William James Sidis según James Thurber en The New Yorker
Dirigentes Digitales
Los dirigentes digitales (DD) son distinguibles por su aspecto. Su perdida mirada vidriosa de inteligencia recóndita, inexplorada e ignota, es la característica más destacable. Una expresión facial que explícitamente dice: "de esto que me hablas hoy, tampoco tengo ni la más remota idea". Ello resulta muy tranquilizador para la alta dirección, que reiteradamente los reeligen sin pensárselo dos veces. Sus cerebros son pozos insondables capaces de tragarse cualquier problema, por complejo que sea, con la plena seguridad de que allí nadie logrará desenterrarlo. Los administrados rápidamente advierten que es imposible no ya dialogar, sino incluso responder a semejantes personajes. Al traspasarles una problemática nueva, los DD corroboran su perfecta idiotez mediante una técnica insuperable: hacen un breve resumen de lo que creen haber entendido, que obviamente no tiene nada que ver con lo solicitado, pero con tal convicción y tozudez que obliga a desistir a cualquiera que no reúna la paciencia de Job con la inteligencia de Einstein. Estos "agujeros negros" digieren cualquier dificultad, transmitiendo tranquilidad a sus jefes, que saben que jamás les volverán con temas a resolver relativos a la temática cedida, dado que se encuentra soterrada bajo la plúmbea losa de la estulticia supina e infranqueable.
Los DD son manifiestamente simpáticos. Por su torpeza, claro está. Resultan imposibles de imitar por los humanos lúcidos, porque la insinceridad aparecería. Su tosquedad es patente hasta en su movilidad y motricidad elementales. Caminan con dificultad, pensando: "ahora el pie izquierdo, ahora el derecho, el izquierdo,...". No son multitarea. Si caminan, no mastican chicle, porque acabarían liándose. Aunque de formas muy diversas, sus cabezas mismas ya manifiestan a las claras su cortedad de entendimiento. Ello queda realzado en su rostro con un permanente rictus de sorpresa por las cosas más simples. Son gente que cae bien, nunca "enteradillos que se las saben todas". Siempre son los últimos en enterarse y casi nunca del todo. Son capaces de sorprenderse con cuestiones triviales, porque su coeficiente de inteligencia comparable al de un cachorro les depara alegrías cotidianas. Una fuente inagotable de sorpresa son sus propias responsabilidades: después de años en una dirección pueden continuar con la retahíla de ¡Ah!, pero eso… ¿también es competencia nuestra?
Los DD son gente leal, fiel y, sobre todo, agradecida. Desde lo más profundo de su corazón y desde lo menos dormido de su mente no aciertan a comprender porqué ellos están allí, y no dejan de ponerlo de manifiesto. En su ausencia de malicia, son plenamente sinceros en sus constantes muestras de gratitud e incluso de servilismo ante quien los nombró, que a su vez se siente más seguro en su puesto dada su manifiesta superioridad respecto a sus DD y, como con los demás no tratan, acabar por creerse seres superiores por la referencia con los cretinos que han logrado reunir a su alrededor para darse la justa medida de sus capacidades.
Los DD aceptan cualquier reto y cualquier responsabilidad. En su ausencia absoluta de capacidad para discriminar entre lo justo y lo arbitrario, entre lo debido y lo que no procede, pueden admitir cualquier "marrón" y son los "chivos expiatorios ideales" si las circunstancias lo requieren. Normalmente su torpeza y estupidez les ahorra gran cantidad de enemigos, porque la talla de los adversarios mide a sus oponentes, y es sumamente difícil encontrar enanos espirituales de tal calibre.
Los DD son gente amistosa. El mundo circundante suele ser considerado con la lógica que les aporta la metáfora familiar. La despreocupación que demuestran en su actividad profesional se compensa con su reiterado interés por todos los familiares de sus interlocutores. Si alguien espera que sugieran soluciones o acepten consejos no obtendrá sino buenas palabras sobre cómo criar a los niños. En su área de conocimiento preferida, donde creen haber triunfado,..., por lo menos hasta que sus hijos tienen siete años y comienzan a no poderles seguir ni en sus razonamientos, ni menos aún en sus deberes escolares.
Los DD son felices y transmiten alegría. Jamás se les ve agobiados con problemas o sumergidos en la depresión. Pueden llegar a sentir alguna forma liviana de estrés en su esfuerzo por comprender algo, pero la bienaventurada naturaleza que les guía y les protege, a falta de una racionalidad desarrollada, pronto les hace desistir en su intento de superar su propio umbral de discernimiento del entorno más elemental.
Los DD son prudentes y fiables. Prefieren las soluciones convencionales, porque barruntan que podrán alcanzar a entenderlas de algún modo. Para apartar los métodos innovadores suelen recurrir a un par de aforismos de entre la media docena de refranes que conocen y que suele constituir todo su bagaje cultural. "Primero organizar y luego informatizar", por ejemplo, pueden llevar diciéndolo desde hace veinte años, y seguir utilizándolo sin muestras de desgaste. Con técnicas de dilación encadenadas suelen hurtarse de cometer errores, y raramente se equivocan porque nunca deciden nada y menos por sí mismos.
Los DD son polivalentes. Dado que no valen para nada y que ya han estado ocupando otra plaza de responsabilidad durante lustros, igualmente son trasladables a cualquier otro puesto sin riesgo alguno de que lo hagan peor. Su inoperancia universal les valida para ocupar cualquier destino sin detrimento de eficacia, habida cuenta de que siempre parten del grado ínfimo.
Los DD son grandes “solucionadores” de problemas, porque cuentan con una habilidad difícilmente localizable en los otros mortales: No sólo pueden "pudrir" cualquier temática, sino que incluso llegan a olvidarse enteramente de su existencia, con lo cual no apesadumbran a quien los nominó con las contrariedades inevitables que las resoluciones de problemas suelen requerir. Generalmente los mismos jefazos llegan a extraviar por completo el problema, e incluso los afectados acaban comprendiendo que no se ocupará de su asunto el DD, dado que ya estará en vías de olvidarse del siguiente tema. Su velocidad de tratamiento de conflictos es, por lo tanto, muy elevado, dirigiéndolos primero al congelador y luego a la papelera.
Los DD crean equipos fuertemente compenetrados. Sus subordinados alcanzan un mayor nivel de integración que bajo la batuta de directores responsables, debido a que deben defenderse de la obtusidad del directivo digital. Además, y por regla general, los DD promueven un "pelotilla manducón", género poco catalogado pero reconocible porque gratuita y desinteresadamente asume competencias que no le corresponden, con el único ropaje de la complacencia del DD quien delega en él gran parte de la gestión que nunca ha comprendido ni llegará a comprender. El resquemor común y generalizado hacia el mandón más que hacia el propio DD, y el esfuerzo de apechugar con el caos provocado, actúa como aglutinador de los subalternos, llegándose a crear un clima jovial y lúdico ante el desconcierto del desbarajuste cotidiano.
Los DD son perdurables y dejan huella de su desatinada gestión. Su contrastada ineficacia les asegura una vida profesional dilatada y su ausencia total de resultados les reporta un recuerdo imborrable entre sus apesadumbrados subordinados, e incluso entre sus pacientes y desesperados administrados. Su actuación monolítica, sin fisuras ni alteraciones, sin estar sometidas a vaivenes, dado su inmovilismo mental incapaz de mudar un criterio propio porque nunca existió ni podría existir, deja de ellos una memoria nada borrosa y aunque su mandato resulte corto, para sus sufridores siempre les habrá parecido una eternidad.
Los DD son pacientes y complacientes con sus subordinados. Siempre les dedican tiempo y parecen intentar descifrar sus reivindicaciones. Con una parsimonia desmedida que perdura hasta que los subalternos comprenden que en aquella mollera abstrusa nunca penetrará la luz del conocimiento, los DD mantienen su máximo esfuerzo de comprensión del que son capaces para intentar entender a aquellos extraños seres que también trabajan en la misma oficina, pero cuyos necesidades e intereses (y no digamos los de los administrados o lejanos clientes) resultarán para siempre completamente velados para los pusilánimes DD, quienes se deben en cuerpo y alma a servir a quien graciosamente los nombró.
Serendipias en ciencia y tecnología,...
Lo contrario de la serendipia es la burbuja de filtro, como en Google o Facebook y cuyos ejemplos antítesis de lo casual os animamos a leer en... la misma Wikipedia. Volviendo a la Wikipedia enumeremos algunos casos de serendipia en ciencia ("la poesía de la realidad") como los siguientes, y eso que no recoge otras historias tan célebres como los "descubrimientos" de la manzana de Isaac Newton, Luigi Galvani y la electricidad animal, la dinamita por Alfred Nobel, la radioactividad por Antoine Henry Bequerel,...:
- El principio de Arquímedes fue descubierto al introducirse en una bañera y observar cómo su cuerpo desplazaba una masa de agua equivalente al volumen sumergido. Salió desnudo a la calle gritando la famosa palabra: ¡eureka!. De ahí deriva el método heurístico,...
- Louis Pasteur destacó la importancia de la observación acompañada de ingenio en la ciencia: « Dans le champ de l'observation, le hasard ne favorise que les esprits préparés » (« En el campo de la observación el azar solamente favorece a los espíritus preparados »).
- La aplicación del sildenafilo (Viagra) como fármaco contra la disfunción eréctil se descubrió al comprobar que los sujetos varones que probaban el fármaco no devolvían el producto sobrante.
- Según Umberto Eco, la llegada de Colón a América sería una serendipia.
- A mediados del siglo XIX, se intentó buscar un material para sustituir el marfil de las bolas de billar. En 1870, John Wesley Hyatt, un inventor de Nueva Jersey, estaba prensando una mezcla de serrín y papel con cola, porque creía que así conseguiría el nuevo material. Pero se cortó un dedo, y fue a su botiquín. Sin querer, volcó un frasco de colodión (nitrato de celulosa disuelto en éter y alcohol). Esto provocó que quedara en su estantería una capa de nitrocelulosa. Al verla, Hyatt se dio cuenta de que este compuesto uniría mejor su mezcla de serrín y papel, en lugar de la cola. De este modo se inventó el celuloide.
- En 1922, Alexander Fleming estaba analizando un cultivo de bacterias, cuando se le contaminó una placa de bacterias con un hongo. Más tarde descubriría que alrededor de ese hongo no crecían las bacterias e imaginó que ahí había algo que las mataba. Aunque él no fue capaz de aislarla, ese episodio dio inicio al descubrimiento de la penicilina.
- El químico Friedrich Kekulé llevaba mucho tiempo intentando encontrar la huidiza estructura de la molécula de benceno. Simplemente, no se conocía una estructura de seis carbonos que tuviera las propiedades químicas que exhibía. Según cuenta él mismo en sus memorias, una tarde, mientras volvía a casa en autobús, se quedó dormido. Comenzó a soñar con átomos que danzaban y chocaban entre ellos. Varios átomos se unieron, formando una serpiente que hacía eses. De repente, la serpiente se mordió la cola y Kekulé despertó. A nadie se le había ocurrido hasta ese momento que pudiera tratarse de un compuesto cíclico.
- Las famosísimas notas post-it surgieron tras un olvido de un operario, que no añadió un componente de un pegamento en la fábrica de 3M. Toda la partida de pegamento se apartó y guardó, pues era demasiado valioso como para tirarlo aunque apenas tenía poder adhesivo. Uno de los ingenieros de la empresa, hombre devoto, estaba harto de meter papelitos en su libro de salmos para marcar las canciones cuando iba a la iglesia. Los papelitos no hacían más que caerse. Pensó que sería ideal tener hojas con un poco de pegamento que no fuera demasiado fuerte y que resistiera ser pegado y despegado muchas veces. La vieja partida de pegamento malogrado acudió a su mente. Habían nacido las notas post-it.
- Niels Bohr llevaba mucho tiempo trabajando en la configuración del átomo. Tuvo un sueño en el cual vio un posible modelo de dicha configuración, y al despertar, lo dibujó en un papel, sin darle mucha importancia. Poco tiempo después, volvió a ese papel y se dio cuenta de que realmente había hallado la estructura del átomo.
- El doctor Albert Hofmann descubrió accidentalmente una de las drogas alucinógenas más poderosas, el LSD (ácido lisérgico dietilamida). Según relata en su libro LSD - Mein Sorgenkind, en el curso de su investigación sobre los derivados del ácido lisérgico obtuvo el LSD-25, el cual se demostró como poco interesante desde el punto de vista farmacológico, por lo que se dejó de investigar sobre él. Solo cinco años más tarde, y debido a que, sin motivo aparente, no podía olvidarse de aquella sustancia, volvió a sintetizarla para una ulterior investigación, lo que era muy excepcional al haber sido ya inicialmente descartada. Cuando procedía a su cristalización se sintió afectado por una mezcla de excitación y mareo, viéndose forzado a abandonar el trabajo en el laboratorio. Presumiblemente, a pesar de sus precauciones, una mínima cantidad de LSD tocó la punta de sus dedos y fue absorbida por su piel. Ya en su casa, despierto, pero en un estado de ensoñación, percibió una serie interminable de fantásticas imágenes con intensos y caleidoscópicos juegos de formas y colores, que no se desvaneció hasta pasadas unas dos horas.
- El politetrafluoretileno (más conocido por su nombre comercial Teflón®) fue descubierto en 1938, mientras el doctor Roy J. Plunkett trabajaba en el desarrollo de sustancias refrigerantes y debido a un mal funcionamiento durante sus experimentos realizó el hallazgo.
- Osamu Shimomura relata que logró cristalizar la enzima luciferasa al usar ácido clorhídrico accidentalmente porque estaba cansado. Tiempo después mientras estaba reflexionando en un bote en Friday Harbor recordó ese momento y logró aislar el compuesto bioluminiscente de Aequorea victoria lo que lo llevó al descubrimiento y desarrollo de la proteína verde fluorescenteGFP, por lo que recibió el premio Nobel en 2008.
- El químico francés Édouard Bénédictus ideó en 1903 el vidrio laminado, tras observar cómo un frasco de cristal que contenía los restos de una solución de celuloide, no se rompió tras caérsele accidentalmente al suelo.
Premios Limonada
Hoy mismo, Roberto Cacho (músico, poeta y loco) y mi colega en Politika 2.0 ha decidido otorgar el Premio Limonada a blog.agirregabiria.net. Este Premio que nació hace tiempo, llegó a Roberto a través de Arkimia. También nos ha llegado por vía de Josu Orbe, Saski-Naski, a quien se lo agradecemos igualmente.Lo más ilusionante del meme de Roberto, y que se agradece en este momento de críticas 1.0, han sido las razones expuestas que han llevado a titular nuestro (de todos quienes lo leemos, escribimos o comentamos) como "blog honestidad". Los inmerecido motivos aducidos son: "Premio “honestidad” para el blog de Mikel Agirregabiria. El inventor de la políRica y afiliado al PNV se habrá enfrentado a la difícil decisión de optar por el 1.0 de una campaña electoral tradicional y el 2.0 de su polírica (política lírica). Eso, en unas elecciones que podían suponer para su partido político la salida del Gobierno Vasco. Pues bien, la elección inquebrantable de Mikel fue la polírica 2.0, durante la campaña y durante la noche electoral, cuando más fácil es que se te vaya un comentario triunfal o un reproche. Además, en una campaña electoral en la que la blogosfera más comprometida con los partidos políticos hemos pecado mucho de 1.0, e incluso de 0.5. Nada de eso en el blog o en el twitter de Mikel: todo lírica, conversación y encuentro. Ni siquiera le tentó la polépica (política épica) cuando le señalaron con el dedo (bueno, con las flechas). En resumen, una persona honesta en la que se puede confiar. Nos veremos pronto en PK20, Mikel". Las normas del premio, que trataremos de cumplimentar, son:
- Poner el logo del “premio limonada” en el artículo (adjuntado arriba a la derecha).
- Otorgarlo al menos a otros 10 blogs (hecho).
- Enlazar a los nuevos premiados (pendiente).
- Hacerles saber que han recibido este premio mediante un comentario en su blog (pendiente), y
- Esparcir el amor y no olvidarse de enlazar a quien te premió (;-). (cumplido)
Prohibido prohibir
Meter el dedo en la jaula del loro (Zoológico de Barcelona).
Cantar mal y si cree que canta bien, váyase a la puta calle. (Leído en un bar de Donostia).
Arrojar bolsas de basura por las ventanas (Comunidad de Vecinos en Madrid).
Bajar en el ascensor (Facultad universitaria de Sevilla).
Dar de comer al hipopótamo (Zoológico de Madrid).
Entrar descalzo (Restaurante de muchas playas).
Entrar calzado (en muchas piscinas).
Tirar la ceniza en la taza del café, y si piensa hacerlo avísenos antes para servírselo en el cenicero (Aviso en un Restaurante de Tolosa).
Fotografiarse con el guardia (Palacio Real de Madrid).
Que los hombres salgan los jueves desde la 9 de la noche hasta las 2 de la madrugada, para que hagan el trabajo doméstico, mientras sus mujeres salen a divertirse. (Ayuntamiento de Torredonjimeno, en Jaén).
Arrojar escombros o verter desperdicios (solar vacío).
Calentar bocadillos en el microondas del laboratorio (Centro de Investigación de Málaga).
Entrar con comidas o bebidas a la sala de Internet o utilizar el ordenador personal con fines personales (Facultad universitaria de Sevilla).
Sacar la basura antes de las 6:00 a.m. (calle de Bruselas en Madrid).
Orinar en lavabos y duchas (Campo de deportes, El Escorial).
Apagar los cigarrillos en las macetas (Terraza de un bar, en la Costa del Sol de Málaga).
Jugar al fútbol en pasillos y galerías (Clínica privada en Madrid).
Montar esta yegua (Escuela de Equitación de Sevilla).
Hablar español en el recreo (Colegio Inglés de Madrid).
Entrar con casco (En el comedor de una mina de Aznalcóllar).
Entrar sin casco (en la misma mina).
Entrar a caballo (Urbanización de Alcalá de Guadaíra. Sevilla).
Rezar en voz alta (Parroquia burgalesa).
Sonarse los mocos sin pañuelo (Colegio segoviano).
Sobar los cuadros (Galería de arte en Teruel).
Morirse, por falta de espacio en el cementerio (Ayuntamiento de Lanjarón, Granada)
Preguntar si Hemingway venía a tomar cerveza aquí (En un Bar próximo al Arco de Cuchilleros de Madrid).
Hacer aguas mayores y menores en esta calle (Peñafiel, Valladolid).
Cagarse en Dios en este pueblo (Cenicero, La Rioja).
Preguntar por La Dolores (Estación de Autobuses de Calatayud).
Contar chistes (Sala de espera de un cementerio).
Sentarse en las camas vacías, y en las ocupadas se ruega no hacerlo sobre las enfermeras (Hospital Materno-Infantil de Málaga).
Sacudir alfombras en los balcones (Ayuntamiento de Marchamalo, en Guadalajara)
Tender la ropa sin centrifugar (en el mismo lugar).
Tocar al toro y a Jesulín (Plaza de toros con torero y toro simulados. Aguadulce, Sevilla).
Informar por teléfono del estado de los pacientes (Hospital del Aire en Madrid).
Ponerse enfermo los fines de semana a partir del viernes a las 3 de la tarde, por falta de personal médico. (Ayuntamiento de Zagra en Granada).
Subir en el ascensor a los niños menores de 14 años, sin ir acompañados por un adulto (Comunidad de vecinos. Madrid).
Hacer publicidad de sus servicios entre las víctimas apenas se ha producido el accidente (Estatuto Gral. de la Abogacía Española).
Utilizar la vía de frenado de emergencia, excepto en casos de emergencia (Autovía Sevilla-Málaga).
Salir a la calle, si eres menor de 16 años, después de las 11 de la noche (Ayto. de Agüimes. Gran Canaria).
Hacer fiestas en casas particulares y garajes (Ayto. de Villanueva del Río y Minas. Sevilla).
Aparcar en la calle durante la Semana Santa (Sevilla - España).
Que los niños toquen los libros (En una papelería de Dos Hermanas - Sevilla).
Apostar portando armas u otros objetos que puedan utilizarse como tales (Hipódromo de Dos Hermanas - Sevilla).
Pasar, excepto si es al Palacio de la Zarzuela (Carretera de acceso al Palacio de la Zarzuela. Madrid).
Escupir, eructar o tirarse pedos (Casino Recreativo e Instructivo de Amposta)
El paso a los que vienen a tirarse en parapente. (Sendero en la provincia de Guadalajara - España).
Asistir con vestimenta playera (bikinis, pareos, chanclas) a las clases. (Instituto de San Fernando, en Cádiz).
Escupir, por respeto a este lugar sagrado (Iglesia de Nª Sra. de la Encina, Patrona del Bierzo, en Ponferrada, León).
Vidas ejemplares... de políticos
"...cuando estás orgulloso de mirar a los ojos a la gente de tu piso que ven que sigues viviendo en el mismo sitio; cuando saludas al panadero; cuando saludas al que te vende el periódico..."— Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea) 22 de mayo de 2018
Este es el problema, no el chalet. https://t.co/RAg3Xq7baf
- El poder máximo se concentra en una pareja (líder y portavoz) que cohabita, y se advierte un presidencialismo aunque esté acotado por las consultas,... que también se pueden "influir" y si no que se lo pregunten al PSOE y su OTAN. Por cierto, apuesto porque la consulta interna se ganará holgadamente.
- El personalismo del líder supremo (Pablo Iglesias) es demasiado arrollador en un partido que busca fórmulas innovadoras. Por su condición de estar en política y en el gobierno mucho más tiempo, el PP y su designio digital (a dedo) es más inconcebible en la Europa del siglo XXI, pero Podemos debiera dar juego a más banquillo.
Es el mercado, amigo pic.twitter.com/4so0n59F1S— Jot Down Magazine (@JotDownSpain) 22 de mayo de 2018
Parásitos: Metáfora de la desigualdad en el siglo XXI
Parásitos es la obra maestra de Bong Joon-ho que redefinió el cine contemporáneo y que recientemente hemos podido ver -y aún se puede- en RTVEplay. En 2019, el cine mundial fue sacudido por una película surcoreana que trascendió todas las barreras culturales y lingüísticas para convertirse en un fenómeno global. "Parásitos" (Gisaengchung) no sólo conquistó taquillas internacionales, sino que hizo historia al convertirse en la primera película en idioma no inglés en ganar el Oscar a Mejor Película, además de llevarse los galardones a Mejor Director, Mejor Guión Original y Mejor Película Internacional.
El visionario detrás de la cámara. Bong Joon-ho, el cerebro creativo detrás de esta obra maestra, es un director que ha sabido fusionar géneros con una maestría excepcional a lo largo de su carrera. Con películas previas como "Memories of Murder" y "Snowpiercer", Bong había demostrado su capacidad para abordar temáticas sociales complejas a través de narrativas cinematográficas innovadoras. En "Parásitos", alcanza su cénit artístico, creando una sátira social que funciona simultáneamente como thriller, comedia negra y drama familiar.
El director coreano pasó años perfeccionando el guión junto a Han Jin-won, su colaborador habitual. Ambos construyeron meticulosamente cada giro argumental, cada metáfora visual y cada línea de diálogo para crear una experiencia cinematográfica que recompensa múltiples visionados. La precisión milimétrica de Bong en la dirección se evidencia en cada encuadre, donde nada es casual y todo comunica.
Un elenco impecable. El reparto de "Parásitos" ofrece interpretaciones memorables que elevan el material ya excepcional. Song Kang-ho, actor fetiche de Bong Joon-ho, encarna al padre de la familia Kim con una mezcla perfecta de simpatía, astucia y desesperación. Lee Sun-kyun y Cho Yeo-jeong dan vida a los Park, la familia adinerada, con una naturalidad que hace creíbles sus privilegios inconscientes.
Choi Woo-shik y Park So-dam, como los hijos de los Kim, aportan juventud y ambición a sus personajes, mientras que Jang Hye-jin completa el núcleo familiar con una actuación llena de matices. Cada actor comprende la dualidad de sus roles: son a la vez víctimas y victimarios en un sistema que los supera.
Sinopsis: Una infiltración con consecuencias. La trama sigue a la familia Kim, que vive en un sótano precario en los suburbios de Seúl, sobreviviendo con trabajos esporádicos. Cuando el hijo consigue un puesto como tutor de inglés en la acaudalada familia Park, ve una oportunidad. Uno a uno, los Kim logran infiltrarse en el hogar de los Park, haciéndose pasar por profesionales sin relación entre sí: tutora de arte, chofer y ama de llaves.
Lo que comienza como una comedia de enredos sobre el ingenio de los desposeídos se transforma gradualmente en algo mucho más oscuro y perturbador. La llegada de un elemento inesperado desencadena una escalada de tensión que culmina en un clímax devastador, donde las divisiones de clase y las aspiraciones imposibles explotan con violencia catártica.
Valoración: Cine con mayúsculas. "Parásitos" es un triunfo absoluto del cine como arte y como vehículo de crítica social. Bong Joon-ho no señala con dedo acusador a villanos específicos, sino que expone un sistema que deshumaniza a todos sus participantes. La metáfora arquitectónica de la película —las escaleras que suben y bajan, los espacios sobre y bajo tierra— es tan elocuente como devastadora.
La dirección técnica es impecable: la fotografía de Hong Kyung-pyo juega magistralmente con la luz y las sombras para subrayar las divisiones sociales, mientras que la banda sonora de Jung Jae-il alterna entre lo juguetón y lo ominoso. El diseño de producción crea dos mundos paralelos completamente creíbles y contrastantes.
Lo más brillante de "Parásitos" es su capacidad para funcionar en múltiples niveles. Es entretenimiento puro, pero también es un espejo despiadado de las sociedades capitalistas contemporáneas. No ofrece soluciones fáciles ni consuelos; simplemente presenta la realidad del abismo de clase con honestidad brutal.
¿Por qué "Parásitos" cambió el cine para siempre? 🎭🇰🇷 https://t.co/eK20CchtHY
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) January 26, 2026
No es solo un thriller; es una disección brutal de la lucha de clases que todos deberíamos analizar. Bong Joon-ho no solo dirige, dicta una cátedra de sociología visual. 🧵👇
1️⃣ La Geometría Social: En… pic.twitter.com/MCSTnae6ty
Historias del tatarabuelo Ezequiel contadas a sus tataranietos

Estos días de vacaciones estivales con los tres nietos es un momento impagable para que al aitxitxe (abuelo) me pidan, una y otra vez, que les cuente -exactamente como siempre, palabra a palabra-, cómo era su tatarabuelo Ezequiel Aguirregabiria Usabiaga.
El gigantesco tatarabuelo Ezequiel ocupaba siempre dos banquetas para sentarse, su chaqueta o kaiku vasco era enorme,... También era célebre cuando compró kilos y kilos de carne de ballena que llegó al Mercado de la Rivera y, tras probarla solamente él, hizo que la tirasen a la basura sin que nadie más pudiera catarla,...La historia que más les gusta era la de cómo su tatarabuelo Ezequiel nos llevaba a todos sus nietos varones y mayores (Jesús Jaime, Juan Mari, José Miguel -yo, Mikel-, Juan Andrés, Francisco Javier, Iñigo,... de paseo todos los domingos. El inmejorable programa de aquellas mañanas de principios de los años '60 siempre era el mismo:
- Primero, a ver una película en el cine Actualidades, de la calle Buenos Aires, 9, de Bilbao.
- Segundo, a comer barquillos y andar en bicicletas alquiladas en el kiosko del Parque de Doña Casilda.
Esto les hace mucha gracia a mis nietos, porque ya entienden que yo no he heredado el poder de convocatoria de mi aitite Ezequiel cuando les llamo y les pido que se reúnan conmigo para recogernos en casa.
Androcles, el cuento de la gratitud
Consejos de un funcionario viejo a un gobierno nuevo
Diez consejos a quienes ocupan, temporalmente, la dirección política del funcionariado, estable, para tratar de resolver los temas públicos de una sociedad moderna en plena crisis de transformación:- "Jamás te olvides que estás para servir a quienes te han elegido,... y a todos los demás. No trates de salvar, ni siquiera de cambiar, el mundo (eso no lo espera nadie); basta con mejorar algunos aspectos decisivos del mismo en el área y en la escala que te correspondan".
- "Cuando subas por una escalera recuerda con quienes te cruzas, porque te los volverás a encontrar cuando desciendas. El responsable de un Departamento o de una tarea depende de sus colaboradores y del electorado, mucho más que en sentido recíproco".
- "No entiendas que la verdadera oposición es el funcionariado: Simplemente ellos estaban allí antes, acumulan mucha experiencia (y alguna inercia... que no siempre es negativa) y ya han visto tropezar a otros políticos muchas veces con obstáculos parecidos. Hazles copartícipes de tu visión, trabaja conjuntamente y seréis más eficaces".
- "Desconfía de los funcionarios-corcho que siempre que levantan el dedo para ocuparse de todo sin plantear dificultades: Nunca resuelven nada y te harán perder el tiempo".
- "Escucha a quienes ya lo intentaron antes y comparte con ellos tus argumentos y soluciones, aceptando las modificaciones que recibas si te parecen convenientes".
- "El éxito de la gestión con grandes estructuras y miles de colaboradores depende de saber delegar, marcando líneas, confiando en los equipos establecidos y evaluando los resultados".
- "Evita la concentración de poder y los cuellos de botella en las decisiones. Si la ciudadanía se cuentan por varios millones y el funcionariado por bastantes decenas de miles, quienes resuelven día a día deben ser muchos centenares".
- "Ten siempre presente una perspectiva de medio y largo plazo, conociendo la historia anterior para apuntar hacia un futuro más allá de una o dos legislaturas".
- "Sólo alcanzan un cierto grado de permanencia los sistemas que cuestan cambiar. Lo fácil es modificar los detalles para que el fondo siga inalterado, pero un gobierno se elige para tomar decisiones no triviales que creen un futuro mejor, con medidas que, probablemente, no serán ni evidentes ni populares".
- "Tienes poco tiempo y mucha tarea. Lo importante que exige cuatro años, empiézalo ya; lo urgente pero no relevante, eso puede esperar a una mejor planificación que se coordine con lo fundamental".












