Mostrando las entradas para la consulta fidelización ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta fidelización ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

SilverMoney, una tarjeta de fidelización para personas mayores

SilverMoney, una tarjeta de fidelización para personas mayores
Silver Money es una tarjeta para seniors, o personas mayores de 60 años. Es una propuesta reciente que ha sido premiada como un proyecto de la Silver Economy en el Ecofin 2020. Las tarjetas de fidelización son habituales y conocidas, tanto por sus ventajas como por sus inconvenientes

En este caso, Silver Money específicamente creemos que cuenta con una gran ventaja y un serio inconveniente. La gran ventaja es que visibiliza la enorme dimensión del colectivo de las personas mayores y que requieren una atención preferente y particularizada. De ese modo, se diferenciarán las empresas y comercios que son amigables con todo lo que representa la Silver Economy.

La desventaja principal, aparte de que el despliegue puede ser lento y localizado (lo cual puede provocar que no sea sostenible el proceso de implantación), se basa en que también compartimenta a los seniors, algo no deseable. Es cierto que busca y activa la intergeneracionalidad al destinar todas las recompensas a los descendientes de quienes usen esta tarjeta Silver Money, pero los mayores tampoco queremos usar servicios exclusivamente destinados a un rango de edad.

Con todo, aplaudimos la idea en la medida que nos de visibilidad y ventajas para nuestros hijos y nietos, pero cuidando que sea un plus sin atisbo de guetización o exclusión.
SilverMoney, una tarjeta de fidelización para personas mayores
Como bonus final: “Ha llegado el momento de enterrar el culto a la juventud”, asegura el escritor Carl Honoré

Pilares de la Silver Economy en el país europeo con mayor esperanza de vida

Pilares de la Silver Economy en el país europeo con mayor esperanza de vida
El envejecimiento de la población está considerado un signo de progreso económico y social, pero ello lleva implícito una transformación de la sociedad a todos los niveles, que a su vez brinda nuevas oportunidades de inversión. España, con la mayor esperanza de vida de la Unión Europea, es unos países cuya economía debe hacer un mayor esfuerzo para adaptarse y, al mismo tiempo, beneficiarse de esa tendencia denominada como Silver Economy o Generación de Oro .

La Comisión Europea (CE) define como Silver Economy la parte de la economía que implica a los ciudadanos de más edad, lo que incluye todas las actividades relevantes para este segmento de la población y su impacto en otros muchos sectores, como la salud, el ocio, el bienestar, las finanzas, el transporte o la nutrición.

Un impacto que, según las estimaciones será significativo. No en vano, las previsiones apuntan a que la población de más de 60 años gastará en 2020 alrededor de 15 billones de dólares a nivel global frente a los 8 billones de dólares de 2010. De hecho, el gasto de este segmento de la población aportará alrededor del 55% del crecimiento del consumo en Norte América, Europa Occidental y los países del norte de Asia entre 2015 y 2030. Y también será un importante motor del PIB. Según un estudio publicado por la CE, la generación de oro aportará 6,4 billones de euros al PIB europeo en 2025, es decir, un 32% del mismo.

Según la Comisión Europea, se espera que en 2025 la Silver Economy contribuirá con unos 5,7 billones de euros a la economía europea. En el caso concreto de España, según los datos del INE, actualmente la población mayor de 60 años asciende a 8,9 millones – frente a los 7 millones de comienzos de siglo- y prácticamente se ha duplicado su poder adquisitivo, pasando de una pensión de jubilación media de 539 euros a 1.038 euros. Alrededor de esta generación surge todo un mundo de oportunidades, desde los que invierten su dinero en cuidar su salud, en bienestar o en ocio, hasta las necesidades de dependencia que muchos desarrollarán y que demandan mejores servicios y productos sanitarios.

Según la Comisión Europea, se estima que en 2060 uno de cada tres ciudadanos de Europa tendrá más de 60 años. La Encuesta de Presupuestos Familiares elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), pone de manifiesto cómo los jubilados españoles cada vez gastan más en partidas que no son vivienda o alimentación. Por ejemplo, el gasto medio de los jubilados en restauración es de 1.011 euros al año, mientras que los gastos relacionados con la salud ascienden de media a 743 euros. Este último resulta especialmente llamativo si se tiene en cuenta que, en España, la Seguridad Social cubre la mayor parte de las prestaciones sanitarias y farmacéuticas. Sin embargo, también resalta el potencial que tienen estos sectores como inversión, especialmente a medida que la extensa generación de los baby boomers envejezca y requieran mayores cuidados. Así, tanto la medicina, como otras ramas relacionadas con el tratamiento de patologías (fisioterapia, osteopatía, ortopedia…) y, por supuesto, el sector farmacéutico – con la aparición de nuevas enfermedades y el aumento de pacientes crónicos- son algunos sectores con muy buenas perspectivas.

Estrechamente relacionado con el cuidado personal está el papel de las nuevas tecnologías en la medida que sirven como herramienta para mejorar la calidad de vida. Además de la teleasistencia o la telemedicina, ya existen dispositivos dirigidos a este segmento de la población, por ejemplo, el Internet de las Cosas permite monitorizar la vivienda de una persona que necesite asistencia, o también se utilizan ya las plataformas de estimulación cognitiva. Pero esto es sólo la punta del iceberg y este sector cuenta con gran potencial.

Y no sólo lo relacionado con la salud es un valor al alza. Los baby boomers con un buen poder adquisitivo (esta generación gana de media casi un 50% más que los que tienen entre 25 y 34 años, según los datos del INE) disponen también de otra variable clave: tiempo libre. Al contrario que las generaciones anteriores, actualmente emplean dicho tiempo en ocio, viajes, belleza o -aunque pueda parecer paradójico- en cursos y/o estudios que hasta ahora no habían podido realizar. "El envejecimiento de las poblaciones es una tendencia irrevocable que influirá en última instancia en todas las facetas de la vida moderna". Las empresas están reconociendo rápidamente que los consumidores mayores son más activos, atrevidos y expertos en tecnología de lo que normalmente se les atribuye. "El desafío para los inversores actualmente es identificar aquellas compañías cuyos productos y servicios están bien situados para crear una conexión significativa con sus clientes de más edad", subraya Dani Saurymper, gestor del fondo AXA WF Framlington Longevity Economy.
Pilares de la Silver Economy en el país europeo con mayor esperanza de vida
Los siete pilares de la economía del envejecimiento o Silver Economy.  El código de conducta de la economía que surge con la confluencia de la digitalización y el envejecimiento, la Silver Economy, se basa en estos siete apartados:

1.- Todos tenemos derecho a un envejecimiento digno. Debemos orientar todos los sectores para que no se olviden de los mayores y sus familias. El objetivo es conseguir un envejecimiento saludable, más allá de la capacidad económica y desde la igualdad de oportunidades. Se trata de producir y diseñar productos y servicios customer centric, orientados a ganar dinero y ser rentables desde la idea de superar expectativas del mayor y su familia, y mejorar la calidad de vida de todos ellos. Nuestros mayores precisan de un envejecimiento digno Una de las características del envejecimiento es que "el mayor será mayor mucho tiempo", y es importante la fidelización. Luego será mayor su cuidador, siendo de nuevo importante la fidelización.

2.- Ganar dinero en un mundo mejor. Existe la oportunidad de ganar dinero en un mundo donde se mejora la calidad de vida de las personas mayores, de los más vulnerables y de los que se quieren vivir la vida a sorbos. Hay que contribuir a la duración y calidad de sus años con relaciones de apoyo, mejora de la salud y bienestar, estabilidad financiera y trabajo, en su caso. Antes se aceptaba como algo natural que las personas "mayores" (¡los 70 años!) eran "viejas" y tenían que estar, casi necesariamente, en malas condiciones de salud. Hoy, la vida que nos queda a los 65 años es de algo más de 20 años. De los cuales, una buena mitad se disfruta libre de discapacidades y en buenas condiciones de salud (que son dos condiciones distintas). 

3.- No existen viejos ni viejas. En un momento en el que cuidar el lenguaje políticamente correcto es importante, conviene también educar sobre los ciclos de vida y el envejecimiento. Se deben proyectar valores en cada expresión: son viejos los muebles; las personas, mayores. Hay que evitar el negativismo al hablar del mayor y todo lo que suene a negativizar la condición, como anciano, abuelo, decrépito, senil, achacoso, longevo... ¿Lo mejor? Hablar de personas, sin adjetivizar, y usando su nombre en lo posible. La madurez debe ser el "aquí" y "ahora" Hay que repetir hasta el cansancio que la madurez es la plenitud de la vida, en que se ha de disfrutar lo logrado interna y externamente. Si la juventud es la era del "espero que", la madurez debe ser el "aquí y ahora". Disfrutar por disfrutar.

4.- Envejecimiento positivo y activo: todos necesitamos aprovechar el tiempo incierto que nos queda. Hay que dejar de ver el envejecimiento como un problema. Se debería ver el envejecimiento como potencial: 
    1. Personas con larga vida por delante desde que empiezan a ser seniors. 
    2. Personas sabias a través de la experiencia.     
    3. Pasionales y que valoran la autenticidad. 

El envejecimiento debe entenderse como una fase más del ciclo vital, en la que se producen cambios positivos y negativos; se trata de cambios multidimensionales y no afectan por igual a todas las personas. Algunos de estos cambios suponen ganancias: la capacidad de aprendizaje se mantiene durante toda la vida, mantenemos la capacidad adaptativa y plástica del cerebro, podemos vivir desde la lógica "del aquí y ahora", podemos pasar del "tengo que hacer esto o aquello" al "hago lo que apetece", puedo prestar más atención a mis deseos y motivaciones, descansar y relajarme. 

Se debe enfatizar lo positivo: el entusiasmo contra la apatía, acentuar la sabiduría y la experiencia, manejar la alegría, el humor, la felicidad y el optimismo contra la tristeza y la amargura que antaño pudo suponer hacerse mayor. Se deben proponer experiencias de entrenamiento y diversión, de socialización. Hay que convencer de que ser mayor es sinónimo de ser productivo y de aportar a los demás a través del sentido común y la experiencia. Los recuerdos son positivos si no paralizan y permiten tomar impulso para seguir adelante. Hay una tendencia en los mayores al regocijo en el "cómo solía ser". Hay que convencer de que cualquier tiempo pasado fue... anterior.

5.- La idea de Amparo. Vivimos en una sociedad que negativiza el envejecimiento, admira y premia la autosuficiencia (la identifica con liderazgo) y la autonomía plena ("hacer lo que te da la gana"). Así, cumplir años, nos hace sentir vulnerables, frágiles incluso si no lo somos. Debemos positivizar que es ético ganar dinero ayudando a las personas cuando lo necesitan, dando calidad y calidez, lo que requiere invertir y rentabilizar los esfuerzos.

6.- Es necesario planificar.  Vivir más años exige planificar cómo envejecer. Sin obsesionarse porque el futuro no existe, es incierto, hay que planificar escenarios. La Silver Economy tiene un reto por delante desde el punto de vista de la planificación : oportunidad financiera de gestión del ahorro y la gestión patrimonial inmobiliaria.

7.- Servicios digitales para la Silver Economy.  Es necesario (urgencia inaplazable) invertir en I+D+i, en tecnología y servicios digitales para la Silver Economy. La evolución social futura se traduce en: incremento de productividad vía la tecnología. Se deben producir bienes y servicios más baratos para que consumidores empobrecidos en una sociedad dual puedan pagarlos. El Estado no podrá hacer frente a "las personas" necesarias para la ayuda a los mayores en dependencia y fragilidad. Quizás sí a los robots y a las ayudas telemáticas que abaraten la prestación de servicios. Telemática. Domótica. Big Data. Realidades virtuales, realidades reales, digitales. Y físicas. Equilibradas para dar lo mejor a las personas cuando más frágiles son. Personas que cuidan personas con la ayuda de la tecnología. En eso, quizás, se puede resumir la Silver Economy.

La «Silver Economy» representa ya el 25% del PIB europeo y supondrá casi el 38% de los empleos en 2025 La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) define la «Silver Economy» o economía plateada como el conjunto de las oportunidades derivadas del impacto económico y social de las actividades realizadas y demandadas por la población mayor de 55 años. Se trata de un concepto clave si tenemos en cuenta que, actualmente, más de ocho millones y medio de personas mayores de 65 años residen en España. 

No podemos olvidar que el 40 % del consumo mundial lo realizan los mayores de 65 años, lo que les convierte en un elemento tractor de actividad económica respecto a productos y servicios que cubran sus necesidades y preferencias, por lo que, en la actualidad, la Silver Economy representa el 25% del PIB europeo. En 2025 casi el 38% de los empleos estarán relacionados con la «Silver Economy».

La tecnología jugará un papel crucial en el progreso de la economía del envejecimiento. Ofrecerá una ventana de oportunidades únicas para crecer y prosperar, pero es necesario dejar de hablar de problemas y comenzar a ver las posibilidades que ofrece esta nueva etapa de la vida. La irrupción tecnológica se dará la mano con sectores como la salud y el turismo, las finanzas y los seguros, el urbanismo y la vivienda para transformarse y ofrecer nuevos escenarios adaptados a la extensión de la longevidad.

Iñaki Ortega, autor del libro "La revolución de las canas", hace hincapié en la aparición de una nueva etapa vital entre los 50 y 70 años, que se ha bautizado como la Generación Silver. Este nutrido grupo sénior traerá un cambio radical, porque permitirá que millones de personas de esa edad sigan trabajando, ahorrando, creando y consumiendo. “Lo que hará posible que nazcan nuevas industrias para servirles y nuevos emprendedores, muchos de ellos sénior, que encontrarán oportunidades donde nadie pensó que podía haberlas”, aclara el experto. Y cita ejemplos de estas innovaciones: en finanzas, las rentas vitalicias y las hipotecas inversas, en urbanismo, el Silver Housing y en educación, el lifelong learning, entre otros muchos.

Clubhouse, la exclusiva red social de la élite digital

Al final han inventado la "radio de los techies, geeks, frikis, expertos,...". Se llama Clubhouse. Es una exclusiva APP o nueva red social basada en conversaciones de voz efímeras, que no quedan grabadas y garantizan así la privacidad de la charla. Solamente la pueden usar quienes tienen un iPhone (extensible luego a un iPad) y han recibido una anhelada invitación (a nosotros nos ha nominado Josu Garro, @otxolua).

Entre la élite tecnológica de Silicon Valley ya no se lleva ni Twitter, Instagram, ni LinkedIn. Una vez dentro, cualquiera puede iniciar una reunión de audio, atraer ponentes y audiencia y dejar fluir la tertulia hasta que se agoten las ideas y el grupo acabe por autodestruirse. 

Quizá el truco del éxito asegurado de Clubhouse, que ya está valorada en más de 1.000 millones de dólares, es... DIFICULTAR EL ACCESO a los usuarios, restringir la cabida a unos pocos para que se sientan VIPs. La idea parece tan buena que Twitter está ya probando un servicio similar, llamado Spaces, y Facebook o Telegram están estudiando lanzar alguna imitación.

Al convertirse en objeto de deseo digital, ya se comercializan invitaciones que se cotizan por 89 dólares en eBay. En las últimas semanas, altos directivos tecnológicos se han acercado a la aplicación. Como es el caso del fundador de Tesla, Elon Musk, y el consejero delegado de Robinhood, Vlad Tenev, que protagonizaron una room sobre el fenómeno bursátil de GameStop (por cierto, colapsaron el sistema).

También el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, ha aparecido curioseando en alguna reunión. Como ellos, millares de profesionales del mundo tecnológico, económico e incluso artístico han sido seducidos por los servicios de la plataforma, que ha modernizado y democratizado un género tan antiguo como la tertulia radiofónica.

Clubhouse fue fundada hace 11 meses por Paul Davison y Rohan Seth, dos emprendedores formados en Stanford que ya lo habían intentado con una plataforma de creación de podcasts y otros proyectos fallidos. Esta vez dieron en el clavo y la APP empezó a viralizarse rápidamente, primero en Estados Unidos y al poco tiempo en Europa. En Barcelona, por ejemplo, ya se pueden escuchar conversaciones sobre bitcoin, inversión en capital riesgo, estrategias de marketing e incluso lecturas del tarot y consejos para ligar en tiempos de pandemia.

En Asia, el fenómeno Clubhouse también ha irrumpido con fuerza. De hecho, China prohibió la semana pasada el uso de la aplicación porque algunos debates trataban temas sensibles como las revueltas de Hong Kong o la persecución de los musulmanes uigures. 

En el conjunto del mundo, ahora la APP nacida en mayo del 2020 suma ya 2 millones de usuarios activos a la semana, una barbaridad comparado con la cifra del mes de mayo pasado, cuando apenas alcanzaba el millar. Los analistas consideran que si la compañía mantiene el ritmo de crecimiento pronto podrá alcanzar la popularidad de otras redes como Twitter (330 millones de usuarios al mes) o LinkedIn (260 millones).
Un tutorial, pero hay otros muchos como este otro,...

Algunos factores del éxito repentino de la plataforma de voz Clubhouse pueden ser:
  • La coyuntura del COVID-19: la reducción de la movilidad, de las reuniones, las ferias y congresos ha propiciado que este canal de comunicación se erija como una alternativa al networking y la formación profesional. 
  • La fortaleza del audio, frente a las videollamadas, al reducir la exposición de los usuarios en la red y les ofrece más comodidad a la hora de participar en las reuniones. 
  • La génesis que etiqueta a la APP como propia de la élite tecnológica y del iPhone, algo que le otorga prestigio y un valor diferencial en el mercado. 
Sin embargo, la plataforma tiene grandes retos por delante. Todavía está en fase beta y no tiene modelo de negocio. Según fuentes de la empresa, está estudiando introducir un formato de suscripción, una opción a dar propinas a los conferenciantes o exigir pagos por escucharlos. Clubhouse se ha financiado hasta la fecha a través de aportaciones de fondos de capital riesgo, especialmente del inversor Andreessen Horowitz En diciembre de 2020, estaba valorada en casi 100 millones de dólares y el 21 de enero de 2021 se convirtió en empresa unicornio, al superar los 1.000 millones $ de valoración.

Las expectativas del mercado son altas. No solo por el crecimiento exponencial de usuarios sino por la innovación del producto. Clubhouse cambia las reglas del juego no solo a nivel de interacción social, sino de publicidad de las marcas. Las compañías van a tener que adaptarse al nuevo formato y crear formas de fidelización de clientes.

Conclusiones: Tiene sus detractores, pero a mí me gusta porque revoluciona el concepto de radio personalizada e interactiva, de conversación sin vídeo. Otra descripción sería una conversación o tertulia de bar, que se echa de menos en este tiempo de pandemia. No "mola" no abrirse a Android, o ese tinte de exclusividad, pero los clubs suelen exigir a sus miembros algunas condiciones. Le veo futuro,... y seguro que se extiende a Android. Y lo de la "exclusividad" es una estrategia de marketing inicial para diferenciarse del mundo de los podcasts,...  .

Pepephone, una marca favorita

Pepephone, www.pepephone.comes una de nuestras marcas favoritas. Incluso le hemos dedicado una etiqueta propia Pepephone en este blog, algo que muy pocas referencias tienen en positivo (algunas empresas cuentan con ella como Audi, pero más bien por lo mal que funcionan y lo decepcionante de su servicio).

Pepephone actúa como muy pocas empresas lo hace. Rebaja precios a sus usuarios de siempre, antes de buscar nueva clientela (eso sí es entender la fidelización comercial). Ahora ha sabido interpretar que su devota clientela ya no espera tarifas más bajas (aunque nunca vienen mal), sino que la falta de oferta de 4G o LTE podría llevarnos a otras opciones. Añoramos mucho nuestra experiencia con LTE vivida ya casi hace dos años en Estados Unidos.

Así que Pepephone reacciona con un movimiento proactivo de buscar y ofrecer 4G, aunque ello signifique cambiar de proveedor hacia Yoigo en telefonía móvil. Sólo nos queda esperar que el proceso culmine pronto para disfrutar de 4G. Sólo esperaremos porque la fidelidad desde la libertad que Pepephone nos brinda merece correspondencia.

Otras de nuestras marcas a las que mantenemos fidelidad son Euskaltel, ToyotaCanon (aunque sin etiqueta aún), ETBFONApple (en tabletas iPad, ecosistemas educativos,...), Nexus (en móviles), Samsung (en TVs),...
Mapamundi actual del 4G (fuente). Más entradas sobre Pepephone.

¡Viva la infidelidad... comercial!


Sea usted leal a una caja de ahorros, o a un proveedor de telefonía, y dejará de ser considerado cliente para convertirse en olvidado y cautivo siervo de la gleba.


A través de unos amigos me entero ayer de una fiesta de la banca en el Palacio Euskalduna. Voy con su invitación y compruebo que es mi propia caja de ahorros, la de toda la vida, quien desde hace años agasaja a gente que apenas lleva con ellos unos meses, con unas nóminas y capitales similares a los nuestros… Me encuentro allí de bruces con mi “asesor personal”… que nunca me había obsequiado, ni comentado semejante festejo. Incapaz de articular palabra sólo balbucea que “creía que este tipo de saraos no nos interesaba”. Paso a enviarle la siguiente misiva por e-mail (que ellos son muy modernos,… cuando les da la gana).

Estimado ex – asesor personal: Tiene usted toda la razón. No nos interesa una banca que favorezca a clientes recién llegados a costa de personas como nosotros, con cuarenta años de antigüedad, que no les hemos dado sino beneficios continuos, para sólo lograr algún asterisco junto a nuestro nombre que nos clasifica como: * Idiotas incapaces de escapar de nuestro corral por más que les maltratemos… Así que, vista su manifiesta y pervertida política de (in)fidelización, le rogamos prepare la liquidación final de todas nuestras nóminas familiares, cartillas, tarjetas, fondos de inversión y de pensiones. Quizá volvamos dentro de unos años, para recalar por unos meses en su indigna entidad, a fin de beneficiarnos de esas magníficas condiciones que ustedes reservan para los trashumantes clientes, infieles y espabilados.

Conclusión: Las compañías, especialmente las grandes, sólo quieren arrebatarse mutuamente clientela. Esta captación de nuevos usuarios ha corrompido el sistema. Se prima al mutante listillo, y se desaira al tonto cliente fiel. La única respuesta que nos queda, aparte de meter el dinero en el calcetín, consiste en rotar de entidad bancaria cada pocos meses, ante cualquier oferta, aunque sea una porquería… Siempre será mejor que el pésimo servicio que prestan al cliente perseverante. ¡Ah, y los peores son quienes apelan a intangibles ("somos de aquí, los de siempre",...), que simplemente ofrecen humo en lugar de interés y ventajas palpables! [Nota Bene: A ver si esta vez se entiende mi mensaje de "infidelidad", no como en "Amores dobles"]

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2008/mutantes.DOC