Ya que, a falta de otras noticias, todo el mundo habla en esta época de las popularmente conocidas como Lágrimas de San Lorenzo, esa lluvia de meteoros de actividad alta en el período que se extiende entre el 17 de julio y el 24 de agosto.
Patrimonio de la tradición y cultura vasca, se dice que “En Euskal Herria desde siempre tres cosas, euskera, arado y la oveja latxa". La oveja lacha, ardi latxa, es característica del País Vasco. Y, al volver del sol de Alicante, lo entiendo: Sufrida, mansa, mojada, preparada para vivir a la intemperie,... Recuerda a la lluvia, hasta en esos breves ratos en los que no está calada. Con su vellón con capa blanca de lana gruesa y poco riza
da, sólo deja al descubierto la cabeza y las extremidades. Buena productora de leche, con la que se fabrican el singular queso de Idiazábal. Constituye un emblema tan distintivo que ha originado una pegatina simpática, omnipresente e identitaria... Otros animales representativos, con más o menos historia, son el toro español (de Osborne), la vaca gallega, o el burro catalán.

El #NetworkingBajoLaLluvia fue anunciado así: "El punto de encuentro inicial es Getxo Elkartegia, el vivero de empresas. Allí estableceremos las bases del networking, generando un primer contacto. Conocerse, romper el hielo. Posteriormente nos desplazaremos a la calle Andrés Larrazabal, donde, llueva o no, Miren Lauzirika dinamizará la sesión con un doble objetivo: que consigas contactos valiosos y disfrutes de la experiencia" Las preguntas de Fermi son problemas que pueden resolverse mediante estimaciones razonables, descomponiendo una cuestión aparentemente imposible en varias preguntas más sencillas. Reciben su nombre de Enrico Fermi, uno de los grandes físicos del siglo XX, célebre tanto por sus contribuciones a la física nuclear como por su capacidad para realizar cálculos aproximados mentalmente. La cuestión no consiste en acertar una cifra exacta. Consiste en aprender a pensar cuando la información es incompleta.
La cifra puede estar equivocada. Incluso puede estarlo por un factor de dos o tres. Pero el razonamiento es transparente: cualquiera puede revisar las hipótesis, modificarlas y comprobar cómo cambia el resultado. Ese procedimiento constituye una pequeña lección de metodología científica: suposición, modelo, cálculo, contraste y revisión.
Un profesor puede plantear, por ejemplo: ¿cuánta energía consume una ciudad durante un día?, ¿cuántas palabras pronunciamos durante nuestra vida?, ¿cuántos autobuses serían necesarios para transportar a todos los habitantes de una localidad?, ¿cuánta lluvia cae sobre un campo durante una tormenta? El objetivo no debería ser penalizar una estimación imperfecta, sino analizar qué hipótesis se han utilizado y cuáles son más determinantes. Aquí aparece una enseñanza profunda: cuando desconocemos algo, no siempre debemos detenernos. Podemos construir un modelo provisional y mejorarlo progresivamente.
De Fermi a la inteligencia artificial. La actualidad concede a estas preguntas una nueva relevancia. Los buscadores y la inteligencia artificial pueden proporcionar rápidamente cifras concretas, pero disponer de un número no garantiza comprenderlo. Una pregunta de Fermi obliga a recorrer el camino inverso: primero razonar, después calcular y finalmente comprobar. Incluso cuando una máquina ofrece la respuesta, necesitamos criterio para evaluar si resulta coherente.
En realidad, la lección de Fermi trasciende la física. Investigar significa a menudo trabajar con incertidumbre, datos incompletos y modelos imperfectos. La ciencia no siempre comienza con una respuesta; muchas veces comienza con una buena pregunta. Las preguntas de Fermi nos recuerdan, por tanto, que pensar bien no significa saberlo todo. Significa saber qué podemos inferir de lo que conocemos, reconocer nuestras incertidumbres y convertir un problema enorme en una sucesión de problemas manejables. Y quizá esa sea una de las formas más sencillas —y más poderosas— de enseñar ciencia: pedir a alguien que estime lo que parece imposible y preguntarle, sobre todo, cómo ha llegado hasta allí.
A continuación 12 ejemplos muy variados, evitando el clásico de los afinadores de pianos de Chicago:
Una especialmente buena para educación: ¿Cuántas veces se abre una puerta en Bilbao en un día? Parece absurda, pero obliga a formular hipótesis: número de habitantes, hogares, oficinas, comercios, colegios, entradas y salidas, puertas por edificio, aperturas por persona… Y ahí está precisamente la gracia de Fermi: la calidad de la respuesta depende menos de acertar el número que de construir un razonamiento defendible.
Educar en preguntas de Fermi es, en última instancia, educar en una forma de coraje intelectual: la de atreverse a responder algo razonable cuando lo cómodo sería callar por falta de certeza absoluta. Post relacionado: Paradoja de Fermi.
¿Cuántos afinadores de piano necesita una ciudad? ¿Cuántos granos de arroz caben en un estadio? Las Preguntas de Fermi convierten lo aparentemente imposible en un ejercicio de razonamiento. https://t.co/5u6ejrf15N No buscan acertar exactamente, sino estimar, descomponer… pic.twitter.com/MyThSYY51D
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) September 15, 2026
Las imágenes se corresponden a algunos de los paseos de lujo como el de hoy que permiten las vacaciones,... o cuando proceda el retiro jubiloso,...El próximo miércoles 12 de agosto de 2026, España vivirá un acontecimiento que no se producía sobre suelo peninsular desde hace más de un siglo: un eclipse solar total cruzará el norte del país, de Galicia a Baleares, mientras que en el resto del territorio —incluida la costa alicantina de Mil Palmeras, en Pilar de la Horadada— el fenómeno se vivirá como un eclipse parcial de una profundidad extraordinaria.
Este Efecto Föhn permite un microclima perfecto en las laderas protegidas de la lluvia, con un índice de pluviosidad y humedad muy diferenciados y unos gradientes de temperatura escalonados al otro lado de la cima. Todo ello permite el cultivo de vides que generan esa calidad característica de los vinos Rioja.
"El Bollo" (Efecto Föhn) sobre la Sierra de Cantabria #timelapse #efectofoehn #RiojaAlavesa pic.twitter.com/EjGT1yQF8w
— Imanol Aragon (@aimalur) July 9, 2021
Recogemos en la web de Textoefimero su convocatoria:Es un juego preparado por A Fortiori Editorial para el verano. Consiste en aportar ideas en Twitter junto con la etiqueta #textoefimero. No tiene otra pretensión que haceros pasar un buen rato a la vez que os provocamos para que saquéis vuestro lado más brillante aunque efímero y soltéis los mejores pensamientos, el pálpito del momento o las frases más ingeniosas que os vengan a la mente utilizando como herramienta Twitter, que, en principio, convierte en efímeros los mensajes que volcamos, y en cualquier momento pueden desaparecer, como lágrimas en la lluvia.

Fotos desde la Avda. de Las Arenas, antes de entrar en el bullicio de la Calle Mayor, siempre bajo una lluvia fina. Hubo carrozas para distintos personajes, y nuevamente en la de Baltasar no había caras pintadas (ver abajo).