Última Tertulia Social en Ganbara Radio Euskadi del año 2019
Retomamos el blog, tras una estancia de nietos
Escribir exige silencio, concentración, mucha lectura de temas innovadores y una cierta soledad productiva. Las vacaciones familiares, en cambio, están hechas de ruido, interrupciones felices y presencia constante. Cuando un nieto reclama atención —para un baño en la playa, un cuento antes de la siesta, una partida de ajedrez improvisada— la escritura pierde, y gana la vida. No es una derrota: es una jerarquía de prioridades que el verano nos obliga a hacer explícita.
Hay, sin embargo, una compensación intelectual en esta tensión. Las vacaciones con nietos son también una fuente inagotable de materia prima narrativa. Las relaciones intergeneracionales —el modo en que los abuelos transmiten valores, curiosidad y memoria a las nuevas generaciones— constituyen uno de los temas más fértiles para quien reflexiona sobre educación, tecnología y familia. Cada verano compartido con nietos deja anécdotas, preguntas y aprendizajes que, tarde o temprano, encontrarán su lugar en el blog, aunque sea con retraso.
La clave quizás no esté en escribir más durante el verano, sino en observar mejor. Tomar notas mentales, fotografiar momentos, dejar que las ideas maduren sin la presión de publicar de inmediato. El blog puede esperar unas semanas; la infancia de los nietos, no. Septiembre siempre trae tiempo para transformar en palabras lo que julio y agosto regalaron en experiencia. Al final, esta incompatibilidad estacional entre crianza compartida y escritura no es ningún problema a resolver, sino un ritmo natural que conviene aceptar con serenidad.
Horas y horas de diversión garantizadas, mientras lo preparas, limpias y montas. Luego puede que los #nietos lo utilicen algunos minutos. Recomendable cama elástica o saltador. pic.twitter.com/3dbD29DeSL
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) July 9, 2026
El día que más odio (meme)
Este meme le llegó á Raquel y se lo pasó a Makgregory. M@k nos lo reenvió a varios y, por mi parte, acepto el reto. Es una pregunta fácil y difícil, todo a un tiempo. Caben dos respuestas, aparentemente divergentes y, sin embargo, lógicas. Por un lado, y por mi edad "madura" (en tres días cumpliré 55 años), no odio ningún día; simplemente, no me lo puedo permitir. Y esto es verdad. No odio a ningún día en especial, ni uno tan incómodo como hoy que vuelvo de dos semanas de vacaciones (un lujo, ya lo sé) y estoy especialmente cansado de la jornada. También molesto por no haber podido acudir a la interesante convocatoria para la que me había apuntado. Desde el otro punto de vista, y reconociendo sinceramente que cada día me parece un regalo inmerecido, también he de admitir que odio a todos los días un poco, porque son demasiado breves y porque me recuerdan un progresivo declive... que todavía no acepto con plena naturalidad (aunque voy aprendiendo). No llego a ser un potencial comprador del reloj para pesimistas, pero he pasado de ser un impenitente contador de días que faltan (para vacaciones,..., aún me queda algo) a ser un usurero de días que gasto con cuidado, sabiendo que eso es lo que se mide cuando nos preguntan "¿cuántos años tienes?". En síntesis y con sinceridad, creo que he superado la etapa de odiar los lunes, o enero, o los días laborables. Pero, y en positivo, adoro los primeros días de las vacaciones (especialmente de las veraniegas), amo los viernes (desde la madrugada), y disfruto de las fiestas en familia y con amigos.Paso el reto (el meme) a quienes leen este blog y a quienes lo comentan: ¿Cuál es el día que más odias? Quienes respondan al desafío,citando este post, se convertirán automáticamente en los destinatarios de mis siguientes memes, aunque no soy demasiado aficionado a ellos... Pero si me citan expresamente, jamás dejo de responder como a mi amigo Mak.
Las vacaciones como metáfora de la vida
Aprendamos de estos últimos sorbos que damos a la última jornada de unas vacaciones, madrugando para degustar desde el amanecer hasta el último minuto de noche, como si fuera el último día de nuestra existencia. Así hay que vivir cada día, sin importar que sea lunes o sábado, laboral o festivo,... La vida, por longeva que sea, es demasiado efímera para perder un instante siquiera en dejar de apreciar la belleza que nos rodea, o en olvidar todo lo que tenemos a nuestro alrededor (sin fijarnos en lo que nos falta).
Con ese espíritu abordamos los últimos días de trabajo, los días de descanso y, ojalá, esa actitud nos defina como personas que saben encontrar buenas razones para esforzarnos en dejar el mundo un poco mejor. Y disfrutar por el camino, en cada etapa, en cada lugar del viaje de la vida (con algunos posts seleccionados) .
Michelle Jenneke from Losse Veter on Vimeo.
La ley del mes (del Corte Inglés)
Los años comienzan y terminan con ese simulacro de paz que es la navidad de buena voluntad. Antes la Navidad era una festividad familiar y religiosa donde apenas cabía el deseo de un próspero año nuevo. Ahora es otra época, de desbordante consumismo predestinado a liquidar la paga extra. En enero el proverbio decía: nieve en enero lleno el granero; o en enero, bufanda, capa y sombrero. De aquel enero, buen mes para el carbonero, se ha pasado al enero de doble efecto concatenando las rebajas con la cuesta de enero.
En febrero, un día malo y otro bueno, era el mes loco, donde ningún día se parece a otro: Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco. De aquel mes de febrero, que lo inventó un casero, ahora es el mes de San Valentín con los regalos para la pareja, incluso precedido el recién inventado Día del Soltero. Luego marzo, marcero, o tan frío como enero o tan falso como febrero. Del marzo engañador, un día malo y otro peor, a la campaña primaveral de temporada, los carnavales y el Día del Padre.
En abril, la flor empieza a salir. Ni abril sin flores, ni juventud sin amores, ni abril sin vacaciones (de Semana Santa). Abril sin granizar, no se vio ni se verá, y en tus vacaciones será. Además el 23 está el Internacional Día del Libro. Por mayo llueve a rayos. El mes de mayo, el mes más largo que tiene el año, comienza con el Día de la Madre. Y hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo, y si junio es ruin hasta el fin. Cielo de junio, limpio como ninguno. Junio hortelano, mucha paja y poco grano, pero seguro que temporada de verano.
Julio caliente, quema al más valiente. Julio normal, seca el manantial. Pero si en julio llueve, renace la hierba y el trigo se pierde. Y más se pierde en las vacaciones estivales, en julio o en agosto. Si da por ser tormentoso, agosto será luctuoso, para la cosecha y para tu descanso anual.
Septiembre, el mes más malo que el año tiene. La luna de septiembre siete lunas deja atrás, como el retorno a casa olvida lo estival. Y la vuelta al “cole”, de cuotas, libros y uniformes, que arruina a la ciudadanía. El labrador, que a primeros repone los aperos, para octubre sus deudas cubre, pero ya no cabe esperar los compromisos saldar. Y menos ahora que también celebramos Halloween, en el cruce de octubre y noviembre.
Noviembre, dichoso mes que entra con Todos los Santos, nieve en los altos, y sale con San Andrés, nieve en los pies. En diciembre, leche y duerme, porque los días de diciembre, es noche oscura y apenas amanece. En diciembre, no hay valiente que no tiemble y más la cartera cuando la navidad, el Olentzero y los Reyes Magos vienen. Y así vuelta a empezar, mes a mes y año a año.
Antes, el refranero sugería aún para la parca, que no acepta calendario: Quien pasa el mes de enero, pasa el año entero; en septiembre, el enfermo tiemble; y en octubre el enfermo que no se agarra, cae con la hoja de parra. Ahora se suma a las inexorables “muerte y hacienda”, ésta también con su agenda del contribuyente, una tercera inevitable programación de cómo relanzar la economía global moviendo el dinero de nuestro bolsillo todos los meses. Añadiendo las previsibles olimpiadas y campeonatos deportivos, lo único que queda para una planificación puntual de campañas comerciales son los acontecimientos flotantes como eclipses, viajes, onomásticas,… y la tríada BBC (bodas, bautizos y comuniones) para ocasiones especiales. ¡Que usted lo gaste bien (y disfrute si puede)!
Versión final: mikel.agirregabiria.net/2006/meses.htm
Internet: Caro y malo
Tras unas vacaciones incomunicadas, se constatan las razones de un retraso crónico.
Prefiero no remitirles a ningún informe oficial sobre los usuarios de Internet (como eEspaña de la Fundación AUNA), lo que confirmaría mi testimonio, sino contarles mis peripecias para poder leer el correo electrónico durante unas vacaciones en el Levante mediterráneo.
Primero hay que contratar una línea telefónica, algo sólo posible con la inefable Telefónica, lo cual llega a ser factible con cierta premura, si bien pagando religiosamente todos los meses, aunque sea desde una residencia de verano, o a abonar las correspondientes conexiones y desconexiones, o a mantener todas tus líneas con tan añejo operador que nos ha perseguido durante toda nuestra existencia.
Seguidamente han de olvidarse las opciones de ADSL que requieren un mes, o varias semanas, para ser operativas, aparte de la pelotera segura para cursar su baja, con faxes que no se reciben, y meses adicionales cobrados. La tarifa plana, con velocidad teórica máxima de 56 Kbps se puede obtener con facilidad, pero su desconexión es igualmente tormentosa (¿por qué no admiten la baja telefónicamente, al igual que servicios tales como Plan País 30?).
Para unos miserables días sólo queda el denominado “acceso básico”, que aunque lo denominen gratuito se cobra a precio de llamada local o más. Los costes reales son poco menos de un euro por hora en horario nocturno (de 20:00 a 8:00) y de algo menos de dos euros cada hora diurna. Pero no lo intenten, porque tampoco funciona. Los operadores disponibles ofrecen ridículas velocidades, que en estas vacaciones y desde mi ubicación, no descarga ni un Mb en media hora, ni Terra (Telefónica), ni YA (Jazzfree), ni Wanadoo. Resulta más rápido escribir una postal. ¿Por qué en la costa atlántica del País Vasco en el Estado francés dispongo de ADSL2+, con hasta 20 Mbps efectivos (no 0,512 hipotéticas) por un precio de 30 euros mensuales?
¿Todavía alguien se pregunta las razones del estancamiento del Estado español, en penúltimo lugar de la Unión Europea (sólo delante de Grecia)? Que los internautas activos sólo sean el 17% de la población española, frente a cotas europeas del 50-60%, tiene una relación directa con el alto coste y la pésima calidad de conexión, en un mercado cautivo de tres operadores en ausencia absoluta de verdadera competencia.
Un consejo para iniciar las vacaciones
No desperdiciemos los primeros días como si las vacaciones fuesen eternas. Hemos de vivirlas y aprovecharlas como lo solemos hacer la última semana, cuando ya nos acucia la hora de regresar. Aprendamos de los ancianos, que aprecian la vida tanto más cuanto menos les queda…
Lo poco que nos falta y lo mucho que tenemos
Al cuarto día pasamos al modo relax nuestras pequeñas vidas y decidimos que nada se interpondría en nuestra felicidad cotidiana. Reconocimos lo mucho que sí teníamos a nuestro alrededor, e ignoramos los pequeños detalles. Oíamos el piar de las aves, sentíamos la brisa en nuestras caras y la playa seguía en su sitio, con las olas que nunca cesan de llegar hasta lo más lejos que pueden.
La vida, la de todas las personas, es algo más que un ciclo de respiración: aspirar a todo y expirar sin haberlo conseguido. La existencia requiere inspiración, a fin de comprender para qué estamos aquí en una parte infinitesimal del tiempo del universo.
Y, al final, sólo que el acompasado ritmo del corazón con el oleaje, el zumbido de la brisa, sintiéndote parte solidaria y orgánica de la naturaleza que te rodea. Entonces, suena el móvil. Carmen me reclama. Retorno a la consciencia compleja. Pero ya poco importa si hay o no Internet, si amanecerá soleado mañana,... Ya están las pilas cargadas, para otros tres meses... por lo menos.
Más fotos sobre gaviotas, con un álbum dedicado sólo en Getxo, aunque hay muchas imágenes de Alicante. En este mismo blog también hay otras entradas sobre gaviotas,...
IV Concurso Pintxos de Cine de CineGourland 2-3
Los establecimientos visitados y los pintxos disfrutados han sido los siguientes, en orden de visita que ha sido geoposicionada y comentada en las redes sociales según se han ido produciendo las degustaciones.
1. Bar Ochoa (Kasune, 46, Algorta, Getxo) con el pintxo "Una aventura extraordinaria / Aparteko abentura".
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Álbum con las 38 imágenes de hoy, segunda jornada de evaluación.
Otras entradas sobre este IV Concurso de Pintxos de Cine.
Muchas más entradas sobre gastronomía.
Amar, u odiar, a todo y a todos
La vida es más sencilla de lo que algunos pretenden hacernos creer.Se huelen, se sienten, pero todavía faltan unos días para que nos alcancen las esperadas vacaciones. Al llegar a estas fechas de julio, ya pedimos vacaciones. La rutina agota. Y más esta usanza del conflicto incesante que repiten machaconamente los medios de comunicación convencionales. La crisis, pues sí, la hay; pero además no dejan de recordárnosla. La confrontación política, que sí, existe; pero no insistan aún más. Las buenas noticias del mundo real se evaporan en medio del cenagal de la animadversión que parece vende los malos periódicos. Alguna noticia feliz, asoma tímidamente, y de inmediato suscita el odio de los buitres contertulios, que le ponen pegas (¿la liberación de Ingrid Betancourt fue pagada?).
La política sólo despierta el interés general cuando se lanzan descalificaciones, cuando la ofensa (o la envidia) se vierten inmisericordes. El regreso de Josu Jon Imaz, que -discreta y desafortunadamente- se aparta de la política activa (esperemos que sólo por un tiempo), se convierte en más noticia aireando el rencor de su caduco y trasnochado predecesor, quien flaco favor hace a su propio partido. Los codazos y las reyertas intestinas de los partidos, de izquierda y derecha, son celebrados y sus víctimas exhibidas con el descaro y desgarro de las guerras fraticidas. El viaje al centro del PP, que podría ser celebrado por todos –sobre todo si se materializa en algún grado-, es mostrado como desorientación y debilidad. Las graves contradicciones, éticas, políticas e incluso aritméticas, de formaciones descarriadas como EHAK son esgrimidas como argumentos lógicos, por unos y por otros, en lugar de traspasarlas al archivo de las enfermedades psicosociales para su prevención y erradicación con la mejor vacuna: una buena educación.
Justamente esta receta, una profunda y cuidada educación para todos, es la gran ausente del panorama público. Su carencia es palpable en los personajes de relumbrón. Los grandes políticos, los buenos estudiantes, los mejores profesores, las personas más inteligentes, las mujeres y hombres cabales, parecen enmudecer en este corral del desorden y del resentimiento. No son buenos tiempos para el amor, la poesía, el consenso, el acuerdo, el encuentro,… Brillan espadas refulgentes de odio, y nos ciegan con sus salpicaduras de rencor. La enemistad se extiende y se diversifica. Tras detestar a personas (por su origen, por su color, por todo aquello que no han podido elegir), se está empezando a aborrecer los idiomas, las banderas, los colores de unas camisetas deportivas,…
Sólo se odia lo que se desconoce. Más aún, sólo detestan los analfabetos emocionales, los confundidos sin autoestima, los incultos maleducados, los minusválidos del corazón. ¿Cómo no apreciar a quienes son nuestros semejantes, hechos de la misma carne y la misma sangre que nosotros, sin importar sus circunstancias? ¿Cómo no amar las lenguas que aún perviven aunque nos sean extrañas? ¿Cómo no respetar y reconocer los símbolos que otras personas aprecian? ¿Cómo no vibrar con las hazañas deportivas de superación de los seres humanos (aunque sea la monserga del omnipresente y cacareado fútbol)?
Quien odia algo, por nimio que sea su aborrecimiento, demuestra que no ama nada; su comportamiento denota que odia todo y a todos, incluido a sí mismo. El rencor es una prueba infalible de insatisfacción personal. Quien es capaz de amar, de verdad, a una sola persona, es incompetente para odiar a nadie. Quien goza realmente con una o varias lenguas, admira las que aún desconoce. Quien se reconoce en una o varias enseñas, reverencia las de los demás. Quien ha aprendido a amar, nunca querría, sabría, ni podría odiar. Sólo hay dos opciones a escoger: Amar (a todo y a todos) u odiar (a todos y a todo). Con un poco de sabiduría y sentido común, no resulta difícil la elección.
Versión para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2008/amar.DOC
Cuento eterno para nietos

Esta fórmula de cuento permite reconstruir un sociograma de la clase o de las amistades de cada niño, dado que el verdadero autor es el destinatario y conductor del relato y de sus actores dado que explicita a quién encomienda ser vigía, o responsable de la cocina, pesca,...
Abierto por vacaciones...
Vacaciones, sí;¿blog vivo?,
esperemos...
que también.
Déjennos
encontrar
un wifi digno,
con permiso e
instalación de
Teléfonica...
y seguimos
¿Necesitas (más) vacaciones?
Esperamos seguir con el blog estas vacaciones
Es posible, aunque improbable por las costosas gestiones realizadas, que no consigamos una buena conexión en estas vacaciones. Por si así fuera, hemos programado sendos posts para las próximas fechas, Cada día, siempre a las 8:00 am se publicará una entrada, desde hoy y hasta el 18 de este mes. Nunca habíamos preparado una programación tan sistemática y exhaustiva. No obstante, confiamos en añadir post frescos de cada día. Esperando retomar el contacto lo antes posible, les enviamos un saludo cordial y les rogamos se mantengan a la espera,... si no desconectan por su parte.El mejor chiste de la vuelta al colegio
¡Ya estamos jubilados ambos, mi esposa y yo!
- Primero planificamos una vuelta al mundo con Tesla, véase con la etiqueta 80eDays en 80 días.
- Luego nos conformamos con una eVuelta (ver en ABRP) un gran viaje peninsular por cinco "Estados" (España, Francia, Andorra, Gibraltar y Portugal) en diez días.
- Lo simplificamos con otro viaje, siempre en vehículos sostenibles BVE, a las 7 capitales de Euskal Herria en un fin de semana.
- Aún lo redujimos más, una eBizkaia de un largo día por todo el Territorio Histórico de Bizkaia.
- Por último, la pandemia nos ha llevado a redescubrir el Gran Getxo. Con suerte, todo se andará,... y aquí lo contaremos.
Como si fuera
Versión para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2006/sifuera.doc
Repaso al verano
Nada como las vacaciones estivales para comprender el esfuerzo humano por aprehender la vida, que como agua recogida con las manos se nos escurre entre los dedos. Aunque nuestro corazón se rige por su propio calendario, con la alegría alarga los días y con la tristeza encoge las fechas, la medida de luz solar parece dilatar en todos nosotros los minutos que adornan cada hora diurna del veraneo.
En verano nacen seres maravillosos que tienen de vida un día, una semana o un mes. En tan breve lapso de tiempo revolotean a nuestro alrededor, proclamando lo efímero de una existencia que, en su caso, no sobrepasa una estación del año. Son un aviso para las personas que también sentimos cómo ha volado otro verano y que nos esperan meses de trabajo en serie y en serio.
Amigo lector: Si la displicencia por el fin de las vacaciones le surge, no se preocupe, no es el único. Pero no vale la pena disgustarse porque ya se terminó el verano; mejor sonreír porque sucedió. Un proverbio sueco declara que "una vida sin amor es como un año sin verano". A la espera del próximo estío, que como las golondrinas acudirá a su cita excepto el último año, nos queda el recurso de convertir nuestra vida en una permanente pasión con un poco de ternura, algo de amistad, bastante cordialidad, mucha vocación y raudales de optimismo.
Huido del ruido
Nunca la historia de la humanidad fue tan ensordecedora como en nuestra era. Nuestras ciudades se llenan cotidianamente de estruendo, pero al fin llegan las vacaciones y es posible la evasión. Un consejo: Si uno de sus particulares tormentos de la urbe es el ruido, no recale en las costas del Este y Sur de España. Allí, el alboroto es tan típico que sorprende a propios y extraños por la profesionalidad con la que se ejerce… durante todo el verano.
Está programado que amanezca entre explosiones de cohetes festivos, campanadas por doquier y ese simpático vendedor ambulante que, casi de madrugada, se ofrece a tapizar su sofá. Inmediatamente toma el relevo el panadero a bocinazos, seguido por las grúas de construcción y la algarabía del tráfico, donde en la mayoría de los coches esa juventud, la mejor formada de todos los tiempos, ha dispuesto los altavoces hacia fuera para cultivar el gusto popular por la rumba y la pachanga. La mañana playera se desarrolla entre motos acuáticas y avionetas publicitarias, y la sagrada hora de la siesta está dedicada en las viviendas vecinas a esas obras menores, pero altamente ruidosas, normalmente sinfonías de martillo, taladro y sierra. Al atardecer, comienza la discoteca remota a amenizar el entorno comarcal con su hilo musical, que más parece una soga de decibelios que dura sólo hasta el alba siguiente.
Sin duda, el delito del ruido es difícil de perseguir, porque cómo detener y multar a esos graciosos motoristas del escape libre que cada noche, durante varias horas continuadas, se pasean por todas las urbanizaciones haciéndose oír con varios minutos y kilómetros de antelación su aproximación y alejamiento por las calles más céntricas con una puntualidad digna de mejor causa. Quisiera saber dónde veraneaba Fray Luis de León cuando escribió aquello de: "¡Qué descansada vida / la del que huye del mundanal ruido / y sigue la escondida senda…!".
Agosto angosto
Durante un año hemos estado apretados en las ciudades esperando que llegue el mes vacacional. Se acerca el 1 de agosto y salimos en estampida. Seguimos estando todos en las caravanas de la “operación salida” y nos reunimos en las escasas zonas costeras que se abarrotan de gente,… que quiere escapar de la gente.
Ayer intentamos bañarnos en la piscina comunitaria. Desistimos ante el riesgo de adulterio. Fuimos a la playa, y creo que llegamos a pisar algo que parecía arena (una mezcla de bronceador y toalla). Incluso dimos unas brazadas sin llegar a la jurisdicción de aguas internacionales. Mañana acudiremos a la madrugadora hora de los abuelos, quienes -ante la petición de nueras y nietas- toman posesión de la primera línea de playa con todo tipo de pertrechos, aunque predominan las sombrillas viejas.
Tras la experiencia de pedir en un chiringuito una paella al mediodía, que nos sirvió de merienda, bajo un sol de justicia retornamos al apartamento. No se le ha dado nombre aún a este “estrés veraniego”, pero a las siete de la tarde sufrimos una sensación de cansancio más propia de un invernal viernes laboral que de un primer día de vacaciones estivales. Y ahora hay que ducharse para ver si sobrevivimos a la degustación de alguna variedad de sangría que acompañará a cualquier clase de extrañas viandas mal aderezadas que por aquí llaman cena “Typical Spanish”.
Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/angosto.htm



