Escribir es…
10 pasos para convertirse en un mejor escritor
- Escribir.
- Escribir más.
- Escribir aún más.
- Escribir aún más que eso.
- Escribir cuando no quieras hacerlo.
- Escribir cuando quieras hacerlo.
- Escribir cuando tengas algo que decir.
- Escribir cuando no tengas nada que decir.
- Escribir cada día.
- Seguir escribiendo.
Vía: Copyblogger.

Plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro
Plantar un árbol representa el vínculo con la tierra y el futuro. Es un acto de esperanza: el árbol que se planta hoy probablemente dará sombra o frutos a otras personas en el mañana (en la imagen un roble recién plantado). También simboliza:
- Cuidado y paciencia: El árbol no crece de inmediato, necesita tiempo, atención y condiciones favorables, como nuestras metas o relaciones.
- Conexión con la naturaleza: Nos recuerda que somos parte de un ecosistema y que nuestras acciones tienen consecuencias en el entorno.
- Legado silencioso: Un árbol puede durar generaciones. Plantarlo es una forma de dejar algo que continúe viviendo más allá de nosotros.
Tener un hijo se refiere, más que a la reproducción biológica, a la creación y transmisión de vida, valores y cultura. Simboliza:
- Continuidad de la especie y del linaje humano.
- Responsabilidad profunda: Criar a un hijo implica compromiso, educación y amor.
- Inmortalidad simbólica: A través de los hijos, una parte de nosotros (genes, ideas, enseñanzas) sigue adelante.
- Creación de futuro: Aportamos al mundo no solo una vida nueva, sino potencialmente una mejor sociedad si educamos bien
Escribir un libro representa la expresión del pensamiento, la creatividad y la trascendencia intelectual. No necesariamente se refiere a una obra literaria formal, sino a dejar huella con nuestras ideas, experiencias o conocimientos. Simboliza:
- Construcción de identidad: Al escribir, reflexionamos sobre quiénes somos.
- Comunicación con el mundo: El libro es una forma de diálogo entre autor y lector, incluso a través del tiempo.
- Permanencia en la memoria colectiva: Las palabras pueden sobrevivirnos, influyendo a otros mucho después de nuestra partida.
La conexión de los tres actos. El legado de los tres gestos —plantar, procrear y escribir— son formas distintas de trascendencia, tanto en lo físico como en lo simbólico. Mientras el árbol se relaciona con la naturaleza, el hijo con la continuidad biológica y afectiva, y el libro con la mente y la cultura, los tres comparten una raíz: el deseo humano de perdurar, de contribuir, de dejar huella.
Juntos, proponen una vida equilibrada entre lo natural, lo humano y lo intelectual. Invitan a vivir con sentido, responsabilidad y propósito.
Hoy en día la cita clásica se transforma en "cuidar un cactus, atender a un sobrino y escribir en Instagram", pero prefiero "plantar árboles, tener hijos y nietos y escribir libros".
Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro es fácil. Lo difícil es criar un niño, regar el árbol y que alguien lea el libro.
— Iragartze Klara (@iragartzeklara) June 16, 2021
#tenerhijo #plantar #escribir https://t.co/v4wINWSbTH #leoescuchate pic.twitter.com/RpSZo8ufBd
La sencillez genera un éxito duradero: Caso BiC

- En 1961 la bola de acero inoxidable fue reemplazada por una más resistente de carburo de tungsteno que está vitrificada por calor.
- Desde 1991 se añadió al icónico tapón de propileno un agujero con el objetivo de que una persona no se ahogue si por descuido lo traga.
How This Pen Changed The World #BIC https://t.co/1L9odlZMTf a través de @YouTube
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 12, 2024
On this #BallpointPenDay, we are celebrating our iconic Cristal pen, introduced in 1950, with its latest evolution: the BIC Cristal Re'New. This new version, available in Europe, is metallic, refillable and one you will want to hold on to for years to come. pic.twitter.com/W1aXSvF959
— BIC (@BICGroup) June 10, 2021
¿Qué aporta escribir un blog?
Procede de "La arenga del blogger".
- Un ejercicio de constancia y memoria de lo cotidiano. Pasamos los años es un diario que se puede consultar.
- Un reto de aprender algo nuevo, entenderlo y compartirlo con quienes, pocos o poquísimos, que tienen la amabilidad de leernos.
- Una oportunidad de conocer nuevos conceptos, nuevas temáticas, nuevas causas que apoyar o difundir.
- Reconectar y mantener el contacto con viejas y nuevas amistades, con quienes recorrimos una parte del camino en común y cuyas singladuras nos llevan a encontrarnos una vez más.
- Recuperar un relativo equilibrio entre lo que recibimos y lo que aportamos al ecosistema de las ideas y de las noticias, casi un contrapoder.
- Una visibilidad para, ocasionalmente, participar en medios convencionales (TV, Radio Euskadi ahora y antes en Canal Euskadi, EITB,...), prensa,...
- Finalmente, para quienes hemos sido, y siempre seremos, docentes, un blog es la lección diaria que nos gustaría trasladar y compartir con nuestros allegados, familiares y amigos.
Retomamos el blog, tras una estancia de nietos
Escribir exige silencio, concentración, mucha lectura de temas innovadores y una cierta soledad productiva. Las vacaciones familiares, en cambio, están hechas de ruido, interrupciones felices y presencia constante. Cuando un nieto reclama atención —para un baño en la playa, un cuento antes de la siesta, una partida de ajedrez improvisada— la escritura pierde, y gana la vida. No es una derrota: es una jerarquía de prioridades que el verano nos obliga a hacer explícita.
Hay, sin embargo, una compensación intelectual en esta tensión. Las vacaciones con nietos son también una fuente inagotable de materia prima narrativa. Las relaciones intergeneracionales —el modo en que los abuelos transmiten valores, curiosidad y memoria a las nuevas generaciones— constituyen uno de los temas más fértiles para quien reflexiona sobre educación, tecnología y familia. Cada verano compartido con nietos deja anécdotas, preguntas y aprendizajes que, tarde o temprano, encontrarán su lugar en el blog, aunque sea con retraso.
La clave quizás no esté en escribir más durante el verano, sino en observar mejor. Tomar notas mentales, fotografiar momentos, dejar que las ideas maduren sin la presión de publicar de inmediato. El blog puede esperar unas semanas; la infancia de los nietos, no. Septiembre siempre trae tiempo para transformar en palabras lo que julio y agosto regalaron en experiencia. Al final, esta incompatibilidad estacional entre crianza compartida y escritura no es ningún problema a resolver, sino un ritmo natural que conviene aceptar con serenidad.
Horas y horas de diversión garantizadas, mientras lo preparas, limpias y montas. Luego puede que los #nietos lo utilicen algunos minutos. Recomendable cama elástica o saltador. pic.twitter.com/3dbD29DeSL
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) July 9, 2026
Nancie Atwell, la mejor profesora del mundo por hacer lector a su alumnado
La Fundación Varkey, impulsora de este premio al que se presentaron 5.000 aspirantes de todo el mundo, cree que Atwell «representa todo lo que hace a alguien ser un excelente maestro» por su «constante innovación en sus más de 40 años de enseñanza, tratando de formar ciudadanos del mundo en el aula» y por ser «un modelo en el campo de la educación». Su trabajo, subraya la fundación, beneficia «no sólo a sus estudiantes, sino también a otros maestros, a su comunidad y al mundo». «He aprendido y sigo aprendiendo cómo hacer que una escuela sea un lugar de felicidad y sabiduría para mis estudiantes y para mí», dijo Nancie Atwell durante su discurso de aceptación del premio.
El secreto, dice, es dejar que el niño elija los libros que quiere leer y los temas sobre los que quiere escribir.
«Cada año, mis alumnos de séptimo y octavo grado eligen y leen entre 30 y 100 títulos. Devoran los libros porque la biblioteca de la clase está llena de historias interesantes de escritores serios, porque tienen tiempo para leer en el colegio, porque esperan poder leer cada noche en su casa y porque 35 años de experiencia me han enseñado que mi trabajo es leer, disfrutar y recomendar literatura para jóvenes a los jóvenes a los que enseño», explicaba la propia Nancie en un artículo en 2010.Es un objetivo «posible» convertir a los escolares en lectores, asegura. Leer es también el camino para escribir bien, todo un arte que requiere de tiempo, según defiende la fundadora de esta innovadora escuela a la que han acudido más de 600 profesores a lo largo de estos años para aprender métodos de enseñanza más eficaces. En sus talleres de escritura, los estudiantes pueden desarrollar sus propios temas, escribir en distintos géneros, consultar sus borradores con sus maestros y compartir sus ideas. Algunas de las reseñas de los libros que han leído los alumnos del taller se publican en la web del centro y los propios niños confeccionan sus listas de recomendaciones.
La propia Atwell es una autora consagrada, con nueve libros publicados sobre educación. Del más conocido, «In the Middle», ha vendido medio millón de ejemplares y va por su tercera edición. Obra de referencia para los profesores anglosajones, contiene procedimientos detallados, mini lecciones reproducibles, técnicas y estrategias para inculcar la pasión por los libros. «Estoy convencida de que la enseñanza de las artes del lenguaje es una de las grandes carreras: exige tiempo y energía, pero está llena de significado, vale la pena y es interesante».
Citas de Paul Auster
- La escritura puede, ciertamente, ser peligrosa. Peligrosa para el lector -si es lo suficientemente poderosa para cambiar su concepción del mundo- y peligrosa para el escritor.
- Lo real siempre va más allá de lo que podamos imaginar.
- Nuestras vidas realmente no nos pertenecen, pertenecen al mundo, y a pesar de nuestros esfuerzos por darle un sentido a éste, el mundo es un lugar que va más allá de nuestro entendimiento.
- Me alegro de que te alegres de que me alegre de que te alegres.
- La verdadera vida tiene lugar en nuestro interior.
- Estaba ausente incluso estando presente.
- Vivo la vida que es posible para mí.
- Un momento después me sentí lleno de dudas, y al instante siguiente empecé a dudar de aquellas dudas.
- La vida es simultáneamente trágica y cómica, al mismo tiempo absurda y profundamente significativa.
- Hablar verdaderamente con alguien es abrazarlo, y en cuanto cruzamos las primeras palabras tuve la sensación de que habíamos empezado a hacer el amor.
- La experiencia del poema no reside en cada una de sus palabras, sino en la interacción de esas palabras, la música, los silencios, las formas.
- La realidad no existe si no hay imaginación para verla.
- No es que escribir me produzca un gran placer, pero es mucho peor si no lo hago.
- Cada hombre contiene varios hombres en su interior, y la mayoría de nosotros saltamos de uno a otro sin saber jamás quiénes somos.
- Escribir una comedia ayuda a poner las cosas en perspectiva. El mundo ha ido de tragedia en tragedia, de horror en horror, pero los seres humanos seguimos existiendo, enamorándonos y hallando alegría en la vida.
- Hay gente que detesta lo que hago y gente a la que le encanta. No hay nada que pueda hacer yo. Tengo que aceptarlo.
- Para mí, escribir no es una cuestión de libre albedrío, es un acto de supervivencia.
- [...] Un lenguaje de piedras, ya que sabe que a lo largo de la vida una piedra dará lugar a otra piedra para construir una pared y sabe que todas esas piedras edificarán la abrumadora suma de detalles.
- El truco consiste en no decir nada sobre uno mismo de la forma más elegante y sinuosa posible, para hacer reír a la otra persona, para mostrarse ingenioso.
- Nadie puede cruzar la frontera que lo separa del otro por la sencilla razón de que nadie puede tener acceso a sí mismo.
- Éstas son las últimas cosas -escribía ella-. Desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de las que yo he visto, de las que ya no existen; pero dudo que haya tiempo para ello. Ahora todo ocurre tan rápidamente que no puedo seguir el ritmo. No espero que me entiendas.
- Un libro no acabará con la guerra ni podrá alimentar a cien personas, pero puede alimentar las mentes y, a veces, cambiarlas.
- Lo que obliga a leer es cuando sentimos que la obra es necesaria, escrita con una sensación de gran necesidad por parte del escritor de dejar que esa obra saliera a la luz. Hay muchos libros que suenan igual que otros, muchos poemas también. Los autores profesionales, con largas carreras, muchos escriben muy bien, pero no realmente maravilloso. Cuando lees algo maravilloso, todo cambia.
- Cuando acabo un libro, nunca me siento demasiado satisfecho. Pero responde a lo que quería hacer, una vez que conseguí entenderlo, para bien o para mal.
- [...] Toda vida es inexplicable me repetía. Por muchos hechos que cuenten; por muchos datos que se muestren, lo esencial se resiste a ser contado.
- Lo que es importante para mí son los niños pequeños, y lo desesperados que están por oír historias, que les cuenten cuentos todo el rato. Algunos de esos cuentos son muy violentos, y pensamos que eso no es para niños. Pero sí lo es, porque estos cuentos nos dicen que se traten sus miedos, pero de una manera segura.
- Crear personajes no es una acción gratuita, es algo que entraña una responsabilidad, y eso es lo que abordo en la novela. ¿Qué significa dar vida a un ente de ficción? Lo paradójico, creo yo, es que, si el libro que se escribe es bueno, las criaturas imaginarias estén destinadas a tener una vida mucho más larga que la de su creador.
- La literatura es una fuerza en el mundo y no me imagino la vida sin literatura. La vida sin arte es inimaginable, pero como todos saben, cada vez hay menos lectores. Cada vez la literatura tiene que competir con otras formas de ocio. Esto nunca me ha preocupado, porque los libros tienen algo que no tiene la música u otras formas de arte: los libros se leen individualmente. Aunque haya un lector o haya un millón, siempre hay un lector y un libro. Es una relación uno a uno, autor y lector colaborando juntos. Y en cierto sentido, es el único lugar del mundo donde dos extraños pueden conocerse y reunirse en términos de igualdad. La gente habla de la muerte de la literatura, pero yo creo que no se va a producir.
- [...] Yo había saltado desde el borde del acantilado y justo cuando estaba a punto de dar contra el fondo, ocurrió un hecho extraordinario: me enteré de que había gente que me quería. Que le quieran a uno de ese modo lo cambia todo. No disminuye el terror de la caída, pero te da una nueva perspectiva de lo que significa ese terror. Yo había saltado desde el borde y entonces, en el último instante, algo me cogió en el aire. Ese algo es lo que defino como amor. Es la única cosa que puede detener la caída de un hombre, la única cosa lo bastante poderosa como para invalidar las leyes de la gravedad.
- Nos encontramos a nosotros mismos únicamente mirando lo que no somos.
- [...] Descubrió que el verdadero sentido del arte no era crear objetos bellos. Era un método de conocimiento, una forma de penetrar en el mundo y encontrar el sitio que nos corresponde en él, y cualquier cualidad estética que pudiera tener un cuadro determinado no era más que un subproducto casual del esfuerzo de librar esta batalla, de entrar en el corazón de las cosas.
- Teníamos todas las piezas desde el principio, pero nadie supo encajarlas.
- No hay una sola realidad, cabo. Existen múltiples realidades. No hay un único mundo. Sino muchos mundos, y todos discurren en paralelo... Cada mundo es la creación de un individuo.
Escribir es tratar de entender, según Clarice Lispector
Escribir un blog es contar diariamente lo que aprendes, lees, vives o presencias. Y el blog, ese diario, también te muestra lo que has compartido desde hace años. Y compruebo que nunca habíamos citado a Clarice Lispector. Algo imperdonable, que pasamos a corregir.
Clarice Lispector nació el 10 de diciembre de 1920 (coetánea de mi padre) en Chechelnyk, Ucrania, en el seno de una familia judía que huía de la persecución durante la guerra civil rusa. Poco después de su nacimiento, su familia emigró a Brasil, estableciéndose en Recife. Desde joven mostró una gran pasión por la literatura. Se trasladó a Río de Janeiro en su adolescencia, donde estudió Derecho en la Universidad Federal de Río de Janeiro. Sin embargo, su verdadera vocación era la escritura.
En 1943, se casó con Maury Gurgel Valente, un diplomático brasileño, lo que la llevó a vivir en diversos países como Italia, Suiza y Estados Unidos. Durante este tiempo, siguió escribiendo, aunque sentía nostalgia por Brasil. En 1959, se separó y regresó definitivamente a Río de Janeiro con sus hijos. Lispector falleció el 9 de diciembre de 1977, un día antes de cumplir 57 años, a causa de un cáncer de ovario.
Clarice Lispector es una de las escritoras más importantes del siglo XX en Brasil y en la literatura universal. Su obra se caracteriza por un estilo introspectivo, filosófico y existencialista, con un lenguaje poético de no-estilo que explora la identidad, el autoconocimiento y la subjetividad.
Principales novelas:
- "Cerca del corazón salvaje" (1943) – Su primera novela, escrita cuando tenía 23 años. Ganó el premio Graça Aranha y fue comparada con Virginia Woolf y James Joyce por su estilo innovador.
- "La hora de la estrella" (1977) – Su última novela y una de sus más conocidas, protagonizada por Macabéa, una joven nordestina que lucha con su invisibilidad en la sociedad.
- "La pasión según G.H." (1964) – Relato existencialista que narra la transformación interna de una mujer tras un encuentro impactante con una cucaracha.
- "Agua viva" (1973) – Un libro experimental, casi un monólogo poético, en el que la protagonista reflexiona sobre el arte y la existencia.
Cuentos y otros escritos: "Lazos de familia" (1960) – Una colección de cuentos sobre las complejas relaciones humanas. "Felicidad clandestina" (1971) – Relatos sobre la infancia y la juventud con un tono melancólico y reflexivo. "Dónde estuviste de noche" (1974) – Otra colección de cuentos con un enfoque experimental.
Además de novelas y cuentos, Clarice Lispector también escribió crónicas, artículos periodísticos y libros infantiles. Clarice Lispector revolucionó la literatura brasileña con su narrativa psicológica y filosófica. Sus libros siguen siendo ampliamente leídos y estudiados en todo el mundo. Es considerada una de las grandes voces de la literatura femenina y universal del siglo XX.
"La vida es igual en todas partes, lo que se necesita es gente que sea gente".
— literland (@literlandweb1) December 9, 2024
Clarice Lispector
📷Robert Doisneau pic.twitter.com/4sVqBHpTyh
"Sé muy bien que cada día es un día robado a la muerte".
— literland (@literlandweb1) December 20, 2023
Clarice Lispector
🎬"Le Petit Soldat", Jean-Luc Godard (1963) pic.twitter.com/tUMnE2uCNd
Clarice Lispector pic.twitter.com/LaV558eIJp
— literland (@literlandweb1) December 12, 2024
Cómo escribir relatos según Kurt Vonnegut
- El hombre en el agujero. El protagonista comienza la obra estable (es decir, con una suerte ni buena ni mala), pero enseguida tiene que hacer frente a uno o varios hechos que le repercuten muy negativamente, sumiéndolo en un pozo. ¿Dejamos que nuestro protagonista se pudra dentro del hoyo? Aunque te sientas tentado de hacerlo, si quieres trabajar este tipo de historia tendrás que conseguir que supere sus obstáculos y termine la historia en una situación aún mejor de la que estaba en un principio. Aunque pueda sorprenderte, este patrón no se ajusta sólo a relatos dramáticos, sino que también lo puedes utilizar en historias cómicas. Un ejemplo es Arsénico por compasión (Arsenic and old lace) de Joseph Kesselring.
- Chico conoce a chica. En este modelo de historia el protagonista encuentra algo maravilloso y lo consigue. Hasta este momento, la curva que se dibuja en el gráfico, como ya supones, es ascendente. ¿Dejarás a tu protagonista ahí, tan a gustito, disfrutando de su felicidad? Claro que no. Eso estupendo que consigue lo pierde (y ahora la curva la dibujamos en descenso). Pero como nos gustan los finales felices, hacemos que el protagonista vuelva a recuperarlo y nuestro gráfico culminará en una curva ascendente. ¿Cómo? Haciendo que eso que ha perdido lo recupere para siempre. Jane Eyre de Charlotte Brontë es un ejemplo de ello.
- De mal en peor. En este caso debes ser algo sádico, no tener piedad del protagonista y dibujar esa curva en continuo descenso. Para ello se hace obligado que las circunstancias y los acontecimientos que viva el protagonista sean cada vez más negativos. ¿Tienes alguna obra en mente? La metamorfosis de Kafka se ajusta a este patrón.
- Cenicienta. El gráfico que se obtiene en este tipo de historia es el siguiente: la línea asciende poquito a poquito como consecuencia de varios acontecimientos sucesivos. De pronto, la curva desciende mucho de forma brusca y, al final, asciende de manera brutal. Y si no te lo crees, mira lo que le pasa a la pobre Cenicienta, quien comienza su historia siendo huérfana de madre. Después, su suerte va cambiando a mejor debido a diferentes acontecimientos (le llega la noticia del baile en palacio, conoce a su hada madrina, ésta le ayuda a asistir al baile, conoce al príncipe, se enamoran…) Sin embargo, esa buena fortuna cae en picado (es la medianoche, finaliza el baile para ella y, además debe regresar a su vida anterior, tan desdichada). Pero, como nos encantan los finales felices, esto no puede quedar así. Un hecho inesperado supone una mejora drástica de su suerte (el príncipe la busca y la encuentra), conduciendo a la protagonista a una situación maravillosa (Cenicienta y príncipe son felices por siempre jamás).
- Hamlet. En este patrón la historia dibuja una línea recta, no hay curva. El paradigma para este modelo sería, como ya supones, Hamlet. Este tipo de historia, según Vonnegut, tiene cierta ambigüedad en si los hechos afectan al protagonista de forma positiva o negativa. De este modo, el arco ni ascendería ni descendería, sino que se mantendría neutro. Así, según este autor, la historia de Hamlet comienza me manera similar a Cenicienta: el padre del protagonista acaba de morir y su madre se casa con su tío. Sin embargo, Vonnegut considera que el desarrollo de los acontecimientos no repercute de forma clara en el personaje, ni de manera positiva ni negativa. El fantasma del padre se le aparece pidiéndole que le vengue. ¿Es esta petición de venganza buenas o malas noticias para Hamlet? Según este autor, hay cierta ambigüedad sobre ello. Hamlet es el príncipe, puede matar a alguien si lo desea y no ser arrestado y, finalmente, aunque muere, no está claro si irá al Cielo o al Infierno. A pesar de esto, Vonnegut opina que hay una razón por la que reconocemos a Hamlet como una obra maestra: es que Shakespeare nos dijo la verdad, y la gente rara vez nos dice la verdad en esos auges y caídas del protagonista. Y la verdad es que sabemos muy poco sobre la vida y realmente no sabemos cuáles son las buenas noticias y cuáles son las malas noticias.
- Historia de la creación. En las historias de la Creación de diferentes culturas, la humanidad recibe regalos de una deidad. Primero, productos básicos como la tierra y el cielo, luego cosas más pequeñas como la fauna y la flora. Por tanto, el arco que se dibujaría sería creciente hasta el final. Este tipo de historia no es muy común en la cultura occidental.
- Antiguo Testamento. Al igual que en el tipo anterior, la humanidad recibe regalos de una deidad tras su creación. De repente el ser humano es expulsado de esa situación privilegiada y el desarrollo de los acontecimientos hace que caiga en picado. Así, esta historia tendría una línea ascendente (momento de la creación) y después la curva descendería de manera abrupta, manteniéndose en ese punto bajo debido a que la situación no mejora.
- Nuevo Testamento. Sería un modelo de historia similar a la anterior. Sin embargo, al final se le ofrece una recompensa positiva. En el caso del Nuevo Testamento, esa recompensa es el Paraíso tras la muerte. Y, como te avanzaba, aquí tienes la infografía que Maya Eilam ha diseñado sobre los modelos de historias enunciados por Vonnegut.
- Encuentra un tema que te importe. / No divagues, no obstante. No divagaré sobre este punto. / Escribe sencillo. / Ten el valor de recortar. / Suena como tú mismo. / Di lo que quieres decir. /Compadécete de los lectores.
- 1 Usa el tiempo de un total desconocido de manera que sienta que no lo ha desperdiciado. 2. Dale al espectador al menos un personaje con el que pueda enraizarse. 3. Cada personaje debe querer algo, aunque sea un vaso de agua. 4. Cada frase debe hacer una de estas dos cosas – desvelar al personaje o avanzar la acción. 5. Empieza tan cerca del final como sea posible. 6. Sé un sádico. No importa cómo de dulces e inocentes sean los protagonistas, haz que le ocurran cosas horribles para que el lector pueda ver de qué están hechos. 7. Escribe para agradar a una sola persona. Si abres una ventana para hacerle el amor al mundo, por así decirlo, tu historia pillará una pulmonía. 8. Dale a tus lectores la mayor cantidad de información lo antes posible. Al Diablo con el suspense. Los lectores deben saber perfectamente qué está pasando, dónde y por qué. Deben ser capaces de terminar por sí mismo la historia, por si las cucarachas se comen las últimas páginas.
Muchas más sugerencias de otros muchos grandes escritores y guionistas.Kurt Vonnegut explica en 6 minutos cómo funcionan las historias de la mejor manera que he visto nunca: pic.twitter.com/oGTsnIocGN
— Jorge Corrales (@Yosoycorra) November 6, 2023










