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Enernet, el Internet de la Energía Eléctrica


Bob Metcalfe, coinventor de Ethernet y uno de los creadores de Arpanet, comparte sus ideas sobre cómo resolver el gran problema mundial, la energía sostenible y abundante. Establece paralelismos con las lecciones aprendidas de Ethernet y la solución del ancho de banda, y con la educación en línea. Resume el disruptivo concepto como Enernet.

Enernet es un término que proviene de la combinación de las palabras “Energía” e “Internet”. Iniciada por Bob Metcalfe y popularizada por Jeremy Rifkin, el neologismo Enernet es un concepto que propone poner las tecnologías digitales al servicio de las necesidades energéticas, convirtiendo a los usuarios en prosumidores de electricidad.

En la imagen inferior, indicamos que Enernet es una metáfora de ida y vuelta porque cuando surgió Internet se la comparaba con la red eléctrica que enlazaba todos los hogares e industrias. Internet y su caudal de información en todas las direcciones y sentidos, ahora es una parábola de lo que puede suponer este producción y consumo de energía eléctrica de modo ubicuo (en todas partes todo el tiempo), con sensores que registran flujos e, incluso, con micropagos bidireccionales sin coste de intermediación añadido gracias a tecnologías como Blockchain. 
Vídeo subtitulado en español 

Enernet se basa en tres principios innovadores sincrónicos: 
  1. Producción de energía descentralizada, por lo tanto local, y enfocada a energías renovables. 
  2. La redistribución de esta energía a través de redes inteligentes, que regulan y optimizan en tiempo real el equilibrio entre consumo y producción, evitando así el desperdicio. 
  3. Finalmente, el papel cambiante de los consumidores, que pueden convertirse ellos mismos en productores de energía (prosumidores) y, por tanto, venderla en las redes de distribución. 
Enernet está todavía en su infancia y, más allá de una gran revolución tecnológica, podría convertirse en un poderoso acelerador de la transición energética.
Enernet Genr8, a blockchain startup digitizing the power sector
Este post, el número 9.000 (nueve mil) de este blog, lo hemos reservado a una idea tan poderosa como Enernet. Habíamos utilizado el concepto en varias conferencias desde 2013, pero nunca le habíamos dedicado un post completo.  Post en elaboración que será completado en las próximas horas.

Aplicaciones para ver tuits en un evento

BackchannelCómo ver tuits en eventos, a través de una pantalla de backchannel, usando un hashtag.

Twitter se ha convertido en uno de los espacios de mayor interacción de Internet de los últimos tiempos. Y es que lejos de ser un lugar sólo para pasar el rato, de un día para otro se generaron conversaciones, opiniones e ideas de una manera poco convencional, transformándose en la herramientas más sencilla para pasar de ser consumidores a prosumidores de contenido.
Por esa misma razón es interesante aprovechar su potencial en Twitter, no sólo generando un #hashtag para que cada tuitero se sume al evento, sino siguiendo de cerca las inquietudes de las personas que no pudieron llegar al lugar pero tienen ganas de hacerse escuchar de alguna manera.
Lo bueno es que más allá de simplemente mostrar nuestro timeline en pantalla, hay varias aplicaciones online que nos pueden ayudar a la hora de mostrar en pantalla qué está pasando en Twitter.
1) Visible Tweets: Probablemente sea la mejor opción para darle prioridad a cada uno de los mensajes que se envían en Twitter utilizando cierta palabra clave, aunque no es el ideal para pasar mientras un disertante se encuentra hablando, dado que tiene mucha animación y hay demasiado retardo entre tweet y tweet.
visibletweets
2) Twitterfall: En este caso nos encontramos con una de las aplicaciones más completas, ya que permite establecer hashtags, velocidad, geolocalización, tipo de animación, Retweets y otros menesteres, incluyendo un encabezado con el nombre del evento.
twitterfall
3) Twitter Fountain: Lo más llamativo de esta aplicación es que no sólo muestra los últimos tweets relacionados a una palabra clave o hashtag, sino que también toma imágenes de Flickr que también lo hayan utilizado, cosa de ir mostrando los tweets junto a las fotografías de fondo. Encima viene con una versión para el Dashboard de Mac OS X y con un plugin para WordPress, así que mejor imposible.
twitter-fountain
4) TwitterCamp: Creo que es el complemento ideal de un BarCamp, transformando al viejo y querido pizarrón en una pantalla LCD con todos los mensajes enviados por los participantes, algo super innovador y cool.
twittercamp
5) Twazzup: Se caracteriza por ofrecer muchísimo material extra, desde imágenes relacionadas con el hashtag hasta una nube de tags con los temas que más se tocaron, además de incluir tweets destacados, novedades, imágenes y tuiteros que participaron del evento. Ideal para seguir todo de cerca desde la compu.
twazzup
6) TidyTweet: Probablemente nos encontremos frente a la alternativa más profesional del listado, ya que incluso tiene su modelo de negocio especialmente enfocado en empresas. La idea es justamente abrir el acceso a Twitter a un evento, sin temor a visualizar posibles tweets agresivos, con SPAM o con lenguaje no aceptable. Además de incluir un widget y un plugin para nuestro blog, el servicio incluye la posibilidad de utilizarlo en conjunto con VisibleTweets, pudiendo moderar lo que el público observará en pantalla gigante.
tidytweet
7) Twubs: Este es mi favorito personal porque no sólo suma tweets y fotos, sino también videos, enlaces, posts y lo que se te ocurra. Lo mejor es que una vez elegido el hashtag, genera un espacio con subdominio propio para seguirlo de cerca, embeberlo o solicitar un espacio personal para incluso transmitir en vivo el evento. Claro que además de eso es un espacio de visita obligada para ver cuáles son los eventos que actualmente se realizan en todo el mundo. Mejor imposible.
twubs
8) Twhanel: En este caso la cosa es un tanto diferente, ya que la idea es generar canales asociados a una palabra clave o hashtag pero que en este caso perdurarán en el tiempo. Se destaca por actualizarse automáticamente y obviamente por poder utilizarse de fondo en un evento, aunque no es la mejor opción.
twhanel
9) TwitHive: Si estaban buscando una alternativa  TweetDeck online esta es su aplicación. Permite generar canales en tiempo real sobre conversaciones, preguntas, temáticas o URLs, pudiendo tener visible a todos al mismo tiempo.
twithive
10) Twtvite: Por último, no quiero irme sin dejarles un servicio especialmente dedicado a la organización de tweetups. Se trata de Twtvite y permite en tan sólo un par de clics enviarle a todos nuestros followers un micrositio con la descripción del evento, hashtag a utilizar y otros detalles escabrosos. Muy bueno.
twtvite
  • Para lanzar un recordatorio de la convocatoria a todos tus seguidores: Twtvite permite enviar a todos los followers un micrositio con la descripción del evento, hashtag que se debe usar y otros detalles.
  • Para seguir todos los comentarios a medida que se van generando: TwitterFall. A partir del hashtag, permite establecer la velocidad a la que queremos que se carguen los tweets y determinar su geolocalización, entre otras cosas.
  • Para saber qué alcance y difusión ha tenido el evento (a través del hashtag): con TweetReach podrás saber gratuitamente a cuánta gente han llegado los 50 tweets más recientes sobre el evento y cuáles han sido los principales tuiteros. Con What the hashtag averiguarás, entre otras cosas, el número total de tweets emitidos, la media de tweets por día, cuántas personas han tuiteado y quiénes han sido los principales participantes. Con HashTracking
    monitorearás también el hashtag y sabrás qué tal funcionó.
  • Para realizar animaciones gráficas: Visible Tweets enlaza unos tweets tras otros a través de cadenas de letras. Muy práctico para proyecciones.
Post en borrador desde el 9-3-2013. Publicado ocho años después.

Decálogo de edición avanzada de vídeo amateur

Nos remite nuestro amigo Ricardo Antón, Co-Director de AMASTÉ, una interesante noticia que nos gustaría difundir para su aprovechamiento educativo por todos los públicos, aunque seguramente serán los más jóvenes quienes obtengan su máximo provecho. Se trata de un decálogo de vídeo amateur, muy en plan bricolaje, pensando en el móvil universal que llevamos en el bolsillo como dispositivo multimedia.
Encuadrado como un acercamiento popular al mundo del cine, está en muy la línea de otros proyectos que ha recorrido AMASTÉ, orientado hacia el empoderamiento ciudadano en entornos digitales. Argumentan, y con razón, que dado que ya vivimos una realidad mediada por pantallas, cámaras y dispositivos digitales, hemos de superar el estadio de mera audiencia, y erigirnos en protagonistas y productores, como corresponde a una nueva era de prosumidores.
Además, acompañando al Decálogo de edición avanzada de vídeo amateur se ha organizado un taller práctico y un concurso de cortometrajes, dentro de la “Semana de cine fantástico y de terror de Donostia”.
Como muestra del portal que reúne el ameno y muy práctico Decálogo de edición avanzada de vídeo amateur, adjuntamos dos capítulos, el primero y el cuarto, de los 10 videotutoriales con una serie de ideas sencillas para adentrarse en el mundo audiovisual, desde una perspectiva hazlo tú. Muestra cómo mejorar nuestros vídeos con elementos cotidianos: un trípode con una botella de plástico, una grúa con una escoba para grabar desde el aire, una dolly con una bicicleta para hacer travellings o una snorry-cam para grabar escenas subjetivas, alternativas caseras para iluminar la escena, sin olvidarse de la banda sonora o los créditos,...
El proyecto ha sido realizado con contribuciones en lo documental de Zaunka, la inestimable participación de los actores Marta Del Olmo y Lucas Fuentes, y la colaboración musical de Joe Crepúsculo (Crepus). ¡Ah, no dejar de visitar la recomendada sección de links! Todo esto y mucho más en este Link. La imagen central nos fue remitida por la organización. Otros posts nuestros sobre AMASTÉ.

Empresas acomodando personas

Hoy, corresponde hablar de empresas y personas. O mejor, de personas y empresas. Primero, las personas; segunda, las empresas. Porque quienes valen son las personas; y, a veces más, cuando se agrupan en empresas o para empresas conjuntas. Pero, otras veces, las personas sienten que sus empresas actúan contra o la margen de las personas que las hacen posible, e incluso, contra las personas a quienes facturan sus productos o servicios. La innovación ineludible consiste en lograr que las personas sienten como propias a sus empresas, tanto a aquellas en las que participan como trabajadores, colaboradores o accionistas, como a las otras a las que contribuyen consumiendo su labor. Las empresas son dirigidas por personas, pero si quienes 'guían realmente' son muy pocos han un riesgo de disociar personas y empresa. A menos que, en las decisiones de objetivos y de realización participe el conjunto de "activos" (personas que construyen la obra) y, aspecto clave, el conjunto de los "destinatarios" (personas que utilizan el producto). Sí, el nada novedoso concepto de prosumidores, porque todos somos -en mayor o menor medida- productores y consumidores de todas aquellas empresas con las que tengamos alguna relación. Pero, primer el aspecto de productor o consumidor, hay un factor que sintetiza la armonía máxima en esta interrelación personas-empresas: la comodidad mutua. Una comodidad bien entendida y una palabra a recuperar, en el sentido de estima, de empatía, de pensar en el otro, de cortesía, de aprecio, de sentirse copartícipe en la aventura, en las metas, en la visión del porvenir. En definitiva, compartiendo creencias y sabiendo que el bien de la empresa supone el bien de sus promotores (productores y clientes). Como en Aprendices, donde participamos porque -y sólo porque- estamos a gusto, cómodos. Así, las personas han de encontrar empresas con un entorno cálido donde aportar, donde vivir (gran parte de su tiempo), donde aprender, donde crecer, donde innovar, donde crear,... Sólo si se genera un clima de confort, perfectamente compatible con (y garante de) la productividad, se habrá acertado con el punto exacto que optimiza el tipo de empresas perfectas (una construcción social) que necesitamos y buscamos las personas. ¿Quieren una imagen de esta idea? Vean esos amables asientos de espera en una tienda de barrio donde charlan los parroquianos, o los sillones para un breve descanso de los trabajadores (como en la foto, por señalar el acolchado del sillón de trabajo)... Porque, para quienes no se hayan enterado, una empresa atiende y responde a diversas demandas de las personas, y generalmente no las más obvias. Nuestro móvil es para definirnos, no sólo para hablar; nuestro pan diario, más que alimentarnos, nos trae buenos recuerdos; nuestro proveedor de banca, electricidad, telefonía,... son empresas con quienes queremos avanzar juntos en un proyecto de futuro común. Personas, empresas, en ese orden, ¿nos ponemos cómodos para vivir y trabajar (en ese orden) mejor? Technorati tags: |

Signos del nuevo siglo

Se atisban cambios profundos en nuestra sociedad, y no sólo políticos. La entrada de un siglo no siempre acontece en el primer año.
La entrada de las centurias la marca el calendario, pero los cambios sociales paradigmáticos surgen con algún retardo. Y en la era moderna cada vez más nítidamente, el cambio en la arquitectura de la información antecede y provoca el cambio en la estructura del poder. La tecnología de las comunicaciones ha sido decisiva desde mediados del siglo XIX, como anticipa la obra de David de Ugarte, “El poder de las redes”. También lo fue en la antigüedad, donde la navegación o la imprenta requirieron períodos de tiempo mucho más dilatados para demostrar su potencialidad.
Pero el futuro es hoy y la evolución se acelera. El telégrafo entre Inglaterra y Francia en 1981 o el primer cable trasatlántico con Estados Unidos en 1958, “el Internet victoriano” y las “agencias de prensa” (Associated Press y Reuters) crearon un “orden mundial” construido sobre unos medios de comunicación y un reparto geopolítico que llegaron, perdiendo peso, hasta finales del segundo milenio. Las redes de influencia seguían siendo centralizadas o descentralizadas, pero el concepto de “red distribuida” ya había nacido como topología informática que daría lugar al nacimiento de Internet. Su origen fue militar como una red de comunicaciones capaz de sobrevivir a un ataque nuclear.
Hoy día, la revolución de las comunicaciones de bits y de átomos (incluidas las personas) está alumbrando un mundo nuevo, desconocido, donde cambian las reglas de los comportamientos personales y colectivos. Las leyes que rigen los fenómenos sociales se han transmutado, y ello ha sorprendido no sólo a la ciudadanía de a pie, sino también a altos gestores económicos y dirigentes políticos. El mismo concepto de liderazgo ha mudado y los poderes fácticos se encuentran incómodos por la pérdida de control que comporta, y que suponían establecida y perdurable.
Las señales de la mutación son puntuales, pero significativas, concurrentes y por doquier. El siglo XXI entra de golpe en la historia un 11-S con un acto salvaje y sorpresivo sobre las desaparecidas torres gemelas de Nueva York. La dimensión del estupor proviene no sólo de la aberración ética de miles de muertes de inocentes, sino también por poner en entredicho y sin discusión todo el sistema de poder planetario que se suponía en manos de la potencia máxima y única. Los atisbos más claros de cómo se redistribuye el poder, provienen –lamentablemente- de sucesos sangrientos protagonizados por contrapoderes que se valen de la nuevas realidades. Con casos tan obvios como la guerra “ganada pero inconclusa” de Irak o con la tragedia del 11-M en Madrid, donde sólo la disfunción de la red ferroviaria, que con sus retrasos evitó la concurrencia de los trenes atacados en la Estación Atocha en una hecatombe aún mayor.
En un ámbito más local y cotidiano se advierten miríadas de evidencias que prueban el fin del sistema “vigesimónico” (del siglo XX visto desde el XXI, como “decimonónico” desde el siglo XX). El ámbito político, junto al económico, está plagado de indicios. El PP pierde el poder el 14-M por las multitudes frente a sus sedes convocadas vía SMS en 2004, y ahora mismo la pugna por el liderazgo Rajoy-San Gil se libra con estas flash-mob (movilizaciones instantáneas).
Los prodigios que descolocan a los políticos y desorientan a tertulianos y lectores son omnipresentes. La eclosión de las ciudades, y de sus alcaldías, en el foro público trasciende su alcance local. En Bilbao o en Madrid, o desde la Diputación Foral de Bizkaia, sus gestores descubren su revalorizada función y se cruzan criterios con(tra) las planas mayores de los partidos o con(tra) los máximos representantes de comunidades o naciones. Es la punta del iceberg que anuncia el advenimiento de los glocalismos como parada intermedia en tránsito hacia redes de ciudadanías.
Las trazas de la mudanza se insinúan en todo aquello que resulta imprevisto. Hechos menores, pero no irrelevantes, demuestran el nuevo tiempo. Un rector que se presenta a revalidar un nuevo período, como candidato único y con todo el apoyo mediático convencional, es rechazado aparentemente por el influjo de trece mumis (con un Manifiesto por el 'no'), tan pocos como otros tantos catedráticos entre un océano de cuatro mil profesores, mil quinientos trabajadores de administración y servicios y 45.000 estudiantes.
Los partidos se aprestan para nuevas elecciones e incluyen, modesta y desconfiadamente, grupos de bloggers pensando en los nuevos tiempos. Se organizan diversos Think tank, muy prospectivos como Think Gaur Euskadi 2020, pero el mismo formato grandioso en macro-recintos para miles de asistentes denotan la anacrónica conformación de multitudes escuchando unidireccionalmente a líderes consabidos, nada más alejado del propio espíritu del Siglo XXI. Los comités regentes siguen respondiendo al esquema de cuadrillas con listas cerradas, inadecuado para una ciudadanía que va reconociendo matices de una netocracia y sobre las que esgrimen marchitos propuestas de viejos Estados (como antes de la Gran Guerra, que luego se numeraría como Primera Guerra mundial). El electorado actual posee una identidad poliédrica y multicultural, que acepta de solapamientos diversos y plurales. Las masas de consumidores se van transfigurando en una legión de prosumidores (consumidor, intermediario y productor), que se saben votantes, dueños de sí mismos e influyentes sobre los demás.
La sociedad comunicada globalmente no reconoce mensajes crípticos de líderes en decadencia si sólo cuentan con el apoyo de un partido político, a menos que sus tesis se validen por otros agentes sociales de prestigio más cercano y creíble. La red social va perdiendo receptividad a planteamientos simplistas y maniqueos, basados en esquemas monocromáticos de una obsoleta partitocracia. Las personas son, cada vez más, poseedoras de varias culturas y lenguas, en un contexto relacional de una creciente permeabilidad en un mundo globalizado, googlelizado e intercomunicado.
Corren tiempos de cambio. Se han abierto ventanas por donde corren vientos de renovación. La televisión va perdiendo peso; el mensaje monocorde, también. Ahora más que nunca se han de movilizar a las personas líderes en campos emergentes, de dinamismo social. El plano político está muy enrarecido; es preciso apoyarse en genuinos paladines con credibilidad, que guíen el nuevo tiempo. Estos adalides procederán de áreas con reputación intachable y de futuro: investigadores preclaros, humanistas reconocidos, empresarios solidarios, cabecillas que han acreditado saber guiar a sus equipos y gentes.
El líder “del pueblo”, ya no existe, no podría existir. El liderato social se ha de apoyar en una matriz de nudos formada por agentes reconocidos. Sólo contando con estos enjambres de sabios realistas, nodos de una sociedad de ciudadanía cada día más inteligente y reticulada, será posible alumbrar el nuevo siglo con un mínimo dolor de parto. El camino será de consenso representativo, alejado de rancios prejuicios esquemáticos y de postulados doctrinales extremistas. Vienen tiempos de eclecticismo sutil, de políticas fecundadas con la innovadora sabiduría social, con mayor implicación de todos nosotros en la cosa pública.
Technorati tags: | | . Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2008/nuevosiglo.DOC

Think Gaur Euskadi 2020

Una convocatoria abierta e interesante en Bizkaia Arena (BEC), con formato debate-fiesta desde las 18:00 del sábado 14 de junio. Algunas de "mis-nuestras" ideas para trasladar a esta reunión-reflexión, sobre política y sociedad del Siglo XXI: De las cuadrillas a las redes, de la tribu a la netocracia, de la vieja y simple identidad de un Estado estilo siglo XIX hacia una nación matriz incluyente, malla de teselas de ciudades y glocalismos como parada intermedia en tránsito hacia redes de ciudadanías mestizas, con identidad rica y multicultural, plena de solapamientos diversos y plurales. En un océano de prosumidores (consumidor, intermediario y productor), votantes y dueños de sí mismos, la sociedad emerge como un entramado de relaciones simbióticas simétricas y horizontales. Todo dentro de un esquema a seguir, según el modelo de enredadera y no el de árbol, con organización reticular densa y conectada, concepción no de pertenencia a una cultura sino de personas poseedoras de varias culturas (y lenguas), en el contexto de una creciente permeabilidad entre redes sociales (por lo tupido y cercano de los nodos), agentes partícipes de un mundo globalizado, googlelizado e intercomunicado, donde caben múltiples estrategias swarming (deliberadas o no) basadas en la movilidad, autonomía y rapidez,... No caben recetas, sólo una comprensión profunda ante la eclosión omnipresente de fenómenos tangibles como le efervescencia de cibercafés (o ciberbatzokis), el impulso de redes ciudadanas wifi, y comunidades SMS, grupos Facebook,... Más redes, que otorgan más libertad. Todo el un progresivo triunfo de lo pequeño,... pero enlazado por la sinergia macramental. [Abajo: Ilustración de Paul Baran, con la tendencia hacia la arquitectura distribuida en las topologías de las redes sociales].