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Late Bloomers: Descubriendo el Ikigai en la Madurez

Una serie que ha popularizado el binomio Late Bloomer.

En un mundo obsesionado con el éxito prematuro, donde los prodigios de Silicon Valley y las estrellas juveniles dominan los titulares, surge una narrativa contraria y profundamente humana: la de los late bloomers. Estos individuos, que florecen en etapas avanzadas de la vida, encarnan una resiliencia que desafía las expectativas culturales. Pero ¿qué ocurre cuando este florecimiento tardío se alinea con el concepto japonés de ikigai (muchos posts previos), esa intersección entre pasión, vocación, misión y profesión? En este post, exploraremos esta confluencia desde perspectivas científicas, tecnológicas, éticas y educativas, argumentando que los late bloomers no solo enriquecen su propia existencia, sino que aportan un valor inestimable a la sociedad.

Comencemos por desglosar los términos. Un late bloomer es alguien que alcanza su potencial máximo después de los 40 o 50 años, a menudo tras décadas de exploración, fracasos o roles secundarios. Pensemos en figuras como Julia Child, quien publicó su icónico libro de cocina a los 50 años, o en Harland Sanders, fundador de KFC, que inició su imperio a los 65. 

Por otro lado, el ikigai —palabra que combina "iki" (vida) y "gai" (valor)— representa el "razón de ser". Según el autor Héctor García en su libro Ikigai: Los secretos de Japón para una vida larga y feliz, se trata de un diagrama de Venn donde convergen cuatro elementos: lo que amas, lo que se te da bien, lo que el mundo necesita y lo que puedes monetizar. Para los late bloomers, encontrar este equilibrio no es un evento juvenil efímero, sino un proceso maduro, forjado en la experiencia.

Desde una lente científica, la neurociencia respalda esta posibilidad. La plasticidad neuronal, concepto popularizado por investigadores como Norman Doidge en The Brain That Changes Itself, demuestra que el cerebro no se rigidiza con la edad, sino que puede reorganizarse incluso en la vejez. Estudios del Instituto Max Planck de Alemania revelan que adultos mayores que aprenden nuevas habilidades —como un idioma o un instrumento— exhiben cambios en la materia gris similares a los de los jóvenes. Esto implica que los late bloomers no son anomalías, sino productos de una biología adaptable. En el contexto del ikigai, esta plasticidad permite redescubrir pasiones olvidadas.

La tecnología amplifica este potencial. En la era de las plataformas digitales como Coursera, Khan Academy,... el aprendizaje lifelong se democratiza. Un late bloomer puede, desde su hogar, adquirir competencias en campos emergentes como la biotecnología o la inteligencia artificial ética. Consideremos el caso de Vera Wang, quien a los 40 años dejó el periodismo para diseñar vestidos de novia. Aquí, la tecnología no solo facilita el descubrimiento del ikigai, sino que lo acelera.

Éticamente, valorar a los late bloomers cuestiona el edadismo rampante en sociedades occidentales. Filosóficamente, pensadores como Aristóteles en su Ética a Nicómaco hablaban de la eudaimonia —felicidad floreciente— como un logro vitalicio, no juvenil. Instituciones como la Universidad de Harvard promueven programas de "reinvención profesional" para adultos.

No obstante, el camino no es idílico. Los late bloomers enfrentan barreras psicológicas, como el síndrome del impostor. Aquí, la psicología positiva, con figuras como Martin Seligman, ofrece herramientas como el mindfulnessEn conclusión, los late bloomers y su ikigai representan un paradigma esperanzador. 

Si estás en la madurez y sientes un vacío, reflexiona: ¿Qué amas? ¿En qué eres experto tras décadas? El ikigai espera, no como un destino juvenil, sino como un legado maduro. En palabras de Viktor Frankl, "el sentido de la vida no se descubre, se crea".

Desiderata, el poema de Max Ehrmann que busca la felicidad

En estos tiempos que corren, de líderes locos y de electorados, aparentemente ignorantes y estúpidos que votan contra la ética solidaria e incluso contra sus propios intereses, ¡ah dónde quedó la polírica!, es el momento de volver a las esencias del movimiento hippie y de todo lo denostado como woke (posts). Y aquí surge el recuerdo de Desiderata y de su autor. Max Ehrmann fue un poeta y abogado estadounidense nacido en 1872 en Indiana

Su obra más famosa, Desiderata, es un poema escrito en 1927 que ofrece consejos sobre cómo vivir una vida plena y en paz. Aunque no fue ampliamente reconocido en vida, su poema ganó popularidad décadas después, especialmente en los años 60, cuando se convirtió en un símbolo del movimiento hippie.

El poema Desiderata invita a la reflexión sobre la vida y la felicidad. Algunos de sus mensajes clave incluyen:

Buscar la paz interior en medio del ruido y la prisa.
- Ser amable y sincero en las relaciones con los demás.
- Evitar comparaciones que puedan generar vanidad o amargura.

El poema ha sido traducido a múltiples idiomas y sigue siendo una fuente de inspiración para quienes buscan equilibrio y bienestar. 

Consejos para morir en paz cuando llegue el momento

Casi al concluir la primera reunión de Bagara (ver en el post anterior), tras un proceso de reflexión entre unas cuarenta personas en varias seis mesas, como contraste hemos pedido en el móvil algunos consejos a dos APPs de Inteligencia Artificial (AI) para morir en paz cuando llegue el momento. Según “El libro tibetano de la vida y la muerte”, si tomáramos en serio la muerte viviríamos mejor.

Siguen los resultados,... En todo caso, si has llegado hasta aquí por otros motivos, recuerda el teléfono de la vida 024 en España.

ChatGPT lo resumió así, con bastante concisión.

Si estás pensando en la muerte, quiero recordarte que no estás solo. Si necesitas hablar con alguien, hay personas que se preocupan por ti y que quieren ayudarte. Buscar apoyo en amigos, familiares o profesionales puede hacer una gran diferencia.

Si te refieres a prepararte para el final de la vida de manera tranquila, algunas ideas incluyen:

  • Vivir con propósito: Hacer lo que amas, rodearte de quienes te hacen feliz y dejar huella en los demás.
  • Poner en orden tus asuntos: Escribir cartas, hacer un testamento o expresar tus deseos finales.
  • Buscar paz interior: A través de la meditación, la naturaleza, la espiritualidad o la reflexión personal.
  • Dejar un legado positivo: Compartir tus experiencias, enseñar algo a otros o ayudar a quienes lo necesitan.

Si te sientes triste o abrumado, por favor habla con alguien de confianza o busca ayuda profesional. Tu vida es valiosa. 💙

DeepSeek, apenas presentada en público hace 3 días (ver posts) lo expuso en diez apartados. 

Morir en paz es un deseo universal, y hay varias formas de abordar este tema desde diferentes perspectivas: emocional, espiritual, práctica y filosófica. Aquí tienes algunas ideas que pueden ayudarte o ayudar a alguien a enfrentar el final de la vida con serenidad:

1. Aceptación y preparación emocional

    Reflexiona sobre la vida: Aceptar que la muerte es parte natural del ciclo de la vida puede traer paz. Reflexionar sobre los logros, las relaciones y las experiencias vividas puede ayudar a sentir satisfacción.

    Habla de tus miedos: Expresar tus temores o preocupaciones con seres queridos o un profesional puede aliviar la carga emocional.

    Perdona y pide perdón: Resolver conflictos pendientes y cerrar ciclos emocionales puede traer tranquilidad.

2. Cuidados paliativos y bienestar físico

    Busca atención médica adecuada: Los cuidados paliativos están diseñados para mejorar la calidad de vida en los últimos momentos, manejando el dolor y otros síntomas.

    Rodéate de comodidad: Estar en un entorno familiar y tranquilo, con objetos o personas que te hagan sentir seguro, puede ser reconfortante.

3. Espiritualidad y conexión interior

    Practica la meditación o la oración: Muchas personas encuentran paz a través de prácticas espirituales que les ayudan a conectar con algo más grande que ellos mismos.

    Lee textos inspiradores: Libros sagrados, poesía o filosofía pueden ofrecer consuelo y perspectiva.

    Vive el presente: Practicar la atención plena (mindfulness) puede ayudar a enfocarse en el aquí y el ahora, reduciendo la ansiedad por el futuro.

4. Dejar un legado

    Escribe cartas o memorias: Dejar mensajes para tus seres queridos puede ser una forma de mantener una conexión después de partir.

    Organiza tus asuntos: Asegurarte de que tus documentos legales, testamentos y deseos estén en orden puede evitar preocupaciones a tus familiares.

    Comparte tu sabiduría: Transmitir lecciones de vida, valores o historias personales puede ser un regalo invaluable para las generaciones futuras.

5. Celebra la vida

    Reúnete con seres queridos: Pasar tiempo con familiares y amigos puede llenar de significado los últimos días.

    Realiza actividades significativas: Escuchar música favorita, ver películas, leer o simplemente disfrutar de la naturaleza pueden ser fuentes de alegría.

    Agradece: Expresar gratitud por las personas y experiencias que han marcado tu vida puede ser profundamente reconfortante.

6. Enfrentar el miedo a lo desconocido

    Explora tus creencias: Ya sea desde una perspectiva religiosa, filosófica o científica, entender tus creencias sobre lo que sucede después de la muerte puede brindar tranquilidad.

    Acepta la incertidumbre: Reconocer que hay cosas que no podemos controlar o comprender puede ser liberador.

7. Busca apoyo profesional

    Terapia psicológica: Un psicólogo o terapeuta puede ayudarte a procesar emociones complejas relacionadas con el final de la vida.

    Acompañamiento espiritual: Si tienes creencias religiosas, un líder espiritual puede ofrecer guía y consuelo.

8. Planifica tus deseos finales

    Conversa sobre tus preferencias: Habla con tus seres queridos sobre cómo te gustaría que se maneje tu partida (rituales, ceremonias, etc.).

    Considera opciones ecológicas: Si es importante para ti, investiga opciones de despedida que sean respetuosas con el medio ambiente.

9. Encuentra significado

    Reconoce tu impacto: Piensa en cómo has influido en la vida de los demás y en el mundo. Esto puede ayudarte a sentir que tu vida ha tenido propósito.

    Enfócate en el amor: El amor y las conexiones humanas suelen ser lo que más importa al final.

10. Permítete sentir

    No reprimas emociones: Es normal sentir tristeza, miedo o incluso alegría. Permítete experimentar estas emociones sin juzgarte.

Morir en paz es un proceso personal y único. Lo más importante es que te sientas acompañado, comprendido y en armonía contigo mismo y con tu entorno. Si estás acompañando a alguien en este proceso, tu presencia, escucha y apoyo pueden marcar una gran diferencia. 🌿

Por último, el recién llegado ayer Qween2.5-Max, lo centra así.

Es comprensible que pensar en la muerte y cómo enfrentarla sea un tema importante para muchas personas, especialmente cuando se busca hacerlo con dignidad y paz. A continuación, te ofrezco algunas ideas que podrían ayudarte a prepararte emocionalmente y mentalmente para ese momento, basándonos en conceptos como el bienestar espiritual, emocional y físico:

1. Reflexión sobre tu vida

  • Balance emocional: Reflexiona sobre lo que has vivido, las experiencias buenas y malas. Reconoce tus logros, aprendizajes y errores, pero también perdona tanto a los demás como a ti mismo. Este proceso de aceptación puede traer una sensación de plenitud.
  • Reconciliaciones pendientes: Si hay asuntos o relaciones que aún no han sido resueltos, trata de buscar reconciliación con quienes consideres importantes. Esto puede proporcionar una sensación de cierre.

2. Preparación física y médica

  • Planificación anticipada: Hablar abiertamente con médicos, familiares o cuidadores sobre tus deseos en cuanto al final de la vida (como si prefieres tratamiento paliativo, cuidados intensivos o dejar que la naturaleza siga su curso) puede darte tranquilidad.
  • Cuidado paliativo: Considera recibir atención paliativa, que se enfoca en mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades graves mediante el manejo del dolor y otros síntomas. El objetivo es brindar comodidad y paz, sin prolongar innecesariamente el sufrimiento.
  • Dejar instrucciones claras: Prepara un testamento vital o documento de voluntades anticipadas donde especifiques tus preferencias médicas y cómo quieres ser tratado en caso de que ya no puedas comunicarte por ti mismo.

3. Bienestar emocional y espiritual

  • Prácticas espirituales o religiosas: Si tienes una fe o creencia particular, conectarte con prácticas que den sentido a tu existencia puede ser muy reconfortante. Puede incluir rezos, meditaciones, lecturas religiosas o conversaciones profundas con líderes espirituales.
  • Mindfulness y aceptación: La práctica de mindfulness puede ayudarte a estar presente en el momento, aceptando lo que viene sin resistencia. Esto puede generar una mayor paz interior frente a la incertidumbre del futuro.
  • Escribir cartas o mensajes finales: Dejar escritos mensajes o cartas para tus seres queridos puede ser una manera hermosa de decir adiós. Expresar amor, gratitud y recuerdos significativos puede ofrecerte un sentimiento de conexión incluso después de partir.

4. Crear un ambiente pacífico

  • Espacio cómodo y tranquilo: Si puedes elegir, rodearte de un entorno que te haga sentir seguro y cómodo será clave. Esto podría incluir música relajante, aromaterapia, colores suaves y objetos personales que te inspiren paz.
  • Presencia de seres queridos: Si es posible, tener cerca a las personas más cercanas a ti puede dar una sensación de apoyo y compañía. Algunas personas encuentran consuelo simplemente estando acompañadas por sus seres queridos mientras transcurren sus últimos momentos.
  • Conexión con la naturaleza: Si disfrutas de la naturaleza, pasar tiempo al aire libre o simplemente tener acceso a elementos naturales como plantas o flores puede ayudarte a sentirte más en sintonía con el ciclo de la vida.

5. Despedida consciente

  • Celebrar la vida: En lugar de enfocarse únicamente en la partida, organiza una despedida que celebre tu vida y legado. Puedes participar en planificar una ceremonia o reunión donde se honren tus logros, valores y pasiones.
  • Hacer las paces contigo mismo: Llegar a un estado de autoaceptación y autocompasión es crucial para morir en paz. Aprender a soltar cualquier resentimiento hacia ti mismo o hacia los demás puede facilitar un tránsito más tranquilo.

6. Legado positivo

  • Deja algo tras de ti: Escribir un diario, grabar videos o crear una obra artística pueden ser formas de dejar un mensaje duradero para aquellos que amas. Saber que parte de ti permanecerá en el corazón de los demás puede ser una fuente de consuelo.
  • Dar consejos o sabiduría: Compartir tus aprendizajes de vida con amigos, familiares o incluso futuras generaciones puede ser una forma de sentir que tu experiencia sigue teniendo impacto más allá de tu existencia física.

7. Aceptación y resignación

  • Aceptar la mortalidad: La aceptación de la muerte como parte natural de la vida puede ser liberadora. Muchas culturas antiguas y tradiciones espirituales ven la muerte como un paso más en el ciclo de la existencia, lo cual puede ayudar a reducir el miedo y aumentar la paz interna.
  • Rendirse al momento: Cuando llegue el momento, intenta rendirte al proceso, confiar en que todo está ocurriendo tal como debe ocurrir. Rendirse no significa renunciar, sino entregarse a lo inevitable con gracia y calma.

Conclusión:

La idea de "morir en paz" es subjetiva y depende mucho de las creencias, valores y circunstancias individuales. Lo más importante es encontrar una manera de conectar con lo que realmente importa para ti y asegurar que tus necesidades físicas, emocionales y espirituales sean atendidas durante este proceso. Recuerda que pedir ayuda y compartir tus pensamientos con alguien de confianza puede ser una herramienta valiosa para encontrar esa paz en el momento final.

Posts con el lema "Memento Mori", sobre la fugacidad de la vida.

Algo de lo que hemos aprendido en 2024

No ha sido nada habitual en este blog que algunas personas aún leen, pero -será porque nos hacemos mayores- en esta fin de años haremos alguna selección de lo vivido. Primero haremos un resumen de memoria, enlazando con posts que hagan referencia a lo citado.

- Hemos logrado lo que nos propusimos, aunque no encuentre el momento en el que lo explicitamos, nuestra promesa y compromiso de publicar un post diario con lo vivido, lo aprendido o lo amado en cada uno de los 365 días de 2024. Es el espíritu blogger que forma parte de nuestro personal Ikigai
- En este periódico-blog que diariamente escribimos este año han sido frecuentes noticias sobre Inteligencia Artificial (AI), libros, ajedrez, viajes, salud, matemáticas, ciencia, física (cuántica, sobre todo), historia de distintas asociaciones,… 
- Toda la familia y amistades van creciendo, al menos en edad, y nuestros nietos en tamaño y aspiraciones. Verlos crecer, acompañarlos en sus tareas, sentir sus demandas y apreciar sus esfuerzos es la mayor felicidad.
- Ha sido un año marcado por un viaje especial, a Estados Unidos, doce años después del anterior que fue en 2012. Interesante y que ha condicionado el calendario del verano.
- Ha habido otros viajes, a La Manga que redescubrimos o a Hortigüela, y hemos recibido muy queridas visitas viajeras que también han sido memorables.
- Hemos cerrado algunos proyectos tras años de recorrido como GetxoBlog (tras 16 años) o InTertulia (con 4 años). Era preciso para no dejarlos acabar sin un evento de cierre. También el tema AUVE queda para la historia pasada.
- Hemos puesto en barbecho la atención a la temática de longevidad y esperanza de vida, tras algunos conferencias en enero y febrero de este 2024, y una reunión con la Alcaldesa de Getxo. 
- Parece, con todo lo anterior, que nuestra cabecera que va de longevidad a motor, ha quedado poco contribuida (apenas enriquecida) siendo autocríticos. 
- Puede ser que nuestra vida, pronto Carmen también será septuagenaria, se va retirando de la vida pública,... y recogiéndose en la esfera más familiar.
- Estamos tratando de alentar una iniciativa, con la etiqueta provisional de QuantHumanity, reuniendo personas y experiencia de varios grupos de voluntariado.
- Hemos entendido, una vez más pero cada vez con más claridad, que lo importante, lo que nos hace ser humanos, es lo que damos, lo que amamos, lo que ayudamos a aprender, lo que aportamos, lo que legamos,...

"Martes con mi viejo profesor", un libro que transforma tu vida

"Martes con mi viejo profesor" (en inglés Tuesdays with Morrie) es un libro de no ficción de 1997 que relata las enseñanzas de Morrie Schwartz, un profesor universitario jubilado, sobre la vida, a través de las conversaciones que mantiene con su antiguo alumno, Mitch Albom.

Mitch Albom, el autor es un periodista deportivo, se entera por casualidad de que su antiguo profesor de sociología, Morrie Schwartz, está gravemente enfermo debido a la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa terminal. Mitch, recordando el impacto positivo que Morrie tuvo en su vida durante la universidad, decide visitarlo. Este primer encuentro lleva a una serie de reuniones semanales, todos los martes, en las que Morrie le enseña valiosas lecciones de vida.

En sus charlas, Morrie reflexiona sobre temas universales como:

  1. La muerte: Aceptar la muerte como parte de la vida para vivir plenamente.
  2. El amor: La importancia de las relaciones humanas y el afecto sobre las ambiciones materiales.
  3. El trabajo: Encontrar un propósito (ikigai) en lo que hacemos, más allá del dinero o el prestigio.
  4. El perdón: Aprender a perdonarnos a nosotros mismos y a los demás.
  5. El miedo al cambio: Abrazar el cambio y aprender de las adversidades.

El libro alterna entre los martes que Mitch Albom pasa con Morrie Schwartz y los recuerdos del pasado, incluyendo cómo Mitch se fue distanciando de sus valores al priorizar su carrera. El tono es íntimo y conmovedor, ya que muestra la transformación de Mitch gracias a las palabras de su mentor.

A medida que la enfermedad avanza, Morrie se debilita, pero mantiene su espíritu sabio y amoroso. Finalmente, Morrie fallece, dejando en Mitch una profunda influencia. Mitch encuentra un nuevo sentido en su vida y decide priorizar lo que realmente importa: el amor, la conexión y el tiempo compartido con los demás.

El libro invita a reflexionar sobre lo que realmente importa en la vida, destacando la importancia de vivir con propósito, gratitud y amor, en lugar de quedar atrapado en la búsqueda interminable de bienes materiales o éxito superficial.

Algunas citas de la obra, que recomendamos leer:

  • Una parte del problema, Mitch, es la prisa que tiene todo el mundo –dijo Morrie–. Las personas no han encontrado sentido en sus vidas, por eso corren constantemente buscándolo.
  • El destino hace sucumbir a muchas especies: sólo una se pone en peligro a sí misma. W. H. Auden, el poeta favorito de Morrie.
  • Sin amor, somos pájaros con las alas rotas. El amor tiene una importancia suprema. Como dijo nuestro gran poeta Auden, «Amaos los unos a los otros o pereceréis».
  • Todo el mundo sabe que se va a morir –volvió a decir–, pero nadie se lo cree. Si nos lo creyéramos, haríamos las cosas de otra manera.
  • ¿Has encontrado a alguien con quien compartir tu corazón? –me preguntó. ¿Estás aportando algo a tu comunidad? ¿Estás en paz contigo mismo? »¿Estás procurando ser tan humano como te sea posible?

Obra completa en español (PDF).