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Las seis principales alegrías de la vida según aparecen

Las fuentes de felicidad de una vida son tan sencillas que parecen invisibles. Quien sabe verlas, es ya un sabio. Como escribió Cesare Pavese: No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos.” «La felicidad no brota de grandes cosas, sino de pequeñas cosas buenas que ocurren todos los días.» — Hermann Hesse.

Las seis principales alegrías de la vida, según una perspectiva cronológica y humanista, podrían ser las siguientes —una síntesis poética de lo que muchas culturas, literaturas y biografías celebran como los grandes gozos del ser humano a lo largo de su vida—:

1. El descubrimiento del mundo (la infancia). La alegría pura de jugar, de asombrarse con lo cotidiano, de preguntar sin miedo. "La infancia es el corazón de todas las edades." — Georges Bernanos.

2. La amistad verdadera (la juventud). El placer de los lazos escogidos, de las risas compartidas, de los secretos confiados bajo estrellas. "Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere." — Elbert Hubbard.

3. El amor y el deseo (la madurez temprana). El vértigo de enamorarse, la construcción de una vida compartida, la pasión y el proyecto común. El enamoramiento abre puertas a emociones intensas y descubrimiento de uno mismo a través del otro. Experimentar vínculos románticos y la independencia refuerza la autoestima y el deseo de conexión profunda. "Amar no es mirarse el uno al otro, es mirar juntos en la misma dirección." — Antoine de Saint-Exupéry.

4. La creación y la paternidad/maternidad (edad adulta). La alegría profunda de dar vida: a una criatura, a una obra, a un legado. De cuidar y ver crecer. "Tener un hijo es aceptar que tu corazón camine fuera de tu cuerpo." — Anónimo.

5. La realización interior (madurez). El placer de saberse útil, de cultivar pasiones, de comprender que la vida tiene sentido en el hacer con conciencia. "La verdadera felicidad está en el trabajo bien hecho." — Marie Curie.

6. La contemplación serena (vejez). El gozo de mirar atrás con gratitud, de vivir el presente con calma, de disfrutar a los nietos, los libros, la luz y las conversaciones lentas. "La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza." — Proverbio francés. Y sin embargo, ¡qué dulce es ese recuerdo cuando ha sido plena la vida!

Estas seis categorías, quizá podríamos agruparlas en dos grupos de felicidad:

- Las alegrías de la A: Aprendizaje, Amistad, Amor y Arte

Aprender, preguntarse, leer, escribir. En cada libro, en cada conversación iluminada, florece una vida más amplia. «El conocimiento es la única riqueza que no se pierde.» — Ali ibn Abi Talib. Hay un gozo secreto en entender algo nuevo, en vincular ideas como quien enlaza versos en un poema.

La amistad verdadera es una segunda patria. «Amistad es igualdad.» — Aristóteles. Nada da más sentido que un corazón que late con otro, sin cálculos ni fronteras.

Amar es un arte y un riesgo, pero su recompensa es incomparable. El amor no sólo en el fulgor juvenil, sino en su forma madura: complicidad, cuidado, compañía. Caminar juntos durante décadas, compartir silencios sin incomodidad.

Apreciar el arte. «He descubierto que si uno mira con atención, siempre encuentra belleza.» — Vincent van Gogh. Quien aprende a contemplar, nunca está solo ni aburrido. Escribir, pintar, enseñar, construir, cocinar: crear es dar testimonio de la vida. «La creatividad requiere tener el valor de desprenderse de las certezas.» — Erich Fromm. En toda obra hay un pequeño desafío a la muerte.

Las alegrías del cuadrado: Familia, Trabajo, Legado y Gratitud

La alegría de la familia. Pocos momentos marcan tanto como sostener por primera vez a un hijo o a un nieto. Es un instante sagrado en que el tiempo se abre al futuro. «Cada niño que nace nos dice que Dios aún espera del hombre.» — Rabindranath Tagore. El llanto del recién nacido, la primera sonrisa de un nieto, esas celebraciones íntimas son anclas de sentido que justifican toda una existencia.

La alegría del trabajo. El orgullo de la obra bien hecha, sea un libro, un jardín, una empresa, o la crianza de los hijos. «El placer en el trabajo pone perfección en la obra.» — Aristóteles. 

La alegría del legado y la trascendencia. Dejar algo detrás: valores, amor, historias. Contar a los nietos cómo era el mundo antes. «Vivir en los corazones que dejamos atrás no es morir.» — Thomas Campbell. Ver a los hijos formar sus propias familias, sentirse parte de algo más grande y más duradero.

La alegría de la gratitud. Agradecer es un acto filosófico: reconocer que nada nos era debido. La vida enseña a saludar cada día con asombro renovado. «La gratitud es la memoria del corazón.» — Lao Tsé. Vivir con gratitud transforma la escasez en abundancia. Aprender a dar gracias por el simple hecho de estar vivo. «La gratitud no es sólo la mayor de las virtudes, sino la madre de todas las demás.» — Cicerón.

Las grandes alegrías están al alcance de todos, pero requieren atención, gratitud y amor para ser reconocidas. Hay en la vida alegrías profundas que no hacen ruido, pero iluminan la existencia como un faro en la niebla. El instante de contemplación: la lluvia en el cristal, el crepitar del fuego, el verso subrayado en un libro.

Con los dos nietos pequeños

Tan poca vida: la épica de la fragilidad humana

Tan poca vida de Hanya Yanagihara es una novela sigue la amistad de cuatro hombres —Jude St. Francis, Willem, JB y Malcolm— que llegan a Nueva York tras graduarse. A lo largo de varias décadas, sus vidas se entrelazan con éxitos profesionales, vínculos afectivos profundos y convulsiones internas.

Sin embargo, la historia se centra especialmente en Jude St. Francis, cuya infancia estuvo marcada por traumas extremos, incluidos abuso sexual, auto‑lesiones y enfermedades crónicas. A pesar de su brillante carrera como abogado, Jude arrastra un dolor profundo que se manifiesta en su modo de relacionarse y vivir.

Tan poca vida es una novela poderosa y profundamente emotiva que indaga en los límites del sufrimiento y la importancia del apoyo emocional. Ha dejado huella en muchos lectores, aunque puede no ser adecuada para todos debido a su contenido muy explícito y emocionalmente difícil.

La novela explora temas oscuros y universales como el sufrimiento humano, la empatía, el valor de la amistad, la culpa, la identidad y el precio emocional de la existencia. Está escrita con un estilo intenso, detallado y, por momentos, brutalmente honesto.

Las reacciones de los lectores están muy divididas, con críticas sobre su extensión

- “Es un buen libro, pero bastante crudo. Toca temas sensibles… te deja con una sensación de agobio.”  

- “No lo recomendaría a alguien con TEPT, autolesiones o abuso sexual… no es un libro para todos.” 

- “Le sobran unas 400 o 500 páginas, se vuelve intolerable tanta descripción del sufrimiento de Jude…” 


Hanya Yanagihara nació en 1974 en Los Ángeles y creció en Hawái. Estudió en Punahou School y obtuvo su título en Smith College en 1995. Trabajó como publicista y en editorial Condé Nast Traveler, y desde 2017 es directora de T, el suplemento de The New York Times. Su primera novela fue The People in the Trees (2013), reconocida por la crítica. En marzo de 2015 publicó A Little Life (Tan poca vida), que fue finalista de varios premios prestigiosos —como el Man Booker Prize y el National Book Award— y ganó el Kirkus Prize de ficción.

Desde su lanzamiento, Tan poca vida ha vendido más de un millón y medio de ejemplares en inglés, generando debates polarizados: fue alabada por ser “emocionalmente devastadora” pero también criticada por su tono excesivamente doloroso. En 2022 publicó su tercera novela, To Paradise, ambientada en diferentes épocas en Washington Square.

Algunas Citas destacadas:

- “Él era el secreto de todos. El secreto más triste.”

- “No quiero saber cómo soy. No quiero conocerme.”

- “El problema no es que me odie. El problema es que me odio de una forma que no puedes imaginar.”

- “Para eso están los amigos, pensaba: para sostenerte cuando no puedes sostenerte solo.”

- “Todo en su vida se reducía a este miedo: que el amor no fuera suficiente.”

- “Podía soportar casi cualquier cosa, salvo la bondad.”

- “Él no creía en la felicidad. Solo en la resistencia.”

- “Era su mejor amigo, su única familia. Su hogar.”

- “Había aprendido que la esperanza era un crimen por el que siempre pagabas.”

Las pequeñas virtudes arruinan las grandes, de Natalia Ginzburg

"Las pequeñas virtudes" (leer en PDF) es una obra escrita por la autora italiana Natalia Ginzburg, publicada por primera vez en 1962. Se trata de un conjunto de ensayos autobiográficos y reflexivos, escritos entre 1944 y 1960, en los que Ginzburg combina experiencias personales con observaciones sobre la vida, el amor, la educación y la sociedad.

El libro está compuesto por once ensayos, cada uno independiente pero unidos por un tono íntimo, sobrio y a la vez profundamente humano. Ginzburg explora temas cotidianos, pero con una mirada que revela aspectos universales de la experiencia humana.

Entre los ensayos más destacados están:

- "El zapato roto": Reflexión sobre la pobreza y la dignidad, a través de imágenes de la posguerra.
- "Retrato de un amigo": Homenaje al escritor Cesare Pavese, con quien tuvo una estrecha amistad. 
"Las pequeñas virtudes" (último ensayo que da nombre al libro): Una crítica a la educación que enfatiza virtudes "menores" (como la prudencia, la obediencia, el ahorro), en lugar de fomentar las grandes virtudes como la generosidad, el coraje o la pasión por la verdad.

En este ensayo central, Natalia Ginzburg sostiene que educar solo en "pequeñas virtudes" forma personas temerosas y conformistas, mientras que las "grandes virtudes" permiten vivir con más plenitud y sentido ético.

Natalia Ginzburg (1916–1991) fue una escritora, ensayista y política italiana. Su obra abarca desde la novela hasta el ensayo, con un estilo sobrio, directo y lleno de humanidad. Fue miembro activa de la resistencia antifascista y vivió de cerca la persecución política (su esposo, Leone Ginzburg, fue asesinado por los nazis).

Su literatura destaca por su mirada lúcida sobre las relaciones humanas, el dolor, la memoria y los vínculos familiares. "Las pequeñas virtudes" es una de sus obras más conocidas y representa bien su capacidad de abordar lo íntimo desde una perspectiva social y ética.

Natalia Ginzburg (1916–1991) fue una escritora, ensayista y política italiana. Su obra abarca desde la novela hasta el ensayo, con un estilo sobrio, directo y lleno de humanidad. Fue miembro activa de la resistencia antifascista y vivió de cerca la persecución política (su esposo, Leone Ginzburg, fue asesinado por los nazis).

Su literatura destaca por su mirada lúcida sobre las relaciones humanas, el dolor, la memoria y los vínculos familiares. "Las pequeñas virtudes" es una de sus obras más conocidas y representa bien su capacidad de abordar lo íntimo desde una perspectiva social y ética.

Rogamos la lectura completa, pero destacamos algunas de sus mejores citas:

-"Las pequeñas virtudes no deben enseñarse, sino que deben derivarse de las grandes. Enseñar las pequeñas virtudes significa hacer del cálculo la base de la vida. Debemos enseñarles el amor por la vida, no el temor al dolor."

- "No debemos enseñar a nuestros hijos el ahorro, sino la generosidad. Debemos enseñarles el valor, no la prudencia. Es mejor enseñar a los hijos a no tener miedo del fracaso, a no avergonzarse del fracaso."  

"Los padres no debemos mirar a nuestros hijos como algo que nos pertenece. Somos los padres quienes pertenecemos para siempre a los hijos."

- "Los niños se educan observando, no oyendo nuestras palabras. La costumbre de la generosidad, del abandono, de no calcular, no se enseña, se vive. Queremos que nuestros hijos estén preparados para la vida, pero no hay preparación posible fuera del vivir mismo.

Las Pequeñas Virtudes Natalia Ginzburg by Cristobal Florenzano

Sigue adelante, hacia los horizontes por explorar en el camino

"En el camino" (On the Road, 1957) es la novela más emblemática de Jack Kerouac y una obra fundamental de la Generación Beat. La historia sigue a Sal Paradise, un joven escritor que emprende una serie de viajes por Estados Unidos junto a su amigo Dean Moriarty, un espíritu libre, impulsivo y carismático inspirado en el escritor Neal Cassady.

A lo largo de sus viajes, experimentan el jazz, la poesía, el alcohol, las drogas y el amor en un frenesí de libertad y búsqueda existencial. La novela "En el caminoestá escrita con un estilo espontáneo, con un ritmo rápido y un lenguaje crudo, reflejando la energía del momento.

Kerouac captura el deseo de su generación por escapar de la rutina y encontrar un significado más profundo en la vida, explorando temas como la amistad, la espiritualidad, la contracultura y el individualismo.

Jean-Louis Lebris de Kérouac, conocido como Jack Kerouac, nació el 12 de marzo de 1922 en Lowell, Massachusetts, en una familia de origen franco-canadiense. Desde joven, mostró talento para la escritura y el deporte. Obtuvo una beca de fútbol en la Universidad de Columbia, pero la dejó y comenzó a viajar por el país, conociendo a otros escritores como Allen Ginsberg y William S. Burroughs, con quienes fundó la Generación Beat.

Su novela En el camino fue publicada en 1957 y se convirtió en un éxito inmediato, estableciéndolo como la voz de una nueva generación. Sin embargo, la fama lo afectó profundamente y cayó en el alcoholismo. Continuó escribiendo, con obras como Los vagabundos del Dharma (1958) y Big Sur (1962), pero nunca pudo superar sus problemas personales.

Jack Kerouac murió el 21 de octubre de 1969, a los 47 años, debido a una cirrosis hepática causada por su adicción al alcohol. A pesar de su trágico final, su legado sigue vivo, y En el camino sigue siendo una referencia clave para los amantes de la literatura y la contracultura.

Amor y tiempo dedicado: Una relación proporcional y recíproca

Suelo decir que gracias a Amazon Photos ya podemos medir con exactitud a quienes queremos más,... y quienes nos quieren más. Porque con el reconocimiento de rostros, esta aplicación te ordena las personas que has fotografiado o cuyas imágenes guardas en tu móvil. Y vienen estrictamente secuenciadas por cantidad de apariciones,... Cuantas más imágenes, más veces has coincidido, con tanto valor que habéis decidido inmortalizar el encuentro,... En definitiva, a las que más quieres y añoras cuando no las puedes ver,...

El amor y el tiempo están intrínsecamente relacionados, ya que el tiempo que dedicamos a alguien o algo es una de las manifestaciones más poderosas del amor. Implica que nos importa profundamente aquello en lo que invertimos nuestra vida. Al dedicar el limitado tiempo de una vida, demostramos que estamos presentes, que elegimos voluntariamente involucrarnos y nutrir esa relación, ya sea con una persona, una pasión o una causa. Esto es fundamental porque, como bien dijo Antoine de Saint-Exupéry en "El Principito", "Es el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante". Este acto de dedicación y atención mide el aprecio y es lo que realmente da valor a lo que amamos.

El tiempo que se dedica a alguien o algo permite que el amor evolucione y se profundice. Las relaciones, sean de pareja, amistad o familiares, requieren de un cultivo constante. El amor no es una emoción estática, sino que se construye y refuerza a través de la experiencia compartida. Esta idea está presente en la obra de Gabriel García Márquez, donde en su novela "El amor en los tiempos del cólera", el autor describe cómo Florentino Ariza esperó a Fermina Daza durante más de 50 años, sin dejar que el paso del tiempo apagase su amor. Márquez señala que "el amor se hace más grande y noble en la calamidad", mostrando que es la persistencia y el tiempo dedicado lo que le da profundidad y durabilidad.

Dedicarse a alguien o a algo también implica sacrificio, y este sacrificio es una prueba tangible del amor. Elegir pasar tiempo con una persona en lugar de dedicarse a otras actividades es una forma de priorizar, de decir sin palabras que esa persona o actividad es importante para nosotros. Erich Fromm, en su ensayo "El arte de amar", escribe: "No es suficiente sentir amor, es necesario también actuar con amor. El amor es una actividad, no un afecto pasivo". Aquí, Fromm resalta que el verdadero amor no es solo una emoción pasajera, sino una elección constante que requiere esfuerzo y dedicación.

Por otro lado, la falta de tiempo o la negligencia puede erosionar el amor. Si no dedicamos tiempo a aquello que decimos amar, esa relación o proyecto comienza a deteriorarse. Es lo que refleja la frase popular "lo que no se cuida, se pierde". Incluso William Shakespeare, en "Romeo y Julieta", destaca cómo la urgencia del tiempo en las relaciones puede marcar su intensidad y, a veces, su tragedia. Romeo dice: "El amor es una llama que arde con más fuerza cuanto más rápido quiere apagarse", sugiriendo que cuando no se cultiva adecuadamente, el amor puede quemarse de manera fugaz y efímera.

El amor se mide, en gran parte, por el tiempo que estamos dispuestos a dedicar. Este tiempo representa la energía y el compromiso que invertimos en algo o alguien, y sin él, el amor difícilmente puede florecer o sostenerse. Todo lo contrario es eso de "darse un tiempo", expresión popular que significa lo contrario de lo literal: "Quedarse el tiempo uno mismo y dejar de darlo a la pareja".

La relación entre el amor y el tiempo dedicado a una persona o a una labor es profunda y bidireccional. El amor, en sus diversas formas (romántico, familiar, por una vocación o por una actividad), suele medirse en parte por la disposición de invertir tiempo y energía en esa persona o tarea. 
Dedicar tiempo es una forma tangible de expresar interés, cuidado y compromiso. Veamos algunos argumentos:

1. Calidad vs cantidad: Aunque el tiempo dedicado es importante, la calidad de ese tiempo también cuenta. No siempre es necesario estar en contacto constante; lo esencial es que el tiempo invertido sea significativo y que fomente el crecimiento de la relación o el desarrollo en la actividad. La atención plena, la escucha activa y el apoyo emocional tienen un peso crucial. 
2. Construcción de confianza y conexión: En las relaciones humanas, el tiempo compartido permite construir una conexión más sólida. El compartir experiencias y enfrentar juntos los desafíos fortalece los lazos y crea una base de confianza. Del mismo modo, dedicar tiempo a una labor permite un crecimiento en la habilidad y un vínculo más profundo con lo que se hace. 
3. El sacrificio y las prioridades: El tiempo es un recurso limitado, por lo que dedicarlo a alguien o algo también implica sacrificios. El hecho de elegir pasar tiempo con una persona o en una labor a menudo refleja la prioridad que ocupa en nuestra vida. En este sentido, el tiempo dedicado puede ser un reflejo del amor que sentimos, ya que implica renunciar a otras actividades o personas. 
4. Crecimiento y reciprocidad: Tanto en relaciones como en actividades, el tiempo invertido tiende a producir resultados. En las relaciones, el amor puede profundizarse y fortalecerse con el tiempo, siempre y cuando sea recíproco. En una actividad o labor, el esfuerzo constante también lleva a un desarrollo de habilidades y un sentido más profundo de satisfacción y pertenencia.

En resumen, el amor y el tiempo están estrechamente conectados. El tiempo dedicado es tanto una expresión de amor como un medio para fortalecerlo y desarrollarlo, tanto en relaciones como en actividades personales o profesionales.

“La carta final”, una película para quienes aman los libros

Nos ha despertado una camaradería de lectores una vieja película que se puede ver en Netflix,... “La carta final” (“84 Charing Cross Road”) dirigida por David Hugh Jones en 1987 y protagonizada por Anne Bancroft y Anthony Hopkins. La historia se basa en hechos reales y sigue la correspondencia entre Helene Hanff (interpretada por Anne Bancroft), una escritora neoyorquina apasionada por la literatura británica, y Frank Doel (interpretado por Anthony Hopkins), un librero londinense. 

Helene envía una carta a la librería de Frank en busca de clásicos de la literatura inglesa difíciles de encontrar en Nueva York. A partir de ahí, se desarrolla una conmovedora amistad a través de cartas que dura veinte años, aunque nunca se conocen en persona. La película destaca por su emotiva narrativa y las actuaciones de Bancroft y Hopkins, y fue bien recibida por la crítica.

Hay varias escenas memorables en “La carta final”. Una de las más destacadas es cuando Helene Hanff recibe un paquete de libros raros y difíciles de encontrar enviados por Frank Doel. La emoción y gratitud de Helene al abrir el paquete y descubrir los libros es palpable y conmovedora. Otra escena significativa es cuando Helene envía un paquete de alimentos a la librería durante la posguerra, cuando Londres aún sufría de racionamiento. Este gesto de generosidad y la respuesta agradecida de Frank y sus colegas muestran la profundidad de la amistad que se ha desarrollado a través de sus cartas. Estas escenas capturan la esencia de la película: una conexión profunda y significativa entre dos personas que nunca se conocieron en persona, pero que compartieron una amistad duradera a través de su amor por los libros.

“La carta final” recibió críticas generalmente positivas tanto de la crítica profesional como de los espectadores. Destacan la emotividad de la historia y las actuaciones de Anne Bancroft y Anthony Hopkins. Los usuarios valoraron especialmente la química entre los protagonistas y la forma en que la película captura la pasión por los libros y la literatura. En general, “La carta final” es apreciada por su narrativa conmovedora y las sólidas actuaciones de su elenco principal.

Algunos de los personajes secundarios también son reseñables: 
  • Nora Doel (interpretada por Judi Dench): Es la esposa de Frank Doel. Aunque su papel es secundario, su presencia añade profundidad a la vida personal de Frank y muestra el impacto de la correspondencia en su familia1. 
  • Maxine Stuart (interpretada por Jean De Baer): Es una amiga de Helene Hanff en Nueva York. Su personaje ayuda a mostrar el entorno social de Helene y su vida fuera de la correspondencia con Frank.
  • George Martin (interpretado por Maurice Denham): Es un colega de Frank en la librería. Su personaje contribuye a la atmósfera de la librería y muestra la camaradería entre los empleados. 
  • Kay (interpretada por Mercedes Ruehl): Es otra amiga de Helene en Nueva York. Su personaje también ayuda a contextualizar la vida de Helene en Estados Unidos. 
Aunque “La carta final” es principalmente un drama, tiene algunos momentos ligeros y cómicos que añaden un toque de humor a la historia. Uno de estos momentos ocurre cuando Helene Hanff envía una carta a la librería en Londres con una lista de libros que desea comprar. Su tono directo y a veces sarcástico en las cartas provoca sonrisas, especialmente cuando compara los precios de los libros en Nueva York con los de Londres y se queja de los altos costos en su ciudad. Otro momento es cuando Helene envía un paquete de alimentos a la librería durante la posguerra. La reacción de los empleados de la librería, que no están acostumbrados a recibir tales regalos, es tanto conmovedora como divertida. Estos momentos de humor ayudan a equilibrar la emotividad de la película y muestran la personalidad vivaz de Helene.

@juantintapurpura

84, Charing Cross Road, de Helene Hanff, una bella compilación de cartas que rinde un homenaje a la literatura, las librerías y la amistad. No olviden, por favor, dejar sus comentarios y suscribirse al canal.

♬ sonido original - juantintapurpura

Química feliz: Serotonina, dopamina, oxitocina, endorfina

Hay cuatro químicos naturales en nuestros cuerpos que suelen ser definidos como el "cuarteto de la felicidad", debido a su papel en la promoción de sensaciones de bienestar y placerSerotonina, Dopamina, Oxitocina, y Endorfinas. Estudiemos la fórmula química de la felicidad, en este orden que es relevante con la serotonina por delante de la dopamina.    
  • La serotonina regula el estado de ánimo, el apetito y el sueño, y su equilibrio es vital para la sensación general y más duradera de la felicidadUn nivel bajo de serotonina hace que aumenten nuestras preocupaciones y se ralentice nuestra capacidad de aprendizaje y memoria. Se logra con gratitud, contacto con la naturaleza, recuerdos agradables,...
  • La dopamina está asociada con el sistema de recompensa inmediata y a corto plazo del cerebro, proporcionando sentimientos de disfrute y motivación hacia actividades que son gratificantes. Un nivel bajo de dopamina se asocia a falta de energía, desmotivación y falta de concentración. Se consigue durmiendo bien, con música y ejercicio,..
  • La oxitocina, a menudo llamada la "hormona del amor", juega un papel crucial en la formación de vínculos sociales y el fortalecimiento de las relaciones. Es responsable de los sentimientos de amor y confianza, así como de nuestros niveles de satisfacción vital. Se estimula con abrazos, generosidad, meditación,... 
  • Las endorfinas actúan como analgésicos naturales del cuerpo y ayudan a aliviar el estrés y el dolor. Estas hormonas pueden ser estimuladas a través de actividades como el ejercicio, la exposición al sol, la meditación y la risa, contribuyendo así a una mejor salud mental y física. Ayudan mantener a raya el estrés y el dolor. Puede generarse con amistad, risas, bailes,...
La fórmula química de la felicidad: Dopamina, oxitocina, serotonina, endorfina

Los tres felices secretos mejor guardados de la jubilación

Estos secretos de la jubilación están tan bien guardados,... que muchas personas jubiladas tardan en conocerlos. Incluso hay quienes jamás llegan a descubrirlos. No se trata de pequeñas ventajas por ser personas mayores, ni nada que tenga que ver con la gestión de recursos financieros. Son grandes oportunidades que os sorprenderán y que enumeraremos por su importancia creciente.

Lo que el resto de la humanidad no sabe de los jubilados (aunque los inteligentes lleguen a sospecharlo). Incluso aunque que ya lo dominen quienes desde hace poco se han retirado... de la vida laboral para acceder al paraíso. He aquí los grandes y ocultos arcanos de quienes ya estamos jubilados y llevamos años practicando:

  1. Voltea el calendario semanal y anual: Eres un jubilado consciente de tu nuevo estatus si entiendes que los mejores días de la semana son de lunes a viernes a mediodía, mientras que aquellos felices dos (o 2,5) días del fin de semana están llenos de gentes en los lugares y momentos que más disfrutas. Serás un jubilado o jubilada con graduación cuando apliques este hallazgo. Los sábados y domingo son jornadas de encuentros familiares (porque tus descendientes no están jubilados), pero para excursiones, reuniones de amistad,... elige esos grandes lunes, martes,...Ya a la tarde del viernes, aparecen gente ruidosa en lugares plácidos. Lo mismo sucede con los meses: Aléjate de julio y agosto y concéntrate en el resto de meses,... ¡Ah esos meses de mayo, junio, septiembre,...!

  2. Aprende a hacerte el jubilata. Esta sutil técnica, que requiere de canas y arrugas, ofrece grandes resultados en múltiples circunstancias de la vida de las personas mayores. Lo explicaremos con un ejemplo: Quieres comprar una lámpara y te acercas a un vendedor, o mejor a una vendedora que tienen más paciencia (pa-ciencia y "pa-letras"). Y "te haces el tonto" que nada sabe. Da igual que tú mismo hayas descubierto la bombilla incandescente, seas Edison (posts) o hayas fabricado millones de bombillas. Así te atienden mejor, siempre algo nuevo conoces... y luego sigues con tu propio y bien formado criterio, naturalmente. Otra modalidad previa a la jubilación es "hacerse el jubilado" (post anterior).

  3. Descubre la grandiosa felicidad de esta nueva etapa,... y no se lo digas a nadie. Ya está demostrado que la curva de la felicidad tiene una forma de U, con los máximos en la niñez y -sobre todo- en la vejez. La edad permite alcanzar una serenidad inigualable, una ajustada relación entre lo deseable y lo alcanzable,... La fórmula es más fácil de aplicar: Además de aprender, nos esforzamos en entender y comprender. La sabia vejez comienza cuando creemos y decimos: "nunca me he sentido tan joven”. Ya los decían los clásicos: “Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo”, Sófocles o Pitágoras de Samos en “Una bella ancianidad es, normalmente, la recompensa de una bella vida”. Una acertada metáfora la apuntó Ingmar Bergman: “Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena”.

Peligro, recién jubilado 2024-05-20 11:44:09

Seguiremos con otras series de misterios de la jubilación, que aún estamos explorando. Varios relacionados con el amor. Y aquí nos permitimos hacer una sugerencia a los más jóvenes, que expresó el gran poeta maldito Charles Bukowski: "El problema es que estamos buscando a alguien con quien envejecer juntos, mientras que el secreto es encontrar a alguien con quien seguir siendo niños".

InTertulia 13ª sobre la amistad en las diferentes generaciones


El primer lunes 5 de diciembre de 2022 mantendremos una tertulia intergeneracional o InTertulia entre seis generaciones con personas nacidas entre los años '40 hasta en la primera década de este siglo XXI. La hora de emisión será a partir de a las 21:00 horas.

En esta ocasión seremos los seis componentes actuales del Equipo de Titulares. Por orden de veteranía, Jesús Orbe Bidaurrazaga, nacido en 1947Mikel Agirregabiria Agirre, nacido en 1953Belén Varela Lodeiro, nacida en 1965Mentxu Ramilo Araujo, nacida en 1978; Maialen Olabe Aguirre,  nacida en 1993 Mikel Llona Allende, nacido en 2003

Nuevamente será en formato virtual y habitual de nuestras tertulias intergeneracionales InTertulias la cita presencial por primer vez (aparte del encuentro en el XIII GetxoBlog) desde Aiara Valley con la InTertulia 12ª sobre Pasado, Presente y Futuro del pasado lunes 3 de octubre de 2022. También recuperamos la hora de emisión habitual, a partir de a las 21:00 horas.
- PRIMER EJE de conversación: El peso que atribuimos a la amistad en nuestra vidas, pensamientos, emociones, decisiones, planes,... Analizando las diversas formas en las que necesitamos de las amistades, cuándo las forjamos y cómo han evolucionado según crecíamos en edad. 

- SEGUNDO EJE de debate: ¿Con cuál de estas frases te identificas más y por qué? ¿Crees que la amistad y el amor son las dos esencias de la vida? Porque los seres humanos no estamos hechos de átomos sino de historias.
  • No camines detrás de mí, puedo no guiarte. No andes delante de mí, puedo no seguirte. Simplemente camina a mi lado y sé mi amigo.
  • Cada amistad representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubiéramos conocido. 
  • La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.. 
  • Es parentesco sin sangre una amistad verdadera. 
La RONDA FINAL nos planteará: "Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta", decía Ralph Waldo Emerson. ¿Para todas las edades es así? También señalando qué nos ha sorprendido de las demás perspectivas generacionales.
Os esperamos en la XIII InTertulia:
Lunes, 5 de diciembre de 2022 a las 19:00 en este YouTube.