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La metamorfosis: Kafka sigue describiendo la deshumanización

Audiolibro recomendado, íntegra en castellano y voz humana

Releer a Kafka y La metamorfosis en pleno 2026 no es un ejercicio de nostalgia literaria, es una maniobra de supervivencia intelectual. El "desorden mundial" actual —marcado por la incertidumbre climática, la omnipresencia de la IA y una polarización social asfixiante— resuena con los pasillos oscuros de la mente del autor checo. 

Resumamos en cuatro razones fundamentales por las que Gregorio Samsa es, hoy más que nunca, nuestro reflejo, evitando caer en una análisis más político que podría impedirnos la entrada en algún país todopoderoso.

1. La "Utilidad" como única identidadEn el sistema actual, parece que solo existimos mientras somos productivos o "monetizables". Gregorio no se horroriza por tener seis patas; se horroriza porque no puede tomar el tren de las cinco

Hoy: Vivimos en la era del burnout y la optimización constante. Releer la obra nos recuerda que, cuando dejamos de ser piezas útiles para el engranaje (la empresa, el algoritmo, el mercado), el sistema —y a veces hasta nuestro entorno más íntimo— tiende a deshumanizarnos.

2. La normalización del absurdoSi algo define el desorden mundial actual es que lo impensable ocurre un martes cualquiera y, para el miércoles, ya lo hemos normalizado. 

La conexión: En la novela, nadie pregunta por qué Gregorio es un bicho. Solo discuten sobre qué hacer con el problema. Esta aceptación pasiva del absurdo es el corazón de lo kafkiano. Nos ayuda a entender nuestra propia anestesia ante las crisis globales: nos adaptamos al desorden en lugar de cuestionar su origen.

3. El aislamiento en la hiperconexiónGregorio está en su habitación, escucha a su familia a través de la puerta, pero no puede comunicarse. Sus palabras son ahora ruidos ininteligibles para los demás. 

Reflejo actual: A pesar de estar "conectados" 24/7, el desorden mundial ha creado cámaras de eco donde el "otro" es visto como algo monstruoso o incomprensible. La metamorfosis es la gran metáfora de la soledad moderna en medio de la multitud.

4. La fragilidad de la ética bajo presiónLa familia Samsa no es malvada por naturaleza, pero su ética se desmorona bajo el peso de la escasez y el miedo. 

Lección para hoy: Ante crisis económicas o conflictos internacionales, la tendencia humana es el repliegue egoísta. Kafka nos advierte que incluso los vínculos más sagrados pueden corromperse cuando el miedo al "diferente" (el transformado) supera a la compasión.

Conclusión: Un espejo necesario. "La metamorfosis" es un manual para identificar cuándo estamos dejando de ser humanos para convertirnos en meras funciones sociales. En un mundo desordenado, Kafka (otros muchos posts) nos obliga a mirar bajo nuestro propio caparazón.

Tetris: 40 años del videojuego que cambió la industria


La película Tetris (Jon S. Baird en Apple TV) del año 2023 y ya en español nos ha recordado la historia.

En 1984, mientras el mundo occidental experimentaba con las posibilidades del entretenimiento digital, un programador soviético llamado Alexey Pajitnov creaba en Moscú lo que se convertiría en uno de los videojuegos más influyentes de la historia. Tetris nació en el Centro de Computación Dorodnitsyn de la Academia de Ciencias de la URSS, donde Pajitnov trabajaba desarrollando software para el gobierno soviético.

El concepto del juego era elegantemente simple: piezas geométricas compuestas por cuatro cuadrados —los tetrominós— caían desde la parte superior de la pantalla, y el jugador debía rotarlas y posicionarlas para formar líneas horizontales completas que desaparecían al completarse. Esta mecánica, inspirada en el pentominó —un antiguo rompecabezas— y el amor de Pajitnov por el tenis, dio origen al nombre: una fusión de "tetra" y "tenis". 

Lo que distinguió a Tetris de otros juegos de su época fue su diseño minimalista y su curva de dificultad progresiva. No había enemigos que vencer ni niveles que superar en el sentido tradicional; solo la lucha contra la gravedad acelerada y el espacio limitado. Esta simplicidad conceptual ocultaba una profundidad psicológica extraordinaria: el juego generaba un estado de flujo que los neurocientíficos estudiarían décadas después.

La historia de Tetris, sin embargo, trascendió lo meramente lúdico para convertirse en un laberinto legal y político digno de una novela de espionaje. En la Unión Soviética de mediados de los ochenta, los derechos de propiedad intelectual eran nebulosos. Pajitnov no podía poseer legalmente su creación; técnicamente pertenecía al Estado soviético. Esto desencadenó una batalla por los derechos del juego que involucró a empresas británicas, japonesas y estadounidenses, con negociaciones que llegaron hasta el Kremlin.

Robert Stein, un empresario británico-húngaro, fue el primero en reconocer el potencial comercial del juego y comenzó a vender licencias antes de asegurar completamente los derechos. Nintendo, entonces en plena expansión con su Game Boy, vio en Tetris el juego perfecto para su consola portátil. Henk Rogers, diseñador de videojuegos y empresario, jugó un papel crucial al negociar directamente en Moscú los derechos para consolas portátiles, estableciendo una relación personal con Pajitnov que duraría décadas.

La inclusión de Tetris como juego empaquetado con el Game Boy en 1989 fue una decisión estratégica que transformó ambos productos en fenómenos culturales globales. El juego vendió millones de copias y se convirtió en sinónimo de la consola portátil de Nintendo. Su diseño era perfecto para sesiones breves pero intensamente adictivas, ideal para el transporte público o momentos de espera.

Pajitnov no recibió regalías significativas por su creación hasta 1996, cuando los derechos finalmente revirtieron a él y fundó The Tetris Company junto a Rogers. Para entonces, Tetris ya había transcendido su medio original, apareciendo en prácticamente todas las plataformas imaginables, desde calculadoras hasta edificios iluminados.

El legado de Tetris en la cultura científica y educativa es considerable. Investigadores han utilizado el juego para estudiar la cognición espacial, la memoria y hasta el tratamiento del trastorno de estrés postraumático. El "efecto Tetris" —ver piezas cayendo al cerrar los ojos tras jugar extensamente— se ha convertido en un fenómeno psicológico reconocido que ilustra la plasticidad cerebral.

Cuatro décadas después de su creación, Tetris permanece como testimonio del poder del diseño elegante y universal, un puente cultural que conectó la Guerra Fría con la era digital global.

TV Garden: Mapamundi televisivo o "aldea global" de McLuhan

Resumen: Se presenta la plataforma TV Garden como la materialización tecnológica de la "aldea global" teorizada por Marshall McLuhan, ofreciendo un acceso directo y sin mediación algorítmica a emisiones televisivas de todo el planeta. Se destaca su valor como herramienta pedagógica y "laboratorio comparado" para el periodismo, permitiendo analizar sesgos, diversidad cultural y narrativas locales en tiempo real. Este mapamundi interactivo actúa de espejo social frente a la homogeneización de las grandes plataformas, aunque advierte de la necesidad de mantener una mirada crítica ante posibles contenidos propagandísticos.

TV Garden reúne de modo gratuito (casi) todas las televisiones de todo el mundo al alcance de un clic, en ordenador, móvil o tableta. En una época dominada por plataformas bajo demanda, algoritmos de recomendación y burbujas informativas, TV Garden irrumpe como una propuesta tan sencilla como reveladora: un mapa interactivo del planeta que permite acceder, en tiempo real, a emisiones de televisión de prácticamente cualquier país del mundo. Sin registros, sin muros de pago y sin personalización algorítmica. Solo geografía, emisiones en directo y curiosidad intelectual.

TV Garden no pretende competir con Netflix, YouTube o las grandes OTT. Su valor no reside en la producción propia ni en la acumulación de contenidos, sino en algo más elemental y, a la vez, profundamente periodístico: mostrar cómo se ve el mundo desde otros lugares.

Una televisión global sin intermediarios. La interfaz de TV Garden es deliberadamente austera. El usuario se encuentra con un globo terráqueo interactivo; al hacer clic sobre un país o una ciudad, aparecen canales de televisión locales y nacionales que emiten en directo. Informativos, programas culturales, retransmisiones religiosas, música, debates políticos o simple televisión generalista conviven sin jerarquías aparentes.

Esta ausencia de filtros es, paradójicamente, uno de sus mayores logros. Frente a la curaduría algorítmica —que decide qué debemos ver en función de perfiles comerciales—, TV Garden devuelve al espectador la responsabilidad de elegir. Y, con ella, la posibilidad de descubrir lenguas, ritmos narrativos y prioridades informativas radicalmente distintas a las propias.

Valor periodístico y alfabetización mediática. Desde una perspectiva periodística, TV Garden funciona como un laboratorio comparado de medios. Permite observar cómo un mismo acontecimiento internacional es tratado en distintas regiones del mundo: qué imágenes se seleccionan, qué palabras se emplean, qué tono domina y qué silencios se producen. Es una herramienta excelente para analizar sesgos, agendas y estilos informativos.

En el ámbito educativo, su potencial es notable. Profesores de secundaria, bachillerato o universidad pueden utilizarla para trabajar competencias clave como la alfabetización mediática, el pensamiento crítico o la educación intercultural. Ver un informativo en finés, un debate en árabe o una televisión comunitaria latinoamericana no exige comprender el idioma: basta observar la puesta en escena, la duración de las piezas o el protagonismo otorgado a determinadas voces.

Televisión como espejo cultural. La televisión sigue siendo, pese a su aparente declive, uno de los espejos culturales más fieles de una sociedad. TV Garden permite comprobarlo de manera empírica. En algunos países predominan los platós solemnes y los discursos institucionales; en otros, la televisión se mezcla con la calle, el humor o la música popular. La comparación revela no solo diferencias técnicas, sino también valores, miedos y aspiraciones colectivas.

Además, la plataforma TV Garden rescata televisiones locales y regionales que raramente cruzan fronteras digitales. Frente a la homogeneización global de formatos, TV Garden actúa como un pequeño archivo vivo de diversidad audiovisual.

Límites y precauciones. Conviene, no obstante, señalar sus límites. TV Garden no produce contenidos ni verifica la calidad informativa de los canales que enlaza. La presencia de televisiones estatales, propagandísticas o abiertamente desinformadoras exige una mirada crítica por parte del usuario. Precisamente por ello, su uso educativo debe ir acompañado de contexto y análisis, no de consumo acrítico.

Una herramienta para mirar mejor. En definitiva, TV Garden no es solo una curiosidad tecnológica. Es una invitación a salir del provincialismo mediático, a comparar, a relativizar certezas y a recordar que el mundo se cuenta de muchas maneras. En tiempos de sobreabundancia informativa y escasez de perspectiva, asomarse a televisiones de todo el mundo puede ser un ejercicio tan sencillo como profundamente formativo.

Robots, humanos y el abismo emocional del Valle Inquietante

En el desarrollo de la robótica y de la inteligencia artificial aplicada a la interacción social, existe un fenómeno tan fascinante como perturbador: el
valle inquietante (uncanny valley). Este concepto describe la reacción de incomodidad, rechazo o incluso repulsión que muchas personas experimentan ante robots, androides o representaciones artificiales que se parecen mucho a los seres humanos, pero no lo suficiente como para resultar plenamente creíbles.

La idea fue formulada ya en 1970 por el ingeniero japonés Masahiro Mori, profesor del Instituto de Tecnología de Tokio. Mori propuso que, a medida que un robot adquiere rasgos cada vez más humanos, nuestra empatía hacia él aumenta… hasta que se alcanza un punto crítico. En ese punto, pequeñas imperfecciones —un gesto rígido, una mirada inexpresiva, un movimiento ligeramente antinatural— generan una fuerte sensación de extrañeza. Ese abismo emocional es lo que Mori denominó el “valle inquietante”.

Una hipótesis psicológica y culturalAunque el valle inquietante nació como una hipótesis intuitiva, con el tiempo ha sido objeto de numerosos estudios en psicología cognitiva, neurociencia y ciencias sociales. Algunas teorías sugieren que el rechazo surge de mecanismos evolutivos: el cerebro humano podría interpretar rostros o cuerpos casi humanos, pero defectuosos, como señales de enfermedad, muerte o amenaza. De ahí la inquietud que producen ciertos maniquíes, muñecos hiperrealistas o cadáveres animados en el cine.

Otras explicaciones apuntan a factores culturales y de aprendizaje. En sociedades altamente expuestas a robots sociales —como Japón—, la tolerancia a estas figuras puede ser mayor que en culturas donde la frontera entre lo humano y lo artificial se percibe de forma más rígida. El valle inquietante, por tanto, no sería universal ni inmutable, sino dependiente del contexto histórico y social. 

Robótica social y diseño éticoEl concepto tiene implicaciones directas en el diseño de robots sociales, especialmente aquellos destinados a ámbitos sensibles como la educación, la atención a personas mayores o la asistencia sanitaria. Ingenieros y diseñadores se enfrentan a una decisión crucial: ¿conviene hacer robots cada vez más humanos o, por el contrario, mantener una estética claramente artificial pero amable?

Muchas empresas han optado por evitar el valle inquietante deliberadamente. Robots como Pepper o Nao presentan rasgos humanoides muy simplificados: ojos grandes, gestos exagerados y movimientos claramente robóticos. Esta elección no es solo técnica, sino también ética, ya que reduce el riesgo de engaño emocional o de expectativas irreales por parte de los usuarios.

El valle inquietante y la inteligencia artificial generativaEl fenómeno no se limita a la robótica física. En la era de los avatares digitales, los deepfakes y los asistentes conversacionales avanzados, el valle inquietante se manifiesta también en entornos virtuales. Voces casi humanas, pero con entonaciones extrañas, o rostros generados por ordenador con microexpresiones defectuosas pueden generar desconfianza y rechazo. 

Este aspecto es especialmente relevante desde el punto de vista educativo y ético. Si una inteligencia artificial se presenta como demasiado humana, puede inducir a error sobre su naturaleza, su grado de comprensión o su responsabilidad moral. El valle inquietante actúa, en cierto modo, como una señal de alerta que nos recuerda que seguimos interactuando con artefactos, no con personas. 

¿Superar o respetar el valle inquietante? Una cuestión abierta es si el valle inquietante desaparecerá con el progreso tecnológico. Algunos investigadores sostienen que, cuando la simulación humana sea prácticamente perfecta, el rechazo se disipará. Otros creen que siempre existirá un umbral psicológico difícil de cruzar, ligado a nuestra identidad como seres humanos.

Citas destacadas: “En robótica social, parecer menos humano puede ser una decisión ética tan importante como una decisión técnica.” “El valle inquietante describe el momento en que la semejanza con lo humano deja de generar empatía y comienza a provocar rechazo.” “No tememos a los robots por ser distintos, sino por ser casi humanos sin llegar a serlo.” “Pequeñas imperfecciones en un rostro artificial pueden resultar más perturbadoras que una apariencia claramente mecánica.” “El valle inquietante no es solo un problema de diseño tecnológico, sino un fenómeno psicológico y cultural.” “Cuando una máquina se presenta como demasiado humana, surge el riesgo del engaño emocional.” “El rechazo que provoca el valle inquietante actúa como una señal de alerta sobre los límites entre lo humano y lo artificial.” “El valle inquietante nos recuerda que la inteligencia artificial no solo debe ser eficaz, sino también comprensible y honesta.” “Educar sobre el valle inquietante es educar en pensamiento crítico frente a la tecnología.” “Allí donde la tecnología roza lo humano, la ética deja de ser opcional.”

Desde una perspectiva ética, quizá no se trate de “superar” el valle inquietante, sino de respetarlo. Mantener una diferencia perceptible entre humanos y máquinas puede ser beneficioso para preservar la autonomía, la dignidad y la claridad moral en nuestras relaciones con la tecnología. 

Educación, pensamiento crítico y futuroComprender el valle inquietante es fundamental para educar en un uso crítico y responsable de la robótica y la inteligencia artificial. No se trata sólo de un problema de diseño, sino de una ventana privilegiada para reflexionar sobre qué entendemos por humanidad, empatía y relación social en un mundo cada vez más mediado por máquinas.

El valle inquietante nos recuerda que el progreso tecnológico no es únicamente una cuestión de potencia o precisión, sino también de sensibilidad, cultura y ética. Allí donde la tecnología roza lo humano, la reflexión crítica se vuelve imprescindible.

Cómo las células saben que el organismo ha muerto

Siendo niño me impactó la noticia (que pronto supe que era falsa) de que la barba seguía creciendo en los cadáveres. Desde entonces me he preguntado cómo se transmite la última señal, ese misterioso protocolo que informa a cada célula de la muerte del organismo. ¿Cuál es la bioquímica del fin y cómo se propaga la noticia de la muerte por todo el cuerpo? Hoy contamos Thanato signaling, la comunicación celular en el umbral entre la vida y la muerte.

Imaginemos por un momento el instante preciso tras una parada cardíaca irreversible. El corazón, ese metrónomo incansable, calla. En la narrativa clínica, ese es el momento de la muerte. Pero para los aproximadamente 37 billones de células que componen el cuerpo humano, la historia no termina ahí. De hecho, acaba de entrar en un nuevo y fascinante capítulo bioquímico. ¿Cómo se enteran estas células, aisladas en sus nichos tisulares, de que el "todo" del que forman parte ha dejado de funcionar? La respuesta es un complejo y escalonado sistema de comunicación que mezcla el silencio de unas señales y el estruendo de otras.

Primer mensajero: El apagón eléctricoLa primera y más inmediata señal no es química, sino física: la cesación del potencial de membrana. Nuestras células, especialmente las neuronas y las musculares, viven en un estado de polarización eléctrica mantenido por bombas de iones (como la Na+/K+ ATPasa) que consumen ATP. Esta polarización es el sustrato de la excitabilidad neuronal, la contracción muscular y, en definitiva, de la función coordinada.

Cuando el corazón se detiene, la circulación se paraliza. Sin sangre, no llega oxígeno a los tejidos. Sin oxígeno, la mitocondria no puede producir ATP mediante la respiración aeróbica. En cuestión de segundos o minutos, según el consumo energético del tejido, las reservas de ATP se agotan. Las bombas iónicas se detienen. El gradiente electroquímico a través de las membranas celulares, cuidadosamente custodiado, se colapsa. Este colapso generalizado —una despolarización masiva— es el primer "aviso" a escala microscópica. Las células "sienten" que su integridad bioeléctrica fundamental se desvanece. En el cerebro, esta despolarización terminal difusa marca el fin de la actividad consciente y coordinada.

Segundo mensajero: La hipoxia y el cambio metabólicoParalelamente al apagón eléctrico, opera un mensajero químico más sutil pero ubicuo: la hipoxia. La caída dramática en la tensión de oxígeno (pO₂) es detectada por sensores moleculares en prácticamente todas las células, como los factores inducibles por hipoxia (HIF). En vida, estos sistemas activan respuestas adaptativas. En la muerte, su activación sostenida y extrema desencadena programas alternativos. La célula, al no poder realizar la fosforilación oxidativa, recurre a la glucólisis anaeróbica. Esto acidifica rápidamente el medio intracelular y extracelular, cambiando el pH local. Este ambiente ácido es otra señal clara para las células vecinas: algo va profundamente mal.

Tercer y más dramático mensajero: La liberación de "señales de peligro"A medida que la energía falla, los sistemas de mantenimiento celular colapsan. Los iones calcio (Ca²⁺), normalmente secuestrados en el retículo endoplásmico, se liberan al citosol en concentraciones tóxicas. Este calcio activa enzimas destructivas como lipasas, proteasas y nucleasas. Las membranas celulares y mitocondriales comienzan a fallar.

Es aquí donde se emite la señal más explícita. Las mitocondrias dañadas liberan proteínas como el citocromo c, un componente vital de la cadena respiratoria que, en el contexto equivocado, se convierte en un potente activador de la apoptosis (muerte celular programada). Más aún, cuando las membranas se rompen, se liberan al espacio extracelular moléculas que nunca deberían estar allí: el ATP intracelular (ahora en el exterior), fragmentos de ADN, y proteínas de estrés. Para las células inmunitarias aún viables (como los macrófagos residentes en tejidos), estas moléculas actúan como Patrones Moleculares Asociados a Daño (DAMPs). Son la bandera química que clama: "¡Hay daño masivo y descontrolado!".

En un organismo vivo, esta señal reclamaría una respuesta inflamatoria reparadora. En un organismo muerto, marca el inicio del proceso de autólisis (autodigestión) y, posteriormente, de descomposición. Las células no reciben una "notificación" elegante de la muerte del organismo. Más bien, perciben el cese abrupto de las señales de vida (oxígeno, gradientes electroquímicos, ATP) y, simultáneamente, la avalancha de señales de caos y daño irreversible (despolarización, acidificación, DAMPs).

La ética de la frontera y el reloj biológicoEste proceso no es instantáneo ni uniforme. Algunas células, como los queratinocitos de la piel o los osteocitos del hueso, pueden mantener cierta viabilidad durante horas o incluso días. Esta asincronía en la muerte celular tiene profundas implicaciones éticas y médicas. Es la base científica de los plazos viables para la donación de órganos, donde tejidos como córneas, válvulas cardíacas o huesos pueden ser extraídos horas después de la muerte declarada porque sus células aún "viven" a nivel metabólico básico.

Comprender esta cascada thanato signaling (de Thanatos, la muerte en griego) no es solo una curiosidad mórbida. Ilustra un principio fundamental de la biología: la vida es un fenómeno emergentista, que depende de una comunicación constante y de un flujo de energía. La muerte, a nivel celular, es la lenta y desordenada desconexión de esa red de información. Nos recuerda que no somos un conjunto de piezas, sino una conversación electroquímica sostenida en el tiempo. Cuando la conversación se detiene, cada célula, tarde o temprano, se da cuenta del silencio.

La muerte como proceso, no como interruptorEn definitiva, las células no reciben una notificación de defunción. Lo que experimentan es la pérdida progresiva de energía, orden y comunicación. La vida se apaga como una ciudad tras un gran apagón: primero cesan los servicios centrales, luego los barrios, y finalmente cada edificio queda a oscuras. La ciencia contemporánea nos recuerda así que morir no es pulsar un interruptor, sino atravesar un proceso complejo, silencioso y profundamente biológico. Morir no es un momento, es un proceso: esto es lo que la biología nos revela sobre el final de la vida.

La península de las casas vacías: Sobre la desmemoria española

David Uclés (Úbeda, Jaén, 1990) ha irrumpido con fuerza en el panorama literario español con La península de las casas vacías , una novela ambiciosa que pretende narrar la Guerra Civil española a la escala de un imaginario familiar y territorial. Uclés —escritor, músico, dibujante y traductor— formó parte de varias generaciones nómadas por Europa, y su formación en Traducción e Interpretación y su experiencia como profesor han alimentado un estilo intertextual y polifónico que mezcla memoria y fábula. Su biografía y trayectoria editorial están recogidas en su web (www.daviducles.com) y en fichas editoriales: la novela es fruto de años de trabajo y recibió becas y reconocimientos que avalan el proyecto. 

Sinopsis y estructura La obra se presenta como una «novela total»: a partir de un amplio catálogo de personajes —familiares, soldados, campesinos, poetas, maestros, y hasta animales— Uclés reconstruye la fractura de una comunidad y la desintegración de un territorio que deviene en la propia península de casas vacías. 

La acción recorre desde la vida cotidiana anterior al conflicto hasta episodios de violencia, huida, obsesión y mutación colectiva; todo ello tratado con rasgos del realismo mágico —saltos temporales, imágenes telúricas y episodios simbólicos— que permiten al autor combinar documentación histórica y poética inventiva. Siruela presenta el libro como “una novela total sobre la Guerra Civil española en clave de realismo mágico”. 

Temas principales Entre los ejes temáticos destacan la memoria y el trauma colectivo, la transmisión familiar de relatos, la violencia normalizada y la deshumanización social; Uclés aspira a contar la guerra no solo como acontecimiento histórico sino como fenómeno que transforma paisajes, lenguajes y cuerpos. La novela alterna lo real y lo poético para desactivar el tono didáctico y convertir los hechos en imágenes –a menudo perturbadoras– que siguen resonando en la geografía emocional del lector. 

Estilo y hallazgos formales El pulso narrativo es expansivo: Uclés compone escenas que son relatos autónomos y, a la vez, piezas de un mosaico mayor. Su apuesta por el realismo mágico —con ecos de García Márquez o Rodoreda pero con un pulso propio— permite que lo extraordinario (la ceniza que habita en los cuerpos, la tierra que se queja) sirva como metáfora del dolor histórico. Esta mezcla ha dividido críticas: hay quien celebra la ambición y la capacidad de invención, y quien la considera excesiva o formalmente tradicional. 

Citas «La península había sentido de golpe toda la sangre que iba a recoger durante la guerra…».  « Una novela tiene que reflejar la realidad. Pero tiene que tener una parte de fantástico, de irreal ».

¿A quién se lo recomendaría?   A lectores interesados en la literatura histórica y en las novelas de larga aliento que mezclan documentación y fábula ; a quienes buscan una aproximación literaria a la memoria colectiva española; y a profesores de literatura que quieran trabajar en el aula sobre memoria, género novelístico y estrategias del realismo mágico aplicadas a hechos históricos.

Avería Tesla "Estado detectado con controlador de vehículo"

AXA, 0 - TESLA, 10
Este post ha sido reescrito varias veces. Este texto inicial es el que mejor recoge lo sucedido, a medida que hemos ido teniendo más información. Ordenado cronológicamente, día exacto, hora aproximada:

V 4-7-25 11:00 Al llegar al Tesla para hacer un pequeño viaje aparece la Alerta Tesla "Estado detectado con controlador de vehículo". Pida cita a un Service Center (SC, en adelante). El coche funcionaba por lo que hicimos el viaje. Había fallado la CENTRALITA DELANTERA (foto), una de las 4 que tiene, que iba a destruir la batería de 12 V, nueva después de reponerla hace 7 meses. Tesla nos da cita en el SC de Alicante el 31 de julio y en Valencia el 13 de agosto.

L 7-7-25 12:00 Sin saber que la avería era tan grave, pasamos un fin de semana tranquilos sin usar el coche. El lunes deja de emitir a la APP, y comprobamos al acudir al garaje cerrado pero a nivel de calle que el Tesla ni se abre, ni responde. Llamamos al Seguro AXA, que en pocas horas envía una primera grúa (que no puede sacar el coche por traer solamente 2 carritos de ruedas). No había ninguna necesidad de tanta urgencia, porque el coche estaba correctamente aparcado en su parcela. Primer fallo de AXA, que ya sabía que el destino era el SC de Valencia y que se necesitaría un camión plataforma para llevarlo hacia allí, que nos dio cita para el martes 15 a las 15 horas.

M 8-7-25 9:00 AXA envía dos grúas, y con los 4 carritos se llevan al Tesla a un depósito provisional en Murcia (todavía más lejos de Valencia). Después de unas 15 llamadas al desastroso call center, varias de más de 30 minutos de duración (foto), no hacen nada hasta el siguiente martes,... mientras el Tesla acumulaba polvo y calor en un descampado (en lugar de seguir en su garaje cerrado).

M 15-7-25 10:00. AXA envía un cuarta grúa, incapaz de transportar el Tesla. Alguien nos apunta que a menudo el gruista sabe que no podrá hacer el traslado, pero como le pagan igual hace un viaje de una hora o más, llega y verifica que ha sido en balde, y se vuelve,... Eso sí facturando a AXA y haciendo perder el tiempo al cliente. Finalmente AXA entiende que debe dedicar un camión plataforma que lleve el Tesla a Valencia (algo que pudo haber hecho 8 días antes), con esa quinta grúa que debió haber sido la primera y última. Hacia las 15:00 llega al depósito y traslada al Tesla hasta Almansa, para entregarlo en el SC Valencia a primera hora del miércoles 16 de julio.

X 16-7-25 10:30. Al de 10 días naturales y más de 7 laborables se entrega el Tesla. Afortunadamente el Service Center acomete la reparación de modo inmediato, un 10 para Tesla, y al acabar la jornada nos comunica que podemos recogerlo esa misma tarde hacia las 18:00 horas. Como estamos al sur de Alicante, posponemos unas horas el viaje.

J 17-7-25 12:00. Podemos recoger nuestro Tesla reparado, limpiado y recargado (ver detalle de la operación). El coste de la avería asciende a unos 700€ (aparte aprovechamos la ocasión para hacer un mantenimiento del Aire Acondicionado). Si bien inicialmente nos cobran la batería de 12V destruida por el fallo previo de la centralita frontal, al reclamar nos descuentan 151,5 € de inmediato porque estaba lógicamente en garantía. 

Conclusiones: Nuestro Tesla de febrero de 2019 ha sufrido una primera avería, que Tesla a pesar de las pésimas fechas ha sabido solventar con rapidez. El Seguro AXA no tiene un protocolo afinado para el transporte en estos casos, lo que ha generado un grave retraso y mucha incomodidad. Por último, el tema de las comunicaciones. Tesla responde con cierta agilidad, pero sólo a través de la APP y no hay forma de hablar en persona. Solamente cuando estuvo reparado recibimos una llamada, desde un número oculto, para asegurarse de la fecha de recogida. No es mala idea situar algún AirTag en el coche para trackear (foto) su ubicación, cuando el Tesla no tiene alimentación eléctrica. 

---------------- Redacciones anteriores ------------

Todo comienza con una alerta Tesla el viernes 4-7-25, indicando "Estado detectado con controlador de vehículo". Se podía conducir, con piloto automático, y sin más diferencia que la retención regenerativa había disminuido de nivel, pero se cambió desde el panel.
 
Este "controlador de vehículo", CENTRALITA DELANTERA (foto), que agota y funde la batería de 12V. Por lo que sí comenzó a producir más anomalías en la madrugada siguiente, tras ese viaje de unos 20 kilómetros en condiciones normales. El primer efecto fue que la batería de bajo voltaje (la común de 12 V) parecía descargada, con lo que no cargó de noche del domingo el coche, y apareció muerto el lunes sin nada de batería para abrirlo,...

[Ampliación sobre esta avería, cuya "trócola" exactamente dice en su críptico lenguajeEstados del cliente: Alertas - Facilidad de conducción - Estado detectado con controlador de vehículo. Corrección: Diagnosis: Low Voltage Circuit Integrity Check 1.00 110.00 110.00 0.00 21.00% 110.00. Corrección: Module - Body Controller - Front (Dual Motor). 1.32 110.00 145.20 0.00 21.00% 145.20 (Non-Heat Pump) (Remove & Replace) - Remove and Replace. Piezas sustituidas o añadidas. ASSEMBLY FRONT CONTROLLER COIL SUSPENSION (1118182-12-K) 1.00 285.74 285.74 0.00 21.00% 285.74. Corrección: Diagnosis: High Voltage Circuit Integrity Check.]

Nuestro "Tresla", nombre propio de este Model 3, es uno más de la familia. Nos resultó conmovedor verlo como una piedra. Tuvimos que realizarle un masaje directo para abrir el frunk (maletero delantero) con un booster en los electrodos escondidos de perno delantero de remolque (foto), de ahí acceder a la batería común y aplicarle voltaje (foto),... Con ello y la tarjeta NFC de Tesla pudimos abrir las puertas izquierdas, pero no el maletero trasero, ni desconectar el conector de recarga.

Tesla no es un país o una marca para gente poco innovadora,... Con ayuda de Internet, los gruistas no sabían ni por dónde empezar, y los consejos por WhatsApp de un experto amigo de tiempos AUVE como Fernando Pina, hemos podido acceder como un butronero de 72 años al maletero por los asientos traseros abatidos, abrir el portón manualmente y tirar del cordón oculto en la tapicería de desbloqueo del cargador. Esto de modo muy resumido, para no aburrir.

Todo muy fácil, cuando se ha sobrevivido a la experiencia. Con todo ello y el envío del coche, gracias a cuatro carros de ruedas (foto), comienza la segunda etapa de esta odisea a cargo del Seguro AXA, que iremos valorando cuando en ¿8 días laborables? entreguen el coche en el SC de Valencia, a 250 km. 

--------- Texto anterior del lunes 7-7-25 ----------

Tesla “muerto”, por fallo de batería casi nueva de 12 V. Actualización a 7-7-25 San Fermín: Amanece con la batería de 12 Voltios muerta, de modo que el Tesla ni se abre, ni se desconecta del cargador, ni se mueve obviamente. Ahora se trata de saber si la marca Tesla se hace cargo de esa batería de 12V nueva (que hace 8 meses se puso en el SC de Iurreta-Bizkaia), así como de los gastos de envío a casa de un Ranger o del desplazamiento en grúa hasta el SC de Alicante o de Valencia.

Desde el SC de Valencia, a 250 km de distancia, han descartado el Ranger, y el SC de Alicante. De modo que estamos tratando de desconectar el cargador, para proceder a un traslado en grúa. Los presupuestos, que han sido tres consecutivos han sido de 500, 600 y el último de 1.167,02€, además de los traslados y viajes. Seguimos a la espera de su resolución,... 
--------- Texto anterior del viernes 4-7-25 ----------
Tesla es siempre una sorpresa, normalmente agradable. Como que se auto-diagnostica el mismo vehículo de cualquier avería antes de que su conductor haya notado nada. Eso sucedió antes de ayer. 

A mediodía del primer viernes de julio, nada menos que el 4 de julio en USA, comienzo de vacaciones, nos ha saltado al llegar al Tesla Model 3 (muchos posts) de febrero de 2019 una Alerta Tesla que reza "Estado detectado con controlador de vehículo". Sin previo aviso en la excelente APP de Tesla. Mala hora y pésima fecha, siendo día no laborable en el Service Center (SC) más cercano, el de Alicante.

Teníamos urgencia en un viaje relativamente cercano, que hemos podido hacer sin más alertas. Puestos en contacto con el Servicio Tesla a través de la APP, tras varias varias "conversaciones" vía APP y dos llamadas telefónicas, nos remiten a que lo tratemos con el SC de Alicante el lunes (luego nos remitieron al SC de Valencia).

En Internet, incluso en los foros Telegram y WhatsApp, aparecen pocas noticias ni en castellano, ni en inglés. Hemos podido vislumbrar un preocupante  VCFRONT_a552 - Condition detected with a vehicle controller. Sería relativo a que su vehículo ha detectado un estado que requiere la inspección del líquido de la transmisión. Indica lo que hay que hacer: Se recomienda que programe una cita en el SC.

Hoy, domingo, parece que se ha vuelto loco el Tesla, lanzando mensajes de puertas abiertas, batería de 12 voltios en mal estado (ver en este otro post del 12 de noviembre de 2024),.. Esto apuntaría a una alerta VCFRONT_a447,... 

Seguiremos informando en las próximas horas. Las revisiones en un eléctrico puro (BEV) son muy pocas y concretas: Líquido de frenos ( humedad ), Neumáticos ( desgastes ), Suspensiones, Líquido limpias ( reposición ), Escobillas ( desgastes ), Engrases ejes y elementos de dirección, Filtro y/o gas del aire acondicionado del habitáculo. Cuando toque cambiar batería de alto voltaje (400V) se recicla o se reutiliza en usos menos intensivos.
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