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Tomás Mazón reescribe la primera vuelta al mundo de Elcano

Hoy, jueves 23 de octubre de 2026 (que alcanzamos 24 millones de visitas esta madrugada), hemos tenido Carmen y yo el privilegio de pasar toda la mañana y comer con Tomás Mazón Serrano, un ingeniero amigo de Aitor (con quien estuvo en Sudáfrica trabajando) apasionado por la historia y cuyos libros que recuperan la primera vuelta al mundo y cambian nuestra visión del planeta y de la historia de la humanidad. Su emocionante web, rutaelcano.com, escrita y diseñada por él  mismo debiera ser objeto de estudio obligatorio en la educación.

Tomás Mazón nació en Alicante en 1975, reside en Villanueva de la Serena (Badajoz) y ejerce como ingeniero técnico de obras públicas. No es historiador universitario de oficio, y esa condición de forastero da a su trabajo un aire particular: el de quien se acerca y navega entre los archivos con método científico y curiosidad de aficionado, en el mejor sentido de la palabra, hasta superar la visión previa de la historia más gloriosa pero peor contada de navegantes vascos como Elcano (de Getaria) y Urdaneta (de Ordizia). 

Su vocación empezó en la red, con rutaelcano.com, una web sobre la primera circunnavegación donde él mismo elabora los mapas. Sus editores la presentan como referencia con más de millón y medio de visitas, una cifra que conviene tomar como dato de la editorial. El reconocimiento llegó pronto. En 2020 recibió el XI Premio Magallanes-Elcano, del Círculo de Artesanos de Sanlúcar de Barrameda, y en 2022 el Premios Casa Asia 2022 en la categoría de Cultura y Sociedad. El jurado de este último destacó su labor de investigación y divulgación para dar a conocer la expedición de Magallanes y Elcano a un público no especializado, con una visión nueva basada en fuentes originales. 

A ello suma más de 59 conferencias hasta hoy en foros académicos y extraacadémicos. Ayer tarde dictó una ponencia en la Sociedad Bilbaína y aprovechando esa oportunidad hoy le hemos acompañado en su visita a Portugalete (Bizkaia), último de los lugares de Elcano que tenía pendiente de realizar. En el vídeo inicial nos explicó el motivo que se relaciona con su tercer libro. Tras la primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano, la siguiente expedición que se organizó fue la Expedición de fray García Jofre de Loaysa (también conocida como la Segunda Armada de la Especiería). 

A comienzos de 1525, el propio Juan Sebastián Elcano (nombrado piloto mayor y segundo al mando de la flota) reclutó hombres, reunió provisiones y armó cuatro de las naves en la villa vizcaína de Portugalete. Esta flotilla inicial partió de las aguas de la ría de Portugalete con rumbo a La Coruña, donde se unió al resto de la gran expedición  para iniciar el viaje definitivo hacia las islas Molucas. En este histórico viaje desde el puerto vasco también se enroló un jovencísimo Andrés de Urdaneta, quien se convertiría en uno de los cosmógrafos más importantes de la historia. Alcanzó fama universal por descubrir y documentar la ruta a través del océano Pacífico desde Filipinas hasta Acapulco, conocida como Ruta de Urdaneta o tornaviaje. 

Tres libros, absolutamente recomendables porque son tres modos de mirar una hazaña. Su primer libro, Elcano. Viaje a la historia, apareció en 2020 y fue reeditado en versión ampliada en 2022, con Ediciones Encuentro. Es el relato de conjunto de la expedición que Magallanes concibió y Elcano remató.

Los dos siguientes miran hacia los márgenes. Espinosa. El último capitán de la vuelta al mundo (Encuentro, 2022) reconstruye la vida de quien quedó al mando de la nao Trinidad en Tidore mientras Elcano mandaba la Victoria, y regresó a España en 1527. Según la reseña de la Revista de Historia Naval, el libro se cierra con catorce transcripciones documentales que aportan datos nuevos sobre su vida. Un lector lo describe como una biografía levantada a partir de actas notariales, registros administrativos, pleitos y cartas de petición de socorro, es decir, de papeles y no de epopeya.

El tercero, La vuelta al mundo maldita (Edaf, 2024), cuenta la expedición de García Jofre de Loaysa. Comenzó en 1525 y no terminó hasta 1536 para quienes lograron volver: apenas doce de sus 450 integrantes. Es una cifra que da el propio autor, y otras fuentes sobre esta empresa manejan números algo distintos, lo que ya habla de lo difícil que es reconstruirla. Elcano murió en medio del Pacífico durante ese viaje, de modo que el segundo libro y el tercero se tocan: Espinosa y Loaysa son las dos caras de lo que ocurrió después de la gloria. 

El conocimiento como travesía. Lo más sugerente de Mazón no es solo lo que cuenta, sino cómo llega hasta ahí. Para el libro sobre Loaysa visitó nueve archivos históricos solo en 2023. Es la versión terrestre del oficio de navegante. Se parte con una hipótesis, se corrige el rumbo con cada folio hallado y se vuelve con menos certezas y algo más de verdad. Nadie recibe el conocimiento como un mapa terminado. Se hace con documentos, con paciencia y con la disposición a que un papel desmienta la leyenda cómoda.

Hay en ello una lección discreta para quienes enseñamos y aprendemos. Desconfiar de la versión heroica no significa despreciarla, sino contrastarla. Las fuentes originales no destruyen la hazaña, la vuelven humana: devuelven nombres, miedos, pleitos y súplicas a quienes la protagonizaron. Y quizá por eso Mazón ha elegido mirar a los segundos capitanes, a los que quedaron atrás y a los que el relato oficial dejó sin foco. Queda una pregunta abierta. ¿Cuántas historias de nuestro propio entorno esperan, sin leer, en un archivo municipal, parroquial o familiar? 

Una propuesta de acción a diez años: Propongo un plan en tres escalones, con objetivos medibles. A 2 años, leer los tres libros de Mazón y escribir una reseña de cada uno, publicada en un blog, una revista local o una biblioteca. La evaluación es sencilla: tres reseñas publicadas y, al menos, una conversación pública sobre ellas, en un club de lectura, por ejemplo. A 5 años, pasar de leer a participar: colaborar como voluntario en la transcripción de documentos históricos de un archivo o una asociación cultural cercana, con la meta de veinte documentos transcritos y revisados por un archivero o historiador que valide la calidad. A 10 años, llevar la experiencia a un aula, una biblioteca o un grupo vecinal mediante un taller anual de fuentes primarias, en el que cada grupo reconstruya la biografía olvidada de alguien de su localidad con al menos tres documentos originales. Se evaluaría contando biografías publicadas y participantes, y con una pequeña rúbrica de pensamiento crítico: ¿distingue el grupo entre hecho, interpretación y leyenda? Si al cabo de una década hay veinte vidas recuperadas del olvido, el viaje habrá merecido la pena.

Tomás Mazón en Portugalete

Álbum de imágenes y vídeos. Otros posts sobre este autor.

Vida y obra de Anne Carson, Premio Nobel de Literatura

Vida y obra de Anne Carson, Premio Nobel de Literatura

Teníamos pendiente leer la obra de Anne Carson, una filóloga que convirtió las palabras en un laboratorio, una escritora sin fronteras, que recoge de los clásicos para iluminar el presente y que ha merecido el Premio Nobel de Literatura 2026. Su arte es convertir el conocimiento en poesía con una literatura que rompe los géneros, reivindica la libertad de la poesía y nos anima a aprender a mirar de otro modo. La literatura sigue viva cuando el pasado deja de ser una respuesta y vuelve a convertirse en una pregunta.

A los quince años, en una librería de Ontario, una adolescente aburrida abrió una edición bilingüe de Safo. A un lado, un griego impenetrable y hermoso; al otro, su traducción. Ese hueco entre dos páginas, el lugar donde un texto se rinde o se reinventa, es el territorio en el que Anne Carson ha vivido desde entonces. El 8 de octubre de 2026, la Academia Sueca le concedió el Nobel de Literatura por una obra audaz que dialoga con sentido del juego con la tradición clásica y ha creado formas nuevas para la literatura contemporánea. 

Una alumna de latín que quiso aprender griego. Anne Carson nació en Toronto en 1950, hija de un empleado de banca que cambiaba de destino por Ontario. Fue una profesora de latín, Alice Cowan, quien se ofreció a enseñarle griego a la hora del almuerzo, y la propia Carson dice que le debe su carrera. Abandonó dos veces la Universidad de Toronto, pasó un tiempo en las artes gráficas y regresó para licenciarse en 1974 y doctorarse en 1981 con una tesis sobre Safo. Ha enseñado en McGill y en Míchigan. Una trayectoria de abandonos y regresos, como sus libros. 

Los géneros, rotos como papiros. Su primer libro, Eros. Poética del deseo (1986), parte de una idea del griego: el deseo es siempre un triángulo, y eros significa carencia. Con Autobiografía de rojo (1998) contó de nuevo el mito de Gerión en una novela en verso. La belleza del marido (2001), «un ensayo ficticio en 29 tangos», le valió el Premio T. S. Eliot. En Nox (2010) convirtió en libro el duelo por su hermano, de quien llevaba años sin noticias. En Norma Jeane Baker of Troy hizo coincidir a Marilyn Monroe con Helena de Troya. Y tradujo a Safo, Sófocles y Eurípides: su versión de Antígona subió a escena en 2015 con Juliette Binoche. Es, según Reuters, la decimonovena mujer que recibe el Nobel de Literatura. 

Conocer es completar lo que falta. Hay un recorrido histórico en esta obra, y es el de la búsqueda del conocimiento. Safo nos llegó en jirones: copistas, bibliotecarios y papirólogos han tratado durante siglos de saber algo a partir de lo que falta. Carson convierte esa cadena en método. Ella misma señala la etimología como punto de partida de toda su obra, y el comité del Nobel habla de la obsesión del filólogo por las palabras unida al deseo del poeta de encontrar sentidos nuevos. Conocer no sería poseer, sino mirar el hueco con paciencia. Lo resumió así: «Si supiera qué es la poesía no tendría necesidad de escribir». 

El universo intelectual de Carson desdibuja con elegancia las fronteras entre ensayo filosófico, crítica literaria y creación poética. Frente a la inmediatez efímera que caracteriza al ecosistema digital contemporáneo, su producción reivindica la lentitud de la lectura, la precisión terminológica y la profundidad del análisis intergeneracional. Su magisterio recuerda que educar y aprender son actos de profunda humildad epistémica: reconocer lo que ignoramos para poder nombrarlo con rigor. En un tiempo fascinado por la automatización de la respuesta rápida, Carson contrapone la belleza del dilema, la investigación tenaz y el valor transformador de las Humanidades.

Una propuesta a diez años. Leer a Carson pide lentitud, y la lentitud se entrena. Durante los dos primeros años, lea un libro suyo por año (Eros. Poética del deseo, Autobiografía de rojo, La belleza del marido, todos en castellano) y anote cada semana una palabra con su etimología. Meta: 100 palabras y tres reseñas breves; se evalúa releyendo el cuaderno al final. Hacia el quinto año, organice en una biblioteca o aula un taller intergeneracional de traducción de fragmentos de Safo de Mitilene, con 10 a 12 participantes; se evalúa por asistencia (al menos el 75 %) y por un cuadernillo final. Al décimo año, un círculo de lectura estable, con encuesta anual de satisfacción y un registro de textos propios publicados.

Surne Bilbao Basket en el Bilbao Arena con nuestra nieta

¿Qué aprende una niña pequeña sentada en una grada durante dos horas? Más de lo que muchos programas curriculares se atreven a prometer. Ayer, martes 13 de octubre de 2026, mi nieta menor y yo estuvimos en el
Bilbao Arena, en Miribilla, para presenciar la victoria del Surne Bilbao Basket sobre el Slavia Praha ERA NBK por 97-86, en la fase de grupos de la Basketball Champions League. Lo vimos juntos, y esa compañía es lo que da sentido a esta crónica.

Conviene empezar por el rival, porque la cortesía también se enseña. El Slavia Praha ERA NBK es un proyecto reciente, nacido de la fusión entre el club de la capital checa y el histórico ERA Nymburk, con raíces largas en el baloncesto centroeuropeo. Ganar a un equipo así tiene mérito, y explicarlo a una niña es una pequeña lección de geografía, de historia deportiva y de respeto. Los máximos anotadores y el parcial decisivo quedan para quien quiera la crónica técnica; aquí interesa otra cosa. 

Interesa lo que ocurre en una pista cuando se mira con ojos de ocho años, que también juega baloncesto. Cinco jugadores que se pasan el balón porque saben que solo no se gana. Un reloj que obliga a decidir bajo presión. Unas reglas que todos aceptan, incluido quien las sufre, y un árbitro al que se discute sin dejar de reconocer su autoridad. Y un público de miles de personas que canta, se desespera y aplaude, y que enseña sin proponérselo cómo se gestiona una emoción colectiva. Ninguna pizarra consigue lo mismo. Una cita de Michael Jordan: "El talento individual gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia táctica ganan los campeonatos".

Hay además un aprendizaje silencioso: el de la memoria compartida. Dentro de veinte años, mi nieta quizá no recordará el marcador, pero sí que su aitite (abuelo) la llevó a Miribilla, que comieron algo durante el partido y que preguntó por qué se levantaba todo el mundo a la vez. Unamuno distinguió entre vencer y convencer. En el deporte, la victoria es el dato; convencer es lo que queda cuando uno vuelve a casa con preguntas nuevas. Esa noche ganó el Bilbao, y eso alegra, pero habría valido igual la pena con una derrota, porque la lección estaba en el camino de ida y vuelta, no en el 97-86.

Proponemos un objetivo sencillo para los próximos años: llevar a un niño o una niña de la familia a ver deporte en directo, al menos tres veces por temporada, y escribir juntos cinco líneas al volver. A los dos años, evaluemos si el hábito se ha consolidado; a los cinco, si el niño ya cuenta el partido con sus propias palabras; a los diez, si existe un cuaderno compartido que merezca guardarse. ¿Empezamos esta misma temporada?

Álbum de imágenes y vídeos (la mayoría sólo para la familia)

Sapere aude: Ausencias que aún no ha tratado este blog

Concluimos hoy con este post esta revisión interna del blog, pero cumpliendo la promesa de ver lo que callan las etiquetas y los análisis: Los temas escasos o inexistentes de este blog. ¿Qué dice de un blog lo que no se ha tratado y que preocupa a la mayoría? Dice, para empezar, que en octubre de 2026, tras más de 10.500 entradas, no figura ninguna etiqueta sobre vivienda, soledad, inmigración ni clima. Es el reverso del recuento anterior: allí contamos lo que más hemos escrito; aquí, lo que aún no hemos tratado.

Conviene leer los silencios con el mismo método. Una etiqueta ausente no prueba que un tema no se haya tocado (puede esconderse bajo educación, sociedad o tecnología), pero sí que no tuvo casa propia, y lo que no tiene casa se encuentra mal y se cita peor. Además, nombrar un tema no es adelantar una tesis: es comprometerse a tratarlo con datos y con todas las voces. Los vacíos caen en las mismas tres columnas del recuento anterior (temas, formatos y lugares), y cada uno de los cinco ejes proyecta su sombra: ahí buscamos. 

La educación como lente tiene sus rincones sin pulir. Entre las 4292 entradas de educación, las etiquetas de matiz son escasas: Educación Especial (14), adolescencia (17), absentismo (6), inclusión digital (4). Faltan la convivencia y el acoso escolar, la salud mental y las pantallas, la neurodiversidad, la formación profesional, la evaluación en tiempos de IA y la neurociencia del aprendizaje: preguntas que hoy están en cualquier claustro y en cualquier cocina.

Compartir en abierto es el eje que más huellas conserva de su época: web2.0 (810), twitter (334), eeepc (43). Falta lo de ahora: desinformación y deepfakes, estafas y privacidad, polarización en las redes. La propia inteligencia artificial, que ya asoma en nuestras entradas recientes tiene la etiqueta AI (en inglés), pero son escasos los formatos de hoy: videojuegos (juegos suma 45), series o cómic.

Lo local, como puerta al mundo, también tiene fronteras sin cruzar. Bizkaia suma 375 etiquetas; Gipuzkoa, 20, y Araba, 22; Navarra e Iparralde no tienen ninguna. Faltan la memoria colectiva y la convivencia, el pasado industrial y obrero de la ría, la bertsolaritza y las voces nuevas de la literatura vasca más allá de Atxaga. Y un tema de futuro: el euskara ante la traducción automática y la IA.

La ética cívica y esperanzada (solidaridad 582, ética 573, paz 515) tiene su contrapunto en lo concreto y áspero: no hay etiqueta para vivienda ni alquiler, la inmigración y la diversidad apenas asoman (interculturalidad, 7) y, dentro de ecología (312), no figuran clima ni energía. Son terrenos de debate intenso, y por eso piden un tono neutral, con datos y fuentes.

La memoria entre generaciones (familia 599, nietos 328, infancia 322) mira quizá más hacia el comienzo de la vida. Del otro extremo hay poco: madurez (84), nostalgia (34); ni soledad no deseada, cuidados, duelo, jubilación o pensiones, ni biología o medicina, que explican por qué vivimos más. Unamuno escribió Del sentimiento trágico de la vida: ahí hay un ancla para tratar el asunto con hondura.

Cinco ejes, cinco sombras: lo que callan las etiquetas no es necesariamente desinterés, sino trabajo por hacer. Y empezar es la mitad, según Horacio (siglo I a. C.): «Dimidium facti qui coepit habet: sapere aude, incipe», es decir, «tiene hecha la mitad quien ha empezado: atrévete a saber, empieza».

Proponemos un ejercicio a tres (3) años. Objetivo: abrir una etiqueta nueva sobre un tema que te cueste (vivienda, soledad, clima, el que sea) y escribir o leer sobre él una vez por trimestre, hasta sumar doce (12) piezas en octubre de 2029. Evaluación: cada octubre, contarlas, anotar cuántas fuentes distintas has consultado y qué opinión tuya ha cambiado. ¿Nos acompañas?

Nada humano me es ajeno: Mapa de temas de este blog

Hoy nos vais a permitir una fugaz introspección. Tras 25 años, 10.500 posts, 22.000.000 millones de visitas, hemos pedido a la
IA (Inteligencia Artificial) que analice las etiquetas que históricamente hemos utilizado para revelar cuáles han sido nuestras inquietudes tratadas en este vuestro blog.agirregabiria.net. 

¿Qué dice de un blog el recuento de sus etiquetas? Dice, para empezar, que en octubre de 2026 la educación (4292) pesa más que las cuatro etiquetas siguientes juntas: vídeos (1214), autoayuda (1042), fotos (966) e historia (858), que suman 4080. En un archivo de más de 10.500 entradas, equivale a alrededor de cuatro de cada diez: no es una preferencia, es una columna vertebral.

Conviene leer el recuento con método. Las etiquetas mezclan tres cosas (y se solapan, porque una entrada lleva varias): qué contamos, cómo lo contamos y desde dónde. Lo primero son los temas: educación, autoayuda, historia, política (712), libros (635), tecnología (631), ciencia (606) y familia (599). Lo segundo, los formatos: vídeos, fotos, citas (838), humor (801) y trucos (612). Lo tercero, los lugares: Euskadi (765), Bilbao (741), Getxo (699) y, con otro acento, Alicante (285) y Pilar de la Horadada (180), que dibujan una segunda geografía. Entre los temas propiamente dichos, la educación multiplica por más de cuatro a la segunda, la autoayuda.

Contar no es valorar: una etiqueta mide hábito de archivo, no profundidad ni influencia, y hay ideas que cruzan muchas entradas sin tener etiqueta propia. Los ejes transversales aparecen al cruzar esas tres columnas. El primero es la educación como lente, no solo como asunto: la pregunta de fondo suele ser qué se puede aprender de algo y cómo podría enseñarse, y por eso se enseña con vídeos, con citas, con metáforas (573) y con humor (801). 

El segundo es compartir en abierto: web2.0 (810), twitter (334), podcasting (42) y software libre (26) describen una manera de aprender en público, dejando rastro de lo que se descubre para que otros lo aprovechen. Es quizá la herencia más visible de aquella web que dio nombre a tantas etiquetas.

El tercero es la relación entre lo local y lo universal. Euskadi, Bilbao, Getxo y Bizkaia suman más de 2500 etiquetas y conviven en el mismo archivo con la paz (515), la ciencia (606) o la historia (858): lo local como punto de partida, no como frontera. Bernardo Atxaga lo resolvió en Obabakoak (1988) con un pueblo imaginario convertido en mundo; este blog hace algo parecido con callejero real.

El cuarto es una ética cívica y esperanzada. Solidaridad (582), ética (573) y paz (515) suman 1670 etiquetas, más que historia y ciencia juntas (1464), y conviven con futuro (592), innovación (559) y felicidad (495): se habla de lo que debe cuidarse y de lo que puede construirse.

El quinto, quizá el más discreto, es la memoria entre generaciones. Conmemoraciones (497), obituarios (90), familia (599), nietos (328) e infancia (322) recogen lo que Miguel de Unamuno llamó intrahistoria: la vida silenciosa de quienes no salen en los libros de historia.

Los cinco ejes no son compartimentos: se tocan a cada paso, y de ahí que un vídeo de humor pueda hablar de ética o una foto de Getxo, de historia. Si hubiera que resumirlos con una frase antigua, sería la de Terencio (siglo II a. C.): «Homo sum, humani nihil a me alienum puto», es decir, «hombre soy, nada humano me es ajeno». Un blog largo acaba pareciéndose a quienes lo escriben y lo leen.

Proponemos un ejercicio a cinco (5) años. Objetivo: elegir tres etiquetas propias y leer o escribir sobre ellas cada mes, hasta sumar sesenta (60) piezas por etiqueta en octubre de 2031. Evaluación: cada octubre, contarlas, comprobar cuántas se compartieron con otros lectores y anotar qué eje las une. ¿Empezamos?

Hoy nos vais a permitir una fugaz introspección. Tras 25 años, 10.500 posts, 22.000.000 millones de visitas, hemos pedido a la IA (Inteligencia Artificial) que analice las etiquetas que históricamente hemos utilizado para revelar cuáles han sido nuestras inquietudes tratadas en este vuestro blog.agirregabiria.net. 

¿Qué dice de un blog el recuento de sus etiquetas? Dice, para empezar, que en octubre de 2026 la educación (4292) pesa más que las cuatro etiquetas siguientes juntas: vídeos (1214), autoayuda (1042), fotos (966) e historia (858), que suman 4080. En un archivo de más de 10.500 entradas, equivale a alrededor de cuatro de cada diez: no es una preferencia, es una columna vertebral.

Conviene leer el recuento con método. Las etiquetas mezclan tres cosas (y se solapan, porque una entrada lleva varias): qué contamos, cómo lo contamos y desde dónde. Lo primero son los temas: educación, autoayuda, historia, política (712), libros (635), tecnología (631), ciencia (606) y familia (599). Lo segundo, los formatos: vídeos, fotos, citas (838), humor (801) y trucos (612). Lo tercero, los lugares: Euskadi (765), Bilbao (741), Getxo (699) y, con otro acento, Alicante (285) y Pilar de la Horadada (180), que dibujan una segunda geografía. Entre los temas propiamente dichos, la educación multiplica por más de cuatro a la segunda, la autoayuda.

Contar no es valorar: una etiqueta mide hábito de archivo, no profundidad ni influencia, y hay ideas que cruzan muchas entradas sin tener etiqueta propia. Los ejes transversales aparecen al cruzar esas tres columnas. El primero es la educación como lente, no solo como asunto: la pregunta de fondo suele ser qué se puede aprender de algo y cómo podría enseñarse, y por eso se enseña con vídeos, con citas, con metáforas (573) y con humor (801). 

El segundo es compartir en abierto: web2.0 (810), twitter (334), podcasting (42) y software libre (26) describen una manera de aprender en público, dejando rastro de lo que se descubre para que otros lo aprovechen. Es quizá la herencia más visible de aquella web que dio nombre a tantas etiquetas.

El tercero es la relación entre lo local y lo universal. Euskadi, Bilbao, Getxo y Bizkaia suman más de 2500 etiquetas y conviven en el mismo archivo con la paz (515), la ciencia (606) o la historia (858): lo local como punto de partida, no como frontera. Bernardo Atxaga lo resolvió en Obabakoak (1988) con un pueblo imaginario convertido en mundo; este blog hace algo parecido con callejero real.

El cuarto es una ética cívica y esperanzada. Solidaridad (582), ética (573) y paz (515) suman 1670 etiquetas, más que historia y ciencia juntas (1464), y conviven con futuro (592), innovación (559) y felicidad (495): se habla de lo que debe cuidarse y de lo que puede construirse.

El quinto, quizá el más discreto, es la memoria entre generaciones. Conmemoraciones (497), obituarios (90), familia (599), nietos (328) e infancia (322) recogen lo que Miguel de Unamuno llamó intrahistoria: la vida silenciosa de quienes no salen en los libros de historia.

Los cinco ejes no son compartimentos: se tocan a cada paso, y de ahí que un vídeo de humor pueda hablar de ética o una foto de Getxo, de historia. Si hubiera que resumirlos con una frase antigua, sería la de Terencio (siglo II a. C.): «Homo sum, humani nihil a me alienum puto», es decir, «hombre soy, nada humano me es ajeno». Un blog largo acaba pareciéndose a quienes lo escriben y lo leen.

Proponemos un ejercicio a cinco (5) años. Objetivo: elegir tres etiquetas propias y leer o escribir sobre ellas cada mes, hasta sumar sesenta (60) piezas por etiqueta en octubre de 2031. Evaluación: cada octubre, contarlas, comprobar cuántas se compartieron con otros lectores y anotar qué eje las une. ¿Empezamos? Seguirá un post sobre grandes temas... sobre los que aún no hemos ofrecido nuestra modesta perspectiva personal.

¡Veinte millones de visitas en este vuestro blog! ¡Gracias!

¡Veinte millones de visitas en este vuestro blog! ¡Gracias!

20.000.000 visitas: Hoy, jueves 17 de septiembre de 2026, este nuestro, pero sobre todo vuestro, blog.agirregabiria.net ha superado esta cifra de vuestras amables visitas desde aquel abril de 2005 en que se creó. Han transcurrido apenas 14 días desde el millón anterior. En realidad desde hace menos tiempo, porque solamente se contabiliza desde que se incorporó el contador. No todos los millones de visitas los hemos ido celebrando; algunos sí, como luego veremos. 

19.000.000 visitas: Jueves 3 de septiembre de 2026, en pleno viaje de regreso hacia Getxo este nuestro, pero sobre todo vuestro, blog.agirregabiria.net ha superado esta cifra de vuestras amables visitas desde aquel abril de 2005 en que se creó. Han transcurrido apenas 22 días desde el millón anterior.

18.000.000 de visitas: Miércoles 12 de agosto de 2026. Anteriormente, de modo resumido. Ante la aceleración de las cifras, a partir de ahora solamente recogeremos las cifras muy redondas, múltiplos de 5 en millones: 20 millones, 25 millones,....

17.000.000 de visitas: Miércoles 21 de julio de 2026. El blog continúa porque vosotros lo hacéis posible. Seguimos… hacia el próximo millón, pero sobre todo, hacia nuevas ideas compartidas. En una época dominada por la inmediatez, el blog reivindica el valor del tiempo lento, del análisis, de la palabra que se piensa antes de ser dicha. Escribir y leer blogs es una manera de educar la mirada, de entrenar la empatía y de construir comunidad a través de las ideas. 

16.000.000 de visitas: Sábado 4 de julio de 2026. ¿Qué está pasando, qué maravillas estáis logrando, o solamente son bots según la Teoría del Internet muerto (post reciente)? Ahora que no estamos en voluntariado tan activo, sin GetxoBlog, ni AUVE, ni Nagusiak y EuskoFederpen (que tanto echamos de menos),... Lo tenemos claro: un blog sólo crece con sus lectores y lectoras. 

15 millones de visitas: Sábado 20 de junio de 2026. Esto confirma que este espacio digital sigue vivo, vibrante y compartido. Este logro no es del autor. Es, sobre todo, de quienes leen, comentan, comparten y dialogan. Cada visita, cada clic, cada relectura y cada reflexión son los auténticos cimientos de este largo viaje que comenzó hace años y que hoy celebra una cifra redonda. 

14 millones de visitas: Martes 19 de mayo de 2026. 13 millones de visitas: Domingo 1 de marzo de 2026. 12 millones de visitas: 12 de diciembre de 2025. 11 millones de visitas: 14 de octubre de 2025. 10 millones de visitas: 28 de julio de 2025. 9 millones de visitas: 13 de mayo de 2024. 8 millones de visitas: 8 de octubre de 2022. 7 millones de visitas: 30 de septiembre de 2021. 6 millones de visitas: 21 de febrero de 2020. 

No celebramos los 5 millones, pero sí cuando alcanzamos las 4.444.444 visitas  el 31-1-16 y el resto de hitos del blog se relatan a continuación. El martes 3 de febrero de 2015, se alcanzaron los CUATRO millones de visitas (ver post) en menos de 10 años desde su creación. Casi dos años y medio para lograr cada millón de visitas, prácticamente el mismo ritmo que para lograr cinco año después otros dos millones de lectores. El tercer millón fue el 15 de junio de 2013 (ver la entrada correspondiente). El segundo millón se alcanzó a principios de 2009, si bien la fecha exacta no está recogida. Os queremos agradecer esta amistad que nos brindáis, especialmente a quienes nos acompañáis desde hace años.

Vamos a ir simplificando estas celebraciones, porque cada día se contabilizan setenta mil visitas más. Todo a pesar de nuestra jubilación hace ya más de 8 años, parece que seguimos contando con la fidelidad de quienes nos leéis y comentáis. ¡Gracias y no nos abandonéis en este lugar de encuentro y de debate! Eskerrik asko! Thanks! Merci!

¡Diecinueve millones de visitas en este vuestro blog! ¡Gracias!

19.000.000 visitas: Hoy, jueves 3 de septiembre de 2026, en pleno viaje de regreso hacia Getxo este nuestro, pero sobre todo vuestro, blog.agirregabiria.net ha superado esta cifra de vuestras amables visitas desde aquel abril de 2005 en que se creó. Han transcurrido apenas 22 días desde el millón anterior. En realidad desde hace menos tiempo, porque solamente se contabiliza desde que se incorporó el contador. No todos los millones de visitas los hemos ido celebrando; algunos sí, como luego veremos. 

18.000.000 de visitas: Miércoles 12 de agosto de 2026. Anteriormente, de modo resumido. Ante la aceleración de las cifras, a partir de ahora solamente recogeremos las cifras muy redondas, múltiplos de 5 en millones: 20 millones, 25 millones,....

17.000.000 de visitas: Miércoles 21 de julio de 2026. El blog continúa porque vosotros lo hacéis posible. Seguimos… hacia el próximo millón, pero sobre todo, hacia nuevas ideas compartidas. En una época dominada por la inmediatez, el blog reivindica el valor del tiempo lento, del análisis, de la palabra que se piensa antes de ser dicha. Escribir y leer blogs es una manera de educar la mirada, de entrenar la empatía y de construir comunidad a través de las ideas. 

16.000.000 de visitas: Sábado 4 de julio de 2026. ¿Qué está pasando, qué maravillas estáis logrando, o solamente son bots según la Teoría del Internet muerto (post reciente)? Ahora que no estamos en voluntariado tan activo, sin GetxoBlog, ni AUVE, ni Nagusiak y EuskoFederpen (que tanto echamos de menos),... Lo tenemos claro: un blog sólo crece con sus lectores y lectoras. 

15 millones de visitas: Sábado 20 de junio de 2026. Esto confirma que este espacio digital sigue vivo, vibrante y compartido. Este logro no es del autor. Es, sobre todo, de quienes leen, comentan, comparten y dialogan. Cada visita, cada clic, cada relectura y cada reflexión son los auténticos cimientos de este largo viaje que comenzó hace años y que hoy celebra una cifra redonda. 

14 millones de visitas: Martes 19 de mayo de 2026. 13 millones de visitas: Domingo 1 de marzo de 2026. 12 millones de visitas: 12 de diciembre de 2025. 11 millones de visitas: 14 de octubre de 2025. 10 millones de visitas: 28 de julio de 2025. 9 millones de visitas: 13 de mayo de 2024. 8 millones de visitas: 8 de octubre de 2022. 7 millones de visitas: 30 de septiembre de 2021. 6 millones de visitas: 21 de febrero de 2020. 

No celebramos los 5 millones, pero sí cuando alcanzamos las 4.444.444 visitas  el 31-1-16 y el resto de hitos del blog se relatan a continuación. El martes 3 de febrero de 2015, se alcanzaron los CUATRO millones de visitas (ver post) en menos de 10 años desde su creación. Casi dos años y medio para lograr cada millón de visitas, prácticamente el mismo ritmo que para lograr cinco año después otros dos millones de lectores. El tercer millón fue el 15 de junio de 2013 (ver la entrada correspondiente). El segundo millón se alcanzó a principios de 2009, si bien la fecha exacta no está recogida. Os queremos agradecer esta amistad que nos brindáis, especialmente a quienes nos acompañáis desde hace años.

Vamos a ir simplificando estas celebraciones, porque cada día se contabilizan cien mil visitas más. Todo a pesar de nuestra jubilación hace ya más de 8 años, parece que seguimos contando con la fidelidad de quienes nos leéis y comentáis. ¡Gracias y no nos abandonéis en este lugar de encuentro y de debate! Eskerrik asko! Thanks! Merci!