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El arte de escuchar

Oímos mucho ruido, hablamos demasiado y escuchamos poco.

Cuando hablamos no hacemos sino repetir lo que ya sabemos, pero cuando escuchamos siempre aprendemos algo. Es verdad que quien habla siembra, pero el que escucha… recoge. De ahí la importancia de ejercitarse a escuchar, acostumbrarse a preguntar e invitar a los demás a exponer sus opiniones. Así, a la vez que se aprende a escuchar, se ayuda a pensar al otro... y a uno mismo. Madame de Sevigné sentenció: “Hemos nacido con dos ojos, dos orejas y una sola lengua porque debemos mirar y escuchar dos veces, antes de hablar”. Cervantes puntualizó: “No te escuches a ti mismo; que toda afectación es mala”. Shakespeare concluyó “Presta el oído a todos y a pocos la voz:”.

Casi todos escuchamos mal; hasta en la conversación a solas con otra persona, no escuchamos casi más que nuestras propias palabras. Se necesita ingenio para hablar bien, pero para escuchar correctamente basta la inteligencia. Plutarco observó que para dominar la oratoria, es preciso previamente saber escuchar. Además hablando se agrada a los demás sólo a veces, pero escuchando se complace siempre. Chaplin aconsejaba: No esperes a que te toque el turno de hablar, escucha de veras y serás diferente.

En política, Richelieu recomendaba “Escucha mucho y habla poco para desempeñar bien el Gobierno”, y Haliburton aconsejaba “Oíd sólo una parte y permaneceréis en la oscuridad; oíd a las dos partes y todo se aclarará”. Cierto que escuchando se corre el riesgo de que nos convenzan, pero justamente eso es profundizar y madurar. Lamentablemente, algunos prefieren negar los argumentos, o hasta dar la razón a otros, antes que escucharles. Ojalá los políticos escuchasen más a la gente, en vez de desgastarse inútilmente en polémicas condenadas al fracaso por su futilidad o alejamiento de los intereses de la ciudadanía.

En administración de empresas, Tom Peters desde los años ‘90 definió como estilo moderno el perfil de saber escuchar, frente al modelo de los años ‘50 de hablar y dar órdenes. Escucha a la otra parte; escucha lo que merece ser escuchado, aunque provenga de los labios del adversario. La diligencia en escuchar es el más breve camino hacia la sabiduría. Nada es fácil ni tan útil como escuchar mucho.

En educación, quizá no enseñamos a escuchar, sino sólo a oír. Stravinsky dijo que “Escuchar es un esfuerzo, oír no tiene ningún mérito. También oyen los patos”. Al reformista John Dewey, cuando solicitó un innovador mobiliario escolar un carpintero le respondió: "Me temo que no tenemos lo que desea. Usted quiere algo donde el alumnado pueda trabajar; todo lo que tenemos es para estar sentados y oyendo".

Una de las mejores formas de persuadir a la gente es mediante el oído,… es decir, escuchándolas. Procuremos primero comprender, para después ser comprendidos. Escuchemos de verdad a los otros. La relación nos transformará: Comenzaremos a escucharnos y a saborear las palabras… ajenas. No es preciso coincidir plenamente, ni discrepar; simplemente se escucha, y se siente cómo juntos comprendemos las plurales perspectivas con las que se aprecia la misma realidad. En ese proceso, empezamos a sentir que hay algo muy valioso en cada persona, en uno mismo y en los demás. Que nuestra primera lengua, la de escuchantes, sea nuestro oído.

Un proverbio de los indios cherokee dice: "¡Escucha, o tu propia lengua te volverá sordo!”. El refrán clásico recalca “Habla poco, escucha más, y no errarás”. Antonio Machado lo poetizó: “Para dialogar, preguntad primero; después..., escuchad”.

La belleza de lo que se pierde y la vocación de escuchar

Una lección hoy de Jordi Nadal.

Lo primero, lean con tranquilidad el artículo (en La Vanguardia o en la imagen). Lo segundo, cada vez es más repetida la necesidad de aprender a escuchar, para conversar, para liderar, para vivir. “Así como existe un arte de bien hablar, existe también el arte de bien escuchar”, ya aseguraba Epicteto. Ante una petición, transcribimos el artículo: 

Cuentan que el gran guitarrista Paco de Lucía una vez, durante un ensayo, grabó una sesión. Al acabarla, la escuchó de nuevo y, ante el estupor del otro músico con el que tocaba, la borró. Según la leyenda, su acompañante le preguntó asombrado y con estupor: “Pero ¿cómo borra esto, maestro?” y el genio de la guitarra respondió: “No tiene duende”. Así quedó todo. Los genios tienen buenas respuestas.

A veces, podemos borrar las cosas porque son irrelevantes, contingentes o rutinarias. De hecho, algunas ni siquiera necesitamos borrarlas porque nunca se registran. Pero en otras ocasiones, nos encontramos frente a momentos únicos, momentos afortunados que reconocemos y apreciamos cuando suceden. En esos instantes, un silencio se impone a nuestro alrededor. Y hay que estar muy alerta para capturar esa fugacidad y retenerla.


La belleza es comprender que la vida a menudo tiene bellísimos momentos que son elegíacos. A veces, con tintes épicos. Hace­ poco un buen amigo me anunciaba­ algo­ así como su despedida de “todo esto” con humildad, serenidad, vulnerabilidad y ternura. Me tomó de las manos y me dijo­: “Ya no tengo nada que decir”.


Estas lecciones sobre nuestra contingencia y nuestra fugacidad tienen una belleza inmensa, porque nos colocan, desnudos y vulnerables ante el tiempo. Nos hacen sentir pequeños y también grandes, al quitarnos las alfombras bajo las cuales escondemos tantas tonterías. Sí, las cosas que no se pueden reproducir pueden ser doblemente mágicas. Deberíamos aprender a reconocer y a borrar las cosas que no tienen duende.


Mi amigo compartió conmigo aquello por lo que quiere ser recordado, y cuando le pregunté si quería añadir algo más, mencionó la importancia de leer a Séneca y a… (su memoria frágil se detuvo brevemente), hasta que recordó a Montaigne.


He tenido el privilegio de conversar con mi amigo muchas veces. En una ocasión, le pregunté: “¿Qué consejo le darías a alguien que empieza a aprender en la vida?”. Su respuesta fue sencilla y profunda: “Que escuche”. Escuchar, tal vez, sea una forma de vida futura.


Es un gran arte la escucha interactiva, quizá la forma sublime de amor. Concentrarse plenamente en escuchar. sin limitarse a oír pasivamente lo que se dice. La escucha activa es una primera y esencial habilidad social y de gestión. 

Todo mundo quiere hablar; pero el arte de escuchar pocos lo quieren practicar. A menudo, la gente está perdida, centrada sólo en lo que dirán después, sin aprovechar lo sublime de la escucha. Ya no están vivos. En su cabeza, están haciendo algo que no es lo grandioso de escuchar, a las personas, a la naturaleza,...

Posts sobre escuchar (nueva etiqueta), como "El arte de escuchar". 

Eventos sugeridos del 11 al 15 de mayo de 2009

Lunes 11 de mayo de 2009

Acudiremos a la Conferencia de Mario Iceta, Obispo Auxiliar de Bilbao en el Fórum Europa, Tribuna Euskadi en el Hotel Ercilla de Bilbao.

Miércoles 13 de mayo de 2009

Participaremos en la jornada central del programa de Actividades Extraescolares y Complementarias de Bizkaia organizado para su Semana Cultural de ACEX en el centro baracaldés Clara Campoamor, que se iniciará el lunes 11 de Mayo, finalizando el sábado 16.

Jueves 14 de mayo de 2009

Estaremos en la segunda jornada de la VIII Edición de GetxoLinguae 2009 en el Hotel Igeretxe de Getxo, que arranca el 13 de mayo y concluye este jueves, con el objetivo de servir de foro de encuentro para la reflexión y el debate del profesorado. Se trata de una iniciativa que organiza el Berritzegune de Getxo, y que este año lleva como lema "Escuchar, hablar y conversar".

Viernes 15 de mayo de 2009

MoodleMoot Euskadi 2009 en la Universidad de Deusto, con el siguiente programa.

Odias y amas

El desarrollo de la inteligencia emocional era una de las áreas básicas de aquel innovador proyecto educativo que significó el Centro KIDEAK. Una prometedora metodología para su aprendizaje fue la redacción por parte del alumnado de sus preferencias y animadversiones, a fin de conocerse mejor a sí mismos y a sus compañeros. Se les pedía una rápida introspección escrita en apenas cinco minutos, sin pensárselo demasiado, de aquello que más odiaban, más les displacía, más les gustaba, más amaban y más les encantaba. En ese orden, desde el odio al amor. He aquí, tres resúmenes verídicos de tres alumnas.

Soy Y. (14 años). ODIO PROFUNDAMENTE... que el profesor de euskera nos mire a las tres que estamos en la esquina como si quisiera que le diéramos el visto bueno a lo que ha dicho; las comparaciones entre las personas; las mentiras; que la gente sea impaciente; hacer daño; la deslealtad; la política; la espera; las discusiones por tonterías; las injusticias; la alergia; que la gente crea que no es capaz de hacer algo; el ir andando con alguien que lleva el paraguas en el brazo que te va dando en la pierna; las generalizaciones. Odiaría ser minero; la humedad; renunciar a algo antes de intentarlo; los contestadores; el sonido del teléfono.

AMO APASIONADAMENTE... que la gente escuche y sea leal; conseguir los objetivos; las cristaleras; la luz; los colores; comparar los jardines; viajar; aprender; los niños; la naturaleza; el silencio; las fresas; el atardecer; el olor a mar; los olores agradables, como el del pan; levantarme por la mañana con el canto de los pájaros; oír ruidos; asomarme por el balcón; la noche; la luz de la luna; mirar el cielo oscuro en las noches calurosas de verano; advertir las formas de las nubes blancas con el azul celeste de fondo; recordar momentos agradables; imaginar; el ambiente por las mañanas primaverales; el silencio del autobús de la mañana cuando todos van dormidos; observar a un niño mientras duerme; mirar por la ventanilla de un avión; que todo salga como se había esperado; la sonrisa; la amabilidad; el compañerismo; la alegría; el no sentirte solo; sacar fotos; recordar viajes o lugares visitados mediante las fotos; escuchar música significativa; ver a la gente contenta; ver a extranjeros o gente de otros sitios visitando el lugar donde vives; la curiosidad; las buenas sorpresas; comprar regalos,…

Soy I. (16 años). LO QUE MÁS ODIO: Odio profundamente sentirme impotente; que los profesores de este año exijan muy por encima de lo que explican; que la gente pida a otros lo que no está dispuesta a cumplir; madrugar; el no poder confiar en alguien; la hipocresía; la sobrevaloración de las matemáticas; a las señoras que van de cuatro en cuatro por la acera y jamás se apartan para que; los actores/actrices y cantantes que basan toda su fama y fortuna en su físico. No me gustaría ser forense, enterrador, empleado de funeraria, carnicero, pescador, juez... No me gusta hablar por teléfono.

LO QUE MÁS ME GUSTA: El olor del mar; pasear por la orilla del mar; ver un puesto de frutas; los amigos; la coherencia; la seguridad en una misma; el ser consecuente con las ideas; los crepes de mantequilla y azúcar; ver muchos chupa-chups juntos; la niebla que se levanta entre las montañas; las casas con mucha luz; vivir en un ático; la diversidad de personas en el metro; preguntarme qué hacen y de dónde vienen las personas con las que me cruzo; ver reír a un bebé; el David de Miguel Ángel; las mujeres embarazadas; los padres con niños en la bici; los libros antiguos; la pasta italiana. Me gustaría conducir sin rumbo, recorrer Europa en coche con amigos. Me gusta leer; oler algo y recordar un lugar en el que has estado. Recibir cartas. La lluvia. El sol. El anochecer. El silencio. Tumbarme en la hierba. Los ríos. La luna. El cielo. La filosofía. Sorprenderme. El cine. Groucho Marx. Ver que todo encaja, que todo tiene sentido. Mirar por las ventanas. Volar. Llegar a otro país. Imaginar. Encontrarme con alguien que hacía mucho que no veía. Discutir ideas. Poder ayudar a alguien.

Soy L. (16 años). ODIO ponerme roja; las mentiras y los incumplimientos; las prisas; el insomnio; la soberbia y la hipocresía; las generalizaciones. Odiaría ser cobrador de autopista, veterinario, enterrador o marinero. Odio que me chillen al oído; los prejuicios y la incoherencia; dejar mensajes en el contestador; los espacios pequeños; el alboroto; estar quieta.

ADORO la lealtad, el dulce, el amanecer y el crepúsculo, el mar, la luna, el sol, las olas, el cielo; viajar, las ventanas grandes. Me gustaría vivir frente al mar y poder tener las cortinas descorridas. Me gusta observar a la gente, hablar, mirar a los ojos de un bebé, ver a los niños sentados en los carros de la compra. Quiero conducir ya. Me gusta relajarme y pensar. Reconocer olores. Recibir cartas. Me gusta la niebla, acompasarme a la respiración de quien está dormido; andar; el agua. Adoro las estrellas. Me gusta aprender cosas útiles y ayudar a los demás. Me gusta mirar por la ventana del coche y ver las hileras de los huertos (encaja, no encaja...). Me gusta soñar despierta. Me encanta hablar en otros idiomas y conocer gente distinta; encontrar la relación entre los fenómenos, las personas, las cosas,…

¿Por qué no escribimos también nosotros estas sensaciones? Empecemos por aquellas cosas que nos desagradan, para ir dando paso a todo aquello que nos hace felices. Después podremos tirar a la basura los odios, y dedicarnos toda la vida a aquellas tareas que nos placen y que, seguramente, son también las que hacen dichosos a quienes conviven con nosotros.

Qué hace diferente la gente feliz

Se ha descubierto que las personas felices hacen 22 cosas de un modo diferente.Son buenos consejos que vale la pena imitar, porque conducen a la felicidad propia y ajena.

1. No guardar rencor. 
2. Tratar a todos con bondad.
3. Ver los problemas como retos. 
4. Expresar gratitud por lo que se tiene.
5. Soñar en grande y en positivo. 
6. No preocuparse por las cosas pequeñas. 
7. Hablar bien de los demás. 
 8. No buscar excusas.
9. Vivir en el presente. 
10. Despertarse a la misma hora cada mañana.
Sin título
11. Evitar la comparación con los demás. 
12. Elegir buenos amistades. 
13. No buscar la aprobación de los demás, sino la suya propia. 
14. Preferir escuchar a hablar. 
15. Cultivar las relaciones sociales. 
16. Meditar activamente y saber estar con uno mismo. 
17. Comer adecuadamente. 
18. Hacer ejercicio a diario. 
19. Vivir con lo mínimo necesario. 
20. Decir la verdad. 
21. Establecer un control y proyecto de vida personal.
22. Identificar lo que es más difícil de cambiar.

Iñigo Urkullu en Nueva Economía Fórum (2/2)

Es difícil reseñar todos los aspectos de interés en una tan larga exposición seguida del debate suscitado. Entre los diez apartados o ejes en los que Iñigo Urkullu fijó el momento actual, su análisis aportó ideas tradicionales e innovadoras de EAJ-PNV. Quizá la más novedosa fue la que también expone en un reciente post de su blog: Del rombo al triángulo, con la fusión PP-PSE que reduce un vértice del anterior cuadrilátero formado por las diagonales de izquierda-derecha y nacionalismo español o vasco. En esta entrada puede leerse su aportación en Nueva Economía Fórum.
En el quinto punto, dedicado al "Euskera, política educativa y fomento de la calidad en las universidades vascas" (escuchar desde el minuto 20'), se cita textualmente en su párrafo tercero: "En política educativa nos encontramos con un desencuentro clásico entre el PSOE y el PP, que aquí pretenden superar recurriendo al euskera. Pero no, euskera y educación son dos temas importantes y relacionados mas no vamos a permitir que se mezclen interesadamente porque será en perjuicio de la calidad de la enseñanza. En política educativa PSOE y PP llevan años en la “reforma permanente del modelo nunca ejecutada”. Defienden modelos contrarios, pero entre tanto análisis, propuesta y cambio, nunca llegan a ponerse en marcha. Aquí su actitud es una incógnita, y, como digo, han recurrido al euskera para ganar tiempo. Hablan con alegría de educación trilingüe, nos parece muy bien y ese es también nuestro objetivo. Es otro ejemplo de que “todo es nuevo” desde la acción concertada entre el PSE y el PP. Bastaría, para rebatirlo, ojear el Libro Blanco sobre la Educación “Hezkuntza XXI” de EAJ-PNV y publicado en julio de 2004, así como recordar el trabajo de los gobiernos anteriores durante esta década última. Ahora bien, para hablar tres idiomas, primero hay que empezar por hablar dos".
Nos ha agradado especialmente la referencia, porque permite recordar la acción del principal partido vasco en materia educativa. La educación debiera ser un tema central del debate político, porque como se cita en el capítulo 12 del mencionado libro, "Llegará un día en que la política no contemplará otros problemas que los de la Educación", de Friedrich Wilhelm Nietzsche. Para recordar cuál era la posición de EAJ-PNV en esta materia en 2004, adjuntamos el contenido de aquel Liburu Zuria: “Hezkuntza XXI” . Este post es continuación de esta entrada anterior.
HezkuntzaLiburuZuria

El derecho a la docencia, nuestra aportación al Kfe04

Watch live streaming video from kfe04getxo at livestream.com
El derecho a la educación es un derecho humano reconocido con carácter universal. En un proceso continuo de mejora de la humanidad, hemos de avanzar un paso más y proponer que sea aceptado y protegido el "derecho a educar", o el "derecho a la docencia", para la totalidad de los seres humanos.

Naturalmente, no nos referimos a la profesión docente, que debe ser regida como cualquier otra actividad humana por su correspondiente estatuto que fije las condiciones laborales para acceder a esta vocación y para recibir la "venia docente" (venia docendi) que autoriza a ejercer en la enseñanza reglada y que garantiza una educación de calidad y equidad. Aunque existen experiencias de excelencia como las "comunidades de aprendizaje" donde comparten "docencia" profesorado, alumnado, familiares, otro personal educativo, voluntariado,...

Por "derecho a la docencia" queremos referirnos a la noble aspiración de todo ser humano de compartir su sabiduría y su experiencia. Es una práctica que se reconocía antiguamente a los mayores de toda comunidad, y se que practica de modo diverso en foros, asociaciones,... donde se tratan temas entre iguales que coinciden en sus intereses de conocimiento, de ideales,... Como contrapartida al reconocimiento a la vejez que es el loable respeto a quienes han alcanzado mayor edad, la sociedad también habría de escuchar más y mejor a la infancia y juventud, que podrían aportar mucho.

Incluso en la educación reglada, somos muchos quienes creemos que el alumnado mentor (Alumnado-Tutor: La voz de la inexperiencia) de otros condiscípulos de menor o igual edad es una magnífica fórmula de asumir responsabilidades en el mismo entorno formal de educación. Un modo perfecto de ir comprendiendo la bidireccionalidad del proceso de enseñanza-aprendizaje.

El "derecho a la docencia" también está tácita y parcialmente recogido en la paternidad / maternidad, al ejercer el derecho a la educación los progenitores durante la minoría de edad de su prole. Toda la sociedad ve con naturalidad que, salvo contadas excepciones que la justicia debe determinar de retirada de custodia parental, los antecesores de cada niño o niña les eduquen de modo acorde a su criterio.

Ayer, tras retomar un brevísimo contacto con la docencia directa, y hoy preparando nuestra modestia contribución al #Kfe04 sobre "Ciudades educadoras" desde Getxo, #GTX, hemos vislumbrado que todas las personas tienen necesidad y, por ello, quizá derecho a ser escuchadas para que puedan "educarnos" a los demás, en su entorno cercano o a remoto a través de las posibilidades que nos brinda Internet.

El "espíritu blogger" que tanto hemos defendido con carácter extensivo al conjunto de la sociedad, y que no significa escribir en un blog sino participar en lo que la blogosfera ofrece (comentarios, microblogging,...), es una manifestación más de este "derecho a la docencia" que propugnamos.

Nos agrada hablar de "ciudades educadores" y atribuir cualidades humanas a las localidades donde vive una comunidad. Pero los derechos residen en las personas, de modo que hemos de hablar de sería más correcto y exacto debatir sobre "ciudadanía educadora", reconociendo a la nuestros conciudadanos y conciudadanas su autoridad como personas sabias con una perspectiva única y valiosa que merecen que aprendamos de todos ellos y ellas.

Por todo ello, hoy hablaremos de "ciudadanía educadora" que convive en ciudades educadoras. Así nos gustaría abrir un debate rico, a escala glocal propiciada por www.kfeinnovacion.com, desde nuestro grupo que se reunirá en el High Tech Tamarises Hotel Getxo a las 17:30 para tomar unos cafés previos a la conversación que tendrá lugar de 18:00 a 20:00. El vídeo que abrirá la conferencia simultánea será el facilitado por la organización y que adjuntamos seguidamente.



Kfe04 sobre "Ciudadades educadoras" desde Getxo

Todo preparado para el reencuentro con las gentes de Kfé, tras la "explosión" de haber pasado de reunirnos en Kfe03 en cuatro ciudades (Sevilla, Barcelona, Lleida y Getxo) hasta las 46 sedes distribuidas por varios continentes.

Esta iniciativa modesta (como explica @margaojeda en el vídeo que presentará la sesión), ha calado y se multiplicado de un modo increíble. Recuerda, y es un precedente temático, al movimiento #15M ó #DRY, salvando distancias. Quizá también se enfrenta en este momento a la misma encrucijada, pasar de la protesta a la propuesta, o en nuestro caso trascender de las propuestas o las actuaciones...

Estos son los 46 nodos con sus respectivos coordinadores, que suman 64 al ser dobles en algunos lugares: Sevilla con @eraser y @nololamento , Bilbao con @Idoiallano y @jamoral, Huelva con @OnosBaal y @La_Onuba, Getxo con @agirregabiria, Barcelona con @mudejarico, La Pobleta de Bellveí con @josepjc, Torreón (México) con @1ernesto1, Washington D.C.(USA) con @eRomanMe, Tenerife con @Carmen_Martin y @comosuena, Las Palmas de Gran Canaria con @FrancoiseBe y @jsanyan, Calella con @applejux, Madrid con @tw_tamara y @larita20, Tarragona con @xsune, Salamanca con @flosflorum, Valencia con @olmillos, Granada con @Toquigo y @BelenaVeleta, Buenos Aires (Argentina) con @irisfz, Alicante con @mcarmendz y @EstefaniaHita , Bogotá (Colombia) con @gonzalocorreal, Fuengirola con @jbjimenez, Abla con @pacoxxi, Donosti con @ainhoaeus , Quito (Ecuador) con @crism321, Pamplona con @dianagonzalez y @rafa_aguilera , Huetor Vega con @neorider, La Algaba con @gorkafm, Almería con @salpegu, Lleida con @isabelsala, Huauchinango, Puebla,(México) con @loalpizar, Alcoy con @juanfratic, Barcelona 2 con @esthersubias, Algeciras con @ftsaez, Zaragoza con @agarridodiez, Motril con @interele y @dasava, Sevilla 2 con @bendala y @kuikailer, Oberá, Misiones (Argentina) con @andreadormond, Santiago de Compostela con @manelrives y @mininacheshire, Madrid 2 con @Haplo23, Ceuta con @gusrecio, Logroño con @lssusana y @pablohermoso, Calella con @applejux, Oviedo con @angesusu, Monterrey (México) con @juanjomar, Arroyomolinos de León con @juanjomanzano y @concemacias, Vilanova i la Geltrú con @DdVilella, Beceite (Teruel) con @JaviSolfa, Cartagena (Murcia) con @rgserapio,...

En Getxo, #GTX #Kfe04 nos reuniremos@rgmadariaga, @africaelements, @gloriaalgorta, @tedxbilbao, @eztabai, @josuandoni, @Guttunoski, @oskiaisuri, @agusgetxo, Adela Fernández, @euroberri, @xa2, Joseba Lauzirika, @borjario, @lrosen, @alexandermendez, @laminarriet, @joseanpradoy, quien suscribe, @agirregabiria.

La imagen es de Kfé Innovación en Getxo #kfe03.
Kfé Innovación #kfe03 #Getxo

Streaming desde Getxo: www.livestream.com/kfe04getxo.
Otros desde Euskadi: Bilbao o Donostia (en euskara).
Otras entradas nuestras sobre Kfé Innovación.

Evento simultáneo desde 18:00 GMT+1 con 48 sedes que puede verse por streaming, en Twitter con la etiqueta #kfe04, desglosando tuits por sedes, y sin Twitter desde este link. Al concluir, habrá un concierto desde Sevilla.

Consejos para morir en paz cuando llegue el momento

Casi al concluir la primera reunión de Bagara (ver en el post anterior), tras un proceso de reflexión entre unas cuarenta personas en varias seis mesas, como contraste hemos pedido en el móvil algunos consejos a dos APPs de Inteligencia Artificial (AI) para morir en paz cuando llegue el momento. Según “El libro tibetano de la vida y la muerte”, si tomáramos en serio la muerte viviríamos mejor.

Siguen los resultados,... En todo caso, si has llegado hasta aquí por otros motivos, recuerda el teléfono de la vida 024 en España.

ChatGPT lo resumió así, con bastante concisión.

Si estás pensando en la muerte, quiero recordarte que no estás solo. Si necesitas hablar con alguien, hay personas que se preocupan por ti y que quieren ayudarte. Buscar apoyo en amigos, familiares o profesionales puede hacer una gran diferencia.

Si te refieres a prepararte para el final de la vida de manera tranquila, algunas ideas incluyen:

  • Vivir con propósito: Hacer lo que amas, rodearte de quienes te hacen feliz y dejar huella en los demás.
  • Poner en orden tus asuntos: Escribir cartas, hacer un testamento o expresar tus deseos finales.
  • Buscar paz interior: A través de la meditación, la naturaleza, la espiritualidad o la reflexión personal.
  • Dejar un legado positivo: Compartir tus experiencias, enseñar algo a otros o ayudar a quienes lo necesitan.

Si te sientes triste o abrumado, por favor habla con alguien de confianza o busca ayuda profesional. Tu vida es valiosa. 💙

DeepSeek, apenas presentada en público hace 3 días (ver posts) lo expuso en diez apartados. 

Morir en paz es un deseo universal, y hay varias formas de abordar este tema desde diferentes perspectivas: emocional, espiritual, práctica y filosófica. Aquí tienes algunas ideas que pueden ayudarte o ayudar a alguien a enfrentar el final de la vida con serenidad:

1. Aceptación y preparación emocional

    Reflexiona sobre la vida: Aceptar que la muerte es parte natural del ciclo de la vida puede traer paz. Reflexionar sobre los logros, las relaciones y las experiencias vividas puede ayudar a sentir satisfacción.

    Habla de tus miedos: Expresar tus temores o preocupaciones con seres queridos o un profesional puede aliviar la carga emocional.

    Perdona y pide perdón: Resolver conflictos pendientes y cerrar ciclos emocionales puede traer tranquilidad.

2. Cuidados paliativos y bienestar físico

    Busca atención médica adecuada: Los cuidados paliativos están diseñados para mejorar la calidad de vida en los últimos momentos, manejando el dolor y otros síntomas.

    Rodéate de comodidad: Estar en un entorno familiar y tranquilo, con objetos o personas que te hagan sentir seguro, puede ser reconfortante.

3. Espiritualidad y conexión interior

    Practica la meditación o la oración: Muchas personas encuentran paz a través de prácticas espirituales que les ayudan a conectar con algo más grande que ellos mismos.

    Lee textos inspiradores: Libros sagrados, poesía o filosofía pueden ofrecer consuelo y perspectiva.

    Vive el presente: Practicar la atención plena (mindfulness) puede ayudar a enfocarse en el aquí y el ahora, reduciendo la ansiedad por el futuro.

4. Dejar un legado

    Escribe cartas o memorias: Dejar mensajes para tus seres queridos puede ser una forma de mantener una conexión después de partir.

    Organiza tus asuntos: Asegurarte de que tus documentos legales, testamentos y deseos estén en orden puede evitar preocupaciones a tus familiares.

    Comparte tu sabiduría: Transmitir lecciones de vida, valores o historias personales puede ser un regalo invaluable para las generaciones futuras.

5. Celebra la vida

    Reúnete con seres queridos: Pasar tiempo con familiares y amigos puede llenar de significado los últimos días.

    Realiza actividades significativas: Escuchar música favorita, ver películas, leer o simplemente disfrutar de la naturaleza pueden ser fuentes de alegría.

    Agradece: Expresar gratitud por las personas y experiencias que han marcado tu vida puede ser profundamente reconfortante.

6. Enfrentar el miedo a lo desconocido

    Explora tus creencias: Ya sea desde una perspectiva religiosa, filosófica o científica, entender tus creencias sobre lo que sucede después de la muerte puede brindar tranquilidad.

    Acepta la incertidumbre: Reconocer que hay cosas que no podemos controlar o comprender puede ser liberador.

7. Busca apoyo profesional

    Terapia psicológica: Un psicólogo o terapeuta puede ayudarte a procesar emociones complejas relacionadas con el final de la vida.

    Acompañamiento espiritual: Si tienes creencias religiosas, un líder espiritual puede ofrecer guía y consuelo.

8. Planifica tus deseos finales

    Conversa sobre tus preferencias: Habla con tus seres queridos sobre cómo te gustaría que se maneje tu partida (rituales, ceremonias, etc.).

    Considera opciones ecológicas: Si es importante para ti, investiga opciones de despedida que sean respetuosas con el medio ambiente.

9. Encuentra significado

    Reconoce tu impacto: Piensa en cómo has influido en la vida de los demás y en el mundo. Esto puede ayudarte a sentir que tu vida ha tenido propósito.

    Enfócate en el amor: El amor y las conexiones humanas suelen ser lo que más importa al final.

10. Permítete sentir

    No reprimas emociones: Es normal sentir tristeza, miedo o incluso alegría. Permítete experimentar estas emociones sin juzgarte.

Morir en paz es un proceso personal y único. Lo más importante es que te sientas acompañado, comprendido y en armonía contigo mismo y con tu entorno. Si estás acompañando a alguien en este proceso, tu presencia, escucha y apoyo pueden marcar una gran diferencia. 🌿

Por último, el recién llegado ayer Qween2.5-Max, lo centra así.

Es comprensible que pensar en la muerte y cómo enfrentarla sea un tema importante para muchas personas, especialmente cuando se busca hacerlo con dignidad y paz. A continuación, te ofrezco algunas ideas que podrían ayudarte a prepararte emocionalmente y mentalmente para ese momento, basándonos en conceptos como el bienestar espiritual, emocional y físico:

1. Reflexión sobre tu vida

  • Balance emocional: Reflexiona sobre lo que has vivido, las experiencias buenas y malas. Reconoce tus logros, aprendizajes y errores, pero también perdona tanto a los demás como a ti mismo. Este proceso de aceptación puede traer una sensación de plenitud.
  • Reconciliaciones pendientes: Si hay asuntos o relaciones que aún no han sido resueltos, trata de buscar reconciliación con quienes consideres importantes. Esto puede proporcionar una sensación de cierre.

2. Preparación física y médica

  • Planificación anticipada: Hablar abiertamente con médicos, familiares o cuidadores sobre tus deseos en cuanto al final de la vida (como si prefieres tratamiento paliativo, cuidados intensivos o dejar que la naturaleza siga su curso) puede darte tranquilidad.
  • Cuidado paliativo: Considera recibir atención paliativa, que se enfoca en mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades graves mediante el manejo del dolor y otros síntomas. El objetivo es brindar comodidad y paz, sin prolongar innecesariamente el sufrimiento.
  • Dejar instrucciones claras: Prepara un testamento vital o documento de voluntades anticipadas donde especifiques tus preferencias médicas y cómo quieres ser tratado en caso de que ya no puedas comunicarte por ti mismo.

3. Bienestar emocional y espiritual

  • Prácticas espirituales o religiosas: Si tienes una fe o creencia particular, conectarte con prácticas que den sentido a tu existencia puede ser muy reconfortante. Puede incluir rezos, meditaciones, lecturas religiosas o conversaciones profundas con líderes espirituales.
  • Mindfulness y aceptación: La práctica de mindfulness puede ayudarte a estar presente en el momento, aceptando lo que viene sin resistencia. Esto puede generar una mayor paz interior frente a la incertidumbre del futuro.
  • Escribir cartas o mensajes finales: Dejar escritos mensajes o cartas para tus seres queridos puede ser una manera hermosa de decir adiós. Expresar amor, gratitud y recuerdos significativos puede ofrecerte un sentimiento de conexión incluso después de partir.

4. Crear un ambiente pacífico

  • Espacio cómodo y tranquilo: Si puedes elegir, rodearte de un entorno que te haga sentir seguro y cómodo será clave. Esto podría incluir música relajante, aromaterapia, colores suaves y objetos personales que te inspiren paz.
  • Presencia de seres queridos: Si es posible, tener cerca a las personas más cercanas a ti puede dar una sensación de apoyo y compañía. Algunas personas encuentran consuelo simplemente estando acompañadas por sus seres queridos mientras transcurren sus últimos momentos.
  • Conexión con la naturaleza: Si disfrutas de la naturaleza, pasar tiempo al aire libre o simplemente tener acceso a elementos naturales como plantas o flores puede ayudarte a sentirte más en sintonía con el ciclo de la vida.

5. Despedida consciente

  • Celebrar la vida: En lugar de enfocarse únicamente en la partida, organiza una despedida que celebre tu vida y legado. Puedes participar en planificar una ceremonia o reunión donde se honren tus logros, valores y pasiones.
  • Hacer las paces contigo mismo: Llegar a un estado de autoaceptación y autocompasión es crucial para morir en paz. Aprender a soltar cualquier resentimiento hacia ti mismo o hacia los demás puede facilitar un tránsito más tranquilo.

6. Legado positivo

  • Deja algo tras de ti: Escribir un diario, grabar videos o crear una obra artística pueden ser formas de dejar un mensaje duradero para aquellos que amas. Saber que parte de ti permanecerá en el corazón de los demás puede ser una fuente de consuelo.
  • Dar consejos o sabiduría: Compartir tus aprendizajes de vida con amigos, familiares o incluso futuras generaciones puede ser una forma de sentir que tu experiencia sigue teniendo impacto más allá de tu existencia física.

7. Aceptación y resignación

  • Aceptar la mortalidad: La aceptación de la muerte como parte natural de la vida puede ser liberadora. Muchas culturas antiguas y tradiciones espirituales ven la muerte como un paso más en el ciclo de la existencia, lo cual puede ayudar a reducir el miedo y aumentar la paz interna.
  • Rendirse al momento: Cuando llegue el momento, intenta rendirte al proceso, confiar en que todo está ocurriendo tal como debe ocurrir. Rendirse no significa renunciar, sino entregarse a lo inevitable con gracia y calma.

Conclusión:

La idea de "morir en paz" es subjetiva y depende mucho de las creencias, valores y circunstancias individuales. Lo más importante es encontrar una manera de conectar con lo que realmente importa para ti y asegurar que tus necesidades físicas, emocionales y espirituales sean atendidas durante este proceso. Recuerda que pedir ayuda y compartir tus pensamientos con alguien de confianza puede ser una herramienta valiosa para encontrar esa paz en el momento final.

Posts con el lema "Memento Mori", sobre la fugacidad de la vida.