


Make peace… pic.twitter.com/JAwg48tSK6
— Alvin Foo (@alvinfoo) February 26, 2022



Make peace… pic.twitter.com/JAwg48tSK6
— Alvin Foo (@alvinfoo) February 26, 2022

Hasta hace poco, la comunidad internacional se comportaba como un elenco de teatro clásico: cada actor recitaba su parte —soberanía, derechos humanos, resoluciones de la ONU— mientras el público asentía, satisfecho con la apariencia de orden. Hoy ya una mera observación periodística nos conduce a una comprensión sistémica de por qué el 2026 ha certificado el colapso de la retórica liberal. Es el Retorno a la Tebaida Geopolítica, si leemos las noticias con las perspectivas del realismo estructural de Kenneth Waltz y el realismo ofensivo de John Mearsheimer.
Al analizar el panorama global de 2026, la sensación de "desvelo" ante el poder bruto no es una novedad histórica, sino la reconfirmación de las tesis más severas de la ciencia política. El optimismo antropológico que dominó las instituciones tras la Guerra Fría ha sucumbido ante la anarquía sistémica, un concepto central en la obra de Kenneth Waltz. Según esta visión, al no existir un "gobierno de gobiernos" con capacidad coercitiva real, el sistema internacional obliga a los Estados a actuar bajo la lógica de la autoayuda (self-help).
1. La Distribución de Capacidades (Waltz) y el Dilema de Seguridad. Para Kenneth Waltz, el comportamiento de los Estados no depende de su régimen interno (democracia o autocracia), sino de su posición en la estructura del sistema. En 2026, los conflictos en Ucrania y Gaza ilustran perfectamente lo que Waltz denominó el dilema de seguridad: el esfuerzo de un actor por aumentar su seguridad es percibido por otros como una amenaza existencial, desencadenando una espiral de rearmamento y fuerza.
Desde esta perspectiva neorrealista, la "legalidad internacional" nunca fue un regulador autónomo, sino un epifenómeno de la distribución de capacidades. Mientras el poder estuvo unipolarmente concentrado, las reglas parecían sólidas; al volverse el sistema multipolar y fragmentado en 2026, la estructura obliga a los "gigantes" a ignorar la norma para preservar su seguridad relativa.
2. La Tragedia de las Grandes Potencias (Mearsheimer). Si Waltz nos explica por qué el sistema es inestable, John Mearsheimer nos ofrece la clave de la agresividad actual a través de su realismo ofensivo. Para Mearsheimer, las grandes potencias no son meras buscadoras de seguridad (como sugería Waltz), sino maximizadoras de poder. En su visión, la única forma de garantizar la supervivencia en un mundo anárquico es ser el actor más fuerte del sistema.
- Ucrania: De la norma al hecho: la aceleración de la «realpolitik». Siguiendo a Mearsheimer, la expansión de esferas de influencia no es una elección moral, sino un imperativo estructural. El conflicto es la consecuencia trágica de grandes potencias compitiendo por un espacio que ambos consideran vital. La invasión rusa a Ucrania en 2022 ya había exhibido la anulación abierta del principio de no agresión. Sin embargo, la guerra de 2026 —más larga, más destructiva— ha trascendido la lógica de ocupación para instalarse en la lógica de aniquilación de la voluntad política del adversario. Occidente responde con sanciones que, paradójicamente, consolidan bloques económicos alternativos: el rublo-yuan se fortalece, el comercio de materias primas se desdolariza y la «legalidad» se reduce a un capítulo de retórica diplomática. El poder bruto ya no necesita justificarse; basta con imponer un fait accompli y esperar que el cansancio lo legitime.
- Gaza: la humanitarización del cinismo. En Gaza, el derecho internacional humanitario se ha vuelto un acompañamiento ornamental de los comunicados de prensa. El principio de proporcionalidad se mide en días de titulares, no en vidas salvadas. Cuando los hospitales se convierten en objetivos militares y la ayuda exterior es filtrada por algoritmos de seguridad, la comunidad internacional descubre que el veto en el Consejo de Seguridad funciona como un interruptor de legalidad: basta con pulsarlo para que desaparezca. El poder bruto ya no oculta su rostro; lo transmite en streaming y lo monetiza como contenido.
La Economía como Proyección de la Fuerza. En 2026, la distinción entre low politics (economía) y high politics (seguridad) ha desaparecido. Mearsheimer sostiene que el poder económico es solo un medio para obtener poder militar. La formación de bloques económicos cerrados y el uso de sanciones como armas de guerra no son fallos del mercado, sino la demostración de que la riqueza es, ante todo, potencia latente. Los gigantes ya no compiten por el bienestar global, sino por la capacidad de producir los medios de coacción necesarios para dominar la próxima década.
Pedagogía y Ética: El Desafío de la "Realpolitik". Este escenario impone una revisión ética y educativa profunda. Si aceptamos las premisas de Waltz y Mearsheimer, ¿qué espacio queda para la educación en valores?
- Educación Crítica vs. Idealismo: La pedagogía del 2026 debe transitar hacia una "alfabetización en el realismo". No se trata de validar la violencia, sino de entender las leyes de hierro del poder para que la ciudadanía no sea presa de la propaganda. Como advertía Mearsheimer, las potencias a menudo usan un lenguaje liberal para camuflar objetivos realistas.
- Ética de la Responsabilidad: Frente a la ética de la convicción (que se limita a los grandes principios), 2026 exige una ética de la responsabilidad weberiana: actuar comprendiendo las consecuencias y las limitaciones impuestas por la fuerza bruta.
El Fin de la Minoría de Edad Internacional. En definitiva, 2026 ha sido el año en que la comunidad internacional ha alcanzado una amarga madurez. Hemos descubierto que el "teatro de la democracia" era una tregua temporal en la eterna competencia por el poder. Al leer a los clásicos del realismo estructural, comprendemos que el telón no se ha caído por accidente; se ha desgarrado por el peso de la realidad material. El desafío actual de la ética y la educación política es construir un nuevo humanismo que, reconociendo la primacía de la fuerza, sea capaz de encontrar mecanismos de equilibrio que eviten la conflagración total.
¡Despierta, mundo! 🌍💥 En 2026, el PODER BRUTO ha desnudado al Derecho Internacional. Ya no es teatro: la fuerza militar y económica de los gigantes impone su ley sobre Ucrania, Gaza y Venezuela. ¿Democracia? Una ilusión colapsada. https://t.co/vTxYpOP5WY
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) January 5, 2026
Como explica Kenneth… pic.twitter.com/ga0LMPlWlq
Quizá sea uno de los momentos más poderosos del cine. Lamentablemente está de rabiosa actualidad. pic.twitter.com/9eF6cXRKmB
— Noa Gresiva (@NoaGresiva) January 4, 2026
🙈 Gary Kasparov, el genio del ajedrez, campeón del mundo.
— Amura (@AmurasAmura) March 5, 2022
Ruso y muy Ruso, te explica quien en Putin. 🤷♂️
Prestar atención
pic.twitter.com/3OrCHVq7Qt
Europa parece vivir, infantilmente, como en el cuento de los 3 cerditos
— ¶Brubeiquer Tampm •🇪🇸🇺🇦 (@brubeiquer) March 5, 2022
Aquí nadie cree q llegara el lobo y nos dedicamos a la autocomplacencia
Pero la realidad no tiene un final feliz como los cuentos para niños
La historia lleva demostrándolo siemprehttps://t.co/wFMaW9yhgJ
Bill Maher laughed in Garry Kasparov’s face when he said the West needed to better stand up to Putin.
— Pessimists Archive (@PessimistsArc) March 4, 2022
Bill Maher: “Wake me up when they invade Poland” (2015) @Kasparov63 called everything happening now, then. In his book: https://t.co/2UorhKbsq5 pic.twitter.com/JxQEGqapra
Releer aquel libro en 2022 es una experiencia inquietante. Si ahora Kaspárov advierte que “el mejor predictor del comportamiento futuro es el comportamiento pasado”, otra vez se está repitiendo a sí mismo. Escribió en 2015: "Sin una estrategia orientadora a la que atenerse, las democracias pierden ante las dictaduras oportunistas que pueden actuar con más rapidez y sin equilibrio de poderes o personas a las que rendir cuentas. No podemos esperar a actuar hasta que la catástrofe ya esté en marcha.
Since I answered so many of the questions I'm getting today on Putin and Ukraine, and more, in my book Winter Is Coming, I'm pinning it. I hoped it would be history by now, but thanks to Putin and free world apathy, it's still current events. https://t.co/CygciuJkQg pic.twitter.com/T2TfnizP9Q
— Garry Kasparov (@Kasparov63) February 24, 2022
Esta actitud estilo “despiértenme cuando invadan Polonia” fue tonta en 1938 y es aun más tonta en 2015 porque contamos, para educarnos, con la lección de septiembre de 1939 —cuando Polonia fue invadida— y los seis años espantosos que siguieron. Al menos [el primer ministro británico Neville] Chamberlain no disponía entonces de un libro de historia que le contara lo que se avecinaba.
El primer convoy con refugiados ha llegado a su destino final y todo ha ido bien. Apoyando a Nova Vida y Amme para transportar mujeres y niños de Varsovia a Valencia. 6,000km ida y vuelta.
— Tesla Para Todos (@TeslaParaTodos) March 16, 2022
Con apoyo de @EasyChargerES @ClubTeslaES y muchos particulares pic.twitter.com/JWxRAw9kW6

"Daría cualquier cosa por poder lavar su pelo, peinárselo y acaricialo"— Principia Marsupia (@pmarsupia) marzo 6, 2016
Nour, su madre pic.twitter.com/xFuLqWMzWv
Escapar de una guerra, jugartela en el Mediterráneo.. y q te gaseen en frontera Grecia-Macedonia (L. Gouliamaki/AFP) pic.twitter.com/idKi4IKEcs— Principia Marsupia (@pmarsupia) febrero 29, 2016