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Trece maneras de mirar el cielo, de José Edelstein

En el año 2026, del eclipse solar total que no se veía desde 1912, mirar el cielo es uno de los gestos más antiguos de la humanidad. Antes de la escritura, antes de la ciencia moderna, incluso antes de la agricultura, los seres humanos ya levantaban la vista para buscar sentido en las estrellas. En Trece maneras de mirar el cielo, el físico y divulgador José Edelstein recupera ese gesto ancestral y lo convierte en una reflexión contemporánea donde convergen la física, la historia, la filosofía y la literatura.

No hace mucho tiempo, Jabi Luengo -un colega docente- en un comentario nos recomendaba esta obra. «El cielo siempre ha sido un espejo de nuestras preguntas más profundas.» Publicado en 2025, el libro no pretende explicar el cosmos de forma exhaustiva, sino invitarnos a comprender cómo distintas culturas, disciplinas y figuras históricas han mirado el mismo cielo y han extraído de él significados radicalmente distintos.

José Edelstein: un científico con vocación humanista. José Edelstein (Buenos Aires, 1968) es doctor en Física Teórica y profesor en la Universidad de Santiago de Compostela, además de investigador en el Instituto Gallego de Física de Altas Energías (IGFAE). Especialista en gravedad cuántica y teoría de cuerdas, ha desarrollado una sólida carrera académica sin renunciar a una intensa labor divulgadora.

Autor de obras como Antimateria, magia y poesía o Einstein para perplejos, Edelstein se distingue por una forma de divulgación que no separa el conocimiento científico de su contexto cultural, histórico y humano. Su escritura combina rigor conceptual, claridad expositiva y una evidente sensibilidad literaria. En Trece maneras de mirar el cielo, esa triple vocación —científica, pedagógica y humanista— alcanza una de sus expresiones más logradas.

Trece miradas, un mismo cieloEl libro se estructura en trece capítulos relativamente breves, cada uno de los cuales propone una forma distinta de observar y pensar el cielo. No se trata de una historia lineal de la astronomía, sino de un mosaico de enfoques que dialogan entre sí. Éstas son las 13 perspectivas:

El cielo mítico. El cielo como escenario de dioses, relatos fundacionales y explicaciones simbólicas del mundo. Constelaciones, mitología griega y cosmogonías antiguas. 2 El cielo filosófico. El cielo como objeto de reflexión sobre el orden, la armonía y el lugar del ser humano en el cosmos (de Platón a Aristóteles). 3 El cielo del astrónomo antiguo. La observación sistemática del firmamento sin telescopios: calendarios, eclipses, movimientos planetarios y primeras teorías astronómicas. 4 El cielo matemático. El cielo entendido a través de números, geometría y modelos abstractos que describen órbitas, ciclos y regularidades. 5 El cielo de la revolución científica. De Copérnico a Galileo y Newton: el cielo deja de ser perfecto e inmutable y pasa a obedecer leyes físicas universales.

El cielo newtoniano. El universo como una gran máquina regida por leyes precisas, predecibles y deterministas. 7 El cielo relativista. El cielo de Einstein: espacio y tiempo ya no son absolutos, la gravedad es geometría y el cosmos se vuelve más extraño y profundo. 8 El cielo cuántico. La mirada contemporánea que introduce incertidumbre, probabilidades y límites al conocimiento, incluso cuando observamos el universo. 9 El cielo cosmológico. El cielo como historia: origen del universo, Big Bang, expansión cósmica y destino final del cosmos. 10 El cielo del artista. El cielo visto por la música, la pintura y la literatura: Beethoven, Van Gogh, poetas y narradores que lo convierten en emoción y metáfora. 11 El cielo del escritor. El cielo como recurso narrativo y simbólico en la literatura (de Borges a García Márquez), donde mirar el cielo es mirar la condición humana. 12 El cielo del divulgador. El cielo como puente entre ciencia y sociedad: cómo contar el universo sin traicionarlo ni trivializarlo.13 El cielo del ciudadano contemporáneo. El cielo que hoy miramos entre satélites, contaminación lumínica, pantallas y datos: una invitación a recuperar el asombro y la pregunta.

A lo largo de sus páginas aparecen figuras tan dispares como un astrónomo griego del siglo III a. C., compositores como Beethoven, escritores como Gabriel García Márquez o científicos contemporáneos como Stephen Hawking. «¿Qué tienen en común un físico griego del siglo III a. C., Beethoven, Stephen Hawking y Gabriel García Márquez

La respuesta no es trivial: todos ellos han mirado el cielo desde su propio lenguaje y han construido, a partir de esa mirada, una forma de comprender el mundo. Edelstein muestra cómo las leyes del movimiento planetario, los mitos antiguos, la música o la literatura comparten una misma raíz: el deseo humano de encontrar orden, belleza y sentido en el cosmos.

Divulgación que invita a pensarUno de los grandes méritos del libro es que no se limita a divulgar conceptos científicos. Edelstein no busca ofrecer respuestas cerradas, sino provocar preguntas. El lector no sale del libro con una lista de datos memorizados, sino con una mirada más amplia y crítica sobre qué significa conocer. 

Este enfoque convierte la obra en una herramienta especialmente valiosa para el ámbito educativo, donde a menudo se separan artificialmente ciencias y humanidades. Trece maneras de mirar el cielo demuestra que esa división es, en el fondo, una simplificación empobrecedora. «Una lectura que nos recuerda que el conocimiento no avanza solo acumulando datos, sino ampliando las preguntas que somos capaces de formular.»

Una invitación al asombroEn tiempos de sobreinformación y respuestas inmediatas, este libro propone una pausa. Mirar el cielo, nos dice Edelstein, sigue siendo un ejercicio intelectual y ético: nos obliga a reconocer nuestra pequeñez, pero también nuestra capacidad de comprender.

Trece maneras de mirar el cielo es, en definitiva, una obra para lectores curiosos, docentes, estudiantes y amantes de la divulgación que buscan algo más que explicaciones: buscan sentido. Un libro que recuerda que el cielo no ha cambiado, pero nuestras formas de mirarlo siguen evolucionando.

Las abarcas desiertas: Poesía sobre la pobreza heredada

El 5 de enero de cada año es tiempo de conmoverse con  Las abarcas desiertas de  Miguel Hernández: ética de la pobreza, memoria y dignidad.  La poesía de nuestro admirado Miguel Hernández (de la cercana y pronto revisitada  Orihuela alicantina) ocupa un lugar singular en la tradición literaria española del siglo XX. En ella convergen la experiencia vital extrema, la conciencia ética y una voz poética que, sin renunciar a la belleza formal, se compromete con los desposeídos. Las abarcas desiertas , poema incluido en El hombre acecha (1939), constituye uno de los ejemplos más sobrios y conmovedores de esa poética de la dignidad herida.

A diferencia de otros textos más expresamente políticos del autor, Las abarcas desiertas adopta un tono íntimo y casi infantil para abordar un problema estructural: la desigualdad social y la repetición del sufrimiento de generación en generación . El poema evoca la imagen de un niño —el propio poeta en su memoria— que contempla unas abarcas (calzado humilde de campesino) vacías, símbolo de la ausencia, la carencia y la espera frustrada.

Desde una perspectiva ética, el poema plantea una pregunta incómoda: ¿qué significa crecer en un mundo donde la necesidad no es una excepción, sino la norma? Hernández no describe la pobreza como accidente individual, sino como condición social persistente . Las abarcas no están rotas por descuido; están “desiertas”, deshabitadas, porque quien debería calzarlas carece incluso de lo mínimo. El objeto cotidiano se transforma así en signo moral.

En este sentido, el poema puede leerse como una anticipación literaria de lo que hoy llamaríamos una ética de la vulnerabilidad . El niño no es solo un sujeto pasivo del dolor, sino un testigo temprano de la injusticia. La mirada infantil, lejos de suavizar el drama, lo intensifica: la carencia resulta más insoportable cuando afecta a quien aún no ha tenido tiempo de elegir ni de defenderse. Hernández logra, con un lenguaje llano y casi ascético, una potencia crítica comparable a la de los grandes discursos sociales, pero sin retórica ni abstracción.

Desde el ámbito educativo, Las abarcas desiertas ofrece una oportunidad privilegiada para reflexionar sobre el valor de la memoria. El poema no es únicamente recuerdo personal, sino memoria colectiva de un mundo rural empobrecido, frecuentemente ausente de los relatos oficiales del progreso. En una era dominada por indicadores económicos, innovación tecnológica y promesas de crecimiento ilimitado, la voz de Hernández introduce una pregunta fundamental: ¿quién queda fuera del relato del avance?

Esta cuestión conecta de forma directa con debates contemporáneos en ciencia y tecnología. El progreso técnico, si no va acompañado de justicia social, corre el riesgo de reproducir —con medios más sofisticados— desigualdades antiguas. Las abarcas desiertas pueden leerse hoy como metáfora de las brechas digitales, educativas o energéticas : tecnologías disponibles, pero no accesibles; recursos existentes, pero mal distribuidos. El poema nos recuerda que la ausencia no siempre es falta de medios, sino falta de voluntad colectiva.

En el plano estético, destaca la austeridad formal del texto. Hernández renuncia deliberadamente a la exuberancia metafórica para acercarse a una lengua casi oral, marcada por la repetición y el ritmo sencillo. Esta elección no es casual: el estilo refleja el contenido. La pobreza no se adorna; se muestra. La ética del poema se inscribe también en su forma, coherente con una poética de la verdad desnuda.

Por último, Las abarcas desiertas interpela al lector contemporáneo desde una ética de la responsabilidad. No se trata solo de conmoverse ante la miseria pasada, sino de reconocer las continuidades del presente. La educación humanista —especialmente en contextos científicos y tecnológicos— necesita de textos como este para recordar que todo conocimiento tiene consecuencias sociales. La poesía de Hernández no ofrece soluciones técnicas, pero sí algo previo y esencial: una conciencia despierta.

En un mundo cada vez más mediado por algoritmos, datos y automatismos, la voz de Miguel Hernández (ver otros posts) sigue siendo necesaria porque nos obliga a mirar lo que permanece vacío. Las abarcas desiertas no son solo un recuerdo de infancia: son una advertencia ética que atraviesa el tiempo .

Tablero de dibujo de agua de Buda

Frente a un mundo de pantallas gigantescas, de eco imborrable en Internet, con ayudas digitales por doquier, de texto y dibujo precisos, de prosa borboteante,... nace la poesía de lo efímero, el arte del pincel, los trazos imprecisos y desiguales que expresan nuestro ser. Ese ha sido el regalo mejor de estas navidades, pura filosofía Feng shui (otros posts) para niños y mayores. Unas figuras o palabras manuscritas que se desvanecen, que literalmente se evaporan en unos pocos minutos, gradual, inexorablemente.

Sentarse ante un tablero de dibujo de agua de Buda invita a reflexionar sobre relaciones entre creatividad, atención plena y aprendizaje en contextos contemporáneos. Un tablero de este tipo —comúnmente conocido como Buddha Board— es una superficie sobre la que se pinta únicamente con agua; los trazos se hacen visibles mientras el líquido permanece, y desaparecen a medida que se evapora, devolviendo la pizarra a su estado inicial. El diseño simple —solo agua, sin pigmentos ni químicos— promueve no solo una práctica artística sin residuos, sino una experiencia que alienta a vivir el momento presente y a no aferrarse a la permanencia de la obra.

Desde una perspectiva educativa, este instrumento permite explorar conceptos de expresión fugaz, proceso creativo y desapego, útiles tanto para la pedagogía artística como para aprendizajes sobre atención y regulación emocional. En un mundo tecnológico donde la información y las imágenes se almacenan indefinidamente, el contraste con una creación que deliberadamente desaparece ofrece una metáfora potente: el valor del proceso por encima de la obra. Éticamente, estimula también una menor dependencia de materiales desechables, alineándose con principios de sostenibilidad.

Estos denominados tableros de dibujo de agua de Buda (en Amazon) sirven para calmar las ideas, para reposar el alma, para afinar los sentidos, para cultivar la caligrafía. Cualidades sempiternas que parecía habíamos olvidado, un regreso a las plumas estilográficas que tanto nos gustaron en la infancia. Recomendamos este obsequio para personas que necesiten paz y relax,... es decir, para cualquier familiar o amigo.
El hombre dijo: "yo quiero FELICIDAD". Buda respondió: Quita el "yo", quita el "quiero",... y el resto será "FELICIDAD".
@buddha_board let go of the outcome. make art not for how it looks, but how it makes you feel. . Line art exercise inspired by @HarrisonHow and @Linescapes. . . #satisfyingart #arttherapy #buddhaboard #buddhaboardart ♬ original sound - em5videos 📹
@buddha_board You are allowed to start small. Celebrated your little wins. Focus on what you were able to do, no what passed you by 💫 #resolution #newyear #mantra #dailymantra #selflove ♬ Little Life - Robert Gromotka

La Lola de García Lorca: Verde los ojos y violeta en la voz

La Lola: Bajo el naranjo, lava / pañales de algodón. / Tiene verdes los ojos / y violeta la voz. // ¡Ay, amor, / bajo el naranjo en flor! // El agua de la acequia / iba llena de sol, / en el olivarito / cantaba un gorrión. / ¡Ay, amor, / bajo el naranjo en flor! // Luego cuando la Lola / gaste todo el jabón, / vendrán los torerillos. / ¡Ay, amor, / bajo el naranjo en flor! 

Poesía elegida por nuestra nieta pequeña entre varias opciones. El romance comienza con una escena de aparente cotidianidad doméstica: una mujer joven lavando pañales bajo un naranjo. El detalle es deliberadamente prosaico y, al mismo tiempo, brutalmente simbólico. Los pañales de algodón anuncian una maternidad reciente, pero esa maternidad no trae consuelo ni continuidad: los hijos de Lola “se mueren al nacer”. Lorca convierte el lavadero en escenario de duelo perpetuo.

El naranjo, árbol de la vida y de la fertilidad en la tradición mediterránea, se transforma aquí en testigo mudo de una esterilidad trágica. Lo que más descoloca al lector es la sinestesia del cuarto verso: “y violeta la voz”. Federico García Lorca no dice que tenga la voz bonita o ronca o gitana; la pinta de color. El violeta —mezcla inestable de rojo pasión y azul muerte— anuncia ya la ambivalencia fatal de Lola.

La Cromática de la Pasión y la Muerte. El breve poema es una lección magistral de simbolismo condensado. Lorca no la describe; la pinta con colores esenciales que son claves en su universo poético:

El Naranjo en Flor: La referencia al naranjo, árbol fuertemente andaluz, es un símbolo de vitalidad, fertilidad y primavera. Pero en Lorca, la belleza siempre anuncia peligro.

Ojos Verdes: El verde es, quizás, el color más trágico de Lorca, el color del deseo prohibido y la fatalidad. Los ojos de Lola, verdes, miran hacia la muerte o hacia una pasión irrefrenable. Es el color de la frustración que persigue a la mujer lorquiana, desde Adela a la novia.

Voz Violeta: El violeta (o morado) evoca la pasión mística, el luto y la transición. Su voz, que canta o quizás murmura la pena, lleva la marca de lo trascendente y lo doliente.

Pañales de Algodón: Lola está realizando una labor de cuidado doméstico. Sin embargo, su sensualidad (el verde y el violeta) choca violentamente con su función social. El hogar y la maternidad no pueden contener su duende.

Lola es, en esta síntesis, el encuentro fatídico entre la vida (el naranjo) y la muerte (el verde), entre el deber y el deseo.

La música interna: Lorca como compositor de imágenes. La Lola no solo es color: es ritmo. La música interna del poema (“Bajo el naranjo, lava / pañales de algodón”) imita el vaivén de las manos que lavan, el sonido del agua y el balanceo de las ramas del naranjo. Lorca, que fue músico además de poeta, compone un cuadro auditivo antes de describir a su personaje.

Helen Levitt: La fotógrafa poeta de las calles de Nueva York

Helen Levitt (1913-2009) fue una de las fotógrafas más singulares del siglo XX, una cronista silenciosa que supo transformar la vida callejera de Nueva York en poesía visual. Sin grandes declaraciones teóricas, sin afán de protagonismo, Levitt construyó una obra que capturó momentos efímeros, gestos espontáneos y escenas cotidianas que hoy conforman un retrato único de la infancia, la marginalidad y el teatro improvisado de la ciudad.

De vendedora de revelado a fotógrafa icónicaHelen Levitt nació en Brooklyn, en el seno de una familia de inmigrantes judíos. A diferencia de otros grandes fotógrafos de su generación, no estudió arte ni buscó un camino académico: comenzó trabajando revelando fotografías en una tienda del Bronx. Allí descubrió la magia del proceso fotográfico y, sobre todo, la importancia del encuadre y del instante. 

Su vida cambió hacia 1936, cuando conoció a Henri Cartier-Bresson, figura clave de la fotografía callejera. Él le enseñó el uso de la Leica de 35 mm y el valor del “instante decisivo”. Levitt interiorizó esa filosofía, pero la llevó a su propio terreno: si Cartier-Bresson buscaba geometrías perfectas, ella buscaba humanidad, espontaneidad, juego y vulnerabilidad.

Durante los años treinta y cuarenta comenzó a recorrer los barrios populares de Nueva YorkHarlem, Lower East Side, Spanish Harlem— con una mirada respetuosa y discreta. En 1943, el MoMA dedicó una exposición a su trabajo, algo excepcional para una joven fotógrafa de apenas treinta años.

En los años cincuenta se volcó también en la fotografía en color, cuando casi nadie lo hacía con intención artística. Publicó dos libros fundamentales: A Way of Seeing (1965, junto a James Agee) y In the Street (1987). Pasó largas temporadas trabajando con cineastas como Luis Buñuel y Janice Loeb, con quien codirigió In the Street (1952), uno de los primeros documentales urbanos rodados con cámara oculta. Pese a su reconocimiento, Levitt evitó la fama y concedió muy pocas entrevistas. Vivió siempre en Nueva York y fotografió casi exclusivamente su ciudad. 

La mirada Levitt: poesía, juego y humanidadLa obra de Helen Levitt destaca por su capacidad para captar el teatro espontáneo de la calle. Su temática más célebre es la infancia, no desde una mirada idealizada, sino como un territorio de libertad, creatividad y supervivencia. Sus fotografías de niños jugando en aceras, step-ladders y solares vacíos siguen siendo, décadas después, representaciones inigualables del juego urbano.

Características de su estilo

1. Fotografía callejera humanistaFrente al tono documental o sociológico de otros fotógrafos de la época, Levitt se centró en la dimensión lúdica y emotiva de la vida diaria. Sus imágenes no pretenden explicar la ciudad, sino observarla.
2. Composición intuitivaSus fotografías parecen “accidentales”, pero esconden una enorme precisión: equilibrio entre figuras, uso del espacio negativo, diagonales suaves y una composición casi coreográfica.
3. Humor y ternuraLevitt encontraba ironía en pequeños gestos: un niño disfrazado, una pareja discutiendo, unas manos que asoman por una ventana. Su sentido del humor es sutil y profundamente humano.
4. El color como narrativaFue pionera en el uso del color en la calle. La serie de los años cincuenta y sesenta, parcialmente perdida tras un robo en su estudio, muestra su habilidad para usar el color no como adorno sino como fuerza expresiva.

Obras y fotografías emblemáticasAunque gran parte de su obra es difícil de reducir a una lista, destacan:
- Los murales de tiza en Harlem (1938-1941): imágenes de dibujos infantiles sobre muros, símbolo de creatividad en contextos de pobreza.
- Niños jugando en la calle: quizá su serie más célebre, donde captura juego, alegría y riesgo en un Nueva York lleno de vida.
- In the Street (1952): film documental que amplía su mirada fotográfica al movimiento.
- Serie en color de los años cincuenta y sesenta: escenas de gente anónima en esquinas, autobuses, portales y aceras.

Su obra puede encontrarse en museos como el MoMA, el Metropolitan Museum of Art y el Centre Pompidou, pero también en libros que han recuperado su legado. 

Legado: la fotógrafa invisible que lo vio todoHelen Levitt influyó en generaciones de fotógrafos, desde Joel Meyerowitz hasta Vivian Maier. Su discreción la mantuvo lejos del foco mediático, pero su sensibilidad y su manera única de narrar la vida urbana la han convertido en una figura imprescindible de la fotografía del siglo XX. Hoy su obra es una invitación a mirar: a reconocer belleza en lo ordinario, poesía en lo frágil y humanidad en lo efímero. Su legado es, sobre todo, una ética de la mirada.

Aquí se puede ver nuestra Serie de Fotógrafas Célebres.

260 Definiciones de la poesía, un lujo impresindible

  1.  "La poesía es adolescencia fermentada" — José Ortega y Gasset
  2. "La poesía es agua que corre por debajo de la tierra." – Juan Gelman
  3. "La poesía es algo intermedio entre la música y la afirmación" — T.S. Eliot
  4. "La poesía es antes que nada una revolución del lenguaje." — Octavio Paz
  5. "La poesía es comunicación." - Vicente Aleixandre
  6. "La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono." - Octavio Paz
  7. "La poesía es cuando una emoción ha encontrado su pensamiento y el pensamiento ha encontrado las palabras." – Robert Frost
  8. "La poesía es el álgebra y el fuego." - Jorge Luis Borges
  9. "La poesía es el alma de la literatura." – Alfred de Vigny
  10. "La poesía es el arte de convertir el dolor en belleza." — Pablo Neruda
  11. "La poesía es el arte de dar nombre a lo innombrable." — Paul Valéry
  12. "La poesía es el arte de dar vida a los sentimientos." – Octavio Paz
  13. "La poesía es el arte de decir lo indecible" – Jean Cocteau.
  14. "La poesía es el arte de decir lo máximo con lo mínimo." — Ernesto Cardenal
  15. "La poesía es el arte de hacer que el lenguaje diga más de lo que dice." — T. S. Eliot
  16. "La poesía es el arte de unir el placer con la verdad mediante la imaginación." – Samuel Johnson
  17. "La poesía es el arte de unir placer con verdad" — Samuel Johnson
  18. "La poesía es el arte de usar las palabras de modo que digan más de lo que dicen" — André Gide
  19. "La poesía es el camino más corto entre dos corazones." — Charles Bukowski
  20. "La poesía es el claro de luna". — Kleber Haedens
  21. "La poesía es el desbordamiento espontáneo de sentimientos poderosos." - William Wordsworth
  22. "La poesía es el diario de un animal marino que vive en la tierra y quisiera volar." – Carl Sandburg
  23. "La poesía es el eco de la melodía del universo en el corazón humano" – Rabindranath Tagore.
  24. "La poesía es el eco del corazón humano." – William Wordsworth
  25. "La poesía es el eco del futuro que golpea el presente." — Paul Éluard
  26. "La poesía es el esfuerzo por expresar lo inefable." — Jorge Guillén
  27. "La poesía es el género más filosófico de todos." – Friedrich Schlegel
  28. "La poesía es el heraldo de la filosofía". — Novalis
  29. "La poesía es el impulso rítmico de la emoción." – Alfred North Whitehead
  30. "La poesía es el lenguaje de la emoción" – William Wordsworth.
  31. "La poesía es el lenguaje de la imaginación y la pasión." – William Hazlitt "La poesía es el lenguaje en órbita." – Joseph Brodsky
  32. "La poesía es el lenguaje de la intensidad." — Seamus Heaney
  33. "La poesía es el lenguaje de la noche." — Octavio Paz
  34. "La poesía es el lenguaje de las pasiones." — Samuel Johnson
  35. "La poesía es el lenguaje del sentimiento." - Giacomo Leopardi
  36. "La poesía es el lenguaje en el que el hombre explora su propia ambigüedad." — Octavio Paz
  37. "La poesía es el lenguaje en estado de gracia." — Octavio Paz
  38. "La poesía es el lenguaje en su estado más puro" – Stéphane Mallarmé.
  39. "La poesía es el lenguaje en su forma más destilada y poderosa." — Joseph Brodsky
  40. "La poesía es el lenguaje en su forma más destilada y poderosa." – Rita Dove
  41. "La poesía es el lenguaje en su función estética" — Roman Jakobson
  42. "La poesía es el más breve camino entre dos corazones." — André Maurois
  43. "La poesía es el misterio que está en todas las cosas" – Federico García Lorca.
  44. "La poesía es el modo de expresar lo inefable." – Paul Claudel
  45. "La poesía es el modo más bello, más perfecto, más expresivo de decir las cosas." – Federico García Lorca
  46. "La poesía es el punto de encuentro entre el misterio y la claridad." — José Hierro
  47. "La poesía es el reflejo de la realidad en el espejo del alma." – José Hierro
  48. "La poesía es el registro de los mejores y más felices momentos de las mentes más felices y mejores". — Percy Bysshe Shelley
  49. "La poesía es el ritmo del alma." – Rabindranath Tagore
  50. "La poesía es el sentimiento confesado en la soledad." – Rafael Alberti
  51. "La poesía es el sentimiento expresando la verdad". — Robert Browning
  52. "La poesía es el sentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano." — Carmen Conde
  53. "La poesía es el sentimiento que le sobra al mundo" — Joaquín Sabina
  54. "La poesía es el sentimiento que no cabe en la prosa." – Juan Ramón Jiménez
  55. "La poesía es el sentimiento que queda después de que el poeta se ha ido." — Emily Dickinson
  56. "La poesía es el sentimiento que se desborda del corazón y se expresa con palabras." – Paul Verlaine
  57. "La poesía es el sentimiento que sobra del corazón cuando ya no cabe." – Gustavo Adolfo Bécquer
  58. "La poesía es esa música que todos llevamos dentro." — Rubén Darío
  59. "La poesía es geometría del alma." — Fernando Pessoa
  60. "La poesía es la ambición de un discurso que es animado por la música y aspirado por la idea". — Paul Valéry
  61. "La poesía es la ambición de un discurso que se carga de más sentido y se mezcla con más música que el lenguaje ordinario" — Paul Valéry
  62. "La poesía es la búsqueda de la belleza en cualquier parte." — Mario Quintana
  63. "La poesía es la claridad atravesada por la emoción." — Luis Cernuda
  64. "La poesía es la creación rítmica de la belleza." - Edgar Allan Poe
  65. "La poesía es la danza de las palabras sobre el sentido." — Paul Valéry
  66. "La poesía es la danza del intelecto entre las palabras." — Ezra Pound
  67. "La poesía es la energía del mundo". — Audiberti
  68. "La poesía es la evidencia de la vida. Si tu vida arde, la poesía es la ceniza." — Leonard Cohen
  69. "La poesía es la evidencia de la vida." – Leonard Cohen
  70. "La poesía es la experiencia de la libertad". — Octavio Paz
  71. "La poesía es la experiencia humana elevada a música." — T. S. Eliot
  72. "La poesía es la expresión de la imaginación". — William Wordsworth
  73. "La poesía es la expresión de lo que no se puede expresar de otra manera." — Robert Frost
  74. "La poesía es la expresión más pura de la libertad." — Pablo Neruda
  75. "La poesía es la forma más alta de la libertad." — José Hierro
  76. "La poesía es la forma más breve de decir lo indecible." – Ezra Pound
  77. "La poesía es la forma más fugaz de decir lo indecible." — Rainer Maria Rilke
  78. "La poesía es la forma más condensada de la literatura." – Northrop Frye
  79. "La poesía es la forma más intensa de decir." – Seamus Heaney
  80. "La poesía es la forma suprema de la expresión humana." – Joseph Roux
  81. "La poesía es la fundación del ser por la palabra". — Heidegger
  82. "La poesía es la geometría por excelencia" – Lautréamont.
  83. "La poesía es la hermosa mentira que dice la verdad." — Jean Cocteau
  84. "La poesía es la historia íntima de los pueblos" – Jorge Luis Borges.
  85. "La poesía es la imagen de la vida encerrada en la vida." – Wallace Stevens
  86. "La poesía es la intersección del Yo no puedo con el Yo debo". — Paul Celan
  87. "La poesía es la justicia de la belleza". — Ezra Pound
  88. "La poesía es la lírica expresión de la vida interior" — Friedrich Schiller
  89. "La poesía es la manera más breve de decir las cosas". — Vicente Aleixandre
  90. "La poesía es la más alta forma de literatura." – Matthew Arnold
  91. "La poesía es la memoria del lenguaje." – Jacques Roubaud
  92. "La poesía es la memoria que arde." — César Vallejo
  93. "La poesía es la música de las palabras." – Pindar
  94. "La poesía es la música del alma y, sobre todo, de las almas grandes y sensibles." - Voltaire
  95. "La poesía es la música del alma" – Voltaire.
  96. "La poesía es la música del pensamiento" – Thomas Carlyle.
  97. "La poesía es la otra manera de decir las cosas." – Vicente Aleixandre
  98. "La poesía es la otra manera de usar el lenguaje." — Jorge Luis Borges
  99. "La poesía es la palabra esencial en el tiempo." - Antonio Machado
  100. "La poesía es la palabra esencial". — Vicente Huidobro
  101. "La poesía es la parte más bella de la humanidad." – Víctor Hugo
  102. "La poesía es la parte más íntima del hombre." – Luis Cernuda
  103. "La poesía es la pasión puesta en palabras." – Lord Byron
  104. "La poesía es la prueba de que la vida no basta." – Fernando Pessoa
  105. "La poesía es la rebelión fundamental del hombre contra la realidad" – Octavio Paz.
  106. "La poesía es la respiración del espíritu." – Paul Valéry
  107. "La poesía es la respiración natural del espíritu." — José Asunción Silva
  108. "La poesía es la revelación de un sentimiento que el poeta cree que es personal y único, y que el lector reconoce como propio." – T.S. Eliot
  109. "La poesía es la revelación de un sentimiento que el poeta cree que es personal e interior, pero que el lector reconoce como propio." - Salvatore Quasimodo
  110. "La poesía es la ruta más corta entre la emoción y la palabra." — Vicente Huidobro
  111. "La poesía es la sangre de la imaginación." – Federico García Lorca
  112. "La poesía es la sangre del espíritu." — Marina Tsvetáyeva
  113. "La poesía es la síntesis de todas las artes." – José Martí
  114. "La poesía es la sombra de la realidad." – Plato
  115. "La poesía es la sombra que proyecta nuestra imaginación sobre la realidad." — Mario Luzi
  116. "La poesía es la transfiguración del dolor." — Miguel de Unamuno
  117. "La poesía es la única prueba concreta de la existencia del hombre." - Jaime Sabines
  118. "La poesía es la única verdad." – Giuseppe Ungaretti
  119. "La poesía es la unión de dos palabras que nadie había pensado que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio." — Federico García Lorca
  120. "La poesía es la unión mágica de las palabras." – Jorge Luis Borges
  121. "La poesía es la verdad que se viste de belleza." – John Keats
  122. "La poesía es la verdad vestida de belleza." — John Keats
  123. "La poesía es la vida condensada en unas pocas palabras que laten." — Wisława Szymborska
  124. "La poesía es la voz de la conciencia que se disfraza de belleza." — Alejandra Pizarnik
  125. "La poesía es la voz de la conciencia." – Pablo Neruda
  126. "La poesía es la voz de los que no tienen voz." — Vicente Huidobro
  127. "La poesía es la voz del alma en libertad." – Amado Nervo
  128. "La poesía es la voz del silencio." – Octavio Paz
  129. "La poesía es la voz más antigua y más universal del alma." — Johann Gottfried Herder
  130. "La poesía es las mejores palabras en el mejor orden." - Samuel Taylor Coleridge
  131. "La poesía es lenguaje en estado de gracia." – Derek Walcott
  132. "La poesía es lenguaje en tensión" — Jean-Paul Sartre
  133. "La poesía es lenguaje que dice más y dice diferente." – Octavio Paz
  134. "La poesía es lenguaje tocado por la emoción." – Roland Barthes
  135. "La poesía es lo imposible hecho posible." – César Vallejo
  136. "La poesía es lo que se pierde en la traducción" — Robert Frost
  137. "La poesía es lo que se pierde en la traducción, y lo que queda." – Yves Bonnefoy
  138. "La poesía es memoria hecha palabra." – José Emilio Pacheco
  139. "La poesía es memoria que arde." – Roberto Juarroz
  140. "La poesía es misterio que se hace palabra." – Alejandra Pizarnik
  141. "La poesía es necesaria, aunque no sé para qué". — Jean Cocteau
  142. "La poesía es noticia que no se agota." – Martín Adán
  143. "La poesía es ontología" – Charles Maurras.
  144. "La poesía es palabra en el tiempo." – Antonio Machado
  145. "La poesía es palabra esencial." – Eugenio Montale
  146. "La poesía es el lenguaje en su estado más puro" – Stéphane Mallarmé.
  147. "La poesía es palabra que se levanta." – Roque Dalton
  148. "La poesía es pensamiento musical" — Thomas Carlyle
  149. "La poesía es pensamiento que respira y palabra que arde." — Thomas Gray
  150. "La poesía es pintar con palabras." — Voltaire
  151. "La poesía es pintura que habla." – Plutarco
  152. "La poesía es pintura que se ve, y pintura es poesía que se lee." – Leonardo da Vinci
  153. "La poesía es revelación de un mundo desconocido." — Arthur Rimbaud
  154. "La poesía es simplemente la evidencia de la vida. Si tu vida late, la poesía es lo que ocurre." - Charles Bukowski
  155. "La poesía es teología" – Giovanni Boccaccio.
  156. "La poesía es un acto de paz" — Pablo Neruda
  157. "La poesía es un acto deportivo" – Henri Pichette.
  158. "La poesía es un ángel desarmado que camina con los pies descalzos". — Rafael Alberti
  159. "La poesía es un arma cargada de futuro" — Gabriel Celaya
  160. "La poesía es un atentado celeste." – Vicente Huidobro
  161. "La poesía es un carburador de emociones." – Julio Cortázar
  162. "La poesía es un eco que pide una voz." - Juan Ramón Jiménez
  163. "La poesía es un eco que pregunta." – Edmond Jabès
  164. "La poesía es un espejo que embellece a aquello que refleja" – Percy Bysshe Shelley.
  165. "La poesía es un espejo que hace bello al que mira." – André Breton
  166. "La poesía es un espejo que hace hermoso cuanto existe." — Percy B. Shelley
  167. "La poesía es un faisán que desaparece en la maleza." - Wallace Stevens
  168. "La poesía es un modo de capturar el instante." – Wisława Szymborska
  169. "La poesía es un modo de estar en el mundo." – Hans Magnus Enzensberger
  170. "La poesía es un modo de salvar el mundo." – Lawrence Ferlinghetti
  171. "La poesía es un modo de vivir y de morir." – Georges Bataille
  172. "La poesía es un modo de volver a casa." – Emily Dickinson
  173. "La poesía es un mundo cerrado donde se invita poco y en el cual, incluso, ocurre que no se invita a nadie". — Jean Cocteau
  174. "La poesía es un puente tendido entre el alma y el universo." – Léopold Sédar Senghor
  175. "La poesía es un relámpago cuya tarea es iluminar." – René Char
  176. "La poesía es un relámpago espiritual." - Thomas Carlyle
  177. "La poesía es un simulacro de juicio". — José Lezama Lima
  178. "La poesía es una aventura hacia lo absoluto" – Paul Valéry.
  179. "La poesía es una botella arrojada al mar." – Paul Éluard
  180. "La poesía es una carta de amor dirigida al mundo." — Charles Baudelaire
  181. "La poesía es una creación del espíritu en busca de sí mismo." — Antonio Machado
  182. "La poesía es una crítica de la vida". — Mathew Arnold
  183. "La poesía es una forma de amor que solo existe en el silencio" — Octavio Paz
  184. "La poesía es una forma de amor." – Adonis
  185. "La poesía es una forma de insurrección." - Lawrence Ferlinghetti
  186. "La poesía es una forma de memoria futura." — José Ángel Valente
  187. "La poesía es una forma de mimar lo que no vivimos". — Maurice Blanchot
  188. "La poesía es una forma de resistencia." — Anna Akhmátova
  189. "La poesía es una forma de respiración". — Gloria Fuertes
  190. "La poesía es una iluminación instantánea." — Ezra Pound
  191. "La poesía es una manera de estar solo." – Alejandra Pizarnik
  192. "La poesía es una ocupación del corazón." – Robert Creeley
  193. "La poesía es una pintura que se siente en lugar de verse." - Leonardo da Vinci
  194. "La poesía es una pipa" – André Breton y Paul Éluard.
  195. "La poesía es una profunda confesión, circunstanciada, de una minoría selecta" — Fernando Pessoa
  196. "La poesía es una revelación" – Paul Claudel.
  197. "La poesía es una visión no oficial del ser mientras que la filosofía es la visión oficial". — Wallace Stevens
  198. "La poesía es verdad habitando en la belleza" — Robert Gilfillan
  199. "La poesía es, ante todo, un modo de vida, una forma de vivir." – Charles Baudelaire
  200. "La poesía es, en el fondo, una forma de conocimiento." – Octavio Paz
  201. "La poesía es, sobre todo, una manera de ver el mundo." – Mario Benedetti "La poesía es, simplemente, la verdad dentro de nosotros." – Dylan Thomas
  202. "La poesía no quiere adeptos, quiere amantes" — Federico García Lorca
  203. “La poesía es antes que nada una revolución del lenguaje.” — Octavio Paz
  204. “La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono” —  Octavio Paz
  205. “La poesía es el arte de decir lo máximo con lo mínimo.” — Ernesto Cardenal
  206. “La poesía es el arte de unir placer con verdad” Samuel Johnson
  207. “La poesía es el diario íntimo de un animal marino que vive en la tierra y anhela volar.” — Carl Sandburg
  208. “La poesía es el eco de la melodía del universo en el corazón de los humanos.” — Rabindranath Tagore
  209. “La poesía es el esfuerzo por expresar lo inefable.” — Jorge Guillén
  210. “La poesía es el lenguaje de las pasiones.” — Samuel Johnson
  211. “La poesía es el lenguaje en estado de gracia.” — Octavio Paz
  212. “La poesía es el lenguaje en su función estética” —  Roman Jakobson
  213. “La poesía es el camino más corto entre dos corazones.” — André Maurois
  214. “La poesía es el punto de encuentro entre el misterio y la claridad.” — José Hierro
  215. “La poesía es el registro de los mejores y más felices momentos de las mentes más felices y mejores” —  Percy Bysshe Shelley
  216. “La poesía es el sentimiento expresando la verdad” —  Robert Browning
  217. “La poesía es el sentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano.” — Carmen Conde
  218. “La poesía es esa música que todos llevamos dentro.” — Rubén Darío
  219. “La poesía es geometría del alma.” — Fernando Pessoa
  220. “La poesía es la ambición de un discurso que es animado por la música y aspirado por la idea” —  Paul Valéry
  221. “La poesía es la búsqueda de la belleza en cualquier parte.” — Mario Quintana
  222. “La poesía es la claridad atravesada por la emoción.” — Luis Cernuda
  223. “La poesía es la danza de las palabras sobre el sentido.” — Paul Valéry
  224. “La poesía es la experiencia de la libertad” —  Octavio Paz
  225. “La poesía es la experiencia humana elevada a música.” — T. S. Eliot
  226. “La poesía es la expresión de la imaginación” —  William Wordsworth
  227. “La poesía es la expresión más pura de la libertad.” — Pablo Neruda
  228. “La poesía es la forma más concentrada de expresión verbal” —  Northrop Frye
  229. “La poesía es la geometría por excelencia”. —  Lautréamont:
  230. “La poesía es la hermosa mentira que dice la verdad.” — Jean Cocteau
  231. “La poesía es la intersección del Yo no puedo con el Yo debo” — Paul Celan
  232. “La poesía es la justicia de la belleza” —  Ezra Pound
  233. “La poesía es la manera más breve de decir las cosas” —  Vicente Aleixandre
  234. “La poesía es la música del alma, sobre todo de las almas grandes y sensibles.” — Voltaire 
  235. “La poesía es la música del alma, y sobre todo de las almas grandes y sensibles” Voltaire
  236. “La poesía es la palabra esencial” —  Vicente Huidobro
  237. “La poesía es la respiración natural del espíritu.” — José Asunción Silva
  238. “La poesía es la revelación de un sentimiento que el poeta cree que es interior y personal pero que el lector reconoce como propio” —  Salvatore Quasimodo
  239. “La poesía es la ruta más corta entre la emoción y la palabra.” — Vicente Huidobro
  240. “La poesía es la sombra que proyecta nuestra imaginación sobre la realidad.” — Mario Luzi
  241. “La poesía es la transfiguración del dolor.” — Miguel de Unamuno
  242. “La poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio.” — Federico García Lorca
  243. “La poesía es la voz más antigua y más universal del alma.” — Johann Gottfried Herder
  244. “La poesía es lo que se pierde en la traducción” —  Robert Frost
  245. “La poesía es necesaria, aunque no sé para qué” —  Jean Cocteau
  246. “La poesía es pensamiento que respira y palabra que arde.” — Thomas Gray
  247. “La poesía es pintar con palabras.” — Voltaire
  248. “La poesía es revelación de un mundo desconocido.” — Arthur Rimbaud
  249. “La poesía es un acto de paz.” — Pablo Neruda
  250. “La poesía es un ángel desarmado que camina con los pies descalzos” — Rafael Alberti
  251. La poesía es un arma cargada de futuro.” — Gabriel Celaya
  252. “La poesía es un espejo que hace hermoso cuanto existe.” — Percy B. Shelley
  253. “La poesía es un simulacro de juicio” — José Lezama Lima
  254. “La poesía es una creación del espíritu en busca de sí mismo.” — Antonio Machado
  255. “La poesía es una forma de memoria futura.” — José Ángel Valente
  256. “La poesía es una forma de resistencia.” — Anna Akhmátova
  257. “La poesía es una iluminación instantánea.” — Ezra Pound
  258. “La poesía es verdad habitando en la belleza” — Robert Gilfillan
  259. "Poesía es una florescencia de lo que es". — Ramuz
  260. "Todo lo contrario de la literatura". — Jacques Maritain

Up: Una obra maestra disfrazada de Película Infantil

No somos muy aficionados al cine de animación, pero hay excepciones cuando se alcanza la trascendencia. Es el caso de “Up, una Aventura de Altura” en 2009. Su director, Pete Docter, entregó al mundo una de las experiencias cinematográficas más conmovedoras de la historia del cine de animación. “Up” no es simplemente una película de Pixar más; es una meditación profunda sobre el duelo, la soledad, los sueños diferidos y la capacidad humana de reinventarse incluso en la vejez.

El Genio Detrás de la CámaraPete Docter, quien ya había demostrado su maestría con “Monsters, Inc.”, consolida con “Up” su posición como uno de los directores más sensibles del cine contemporáneo. Docter posee un don extraordinario: la habilidad de tratar temas adultos y complejos sin condescender al público infantil, creando obras que funcionan simultáneamente en múltiples niveles de lectura. Su dirección en “Up” es precisa, emotiva y visualmente deslumbrante, logrando que cada plano cuente una historia.

El guión, escrito por el propio Docter junto a Bob Peterson, es una obra maestra de economía narrativa. La legendaria secuencia inicial de cuatro minutos que resume la vida matrimonial de Carl y Ellie es posiblemente el fragmento más perfecto jamás creado en animación: sin una sola palabra de diálogo, nos narra una historia de amor completa, desde el encuentro juvenil hasta la muerte, pasando por la infertilidad, los sueños compartidos y la cotidianidad que constituye una vida. Esta secuencia sola merecería todos los premios cinematográficos existentes.

El Viaje como Metáfora. “Up” cuenta la historia de Carl Fredricksen, quien, tras enviudar y enfrentar el desalojo de su hogar, decide cumplir la promesa hecha a su difunta esposa: viajar a las cataratas del Paraíso en Venezuela. Su método es fantástico: atar miles de globos a su casa y volarla literalmente hacia Sudamérica. Sin embargo, descubre que tiene un polizón: Russell, un niño explorador empeñado en conseguir su última insignia ayudando a un anciano.

Lo que comienza como una aventura de evasión se transforma en un viaje de sanación. Carl aprende que la verdadera aventura no fue el destino que nunca alcanzó con Ellie, sino la vida que construyeron juntos día a día. El mensaje es profundo: nuestras vidas ordinarias están llenas de aventuras extraordinarias si sabemos reconocerlas.

Veracidad Emocional y Visual. Aunque la premisa es fantástica, la película posee una veracidad emocional demoledora. El duelo de Carl, su resistencia al cambio, su amargura inicial, todo resuena con autenticidad psicológica. Pixar investigó exhaustivamente sobre el proceso de envejecimiento y las dinámicas del duelo para representar a Carl de manera respetuosa y realista.

Visualmente, “Up” es espectacular. Los diseños caricaturescos contrastan brillantemente con la complejidad emocional de la narrativa. Las cataratas del Paraíso (inspiradas en el Salto Ángel de Venezuela) son representadas con majestuosidad sublime.

Valoración Final. “Up” trasciende su formato de película animada para convertirse en una reflexión universal sobre la pérdida, el paso del tiempo y la importancia de permanecer abiertos a nuevas experiencias sin importar la edad. Ganadora del Oscar a Mejor Película de Animación y nominada a Mejor Película (un logro rarísimo para una animación), “Up” merece ambos reconocimientos.

Es una película que hace llorar en sus primeros diez minutos y que mantiene el impacto emocional hasta su conmovedor desenlace. Una obra esencial no sólo para entender el cine de animación contemporáneo, sino el cine tout court. Calificación: 10/10.