académico 67-68: Alumno de 5º de Bachillerato en el Colegio Calasancio de Bilbao. Profesor de clases particulares en Bilbao. Curso académico 68-69: Alumno de 6º de Bachillerato y Reválida Superior en el Colegio Calasancio de Bilbao. Profesor de clases particulares en Bilbao. Curso académico 69-70: Alumno de Preuniversitario en el Colegio Calasancio de Bilbao. Examen de Madurez. Profesor de clases particulares en Bilbao.
Curso académico 70-71: Alumno de 1º Selectivo de Ciencias en la Universidad de Bilbao, en Botica Vieja.
Curso académico 71-72: Alumno de 2º de Ciencias Físicas en la Universidad de Bilbao, en Leioa.
Curso académico 72-73: Alumnode 3º de Ciencias Físicas en la Universidad de Bilbao, en Leioa. Profesor de verano en el Colegio Calasancio de Bilbao.
Curso académico 73-74: Alumno de 4º de Ciencias Físicas, especialidad teórica de Física del Estado Sólido, en la Universidad de Bilbao, en Leioa. Profesor de verano en el Colegio Calasancio de Bilbao.
Curso académico 74-75: Alumno de 5º de Ciencias Físicas, especialidad teórica de Física del Estado Sólido,en la Universidad de Bilbao, en Leioa. Profesor de academias (Atenea,…) en Bilbao.
Curso académico 75-76: Profesor No Numerario (PNN) de Matemáticas en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad de Bilbao, en Deusto (c/ Ramón y Cajal). Profesor de Matemáticas de COU en la Academia Ízaro de Bilbao.
Curso académico 76-77: Profesor de reclutas durante el servicio militar obligatorio en el CIR nº 11 de Araca-Gamarra en Vitoria.
Curso académico 77-78: Profesor No Numerario (PNN) de Matemáticas en 1º de la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad de Bilbao, antecesora de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), en Deusto. Profesor-tutor de un grupo de 6º de EGB y profesor de Bachillerato (EATP y Física) en el Colegio Azkorri de Getxo.
Curso académico 78-79: Profesor No Numerario (PNN) de Matemáticas en 1º de la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad de Bilbao, en Deusto. Profesor-tutor de un grupo de 7º de EGB y profesor de Bachillerato (EATP y Física) en el Colegio Azkorri de Getxo.
Curso académico 79-80: Profesor No Numerario (PNN) de Matemáticas en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad de Bilbao, en Deusto. Profesor-tutor de un grupo de 8º de EGB y profesor de Bachillerato (EATP y Física) en el Colegio Azkorri de Getxo. Alumno de 2º (Selectivo) de Ingeniería Industrial en Electrónica y Automática en la UNED, centro asociado de Vitoria-Gasteiz.
Curso académico 80-81: Profesor No Numerario (PNN) de Matemáticas en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), en Deusto. Profesor de Bachillerato (EATP y Física) en el Colegio Azkorri de Getxo. Alumno de 3º de Ingeniería Industrial en Electrónica y Automática en la UNED, centro asociado de Vitoria-Gasteiz.
Curso académico 81-82: Profesor No Numerario (PNN) de Matemáticas en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), en Deusto. Profesor de Bachillerato (EATP y Física) en el Colegio Azkorri de Getxo. Alumno de 4º de Ingeniería Industrial en Electrónica y Automática en la UNED, centro asociado de Vitoria-Gasteiz, con prácticas en la Universidad Politécnica de Madrid.
Curso académico 82-83: Profesor Agregado de Física y Química (Numerario)en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), en Deusto. Profesor de Bachillerato (Informática, EATP y Física) en el Colegio Azkorri de Getxo. Alumno de 5º de Ingeniería Industrial en Electrónica y Automática en la UNED, centro asociado de Vitoria-Gasteiz, con prácticas en la Universidad Politécnica de Madrid..
Curso académico 83-84: Profesor Agregado de Física y Química (Numerario) de Física y Didáctica de las Ciencias en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), en Deusto.
Curso académico 84-85: Profesor Agregado de Física y Química (Numerario) de Física y Didáctica de las Ciencias en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), en Deusto. Responsable del ‘Proyecto Bizkaia’ de Informática Educativa en colaboración con elPrograma IMI (Introducción de la Microelectrónica en la Industria) con equipos Acorn BBC.
Curso académico 85-86: Jefe de Servicio de Tecnología y Educación en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco. Responsable técnico del Plan Vasco de Informática Educativa. Padre de una escolar.
Curso académico 86-87: Jefe de Servicio de Tecnología y Educación en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco. Responsable técnico del Plan Vasco de Informática Educativa. Padre de una escolar.
Curso académico 87-88: Jefe de Servicio de Tecnología y Educación en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco. Responsable técnico del Plan Vasco de Informática Educativa. Padre de una escolar.
Curso académico 88-89: Jefe de Servicio de Tecnología y Educación en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco. Responsable técnico del Plan Vasco de Informática Educativa (PVIE). Padre de dos alumnos.
Curso académico 89-90: Asesor de Ciencia, Tecnología e Informática en el Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno Vasco. Alumno de 1º del Master de Museología (UPV-EHU en Vitoria-Gasteiz). Padre de dos alumnos.
Curso académico 90-91: Asesor de Ciencia, Tecnología e Informática en el Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno Vasco. Técnico responsable de documentación en la Secretaría para la Prevención de Drogodependencias, en el Departamento de Presidencia (Lehendakaritza) del Gobierno Vasco. Alumno de 2º del Master de Museología (UPV-EHU en Vitoria-Gasteiz). Padre de dos alumnos.
Curso académico 91-92: Director de Formación de EITB (Euskal Irrati Telebista - Radio Televisión Vasca). Testigo del Pacto Escolar. Padre de dos alumnos.
Curso académico 92-93: Director de Formación de EITB (Euskal Irrati Telebista - Radio Televisión Vasca). Testigo del Pacto Escolar. Padre de dos alumnos.
Curso académico 93-94: Director de Formación de EITB (Euskal Irrati Telebista - Radio Televisión Vasca). Creador del proyecto kIDEAk. Padre de dos alumnos.
Curso académico 94-95: Director de Formación de EITB (Euskal Irrati Telebista - Radio Televisión Vasca). Preparación del proyecto kIDEAk. Padre de dos alumnos.
Curso académico 95-96: Director de Formación de EITB (Euskal Irrati Telebista - Radio Televisión Vasca). Promotor de la Academia kIDEAk. Padre de dos alumnos.
Curso académico 96-97: Director de Formación de EITB (Euskal Irrati Telebista - Radio Televisión Vasca). Promotor de la Academia kIDEAk. Padre de dos alumnos.
Curso académico 97-98: Director de Formación de EITB (Euskal Irrati Telebista - Radio Televisión Vasca). Promotor de la Academia kIDEAk. Padre de dos alumnos.
Curso académico 98-99: Director de Formación de EITB (Euskal Irrati Telebista - Radio Televisión Vasca). Promotor de la Academia kIDEAk. Padre de dos alumnos.
Curso académico 99-00: Jefe de Servicio de Renovación Pedagógica de Bizkaia en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco. Promotor de la Academia kIDEAk. Padre de dos alumnos.
Curso académico 00-01: Jefe de Servicio de Renovación Pedagógica de Bizkaia en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco. Padre de dos alumnos.
Curso académico 01-02: Responsable técnico de Euskadi en la Sociedad de la Información, en el Departamento de Industria, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco. Padre de dos alumnos.
Curso académico 02-03: Responsable técnico de Euskadi en la Sociedad de la Información, en el Departamento de Industria, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco. Padre de dos alumnos.
Curso académico 03-04: Responsable técnico de Euskadi en la Sociedad de la Información, en el Departamento de Industria, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco. Padre de dos alumnos.
Curso académico 04-05: Responsable técnico de Euskadi en la Sociedad de la Información, en el Departamento de Industria, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco. Padre de dos alumnos, universitarios ambos (Universidad de Deusto y Universidad de Navarra).
Curso académico 05-06: Jefe de Servicio de Renovación Pedagógica de Bizkaia en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco. Padre de dos alumnos, universitarios ambos, estudiando lejos (Universidad de Cork y Universidad de Navarra).
Curso académico 06-07: Jefe de Servicio de Renovación Pedagógica de Bizkaia en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco. Padre de dos alumnos, universitarios ambos.
Han transcurrido muchos años desde el "Pacto Escolar" de 1992, plasmado en dos leyes de "Escuela Pública Vasca" y "Cuerpos Docentes Propios" en 1993. Aquel acuerdo se planificó, y parecía demasiado entonces, para prolongarse durante siete años, hasta 1999. Quienes participamos en aquellas gestiones internas, aún conservamos las hojas de cálculo (en FrameWork III) con aquellas proyecciones, donde se establecían aportes macroeconómicos.
El Pacto Escolar de 1992 fue inicialmente suscrito únicamente por
EAJ-PNV y el PSE-EE, sumándose como tercer apoyo la red de Kristau
Eskola. Las motivaciones y los protocolos fueron los propios del
momento, con un equilibrio gubernamental inédito, y algunos problemas
acuciantes en las redes escolares. Aquel pacto, del que se puede
aprender algo aún cuando el contexto es radicalmente diferente, pivotó
sobre varias temáticas: la convergencia entre redes para su enmarque en
dos formatos de titularidad (pública y concertada, aparte de la
anecdótica privada), el ajuste a la implantación de la Ley
de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE, que comenzó a
implantarse en 1992), la necesidad de regular los cuerpos docentes
transferidos, así como la puesta en
marcha del sistema de los tres modelos lingüísticos, actualmente en
vigor.
El devenir de los años conformó un extraño meandro en la historia de la educación vasca, que jamás ha dispuesto de una "Ley de Educación Vasca", a diferencia de todas las demás comunidades autónomas del Estado, la mayoría de las cuales recibió las competencias educativas mucho más tarde.
Desde 1993 ha habido tímidas peticiones, de retomar la búsqueda de un nuevo y amplio Acuerdo Escolar en Euskadi. También figuró en varios Pactos de Legislatura de gobiernos mixtos presididos por EAJ-PNV con gestión departamental de EA, pero donde fue evidente que nunca interesó a este partido minoritario promover este debate, ni le fue demandado por nadie.
Deben darse las condiciones precisas, en una conjunción no producida ni sentida en los veinte años durante los cuales si ha habido pactos globales, ni se han sentado nuevas bases de marco legislativo para relanzar la educación en la CAPV. Podríamos enumerar algunas premisas necesarias, quizá no suficientes, para que se inicie en 2013 alguna negociación en este ámbito:
Un liderazgo directo desde Lehendakaritza que fije este objetivo para la actual legislatura.
Una dedicación continua desde la titular del Departamento de Educación, Política Lingüística Cultura y Cultura.
Un ámbito de encuentro con los principales partidos políticos, aceptando el marco de debate y los temas a incluir en el acuerdo.
Un foro profesional con patronales educativas, sindicales, profesorado y representantes de las familias.
Un calendario acordado del proceso que establezcan hitos intermedios para ir acotando acuerdos que sumen agentes e instancias escolares.
Una fórmula de comunicación que vaya socializando el debate y la progresión, acorde con las tendencias de transparencia propias del siglo XXI.
Las continuas reformas escolares que han supuesto significativas mejoras, también han originado inesperados efectos indeseables. El prolongado análisis de los modelos sugeridos por los agentes educativos y las variaciones curriculares, metodológicas y organizativas, han eclipsado un debate previo sobre qué valores éticos y humanísticos ha de transmitir un moderno sistema educativo formal. En este punto no resulta ocioso reseñar que, aunque sea obvio, los valores y principios son de elección y aceptación personal. Por tanto, se trata de un tema eminentemente subjetivo, aunque entendemos que no por ello resulta vana la reflexión en común para la adopción de una ética de mínimos que se aprenda y enseñe también en el ámbito de la comunidad educativa.
Ningún educador proclamaría jamás que el alumnado debe redescubrir las bases de la matemática o de la ciencia para no condicionar su propia visión o limitar su creatividad, sino que sólo un sólido conocimiento del saber histórico sobre la materia permite crecer. Si esto es tan palmario, ¿por qué esa corriente de no cultivar los aspectos éticos de la personalidad humana, y dejar su desarrollo a la simple y supuesta “espontaneidad”, que no existe en una realidad de influencias sociales? Bajo la supuesta “libertad de elección de valores”, que sólo se enmascara la renuncia de algunos a la formación ética, la ausencia de formación ética conduciría, en la mayoría de los casos, a la adopción de los valores más generalizados, los de la frivolidad del consumismo presente en los poderosos medios de comunicación, que los exponen como la única motivación consistente de la felicidad universal.
Reconoceremos a la Alfabetización Ética a través del sistema educativo como uno de sus primeros fines, para la integración de los alumnos en el sistema sociocultural al que pertenecen y que está regido por unos códigos morales preexistentes. Para ello es fundamento básico la transmisión de los principios éticos imperantes, para que en un proceso de construcción autónoma de valores, sean libremente asumidos por los escolares, a fin de asegurar su subsiguiente continuidad y/o transformación dentro de la responsabilidad inalienable que les incumbe como generación futura. Subrayemos que el quehacer más importante de la educación es descubrir la adecuada relación que cada siguiente generación establecerá entre la libertad de elección personal y los valores socialmente consensuados por sus antecesores, en un proceso histórico continuo de perpetuación y renovación.
Entendamos que los principios éticos deben figurar en los proyectos educativos y ser enseñados en las programaciones, siguiendo una activa metodología calidoscópica de continuas iniciativas para la transmisión y construcción de valores que constituye el intitulado “currículum oculto”, para su adquisición y apropiación por el alumnado, a través de la reflexión y maduración propia mediante una serie de hábitos y actuaciones de despliegue solidario con su entorno más próximo. Los modelos derivados de las figuras de alumnado- tutor, de voluntariado, y de un maximizado protagonismo en la participación escolar pueden servir de cauce para este proceso.
Toda actuación humana se fundamenta en el código de valores de quien la ejecuta. En la esencia moral de toda persona se gestan su comportamiento, su felicidad y su destino. Si se acepta la proposición anterior, ¿cómo podría nadie propugnar su exclusión de entre las materias obligatorias de la educación? Educar, en definitiva, es entusiasmar con valores. Entendemos como una educación de calidad ética es aquella que aspira a instalar en lo más íntimo del discente un código de valores “inherente a su persona”, y no sólo a dotarle de recursos cognitivos, afectivos y actitudinales, para poder asegurar que su autonomía vital y profesional será plena. Sin ese código de claves éticas, todo lo demás sería insuficiente y accesorio. Quizá sea más efectivo en educación disentir de la ingenuidad de Rousseau (“Los hombres nacen necesariamente buenos”) y seguir a Locke y Hobbes: “Nacemos como un potencial enemigo para con el prójimo”. Sólo la socialización y la educación, nos elevan al paraíso de la convivencia. Nunca renunciaremos a educar en valores.
· Una Educación vasca para la Paz y para la Convivencia.
La educación vasca debe promover a ultranza la tolerancia y respeto mutuo, reconociendo la significación de la declaración universal de los derechos humanos y de las libertades fundamentales individuales y colectivas, para favorecer la convivencia plural en democracia. Urge la aceptación del pluralismo ideológico de todos los integrantes de la comunidad educativa, dentro de un clima escolar de respeto que no suponga ni discriminación ni proselitismo. Se otorga especial importancia a la Educación para la Paz y al valor del diálogo como vía de entendimiento y consecución de un clima de tolerancia y respeto, aprendiendo a defender las opiniones propias y a respetar las opiniones ajenas, comprometiéndose a la dialéctica de mayoría-minoría en la consecución de acuerdos. La emergencia de contravalores ideológicos como la violencia, nos obliga a rescatar formulaciones en negativo, que suponíamos periclitadas, como las propuestas de no-violencia. Educar en la paz y en el respeto a la diferencia y a la vida exige el impulso de todas las instituciones, y singularmente de las instancias educativas. Un impulso que, debe estar acompañado de actitudes hondamente democráticas, comprometidas y pedagógicas con tolerancia y diálogo, evitando la permanente crispación, el desencuentro y la descalificación.
La educación para la Paz alcanza un valor máximo en el caso de Euskadi por el esfuerzo colectivo realizado en las últimas décadas en la prosecución de la conciliación, y de la normalización política. La sociedad y la escuela vasca están especialmente sensibilizadas y han consumado un interminable proceso de búsqueda de negociación para poner fin a las manifestaciones de violencia. El reconocimiento a las víctimas por todas las formas de terrorismo, desgraciadamente aún no extinguidas, y el respeto a todos los derechos humanos deben ser las bases de construcción de un sistema educativo que instale en todo el estudiantado un rechazo cabal y somático a cualquier recurso violento, apelando siempre a los caminos éticos de participación social y política que la civilización contemporánea nos proporciona. El repudio a las actitudes militaristas o totalitarias, de imposición de la voluntad será una constante educativa, asentada sobre la práctica cotidiana en el escenario escolar con vías de diálogo y de resolución por sistemas democráticos.
El aprendizaje educativo de los Derechos Humanos, como muestra del nivel alcanzado por la Humanidad en su desarrollo personal y colectivo, será un elemento curricular presente en la Enseñanza Primaria y Secundaria Obligatoria. En los contenidos y desarrollos curriculares, adscritos a los valores o a materias como la Filosofía y las Ciencias Sociales, se señalarán los valores humanísticos y los diferentes planos de la lógica democrática, la social, la moral y la política. Ya la Ley de la Escuela Pública Vasca incluían entre los fines del Sistema Educativo Vasco: “Impulsar el desarrollo en libertad de la personalidad y la formación integral de los alumnos, asentados en los valores que hacen posible la convivencia democrática, fomentando, entre otros, la capacidad crítica, la igualdad, la justicia, la participación, el respeto, el pluralismo y la libertad de conciencia, la solidaridad, la inquietud social, la tolerancia y el respeto mutuo, así como la defensa de los derechos humanos”.
· Una Educación que erradique y repudie cualquier forma de violencia escolar.
El escenario escolar, junto al entorno familiar y de barrio, son los primeros espacios testigos e inductores de conductas intemperantes u ofensivas, que deben ser corregidas y repudiadas con prontitud y ejemplaridad. La tolerancia con la diversidad y con la libertad de las opciones personales sólo tiene un límite intraspasable: el mismo derecho para los demás. La libertad de expresión, debe ser modulada y corregida en su caso, por criterios de respeto a los derechos humanos de toda la comunidad educativa. Toda forma de agresividad o coacción, de modo verbal, físico o psicológico, debe quedar desterrada desde sus primeras manifestaciones, inculcando un exquisito trato entre los componentes de todos los estamentos escolares.
Creemos que la juventud vasca, justamente por la historia reciente y remota de Euskadi, es un referente social de implicación y participación en procesos de búsqueda de la paz. Sin embargo, según el informe CINDES sobre la violencia juvenil en la Comunidad Autónoma del País Vasco, elaborado a instancias del Parlamento Vasco, todavía resta un 8,1% de la juventud vasca que puede ser considerado violento, de los que un 2% (18.000 jóvenes) defienden estas actitudes por “razones” políticas. La educación quizá ha primado el estímulo de la crítica, no siempre constructiva, y pueden advertirse carencias de valores compensatorios, basados en la tolerancia. La comprensión de los demás y la necesaria fraternidad entre las personas, son valores esenciales que el sistema educativo debe implantar en la personalidad ética de los educandos.
Así pues, queda mucha tarea educativa por realizar a fin de asegurar definitivamente una formación ética para la PAZ de la totalidad del alumnado, antes de concluir la etapa obligatoria. Recordemos las palabras de Gandhi, “Si queremos enseñar la verdadera paz en este mundo, y si queremos librar una verdadera guerra contra la guerra, tendremos que empezar por los niños” y la cita del Gilles Lipovetsky: “El Siglo XXI será ético, o no será”. Eduquemos para la PAZ en la tolerancia y en la solidaridad.
Estamos a siete semanas de la convocatoria electoral en Euskadi (y en Galicia) el 21 de octubre de 2012, y en el comienzo de un nuevo curso académico. Y corresponde hablar de futuro y de educación. Cada nuevo ejercicio, como este curso 12-13, es una gran oportunidad de reinventar la educación. El triste año 2012 , y la crisis general sentida (fuerte subida del IVA, perspectivas negras en economía, depresión laboral generalizada,...) nos estimula a responder con una escuela innovadora que ofrezca esperanzas verosímiles para toda la sociedad a corto, medio y largo plazo.
Somos muchas las personas interesadas en educaciónque creemos que la enseñanza formal ha de orientarse y revalorizar el aprendizaje para que se produzca dentro y fuera del entorno escolar, dentro y fuera de los limitados calendarios y horarios lectivos. Conviene que la ciudadanía aproveche esa inmensa oportunidad del período prelectoral para promover un debate abierto sobre todos los aspectos involucrados en la primera y principal inversión social: la educación.
Hemos de reflexionar y comprometer a todas las formaciones políticas, a fin de que se involucren en la educación y lo designen como un tema trascendente de primer orden, convergiendo que es necesario e imprescindible más que nunca que se genere un pacto educativo sostenible entre los principales y diferentes partidos. Todo con ánimo de concertar grandes acuerdos de país para mantener toda la inversión educativa, algo que siempre resultará fructífero, aunque tarden en percibirse algunos de sus efectos (quizá los económicos). Para animar la reflexión general, aportamos una primera participación con algunas ideas generales y seguimos un hashtag en Twitter #100i4e (Cien Ideas para la Educación). Comenzaremos con diez sugerencias iniciales, que pueden ser o no compartidas, matizadas,... en los comentarios o en #100i4e.
La educación es tan importante que no puede quedar sólo en manos de la política, o de la administración, o de patronales y sindicatos, o del profesorado, o del alumnado, o de las familias,... Es un tema clave de la totalidad de la ciudadanía, que debe ser vigilante con cuánto requiere y cómo ser gestiona, como la mejor inversión social.
Todo el sistema educativo debe primar y centrarse en el alumnado (y en las familias mientras el alumnado sea menor de edad) como el núcleo de atención sobre el que articular las propuestas de aprendizaje. Toda la acción de la docencia y de la administración ha de estar al servicio del alumnado. Nuestra razón de ser y a quien servimos es el alumnado (y sus familias).
Consideramos que la pluralidad de ofertas escolares (con diversidad de titularidades, modelos pedagógicos,...) es un elemento muy valioso y característico de la educación vasca. Esta peculiaridad da dinamismo a nuestro sistema e impulsa la mejora en la gestión. Esa pluralidad debe protegerse con medidas que apoyen la adecuación a las demandas del alumnado (y de sus familias), que son las que deben regir la planificación educativa.
Para que la red de titularidad pública, la mayor de las actuales, actúe como una red educativa (como Kristau Eskola, Partaide,...) debe estar organizada como una “Hezikidetza”, poniendo en juego la totalidad de sus recursos humanos, de modo que la administración educativa (con alguna semejanza con la sanitaria) vele por el conjunto de la educación vasca con unos conciertos generales a sus diferentes redes escolares.
Una educación del siglo XXI debiera asegurar como un nuevo derecho humano el éxito escolar (en las enseñanzas básicas y obligatorias) de todas las alumnas y alumnos, ofreciendo centros diversificados con modelos variados que sean del agrado y permitan elegir a las familias (incluso, y especialmente, en un sistema público no homogéneo). También es preciso vincular más al profesorado con el éxito académico del alumnado a su cargo.
El profesorado y las direcciones escolares son las piezas esenciales para que una sociedad se dote de una correcta y eficiente educación, con una amplia capacidad de autonomía a nivel de centro, departamento, etapa,... La formación inicial y continuada, así como la carrera profesional, son aspectos a cuidar en la organización de la enseñanza.
La evaluación constante, combinada (externa e interna) y contextualizada debe garantizar la equidad y la calidad de todo el alumnado, de todas las aulas, de todos los centros, de todas las redes, así como de la administración, inspección, servicios de apoyo,...
Las competencias (como la de aprender a aprender), los lenguajes naturales (euskera, castellano, inglés,...) y los metalenguajes matemático, científico, tecnológico y digital son la columna vertebral del currículo de las primeras etapas educativas. Para su debida consecución deben establecerse niveles y objetivos perfectamente definidos antes de finalizar las sucesivas etapas escolares.
La educación digital debe transformar y mutar la escuela que recibimos del siglo XIX, potenciando nuevas realidades de aprendizaje con una comunidad abierta por el cauce de un Internet omnipresente y accesible a través de dispositivos móviles (smatphones, tablets,...) a nuestro alcance en todo momento y lugar. Su generalización abrirá el entorno escolar a las familias y al conjunto de la sociedad, que podrá participar por nuevas vías.
Es urgente un amplio "Acuerdo Escolar" que abarque a todo el sistema educativo vasco, algo no alcanzado tras 30 años de autogobierno, y que complete el "pacto escolar" de 1993 (que sólo cubría la mitad del sistema con una "Ley de la Escuela Pública Vasca" y que estaba programado durar, a lo sumo, para siete años).
¿Alguien más se suma a este decálogo? ¿Qué le falta o qué le sobra? ¿Detallamos más? Lo haremos en próximos posts. Lanzamos el debate como un meme dirigido a toda la comunidad educativa, dentro o fuera de Euskadi, buscando la innovación educativa. ¿Alguien recoge el guante?
Finalmente, tras algunas quinielas fallidas, será Cristina Uriarte Toledoquien dirija el fusionado Departamento de Educación,
Política Lingüística y Cultura del Gobierno Vasco. Por el momento, sólo cabe apoyar a la nueva Consejera en un ámbito tan complejo como toda la Educación (incluida la universitaria), Investigación, Política Lingüística y Cultura.
Mejorar la eficiencia y de la equidad, que definen la calidad de la enseñanza, con la inclusión de todas las personas, saberes e ideas y la atención a cada una según sus necesidades, aspiraciones e intereses para que puedan alcanzar el éxito escolar.
Enfocar el aprendizaje a la adquisición de las competencias básicas y la capacidad de aprender, para que el alumnado sea capaz de crear y usar el conocimiento para resolver problemas de la vida real y dar respuesta a los retos nuevos.
Impulsar el aprendizaje permanente del profesorado y los directivos escolares, para desarrollar las competencias pedagógicas necesarias de la escuela del futuro e innovar la respuesta a las necesidades del alumnado.
Modificar el papel del alumnado y del profesorado. El alumnado es quien aprende en interacción con sus compañeros y compañeras. El profesorado, quien facilita, estimula y orienta al alumnado, sobre la base de una relación afectiva.
Aprovechar el potencial de aprendizaje de la tecnología actual, que el alumnado ha integrado en sus vidas, para incentivar su implicación y la conexión de los aprendizajes que se hacen dentro y fuera de la escuela.
Evaluar para reorientar la enseñanza y reforzar el aprendizaje, no sólo para valorar si se han logrado los aprendizajes esperados y nunca para seleccionar según los aprendizajes adquiridos.
Impulsar nuevas relaciones de colaboración con la comunidad, para que el alumnado conecte el aprendizaje con sus experiencias en ella y desarrolle su sentido cívico. La educación es una tarea colectiva, de toda la comunidad.
Proponemos cinco retos para la educación vasca en la iniciada legislatura, señalándose posteriormente (en un post que pronto publicaremos) cinco condiciones imprescindibles que parecen necesarias para la consecución de los objetivos enunciados, resaltando un elemento que ha faltado en toda la historia del autogobierno de las últimas década, el Liderazgo Educativo.
Las metas encadenadas que debería anunciarse desde Lehendakaritza en los próximos días podrían ser, sugerimos, las siguientes:
Disponer de una primera Ley de Educación Vasca alcanzada con un amplio acuerdo en el parlamento vasco. Esto, con seguridad, requeriría previamente el siguiente empeño.
Lograr un nuevo Acuerdo Escolar, heredero del Pacto Escolar de 1992 que fructificó en la Ley de Escuela Pública Vasca y la Ley de Cuerpos Docentes, y que ha sido muy positivamente valorada por toda la comunidad educativa. A su vez, y para equilibrar las redes escolares, convendría anterior o simultáneamente la próxima meta.
Establecer una nueva organización de la Red Pública de Escuela Vasca, agrupada bajo un organismo público que bien podría denominarse Hezikidetza.
Todos los avances debieran socializarse bajo una amplia campaña de difusión que transmitiese y posicionase a la ciudadanía vasca en pro de la prioridad de la educación, en todos sus ámbitos y edades, con solución universal. Sólo movilizando a familias y sociedad por por la interculturalidad, el plurilingüismo, la formación y la cultura se instala un país en los niveles de felicidad y convivencia a los que hemos de aspirar.
Apostar por el éxito escolar universal, (en
las enseñanzas básicas y obligatorias) de todas las alumnas y alumnos.
Ya no basta que una sociedad ofrezca un pupitre a cada
escolar, sino que ha de asegurar que - a lo largo de su trayectoria de
escolarización- cada miembro del alumnado descubrirá su talento personal
y elegirá su opción vital para convertirse en una persona integralmente
formada (y ello también significa, con un destino profesional
factible).
El pasado 26 de julio el Gobierno central aprobó el Proyecto de Ley Orgánica de Calidad de la Educación, para su remisión al Congreso. Su polémica elaboración puede ser calificada, como mínimo, de surrealista y no cabe esperar demasiadas mejoras en su tramitación parlamentaria dada la actual correlación de diputados. Junto con la Ley Orgánica de Universidades y la Ley de la Formación Profesional y de las Cualificaciones, completa la trilogía de iniciativas legislativas educativas emprendidas por Aznar. Este artículo pretende exponer el previsible efecto sobre la educación vasca de esta Ley, cuya génesis se ha demorado más por la complejidad de la materia a abordar, que por el rigor en su proceso de consenso dentro de la comunidad escolar.
La Ley apela a un bello, y reiterado, concepto de calidad y a una “cultura del esfuerzo”, ideas generales con las que todos podemos estar de acuerdo. Lo cierto es que sus promotores poca ejemplificación de “esfuerzo” han demostrado en democratizar su gestación. Se ha aprobado el Proyecto en plenas vacaciones escolares, y fuera del periodo de presidencia europea, lo que proclama el poco entusiasmo que provoca, la contestación social que espera y su difícil “venta” ante la opinión pública. Entre las numerosas protestas, en Euskadi cabe recordar la multitudinaria manifestación del 4 de mayo a favor de un Sistema Educativo Propio, bajo el doble lema de “STOP a la Ley de Calidad del PP” y “Por una Educación Nuestra y Solidaria”.
Con un espíritu de evaluación constructiva, que los educadores debemos cultivar ahora más que la crítica pura que estimulamos hace dos o tres décadas por demandas del momento, expondremos los aspectos válidos, y otros no tanto, que hay como en cualquier propuesta. Como cuando se juzga el comportamiento del alumnado, conviene reseñar primero los aspectos negativos (conductas a corregir) y, luego destacar los elementos más positivos (salvando a las personas).
Las objeciones son, a nuestro entender, múltiples. La primera y sustancial para la realidad educativa vasca es que se trata de una Ley uniformadora, que además de invadir competencias asumidas (ya se ha anunciado la interposición de recursos de inconstitucionalidad) y de ignorar incluso la realidad bilingüe de casi la mitad del alumnado español, se dirige principalmente a corregir situaciones educativas superadas en Euskadi, como se describe a continuación.
La educación vasca, por los factores básicos como financiación, equilibrio de redes, grado de concertación o ratio profesorado/alumnado, se puede equiparar con los sistemas europeos más avanzados, que poco tienen que ver con los de algunas autonomías del Estado, con trasferencias tardías, y cuyos indicadores históricos de calidad están desgraciadamente postergados. La justificación misma de la Ley partió del “fracaso escolar”, aunque en la redacción final se ha obviado el término, que se cifra en más de un 25 % en el promedio del Estado Español, y que es muy inferior en Euskal Herria: Un 19 % en la CAPV (con un sistema plenamente bilingüe) y menos aún en Navarra.
Asimismo la Ley propone, como una de sus medidas más relevantes, que la gratuidad de la nueva etapa de Educación Infantil, ahora sólo en el tramo 3-6 años. Esta meritoria iniciativa puede mejorar la baja escolarización española, pero nada dice en Euskadi donde la escolarización es universal no sólo en esta etapa, sino incluso desde los 2 años. Algo similar sucedió con la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) al escolarizar hasta los 16 años: esto ya había acontecido hacía años en Euskadi.
Debe saber la ciudadanía vasca, que la extensión de la escolarización en Euskadi en ambos extremos de edad discente, en 0-2 años y en porcentaje de universitarios es comparable y favorablemente con las sociedades europeas y norteamericanas más avanzadas, encabezando todas las series del Estado. Nuestro debate no es la concertación del 3-6 años, ni el 2-6 siquiera, sino cómo asegurar las plazas de 0-2 años para aquellas familias que lo desean y que optan por ello más que en ninguna otra sociedad del mundo.
Así mismo, en los aspectos curriculares las indicaciones de la Ley para adelantar el estudio de una lengua extranjera y de las nuevas tecnologías en Educación Infantil, o la potenciación en Primaria de las áreas instrumentales (Lengua y Matemáticas), las Lenguas Extranjeras son ya realidades en Euskal Herria. En este sentido, la consideración de asignatura troncal de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) es otra ocasión frustrada, que sí ha otorgado Blair en el Reino Unido. Esta administración ha declarado a la enseñanza como 'el desafío fundamental' de los próximos diez años, y destinado hasta el 5,6% del PIB (superando a la media europea), con un incremento del 50% de la inversión por alumno en ocho años. Cuando en la actualidad sólo el 4,4% del PIB se dedica a la educación en el promedio español, se haría realidad el binomio de “reforma y dinero”, evitando el mismo error que cometió la LOGSE en 1990.
En Euskadi, la financiación educativa global, comparable a la media europea, no es lo más perentorio, aunque sí su reordenamiento presupuestario junto a innovaciones organizativas y un nuevo “acuerdo educativo”, previsto en el Programa de Gobierno de Ibarretxe, tras el “pacto escolar” suscrito en 1992.
La visión centralista que inspira toda la Ley, provoca su pésima hechura. Trata de homogeneizar a un modelo único unos sistemas escolares tan heterogéneos en las distintas comunidades autónomas que justamente comete el error que pretende combatir: aplicar una política de igualación a la baja. Como sucedió con la Ley de FP, evoca el mito del posadero Procusto, que ajustaba el huésped a la cama con el expeditivo procedimiento de estirarle o cortarle miembros y cabeza.
La limitación que impone un artículo de divulgación no exime de enunciar otros errores organizativos: la supresión de la promoción automática en ESO, de forma que se repetirá el curso con más de dos asignaturas suspensas, no compensada con criterios para el profesorado a fin de comprender la gravedad y el coste familiar y social que significa cada repetición, de escasa eficacia en muchos casos; la imposibilidad de aceleración que permita aventajar al grupo de coetáneos; los posibles efectos de discriminación, clasificación y segregación social del alumnado; la especialización de algunos centros públicos en los itinerarios menos prestigiosos que podría provocar su segmentación, lo que se agudizaría si se yugulase la financiación pública; la división del profesorado por no favorecer la carrera docente y por “resucitar” el cuerpo de catedráticos; el freno a la participación de las familias; la devaluación adicional de la Formación profesional, a la que retrotrae a tiempos pasados;…
Finalmente la lista de “oportunidades perdidas”, puede constituir, por sí misma, la mayor objeción a la Ley: El nulo avance hacia un verdadero Espacio Europeo de la Educación; la falta de un moderno tratamiento para una “educación en valores”; el “cierre en falso” entre la asignatura de religión y su alternativa; la no provisión adicional de recursos para la enseñanza de idiomas y de las TIC; el escaso avance en el tratamiento de las necesidades educativas especiales; la conculcación de los derechos lingüísticos del alumnado extranjero en las comunidades bilingües con programas de aprendizaje sólo de la lengua española; …
Y después de toda esta lluvia de reprobaciones, ¿cuáles son los aspectos favorables que se prometían? Abreviadamente y sin exponer todos los matices que merecería cada caso: La Prueba General de Bachillerato o reválida, con una 'parte oral' de la lengua extranjera, mejorando una Selectividad con tribunales mixtos (Profesorado Público de Secundaria-Universidad), que ni aseguraba la coordinación entre la universidad y la secundaria, ni constituía una evaluación propia del sistema preuniversitario para homologar conocimientos y contrarrestar tendencias indeseadas en las calificaciones; los itinerarios formativos que regularicen el abanico de fórmulas de refuerzo -que de hecho ya se han desplegado en Euskadi- para la atención a la diversidad de la ESO; la reducción a tres modalidades en los dos cursos de Bachillerato; el fomento de la lectura;…
Otras posibilidades podrían vislumbrarse con una aplicación inteligente de la Ley. Como se señala en su preámbulo, “las reformas educativas han dejado de ser acontecimientos excepcionales, y se han convertido en procesos relativamente continuados de revisión, ajuste y mejora”. En este sentido, confiamos que la crisis, entendida como oportunidad, servirá para perfeccionar el Sistema Educativo Vasco, no tanto por las virtualidades de la Ley como por nuestro esfuerzo propio.
Valoración final. Como el ingeniero del chiste, que ni veía la botella medio llena como el optimista, ni medio vacía como el pesimista. Simplemente creía que estaba mal diseñada (a doble tamaño del necesario). Tag Technorati:euskara.
------------------------------------------------------------------------------------ VÉASE AQUÍ EL STREAMING, a partir de las 18:00 del 2-10-12. Acudir a este enlace en caso de dificultad.
----------------------------------------------------------------
La Mesa Redonda sobre Educación Vasca (pronto habrá una web específica), que esperamos esté encabezada por los máximos representantes de cada partido, será emitida en directo online con la colaboración de Josu Aranberri dei2basque(se verá aquí) y se tuiteará con el hashtag #100i4e. Las preguntas recibidas vía Twitter se canalizarán a los invitados del modo que se explica en los siguientes párrafos.
Esta reflexión trae recuerdos de hace 50 ó 25 años,... Cuando comencé a educar en 1975 en la universidad, con la Didáctica de las Matemáticas y las Ciencias Experimentales, y cuando entre 2002 y 2003 tuve el honor de ser el redactor único de Hezkuntza XXI: "Libro Blanco para la Educación Vasca del Siglo XXI".
Sus conclusiones, resumidas en 11 apartados y presentadas por Josu Jon Imaz en 2004, siguen siendo un faro que podría guiar cómo persistir en lo válido y reconducir en lo innovador el complejo sistema educativo vasco. El undécimo (con toda la carga de hamaika en euskera) y final punto declaraba: "Somos muchos quienes creemos firmemente que sólo existe un cauce social de equidad, solidaridad, cohesión social, progreso y futuro: la Educación".
Hace un cuarto de siglo, aquel un libro Hezkuntza XXI de 550 páginas ya hablaba de «escuela expandida», de software libre, de weblogs y de pasar de la New Education a la Now, Education. Lo releo veinticinco años después, con la IA llamando o esperando a la puerta del aula, y me quedo con una cautela que ha envejecido muy bien: las tecnologías digitales exigen cosas nuevas, pero presuponen las antiguas, y la primera es (era y será) saber leer.
La primacía pedagógica dentro de la praxis gubernamental no constituye un mero recurso retórico, sino la condición ontológica de cualquier proyecto cívico perdurable. Como bien señalaba Jules Michelet al inquirir sobre las prioridades fundamentales de la polis, «¿cuál es la primera parte de la política? La educación. ¿Cuál la segunda? La educación. ¿Y la tercera? La educación». Esta intuición encuentra su correlato clásico en el ideal platónico expuesto en La República, donde la paideiadeja de ser un instrumento secundario del Estado para convertirse en su propia arquitectura constitutiva. Si la política aspira a estructurar la convivencia y la justicia, debe reconocer que ninguna institución subsiste sin la formación deliberada de las mentes que la sostienen; toda reforma institucional que prescinda de la maduración intelectual del ciudadano queda, indefectiblemente, condenada a la esterilidad formal.
El lema «Education, education, education!», asociado a Tony Blair, sintetizó una de las prioridades políticas del Nuevo Laborismo británico en la década de 1990: situar la educación en el centro de la modernización económica y social. La fórmula, pronunciada durante la campaña electoral de 1996, antes de la victoria laborista de 1997, convirtió una política pública en un mensaje de extraordinaria fuerza comunicativa. Blair desarrolló estas ideas en su discurso de Ruskin College, en diciembre de 1996, defendiendo también la alfabetización temprana, la formación docente y el aprendizaje permanente. Tres palabras memorables, en definitiva, que siguen planteando una pregunta esencial: ¿cómo convertir la educación en una prioridad presupuestaria, pedagógica y social, y no solo electoral?
Aquel libro, Hezkuntza XXI, merece una relectura 25 años después. Sugiere augurios y esperanzas: más acceso, más autonomía, más aprendizaje. Contiene, sin embargo, una cautela que ha envejecido mejor que muchos de sus entusiasmos. Recoge un pasaje según el cual las tecnologías digitales exigen cosas nuevas pero presuponen las antiguas, y la más importante es la lectura. En 2026, con sistemas capaces de producir texto sin esfuerzo, esa idea pesa más: cuando cualquiera obtiene una respuesta, escasea quien sabe decidir si merece confianza. Cuánto de lo proyectado se cumplió en las aulas vascas es otra cuestión; responderla exigiría cruzar la obra con evaluaciones externas como PISA.
¿Cómo revertir los resultados del informe PISA? 📊 No basta con cambiar leyes; necesitamos medidas concretas y de impacto inmediato. https://t.co/KwZOX5GJw8 Para transformar la educación pública y elevar el nivel en competencia lectora y pensamiento matemático, la clave reside en… pic.twitter.com/fw594S3F6B
El informe PISA dejó en mal lugar a la educación vasca evidenciando descensos en comprensión lectora, ciencias y matemáticas. Intentamos encontrar las claves de esta bajada con Laura Mintegi, Gema Zabaleta e Icíar Lamarain, que, en calidad de ex-políticas de EH Bildu, PSE-EE y PP, muestran sus puntos de vista sobre la cuestión.
Entrevistamos a su vez al educador Mikel Agirregabiria (desde el minuto 1:34:00), que opina que la publicación de estudia PISA invita a las instituciones a tomar medidas en la educación vasca, si bien el informe no traslada multitud de fortalezas que la enseñanza de Euskadi tiene