De Gilgamesh a la tortuga Jonathan: Secretos de longevidad

Hay una fotografía de la década de 1880 en la que una tortuga gigante, ya adulta, recorre los jardines de Plantation House, en Santa Elena. Es Jonathan. Se calcula que nació hacia 1832 y sigue allí, con unos 194 años: el animal terrestre más longevo que conocemos. El 7 de octubre de 2026, Science Advances publicó la lectura de su genoma y de su epigenoma, el registro de qué genes se encienden y cuáles se apagan.

Buscaban uno de los secretos de la longevidad y encontraron dos cosas. El equipo, dirigido por Stephen Clark desde la Fundación Kallel, halló 287 variantes genéticas únicas ligadas a la reparación del ADN, la inflamación, la insulina y la defensa frente al cáncer. Y algo más llamativo: los reguladores de los genes de la energía y de la reparación se han mantenido estables durante casi dos siglos. No parece solo buena herencia; parece poco desgaste. 

Del elixir al gen: una búsqueda de milenios. En el poema de Gilgamesh, el rey de Uruk consigue una planta que devuelve la juventud y decide probarla antes con un anciano, un esbozo de ensayo clínico que no llega a celebrarse: una serpiente se la roba. Milenios después, el noble veneciano Luigi Cornaro hizo de la sobriedad un método para vivir mucho, y Nietzsche le objetó que confundía la causa con el efecto: no vivía largo por comer poco, comía poco por su metabolismo lento. En 1993, Cynthia Kenyon comprobó que alterar un solo gen, daf-2, hacía vivir a un gusano más del doble: envejecer tenía palancas.

Longevidad animal: tiburones y tortugas gigantes. Se ha calculado que el tiburón de Groenlandia alcanza al menos 272 años. Un estudio de 2016 estimó su edad con el radiocarbono del cristalino ocular y usó la huella de las pruebas nucleares como marcador temporal. En 2019, un equipo de Yale y de la Universidad de Oviedo secuenció a Lonesome George y a una tortuga de Aldabra y señaló variantes en genes de reparación del ADN, inflamación y cáncer. Jonathan añade el epigenoma.

Longevidad humana: la lección de María Branyas (posts previos). María Branyas llegó a los 117 años y se ofreció a ser estudiada. El análisis de su caso, publicado en Cell Reports Medicine en 2025, halló telómeros muy cortos y linfocitos B envejecidos junto a inflamación baja y un epigenoma más joven que su edad: en ella convivían la vejez extrema y la salud. Uno de los autores del trabajo sobre Jonathan ve una coincidencia en las mitocondrias, las centrales de energía de la célula, eficientes en ambos. 

Un solo caso no cierra el expediente. Conviene no precipitarnos. Jonathan es un único ejemplar, no se le puede sacar sangre, parte de su genoma hubo que completarlo con ADN de una tortuga más joven y el propio equipo admite que no sabe si ese orden genético causa su longevidad o solo la acompaña: la vieja objeción de Nietzsche a Cornaro. Elixires, ninguno. Queda algo menos épico y quizá más útil: la edad y la enfermedad pueden, en ciertas condiciones, desvincularse.

Gilgamesh volvió a Uruk sin la planta y enseñó sus murallas a su compañero de viaje: eso, y no la juventud, es lo que queda. Con el conocimiento pasa igual: ningún animal explica la longevidad por sí solo; cada estudio coloca un ladrillo. Unamuno dedicó un capítulo de Del sentimiento trágico de la vida al «hambre de inmortalidad»; la ciencia, más modesta, aspira a entender cuánto de nuestro desgaste puede aplazarse. 

Una propuesta de acción. Proponemos tres metas escalonadas. A dos años: leer cada trimestre un artículo científico original sobre envejecimiento, empezando por el de Jonathan, y contrastarlo con su titular en prensa (ocho lecturas, un cuaderno de discrepancias). A cinco: escribir cada año una entrada que actualice lo que sabemos, revisada por una persona experta. A diez: ofrecer como voluntariado un taller intergeneracional sobre cómo distinguir un hallazgo de una promesa. Evaluación: el cuaderno, las correcciones recibidas y una breve encuesta antes y después de cada taller. 

Años después de nuestra presidencia de AUVE

Han pasado poco más de tres años desde que fui relevado de la Presidencia de AUVE el 13 de junio de 2023. Actualmente soy un socio más, pero con cierta perspectiva histórica. Con ayuda de la IA he querido repasar una entrevista en el V Data Day del 16 de diciembre de 2022: Los early adopters del coche eléctrico en España. Fui entrevistado por Gustavo Franco, y pudimos conversar en profundidad sobre el presente y el futuro de la movilidad sostenible [00:05]. 

A lo largo de casi una hora de charla, abordamos mi trayectoria profesional, el papel fundamental de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos (AUVE) que tenía la oportunidad de presidir, y los grandes retos a los que se enfrentaba España en la ineludible transición eléctrica. Para mis lectores habituales, he querido resumir para una lectura rápida las ideas principales. Al final, veremos en cursiva cómo y cuánto ha evolucionado el panorama. 

De la docencia a la movilidad sostenible: La entrevista comenzó repasando mis más de cuatro décadas de dedicación a la educación, la innovación y la divulgación científica [00:43]. Mi vocación siempre ha sido el aprendizaje. Siempre he creído en la ética de compartir conocimiento —sintiéndome un "hacker" en el mejor y más constructivo sentido de la palabra [02:53]—, lo que me acercó de forma natural a la mecánica y al vehículo eléctrico. Soy un firme optimista tecnológico; confío en que la tecnología, correctamente diseñada e implementada, nos ayudará a reducir drásticamente la siniestralidad y a crear un ecosistema más seguro [04:26]. Desde AUVE no solo promovemos el coche eléctrico, sino que solemos decir que tenemos "alma de peatón", priorizando siempre las ciudades humanizadas y el transporte público [06:28]. 

La evolución del usuario: de pioneros a una mayoría pragmática. Un punto clave de la entrevista fue analizar cómo ha cambiado el perfil del usuario. Cuando AUVE se fundó en la primavera de 2015, los pioneros (early adopters) eran personas muy proactivas que asumieron grandes riesgos con baterías incipientes y una escasa red de carga [09:19]. A finales de 2022, habiendo superado los 5.300 socios, el escenario era radicalmente distinto. El conductor actual forma parte de una mayoría más pragmática e inteligente que ha sabido superar las barreras de la desinformación [10:38]. 

El mayor valor de nuestra asociación es ofrecer una orientación honesta de usuario a usuario. Siempre lo afirmamos con rotundidad: quien hace la prueba y da el salto a lo eléctrico, descubre una experiencia tan superior que jamás querrá volver atrás al motor de combustión [13:41]. Ahora se ha logrado que el BEV, Tesla Model 3, sea el modelo más vendido en nuestro mercado. 

Los retos en España: urbanismo y burocracia: Pese a sus enormes ventajas, España sigue rezagada en la adopción frente a vecinos como Portugal o Francia [15:37]. Esto se debe, en gran medida, a una particularidad urbanística nuestra: somos un país que vive mayoritariamente en bloques de pisos verticales, lo que nos hace líderes mundiales en la instalación de ascensores [23:29]. Esta realidad dificulta enormemente la recarga vinculada doméstica. Resulta paradójico que las comunidades de vecinos asuman con normalidad la fortísima inversión de instalar un ascensor, pero existan trabas para facilitar infraestructuras de recarga limpias [25:21].

Asimismo, aunque aplaudimos el aumento de las ayudas estatales para la compra, denunciamos que el sistema actual de gestión autonómica resulta excesivamente burocrático y disuasorio. Reclamamos medidas más directas, como aplicar directamente un IVA reducido o incentivos inmediatos en el concesionario [38:13]. Este tema sigue pendiente y persiste como un obstáculo a la electrificación del transporte.

La voz del usuario y el horizonte global: En el ámbito de la política nacional, manifestamos nuestra incomprensión ante la ausencia de AUVE en la reciente Mesa de Gobernanza de Puntos de Recarga [34:30]. Es imperativo que el Gobierno escuche a quienes utilizamos y sostenemos la infraestructura a diario. Este ausencia institucional de AUVE sigue postergada. 

Afortunadamente, a nivel internacional hemos dado un paso estratégico integrándonos con derecho a voto en la Global EV Alliance [45:59]. Desde este frente común, queremos co-liderar el sur de Europa e impulsar regulaciones globales, como la obligatoriedad de garantizar la interoperabilidad en las recargas, tomando como clara inspiración la estandarización europea del puerto USB-C para móviles [48:11]. Por último, cerramos la charla mirando con esperanza a tecnologías disruptivas como el V2G (Vehicle-to-Grid), que permitirá que nuestros vehículos sirvan como sistemas de almacenamiento rodante para estabilizar la red eléctrica [43:44]. Vivimos un verdadero cambio de era y, como en toda gran evolución tecnológica, las entidades que no sepan adaptarse simplemente quedarán por el camino [28:05]. 

Concluyendo, con una pizca entreverada de nostalgia y de éxito tan diferido como seguro: Queda mucho por hacer. Echamos de menos aquellas congresos macro que comenzamos a organizar y que nos otorgaban presencia mediática y autoridad ciudadana. Ambas son premisas para construir un organismo AUVE autónomo, estable, independiente, sólido y significativo que actúe como un componente esencial de consulta obligada en cualquier mesa de decisión.
Entrevista en profundidad a Mikel Agirregabiria, Presidente de AUVE, por Gustavo Franco, organizador del EV Data Day 2022 en La Nave