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La ecuación más bella

Apreciar la elegancia matemática de una fórmula científica está al alcance de todos.

Recientemente la revista Physics World proponía la recurrente pregunta de cuál es la fórmula más distinguida del Parnaso científico-matemático. Las respuestas brotaban y se publicaron en diferentes meses del presente año 2004. En marzo se apostaba por enunciados cronológicamente más novedosos, tales como la archiconocida ecuación de Einstein E = m . c2; la de Planck-Einstein, E = h . f, que mediante una constante enlaza energía con frecuencia en la física cuántica; la erótica y compleja ecuación ondulatoria de Schrödinger, así como otras de Dirac, Yang-Mills, Drake o Shannon e, incluso, por fórmulas químicas como la descomposición del ozono: O3 -> O2 + O.

En mayo las ecuaciones se retrotraían a la historia previa al siglo XX, introduciéndose igualdades clásicas de aprendizaje obligatorio, como la Segunda Ley de Newton (el mayor científico y matemático de todos los tiempos), F = m . a (fuerza igual a masa por aceleración), o la ley de Galileo (el creador del método científico) sobre la caída libre según el modelo de movimiento uniformemente acelerado, s = ½ a . t2.

En octubre se propuso una encuesta y se recibieron 120 respuestas con 50 ecuaciones propuestas. Media docena de personas planteó la ecuación más elemental: 1 + 1 = 2 (en broma alguien podría matizar 1$ + 1 $ = 2$). Personalmente, prefiero el mensaje 2 + 1 = 3, que utilicé con el nacimiento de mi primera hija, imitando al matemático P.G. Lejeune-Dirichlet en su escueto y célebre telegrama.

Existe un unánime acuerdo general sobre lo que, indiscutiblemente y desde hace más de dos siglos se refrenda como la más bella ecuación descubierta hasta la fecha, la sublime y mística fórmula de Leonhard Euler: ei¶ + 1 = 0. Involucra de forma fascinante a los cinco números más emblemáticos de las matemáticas, 0, 1, i (unidad imaginara igual a raíz cuadrada de -1), y los números irracionales pi (3,141592…) y e (2,718281…, base de los logaritmos neperianos. Muchos de quienes contestaron dijeron "es la ecuación matemática más compleja y bella jamás escrita"; "increíble y maravillosa"; "llena de belleza cósmica" o "simplemente alucinante". Resulta conmovedor cómo interactúan la unidad imaginaria (i = √-1) con números irracionales (e y ∏) para producir la nada (el cero) con una simple suma con el 1. Esta escueta expresión algebraica contiene nueve conceptos matemáticos -una sola vez cada concepto-: e (el número natural), la operación exponencial, número PI, suma (o resta, según como se escriba), multiplicación, números imaginarios, igualdad, los números reales 1 y 0.

Los criterios estéticos también están presentes en las teorías matemático-científicas que describen las leyes de la naturaleza. Cuando le preguntaron al físico Paul Dirac si creía verdadera la inmortal fórmula de masa-energía de Einstein (sin duda una de las más exquisitas, E = m . c2), respondió sencillamente ante la polémica del momento: “¡Qué más da si es verdad o mentira; es tan bella!”. Steven Weinberg, premio Nobel de Física, confesó: "Creo que la general aceptación de la Teoría de la Relatividad General fue en gran parte debida al atractivo de la propia teoría, esto es, a su belleza".

La perfección de una fórmula radica en múltiples factores, como los elementos que la componen, el autor descubridor y el efecto histórico que originó. La ecuación de Einstein indujo el día más aciago de la raza humana, el 6 de agosto de 1945, con la explosión de la primera bomba atómica en Hiroshima. Ello llevó a que Einstein confesase días después que “Hubiese preferido ser fontanero”. Atendiendo a la trascendencia histórica, probablemente las ecuaciones de Maxwell, y en particular la Ley de Faraday, son las han configurado más decisivamente la era actual en sus parámetros científico-tecnológicos.

Dirac aseguraba que fue su sentido de la belleza lo que le permitió descubrir la ecuación del electrón, porque "es más importante alcanzar belleza en nuestras ecuaciones que hacer que cuadren con el experimento". Como ya advirtiera Weinberg: "No aceptaríamos ninguna hipótesis como teoría final si no fuera bella". Para Michio Kaku, la elegancia de una teoría posee dos propiedades esenciales: “Simetría unificadora y capacidad de explicar gran cantidad de datos experimentales mediante las expresiones matemáticas concisas”. Opinión coincidente con la de Weinberg: "La clase de belleza que encontramos en la Física radica en la magnificencia de la simplicidad y de la inevitabilidad”.

El método científico nos muestra el máximo criterio estético que rige en la naturaleza: la sencillez que contiene y explica las verdades más profundas. Las ciencias y las matemáticas nos cautivan por argumentos éticos y estéticos contundentes como ser logros conjuntos de la humanidad, escritos en el universal lenguaje matemático y que nos pueden proporcionar un futuro esperanzador a todos si son gestionados con inteligencia y bondad.

De Los Álamos a Wall Street: Historia del Método Montecarlo

Hoy revisamos la el origen de un método científico revolucionario inventado por por un solitario en una época histórica. En 1946, convaleciente tras una grave meningitis, el matemático polaco Stanisław Ulam mataba las horas jugando solitarios de cartas. Se preguntó, como buen matemático, cuál era la probabilidad de que un solitario de tipo Canfield saliera bien. El cálculo combinatorio exacto resultaba desalentador: demasiadas variables, demasiadas combinaciones posibles. Entonces se le ocurrió una alternativa mucho más pedestre y, a la vez, mucho más fecunda: en lugar de calcular, jugar. Repetir la partida cien veces, doscientas, mil, y contar simplemente cuántas se resolvían. La frecuencia observada haría las veces de probabilidad. Había nacido, en la ociosidad de una convalecencia, la idea germinal de lo que hoy conocemos como método de Montecarlo. 

La anécdota tendría poco recorrido si no hubiera encontrado, casi de inmediato, un problema real y urgente a la altura de su ambición. Ulam trabajaba entonces en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, en plena posguerra, dentro del programa nuclear estadounidense. Allí los físicos se enfrentaban al reto de calcular la difusión de neutrones en el interior de un reactor o de un arma de fisión: un proceso con tantas variables aleatorias entrelazadas —trayectorias, colisiones, energías liberadas— que ninguna ecuación cerrada permitía resolverlo con los métodos deterministas al uso. Ulam comprendió que su solitario y el problema de los neutrones compartían la misma naturaleza estocástica y que, por tanto, admitían el mismo remedio: simular el proceso miles de veces y extraer de esa simulación una respuesta estadística.

Compartió la idea con su amigo y colega John von Neumann, quien de inmediato calibró su alcance. Von Neumann diseñó el procedimiento matemático para llevarlo a la práctica en el ENIAC, el primer ordenador electrónico de propósito general, ideando además el método de los cuadrados medios para generar las secuencias de números pseudoaleatorios que el cálculo exigía. Fue otro físico del laboratorio, Nicholas Metropolis, quien bautizó a la criatura: la llamó método de Montecarlo, en homenaje jocoso al casino del Principado de Mónaco donde un tío de Ulam solía dilapidar su dinero a la ruleta. El azar, convertido en herramienta de cálculo, merecía un nombre que rindiera tributo al azar como institución. En 1949, Metropolis y Ulam formalizaron la técnica en un artículo ya clásico publicado en el Journal of the American Statistical Association, y desde entonces el método no ha dejado de extenderse. 

El método de Montecarlo es una razón que renuncia a la certeza deductiva y acepta trabajar desde dentro del propio azar, multiplicando la experiencia posible hasta que la incertidumbre se vuelve, paradójicamente, manejable. No es la razón que impone un orden previo al mundo, sino la que aprende a habitar su desorden y a extraer de él regularidades útiles. 

Ochenta años después, el método de Montecarlo gobierna ámbitos que sus creadores apenas habrían imaginado: la valoración de derivados financieros y la gestión del riesgo en economía, los algoritmos de aprendizaje por refuerzo en inteligencia artificial, la física de partículas, la epidemiología o el diseño de videojuegos. Todo arranca, sin embargo, de un gesto modesto: la curiosidad ociosa de un convaleciente ante una baraja de cartas, transformada por la inteligencia colectiva de Los Álamos en una de las herramientas de cálculo más poderosas jamás concebidas. Pocas historias ilustran mejor cómo el juego, tomado en serio, puede alumbrar ciencia de primer orden.

@quantumpablo

El origen del método Montecarlo

♬ sonido original - quantumpablo

Todo tiempo pasado fue peor

Y todo es gracias a la Ciencia, al método científico que algunos quieren negar.
Y aceptar el método científico significa negar la peligrosidad del wi-fi, o de las vacunas, o de los alimentos transgénicos (como indica la Wikipedia, la mejora artificial de las especies usadas como alimento ha sido un motivo común en la historia de la Humanidad),... diferenciando entre Ciencia y otros aspectos de negocio que sí pueden ser reprobables. Michael Specter, un periodista divulgador de la Ciencia lo explica bien.

Visto en Naukas, una web imprescindible.

Un milagro por televisión, en directo

Esta tarde hemos perdido la oportunidad de ofrecer una doble curación milagrosa en directo y por televisión. Ha sido en el programa "Ni más, ni menos", el magazine televisivo que conduce Klaudio Landa en las tardes de ETB-2. Se puede ver arriba, a partir del minuto 1:18:00 en la grabación de "ETB a la carta".

El debate trataba de la peligrosidad o no de la Wi-Fi y otras ondas electromagnéticas como las que permiten la telefonía móvil. Hemos expuesto las razones, y los argumentos que prueban que no hay pruebas que establezcan una relación causa-efecto con ninguna enfermedad (que no sea mental, por miedo a lo desconocido). Escribiremos un siguiente post ("El wifi no es peligroso") con muchos más detalles y argumentos científicos, pero por el momento os invitamos a ver el programa de 30' de duración.

Hoy no era nuestro mejor día para acudir, por molestias que nos están importunando, pero cuando nos contactaron hace una semana nos propusimos animar a representantes del mundo de la ciencia y la medicina (Colegios Profesionales de Ingenieros, Médicos,...). Al encontrar serias dificultades para que presentasen una visión oficial, hubimos de aceptar a la producción del programa -a título personal- la necesidad de asumir la defensa de la racionalidad.

El formato de estos magazines es moderadamente tumultuoso (bajo la experta dirección de Klaudio Landa ), lo que incomoda a presentar todo lo que merece ser debidamente expuesto. Al final todo parece opinable, lo que no es cierto cuando hablamos de ciencia. En el "circo" de los supuestos "enfermos por hipersensibilidad electromagnética" se insiste en el dolor que les provoca, por ejemplo, la petaca del micrófono inalámbrico" (una pequeña emisora de radio) que cada contertulio llevábamos para transmitir nuestro voz a control del sonido.
Debate sobre Wi-Fi en los centros escolares
Una de nuestras antagonistas afirmó que había de alejar este aparato porque si lo llevase pegado a la espalda le causaría un dolor insoportable. Otro "hiperelectrosensible" hizo lo mismo, al tiempo que medía la intensidad de las radiaciones radioeléctricas de un móvil antes y al tiempo de recibir una llamada.

Tras esta vistosa medida, quisimos proponer otro experimento con curación incluida, pero al no respetarse lo turnos de palabra, no pudimos llevarlo a cabo. Se trataba de mostrar con el "método de doble ciego" cómo se confirman los datos científicos. Simplemente, podíamos solicitar que estos "enfermos imaginarios" corroborasen ese "dolor" que les producía el emisor del micrófono inalámbrico. Después, sin que ellos viesen si estaba encendido o no, que detectasen ese dolor sin el efecto de la propia sugestión que a ellos les afecta. Veríamos en tres o cuatro ocasiones cómo no pueden distinguir si lo llevan activado o no a la espalda. En cinco minutos quedaría demostrado que es un dolor meramente psicológico, por temor, que llegan a somatizar.

En fin, la dinámica de estos debates hace casi imposible romper el ping-pong de pro y en contra, y de nada vale apelar a la autoridad no de tal o cual científico, o médico, sino del método científico en general. Lo lamentable, y al respecto entonamos el mea culpa, es la baja cultura científica de nuestra sociedad, y ello es atribuible a una educación obligatoria que debe mejorar esta competencia científica y a la propia comunidad de investigadores, científicos y médicos que ha de implicarse mucho más en la tarea de divulgar los riesgos reales (y desmitificar los ficticios).
"Ni más, ni menos", programa de Klaudio Landa en ETB-2 (picplz_upload)
Abajo, una imagen del plató previa al coloquio. Fue un placer coincidir con Andoni Beriain, @aberiai, y Juan de la Herrán, @JuanDeLaHerran, y reencontrar a algunos antiguos colegas del centro de Miramón. Post relacionado: "El wifi no es peligroso".

Número de Avogadro, 6.022 × 10²³, o la inmensidad de átomos

Imagina que dejas caer una gota de agua en el Mediterráneo. Dentro de esa gota diminuta nadan, apretadas, tantas moléculas de H₂O como gotas cabrían en todo el mar que acaba de recibirla. La comparación no es una licencia poética: es, casi, aritmética exacta. Y es también la puerta de entrada más honesta a un número que ninguna mente humana está preparada para imaginar sin ayuda: 6,02214076 × 10²³, la constante de Avogadro. 

Esa inmensa cifra en notación científica expresa 0,6 cuatrillones de átomos, moléculas o iones (cuántas entidades) que caben en cada mol de sustancia. Por ejemplo, en 12 gramos de carbono-12 contienen exactamente ese número de átomos; 18 gramos de agua (H₂O = 2+16), ese mismo número de moléculas. Es lo que une el mundo macroscópico que tocamos —gramos, litros, cucharadas— con el mundo microscópico que no vemos —átomos, electrones, iones—. 

Una hipótesis que tardó un siglo en confirmarse. El nombre honra al físico turinés Amedeo Avogadro, que en 1811 propuso una idea entonces heterodoxa: volúmenes iguales de gases distintos, a la misma presión y temperatura, contienen el mismo número de partículas. Avogadro murió en 1856 sin haber calculado jamás su propio número; ni siquiera sabía que llegaría a existir como tal. Fue el químico Stanislao Cannizzaro quien, en el Congreso de Karlsruhe de 1860, rescató la hipótesis del olvido y la convirtió en herramienta de trabajo para toda una generación de químicos.

El primero en aventurar una cifra fue el físico austriaco Josef Loschmidt, en 1865, a partir de la teoría cinética de los gases. Pero la confirmación experimental decisiva llegó con Jean Perrin, que entre 1908 y 1909 observó el movimiento browniano de partículas en suspensión y dedujo, con una precisión notable para la época, un valor cercano al actual. Perrin fue quien bautizó la cifra como «constante de Avogadro» y por ese trabajo recibió el Nobel de Física en 1926. Poco después, los experimentos de Robert Millikan sobre la carga del electrón permitieron afinarla todavía más.

De medida experimental a definición exacta. Durante más de un siglo, el número de Avogadro fue, precisamente, un número medido: una cifra que los laboratorios perfeccionaban década tras década, con su correspondiente margen de incertidumbre. Eso cambió el 20 de mayo de 2019, cuando entró en vigor la revisión del Sistema Internacional de Unidades. Desde entonces, la constante de Avogadro ya no se mide: se define. Su valor, 6,02214076 × 10²³ por mol, es exacto por decreto científico internacional, y es esa cifra fija la que ahora define qué es un mol, en lugar de al revés. La ciencia, en este punto concreto, invirtió el orden habitual entre medida y definición.

Contar lo incontable, para pensar mejor. Lo más notable del número de Avogadro no es sólo su magnitud, sino lo que enseña sobre el método científico: una hipótesis audaz, sostenida sin pruebas directas durante décadas, verificada después por caminos independientes —cinética de gases, movimiento browniano, carga eléctrica— que convergieron en la misma cifra. Esa convergencia, más que el número en sí, es la lección que merece sobrevivir a cualquier examen de química.

Propongo llevar esa lección a las aulas de secundaria y bachillerato: que cada centro dedique, dentro de su programación anual de ciencias, un taller de «cifras que cambiaron la ciencia» donde el alumnado reconstruya, con datos y manos propias, cómo se llega a un número como este por vías distintas. El objetivo, medible curso a curso mediante encuestas de percepción sobre la ciencia y el porcentaje de alumnado que elige optativas científicas, sería duplicar en un plazo de cinco años el interés declarado por la química entre los quince y los diecisiete años, y consolidar el taller, en la próxima década, como parte ordinaria del currículo.

Unitxiki 2009: The Meninas Project I y II

Mañana, por la mañana, estaremos en esta presentación de UniTxiki, un proyecto de colaboración entre la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/ EHU y centros de enseñanzas básicas del Berritzegune de Getxo, coordinado por el Dr. Txema Becerril, catedrático de Fisiología Vegetal y la asesora de secundaria del ámbito científico tecnológico del Berritzegune, Ana Sofía Gutierrez. Cuatrocientos escolares de 3 a 17 años presentan en la UPV/ EHU sus proyectos de investigación realizados con Metodología Científica. El objetivo de esta experiencia ha sido la introducción de proyectos de investigación y el método científico en la enseñanza no universitaria y en ella han participado más de 1.000 alumnos de Primaria y 300 de Secundaria correspondientes a diez centros (seis de Infantil-Primaria -Legardalde, Lemoiz, Zipiriñe, Zubileta, Larrañazubi, Andra Mari- y cuatro de Secundaria - Mungia, Aixerrota, Uribe Kosta y Fadura-) todos ellos de la zona de Getxo. Prometemos crónica completa.
Unitxiki 2009 Unitxiki 2009 Mikel Agirregabiria Unitxiki 2009. The Meninas Project I y II. 1ª Jornada de Exposición de Proyectos de Investigación de Primaria y Secundaria- 8-6-09, 10.00-10-30. Apertura de la jornada en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencia y Tecnología. Leioa (UPV-EHU)

Escolares en la Universidad


Todo se ha desarrollado de acuerdo al programa previsto (ver post anterior) con puntualidad germánica vasca. Nada ha quedado fuera de la magnífica organización conjunta dirigida por los dos grandes coordinadores del proyecto: Dr. José María Becerril, Catedrático de Fisiología Vegetal y la asesora de secundaria del ámbito científico tecnológico del Berritzegune, Ana Sofía Gutierrez (ver en esta foto). La doble introducción del tema ha sido en el salón de Grados en dos sesiones diferenciadas para alumnado de Infantil-Primaria a las 10:00 y a las 12:00 para el alumnado de Secundaria, estando en la mesa el Vicerrector del Campus de Bizkaia Patxi Azpillaga, la Vicedecana de la Facultad Itziar Alkorta, el coordinador Txema Becerril, la Directora del Berritzegune Maite Alonso y quien suscribe en representación de Innovación Educativa. Tras la bienvenida se ha procedido a la exposición por los distintos grupos de estudiantes de su experimentación sobre el efecto de la salinidad en el crecimiento de las semillas de pepino. De este modo, el alumnado ha vivido todo el "método científico" como protagonistas desde sus respectivas edades, algunas tan tempranas que acredita su precocidad como investigadores... Se ha concluido con un paso por diferentes aulas (como esta clase de Física impartida por Aitor Bergara) y diversos laboratorios altamente especializados como los que pueden apreciarse en algunas de los elementos audiovisuales de esta exitosa visita de 400 escolares entre 3 y 17 años a la Facultad de la UPV/ EHU. Hemos estado acompañados de numerosos profesores de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/ EHU (los habituales de las Semanas de la Ciencia), así como del profesorado de los diez centros participantes y otras asesorías de ciencia como Teresa Santos, Elvira González, Pilar Etxebarría,... y asesorías de apoyo del Berritzegune de Getxo, como Txaro Franco (autora de algunas de las fotos adjuntadas). Fotos y vídeos (1, 2, 3, 4 y 5). La noticia en la prensa: El Correo,... Crónica en elaboración que será ampliada próximamente.

Clausura de la Semana de la Ciencia

El colofón de la Semana de la Ciencia en Bilbao ha contado con mucho público en los distintos stands científico-tecnológico-empresariales, ver en las imágenes, y un acto final: la entrega de premios del Concurso "Reflejos de la Ciencia". 75 fotos nuestras (Joseba Laurizika me ha ayudado) y 58 fotos de Josu Garro (Otxolua) (autor también de la imagen adjuntada arriba). La entrega de premios ha estado presidida por Miguel Angel Gutiérrez (Vicerrector de Investigación) e Iñaki Largo (Director de Relaciones con la Empresa), ambos de la UPV/EHU, a quienes he acompañado como responsable de Innovación Educativa de Bizkaia. La dotación económica que ha hecho posible este concurso abierto a todas las edades, para la adquisición los 40 ultraportátiles y los 4 iPod repartidos como premios, procede de Ikerbasque (Basque Foundation for Science).

Abajo puede verse la más simpática de las fotos premiadas (mostrando cómo se aprende el "método científico" desde la más tierna infancia y el primer premio de los vídeos, en edición digital de alta calidad.

Otras crónicas: ProfAcex,... Tags: .

Sonido familiar

©Mikel AgirregabiriaUna historia que les sonará familiar, acerca de un medio donde el sonido se propaga lastimosamente lento.

Hace muchos siglos los pensadores intuyeron que el sonido se propaga en el aire como las ondas en el agua. Los primeros fueron el filósofo griego Crisipo (año 240 a. C.) y el arquitecto romano Vitruvio (siglo I a. C.). Hubo de esperarse hasta el siglo XVII, para conocer con mayor detalle la transmisión del sonido tras establecer Galileo la base del “método científico”.

Fue el propio Galileo (1564-1642) quien calculó por primera vez la velocidad del sonido, de una forma sencilla. Con la colaboración de un artillero, una medianoche dispararon una salva (sólo con pólvora), mientras observaban desde un monte próximo, a unos 3.500 metros del cañón. Con ayuda de un primitivo reloj inventado por Galileo, el "pulsilogium", contaron el tiempo transcurrido desde que se vio el fogonazo hasta que se oyó el estruendo. Fueron aproximadamente 10 segundos, por lo que Galileo exclamó en voz alta: ¡350 metros por segundo!

Poco después, el monje y matemático francés Marin Mersenne (1588-1648) realizó medidas precisas del retorno de un eco y calculó un valor más exacto de la velocidad del sonido. Por ello, Mersenne es considerado el padre de la Acústica, si bien es mucho más conocido en el mundo matemático por sus famosos (números) primos. En 1660, el científico inglés Robert Boyle (1627-1691) demostró que el sonido necesitaba un medio gaseoso, líquido o sólido para su transmisión, comprobando que una campana era inaudible en el vacío. El gran físico británico Isaac Newton (1643-1727) demostró que la propagación del sonido a través de cualquier fluido depende de sus propiedades, como la elasticidad o la densidad.

El siglo XVIII permitió el desarrollo del cálculo, con contribuciones de científicos suizos como Johann Bernoulli (1667-1748) y Leonhard Euler (1707-1783), y franceses, como Jean le Rond d'Alembert (1717-1783) y Joseph Louis Lagrange (1736 - 1813). Finalmente, en el siglo XIX se alcanzó una descripción completa del sonido mediante el análisis armónico, desarrollado en 1822 por el matemático francés Joseph Fourier (1768-1830) y aplicado al sonido por el físico alemán Georg Simon Ohm (1789-1854).

El sonido es una vibración que recorre un material haciendo que sus moléculas se contraigan o expandan. Por ello, el sonido no viaja en el vacío, a diferencia de las ondas electromagnéticas (como la luz) que no necesitan ningún éter de soporte. La velocidad del sonido varía según el medio y la temperatura: En aire a 20ºC viaja a 343 m/s, en aire a 100ºC a 390 m/s; en agua a 20ºC llega a 1.483 m/s y en acero alcanza los 5.060 m/s.

Sorprendentemente existe un medio, el entorno familiar, donde el sonido se oye casi instantáneamente… pero se escucha al cabo de una generación. Los padres damos múltiples consejos a nuestros hijos durante sus etapas infantil y juvenil: Estudia, aprende, lee, organízate, escucha a tus mayores, elige buenas amistades,… Los niños parece que atienden, pero no lo aplican. Los jóvenes lo rechazan directamente. Pero hay que insistir… El sonido les va llegando… muy vagamente. Los progenitores no debemos desesperar… Continuemos día tras día con buenos consejos y con mejores ejemplos.

Aparentemente pasan los años infructuosamente… Hasta que un día, tu hijo o tu hija te sorprenden. Me está pasando recientemente, de forma reiterada. Por ejemplo, uno de mis hijos me cuenta: “Anoche, tras revisar lo que puede del temario, me fui a dormir pronto para estar despejado por la mañana. Creo que fue una buena decisión, porque he rendido más en el examen”. Le contesto: “Has hecho muy bien, en lugar de estar toda la noche repasando y llegar dormido a la prueba. ¿Quién te lo ha aconsejado?”. Respuesta de nota: “¡Aita (papá en lengua vasca)!, ¿te has olvidado que tú siempre nos lo dices?”.

La humanidad ha conseguido construir artefactos, como el avión supersónico X-43 de la NASA que vuela a 11.265 km/h y supera en más de 10 veces la barrera del sonido (Mach 10). Pero hemos de mejorar mucho la educación para que en la comunicación familiar, la velocidad de propagación de la sabiduría de los abuelos no requiera toda una generación para ser traspasada a los padres, y otra generación para alcanzar a los nietos.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/sonido.htm

El wifi no es peligroso

El Wi-Fi, o wifi, nace en 1999 con la Wi-Fi Alliance (nombre actual) que buscaba hacer compatibles los diferentes estándares de comunicaciones inalámbricas. Las empresas 3com, Airones, Intersil, Lucent Technologies, Nokia y Symbol Technologies se reunieron para crear la Wireless Ethernet Compability Aliance, WECA, así llamada entonces. La Wikipedia habla extensamente de los "riesgos del Wi-Fi", pero se refiere a la seguridad en lo relativo a la transmisión de la información. Las redes Wi-Fi operan en la banda de 2.4 GHz, y la tercera generación (3G) de telefonía móvil en 3.5GHz, y la próxima cuarta generación (4G) en 3.9GHz.

El Wi-Fi pertenece a las radiaciones electromagnéticas (EM, no confundir con las ondas mecánicas como el sonido) de las microondas, que por su posición en el espectro general, que de menor energía a mayor abarca desde las ondas de Radio – TV – Microondas – Infrarrojos – Visible- Ultravioleta - Rayos X hasta los Rayos Gamma. El Wi-Fi es una de las Radiaciones NO IONIZANTES, que no penetran en las moléculas (algo probado por el efecto fotoeléctrico descubierto por Einstein, y por el que le otorgaron el Premio Nobel de Física de 1921).
Las ondas no ionizantes por su frecuencia a la que emiten no son capaces de romper, ni de mutar las células. La energía de sus fotones es el producto de la constante de Planck por la frecuencia ν de la onda lumínica. Es cierto que con esta misma frecuencia operan los hornos microondas de la cocina, y son capaces de calentar el agua, pero la potencia aplicada es muy superior (de orden de 500 ó 1.000 veces, lo que dista de 0,1-1 W hasta 800-1.000 W), por lo que serían necesarios acumular centenares de emisores Wi-Fi en muy poco espacio para producir un calentamiento similar.

Es cierto que siempre se invoca el principio de precaución ante los riesgos desconocidos, pero conviene recordar que tras miles de investigaciones (y aún hay decenas en marcha), la ciencia NO HA HALLADO RELACIÓN entre estas ondas EM y ninguna enfermedad. No hay ninguna prueba científica convincente de que las débiles señales de RF, y bastaría una sola para prohibir estos equipamientos, procedentes de las estaciones de base y de las redes inalámbricas tengan efectos adversos en la salud.
Llevamos décadas conviviendo con estas radiaciones EM producidas por la humanidad: Hace más de 100 años comenzó la radio (usadas en 1897 por Marconi y desde 1906, en emisiones utilizando el principio heterodino, cuando Reginald Fessenden transmitió desde Brant Rock Station (Massachusetts) la primera radiodifusión de audio de la historia). Son más de 50 años de TV, 20 años de móviles, 11 de Wi-Fi, WiMax,...

La referencial Wikipedia se ocupa de la seguridad del Wi-Fi, pero de la seguridad de los datos, de la información transmitida,… Sólo en la versión inglesa se referencian algunos estudios relativos a la salud, sin pruebas fehacientes que superen el "método de doble ciego" (herramienta del método científico que se usa para prevenir que los resultados de una investigación puedan estar influidos por el efecto placebo o por el sesgo del observador). La hipersensibilidad electromagnética, está recogida en la Organización Mundial de la Salud OMS como una enfermedad mental, psicológica, propia de enfermos imaginarios que somatizan su miedo,… una percepción de riesgo, una auto-sugestión de algo amenazante subjetivamente,… Varias asociaciones que amparan estas fobias son de una fuente común y están movidas por intereses económicos, vendiendo "mantas" que protegen a los bebés,...

Decenas de estadounidenses que dicen haber caído enfermos por las consecuencias del wifi se refugian en la localidad de Green Bank, en West Virginia, un área de exclusión de 33.000 kilómetros donde están prohibidas por ley las emisiones de radio,... a fin de no perturbar las delicadas emisiones que recogen los potentes radiotelescopios allí instalados.

Es cierto que la OMS ha establecido en la categoría 2B al Wi-Fi entre los posibles carcinógenos aún bajo observación, al igual que el café, los vegetales encurtidos (conservados en vinagre), la gasolina, los tintes,… Está fuera del Grupo 1, carcinógenos para humanos; y del Grupo 2A, de "probables carcinógenos",... Lo que dice la Organización Mundial de la Salud, si consultamos su página web, es que la exposición a radiofrecuencia de estaciones (RF) de base oscila entre el 0,0002% y el 2% de los niveles establecidos en la directrices internacionales sobre los límites de exposición. Su conclusión es que «Teniendo en cuenta los muy bajos niveles de exposición y los resultados de investigaciones reunidos hasta el momento, no hay ninguna prueba científica convincente de que las débiles señales de RF procedentes de las estaciones de base y de las redes inalámbricas tengan efectos adversos en la salud». Ésa es la versión científica vigente a nivel internacional.

Para finalizar hay quienes, legítimamente, recomiendan sustituir las conexiones Wi-Fi por cables físicos con conectores RJ ethernet 45, a fin de disfrutar de Internet. Es cierto que con ello no renunciamos a todo el aporte de la realidad digital, pero sacrificaríamos algi tan esencial con la cultura científica que es una competencia básica. Porque aceptar riesgos infundados del Wi-Fi exigiría unas escuelas también sin bombillas (la luz visible es mucho más energética que el Wi-Fi), sin sol, sin teléfonos inalámbricos, Radio-TV, LEDs,… y sin m-learning. Sin contar que los accidentes (sí probados de caerse con 25 ó 30 conexiones por cable) que se producirían.
Debate sobre Wi-Fi en los centros escolaresPost complementario sobre nuestra intervención en un debate de ETB-2: Un milagro por televisión, en directo. Y otro debate de Escépticos sobre el mismo tema.

Concurso "Tengo una pregunta",...

Hemos asistido hoy, jueves, 14 de junio de 2012, a la entrega final de premios de la primera edición del concurso “Tengo una pregunta… / Galdera bat daukat,..” organizado por el Consorcio para la Educación Compensatoria de Bizkaia. Ha tenido lugar en el Salón de Actos de la Delegación Territorial de Educación de Bizkaia, donde Manuel Goitia (Gerente del Consorcio integrado por la Diputación Foral de Bizkaia y el Departamento de Educación, Universidades y Educación) ha dado a conocer los mejores Proyectos Integrados de Aprendizaje llevados a cabo en el aula durante este curso 2011-2012.

Con un alto nivel de todos los centros participantes, han sido destacados tres grupos: El Centro San Viator de Sopuerta ha obtenido el primer premio con su proyecto “Gure etorkizuna bideratzen” consistente en una maqueta que refleja la interrelación establecida entre las distintas ramas de la formación profesional y la educación social, cívica y medioambiental (en el vídeo se presentan al final). El segundo y tercer premio han sido otorgados a sendos proyectos realizados por alumnado del Centro Educativo San Mamés de Bolueta gestionado por la Cooperativa Fundación Peñascal.

Estos Proyectos Integrados de Aprendizaje están orientados al alumnado y profesorado de ESO en Programas de Escolarización Complementaria. Es meritorio el alto compromiso de estos centros galardonados y, en particular, de su motivado profesorado con una extraordinaria dedicación en este ámbito que promueve y alcanza el éxito académico con un alumnado capaz de superar las dificultades que inicialmente encontraron en su paso por la educación secundaria obligatoria.

Según el texto de la organización, "uno de los objetivos del concurso es el de motivar, impulsar y estimular la capacidad y creatividad de la comunidad educativa para el diseño, desarrollo e implementación de proyectos integrados de aprendizaje, orientados a la mejora de la calidad educativa en los Programas de Escolarización Complementaria.

Se trataba de fomentar un método de enseñanza-aprendizaje en el que el alumnado, partiendo de sus intereses y de su nivel real de conocimientos, lleva a cabo pequeñas investigaciones para resolver un problema en un contexto real, en las que trabaja directamente la realización de un proyecto en un tiempo determinado, integrando competencias específicas de diferentes áreas y materias, y desarrollando competencias transversales asociadas al proyecto: trabajo en equipo, búsqueda y elaboración de la información, comunicación efectiva, resolución de conflictos y liderazgo.

El aprendizaje por proyectos sigue una secuencia similar a la utilizada por el método científico. A partir de una o varias preguntas, los alumnos/as exploran las posibles respuesta a través de la formulación de hipótesis, la búsqueda de información, el diseño experimental, la elaboración de instrumentos de recolección de datos, el tratamiento de la información, el análisis de resultados y su presentación final ante el grupo. El aprendizaje basado en proyectos contribuye a que el alumnado adquiera conocimientos y habilidades básicas, aprenda a resolver problemas y lleve a cabo diversas tareas utilizando estos conocimientos y habilidades".

Dos vídeos anexados (1º y 2º).

Homenaje a Isaac Asimov, a 15 años de su muerte

Algunas de sus mejores citas, por no mencionar sus tres leyes de la robótica, que ya comentamos en otra ocasión:

La física es la ciencia básica. Es fácil demostrar que todas las demás son aspectos especializados de ella.
La experimentación es el método menos arrogante para obtener conocimiento. El experimentador hace, humildemente, una pregunta a la Naturaleza.
La ciencia debe ser enseñada correctamente, para que el alumno puedo comprender bien las décadas de su vida.
La ciencia nos puede entretener y fascinar, pero es la ingeniería la que cambió el mundo.
La psicología marca el triunfo de la evolución humana. ¿Qué otra especie podría necesitar una ciencia de la mente?
La fuerza de la gravedad, cuyo poder apreciamos plenamente, es la primera con la cual nos familiarizamos; sin embargo, es la más débil de las fuerzas naturales que conocemos. Es la primera y la última.
La genética parece ser lo más importante para quienes se han convencido de que nacieron de antepasados dignos.
La Humanidad está aniquilando sus bosques, como si olvidase el hecho de que acaso no podremos vivir sin ellos.
La Humanidad experimentó su primera explosión demográfica cuando la práctica del cultivo se extendió sobre la Tierra.
La Humanidad ignoró hasta el año 1901 la existencia de la energía nuclear. El deseo de vivir en la ignorancia del 1900 es comprensible, pero inútil.
La ley de la conservación de la energía nos dice que no podemos obtener algo por nado, pero nos resistimos a creerlo.
La Luna y sus fases dieron al hombre su primer calendario. El intento de vincular ese calendario con las estaciones le dio los matemáticas. La utilidad del calendario ayudó al hombre a pensar que los dioses eran benéficos. Y, además, la Luna es hermosa.
Las naciones pueden estar divididas por completo, pero todas comparten el mismo saber científico.
La mera existencia de miles de armas atómicas es una prueba irrefutable de la locura humano.
Hay muy poca flexibilidad en el comportamiento del Universo. Lo que hizo una vez, lo repite.
La religión considera que el Universo es determinista y la ciencia lo considera probabilístico. La diferencia es significativa.
La religión no puede tener reparos a la ciencia en el terreno moral. La historia de la intolerancia religiosa se lo prohíbe.
La tecnología es la ciencia puesta al servicio de la Humanidad, pero la falta de sabiduría puede transformarse en algo pernicioso para ella.
La Tierra es como un libro, en ella leemos su propia historia y también la de los seres vivos que ha parido.
"Filósofo" es la palabra griega que designa al "amante de la sabiduría". ¡Cuántos estudiantes han querido unos filósofos que, con igual fervor, fueran unos "enemigos de la oscuridad"!
La Tierra es el único hogar que poseemos (al menos, por ahora).
Una hipótesis puede ser definida como una simple conjetura. Una hipótesis científica es una conjetura inteligente.
La vida se originó en el mar, y aproximadamente un 80 % está todavía en él.
Las estrellas parecen serenas; en realidad, se trata de unos hornos de una actividad, indescriptible, violenta, que, en algunas ocasiones, hacen erupción, que explotan con una potencia inimaginable.
La materia es energía concentrada. Cuando una minúscula porción de materia es convertida en otra forma de energía, el resultado es la bomba H.
El organismo humano es maravilloso. ¿Cómo no iba a serlo si es el resultado de correcciones realizados a lo largo de tres millones y medio de años?
¿Hay algo más importante que la ciencia de la vida para cualquier ser inteligente que tenga la suerte de estar vivo?
A comienzos de la era de los dinosaurios, el fondo del mar, hasta entonces desprovisto de organismos, fue invadido por la vida.
A diferencia de fumar, beber o comer demasiado, la radiación no es placentera, y las posibles víctimas protestan.
A diferencia entre electricidad y electrónica es como la que hay entre un tostador de pan y un aparato de televisión.
Al decir "el niño quemado teme al fuego", usted da a entender que el niño ya es un maestro de la inducción.
Algunos aceptarían la evolución, si permitiera que los seres humanos hubiesen sido creados por Dios; pero la evolución no empieza a mitad del comino.
Cada hora que un científico gasta en la búsqueda de dinero es una hora que se pierde para reflexiones e investigaciones de la mayor importancia.
Casi desde el principio existió la curiosidad.
De todas los formas de vida extintas, los dinosaurios destacan por su popularidad; no está claro el motivo.
Durante muchas centurias los químicos se afanaron por transformar plomo en oro; por último, hemos descubierto que el precioso uranio se transforma en plomo sin ningún esfuerzo por nuestra parte.
El jugador empieza por ordenar los naipes de mayor a menor. Los científicos hacen lo mismo con los datos que recogen.
El respeto por los médicos es tan grande que casi todo el mundo 'se sorprende cuando alguno se enferma, y, sin embargo, se enferman.
En el siglo de Newton todavía era posible que un hombre extraordinario dominase todos los campos del conocimiento científico. Ahora bien, alrededor del 1800 semejante hazaña era ya irrealizable.
En general, los mamíferos parecen vivir, como máximo, el tiempo que sus corazones tardan en contar hasta un billón. El hombre representa una sorprendente excepción a esta regla general.
En total, la energía que razonablemente se puede obtener a partir de las reservas terrestres de uranio y torio es 20 veces superior a la del carbón y el petróleo que todavía nos quedan.
Es difícil describir la ruta exacta que conduce a un descubrimiento científico, pero el buen hombre de ciencia no se pierde por el camino.
Es inconcebible un laboratorio limpio y ordenado. En definitiva, es el lugar de las salidas falsas, de los múltiples ensayos...
Es mucho más fácil creer en la existencia de los fenómenos parapsicológicos cuando se ignora, o se es indiferente, a la naturaleza de las evidencias científicas.
Fuimos entonces a Westminster Abbey y la recorrimos sin guía. Encontramos, apiñadas, las tumbas de Newton, Rutherford, Darwin, Faraday y Maxwell.
La ciencia según Isaac Asimov
Hay arte en la ciencia, y hay ciencia en el arte, no hay enemistad mutua, pues son diferentes aspectos del todo.
La Tierra, formada de los mismos escombros que formaron el Sol, es extraordinariamente rica en hierro, en un hierro que un día pudo haber estado en el centro de una estrella que explotó hace muchos billones de años.
El arco iris, "puente de los dioses", resultó ser un puente más útil, pues nos llevó a la comprensión de la luz.
Sherlock Holmes señalo que uno puede ver sin observar. Esta es la causa de muchos errores humanos.
Para prevenir la superpoblación tiene que haber más muertes, o menos nacimientos. No cuentes con lo segundo; habrá lo primero.
Sea lo que fuere la astronomía, ¿quién dudará de que es la más hermosa de las ciencias?
Un instrumento de escucha subacuática, el "hidrófono", reveló en los últimos años que las criaturas marinas chillan, gruñen, gimen y, en general, hacen que el fondo del mar sea tan enloquecedoramente ruidoso como puede ser el campo.
Todo lo relacionado con la vida microscópica nos turba terriblemente. ¿Cómo pueden ser tan importantes unas cosas tan pequeñas?
Pierre Curie, un científico brillante, tuvo la suerte de casarse con alguien todavía más brillante que él, Marie, la famosa Madame Curie, y es el único gran científico de la Historia que se identifica como esposo de alguien.
Por lo general, quienes rechazan la evolución no obedecen a un razonamiento lógico, sino a una vanidad injustificada.
Un instrumento científico abre una ventana al conocimiento. A medida que evolucionan, los científicos invierten cada vez más tiempo en la observación de las ventanas.
Puesto que el Universo, por definición, contiene todo lo que existe, es improcedente preguntar por lo que hay más allá de él.
Para nosotros, el Sol lo es todo, es el centro del que todo procede,- pero mirad más lejos y veréis que es sólo uno entre incontables miles de millones.
Un conocimiento nuevo en cualquier parte ayuda a abrir el camino a un incremento del saber en todos ellas.
Parece que tenemos el sentimiento de que lo natural tiene que ser bueno. la estricnina es natural.
Si alguna vez una ecuación se impuso de verdad, ha sido la de Einstein, E = MC2. Todo el mundo lo sabe chapurrear, desde el más encumbrado al más humilde.
Si cada año estuviéramos ciegos por un día, gozaríamos en los restantes trescientos sesenta y cuatro.
Si hubiera un Dios justo, ¡como se retorcería la Humanidad en el empeño de justificar el trato que da a los animales!
Si queremos insultar a alguien, le llamamos "animal". En cuanto a crueldad y malicia, "humano" podría ser un insulto mayor.
Soy poco visual. Yo soy hombre de palabras.
Supongamos que tenemos una cantidad de calor y lo transformamos en trabajo. Al hacerlo, no destruimos el calor, sino que lo transferimos de un lugar a otro o, tal vez, lo convertimos en otra forma de energía.
Todos sabemos que caemos. Newton descubrió que también la Luna cae, por la misma regia que nosotros.
Todas las fronteras geográficas se han disipado, pero unas fronteras mucho más vastas se extienden a las puertas de la Tierra.
Las principales sustancias químicas del tejido vivo son vulnerables e inestables, pero es así como la vida necesita que sean.
Las sociedades humanas son complejas en todas partes; necesitamos una gran cantidad de reglas para vivir en paz con nosotros mismos.
Los filósofos griegos pensaban que comprobar una teoría perfecta mediante instrumentos imperfectos no era un procedimiento válido para adquirir conocimiento.
Los inventores más grandes son desconocidos. Alguien inventó la rueda, ¿pero quién?
Los mundos de nuestro sistema solar son muy diferentes, pero todos comparten un vínculo gravitacional: el Sol.
Los pájaros cantan dulcemente, pero aquel a quien hayan despertado a las cinco de la madrugada, un día de verano, podría impugnar esta afirmación.
Los ordenadores son mejores que nosotros para la aritmética, no es que sean muy buenos, es que nosotros somos bastante malos para ella.
Los pantanos liberan metano. Además, se ha calculado que unos 45 millones de toneladas de este gas son emitidos a la atmósfera por los pedos del ganado y otros animales grandes.
Nadie tiene una suerte más triste que "el hombre del tiempo". Cuando acierta, es ignorado; cuando se equivoca, es objeto de execración.
Nuestro Sol, dicho sea entre paréntesis, puede llegar a convertirse en una enana blanca; sin embargo, según las apariencias, nunca se convertirá en una supernova.
No es un negocio para la Tierra poseer semejante Luna. Es demasiado grande. Tiene más de un cuarto del diámetro de la Tierra y alrededor de 1/81 de su masa. Ningún otro planeta del sistema solar tiene, ni remotamente, un satélite tan enorme.
Nos cuesta mucho organizar el medio ambiente porque todo lo que tocamos está estrechamente relacionado con lo demás.
Un sutil pensamiento erróneo puede dar lugar a una indagación fructífera, que revela verdades de gran valor.
Un signo de nuestro poder y de nuestra locura criminal es que podamos contaminar el vasto océano; y lo estamos haciendo.
Nos humilla el pensamiento de que todos los animales, seres humanos incluidos, son unos parásitos del mundo vegetal.
Una evidencia indirecto puede ser definitiva. Nunca hemos visto un átomo y, sin embargo, sabernos que existe.
Un ser humano viviente parece constituido, únicamente, de materia y energía. El espíritu es una mera presunción.
La sociedad es una especie de organismo, y muy poderoso, pero, por desgracia, no muy sabio.
Si Freud no es el Pasteur de la enfermedad mental, es, al menos, el Hipócrates.
Para muchos de nosotros, al parecer, la primera ley de la dietética dice así: si te gusta, es malo para ti.
Un científico es un hombre tan endeble y humano como cualquiera; sin embargo, la búsqueda científica puede ennoblecerle, incluso en contra de su voluntad.
Tengo un vicio: escribir.
Es extraño, pero las rocas, si se eligen y se pulen bien, pueden ser tan hermosas como las flores, y mucho más duraderas.
Con seguridad, los niños y unos pocos adultos jamás pudieron observar el vuelo de un pájaro sin sentir envidia.
El deseo de creer incluso contra toda evidencia alimenta a las pseudociencias, desde la astrología hasta el creacionismo.
Los hechos son un montón de ladrillos y maderas. Sólo una teoría consistente puede convertir ese montón en un edificio imponente.
Las principales sustancias químicas del tejido humano son vulnerables e inestables, pero es justo así como la vida necesita que sean.
Los organismos se componen de células como las sociedades se componen de individuos, y por las mismas razones.
La Tierra es como un libro; en ella leemos su propia historia y también la de los seres humanos que ha parido.
Los seres humanos pueden aniquilar con facilidad a todos los elefantes de la Tierra, pero están indefensos ante los mosquitos.
Espera mil años, y verás que se vuelve preciosa hasta la basura dejada atrás por una civilización extinta.
El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápido que la sociedad en sabiduría.
Si cada año estuviésemos ciegos por un día, gozaríamos en los restantes trescientos sesenta y cuatro.
Sea lo que fuere la astronomía, ¿quién dudará que es la más hermosa de las ciencias?
La ley de conservación de la energía nos dice que no podemos obtener algo por nada, pero nos resistimos a creerlo.
Negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace. Pero el hecho sigue siendo un hecho.
El organismo humano es maravilloso. ¿Cómo no iba a serlo si es el resultado de correcciones realizadas a lo largo de tres millones y medio de años?
Nos humilla el pensamiento de que todos los animales, seres humanos incluidos, somos unos parásitos del mundo vegetal.
La ciencia nos puede entretener y fascinar, pero es la ingeniería la que cambia el mundo.
Parece que tenemos el sentimiento de que lo natural tiene que ser bueno, pero la estricnina es natural.
¡Qué brillante y hermoso nos parece un cometa a su paso por delante de la Tierra! A condición de que pase de largo...
Hay algo específicamente humano en el uso de herramientas; la primera y más importante es el lenguaje.
"Research" significa "rebuscar". ¿Por qué no? A veces, surge una nueva interpretación, de gran importancia.

Las tres reglas del profesor Ramsey Musallam


Fue una enfermedad que puso en riesgo la vida del profesor de química Ramsey Musallam (y la confianza que le ofreció su cirujano) lo que le sacó de diez años de "pseudo-enseñanza" (como él denomina a la educación convencional) y le hizo comprender el verdadero papel del educador: Abandonar el rol de divulgadores del saber (meros informantes) y asumir el paradigma de despertar el ansia de descubrir e investigar del alma humana.

En una charla TED divertida y personal con más de un millón de visitas (a fecha de hoy), Musallam da 3 reglas para estimular la imaginación y el aprendizaje y entusiasmar a los estudiantes con el funcionamiento del mundo.
Las tres claves que destaca Ramsey Musallam:
  1. Lo primero es cultivar la curiosidad del alumnado. Estimular sus preguntas, que son las semillas de su aprendizaje significativo y profundo. No apagar jamás del deseo de aprender original de los primeros años de la infancia y sus ¿por qués?
  2. Aceptar el desastre de la enseñanza si se limita a un programa aburrido, y -en su lugar- transmitir el verdadero método científico de prueba y error llevado a la vida cotidiana.
  3. Practicar la reflexión, revisar y perfeccionar nuestras acciones diarias para ir mejorando. Convertirse el profesorado en innovadores que se adaptan y encuentran una senda para cada estudiante, una vía para su progresión vital.

Tomás Mazón reescribe la primera vuelta al mundo de Elcano

Hoy, jueves 23 de octubre de 2026 (que alcanzamos 24 millones de visitas esta madrugada), hemos tenido Carmen y yo el privilegio de pasar toda la mañana y comer con Tomás Mazón Serrano, un ingeniero amigo de Aitor (con quien estuvo en Sudáfrica trabajando) apasionado por la historia y cuyos libros que recuperan la primera vuelta al mundo y cambian nuestra visión del planeta y de la historia de la humanidad. Su emocionante web, rutaelcano.com, escrita y diseñada por él  mismo debiera ser objeto de estudio obligatorio en la educación.

Tomás Mazón nació en Alicante en 1975, reside en Villanueva de la Serena (Badajoz) y ejerce como ingeniero técnico de obras públicas. No es historiador universitario de oficio, y esa condición de diletante entusiasta da a su trabajo un aire excepcional: el de quien se acerca y navega entre los archivos con método científico y curiosidad de aficionado, en el mejor sentido de la palabra, hasta superar la visión previa de la historia más gloriosa pero peor contada de navegantes vascos como Elcano (de Getaria) y Urdaneta (de Ordizia). 

Su vocación empezó en la red, con rutaelcano.com, una web sobre la primera circunnavegación donde él mismo elabora los mapas. Sus editores la presentan como referencia con más de millón y medio de visitas, una cifra que conviene tomar como dato de la editorial. El reconocimiento llegó pronto. En 2020 recibió el XI Premio Magallanes-Elcano, del Círculo de Artesanos de Sanlúcar de Barrameda, y en 2022 el Premios Casa Asia 2022 en la categoría de Cultura y Sociedad. El jurado de este último destacó su labor de investigación y divulgación para dar a conocer la expedición de Magallanes y Elcano a un público no especializado, con una visión nueva basada en fuentes originales. 

A ello suma más de 59 conferencias hasta hoy en foros académicos y extraacadémicos. Ayer tarde dictó una ponencia en la Sociedad Bilbaína y aprovechando esa oportunidad hoy le hemos acompañado en su visita a Portugalete (Bizkaia), último de los lugares de Elcano que tenía pendiente de realizar. En el vídeo inicial nos explicó el motivo que se relaciona con su tercer libro. Tras la primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano, la siguiente expedición que se organizó fue la Expedición de fray García Jofre de Loaysa (también conocida como la Segunda Armada de la Especiería). 

A comienzos de 1525, el propio Juan Sebastián Elcano (nombrado piloto mayor y segundo al mando de la flota) reclutó hombres, reunió provisiones y armó cuatro de las naves en la villa vizcaína de Portugalete. Esta flotilla inicial partió de las aguas de la ría de Portugalete con rumbo a La Coruña, donde se unió al resto de la gran expedición  para iniciar el viaje definitivo hacia las islas Molucas. En este histórico viaje desde el puerto vasco también se enroló un jovencísimo Andrés de Urdaneta, quien se convertiría en uno de los cosmógrafos más importantes de la historia. Alcanzó fama universal por descubrir y documentar la ruta a través del océano Pacífico desde Filipinas hasta Acapulco, conocida como Ruta de Urdaneta o tornaviaje. 

Tres libros, absolutamente recomendables porque son tres modos de mirar una hazaña. Su primer libro, Elcano. Viaje a la historia, apareció en 2020 y fue reeditado en versión ampliada en 2022, con Ediciones Encuentro. Es el relato de conjunto de la expedición que Magallanes concibió y Elcano remató.

Los dos siguientes miran hacia los márgenes. Espinosa. El último capitán de la vuelta al mundo (Encuentro, 2022) reconstruye la vida de quien quedó al mando de la nao Trinidad en Tidore mientras Elcano mandaba la Victoria, y regresó a España en 1527. Según la reseña de la Revista de Historia Naval, el libro se cierra con catorce transcripciones documentales que aportan datos nuevos sobre su vida. Un lector lo describe como una biografía levantada a partir de actas notariales, registros administrativos, pleitos y cartas de petición de socorro, es decir, de papeles y no de epopeya.

El tercero, La vuelta al mundo maldita (Edaf, 2024), cuenta la expedición de García Jofre de Loaysa. Comenzó en 1525 y no terminó hasta 1536 para quienes lograron volver: apenas doce de sus 450 integrantes. Es una cifra que da el propio autor, y otras fuentes sobre esta empresa manejan números algo distintos, lo que ya habla de lo difícil que es reconstruirla. Elcano murió en medio del Pacífico durante ese viaje, de modo que el segundo libro y el tercero se tocan: Espinosa y Loaysa son las dos caras de lo que ocurrió después de la gloria. 

El conocimiento como travesía. Lo más sugerente de Mazón no es solo lo que cuenta, sino cómo llega hasta ahí. Para el libro sobre Loaysa visitó nueve archivos históricos solo en 2023. Es la versión terrestre del oficio de navegante. Se parte con una hipótesis, se corrige el rumbo con cada folio hallado y se vuelve con menos certezas y algo más de verdad. Nadie recibe el conocimiento como un mapa terminado. Se hace con documentos, con paciencia y con la disposición a que un papel desmienta la leyenda cómoda.

Hay en ello una lección discreta para quienes enseñamos y aprendemos. Desconfiar de la versión heroica no significa despreciarla, sino contrastarla. Las fuentes originales no destruyen la hazaña, la vuelven humana: devuelven nombres, miedos, pleitos y súplicas a quienes la protagonizaron. Y quizá por eso Mazón ha elegido mirar a los segundos capitanes, a los que quedaron atrás y a los que el relato oficial dejó sin foco. Queda una pregunta abierta. ¿Cuántas historias de nuestro propio entorno esperan, sin leer, en un archivo municipal, parroquial o familiar? 

Una propuesta de acción a diez años: Propongo un plan en tres escalones, con objetivos medibles. A 2 años, leer los tres libros de Mazón y escribir una reseña de cada uno, publicada en un blog, una revista local o una biblioteca. La evaluación es sencilla: tres reseñas publicadas y, al menos, una conversación pública sobre ellas, en un club de lectura, por ejemplo. A 5 años, pasar de leer a participar: colaborar como voluntario en la transcripción de documentos históricos de un archivo o una asociación cultural cercana, con la meta de veinte documentos transcritos y revisados por un archivero o historiador que valide la calidad. A 10 años, llevar la experiencia a un aula, una biblioteca o un grupo vecinal mediante un taller anual de fuentes primarias, en el que cada grupo reconstruya la biografía olvidada de alguien de su localidad con al menos tres documentos originales. Se evaluaría contando biografías publicadas y participantes, y con una pequeña rúbrica de pensamiento crítico: ¿distingue el grupo entre hecho, interpretación y leyenda? Si al cabo de una década hay veinte vidas recuperadas del olvido, el viaje habrá merecido la pena.

Tomás Mazón en Portugalete

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