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Resumen libre de la conferencia de Daniel Innerarity

Haciendo nuestro el lema de la Fundación de Jonas Salk: “Hemos de llegar a ser buenos antecesores” (aportación de Josu Aramberri, con quien coincidimos en el evento). Daniel Innerarity nos habló ayer del olvidado y desvalido futuro, marginado por la reinante inmediatez. Hablaremos del futuro, del próximo y del lejano, que es el personaje más olvidado en el debate de ideas, en la toma de decisiones e, incluso, entre nuestras preocupaciones cotidianas.

I Tiranía del presente

Prima el presente, y las líneas del tiempo apenas contemplan el pasado inmediato, pero casi nada del futuro. Vivimos una época de “imperialismo temporal”. Ya no se colonizan otros espacios, otros continentes, pero sí explotamos despiadadamente el futuro.
La inmediatez de los sondeos de opinión, la aceleración de la vida cotidiana, nos han llevado a contemplar únicamente el presente y el futuro más inmediato. Cinco grandes razones nos han conducido a ello:
1º La aceleración estructural de la vida moderna. Nuestros abuelos vivían peor, pero sin incertidumbres del porvenir. Ni siquiera podían imaginar que su futuro fuera a ser diferente de su presente.
2º Los períodos electorales, múltiples y frecuentes. El ritmo de las urnas marca un tantán inexorable, que establece prioridades a muy corto plazo, buscando rendimientos muy cercanos en los momentos de reelección. Estos períodos cuatrienales no se corresponden con los grandes temas sociales que evolucionan y se manejan con grandes propuestas que requieren plazos mucho más dilatados en el tiempo. Esto introduce un efecto perverso, en el sentido de que la soberanía y las decisiones se adoptan por un electorado que compromete y condiciona la vida de personas aún no nacidas, o todavía sin capacidad de votar.
3º La propia naturaleza humana que tiende a descarta de sus cálculos todo aquello que se refiera al futuro, por un doble motivo: no se conoce con precisión y no se sabe si nos va a corresponder vivir en ese tiempo. Pero el resultado es que la competencia injusta se establece entre los de ahora,... y los que vivirán en el futuro, que apenas suelen ser tenidos en consideración.
4º El electorado de la tercera y cuarta edad crece continuamente, tanto en número como en importancia. Y frente a su creciente protagonismo, no existen lobbies de electores futuros.
5º Utilizando el espacio político convencional, supuestamente abierto a todos (partidos, sindicatos, grupos de presión...), suelen ganar la partida los más alborotadores, con problemas concretos y presentes,... Es raro ver una “movilización de parados”,...
Afortunadamente, existen algunos factores de esperanza. La idea de sostenibilidad ha ido calando en ámbitos distintos, e incorpora la noción de futuro en muchas de las decisiones más trascendentes. Algunos frutos de ello se pueden apreciar en áreas críticas, como estabilidades presupuestarias, pactos de pensiones,... También ante la crisis financiera de estas fechas se han comprobado que se adoptan medidas planetarias, porque la globalización ha convertido a la humanidad en una “unidad cosmopolita de destino”.

II Justicia Intergeneracional

La fijación en el presente otorga una “preferencia ilegítima” a las generaciones presentes frente a las venideras. El colonialismo temporal parece basarse en el viejo proverbio de que “los que vengan,... que arreen”, En muchas ocasiones, ante decisiones que hipotecan el futuro, nadie parece preguntarse: ¿y esto lo aceptarían quienes lo van a... pagar? Con honradez, hemos de reconocer que estamos parasitando a nuestros hijos y nietos. No podemos dejarles residuos radioactivos, ni sistemas de pensiones insostenibles.
Existe una tácita “coalición de los vivos”, frente a los no nacidos. Ya Diderot defendía que cada generación debía redefinir todo, una autodeterminación generacional. El mayorazgo fue una figura caduca, porque tutelaba el futuro desde el pasado. Ahora somos, quizás sin percibirlo, “okupas del futuro”, nos hemos instalado y beneficiado del futuro, sin ser sus propietarios.
Parece que tratemos al futuro como el basurero del presente, postergando propuestas decisivas para su mejor existencia. Y cuando convertimos el futuro en un basurero, lo siguiente es tratar de esconderlo, de no verlo, de ignorar su existencia. Con todo ello, ¿dónde queda la justicia intergenaracional?
Hay que socializar el futuro, pasarlo desde la propiedad privada de los presentes a colectivizarlo con quienes habrán de vivir en él. Existe una asimetría en las relaciones temporales de corto plazo, que da ventaja a los primeros en vivir. ¿Cómo logramos hallar representantes del futuro, que defiendan los intereses del porvenir y de quienes allí vivan? Jefferson decía que cada generación debía reescribir su Constitución. Nadie aceptaría ninguna Constitución sin cláusula de revisión, con todas las garantías que se quiera.
Recordemos antes de adoptar ninguna decisión de trascendencia preguntarnos: ¿Lo aprobarían nuestros hijos y nietos?

III Políticas de futuro

Hemos de recuperar el porvenir en nuestra realidad presente. Hace falta mucha gente pensando con suficiente anticipación. El escurridizo futuro debe ganar peso político, como en loables iniciativas a largo plazo (sin mencionarlo expresamente, podría tratarse de proyectos como Think Gaur). Los dirigentes han de responsabilizarse más del futuro que preparan, que del presente o del pasado que aportan.
El futuro es el tiempo débil, el huérfano de valedores. Y la fortaleza de la política reside en ocuparse de lo débil, de lo desvalido. Entre el conjunto de los desprotegidos, ha de incluir al futuro. Algunas sugerencias:
1º Incluso para el corto plazo, es negativo el cortoplacismo. Hasta en el caso de un apremiante incendio, hay que planificar la evacuación urgente. Estamos demasiado agitados por el periódico o la cotización del día, que nos ciegan sin permitirnos apreciar tendencias a medio o largo plazo.
Si todo cambia muy rápido, es preciso levantar la mirada, ver las corrientes de fondo y no sólo los movimientos de superficie. No basta atascarse únicamente con la “tiranía de las pequeñas decisiones”, ésas que sólo rectifican el rumbo inicial. Así se acaba finalmente donde... nos e quería llegar.
3º Se requiere una perspectiva temporal más amplia y profunda. El futuro ha de ser anticipado con una cierta coherencia. Las microdecisiones son miopes si no miran hacia lo lejos.
4º Ha de recuperarse algo de “aquellas visiones del faraón” (Génesis, 41), pero por parte de todos. Traigamos el futuro a nuestra mente, hagámosle testigo, intérprete y protagonista de nuestro día a día. Y esto hemos de hacerlo todos, sin despreocuparnos al confiar en que otros lo harán.

En el turno de preguntas, se formularon tres. La tercera puede verse en este vídeo. De las otras respuestas de Innerarity, entresacamos algunas grandes ideas.
Coexisten, al menos, tres grandes ritmos de tiempo en la sociedad contemporánea: El tiempo de la economía financiera, que es rápido y cambiante como hemos comprobado recientemente; el tiempo mediático, que se consume con fruición cada día y que recuerda a la vieja 'mili' (no hacer nada, pero a gran velocidad); y el parsimonioso tiempo político, donde las grandes decisiones se posponen en busca de acuerdos... hasta que son tomadas en otros ámbitos de decisión o los problemas están encarrilados. Pero sólo la democracia defiende a los desprotegidos, a los postergados. Por ello, no hemos de permitir que se transmita ese bulo interesado de que la política es algo anacrónico (quizá sí sus formas), porque ello nos llevaría a una sociedad donde se impondría la ley del más fuerte.
A modo de conclusión, la conferencia transmitía una moraleja de que hay que reformular la participación política, para asegurar a los presentes y a los venideros un futuro mejor.
[Otras crónicas: El País (aunque discrepo en que se citase al Think Gaur), Erikenea,...] Bibliografía adicional: La cultura de la urgencia.

Conferencia de Daniel Inneratity

Programa de la jornada. Un avance inicial y pronto la crónica completa. En la foto, Daniel Innerarity en el centro, flanqueado a la derecha por Juan Luis Laskurain, Director de la Cámara de Comercio, y a la izquierda por José Antonio Garrido, Presidente de Bilbao Metrópoli-30. Diez fotos y más vídeos (pronto). Las tres micro-preguntas a las que me responde en el vídeo, que inserto abusando de nuestra amistad (y sin haberle pedido permiso formal), eran: 1º ¿Qué opina un filósofo sobre adelantar el derecho a voto hasta los 16 años, o incluso con el voto infantil gestionado por los progenitores?. 2º ¿Comparte la impresión de que quienes menos se preocupan del futuro son, paradójicamente, quienes tienen más posibilidades de vivir en él (léase los más jóvenes), quizá por las características del tiempo que les ha tocado vivir? 3º No es un ejemplo paradigmático del poco interés por el futuro el escaso interés que en nuestra era contemporánea se presta a algo que nunca ofrece resultados a corto y medio plazo, es decir,... la educación? Las respuestas, excepto una primera parte que no he grabado, en el vídeo inferior...
Respuestas de Daniel Innerarity from Mikel Agirregabiria on Vimeo.

Prólogo de Josu Jon Imaz ...

... en la esperada obra “De las naciones a las redes” de David de Ugarte y otros. Este libro culmina la trilogía iniciada con 11M: Redes para ganar una guerra, desarrollado en "El poder de las redes". Del texto de 2.115 palabras llenas de futuro que ya puede leerse en el copión de la obra, extractamos algunas ideas-fuerza de Josu Jon Imaz (las negritas son nuestras):
(…) Los conceptos de nación y soberanía parecen haber existido siempre. Sin embargo nacen en un contexto determinado marcado por dos avances tecnológicos transcurridos entre los siglos XVI y XVIII: la imprenta y la máquina de vapor.(…) dando lugar al Estado-nación como estructura política dominante durante dos siglos. La respuesta de aquellos espacios culturales y lingüísticos que no han articulado esa realidad económica y política promueve los nacionalismos en Europa a lo largo de los siglos XIX y XX, que terminan constituyendo realidades estatales en algunos casos (Italia, Alemania, Noruega, Finlandia, República Checa…), mientras que otros quedan como espacios culturales o nacionales sin estructura estatal, en algunos casos como problema inestable o no resuelto.
(…) La globalización no es un fenómeno nuevo. Como analiza
Thomas Friedman en The World is flat, en los siglos XVI y XVII se globalizaban los imperios, en el siglo XX se han globalizado las empresas, y el factor diferencial consiste en que desde finales del milenio, desde hace diez años, somos las personas las que nos estamos globalizando. Y nuevamente es una tercera revolución tecnológica la que esta provocando la transformación: la provocada por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, de la cual Internet es la expresión más transformadora.
(…) Tres guerras europeas en menos de un siglo que culminan con
la debacle de 1945 hacen replantear el modelo del estado-nación clásico y la soberanía absoluta. El proyecto de Unión Europea es quizá el modelo más innovador para dar una respuesta a las fallas de una realidad que sigue basada en el sistema estatal, pero lo innova creando nuevos espacios e interacciones superadoras del concepto tradicional de frontera. (…) Kenichi Ohmae había analizado ya en 'De los estados-nación a los estados-región' el surgimiento de nuevas realidades económicas, constituidas por hinterlands más homogéneos que en algunos casos hacían de las regiones espacios más dinámicos y en otros creaban áreas que disolvían las fronteras como azucarillos creando nuevos ámbitos de relación. (…) El Club de Roma, en un trabajo de prospectiva publicado en 1992 con el título “La primera revolución global”, analiza estas dos tendencias, una centrípeta, y otra centrífuga que se están produciendo en el mundo, y concluye diciendo: “El aparente conflicto es el resultado de la dificultad de reconciliar esas dos tendencias en el marco del actual sistema político, que está basado de manera rígida sobre el modelo de estado-nación. Lo que nos hace falta es una reformulación de los niveles apropiados para la toma de decisiones, con el objetivo de acercar todo lo posible los lugares para la toma de decisiones a aquellos que aprovechan o sufren las consecuencias de las mismas”.
(…) Los vínculos del territorio se flexibilizan y se crean redes y comunidades en las que la conexión geográfica es en algunos casos sustituida por afinidades, intereses comunes y objetivos compartidos. El concepto de pertenencia no desaparece, sino que se amplía a espacios con más grados de libertad. Es como si hubiésemos sido hasta ahora figuras planas viviendo en un espacio bidimensional dividido en líneas negras con ámbitos pintados en diferente color y de repente hubiésemos pasado a ten
er tres dimensiones: ahora somos cuerpos geométricos más amplios, con formas más complejas. Seguimos interactuando con ese plano que nos corta, por lo que seguimos adscritos a las identidades nacionales clásicas, pero ganamos en matices, en dimensiones. E incluso descubrimos vínculos que nos unen más allá de la pertenencia o no al mismo color sobre el plano en el que anteriormente vivíamos, y que ahora es un plano más de los infinitos que podemos considerar como parte de nosotros mismos.
(…) He estado recientemente durante medio año en una universidad estadounidense, en la que una parte importante de mi grado de relación personal e incluso profesional se había convertido en virtual. La red formaba parte de mi vida, la red creada se había convertido en parte de mi propia identidad y yo mismo vivía una cierta experiencia de desterritorialización. Por motivos académicos y profesionales había vivido en los 80 y en los 90 seis años en el extranjero. Pero el fenómeno de participación en redes referido en este libro, solo lo he podido experimentar en la vivencia de este último año. ¿Por qué? Por el desarrollo de una tecnología que permite la articulación de la red en toda su dimensión, …
(…) Dice el profesor Innerarity, considerado por Le Nouvel Observateur como uno de los veinticinco pensadores europeos más importantes del siglo XXI, en su ensayo "La sociedad invisible" que los nuevos espacios tienden a la desaparición de los centros y a la formación de redes. No se configuran ya a partir del modelo de las antiguas concentraciones, sino que empiezan a ofrecer el aspecto de una extensa malla. (…) El proceso de civilización, apunta Daniel Innerarity, posiblemente no sea más que una creación de mallas y redes más densas que van rompiendo el carácter radial,
y van tejiendo algo mucho más multipolar, en lo que la incorporación de nuevos nodos (nuevas realidades) y la creación de muchas mayores conexiones de todo tipo generan la globalización.
(…) La energía de activación de los sistemas, es decir, el esfuerzo que necesita un nuevo actor para saltar la barrera de entrada competitiva en un sector o mercado, es cada vez menor. Como dice Thomas Friedman, el mundo comienza a ser plano. Esto es, más mallado de red, y menos “cuestas” y “pendientes” para países y entornos que quieren entrar en el sistema.
(…) No será sencillo. Hay temas que a priori me preocupa que no se resuelvan adecuadamente en estos nuevos entornos. Por ejemplo, la solidaridad con los más débiles,... Es un aspecto a trabajar, a construir y a articular. Hay también riesgos de integrismo,... Pero hay también grandes oportunidades. Las identidades clásicas minorizadas, los pequeños espacios culturales y lingüísticos, pueden ganar en est
e mundo que se crea si apuestan por la red frente al muro y si optan por ser un nodo más, con sus propias conexiones internas con los que comparten esa vivencia, a su vez abiertos a otros nodos.
(…) En la nación clásica, el riesgo de construirse frente al otro, contra la otra identidad era muy fácil. El reafirmarse frente a… podía fortalecer a los ojos de algunos la identidad propia. Sin embargo, la red exige apertura.
Valgo más cuanto más conexiones tengo, cuanto más identidades de pertenencia tengo, cuanto mayor sea mi presencia en foros y realidades… En el fondo la red superadora del concepto clásico de nación facilita el que me construya con el otro en lugar de frente al otro. Y si me construyo con muchos, paso a ser nodo fuerte de una retícula que me rodea, y mi propia identidad se fortalece. Compartir me hace fuerte y aislarme me debilita. (…) Todo apunta a que el horizonte reticular, quizá postnacional, en el que los planos de las identidades y las interrelaciones sean múltiples y complejas, empieza a esbozarse. (…) Las guerras religiosas en occidente desaparecieron y ello no significa que nadie haya tenido que renunciar a la religión. ¿Podrá un mundo en red colaborar a superar los conflictos nacionales sin que nadie se vea obligado a renunciar a una identidad y sin que nadie tenga que imponer ninguna? No imponer – no impedir puede ser un logo que acompañe a un mundo en red. Es todo un desafío.

Encuentros virtuales a los que os invitamos, como Linkedada 3.1

Encuentros virtuales a los que os invitamos y en los que participaremos, en estos días intensos de videoconferencias (debimos haber creado una etiqueta,... lo hacemos ahora). En primer lugar, hoy miércoles 22 de abril de 2020 nos vemos en el ya habitual canal de BBK Sasoiko (ver programación en sasoikotarrak.eu), como siempre conectando con un portátil o con cualquier móvil en meet.jit.si/sasoikotarrak a las 12:00. Basta hacer clic en este ENLACE.

Sasoikotarrak 2.0
El ponente de hoy es el inmejorable coach digital Venan Llona, que mejorará nuestras competencias digitales como Sasoikotarrak 2.0.
Acompañamiento y Escucha en tiempo de Covid19
Hoy, miércoles a las 17:00, participaremos en este espacio de Acompañamiento y Escucha en tiempo de Covid-19Creado por Getxo Zurekin, en colaboración con el voluntariado de Pausoz Pauso y Daniela Garavelli, psicóloga y psicoterapeuta, para este momento tan particular en el que somos conscientes de los posibles efectos del confinamiento a nivel mental, emocional y social. Por eso, han pensado crear un espacio online para escucharnos mutuamente y vivir acompañados esta experiencia.

Es un proyecto para responder al aislamiento a través del Sentirse Cerca. En un espacio confidencial y seguro donde podemos aportar y recibir mutuamente, para vivir y crecer juntos.🦋

A la misma hora y día, a las 17:00, hay otro interesante webinar Democracia y Economía después del (puto) virus,... Abierto aún.
Grabación durante y tras la celebración.
El mundo después del coronavirus 
Luego, a las 18:00 de hoy, otra propuesta e El mundo después del coronavirus. En un contexto social tan complejo e incierto provocado por la emergencia sanitaria del #COVID19, contribuir a una sociedad más equitativa y cohesionada requiere comprender sus consecuencias e interiorizar las lecciones derivadas de esta crisis sanitaria, económica y social. Es lo que busca #EtaOrainZer, una iniciativa de Kutxa Fundazioa en colaboración con Globernance.

Anímate e inscríbete en la primera conversación, que será online el miércoles 22 de abril a las 18.00, para escuchar las reflexiones de Daniel Innerarity, Cristina Monge y Juanjo Álvarez, e interactuar con ellos. Puedes hacer la inscripción en https://etaorainzer.eus/
Linkedada 3.1: Cambio y experiencia
Por último, mañana jueves 23 de abril, a las 11:00 celebraremos la Linkedada 3.1: Cambio y experiencia, en el CANAL ZOOM (Directo) https://us04web.zoom.us/j/71559721444. Con dos PROTAGONISTAS
Lo cuentan así en LinkedInEstamos de vuelta con nuestra hashtag
Linkedada de la mano de Carlos Narganes Fuente e Iñaki Lázaro. Un espacio para las hashtagideas, hashtaginspiración y hashtagcolaboración . Te esperamos este jueves a las 11. Tienes una cita para hablar del hashtagcambio y de la hashtagexperiencia con Mikel Agirregabiria Agirre y Patxi Calvo. Inscríbete en https://lnkd.in/gzVvk_x
  Para concluir, el 38º Aplauso Sanitario de anoche, martes, en Getxo.
En este enlace su van acumulando las grabaciones de horas de aplausos.

El sueño de la transparencia política


Leer la web es algo maravilloso. Especialmente cuando encuentras a un amigo, Antoni Gutiérrez-Rubí, a quien respetas y admiras, diciendo exactamente lo que desearías expresar. Y diciéndolo en sede parlamentaria a la clase política. Y junto a Antoni se ve (y le cita como filósofo) en el vídeo a Daniel Innerarity (Director del Instituto de Gobernanza Democrática @globernanceIGD), cuyas reflexiones son transparencia son "De dominio público".

Ha sido ver materializado en un vídeo un pensamiento repetido y contumaz de estas semanas, cuando en la elaboración de un programa educativo como Sarezkuntza, una y otra vez nos asaltaba la idea de cómo la transparencia obraría milagros en el modo de hacer  (educativa,... o de cualquier otra naturaleza). Justamente la mutación consistiría no únicamente en que la comunidad accediese a la información más o menos cerrada de la administración, sino en cómo quienes deciden podrían mejorar sus percepciones y resoluciones con la inteligencia colectiva (muchísimo más preclara que la de unos pocos). 

Todo ello exigiendo transparencia (la esencia de la políRica), el trabajar en abierto, otro modo de actuar en la res publica (la cosa pública). Aplausos y gracias, Antoni.

Post a leer y seguir sus enlaces: Transparencia, más que una ley

La herramienta abierta, llamada mAPo, creada desde la idea de Antoni Gutiérrez-Rubí y con diseño y desarrollo de Bestiario, mediante la herramienta quadrigram).

El futuro y sus... amigos

El futuro y sus enemigos
Teníamos pendiente, desde que le escuchamos y grabamos, la lectura de "El futuro y sus enemigos" de Daniel Innerarity (véanse nuestras constantes referencias sobre este filósofo amigo). ¡Qué fácil de leer y de sintonizar con las reflexiones de este gran pensador moderno!
Aún sin concluir la lectura, hoy avanzamos una foto del libro, con su contexto veraniego de apuesta por un futuro de esperanza para nuestros nietos. ¡Ah, y sólo por lecturas como ésta hemos vuelto a la tinta química sobre soporte papel, porque el iPad está sustituyendo el resto de lecturas!

Recibido el libro Saviálogos '09

Caja Navarra, can, nos sigue sorprendiendo muy favorablemente en su desarrollo del lema "pioneros en banca cívica". Hoy hemos recibido directamente en casa, un grueso volumen bien ilustrado con imágenes que recoge las aportaciones de Saviálogos, ver en su web savialogos.com. Es la cuarta entrega anual, según comprobamos con firmas como las de Juan Urrutia Elejalde, José Antonio Marina, Josu Jon Imaz, Enrique Dans o Sebastián Muriel hablando de la red cívica "made in Europe", entre otros apartados del prometedor libro. También destaca la presencia de Daniel Innerarity en otros de los debates en torno a "Cuestión de gobernanza" en una Europa atomizada.
Saviálogos es un juego de palabras. Alude a la savia, el líquido que circula por los vasos de las plantas y del cual las células toman las sustancias para su nutrición. También alude a los sabios, las personas que tienen sabiduría, profundos conocimientos en una materia, ciencia o arte. Y alude a logos, el discurso que da razón de las cosas. Se agradece este foro de pensamiento multidisciplinar creado por Caja Navarra, compuesto por autoridades intelectuales de la escena social y económica, nacional e internacional.
Lamentando que las ediciones anteriores parecen agotadas, nos hemos apresurado a solicitar la obra de 2008, que incluye un esperanzador análisis de "La Educación, ¿recurso de competitividad?". También como asociación GetxoBlog nuestra modesta cuenta será creada en Caja Navarra a petición de varios junteros a quienes nos sumamos, con la esperanza de que su vocación de servicio ciudadano sea seguida por otras entidades bancarias.

Lasai! La prisa no es buena consejera

En pocos días, una misma idea con su palabra exacta han rondado y surgido en circunstancias muy diferentes. El sábado pasado, Antoni Gutiérrez Rubí se despedía con ella, y este jueves Daniel Innerarity la repetía: Lasai, en euskara, tranquilos.
Era la primera palabra de la lengua vasca que había aprendido el catalán, y según el bilbaíno sería la palabra con la que se saludarían los filósofos si escogieran un lema. Wittgenstein diría “no os deis prisa”. Luego, en la conferencia hasta los ingenieros estuvieron de acuerdo, y recordaban anécdotas de cómo se llamaba “cinemáticos” a quienes siempre iban vertiginosos de un lado para otro... sin hacer nada. Porque la persona más ineficaz de una organización se descubre, precisamente, por su continuo y errático movimiento. Recordemos: Menos es más...