El próximo miércoles 12 de agosto de 2026, España vivirá un acontecimiento que no se producía sobre suelo peninsular desde hace más de un siglo: un eclipse solar total cruzará el norte del país, de Galicia a Baleares, mientras que en el resto del territorio —incluida la costa alicantina de Mil Palmeras, en Pilar de la Horadada— el fenómeno se vivirá como un eclipse parcial de una profundidad extraordinaria.
Eclipse solar en Mil Palmeras: Guía y observación segura
Venus, Lucero del Alba o Estrella Vespertina
1º Albedo excepcional. Venus refleja aproximadamente el 70% de la luz solar que recibe, gracias a sus densas nubes de dióxido de azufre que cubren el planeta completamente. Es uno de los albedos más altos del sistema solar.
2º Proximidad a la Tierra. Es el planeta que más se acerca a nosotros, llegando a unos 38 millones de kilómetros en su punto más cercano (la conjunción inferior). Esa distancia relativamente corta amplifica enormemente su brillo percibido.
3º Tamaño considerable. Con un diámetro casi igual al de la Tierra (~12.100 km), ofrece una superficie reflectante grande en comparación con otros planetas interiores. Órbita interior. Al orbitar entre el Sol y la Tierra, Venus puede alcanzar elongaciones de hasta ~47°, lo que permite verlo en condiciones de cielo oscuro, a diferencia de Mercurio que siempre está muy cerca del horizonte solar.
La combinación de estos factores le da una magnitud aparente máxima de –4,9, suficientemente brillante como para proyectar sombras tenues en noches despejadas y ser visible incluso de día si se sabe exactamente dónde mirar.
Por eso los antiguos lo llamaban Lucero del Alba o Estrella Vespertina: Es tan luminoso que aparece antes que cualquier otra estrella al atardecer, y persiste después del amanecer.
🌟 ¿Por qué Venus es el tercer objeto más brillante del cielo después del Sol y la Luna? No es una estrella: es un planeta cubierto por nubes que reflejan cerca del 70% de la luz solar. https://t.co/mLfKqxoaCN Su proximidad a la Tierra y su enorme brillo lo convierten en el… pic.twitter.com/uLDTu7gm8o
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 19, 2026
Ser parisino, o bilbaíno, es una experiencia, no un origen
«Être Parisien, ce n’est pas être né à Paris, c’est y renaître.» (Ser parisino no es nacer en París, sino renacer allí), señaló Sacha Guitry. Pocas ciudades del mundo han generado una mitología tan densa y tan disputada como París. Capitales más grandes existen; urbes más antiguas, también. Pero ninguna ha logrado convertirse, con tal persistencia a lo largo de los siglos, en un estado de ánimo. Y nadie lo formuló con mayor precisión y elegancia que Sacha Guitry, ese dramaturgo, actor y cineasta de la Belle Époque tardía que hizo del ingenio su firma más reconocible.
El hombre que encarnó París. Alexis Georges Pierre Sacha Guitry nació en San Petersburgo en 1885 —paradoja biográfica que la cita convierte en autobiografía involuntaria— y murió en París en 1957. Hijo del gran actor Lucien Guitry, creció entre bambalinas y salones literarios, absorbiendo desde niño ese arte tan parisino de decir lo profundo con ligereza y lo trivial con aparente seriedad. Escribió más de ciento veinte obras de teatro, dirigió una treintena de películas y cultivó una imagen pública de dandi brillante e irremediablemente enamorado de su ciudad.
Su relación con París fue, en efecto, la gran historia de amor de su vida —más estable, desde luego, que sus cinco matrimonios, todos ellos con actrices célebres. Se le atribuye haber dicho que un hombre que pierde a su mujer y a su perro al mismo tiempo comprende cuánto echaba de menos al perro. Ese filo irónico, capaz de herir y de hacer reír en el mismo instante, es la marca inconfundible de su estilo.
Pero Guitry fue también algo más que un ingenioso de salón. Durante la ocupación alemana de París sufrió acusaciones de colaboracionismo —fue arrestado en 1944 y posteriormente exonerado— en un episodio que enturbia su legado y lo humaniza a la vez, recordándonos que los espíritus más refinados no están necesariamente a salvo de los dilemas morales más brutales de su tiempo.
La frase es, en apariencia, sencilla. Ser parisino no es una cuestión de cuna, sino de renacimiento. Pero bajo esa aparente ligereza —tan característica del esprit français— late una reflexión filosófica de considerable profundidad sobre la identidad, el aprendizaje y la transformación personal.
El peso del nacimiento y la libertad de la elección. Durante siglos, la pertenencia a un lugar fue una cuestión de sangre y de suelo. Se era bretón, provenzal o alsaciano antes incluso de comprender qué significaba serlo. La modernidad, sin embargo, fue abriendo lentamente otra posibilidad: la de elegir a qué comunidad, a qué ciudad, a qué tradición cultural se desea pertenecer. París, más que ninguna otra metrópolis occidental, encarnó ese ideal.
Desde el siglo XIX, la ciudad fue destino de artistas, escritores y pensadores que llegaron desde los rincones más diversos del mundo —Apollinaire desde Polonia, Picasso desde Málaga, Hemingway desde Illinois, Beckett desde Dublín— y que, sin embargo, terminaron siendo inseparables del paisaje cultural parisino. No nacieron en París, pero en París renacieron. La ciudad los rehízo.
La pedagogía implícita de una ciudad. Hay en la cita de Guitry una dimensión educativa que merece atención. Renacer implica un proceso: no es una transformación instantánea, sino el resultado de una exposición prolongada, de una escucha activa, de lo que podría llamarse —en términos pedagógicos— un aprendizaje experiencial de la más alta intensidad.
París enseña a quien se deja enseñar. Sus cafés son aulas sin horario; sus museos, bibliotecas sin índice; sus mercados, lecciones de historia social. Caminar por el Marais o detenerse ante el Sena al atardecer no es turismo: es, para quien lo vive con atención, el inicio de una conversación con la civilización europea en su versión más concentrada y más exigente.
En este sentido, la frase de Guitry conecta con una tradición intelectual que va de Montaigne —quien consideraba el viaje como forma suprema de autoconocimiento— hasta la filosofía contemporánea del lugar y la identidad. No somos solo lo que nacemos; somos también lo que aprendemos a amar.
La ciudad como texto literario. La literatura francesa ha tratado París no como escenario, sino como protagonista. Balzac la cartografió socialmente; Baudelaire la convirtió en símbolo de la modernidad melancólica; Perec la fragmentó en inventarios cotidianos de insólita belleza. Todos ellos, a su manera, confirman la intuición de Guitry: uno no comprende París al llegar, sino al volver; no al visitarla, sino al habitarla; no al mirarla, sino al dejarse mirar por ella. Esa capacidad de la ciudad para interpelar al viajero, para hacerle preguntas que no sabía que llevaba consigo, es quizás su rasgo más literario y más pedagógico a la vez.
Coda final. La próxima vez que alguien regrese de París con esa extraña mezcla de melancolía y plenitud que la ciudad deja como rastro, convendrá recordar a Guitry. No es nostalgia lo que siente. Es, simplemente, que ha comenzado a renacer.
Ser de París o de Bilbao no es cuestión de nacimiento, sino de identidad vivida. https://t.co/0zsBr34l79 Como diría Sacha Guitry: se renace en los lugares que nos transforman. Viajar, leer, habitar… es aprender a ser de muchos sitios sin dejar de ser uno mismo. 🌍✍️
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 5, 2026
Parisko… pic.twitter.com/dPSoaxFDlF
Golas de La Manga: Los canales naturales entre dos mares
La Manga del Mar Menor no es solo un capricho urbanístico o un destino de sol y playa; es, ante todo, una anomalía geográfica fascinante. Se trata de un cordón litoral de unos 22 kilómetros que separa el Mediterráneo (el "Mar Mayor") de una de las lagunas hipersalinas más grandes del mundo. Sin embargo, este muro de arena no es estanco. La Manga "respira" a través de sus golas.
¿Qué es exactamente una gola? Desde un punto de vista geomorfológico, una gola es un canal natural que comunica una albufera o laguna costera con el mar abierto. En el caso del Mar Menor, estas aberturas son las responsables de la renovación de sus aguas, regulando tanto su temperatura como su salinidad. Son, en esencia, las arterias por las que circula la vida y el equilibrio químico de la zona.
Un recorrido por la geografía del intercambio. Históricamente, el Mar Menor contaba con cinco golas principales, cada una con una personalidad y un impacto ecológico distinto:
Gola de la Encañizada: Situada al norte, es la más septentrional y natural. Su nombre evoca las encañizadas, un arte de pesca tradicional de origen árabe que aprovecha las migraciones de los peces entre ambos mares mediante laberintos de cañas y redes.
Gola de El Estacio: Originalmente un canal somero y estrecho, fue drásticamente transformado en los años 70 para permitir el paso de embarcaciones de recreo. Esta intervención es un punto crítico en la historia ambiental de la laguna.
Golas del Ventorrillo y del Charco: Canales menores que serpentean entre islotes bajos y carrizales, fundamentales para la biodiversidad de aves acuáticas.
Gola de Marchamalo: Ubicada al sur, es un canal artificial que conecta con las Salinas de Marchamalo, un paisaje donde la industria y la naturaleza convergen en tonos rosáceos.
La ciencia del desequilibrio. La relevancia educativa de las golas reside en su capacidad para alterar el ecosistema. Durante siglos, el Mar Menor mantuvo una salinidad muy superior a la del Mediterráneo debido a la escasa profundidad y la alta evaporación. Las golas eran estrechas, limitando el intercambio.
Sin embargo, el dragado de la Gola de El Estacio en 1973 cambió las reglas del juego. Al ensanchar y profundizar el canal, se produjo una "mediterraneización" de la laguna: la salinidad descendió y la temperatura se suavizó, permitiendo la entrada de especies invasoras y alterando la flora autóctona.
El flujo de agua en las golas no solo depende de las mareas (mínimas en el Mediterráneo), sino de la presión atmosférica y los vientos. Un fuerte viento de Levante puede "empujar" el agua hacia el interior de la laguna, elevando su nivel.
Turismo con conciencia: ¿Por qué visitarlas? Para el viajero culto, las golas ofrecen una experiencia que trasciende el baño. Visitar la zona de Las Encañizadas —especialmente al atardecer— permite observar un paisaje casi lunar, donde el agua apenas cubre unos centímetros y la frontera entre el cielo y el mar se difumina. Es un santuario de paz donde se puede entender la lucha constante entre la erosión marina y la sedimentación.
En síntesis final, las golas de La Manga son mucho más que accidentes geográficos; son testimonios de la historia geológica de la Región de Murcia y recordatorios de nuestra responsabilidad ambiental. Comprender su funcionamiento es el primer paso para proteger un Mar Menor que, hoy más que nunca, necesita que sus pulmones funcionen en perfecta sintonía con su naturaleza original.
@agirregabiria La gola de Marchamalo
♬ Spring waltz - melodic techno - Reverie Soul
El espejismo vacuo de la longevidad obsesiva
La medicina debe buscar el alivio del sufrimiento y la plenitud funcional, pero la obsesión por la longevidad extrema es una huida de la contingencia humana. Una vida auténticamente lograda no se mide por su duración en el cronómetro, sino por la intensidad de sus vínculos y la profundidad de su propósito. Como bien sugirió Séneca: "La vida es larga si sabes cómo usarla". Quizás el mayor reto educativo de nuestro siglo no sea aprender a vivir más, sino recordar cómo vivir con sentido dentro de los límites que nos definen.
¿Y si la búsqueda de la inmortalidad te está robando la vida? 🕰️ La sociedad actual vive atrapada en "El espejismo de la longevidad obsesiva". 👉 https://t.co/bYnQb9jruQ Nos bombardean con dietas, suplementos y "biohacking" prometiendo años extra, pero ¿a qué coste? En el post de… pic.twitter.com/IJTJAVGQaw
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) March 28, 2026
@kaizzeroficial Parte 48 | Detrás del mito. ¡Hola, familia Kaizzeriana! 😎👑 ¿Sabías que...? • Eos es la diosa griega del amanecer, emergiendo cada día con un resplandor dorado. • Su amor por Titono fue tan fuerte que pidió su inmortalidad, olvidando la eterna juventud. • Titono se transformó en cigarra, cantando tristemente al atardecer. ¿Qué piensan de esta historia de amor inmortal? 💬 . . . . #MitologíaGriega #Eos #Amanecer #Titono #Cigarra #HistoriaMitológica #AmorEterno #kaizzer ♬ Fun In The Sun - Damon Hurts
Eclipse solar total el 12 de agosto de 2026
2026 será el Año del Eclipse para nosotros, con el 12 de agosto de 2026 como fecha histórica para la astronomía. Ese día, por primera vez después de muchas décadas, un eclipse solar total cruzará Groenlandia, Islandia y la Península Ibérica, ofreciendo un espectáculo celeste que no se había visto desde 1905 y 1912 (descontando 1959, año en que se disfrutó de otro desde Canarias).
El último eclipse total "clásico" fue el 30 de agosto de 1905, si bien el 17 de abril de 1912 hubo un eclipse "híbrido" (anular-total) que duró apenas un segundo en una franja diminuta de Galicia. Con una suerte histórica, también veremos un eclipse total de Sol el 2 de agosto de 2027, visible en el sur de la península (Andalucía, Ceuta, Melilla) durante la mañana, y un eclipse anular de Sol el 26 de enero de 2028, cruzando de suroeste a noreste al atardecer (próximos posts).
Las ciudades más privilegiadas serán Bilbao, Valencia y Palma de Mallorca, que se situarán dentro de la banda de totalidad. Otras localidades como Zaragoza, Castellón, Pamplona y San Sebastián también disfrutarán de este fenómeno en su máxima expresión. La duración de la fase total variará según la ubicación, alcanzando aproximadamente dos minutos en las zonas más favorecidas.
Fuera de esta franja, el resto de España experimentará un eclipse parcial de alta magnitud. Madrid, Barcelona, Sevilla y otras grandes ciudades verán cómo la Luna oculta más del 90% del disco solar, lo que ya representa un acontecimiento extraordinario.
Justo antes y después de la totalidad, podrán apreciarse las "perlas de Baily", destellos de luz solar que se filtran entre los valles y montañas del borde lunar, y el espectacular "anillo de diamante", un último destello antes de que la oscuridad sea completa.
Cómo prepararse para la observación. La seguridad ocular es absolutamente prioritaria. Durante las fases parciales del eclipse, mirar directamente al Sol sin protección adecuada puede causar daños irreversibles en la retina. Es imprescindible utilizar gafas de eclipse solar especiales homologadas con filtros solares certificados (ISO 12312-2) o recurrir a métodos de proyección indirecta. Sólo durante los escasos minutos de totalidad, cuando el disco solar quede completamente oculto, será seguro observar a simple vista. Este es precisamente el momento más espectacular y el que justifica el viaje hacia la franja de totalidad.
Planificación y logística. Dado el carácter excepcional del evento, se espera una afluencia masiva de turismo astronómico. Reservar alojamiento con varios meses de antelación será crucial, especialmente en las ciudades y pueblos dentro de la banda de totalidad. Las sociedades astronómicas y planetarios españoles organizarán eventos públicos de observación, ofreciendo equipamiento adecuado y explicaciones expertas.
La meteorología será, como siempre en estos casos, el factor impredecible. Agosto suele ofrecer condiciones favorables en el este peninsular y Baleares, aunque consultar las previsiones en los días previos permitirá ajustar la ubicación si fuera necesario.
Un evento científico y cultural. Más allá del espectáculo visual, este eclipse representa una oportunidad única para la divulgación científica y la investigación. Los eclipses totales permitieron históricamente verificar la teoría de la relatividad general de Einstein y continúan siendo valiosos para estudiar la corona solar y otros fenómenos. El eclipse de 2026 promete ser un acontecimiento inolvidable que unirá a generaciones bajo un cielo transformado, recordándonos nuestra conexión con el cosmos y la belleza de la mecánica celeste.
¡El Gran #Eclipse Solar Total llega el 12 de agosto de 2026! Por primera vez en décadas la sombra de la Luna cruzará la Península Ibérica de oeste a este, desde Galicia hasta las Islas Baleares, ofreciendo un espectáculo astronómico único. 🌍🔭https://t.co/7wW895Pcq3
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) January 28, 2026
Ciudades… pic.twitter.com/bY97XHAxHY
2025, un año de humanismo e innovación en este blog
Con 382 entradas publicadas, el blog se consolida no solo como un diario personal, sino como un faro de optimismo informado en un mar de incertidumbres tecnológicas y sociales. Si algo ha caracterizado este ciclo de 365 días (con su habitual ritmo de más de una publicación diaria), ha sido la capacidad de Mikel para tejer puentes entre lo ancestral y lo futurista. Al repasar estas 382 paradas, detectamos tres grandes ejes que han vertebrado la conversación.
1. El año de la IA con alma. La Inteligencia Artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana. En el blog, este tema ha sido tratado no desde el miedo o el deslumbramiento ciego, sino desde el Humanismo Digital. Mikel nos ha recordado en decenas de posts que, aunque las máquinas puedan alucinar o calcular, sólo los humanos podemos "sentir" el propósito. Sus reflexiones sobre LLMs, agentes autónomos y la ética algorítmica han servido para bajar el balón al suelo, siempre bajo la etiqueta de tecnología para la vida.
2. La Educación como resistencia y vanguardia. Como es habitual en su trayectoria, la educación ha ocupado un espacio privilegiado. En 2025, el debate se ha desplazado de "cómo usar las pantallas" a "cómo enseñar a pensar en un mundo automatizado". A través de sus crónicas de eventos pedagógicos y sus famosas metáforas, Mikel ha insistido en la necesidad de una educación que fomente la creatividad, el espíritu crítico y, sobre todo, la empatía. Sus posts han sido un recordatorio de que, en la era de la IA, el papel del docente es más sagrado que nunca: es el guía que enseña a distinguir la señal del ruido.
3. El arraigo: Entre Bilbao y el Mundo. A pesar de su mirada global, el blog nunca pierde su aroma a café en el Gran Bilbao o a paseo por Getxo. Las 382 entradas de 2025 están salpicadas de crónicas locales, homenajes a amigos que se han ido o que celebran hitos, y una defensa constante de la cultura vasca. Es este equilibrio entre la "aldea global" y el "botxo" lo que otorga a su escritura esa cercanía tan característica. Las fotos propias que acompañan sus textos no son meros adornos, son pruebas de vida de un observador que sigue disfrutando de un atardecer en el Abra tanto como de un nuevo descubrimiento científico.
Otras pequeñas cápsulas de sabiduría. No podemos olvidar las etiquetas de #Citas y #Humor. A menudo, entre densos análisis tecnológicos, Mikel nos ha regalado píldoras de sabiduría de otros autores o aforismos propios que invitan a la pausa. En un mundo que corre demasiado rápido, estas entradas han funcionado como oasis de reflexión. Su capacidad para conectar un problema de física con una lección de vida, o una anécdota familiar con una teoría sociológica, sigue siendo la marca de la casa.
Las temáticas dominantes de 2025 giran en torno a la literatura y la novela, que emergen como el pilar central del contenido. Con al menos tres etiquetas explícitas de “literatura” y “novela” en mayo, y numerosas entradas dedicadas a reseñas y análisis de obras clásicas y contemporáneas, el blog se convierte en un refugio para los amantes de las letras. Por ejemplo, en “Stoner: la épica silenciosa de una vida común” (mayo), se explora la obra de John Williams como un retrato de la existencia ordinaria elevada a lo extraordinario. Similarmente, “Demian” de Hermann Hesse (mayo) indaga en la identidad personal, mientras que “Lo raro es vivir” de Carmen Martín Gaite (mayo) navega por la memoria y el amor perdido. Otras joyas incluyen “Trampa 22” (abril), una sátira bélica absurda, y “El Señor de las Moscas” (noviembre), una parábola sobre la civilización. Esta temática no solo refleja un amor por la narrativa, sino también una invitación a reflexionar sobre la condición humana, con influencias de autores como Sándor Márai (“La elegancia de la decepción”, julio) o Irène Némirovsky (julio). En total, más del 30% de las entradas tocan la literatura, convirtiéndola en la temática más usada, a menudo entrelazada con filosofía para enriquecer el debate.
La filosofía y las reflexiones éticas ocupan el segundo lugar, con etiquetas como “filosofía” apareciendo en febrero, mayo y septiembre (al menos tres menciones). Temas como el meliorismo –la creencia en que el mundo puede mejorar con esfuerzo humano– (febrero) o el estoicismo clásico como guía en la “modernidad líquida” (diciembre) destacan la búsqueda de sabiduría práctica. Entradas como “El rostro del Otro: la revolución ética de Emmanuel Lévinas” (septiembre) o “Dónde aterrizar: una brújula filosófica para tiempos de colapso” (julio) abordan el colapso ambiental y social, inspiradas en pensadores como Bruno Latour. Asimismo, “La expulsión de lo distinto” (julio) critica la hiperconexión, y “Manifiesto por una Tecnología Humanista” (julio) propone una ética tecnológica. Estas publicaciones, que representan cerca del 25% del total, invitan a la introspección, con toques de optimismo como en “Ten el coraje de ser diferente” (marzo) o “La ley del espejo” (junio).
La sociedad y la política, con etiquetas como “sociedad” (tres menciones entre febrero y mayo) y “política” (dos), forman otro núcleo temático, abordando desigualdades y crisis actuales. “Bullshit Jobs” (febrero) critica empleos inútiles, mientras que “Gaza: Un genocidio flagrante” (mayo) denuncia injusticias globales con etiquetas como “derechos humanos” y “genocidio”. Otras incluyen “Cultura woke: Despertar Social y Justicia Global” (mayo), “Chavs: La demonización de la clase obrera” (febrero) y “¿Puede aún la educación salvarnos del fascismo?” (junio), reflejando una preocupación por la polarización y el ascenso social, como en “Síndrome de Doña Florinda” (abril). Estas entradas, alrededor del 20%, combinan análisis crítico con llamadas a la acción.
La salud y la longevidad emergen como temas recurrentes, especialmente en un contexto de longevidad. Con etiquetas como “salud” y “suplementos” (febrero), “envejecimiento” (mayo) y “vejez” (septiembre), publicaciones como “Suplementos alimenticios para mayores” (febrero), “El aprendizaje como elixir contra el envejecimiento” (mayo) y “Creatina: Un aliado para el músculo, el cerebro y la longevidad” (diciembre) ofrecen consejos prácticos. “El Muro de los 80 Años” (septiembre) propone 44 ideas para envejecer con dignidad, y “Tu rostro leído por la IA predice tu salud” (octubre) fusiona tecnología con bienestar. Este bloque, con un 15% de las entradas, resalta la importancia de la vitalidad en la tercera edad.
Otras temáticas notables incluyen tecnología y AI (10%), con posts como “Seis años con un Tesla Model 3” (febrero), “Kai-Fu Lee, pionero de AI” (junio) y “Neo, el robot que quiere entrar en casas” (octubre); música y artes (8%), destacando “Roberta Flack” (febrero) o “Los Soprano” (noviembre); educación (5%), como “Taller infantil de ciencia” (mayo) o “José de Calasanz” (noviembre); y viajes (5%), con exploraciones en La Manga y Guardamar (abril). El ajedrez aparece esporádicamente, como en “Homenaje a Boris Spassky” (febrero) o “Relación entre nivel de rating y duración” (diciembre), con etiquetas como “ajedrez” y “Lichess”.
Este 2025 ha sido un año de celebración intelectual, culminando en hitos como las 10 millones de visitas (julio) y reflexiones navideñas (diciembre). Gracias por acompañarme en este viaje. Que 2026 traiga más preguntas profundas y respuestas iluminadoras.
Hacia un 2026 de nuevas preguntas, retos y oportunidades. Llegar al final de este 2025 con 382 nuevas reflexiones en la mochila es un testimonio de disciplina, pero sobre todo de curiosidad inagotable. El blog de Mikel Agirregabiria sigue siendo un espacio donde se celebra la inteligencia en todas sus formas, pero donde siempre prima la inteligencia cordial.
Mientras nos preparamos para el próximo año, nos quedamos con esa idea que ha sobrevolado el blog este invierno: que la tecnología es el escenario, pero la humanidad es la obra de teatro. Gracias, Mikel, por seguir abriendo la persiana de tu blog cada mañana y por recordarnos que, en un mundo de algoritmos, lo más disruptivo que podemos hacer es seguir siendo profundamente humanos, curiosos y agradecidos. ¡A por el 2026, con la misma pasión y, ojalá, con otras tantas entradas que nos ayuden a entender mejor el mundo!
¡Bienvenidos a 2026! Reflexionando sobre 2025: un año extraordinario de humanismo e innovación en mi blog.
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) December 30, 2025
382 entradas tejiendo IA con alma ❤️, educación transformadora 📚, arraigo en Euskadi y Bilbao 🏙️, literatura profunda 📖, filosofía ética 🤔 y optimismo informado ante el… pic.twitter.com/hlZfsW3zoL
TheySeeYourPhotos.com: ¿Qué revela a la IA una sola imagen?
Hoy descubriremos algo tan asombroso y simple de utilizar como aterrador por lo que supone. Todo lo que la IA de Google descubre de nuestras vidas a través de una sola fotografía. El título ya es explícito: They See Your Photos / Ellos ven tus fotos. La web promueve una visión educativa para hacernos comprender el poder de la IA (véase en muchos posts).
En un mundo donde las imágenes son el lenguaje universal de la era digital, una sola fotografía puede ser más reveladora que un diario íntimo. Imaginen subir una instantánea casual a la nube: un atardecer en la playa, un retrato familiar o incluso un objeto cotidiano como una máscara de cómic. ¿Qué secretos desvela? ¿Qué inferencias construye una inteligencia artificial sobre nuestra identidad, deseos y vulnerabilidades?
Esta es la premisa inquietante de They See Your Photos (https://theyseeyourphotos.com/), un sitio web interactivo lanzado en noviembre de 2024 que transforma la curiosidad en una lección magistral sobre privacidad y ética en la inteligencia artificial. Como un espejo distorsionado por algoritmos, este experimento nos confronta con el poder voraz de la visión computacional, recordándonos que, en la red, nada es verdaderamente privado.
Detrás de esta herramienta se encuentra Ente, una plataforma de almacenamiento de fotos de código abierto y cifrada de extremo a extremo, fundada por Vishnu Mohandas, un ingeniero de software indio que abandonó Google en 2020 por motivos éticos. Mohandas, quien se formó en programación autodidacta en Bengaluru, se desilusionó al descubrir la colaboración de Google con proyectos militares de IA, como el análisis de imágenes de drones para el Departamento de Defensa de EE.UU. "Quería crear algo más privado, wholesome y confiable", declara en entrevistas, impulsando Ente como alternativa a Google Photos, con más de 100.000 usuarios enfocados en la privacidad. Sin embargo, convencer al público masivo de migrar de la comodidad de Google a un ecosistema cifrado resultó un desafío. Aquí entra They See Your Photos, ideado por un becario de Ente como un "golpe de marketing" que usa la arma del adversario contra sí mismo: la API de Visión de Google Cloud.
El funcionamiento es sorprendentemente simple, pero sus implicaciones, profundas. El usuario sube una imagen —o selecciona una de las muestras proporcionadas, como un paisaje andino o una figura de Warhammer— y el sitio la envía al motor de visión computacional de Google. En segundos, recibe un informe exhaustivo de tres párrafos: una narración detallada que disecciona el contenido con precisión quirúrgica. No se limita a identificar objetos (un caballo, un pincel, una máscara); infiere emociones, demografías, contextos socioeconómicos y hasta inclinaciones políticas.
Estas deducciones no son meras curiosidades técnicas; son el combustible de la economía de la vigilancia. Google Photos, con sus 1.800 millones de usuarios activos, accede a nuestras bibliotecas visuales para entrenar modelos de IA y perfilar anuncios personalizados. Aunque los usuarios pueden desactivar algunas funciones de análisis, no hay forma de impedir el escrutinio total, ya que las imágenes no están cifradas de extremo a extremo. El sitio de Ente expone esta realidad: una foto tomada con un Pixel 8 a las 13:38 del 4 de diciembre de 2024 revela no solo el dispositivo, sino intereses en ciencia ficción, gaming y posiblemente impresión 3D, proyectando un perfil de "adulto joven con aficiones en fantasía". En foros como Reddit y Hacker News, los usuarios reportan asombro y alarma: "Esto enseña por qué la privacidad importa", comenta un redditor, mientras otro bromea sobre usarlo en r/roastme para autodesprecio algorítmico.
Desde una perspectiva educativa y científica, They See Your Photos es un artefacto pedagógico invaluable. En el cruce de la ciencia de la computación y la ética de la IA, ilustra conceptos clave como el reconocimiento de patrones en redes neuronales convolucionales (CNN) y los riesgos de sesgos en datasets como ImageNet, que perpetúan estereotipos raciales y de género —por ejemplo, asumiendo siempre un fotógrafo caucásico de clase alta, independientemente del contexto. En aulas de tecnología o talleres de IA, podría usarse para debates sobre el "derecho al olvido" o regulaciones como el RGPD europeo, que exigen transparencia en el procesamiento de datos. Además, resalta avances en multimodalidad: la API de Google no solo "ve", sino que narra, integrando visión con procesamiento de lenguaje natural (PLN), un pilar de modelos como GPT-4o.
Un año después de su lanzamiento —en este noviembre de 2025—, el sitio mantiene su vigencia en un panorama donde la IA generativa acelera la extracción de datos. Publicaciones como WIRED y PetaPixel lo alabaron por democratizar el conocimiento sobre vigilancia, pero también advierten: las fotos subidas al sitio se envían a Google, por lo que Ente urge leer su política de privacidad antes de experimentar. Ente, por su parte, ofrece importación desde Google Takeout, sincronización local y ML acelerado, posicionándose como baluarte contra esta erosión de la intimidad.
En última instancia, They See Your Photos no es solo un juguete interactivo; es un llamado socrático a la introspección digital. Nos obliga a cuestionar: ¿estamos dispuestos a ceder nuestra narrativa visual a algoritmos opacos? En una era de deepfakes y perfiles predictivos, recuperar el control —mediante herramientas como Ente— no es lujo, sino imperativo ético. Suban una foto, lean el veredicto y reflexionen: la IA no solo ve; interpreta, y en esa interpretación reside nuestro futuro compartido, o fragmentado.
¿Qué podemos hacer? Algunos medios y expertos sugieren medidas concretas para mitigar riesgos:
La web They See Your Photos es inquietante: una sola foto basta para que la IA de Google deduzca tus gustos, tu estado emocional, tu nivel socioeconómico e incluso afinidades políticas. https://t.co/lwM3IIPBrs No es magia: es visión computacional sin control democrático. Sube una… pic.twitter.com/p8EbLv6ZGS
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) November 15, 2025







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