Mostrando las entradas para la consulta éxito ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta éxito ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

El secreto del éxito,... según la clase social

A qué atribuyen el éxito

Las clases pobres atribuyen el éxito a los contactos adecuados, las clases medias a la educación y calificaciones y las clases ricas al trabajo duro. Cada uno atribuye el éxito a aquello de lo que más carece.

Lo peor, nos tememos, es que el éxito (¡vaya usted a saber qué entiende cada cual qué es eso!) requiere de todo: Habilidades y talentos, conexiones con la gente correcta, astucia y engaño, espíritu emprendedor y valor, buena educación y altas calificaciones, trabajo duro y disponibilidad de capital inicial. Cada uno sabrá con qué cuenta y qué ha de reunir,...
El secreto del éxito 1/4 El secreto del éxito 4/4El secreto del éxito 3/4El secreto del éxito 2/4
La segunda composición (mejor véase en GIF animado en su web de origen) muestra muy explícitamente cómo la clase social es determinante para alcanzar ese éxito porque el recorrido es muy diferente según el origen familiar.

"Más allá del éxito y el fracaso", presentación del libro


Se presenta un libro singular, "Más allá del éxito y el fracaso", escrito por Joan Rosás Xicota, miembro del Club de Roma Internacional. Recoge las reflexiones de personas muy relevantes, con experiencias de vida diferentes y fuera de lo común. Ellas han expresado en conversaciones con el autor sus reflexiones sobre el éxito y el fracaso en las distintas facetas de la vida (profesional, personal, familias, espiritual, social, etc.). Y en esa introspección con cada una de estas personas es donde surgen consideraciones sobre lo que de verdad es importante en la vida de cada uno, la distinción entre éxito y fracaso, la relación entre éxito y felicidad o fracaso o infelicidad, las relaciones familiares, nuestros retos personales, y los de la sociedad. Estas valoraciones personales también desvelan algunas de las claves que han permitido que estas personas hayan alcanzado el éxito en distintos ámbitos de sus vidas, o hayan convertido fracasos suyos en nuevas oportunidades.

El resultado es un libro especial. Dennis Meadows, científico mundialmente reconocido, coautor de “Los límites al crecimiento” nos da una lección práctica de cómo las acciones hablan más que las palabras; Federico Mayor Zaragoza, exdirector general de la UNESCO, nos explica que el éxito es no abandonar nunca e intentarlo siempre; Shlomo Ben Ami, exembajador de Israel en España que fue luego ministro de Seguridad Interior y de Relaciones Exteriores de Israel, explica lo muy cerca que estuvo de conseguir la paz entre palestinos e israelitas en Camp David; o Angel Villán, escalador, guía de montaña y bombero de profesión, explica cómo el respeto a la naturaleza y el amor hacia las personas son la clave para forjar un mundo nuevo sostenible y más justo para todos.

Interesantes todas las ponencias, pero destaca por ser casi pura poLírica la exposición (desde el minuto 38º) de Shlomo Ben Ami sobre la traición visionaria al propio electorado del liderazgo genuino porque ve el futuro mejor que sus votantes y es valiente en sus decisiones aunque acabe pagándolo en las urnas,... Buenos y grandes casos a modo de pruebas, como las derrotas tras sus éxitos de Winston Churchill, Charles De Gaulle, Anwar Al SadatIsaac RabinJuan Manuel Santos,... Y ese delicado equilibrio entre la justicia transicional y la paz,...

Y el libro también incorpora el testimonio de otras personas, conocidas o no, dando una imagen esperanzadora del ser humano, a pesar de los colosales retos que afronta la humanidad.

Necesitar, desear, intentar, obtener y merecer

Quizá no deseemos, ni hayamos obtenido, una gran verdad que necesitamos y merecemos: Lo que obtenemos, pocas veces es lo que necesitamos y casi nunca lo que deseamos, pero probablemente es lo que merecemos.

La secuencia lógica, pocas veces entendida, de consecución de objetivos es la siguiente: necesitar, desear, intentar - pedir o exigir (en su caso), obtener y merecer. Pero frecuentemente violamos esta cadena. No deseamos lo que necesitamos, no intentamos lo que deseamos, no obtenemos lo que intentamos, y claro finalmente no merecemos lo que obtenemos.

Tampoco recorremos la escalera correctamente en sentido contrario: Deseamos lo que no necesitamos; obtenemos lo que no deseamos y merecemos lo que no obtenemos. Conviene no saltarse ningún escalón, sobre todo el primero, porque la felicidad de la vida reside en comprender esta sucesión de cruciales verbos.

Antes de empezar a esforzarnos es clave determinar verdaderamente qué necesitamos, porque éste es el punto crítico donde arranca la mayoría de nuestros problemas. La mayoría de los fracasos comienzan en una mala detección de necesidades que confundimos con deseos. Por ejemplo, deseamos un amorío cuando lo que necesitamos es amor; o ansiamos el éxito cuando lo que precisamos es merecer el triunfo.

Necesitar es un gran verbo. Aprendamos a necesitar y a declarar nuestra necesidad. Así como necesitamos a personas que nos ayudaron a nacer, necesitamos que nos ayuden a vivir. Necesitar es vivir, es la primera y la última de las vivencias. Todos necesitamos mucho, es natural y generalizado necesitar de los demás. ¡Ah, y cómo amamos a las personas que necesitamos y a quienes nos necesitan! Quizá lo que más necesitamos en esta vida es que haya quien nos obligue a hacer todo lo que podemos hacer.

Desear o querer. Tal vez fuese mejor “querer" que "desear", porque en el deseo se expresa la impotencia, y en el querer, la fuerza. Por eso, amar no es desear sino querer. En todo caso, antes de desear algo ardientemente conviene comprobar la felicidad que le alcanza a quien ya lo posee. Hay deseos que es mejor echar de menos y que nunca se cumplan. El deseo debe ser medido por la necesidad, y quien obtiene lo que le es suficiente no debe desear más.

Intentar es trabajar. No basta desear aquello por lo que jamás nos esforzaremos en alcanzar. A la laboriosidad no le hace falta desear, porque está dispuesta a pagar el precio debido por la meta ansiada. Quizá no se pueda conseguir todo, mas se puede intentar todo. Para que pueda surgir lo posible, es preciso intentar una y otra vez lo imposible. Intentar algo denodadamente ya es merecerlo, aunque jamás se logre. Que jamás no venza el miedo a… intentarlo.

Obtener o conseguir. Una premisa necesaria para conseguir mucho es creer que el trabajo constante, firme e infatigable puede obtenerlo casi todo y asegura no merecer nunca el fracaso. Un buen consejo de William Shakespeare sugiere que “es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”. Trabajo y buenas formas son guías para conseguir lo que es justo y necesario.

Merecer: el gran verbo más difícil. Una cosa es alcanzar, y otra cosa merecer. Albert Camus decía “El éxito es fácil de obtener; lo difícil es merecerlo”. Notoriamente el éxito no es fácil, pero el éxito merecido es aún menos frecuente. Lo que es más fácil, con las reglas anteriores, es no merecer el fracaso, aunque no se alcance todo el éxito. La mayor desgracia, quizá la única desgracia, es merecer la desgracia. Una divisa para la gloria: Lo que merece ser hecho, merece que se haga bien.

Conclusión: Quien no ama la vida, no se la merece. En la fortuna y en la desgracia, en la gloria o en la amargura, mantengamos la esperanza pensando que luchando el fracaso será inmerecido en todo caso. Si faltaren las fuerzas, la sola audacia merecerá alabanza; en las grandes empresas, el intentarlas basta. La vida nos ha sido dada, pero sólo se merece dándola por algo más grande que nosotros.

La vida no se nos ha dado para ser felices, sino para merecer serlo. No está en manos de nosotros los mortales mandar en el éxito; pero podemos hacer mucho más que lograrlo: merecerlo.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2006/merecer.htm
Pide un deseo... / Make a wish...

Play out: muriendo de éxito, en Getxo

Play out: muriendo de éxito
Hemos disfrutado con la obra "Play out: muriendo de éxito" en el Escuela de Música Andrés Isasi de Las Arenas (Getxo), con ocasión de la edición número 35 de las Jornadas de Teatro de Getxo, un teatro querido y cercano que mejoraría cambiando sillones de patio de butacas, así como su inclinación respecto al escenario.

Recomendamos esta amena comedia de la guionista y actriz Teresa Calo, bien interpretada por Lola Baldrich (siempre un placer verla), Diego Pérez (un habitual de ¡Vaya semanita!) y Gorka Mínguez (un portugalujo actor que codirige la obra con su autora). 

La sinopsis oficial relata: "Carlos es un escritor que cosechó un gran éxito con su primera novela pero que últimamente no encuentra la inspiración y el respaldo de los lectores. Su editor (Koldo) y su mujer (Nora) tratan de cambiar la actitud de Carlos, que se ha alejado de la escritura y cuyo único interés es jugar con la Play Station… y es que Carlos está convencido de que sólo valorarían su obra si estuviera muerto. Tras confesar esa reflexión a Koldo, sufre un accidente y todos le dan por muerto. Los reconocimientos póstumos, premios, reediciones y ventas se suceden para gloria de Koldo y de Nora".

Ficha
  • Autora: Teresa Calo
  • Dirección: Gorka Mínguez, Teresa Calo
  • Antzezleak: Lola Baldrich, Diego Pérez, Gorka Mínguez
  • Espacio sonoro: Adrián de los Ojos
  • Escenografía: Gorka Mínguez
  • Iluminación: Arantza Heredia
  • Técnico: Eduardo Gracia
  • Producción: Erre Produkzioak
  • Duración: 80 minutos
Página web: www.erreprodukzioak.com

Relevo en el PNV

En Euskadi hemos desarrollado un caparazón especial para protegernos de la influencia de los algunos medios de comunicación, mayoritaria y ya descaradamente al servicio de los intereses más reaccionarios del PP, y por tanto muy alejados del sentir de la mayoría social vasca. Las radios de gran audiencia en España son el mejor “potrotipo” de cabalgar, tratando de domesticar la opinión pública del Estado, por medio del insulto desbocado al indómito vasco personalizado en las figuras e instituciones nacionalistas, desde su Lehendakari hasta la Iglesia vasca, desde el euskera hasta la universidad pública del País Vasco. La mejor prueba de que hemos “metabolizado” estos continuos ataques es, aparte de los resultados electorales del 13M de 2001 y 25M de 2003 que prueban nuestra inmunidad y el efecto boomerang de tanta basura, el éxito de publicaciones como el "Cocidito madrileño" de Javier Vizcaíno, que nos hace reír al escuchar las barbaridades y desinformaciones sobre todo lo vasco, quizá porque somos masoquistas o, seguramente, porque ya estamos “curados de espanto”. Esta receta también convendría transplantarla a ETB, con un programa de zapping con el “cocidito” televisivo.

El permanente tratamiento demagógico, irresponsable y frecuentemente delirante nos ha vacunado eficazmente contra las campañas de intoxicación que periódicamente se coordinan desde focos del PP, con escaso o nulo efecto sobre Euskadi, pero notable en el resto del Estado, como lo prueba la sumisión del actual PSOE que no ha sabido dejar de “chupar rueda” para evitar la aerodinámica resistencia mediática. Así le va, con éxitos parciales en Extremadura, en la Mancha y en La Coruña con fórmulas contrarias a las de Maragall y Elorza en Cataluña y en Donostia.

En el panorama vasco, mientras rogamos por la desaparición de la turbadora ETA, siguen las estridencias continuas desde las monocordes y crecientemente rebuscadas contextualizaciones de Otegi (que de éxito en éxito camina hacia la evaporación) hasta los lamentos jeremíacos de Mayor Oreja (cuyo jefe Aznar le anima a seguir perdiendo en Euskadi para llegar algún día al Olimpo de Madrid), pasando por alambicadas disquisiciones socialistas justificando la doble actuación pactista según la orilla del Ebro. Este rutinario soniquete, se ha visto desafinado por alguna novedad, perfectamente perceptible para el instinto del lector medio vasco. El pasado domingo y en singular entrevista de Amaia Fano en DEIA, el portavoz del PNV, Joseba Egibar, plantea dudas sobre el relevo de Xabier Arzalluz al frente del partido, previsto para el próximo enero.

Es razonable señalar que, la mayoría de vascos, nacionalistas de aquí o de allá, militantes o no de cualquier partido, saben que en EAJ-PNV existe una bicefalia, por Estatutos, y que esta doble cabecera, en el partido y en el gobierno, ha funcionado bien para la estabilidad gubernamental en Euskadi. Este sistema no es discutido, pero sí parece cuestionarse la sustitución que se aproxima del presidente del EBB, quien –no lo olvidemos- detenta la máxima autoridad dentro del partido. Aunque sea redundante, conviene recordar que el rumbo político lo establece la ejecutiva del partido, mientras que la gestión del Gobierno Vasco, en este momento apoyado y formado por tres partidos, es liderada por el Lehendakari. Así mismo, es evidente que para se articulen armónicamente las dos fuentes de poder, partido y gobierno, es preciso que ambos elementos dispongan de una fortaleza y de unas dotaciones humanas competentes para ejercer una profunda capacidad de análisis y de gestación de proyectos, que se concretarán a medio y largo plazo en el caso del partido y con la más cotidiana inmediatez para el gobierno, que funciona con acuerdos programáticos en el marco temporal de una legislatura.

La validez del tándem doble se ha acreditado recientemente con la presentación de la “Propuesta para la Convivencia”, sintetizando un plan del tripartito que, sin colmar las aspiraciones abertzales del PNV, ha introducido un debate en la sociedad vasca que puede permitir con posibilidades de éxito su aceptación en consulta popular en los próximos años, para abordar con naturalidad la normalización y pacificación de Euskadi, con un “estatus de libre adhesión con España”, formalmente similar a los modelos federales del Estado, que otros partidos propugnan en todo el continente. Ahora que la ministra de Exteriores nos alerta sobre la “fusión de Francia y Alemania”, quizás un lander vasco interestatal sería una buena solución para Euskadi en la venidera Europa unida.

En la centenaria historia del PNV, y en el devenir de Euskadi, los calendarios siempre han sido apretados e intensos. Pero la ciudadanía vasca ha sabido cumplir los plazos, y esperamos que nuestros dirigentes no nos hurten ninguna convocatoria. La conflictividad política siempre ha estado presente, desgraciadamente, pero la "excepcionalidad" no debe ser excusa para retrasos. La palabra del vasco, se cumple. Confiamos que en septiembre, el Lehendakari presentará su texto articulado, y que en enero el EBB se renovará. La consulta no tiene, aún, fecha de vencimiento y sí una exigencia de condiciones de ausencia de violencia. Ibarretxe seguirá siendo el Lehendakari con más apoyo popular que nunca en la historia de Euskadi. Para la presidencia del EBB, y para la elección de sus miembros, el PNV dispone de suficientes hombres y mujeres, cuyos nombres cualquiera podría enumerar. Arzalluz seguirá aportando su asesoramiento, pero el nuevo siglo requiere una constante innovación.

Déjese que siga su curso la democracia interna de un partido, con la fuerte y ordenada militancia que siempre ha disfrutado el PNV, y que el sistema más puro de “un militante, un voto” funcione con la habitual e implacable eficacia. La representatividad nace de ese voto interno, y es, como siempre lo fue, la mejor garantía de interpretar debidamente la voluntad del partido hegemónico de Euskadi, que ofrece su plan y su alternativa al conjunto de la plural sociedad vasca.

Diez tendencias, previsiones y propuestas educativas

El debate educativo es escaso en nuestros tiempos, y aún más extraño si no está trufado de intereses políticos, económicos, corporativos, sindicales,... Abundan las opiniones contundentes, descalificatorias de quienes no piensan exactamente igual, propiciadas por la defensa de colectivos que no son exactamente los destinatarios del esfuerzo social que debiera estar dirigido solamente por la búsqueda de lo mejor... para el alumnado

Todo el mundo parece saber de educación, porque -y esto es bien cierto- todas las personas han recorrido trayectos educativos y, en muchos casos, han debido decidir sobre la educación de los suyos. Pero no es tan habitual disponer de una perspectiva más general, abierta y completa sobre la complejidad del extenso sistema educativo. Y, lo que es peor, aún habiendo muchos actores que sí disponen de tal capacidad, no todos ellos son capaces de hablar y escribir con sinceridad sobre sus conclusiones, por las consecuencias que se derivarían de su atrevimiento.

Con ánimo de aportar algunas ideas sobre la materia, en época de inicio de año, en plena madrugada, pensando quizá más como abuelo que como educador, con el máximo de honestidad, sin buscar ningún provecho personal, y sin temer nada por la franqueza, enumeraremos los que creemos son vectores de innovación educativa, enunciando la proyección, la predicción y la proposición en cada apartado.

Procuraremos equilibrar las expectativas en estas diez tendencias, previsiones y propuestas educativas, enfocadas hacia las enseñanzas básicas. Seremos relativamente optimistas en las tendencias, que quizá no se produzcan con la celeridad que señalamos. Corregiremos con algo de pesimismo las previsiones, porque son muchas las décadas en las que la inercia de los mecanismos educativos han frenado la innovación. Y, a modo de centralidad, intentaremos ser realistas en las propuestas, muchas veces iniciales o parciales, que convendría adoptar con urgencia. Esas medidas corresponderán no sólo a los poderes públicos y a la administración escolar, sino al conjunto de la ciudadanía.

Son visiones que se solapan, se entrecruzan y se potencian unas con otras, apuntando convergentemente hacia un futuro que podemos imaginar.
  1. Primacía del aprendizaje sobre la enseñanza. Si el siglo XX algún día será reconocido por ser la centuria de la educación, sin duda el siglo XXI lo será del aprendizaje (incluido el aprendizaje invisible) o de la "educación expandida". Esta querencia es tan perceptible como imparable, pero se enfrenta a toda una era de escolarización con currículos y estructuras diseñadas en el XIX y un profesorado del XX. La trayectoria a seguir es la apuesta decidida desde las familias y la sociedad por la conjunción del aprendizaje formal (en un sistema educativo renovado) con el creciente aprendizaje  informal y no formal. Este complemento educacional (el calendario escolar apenas cubre a lo sumo entre 950 ó 1.050 horas anuales de las 8.760 posibles), creciente por la implicación de otras instituciones y la digitalización que lo favorece, habrá de contar con mejor reconocimiento, validación y acreditación (como ya sugieren algunas Directrices de la UNESCO). En este concepto cabe la irrupción de emprendizajes que potencien los aprendizajes en horarios y calendarios suplementarios, bajo pautas lúdicas canalizadas por redes sociales en las distintas competencias a desarrollar.
  2. Creciente trascendencia (y debate) social de la educación. A pesar de que sus efectos siguen el lento ritmo de la naturaleza que exige paciencia y perseverancia, la educación y el aprendizaje son tan importantes que no pueden quedar sólo en manos de la política, o de la administración, o de patronales y sindicatos, o del profesorado, o del alumnado, o de las familias,... Es un tema clave de la totalidad de la ciudadanía, que debe ser vigilante con cuánto requiere y cómo ser gestiona, como la mejor inversión social. Por desgracia, la educación raramente es una prioridad cuando se analiza a corto plazo (la tragedia de la política), pero debe ser una constante sometida a la crítica y a la mejora continua. Hay demasiado desconocimiento, simplificación y condescendencia con nuestra eficacia escolar, con el logro de la equidad y la calidad académica que se alcanza. Convendría más examen sosegado, autocrítico, constructivo, ilusionante,... sobre el rendimiento del esfuerzo que la sociedad dedica a su educación.
  3. Todo el sistema educativo debe primar y centrarse en el alumnado (y sus familias mientras el alumnado sea menor de edad). Porque el alumnado es el núcleo de atención sobre el que articular las propuestas de aprendizaje. Toda la acción de la docencia y de la administración ha de estar al servicio del alumnado. Los derechos profesionales o laborales de los agentes escolares han de estar subordinados a su razón de ser: el alumnado (y sus familias). Esto ha de traducirse en un seguimiento docente más continuado, de forma que se fije el profesorado a etapas discentes (bianuales, como mínimo), involucrándose y responsabilizándose de modo más estrecho con el éxito escolar de cada alumno o alumna. 
  4. Una educación del siglo XXI debiera avalar como un nuevo derecho humano el éxito escolar universal (en las enseñanzas básicas y obligatorias) de todas las alumnas y alumnos. Ya no basta que una sociedad se contente con ofrecer un pupitre a cada escolar, sino que ha de asegurar que - a lo largo de su trayectoria de escolarización- cada miembro del alumnado descubrirá su talento personal y elegirá su opción vital para convertirse en una persona integralmente formada (y ello también significa, con un destino profesional factible).  Para todo lo cual deben generarse centros educativos diversificados con modelos variados que sean del agrado y permitan elegir a las familias (incluso, y especialmente, en un sistema público no homogéneo). También es preciso vincular más al profesorado con el éxito académico del alumnado a su cargo, secuenciando las metas competenciales a alcanzar en cada etapa. Al igual que un padre o una madre no acepta que alguno de sus hijos e hijas quede atrás, el profesorado comprenderá las circunstancias particulares del alumnado y buscará un camino que le lleve al máximo de sus potencialidades.
  5. Una cultura de evaluación constante se abrirá paso en todo el sistema educativo. Porque sólo una evaluación combinada (externa e interna) y contextualizada, general de todos los protagonistas (alumnado) y agentes, podrá garantizar la equidad y la calidad de todo el alumnado, de todas las aulas, de todos los centros, de todas las redes, así como de la administración, inspección, servicios de apoyo,... Siempre se consideró, pero luego no se aplicó, la diferenciación entre quien instruye (ahora diríamos mejor conduce el aprendizaje) y quien evalúa el proceso. Las evaluaciones diagnósticas, las evaluaciones externas, basadas en competencias y en contenidos, y desde la Educación Primaria, pueden ser un instrumento válido y esencial de mejora que establezca los refuerzos necesarios para que todo el alumnado progrese en conjunto, porque los desniveles se corrigen cuando son pequeños. Así se eliminarían, y a ultranza, las repeticiones de curso que se han demostrado inútiles.
  6. El currículum formal ha de concentrarse en los lenguajes y metalenguajes, para el limitado calendario de la educación formal. Las competencias (como la de aprender a aprender), los lenguajes naturales (euskera, castellano, inglés,...) y los metalenguajes matemático, científico, tecnológico y digital son la columna vertebral del currículo de las primeras etapas educativas. Para su debida consecución deben establecerse niveles y objetivos perfectamente definidos antes de finalizar las sucesivas etapas escolares. Los Boletines Oficiales, o las Leyes Orgánicas como la LOMCE, deben establecer niveles mínimos finales de las distintas etapas educativas, tales como el nivel de conocimiento de los idiomas oficiales o extranjeros, y según un baremo objetivo y mensurable. Y pueden hacerlo a escala de Estado, o mejor a nivel incluso continental, como el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER). Pero no han de entrometerse en las metodologías pedagógicas para alcanzar dichos niveles, por razones tan obvias como la singularidad del alumnado, que hace difícil recomendar estrategias de aplicación general.
  7. La educación digital (reducación o sarezkuntza) debe transformar y mutar la escuela actual, potenciando nuevas realidades de aprendizaje transmedia con una comunidad abierta por el cauce de un Internet omnipresente y accesible a través de dispositivos móviles (smatphones, tablets,...), que debiera estar a nuestro alcance en todo momento y lugar. Su generalización abrirá el entorno escolar a las familias y al conjunto de la sociedad, que podrá participar por nuevas vías. Estas tecnologías han producido efectos inimaginables hace pocos años en las poderosas "industrias de la información", y muestran la misma oportunidad (y potencialidad de crisis) en las "instituciones de la formación". Su vertiginosa evolución (o red-volución) determina que lo que pudo ser una medida positiva como la distribución masiva de netbooks en Primaria y Secundaria ya no sea posible. Simple y llanamente, porque el mercado ha dejado de fabricarlos en favor de las tabletas digitales, lo que supone una vuelta a un super-pizarrín que pone en entredicho toda la historia de libros de texto, pesadas mochilas, diccionarios,... Y ya no caben excusas de costes, porque su abaratamiento (en continente y contenido) hace inexorable una inmediata tabletización con textos multilingües (tan beneficiosos para alumnado y familias), acceso inmediato y duradero, movilidad, inclusión digital universal,...
  8. Atención a la pluralidad de ofertas escolares (con diversidad de titularidades, modelos pedagógicos,...). El derecho a la educación, y al éxito educativo, reside en el alumnado, y en sus familias en tanto aquel es menor de edad. Debe ser objeto de atención y extremo cuidado el favorecer la multiplicidad de elección escolar, siempre que encuentre refrendo por parte de quienes se matriculan. Es una peculiaridad que puede dinamizar la innovación, mejorar la gestión y permitir la cooperación. Esa pluralidad debe protegerse con medidas que apoyen la adecuación a las demandas del alumnado (y de sus familias), que son quienes deben regir la planificación educativa. Para que la red de titularidad pública, la mayor de las actuales, actúe como una red educativa (como otras concertadas como Kristau Eskola, Partaide,...) debiera quedar organizada como una “Hezikidetza”, poniendo en juego la totalidad de sus recursos humanos. Así, la administración educativa general (con alguna semejanza con la sanitaria) velaría por el conjunto de la educación vasca mediante programas y conciertos a través de sus diferentes redes escolares, cuidando que la red de titularidad pública sea garante de la escolarización universal.
  9. Reordenación y aprendizaje permanente del profesorado, de las direcciones escolares, y del conjunto de los servicios de apoyo e inspección, así como de la administración educativa. El profesorado y las direcciones escolares, en pro de una máxima responsabilidad y autonomía de centros, son las piezas esenciales para que una sociedad se dote de una correcta y eficiente educación, con una amplia capacidad de autonomía a nivel de centro, departamento, etapa,... y de colaboración intrared o interredes escolares. La formación inicial y continuada, así como la carrera profesional, son aspectos a cuidar en la organización de la enseñanza, a fin de reconvertir a docentes en knowmads (nómadas del conocimiento). La administración debe simplificarse al tiempo que se hace más abierta y transparente para familias y agentes educativos. Los recursos humanos destinados a la educación han de reagruparse en torno a las aulas y los centros, actuando en proximidad máxima con el alumnado a fin de promover su éxito, en formatos presenciales o virtuales para compensar desigualdades socio-culturales de las familias a las que pertenezcan. Pervive demasiada estructura y jerarquía cuando nos encaminamos hacia un escenario de "Educación 3.0", basado en un aprendizaje más horizontal (entre iguales), un conocimiento aplicado contextualmente, unas relaciones menos jerarquizadas (en redarquías),...
  10. Urge un amplio "Acuerdo Escolar". En el caso de la Comunidad Autónoma del País Vasco que abarque a todo el sistema educativo vasco, algo no alcanzado tras 30 años de autogobierno, y que complete el "pacto escolar" de 1993 (que sólo cubría la mitad del sistema con una "Ley de la Escuela Pública Vasca" y que estaba programado para durar, a lo sumo, siete años). La génesis de este Acuerdo, extensible también a nivel de Estado y de Europa, debe propiciar una mínima regulación de modo que se confíe en las comunidades escolares que alientan cada centro, pero fijando metas medibles de resultados discentes. Ya han pasado 20 años desde el "pacto escolar" y han cambiado, afortunadamente mejorado, las condiciones. Ahora no basta una negociación sólo entre dos partidos, ni siquiera a escala exclusivamente política. Un nuevo acuerdo debe dimensionarse socialmente, escuchando especialmente a los agentes escolares -y en primer lugar a los prescriptores como lo son las familias-.

Paradoja de Stockdale, resiliencia de guerra para la vida cotidiana

Paradoja de Stockdale, resiliencia de guerra para la vida cotidiana
La paradoja de Stockdale es uno de esos conceptos que, a primera vista, requiere algunos saltos mentales lingüísticos para comprenderlo por completo. Esta interesante paradoja se presentó por primera vez en el libro "Bueno a excelente", "Good to Great" o "Empresas que sobresalen" de Jim Collins, un libro fundamental de autoayuda y liderazgo empresarial (véase este resumen en PDF, con ideas disruptivas como "Primero quién, y luego qué).
El autor Jim Collins encontró un ejemplo perfecto de este concepto paradójico en James Stockdale, ex candidato a vicepresidente en 1992, quien fuera el prisionero estadounidense de mayor rango de la guerra del Vietnam durante siete años y medio en el denominado "Hotel Hanoi"

Durante este horrible período, Stockdale fue torturado repetidamente y no tenía ninguna razón para creer que saldría vivo. Atrapado en las garras de la sombría realidad de su mundo infernal, encontró la manera de mantenerse con vida al abrazar la dureza de su situación con un equilibrio de saludable optimismo.

Durante su cautiverio, Stockdale observó qué clase de prisioneros eran los que más fallecían: Los optimistas que no paraban de repetir: “Tranquilos, saldremos de aquí, ánimo, en Navidad ya estaremos en casa.” Entonces llegaban las Navidades y la previsión no se cumplía. Pero entonces su previsión saltaba a otra fecha. Y así sucesivamente hasta que el prisionero se rendía.

James Stockdale hizo suyo el principio rector de Epicteto, la máxima con la que comienza su Enchiridion: «En el mundo hay cosas que están a nuestro alcance y otras que están más allá de nuestro poder». En tiempos turbulentos y en circunstancias tan dramáticas como las que se encontró Stockdale al conducir a los suyos, lo primero es aislar aquello que no está en nuestra mano, y no dedicarle ni un gramo de nuestras energías. Lo siguiente, les contaba a los aspirantes a Marine, era atenerse a las tres grandes enseñanzas del antiguo esclavo: «Tranquilidad, valentía y libertad».

La capacidad de reconocer su situación real y equilibrar el optimismo con el realismo proviene de la comprensión de la paradoja de Stockdale. Esta forma de pensar contradictoria fue la fuerza que guio a James Stockdale a través de esos años difíciles. Este pensamiento paradójico, ya sea que lo sepas conscientemente o no, ha sido una de las filosofías definitorias para los grandes líderes que superaron las dificultades y alcanzaron sus metas.

La dicotomía contradictoria inherente a la paradoja contiene una gran lección sobre cómo lograr el éxito y superar obstáculos difíciles. También corrige a los optimistas desenfrenados y esos vendedores ambulantes de positividad cuyos consejos impregna casi todos los libros de autoayuda o peroratas de gurú que existen.
Paradoja de Stockdale, resiliencia de guerra para la vida cotidiana
Vivimos en un mundo líquido, cambiante, o mundo VUCA (ver en este post reciente de 2020). Por eso cada vez es más difícil tomar decisiones. Gracias a la paradoja de Stockdale cuando vayamos a tomar decisiones, a marcarnos objetivos o a planificar nuestros próximos pasos, podemos mejorar nuestras decisiones.

Pensemos por un momento qué estará pensando/haciendo al respecto la mayoría, cómo actúa la masa, qué es lo que haría nuestra competencia, y a partir de ahí lo que sugiere la paradoja de Stockdale es actuar en sentido contrario. Pero cuidado, sin caer en el error de actuar llevando la contraria simplemente por oponernos a lo establecido o por querer diferenciarnos, sino porque realmente hemos visto que esto supone una ventaja que podemos aprovechar para mejorar y resultar más competitivos.

La paradoja de Stockdale aplicada a las empresas contribuiría a mirar el futuro sabiendo que al final vamos a tener éxito. Con planificación, metas, repensando el modelo de negocio, creando otro, reestructurando la empresa para prosperar en una nueva normalidad. Sin ‘bajar la guardia’ en los protocolos de bioseguridad, manteniendo una “economía de austeridad” en cuanto a gastos, estando atentos de los cambios del entorno para reaccionar ágilmente a las adversidades, y preparando la empresa ante la posibilidad de rebrotes, aunque sea remota dicha posibilidad.
Si bien nuestras circunstancias son claramente diferentes a las de Stockdale, su sabiduría nos recuerda que ser optimista sobre el futuro, pero al mismo tiempo ser realista sobre el presente, es la mentalidad que necesitamos las personas para tener éxito en los meses por venir. 

Cómo criar hijos exitosos, sin sobreprotegerlos


Al depositar altas expectativas en los niños y con una microgestión de sus vidas a cada momento, los padres no están ayudándolos. Al menos, así es como Julie Lythcott-Haims lo ve. Con pasión y humor irónico, la exdecana de estudiantes de primer año en Stanford nos exhorta a que los padres dejen de definir el éxito de sus hijos a través de los grados y los resultados de los exámenes. En cambio, dice, deben centrarse en proporcionar la idea más antigua de todas: el amor incondicional.

Algunas frases entresacadas:
  •  Lo que digo es que nuestros niños nos necesitan un poco menos obsesionados con calificaciones y resultados y mucho más interesados en que la infancia les proporcione una base para su éxito construido sobre cosas como el amor y las tareas domésticas.
  • El estudio longitudinal más largo realizado en seres humanos se llama el estudio Grant de Harvard. Se encontró que el éxito profesional en la vida, que es lo que queremos para nuestros hijos, viene de hacer tareas domésticas en la niñez, y cuanto más temprano se inicie, mejor. El "súbete las mangas y ayuda" es una mentalidad que dice, hay un trabajo desagradable, alguien tiene que hacerlo, y bien podría ser yo.
  • Son adolescentes. Y érase una vez, creo que estaba tratando a mis hijos como árboles bonsái, y no lo son.
  •  Mi trabajo no es hacer llegar a mis hijos a ser lo que quiero que sean, sino apoyarlos a convertirse en sus maravillosos sí mismos.
Obtenido de otros nuevos foros TED sobre educación.

La felicidad como premisa del éxito

 
En TEDxBloomington, el psicólogo Shawn Achor @shawnachor nos confirma, con humor, un feliz secreto a voces: "Que, en realidad, la felicidad nos hace más productivos" (aunque eso es lo menos relevante para ser felices). 

Magnífica su propuesta de escapar del "culto a la media", proponiéndonos escapar del premedio y buscar que nuestro alumnado o familia despunten sin empujarles hacia lo normal.

Su mensaje es simple, radical y certero: "La felicidad no depende de factores externos, sino de una percepción interior. Cómo procesamos lo que nos sucede es lo determinante. Hemos de focalizar en lo positivo".

Shawn Achor rebate el falso tópico de que el éxito lleva a la felicidad. Por el contrario, sugiere que la felicidad conduce al éxito, por la actitud positiva, por la "ventaja de la felicidad" (The Happiness Advantage), que eleva la inteligencia, la creatividad, la motivación, la energía,.... La dopamina nos hace felices al tiempo que activa los nodos del aprendizaje.

Interesante su referencia al "síndrome del estudiante", no al síndrome de "cuanto más tiempo tienes para realizar una tarea, más tiempo tardas en completarla" descrito por el físico Eliyahu M. Goldratt,... sino al del estudiante de primer año de medicina que cree tener los síntomas de todas las enfermedades. 

La receta de Shawn Achor en un cuadro final para ejercitarse diariamente en apenas unos minutos:

Diez medidas educativas en manos de las familias

Continuando con las 100 Ideas para la Educación, en Twitter #100i4e, abrimos un debate sobre propuestas específicas para orientar y promover la máxima participación de las familias responsables y comprometidas que apuesten decididamente por la educación de sus hijos e hijas. Sabemos que, posiblemente, algunas de estas medidas pueden contrariar a "determinadas familias", pero es preciso poner en valor el inmenso aporte familiar decisivo para una educación de calidad y en equidad. Anteriormente hubo 10 medidas generales, 10 sugerencias disruptivas, 10 medidas educativas desde la política y 10 medidas educativas en pro del alumnado). 

1. Descontando la propia actitud y voluntad de cada miembro del alumnado (factor más decisivo de su éxito escolar personal como ya indicamos), la denominada "mochila familiar" (contexto sociocultural de la familia) es clave en el crecimiento de la infancia y la juventud, y en el desarrollo de competencias que la educación busca desplegar. Las familias, desde los abuelos y los hermanos o hermanas de cada alumno, son catalizadores del aprendizaje y garantes del éxito escolar de cada miembro del alumnado.

2. Sin aceptar ningún "determinismo social", la familia ofrece una doble dotación a cada alumno o alumna: una dotación genética y una dotación cultural, aún más relevante, derivada del entorno socio-económico-cultural donde puede alimentarse de modo muy diferente las capacidades innatas de cada ser humano. Más que la herencia genética, e incluso que el nivel económico familiar, es el reconocimiento del aprendizaje y del valor de la educación lo que puede impeler al máximo las potencialidades de cada ser humano en sus primeras etapas.

3. El modelo de autoridad y de confianza que rige en cada hogar es decisivo para orientar la actitud en el entorno escolar de cada alumno o alumna. Reclamar a los agentes docentes un formato de educación que no se vive en casa resulta improcedente e ineficaz, además de contradictorio. El respeto y el reconocimiento que dentro de la familia se reconozca a la escuela será el que recoja el alumnado y que trasladará a las aulas.

4. Las familias agrupadas por la elección del centro escolar habrán de coordinarse en su actuación ante los Consejos Escolares. Progenitores, docentes, administración y alumnado deben ser las columnas de la comunidad escolar. Frecuentemente, por exceso en la delegación de sus responsabilidades, son madres y padres quienes menos conjuntamente actúan en las decisiones escolares. Esto debe corregirse.

5. La trascendencia que en cada hogar se atribuye a la lectura, al estudio y al aprendizaje, incluidas las tareas escolares a realizar en casa, se ha demostrado con un indicador preciso del éxito académico, personal y profesional de las personas. Países punteros como Finlandia acreditan una alta atención de madres (principalemente) y padres en el acompañamiento de sus hijas e hijos en la lectura y en "los deberes para casa".

6. Confiad y aplicad el "efecto Pigmalión", especialmente desde las familias, si bien también el profesorado, la administración y la política deben creer en las inmensas posibilidades de la infancia y la juventud. Padres y madres deben ser exquisitamente cuidados en la atención diferenciada a cada hija e hijo, sin menoscabar ni en un ápice las facultades potenciales de cada persona. Cuando se cree se crea, y hay que esperar hasta lo imposible para alcanzar el máximo en cada vástago, dentro de la singularidad de cada ser humano.

7. Las familias deben intervenir con peso en todas las decisiones educativas y escolares, con la única y lógica reserva de que no son -necesariamente o en su totalidad- expertos en las metodologías didácticas. Las familias son los primeros educadores de sus hijos e hijas, especialmente en los decisivos primeros años, y deben seguir ejerciendo este papel dentro y fuera del hogar, interviniendo con el resto de agentes en la gestión integral de los centros escolares. 

8. La elección de centro, en cada curso escolar y en cada etapa educativa, y la libertad de promover y crear nuevos centros educativos con gestión cooperativa u otro modelo, son derechos básicos de las familias que deben ser ejercitados. Quizá no siempre sea posible crear nuevos centros escolares, pero siempre es posible dar un nuevo giro al centro escolar elegido durante el devenir de su existencia.

9. Hemos de recrear y reestructurar las Escuelas de madres y padres,... Es preciso aplicar nuevos conceptos pedagógicos como el "aprender juntos", para descubrir hasta qué punto nos interesa que las y los condiscípulos de nuestros hijos e hijas compartan visiones del rol familiar y el educativo, por la inmensa influencia que alcanzarán en su crecimiento conjunto.

10. La implicación de las familias y la apuesta e inversión que otorgan a la educación de su prole es algo percibido por el alumnado, que identifica y asume como propio, promoviendo una dedicación y un esfuerzo en correspondencia al que sus parientes dedican a su formación. Cuando se conjuntan en un contexto coherente esa consciencia y esa colaboración continuada, el camino está bien trazada y alcanzar metas lejanas es algo que transcurre como algo gratificante y de segura consecución.

Secretos del éxito: Richard St. John en TED

Sobre el constante tema del ÉXITO recomendamos una receta de Richard St’ John. En su doble vídeo en TED, enumera ocho factores del éxito que considera como ejes de una rueda y no como peldaños de una escalera.

  1. PASIÓN: Haz lo que hagas por amor, no por dinero.
  2. ESFUERZO: Trabaja en forma esforzada y divertida.
  3. FOCO: Mantente focalizado.
  4. EMPUJE: Esfuérzate hasta tu propio límite.
  5. IDEAS: Captura buenas ideas mirando el mundo que te rodea con curiosidad, y siendo creativo.
  6. MEJORA: Perfecciona practicando constantemente.
  7. SERVICIO: Sirve a los demás, entregándoles valor.
  8. CONSTANCIA: Persiste a través del tiempo, ante la crítica, el rechazo y el fracaso.
Más conferencias TED subtituladas (ya hay muchas charlas traducidas). Especialmente recomendada la vivida en Bilbao: TEDxBilbao. Fuente: Andrés Ubierna.

Clausura de las XXIV Jornadas Pedagógicas de Barakaldo


Dicen que una buena comunicación, aunque sea una simple clausura, ha de constar de tres elementos: Un sugerente inicio, un final que induzca a la acción y que lo intermedio sea breve. El problema que sucede, desde que Internet existe, ya no es encontrar algo para decir.,.. sino seleccionar algo entre lo mucho que disponemos sobre educación para destacarlo. Podemos decirlo con imágenes de una "sopa cibernética" o con palabras de un blog.agirregabiria.net. Y esto era el comienzo.
Diez ideas para que extraigamos alguna conclusión, o mejor, algún marco renovado:
  1. La innovación educativa trata, básicamente, de la mejora global de la educación y su parámetro esencial es el éxito escolar de la totalidad del alumnado (Educación Especial, medidas de refuerzo,...), algo en lo que estamos volcados familias, profesorado y administración, pero que conviene recordar que no depende solamente de los agentes escolares o del contexto educativo.
  2. Necesitamos menos denunciadores en política y en educación, y más anunciadores que aporten brújulas, rumbos, mapas,..., brazos, cerebros y corazones. Y el camino hacia adelante, que conduce a la perfección individual y colectiva, siempre es cuesta arriba,... pero juntos podemos.
  3. Vivimos en el siglo XXI, entramos en su segunda década, y todo cambia aceleradamente. Hemos de transitar desde la escuela de Tom Sawyer hacia una "Escuela Google", donde los libros se entristecen se ponen celosos ante lo digital. Y esto es mucho más que llenar las aulas de cacharros... dispuestos de la misma forma de siempre.
  4. Jamás confundamos instrumentos con capacidades,.... Ni pensemos que basta invertir con presupuestos, para automáticamente lograr un cambio metodológico. Pasemos de las TICs a las MITs (Metodologías de la era de la Información y la Comunicación). No vale la vieja educación, con nuevas tecnologías,...
  5. Los nuevos recursos son mucho más que juguetes, aunque es una gran oportunidad que el alumnado más joven así lo perciba; todo lo digital debe ser ventana y puerta de futuro,...
  6. Confiemos en esas "máquinas de aprender" que son nuestros escolares... Aprovechemos el aprendizaje entre iguales, el poder de la amistad,...
  7. Aquí entra la competencia digital (a modo de viñeta de Néstor Alonso adjuntada arriba)... Excelente síntesis visual de un perfecto mensaje ad hoc.
  8. En la competencia digital se advierte con mucha mayor claridad que en las restantes competencias del currículo cómo el alumnado se forma (mucho y decisivamente) fuera del intramuros escolar (con sus propios PLEs ahora redescubiertos y extendidos). En definitiva, que los agentes educadoras más decisivos son, en orden decreciente, sociedad, entorno, familia, condiscípulos... y profesorado.
  9. Expandamos y prestigiemos el concepto de educación, para todas las edades, dentro y fuera de las escuelas, enseñando y aprendiendo entre todos,... Todo desde una perspectiva optimista. Nunca olvidemos que la felicidad trae el éxito (no al revés), Por ello, dedicarse a algo tan prodigioso como la educación implica -casi necesariamente- la premisa citada (la felicidad),... y por tanto, su conclusión (el éxito en construir el futuro).
  10. Desde la educación, y no sólo desde la escuela, se puede mover el mundo,... Y se puede arreglar nuestra sociedad con la clave educativa. Nosotros todavía creemos en algunas formas de magia,... como la educación.

"Another Brick in the Wall" de Pink Floyd (final de 1979). Blog oficial: barakaldokojardunaldiak24.blogspot.com.Vídeo incrustado de la clausura. Tuiteos con el hashtag: #24jornadabarakaldo. Nuestros tres posts sobre esta convocatoria de 2010. Jornadas en Barakaldo de años anteriores.

Pormenores del fracaso escolar

Ilustración de Ripa con la que DEIA acompañaba a este artículo el día 4-11-2006¿Cómo aumentar el éxito escolar de aquellos colectivos que cosechan peores resultados académicos?

Las estadísticas globales encubren aspectos esenciales de un problema, como el del fracaso escolar que persiste en el Estado español de modo muy superior a la media europea. Según los datos de 2004, el 75% del alumnado supera la ESO (Enseñanza Secundaria Obligatoria). Pero existen diferencias importantes entre los chicos y las chicas: Ellas aprueban en un 85% y ellos en sólo un 65%. El éxito escolar es muy dispar en los diferentes centros y de origen multifactorial. Incluso se observan enormes diferencias geográficas. Vascos, navarros y asturianos obtienen los mejores resultados, con un fracaso inferior a la mitad del que sufre el alumnado canario, balear, extremeño y murciano. Pero siguen siendo promedios demasiado generales.

Analicemos más detenidamente los datos de 4º de la ESO en Bizkaia del penúltimo curso 2004-2005, sobre un total de 8.676 alumnos y alumnas. Ellas representan el 50,25% del total, pero son menos en la enseñanza pública, el 49,48%, mientras en la enseñanza concertada las alumnas representan el 51,63%. Dado que en la enseñanza concertada promociona el 87,72% del alumnado frente a sólo el 80,16% de la pública (la media es del 84,62%), esta mayor presencia discente femenina en la concertada puede ser un factor coadyuvante.

Género.

Alumnas, son el 50,25% del total del alumnado; fracaso medio, 12,24%.
Alumnos, son el 49,75% del total del alumnado; fracaso medio, 18,61%.
Diferencial, 6,36% a favor de las alumnas.

Un análisis por género, vuelve a manifestar que las chicas son mejores alumnas que sus compañeros, aprobando la ESO el 84,19% en la pública (ellos, sólo el 76,21%), y en la enseñanza concertada, ellas el ¡90,13%! (ellos, sólo el 85,15%). Simplificando, se podría decir que en la C.A.V. el fracaso medio fue el pasado curso de, exactamente, el 15,38% (diez puntos menos que en el Estado), pero que en cuatro subgrupos podría matizarse indicando que las alumnas de centros privados concertados sólo ‘fracasaron’ en un 9,87%, mientras que los alumnos de centros públicos ‘fracasaron’ en un 23,79%.

Titularidad del centro.

En centros Concertados, está el 59,05% del total del alumnado; fracaso medio, 12,28%.
En centros Públicos, está el 40,95% del total del alumnado; fracaso medio, 19,84%.
Diferencial, 7,56% a favor de la enseñanza concertada.

La titularidad del centro, con todo lo que conlleva de “mochila familiar”, fue más determinante que el género, porque incluso los alumnos de la concertada ‘fracasaron’ significativamente menos (el 14,85%) que las alumnas de la pública (el 15,81%).

Modelos lingüísticos.

En modelo D, está el 38,39% del total del alumnado; fracaso medio, 11,92%.
En modelo B, está el 16,95% del total del alumnado; fracaso medio, 15,64%.
En modelo A, está el 43,34% del total del alumnado; fracaso medio, 18,46%.
En modelo X (colegios extranjeros), está el 1,31% del total del alumnado; fracaso medio, 11,40%.
Diferenciales, 3,72% a favor del modelo D sobre el B, y 6,54% a favor del modelo D sobre el A.

Si introducimos un tercer factor, el modelo lingüístico, el intervalo del ‘fracaso escolar’ se abre aún más. En la ESO existen tres modelos, el A, B (A reforzado en datos estadísticos) y el D, con presencia creciente del euskera como lengua de aprendizaje. Sin entrar en detalles, que pueden verse en el gráfico anexo, los alumnos en A públicos fracasan en un escalofriante 35,89%, mientras que las alumnas de D concertado ‘sólo’ en un 6,02%. ¡Seis veces menos, en el mismo sistema educativo, y financiado con los mismos presupuestos públicos!

Sumariamente, para los progenitores el promedio de fracaso no predice nada para el caso específico de su prole, pero las últimas estadísticas señalan que el ‘fracaso escolar vasco’ se escalona así: 6,02% Chicas, modelo D, concertado; 10,25% Chicos, modelo D, concertado; 10,92% Chicas, modelo B, concertado; 10,96% Chicas, modelo D, público; 11,40% Chicas, modelo A, concertado; 15,25% Chicos, modelo B, concertado; 16,56% Chicas, modelo B, público; 17,06% Chicos, modelo A, concertado; 18,53% Chicos, modelo D, público; 21,02% Chicos, modelo B, público; 27,15% Chicas, modelo B, público; y 35,89% Chicos, modelo A, público.

Algunas sugerencias finales pueden extraerse de estos porcentajes de graduación en ESO, la principal prueba de medida de calidad en evaluaciones internacionales.

1. El factor modelo lingüístico se correlaciona directamente con el éxito académico. El modelo A debe ser revisado, dado que provoca una indeseada acumulación de un alumnado predestinado a las dificultades escolares graves, especialmente en la enseñanza pública y para los alumnos varones, que denominamos “dique de marginación discente”.
2. El factor titularidad (público o privado concertado) denota que el muy diferente bagaje sociocultural de las familias es determinante, y que la enseñanza pública no logra compensar apenas el déficit de partida. Ello cuestiona el modelo de calidad, y el de equidad, que hemos establecido y que requiere más eficacia y eficiencia.
3. El factor género está abriendo un desfase inaceptable que requiere acciones inmediatas semejantes a las que se desplegarían si las chicas fracasasen un 20% más que los chicos. Entre las medidas necesarias, es preciso revisar el efecto de la feminización docente, que ha desequilibrado todos los niveles de educación infantil y primaria, que alcanza a la secundaria y superior, y que generará una sociedad donde entre la población universitaria las mujeres representen 40% más que los hombres (70% vs 30%).

No bastan simplezas de predeterminismo biológico o sociológico que condena a los más desfavorecidos, ni explicaciones manidas de que las alumnas, ante la mirada del profesorado predominantemente femenino, tienden a ser “más ordenadas, cumplidoras y se adaptan mejor a las normas escolares” que sus condiscípulos masculinos. Hemos de corregir, antes de que sea irreversible y principalmente en los alumnos, la escasa lectura, el insuficiente dominio de la lengua vehicular, y el exiguo esfuerzo de estudio en todas las etapas. Hemos de orientar mejor, especialmente a las alumnas, en sus opciones académicas de optativas, ciclos y grados.

Ningún país puede permitirse no desarrollar al máximo las capacidades de su ciudadanía. Ni las niñas, ni los niños, están por naturaleza mejor o peor dotados para estudiar. Tampoco los escolares ricos o pobres, o quienes eligen un modelo público, un centro religioso, o una ikastola. Pero sus resultados académicos, tempranos, medios y finales, son inaceptablemente diferentes, hasta el punto de requerir medidas urgentes que competen a las autoridades educativas y al conjunto de la sociedad que se juega su futuro en ello.

Hemos de reducir esos índices de “fracaso social” (que no sólo fracaso del estudiantado, sino también del profesorado, de las familias, de los responsables políticos,…). En todas sus categorías. Todavía pueden rendir más las alumnas de los modelos en euskera de la enseñanza concertada, pero otros colectivos aún deben mucho superarse más. A las y los docentes, a las madres y padres, y a la administración educativa, nos corresponde un impulso mucho mayor para corregir estos desequilibrios. Se requieren decididas medidas específicas de género, de red, y de modelo lingüístico.

Para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2006/pormenores.doc