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Mama, la araña de Bilbao junto al Museo Guggenheim

Mama, la araña de Bilbao junto al Museo Guggenheim
Mamá (Maman en francés) es el nombre que recibe una gran escultura con forma de araña de la artista francesa-americana Louise Bourgeois (1911-2010). Está realizada en bronce, acero inoxidable y mármol. Pesa 22 toneladas, y mide 10 metros de altura y 10 de diámetro. La autora, reconocida internacionalmente por su capacidad para reflexionar plásticamente sobre temas profundos y dolorosos de la naturaleza humana, llamó a la escultura "Maman" en homenaje a su madre, capaz de tejer la tela de los afectos y también quedar atrapada en ellos.
Es una de las esculturas de arte contemporáneo que forman parte de la colección permanente del Museo Guggenheim de Bilbao. Las arañas, que Bourgeois presenta como un homenaje a su madre, que era tejedora, ponen de manifiesto la duplicidad de la naturaleza de la maternidad: la madre es protectora y depredadora al mismo tiempo. La araña utiliza la seda tanto para fabricar el capullo como para cazar a su presa, así que la maternidad encarna fortaleza y fragilidad. 

Estas ambigüedades se ven intensamente reflejadas en esta Mamá gigantesca, que se sostiene ominosamente sobre unas patas que semejan arcos góticos y que funcionan al mismo tiempo como jaula y como guarida protectora de una bolsa llena de huevos que se encuentran peligrosamente adheridos a su abdomen. La araña provoca pavor y miedo pero su gran altura, sorprendentemente equilibrada sobre unas ligeras patas, transmite una vulnerabilidad casi conmovedora.
Mama, la araña de Bilbao junto al Museo Guggenheim
Pocas personas saben que la impresionante araña, en la parte trasera del museo Guggenheim Bilbao, cuenta una historia real, la de la artista franco-estadounidense, Louise Bourgeois. En realidad es un homenaje a su madre, que como todas las arañas era tejedora. La escultora mantuvo una afectuosa pero complicada relación con sus padres. El padre, contradictorio, engreído, cruel y autoritario, al caer su mujer enferma, introdujo a su amante en el hogar como institutriz de Bourgeois y sus hermanos. 

Sobre aquellos lamentables hechos, la artista hablaba así «De niña, me daba mucho miedo cuando en la mesa del comedor mi padre no dejaba de alardear y se jactaba una y otra vez de sus logros. Cuanto más grande quería volver su figura, más insignificantes nos sentíamos sus hijos. Mi fantasía era que le agarrábamos entre todos mis hermanos, le poníamos sobre la mesa, le troceábamos y le devorábamos,…».
Para Louise, que adoraba a su madre, fue un episodio traumático que influyó en su obra. Su madre aunque era cariñosa, también era posesiva y controladora con su hija, esto se percibe en su escultura “Mamá”. La maternidad es el tema central de la obra y pone de manifiesto la duplicidad y ambigüedad: la madre es protectora y depredadora al mismo tiempo, teje la seda tanto para fabricar el capullo como para defenderse de los depredadores. La maternidad puede ser frágil y fuerte al mismo tiempo, sentimientos complicados que presenta la madre hacia sus hijos y los hijos hacia la madre y la protección que les terminará debilitando para defenderse en la vida. 
Mama, la araña de Bilbao junto al Museo Guggenheim
Las patas arqueadas de la araña simulan una jaula, y también la guarida protectora de una bolsa con huevos, que se encuentran adheridos a su vientre de una manera un tanto peligrosa. La araña provoca en el espectador miedo y pavor, pero debido a la altura de sus patas y lo frágiles que parecen proyecta una conmovedora ternura. Cuando preguntaban a Louise el significado de su obra está respondía: “Es una Oda a mi madre, era ella mi mejor amiga”. La Mamá envuelta en sedosas conjeturas, hila, teje, cuida, protege secretos… y nos inquieta.

La madre de Louise Bourgeois nunca pudo ver su obra, ella empezó a estudiar arte después de que esta falleciera. “Mis obras son una reconstrucción del pasado. En ellas el pasado se ha vuelto tangible; pero al mismo tiempo están creadas con el fin de olvidar el pasado, para derrotarlo, para revivirlo en la memoria y posibilitar su olvido”.

La Educación de las Reinas, o aprendiendo a ser hija, madre y abuela

La perspectiva de este post sobre "la educación de las reinas" no se refiere a las abejas, ni a la monarquía,... sino a la esencia del aprendizaje a lo largo de la vida donde todas las personas nacen hijas o hijos, muchas llegan a ser madres y padres, e incluso algunas alcanzan el grado de abuelas y abuelos.

Ayer fue muy comentado un vídeo donde quiero analizar lo que fue para mí más evidente: el desaire a una abuela. Podríamos especular con las encendidas defensas o ataques que en las redes sociales se hacen de la educación de hija (menos comentado lo de la segunda hija), madre o abuela,... o del papel secundario pero (¿desconcertado, atónito, campechano?) de padre o abuelo.

Pésimo espectáculo de enfrentamiento a las puertas de una iglesia que dicen venerar y ante medios de comunicación. La primera hija, Leonor, sin interpretar su gesto (¿grosero, infantil?) de apartar la mano de su abuela, aún es disculpable por su corta edad y la rigidez del protocolo al que la someten, pero ha de aprender mucho aún. Más natural actúa la segunda hija, Sofía, porque debe ser grato no creer que eres princesa desde el nacimiento (sólo infanta). 

La abuela, Sofía, impecable (incluso en la defensa o acompañamiento periódico de Cristina e Iñaki, y sus nietos Urdangarin, porque como madre y abuela es enteramente comprensible, por muy deleznable que sea toda la corrupción), salvo quizá su insistencia ante semejante panorama de nuera. 

Impresentable Leticia o Letizia. Reinados aparte, plebeya, consorte o reina, una madre que no respeta a una abuela (sea su propia madre o su suegra) poco espera y entiende de la vida, porque una abuela es, ante todo, una madre con alguna hija o hijo que han llegado a la maternidad o paternidad. Es imperdonable no adorar a la madre (incluso al padre) de tu cónyuge, al menos si el grado de intromisión en tu familia nuclear se reduce a querer una foto en exclusiva con sus nietas.

Para concluir, todo esto confirma una vez más que la majestad y la autoridad de una abuela o de una madre (¡ah, cuántos modelos nos vienen a la mente!) no proviene de sangre "real", sino del amor, de la dedicación y del ejemplo que transmiten a su prole.

Malas madres


Recogemos un texto muy difundido, del Dr. Carlos Hecktheuer, Médico Psiquiatra, sobre las "malas madres". Fue objeto de una lectura elegida por una hija (y madre a su vez) en el obituario de una gran madre. También habló y emocionó relatando qué es un mujerón. ¡Gracias Ascen, y gracias a tu madre Clotilde!

Un día cuando mis hijos estén crecidos lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres, yo habré de decirles: “Los amé lo suficiente como para haberles preguntado adónde van, con quién van y a qué horas regresarán”. 

Los amé lo suficiente para no haber quedado callada y hacerles saber, aunque no les gustara, que aquel nuevo amigo no era buena compañía. Los amé lo suficiente para hacerles pagar las golosinas que agarraron del supermercado o las revistas del kiosquero, y hacerles decir al dueño: “Nosotros tomamos esto ayer y queremos pagar”. 

Los amé lo suficiente como para haber permanecido en pie, junto a ustedes, dos horas, mientras limpiaban su cuarto, tarea que habría hecho yo en 15 minutos. Los amé lo suficiente para dejarles ver además del amor que sentía por ustedes, la decepción y también las lágrimas en mis ojos. Los amé lo suficiente para dejarlos asumir la responsabilidad de sus acciones, aun cuando las penalidades eran tan duras que me partían el corazón. Y ante todo, los amé lo suficiente para decirles NO, cuando sabía que ustedes podrían odiarme por eso (y en algunos momentos sé que me odiaron). Esas eran las batallas más difíciles de todas. Estoy contenta, vencí...Porque al final ¡ustedes ganaron también!

Y cualquiera de estos días, cuando mis nietos hayan crecido lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres; cuando ellos les pregunten si su madre era mala, mis hijos les dirán: “Sí, nuestra madre era mala. Era la madre más mala del mundo... Los otros chicos comían golosinas en el desayuno y nosotros teníamos que comer cereales, huevos y tostadas. Los otros chicos bebían gaseosas y comían papas fritas y helados en el almuerzo y nosotros teníamos que comer arroz, carne, verduras y frutas. Mamá tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y qué hacíamos nosotros con ellos.

Insistía en que le dijésemos con quien íbamos a salir, aunque demorásemos apenas una hora o menos. Ella nos insistía siempre para que le dijésemos siempre la verdad y nada más que la verdad. Y cuando éramos adolescentes, no sé cómo, conseguía hasta leernos el pensamiento.

¡Nuestra vida sí que era pesada! Ella no permitía que nuestros amigos nos tocaran la bocina para que saliésemos; tenían que bajar, golpear la puerta y entrar para que ella los conociese. Cuando todos podían volver tarde de la noche con 12 años, tuvimos que esperar como hasta los 16 para hacerlo, y aquella pesada se levantaba para saber si la fiesta había estado buena (solo para ver en qué estado estábamos al volver).

Por culpa de nuestra madre, nos perdimos inmensas experiencias en la adolescencia. Ninguno de nosotros estuvo envuelto en problema de drogas, robos, actos de vandalismo, violación de propiedad, ni fuimos presos por ningún crimen. ¡TODO FUE CULPA DE ELLA!” Ahora que somos adultos, honestos y educados, estamos haciendo lo mejor para ser “PADRES MALOS”, como fue mi madre. YO CREO QUE ESTE ES UNO DE LOS MALES DEL MUNDO DE HOY: ¡NO HAY SUFICIENTES MADRES MALAS!

Virgen María, Madre mía

Cuando apenas tenía nueve años recién cumplidos, mi madre murió tras una larga enfermedad. Mamá nos legó como única herencia una estampa de la Virgen a cada uno de sus hijos, manuscrita con su grácil letra desenvuelta que trazaba siempre con su pluma Parker predilecta. En aquellas pocas líneas, nos despedía amorosamente y nos encomendaba al cuidado de nuestro padre, de nuestra amplia familia y… de la Virgen María, con quien ella iba a reunirse.

Procedíamos de dos familias de hondas raíces católicas. Todos nuestros antepasados eran de raigambre religiosa, y en casa la fe nos mantuvo siempre unidos en la confianza de que la falta de una madre, tan desconsoladora para hijos entre 6 y 10 años, sería cumplidamente suplida por la custodia celestial, encarnada en la figura de la Santísima Virgen. Los hermanos no tuvimos una madre terrenal en quien confiar nuestras dudas adolescentes, nuestras preocupaciones de juventud, nuestras aflicciones de madurez,… Pero, a cambio, establecimos un diálogo íntimo, con la figura maternal de la Virgen María. Ella no nos dejó huérfanos en ningún trance, pudo socorrernos en todos los peligros y desventuras, nos escuchó y orientó en los momentos más críticos y tuteló todas nuestras decisiones.

A lo largo de la vida, comprobamos que seguir a Jesucristo, en toda su grandeza, es un camino comprometido. Pero refugiarse en la Virgen, siempre es viable. Como muchos, aprecio y disfruto especialmente con los templos y santuarios marianos: Aranzazu, Begoña, Estíbaliz, Leire, el Pilar, Montserrat, Covadonga, Lourdes, Notre Dame,… Cuando entro en una iglesia desconocida, indefectiblemente busco angustiado la figura de la Virgen. Muchas veces sólo la hallo en los rincones más modestos, pero -ya sea en representaciones grandes o pequeñas- María siempre aparece acogedora, maestra y guía, como la inmejorable Madre para cualquier hijo.

Cobijarse en la Madre de Dios, que es también dulce Madre nuestra, es un recurso infalible de esperanza. Ella, que acompañó a Jesucristo desde su nacimiento en Belén hasta su calvario en Jesusalem, supo estar erguida a los pies de la cruz cuando los discípulos huyeron. También sabrá acompañarnos durante toda nuestra vida si pedimos su intercesión. La Virgen siempre ha sido paciente mediadora, y algún día espero reunirme con Ella. Cuando la encuentre, allí estarán mis dos Madres. Así lo imaginaba el niño que fui con nueve años. Ahora, cuarenta años después, pienso exactamente lo mismo. Dos vídeos de porqué rezar el rosario en castellano y abajo otras en inglés.

Programa Foral de Intervención Familiar Especializada en Violencia Filio-Parental

Programa Foral de Intervención Familiar Especializada en Violencia Filio-parental

 Presentación del programa

El programa se ofrece desde el Servicio de Mujer e Intervención Familiar de la Diputación Foral de Bizkaia, y se propone abordar la violencia de los y las adolescentes y jóvenes que agreden a sus madres y/o padres u otros familiares convivientes.
Se dirige aquellas familias en cuyo seno se produzca violencia filio-parental, entendiendo por tal, cualquier acto perjudicial por parte de un hijo o hija, con el fin de ganar poder y control sobre su madre y/o padre u otros familiares. El abuso puede ser físico, psicológico o económico:
Abuso físico:
golpes, empujones, arrojar objetos, etc.
Abuso psicológico:
insultos, amenazas, humillaciones, fugas, amenazas de hacer daño a su madre, padre o a ellos mismos. etc.
Abuso económico:
robar o coger cosas sin permiso, daños en el hogar o en posesiones de la madre o el padre y demandar cosas que la madre o el padre no pueden afrontar.

 ¿Qué se ofrece?

El programa se propone abordar estas situaciones desde una intervención integral con la familia, con el objetivo de transformar el modelo relacional instaurado en la dinámica familiar y el aprendizaje de un modelo más sano y satisfactorio de relación, con el objetivo último de que desaparezca la violencia en las relaciones familiares.
Se ofrece para ello atención a la familia, realizando una valoración general de su dinámica familiar y de la situación de cada uno de los miembros, para llevar a cabo una intervención global, tanto a nivel individual como familiar. Esto se realiza de forma estructurada, en coordinación con otros agentes sociales y mediante una intervención tanto educativa como psicoterapeútica. Dentro de esta intervención, se abordará también la perspectiva de género que subyace a la problemática.

 Personas destinatarias

Serán destinatarias del Programa las familias residentes en el Territorio Histórico de Bizkaia, cuyos hijos o hijas, con edades comprendidas entre los 10 y 21 añosejerzan la violencia contra su madre o su padre, o contra cualquier otro miembro del núcleo familiar como hermanos/as, pareja de la madre o padre, abuelos/as,…
El programa atenderá tanto a familias donde el niño, niña o adolescente viva con su familia de origen, como casos en los que se encuentre separado de su familia de forma temporal o permanente ya sea como medida judicial, como medida de protección (en centro o familia de acogida) o conviviendo con otras personas o familiares por decisión familiar.
Pueden ser también personas beneficiarias las madres y/o padres o tutores de menores que estén sufriendo agresión por parte de sus hijos o hijas, aunque no vengan acompañados de el o la menor.

 ¿Cómo acceder al programa?

Se atenderá a los casos derivados desde el Servicio de Infancia de la Diputación Foral de Bizkaia, desde las Entidades Judiciales, desde los Servicios Sociales y desde otras entidades o instituciones (módulos psicosociales, centros de salud, SAV, etc), además de aquellos otros casos que sean determinados desde el Servicio de Mujer e Intervención Familiar de la Diputación Foral de Bizkaia.
Las solicitudes para acceder al Programa se presentarán bien directamente ante el Servicio de Mujer e Intervención Familiar del Departamento de Empleo, Inclusión Social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia o bien indirectamente a través de los Servicios Sociales o entidades derivantes que a su vez deberán emitir un informe de derivación que motive la adecuación del acceso de la familia solicitante al programa.
Para acceder al programa, la entidad derivante tramitará la solicitud que se podrá presentar en cualquiera de los Registros del Departamento de Empleo Inclusión Social e Igualdad; asimismo, podrá cursarse a través de cualquiera de las formas previstas en el artículo 16 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.

 Documentación a presentar:

  • Solicitud firmada por la/las persona/s interesada/s.
  • Fotocopia del DNI, pasaporte, tarjeta de residencia, o, en su caso, de cualquier otro documento acreditativo de la identidad de la/las persona/s solicitante/s.
  • Certificado de empadronamiento.
  • Fotocopia del libro de familia correspondiente y/o, en su caso, de los pertinentes documentos que acrediten la patria potestad, la guarda y custodia, tutela ordinaria, etc.
  • En el supuesto de que concurra una Orden de Protección u otra resolución judicial al efecto, se deberá adjuntar copia de la misma.
  • Informe de derivación emitido por la entidad correspondiente, que motive la solicitud. Dicho informe deberá recoger:
    • Información completa acerca de la situación familiar.
    • Información sobre las intervenciones realizadas en atención al caso.
  • Cualquier otro documento que en su caso se considere necesario.

 Más información

En el Servicio de Mujer e Intervención Familiar del Departamento de Empleo, Inclusión Social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia.
Teléfonos: 94.608.3581- 94.406.6272 - 94.406.6266

 Legislación

 Enlaces de interés sobre el tema

Móviles en manos de niños que salvan vidas de sus madres,...

Son numerosos y bien documentados (desde hace años, como esta adorable niña en 2010) los casos de niños y niñas que, gracias a los móviles y a su competencia digital con herramientas como Siri, han salvado vidas como las de sus propias madres en estos tres casos que referenciamos. A nosotros nos gustan destacar, a diferencia de los mass-media, las noticias positivas que la tecnología hace posible incluso desde la infancia más precoz. 

El primer vídeo, el más reciente de este año y hecho público por Policía Metropolitana de Londres, recoge la conmovedora llamada de Roman, un niño de cuatro años pidiendo ayuda para su madre, que se había desvanecido y desplomado en su casa. Roman, el mayor de sus hermanos, desbloqueó el iPhone de su madre, y habló a Siri. Cuando este asistente electrónico le preguntó '¿En qué te puedo ayudar?', su respuesta fue clara: 'Ayuda para mi mamá'. De modo automático, Siri de Apple conectó con el 999, el número de las emergencias británicas (equivalente a nuestro 112), con las que contactó el niño (ver vídeo).

La asistencia telefónica preguntó a Roman qué ocurría, quien confesó que su madre estaba "en el suelo, con los ojos cerrados y no respira". La mujer al otro lado del aparato le pidió al niño que intentara moverla para ver si reaccionaba, pero el niño aseguró que "no funcionaba". Fue entonces cuando la operadora le preguntó la dirección de su casa, que Roman supo ofrecer sin ningún tipo de dudas. Sólo 13 minutos más tarde, las asistencias llegaban a la casa de Roman. El niño no podía abrir la puerta, ante lo que decidieron tirarla abajo para poder atender a la madre que, efectivamente, se encontraba en el suelo. Tras ayudarla a recuperar la consciencia, la madre fue trasladada al hospital, donde en pocos días se recuperó.
  Otro suceso protagonizado por una niña de tres años que salvó a su madre embarazada que se había caído por las escaleras de su hogar. Finalmente,  Camden Vaughan, otro héroe de cuatro años en un caso similar,...

Navidad en Bilbao

Hoy Belén está en Euskadi, pero todavía peor, sin portal, sin animales, sin estrella fugaz, sin Reyes Magos, sin angelitos y, lo peor, sin San José. Ha nacido en Bilbao. Y su madre, en su extrema necesidad, no tuvo otra opción que abandonar la criatura a las puertas del Hospital de la Cruz Roja, en el céntrico barrio de Indautxu. La niña de apenas un día, es inmediatamente atendida, y se encuentra bien a pesar de la noche fría. La madre, horas después arrepentida, vuelve a la clínica donde es detenida. Esa criatura clandestina, que su madre hubo de ocultar para no ser despedida, es sólo de su madre. Esa niñita debe conocer como primera sonrisa la de su ama (mamá).

¡Que se la devuelvan, por favor! Con todo el apoyo social y económico que necesiten para que ambas vivan como merece cualquier ser humano. Ésa es nuestra petición a la Diputación Foral de Bizkaia, que sin duda cuenta con recursos para ello. Si no, no podremos disfrutar de la Navidad… ningún vizcaíno, ni nadie que se sienta parte de la Humanidad. No existe amor más perfecto que el de una madre. ¡Amor de madre, que todo lo demás es… aire!

Madres de genios: Caso de Thomas Edison #madresconhistoria

Cuando era un niño soñador de siete años, un día Thomas Alva Edison llegó a casa y le dio a su madre una nota de su profesor, el Reverend G. Engle, diciendo: "Mi maestro me ha pedido que sólo te la diera a ti, mamá".

Los ojos de su madre, Nancy Edison, se llenaron de lágrimas cuando ella le leyó en voz alta la carta que había traído Thomas. "Su hijo es un genio, esta escuela es muy pequeña para él y no tenemos buenos maestros para enseñarlo,... Por favor, enséñele usted misma".

Muchos años después, tras la muerte de su madre, un día Thomas Alva Edison encontró una amarillenta carta que reconoció y abrió. En el papel estaba escrito: "Su hijo está mentalmente enfermo, es inviable e improductivo, y no podemos permitirle que venga más a la escuela".  

Edison lloró durante horas, y luego escribió en su diario: "Thomas Alva Edison fue un niño mentalmente enfermo, pero por una madre heroica se convirtió en el genio del siglo". 

Realmente, Thomas Alva Edison fue un alumno disléxico y retrasado respecto a sus condiscípulos. Le salvó el impresionante el poder de madres y padres, y del profesorado, sobre los hijos e hijas creyendo en su talento, su singularidad y su destino (efecto Pigmalion).

Una bilbainita sin regalo

El pasado día de Navidad contábamos en una “Carta al Director” que una niña recién nacida había sido abandonada en el Hospital de la Cruz Roja de Bilbao. La madre inmediatamente se arrepintió y volvió a por ella una hora después, aún a costa de quedarse en la calle tras ser despedida de su trabajo. La historia no ha concluido felizmente todavía. El capellán Javier del Hospital coordina la búsqueda de un empleo para que esta madre pueda quedarse con su hija, pero aún seguimos sin encontrar una salida digna y humanitaria como merecen ambas criaturas, hija y madre.

Por nuestros hogares pasaron el Olentzero, Santa Claus y los Reyes Magos, celebramos las comidas y nos repartimos los regalos al reunirnos con toda la familia, pero esta desconsolada madre sigue sin trabajo y las autoridades deberán retirarle el bebé si no encuentra un empleo en los próximos días. Mientras no resolvamos este caso, el Año Nuevo no comenzará en Bilbao, ni habrá felicidad para nadie.

Esta nena bilbainita necesita sólo un regalo, que es un derecho: El paraíso que está en el regazo de su ama. ¿Quién y cómo puede ayudar en este trágico caso real? La mejor solución sería un trabajo estable para la madre como empleada de hogar, interna o externa. Para más información llamar al Capellán del Hospital (94-4434792).

Amy Chua, la "madre tigre" que apuesta por la disciplina educativa

Amy Chua es una "madre tigre" que aplicó con sus hijas y propugna una educación familiar con rigor y exigencia. En su obra, Battle Hymn of the Tiger Mother, Himno de batalla de la madre tigre de 2011, expone sus estrictas reglas donde abundan las prohibiciones:

"Una madre tigre no permite a sus hijos: - Dormir fuera de casa. - Asistir a fiestas. - Participar en una obra de teatro del colegio. - Protestar por no estar en una obra de teatro del colegio. - Ver la televisión o jugar en el ordenador. - Elegir sus propias actividades extracurriculares. - Sacar una nota por debajo del sobresaliente (A). - No ser el número uno en todas las asignaturas (excepto gimnasia y teatro). - Tocar un instrumento que no sea el violín o el piano",...

Amy Chua, hija de inmigrantes chinos nacida en EE UU y profesora de Derecho en la Universidad de Yale, alerta con excesiva rotundidad a juicio de muchos sobre la excesiva permisividad y sobreprotección que las madres "occidentales" demue.

Fórmulas como las de Amy Chua nos recuerdan la necesidad de trazar límites en los escenarios familiar, educativo o social, argumentando su razón de ser para que desde la infancia se reconozcan algunos principios básicos de la convivencia, el esfuerzo, el logro, la felicidad,...

El arte de educar


Este relato, divulgado en un vídeo, está basado en una obra titulada “Tres cartas de Teddy”, escrita en 1976 por Elisabeth Ballard.



El primer día de clase, la profesora de 5º de Primaria se presentó ante su clase, recorrió con la mirada a todo su alumnado y solemnemente les dijo… una mentira piadosa: “Que les iba a tratar a todos por igual”. Sin embargo, eso era imposible porque en la primera fila, aburrido y sentado junto a ella, estaba Teddy. La maestra ya conocía a Teddy desde el año pasado, y había visto que no jugaba con sus condiscípulos. Teddy venía desaliñado, pedía salir al baño continuamente y podía ser muy molesto en clase. El cuaderno de Teddy era un desastre, y aparecían tachados en rojo los pocos ejercicios que traía realizados de casa.

Al revisar los historiales de todos sus alumnos, la tutora se llevó una sorpresa con el de Teddy. Su profesora de 1º lo mencionaba como un excelente alumno y buen compañero. La de 2º curso reiteraba su aprecio, pero comentaba que la enfermedad terminal de su madre le estaba afectando. La tutora de 3º indicaba que la muerte de su madre había sido un duro golpe para Teddy. Su profesora de 4º apuntaba que el desinterés de Teddy por lo que sucedía en clase era total y concluía que estaba muy retrasado.

La profesora comprendió a Teddy y se entristeció aún más cuando al llegar la navidad todos sus alumnos le llevaron algún obsequio cuidadosamente envuelto en papel de regalo. Todos… excepto Teddy, que llevó una arrugada bolsa de supermercado. Con temor sobre lo que contuviese, la profesora lo abrió en medio de clase: Una vieja pulsera a la que faltaban algunas piedras de bisutería y un frasco usado de colonia. Algunos niños se rieron, pero la tutora se puso el brazalete y se humedeció con perfume la muñeca. Aquel día, Teddy se quedó hasta que los demás alumnos se fueron y le confesó a su maestra que “Hoy usted huele como mi madre”. Aquella noche en su casa, la profesora lloró durante más de una hora.

Desde aquel día, aquella docente dejó de enseñar y se dedicó a educar. Prestó una especial atención a Teddy, y pronto se vio gratificada con su progreso. Al año siguiente, recibió una nota de Teddy donde le decía que ella era la mejor profesora que él había conocido. Seis años más tarde, le llegó una carta donde repetía que no había descubierto mejor profesora en todo el bachillerato. Años más tarde, otro documento reiteraba que ella seguía siendo su educadora favorita, y en la firma figuraba un tal Doctor Theodore.

La historia no acaba así. Teddy le pidió que fuese su madrina de boda. Ella aceptó y se engalanó con la pulsera incompleta y aquel perfume que a él le recordaba las últimas navidades con su madre. Después de la ceremonia, Teddy dijo estas palabras al oído de su maestra: “¡Gracias por creer en mí, por confiar en que yo podría ser diferente!”. Su profesora, con lágrimas en los ojos, le susurró: “Teddy, yo te agradezco que tú me convencieses de que yo podía ser diferente. Hasta que te conocí, no aprendí a educar”.

Los educadores, los progenitores, los adultos nunca sabemos el impacto que puede tener en el futuro nuestras acciones,… o nuestras omisiones. Consideremos esta realidad, e intentemos influir positivamente en la vida de los demás, especialmente de los más jóvenes. Enseñar quizá sea la última artesanía, algo que ha evolucionado con el paso de los siglos, pero que sigue requiriendo profesionalidad y vocación.

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/pigmalión.DOC

Cicatrices


El valor de una persona se juzga por sus cicatrices.

Dicen que Dios cuando nos evalúe no analizará nuestro currículo, ni nuestras medallas, ni nuestro patrimonio. Dicen que Dios nos valorará por la memoria de nuestras cicatrices. Las cicatrices miden no sólo las heridas que hemos sufrido, sino cómo las hemos curado. La existencia seguro que nos proporcionará más o menos cortes dolorosos de infelicidad, pero las cicatrices son curaciones de vitalidad y de deseo de luchar contra la injusticia y por mejorar las condiciones de vida nuestras y de los nuestros.

La misma experiencia no es sino una cicatriz. Todos vamos acumulando cicatrices, algunas en la piel, y muchas en el alma. Causadas por errores propios o ajenos, pero su cicatrización demuestra que en todos los casos supimos vencer o sobrellevar las dificultades. Las cicatrices deben mostrarse con orgullo, porque siempre nos recuerdan un episodio de superación.
Cuentan la historia de un niño que cayó al estanque de los cocodrilos en un zoológico. Su madre se asomó al borde del pozo y pudo asir a su hijo por el brazo, cuando las mandíbulas de un reptil ya le apresaban las piernas. El caimán era muy fuerte, pero el amor de madre sacó fuerzas de flaqueza y arrebató al cocodrilo su pieza. El niño sobrevivió a las desgarradoras heridas y pudo volver a caminar. Fue noticia famosa su recuperación. Todavía en el hospital, cuando los periodistas le pidieron fotografiar sus cicatrices, el niño se remangó la manga y mostró orgulloso las marcas de las uñas de su madre, quien no soltándole había salvado su vida.

El relato anterior nos recuerda que las heridas las sanamos con la ayuda de los demás, y especialmente de nuestra familia. De hecho nuestra madre nos dejó a todos, absolutamente a todas las personas, una imborrable cicatriz, la primera, que debe recordarnos su sacrificio al darnos la vida. Es una preciosa cicatriz, visible en el centro de nuestro tronco. Frecuentemente olvidamos su bendito origen maternal, y hasta lo confundimos con nuestro yo cuando nos miramos demasiado… el ombligo.

La niña del pelo rojo, una revolución pendiente que Chesterton propuso en 1910

La niña del pelo rojo, una revolución pendiente que Chesterton propuso en 1910
Con el pelo rojo de una golfilla del arroyo prenderé fuego a toda la civilización moderna. Porque una niña debe tener el pelo largo, debe tener el pelo limpio; porque debe tener el pelo limpio, no debe tener un hogar sucio; porque no debe tener un hogar sucio, debe tener una madre libre y disponible; porque debe tener una madre libre, no debe tener un terrateniente usurero; porque no debe haber un terrateniente usurero, debe haber una redistribución de la propiedad; porque debe haber una redistribución de la propiedad, debe haber una revolución. La pequeña golfilla de pelo rojo dorado, a la que acabo de ver pasar junto a mi casa, no debe ser afeitada, ni lisiada, ni alterada; su pelo no debe ser cortado como el de un convicto; todos los reinos de la tierra deben ser destrozados y mutilados para servirla a ella. Ella es la imagen humana y sagrada; a su alrededor, la trama social debe oscilar, romperse y caer; los pilares de la sociedad vacilarán y los tejados más antiguos se desplomarán, pero no habrá de dañarse ni un pelo de su cabeza.” 

Leedlo despacio, palabra a palabra, aprender de memoria este párrafo sublime del final de "Lo que está mal en el mundo" (texto íntegro en este PDF o en Proyecto Gutenberg). Es una admirable parábola del gran escritor, periodista, polemista, e intelectual católico Gilbert Keith Chesterton.

Aunque basta lo anterior para sublevarse cada año nuevo por las injusticias vigentes, contextualizamos esta obra de hace 110 años que conduce hasta esta potente metáfora última: Todo niña debe tener el pelo limpio y vivir feliz, y debe ser removido todo lo que lo impida

Se alude a una ley promulgada en aquel periodo en el Reino Unido según la cual, para evitar las epidemias de piojos en los barrios pobres, los niños de la clase obrera deberían llevar las cabezas rapadas. Los pobres, escribe Chesterton, se encuentran tan presionados desde arriba, en submundos de miseria tan apestosos y sofocantes, que no se les debe permitir tener pelo, pues en su caso eso significa tener piojos. En consecuencia, los médicos sugieren suprimir el pelo. No parece habérseles ocurrido suprimir los piojos. Y es que sería largo y laborioso cortar las cabezas de los tiranos; es más fácil cortar el pelo de los esclavos. 
La niña del pelo rojo, una revolución pendiente que Chesterton propuso en 1910

En el razonamiento que hila la conclusión de este libro formidable, Chesterton sostiene que la lección de los piojos de los suburbios es que lo que está mal son los suburbios, no el pelo. Y dice una cosa verdaderamente sorprendente: sólo por medio de instituciones eternas como el pelo podemos someter a prueba instituciones pasajeras como los imperios.

Chesterton lleva todo el libro pensando un punto de partida sobre el que construir todo un orden social, un mínimo más allá del cual no tiene sentido defender nada. Y comienza así el último párrafo del libro, el más bello que yo haya leído en mi vida sobre el tema de la revolución: hay que empezar por algún sitio y yo empiezo por el pelo de una niña. 

El orgullo que siente una buena madre por la belleza de su hija es excelso. Es una de esas ternuras que son inexorables y que son la piedra de toque de toda época y raza. Si hay otras cosas en su contra, hay que acabar con esas otras cosas. Si los terratenientes, las leyes y las ciencias están en su contra, habrá que acabar con los terratenientes, las leyes y las ciencias. Con el pelo rojo de una golfilla del arroyo prenderé fuego a toda la civilización moderna. Porque "una niña debe tener el pelo largo, debe tener el pelo limpio,..."  

Jugar, el trabajo de la infancia

Hace dos días escuchamos grandes verdades, de esas inconmensurables conclusiones propias de una avispada niña de tres años (U***e). De modo improvisado, con esas sentencias espontáneas que deben recogerse con prontitud porque pueblan el imaginario de la infancia, un tesoro que se suele perder al crecer.

Le preguntó a su madre, medio de broma, dónde estaba "su novio", dado que jugaban en un parque de Getxo sin que el padre hubiese llegado aún. La madre respondió: "Está trabajando, en Bilbao". Siguiendo el juego, la madre le repreguntó, para que viésemos a quién considera como su mejor amigo: "¿Y dónde está 'tu novio'?". Sin dudarlo, ella respondió: "Está trabajando,... en el tobogán", señalando a nuestro nieto mayor.

El juego es, realmente, el trabajo de la infancia y la fórmula suprema de la investigación. Fred Rogers, educador, pastor y estrella televisiva hizo célebre la cita: "El juego se habla a menudo como si fuera un alivio de aprendizaje serio. Pero para los niños el juego es aprendizaje serio. El juego es realmente el trabajo de la infancia".

Sialuk, obra de la compañía En la lona

El viaje de Sialuk, la osita parda from Nerea Ariz on Vimeo.
 
Hemos acudido con nuestro nieto de tres años a ver una representación teatral en euskera, titulada "Sialuk hartz txikiaren bidaia", "El viaje de la osita Sialuk", dentro de la interesante programación infantil de la Escuela de Música Abdrés Isasi de Las Arenas (Getxo).

Es una narración para niñas y niños con una historia que despierta sensaciones, emociones y reflexiones. Teatraliza una loa a la adopción, según criterios y propuestas de entidades como Adoptia y Agintzari. Es un reconocimiento a las familias que adoptan, con un cuento infantil redondeado para tres actrices y un técnico que dan vida a una profusión varios personajes, algunas marionetas e incluso sombras chinescas.

Un resumen facilitado de la obra sería: "Sialuk es una osita parda, marrón de la cabeza a los pies, que vive en el Polo Norte junto a su madre Nannuraluk, una osa polar, blanca de la cabeza a los pies. Sialuk es feliz en el Polo Norte, pero hay algo que la inquieta: desea conocer toda su historia. Para ello iniciará un viaje que la llevará de vuelta al bosque en el que nació. Allí deberá enfrentarse a sus miedos y fantasías. Descubrirá su pasado, su origen y conocerá la historia de su madre biológica, la osa parda. Finalmente Sialuk vuelve al Polo Norte, pero algo en ella ha cambiado para siempre. Está llena de recuerdos que llevará siempre en su corazoncito y desea abrazar fuerte a su madre, la osa polar. Ahora conoce su historia, Sialuk ha crecido. El viaje de Sialuk nos habla sobre la adopción, la amistad, las emociones, un viaje de aventuras con contenido simbólico".

Nos ha gustado a todos los asistentes, por lo que recomendamos acudir allí donde el grupo "En la lona" (www.enlalona.es) lo vuelva a representar. Derrochan simpatía, profesionalidad, cercanía a la infancia, con un despliegue de música, danza y acción que alientan la imaginación y la emoción de todo el auditorio. Sus dos creadores, Paula Alfieri (quien sabe de adopción en primera persona) y Andrés Fresno, junto a Nerea Ariznabarreta y Anduriña Zurutuza dan vida a la magia del teatro.

Sialuk - Hartz txikiaren bidaia from Nerea Ariz on Vimeo.
Se adjuntan grabaciones en castellano y euskera del espectáculo.
Un microvídeo y algunas imágenes de la representación en Getxo.

Let it be,... Déjalo estar,...


When I find myself in times of trouble / Mother Mary comes to me / Speaking words of wisdom, let it be. / And in my hour of darkness / She is standing right in front of me / Speaking words of wisdom, let it be. / Let it be, let it be. / Whisper words of wisdom, let it be.

And when the broken hearted people / Living in the world agree, / There will be an answer, let it be. / For though they may be parted there is / Still a chance that they will see / There will be an answer, let it be. / Let it be, let it be. Yeah / There will be an answer, let it be.

And when the night is cloudy, / There is still a light that shines on me, / Shine on until tomorrow, let it be. / I wake up to the sound of music / Mother Mary comes to me / Speaking words of wisdom, let it be. / Let it be, let it be. / There will be an answer, let it be. / Let it be, let it be, / Whisper words of wisdom, let it be.


Cuando tengo momentos de angustia / La madre Mary se acerca a mí / Diciendo sabias palabras
Déjalo estar / Y en mis horas de oscuridad / Ella se queda delante de mí / Diciendo sabias palabras / Déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar /Susurrando sabias palabras / Déjalo estar.

Y cuando los desconsolados / Que viven en el mundo se pongan de acuerdo / Habrá una respuesta / Déjalo estar / Porque aunque vivan separados / Todavía hay una posibilidad de que puedan ver / Habrá una respuesta / Déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar / Susurrando sabias palabras / Déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar / Susurrando sabias palabras /Déjalo estar

Y cuando la noche está nublada / Todavía hay una luz que brilla sobre mí / Que brilla hasta mañana / Déjalo estar / Me despierto al sonido de la música / La madre María se acerca a mí / Diciendo sabias palabras / Déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar / Habrá una respuesta / Déjalo estar / Déjalo estar, déjalo estar /Déjalo estar, déjalo estar / Susurrando sabias palabras /Déjalo estar.

"Let It Be" es, quizá, la más representativa canción del grupo The Beatles.
Arriba la última versión de Vazquez Sounds, con Yoko Ono al final.

Hay quien cree que es la oración más melodiosa jamás escrita y cantada. Paul McCartney dijo que escribió "Let It Be" tras soñar con su madre (fallecida cuando él tenía 14 años) durante las tensas sesiones para la grabación del Get Back Album.

Comida rica en cocina vecina


Cuando era niño comía muy poco y mi madre estaba preocupada por mi delgadez. Siempre inapetente, ninguna comida me gustaba, pero la inventiva de mi ama supo encontrar una fórmula para alimentarme. En cierta ocasión me había gustado una merienda que nos había ofrecido la anciana vecina de al lado.

Y lo debí recordar con insistencia porque en alguna comida mi madre, desesperada, me pasó a comer a casa de Pantxi, la amable señora cuya manjares siempre con tomate o algún condimento original parecían gustarme. Aquella fue la solución que debieron emplear durante años, con la única condición de que me lavase bien las manos antes de sentarme en la cocina ajena con grandes platos decorados.

Pasaron años antes de que supiese mi gusto de aprendiz de sibarita había sufrido una engañifa continua. Mientras me aseaba en el cuarto de baño ajeno, mi madre traspasaba mi comida a la vajilla de Pantxi donde el mismo alimento aderezado con alguna salsa me sabía de maravilla.

[Actualización: Tras su publicación en varios medios de prensa escrita, recibe este comentario de Albert Santos en La Vanguardia (ver abajo, de la edición impresa, de suscripción obligatoria pero gratuita]

26 de agosto de 1914: Nace Julio Cortázar

Julio Florencio Cortázar, (Bruselas, 26 de agosto de 1914 - París, 12 de febrero de 1984) escritor e intelectual argentino, uno de los más grandes del Siglo XX, considerado un maestro del cuento, comparable a Jorge Luis Borges, Chejov o Edgar Allan Poe y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en latinoamérica, rompiendo los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal y donde los personajes adquieren una autonomía y una profundidad psicológica pocas veces vista (Wikipedia).
Una cita suya: "Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una 'mesa', o que la palabra 'madre' era la palabra 'madre' y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto 'mesa' y en la palabra 'madre' empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba. En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas." Web oficial.

Cien razones para la alegría

1. Porque estamos vivos. 2. Porque tenemos muchos amigos y amigas. 3. Porque tenemos ropa de abrigo. 4. Porque conocemos y nos relacionamos con gente de otros países. 5. Porque tenemos familia. 6. Porque tenemos unos padres que nos quieren. 7. Por conocer a personas que son buenos ejemplos para nosotros y nosotras. 8. Porque tenemos profesores que nos “aprenden”. 9. Porque estoy contento de tener hermanos. 10. Porque no dormimos en la calle. 11. Porque tenemos comida. 12. Porque tenemos una educación digna. 13. Porque no tenemos que huir con nuestra familia a otro lado del país por persecución. 14. Porque en clase no pasamos frío. 15. Porque tenemos maestros y maestras que nos enseñan. 16. Porque no tengo problemas con mis compañeros. 17. Porque tengo unos familiares espectaculares. 18. Porque tenemos salud. 19. Porque podemos leer o escuchar las palabras de un libro. 20. Porque el beso de la mañana de una madre es maravilloso. 21. Porque veo el sol cada día del año. 22.Porque estamos en clase para aprender. 23. Por ver las estrellas y la luna. 24. Por estar en una biblioteca como bibliotecario. 25. Porque estoy orgulloso y satisfecho de mis padres. 26. Porque tenemos un gran profesor. 27. Por poder correr por las calles. 28. Porque podemos disfrutar de los cuadernos nuevos. 29. Porque tenemos casa. 30. Por tener compañeros de otros países y saber de su cultura. 31. Por tener a toda mi familia. 32. Por estar relajado en mi cama. 33. Por levantarnos cada día. 34. Porque hay recursos que pueden curar enfermedades graves o salvarnos la vida. 35. Porque tenemos agua. 36. Porque ha llegado a clase un niño nuevo. 37. Porque tengo un padre y una madre. 38. Porque voy a la escuela y aprendo. 39. Porque me despierto y oigo a los pájaros cantar. 40. Porque estamos enamorados y enamoradas. 41. Porque no vamos descalzos. 42. Porque tenemos muchos años por delante. 43. Porque tenemos libros nuevos en la biblioteca. 44. Porque tenemos biblioteca. 45. Porque sabemos y podemos leer. 46. Porque hay muchas cosas que descubrir. 47. Por tener una hermana y dos primas que me apoyan en todo. 48. Porque tenemos sentimientos. 49. Por no tener que vivir bajo las órdenes de un dictador. 50. Porque esta mañana he escuchado Hey Jude de los Beatles.
51. Porque sabemos que en el mundo nunca estamos solos. 52. Porque en el futuro habrá muchos momentos buenos. 53. Porque mi madre hace la mejor comida del mundo. 54. Porque nos hacen regalos. 55. Porque somos jóvenes y éste es el momento de la vida que más se disfruta. 56. Porque tengo un hermano y no soy hijo único. 57. Porque todos los que conozco tienen buena salud. 58. Porque tenemos calefacción para estar calientes. 59. Por no tener una enfermedad grave. 60. Porque el próximo 23 de este mes será mi cumpleaños. 61. Porque aunque tuve que dejar a unos amigos cuando me fui de mi país, ahora tengo otros. 62.Porque podemos ver los patos nadando en el río. 63. Porque tenemos coincidencias. 64. Por poder ver la luz del sol cuando nos levantamos. 65. Por poder pasear por un bosque. 66. Por el aire que respiramos. 67. Por ver florecer los árboles en primavera. 68. Porque podemos ver volar a los pájaros, a las libélulas y a las mariposas. 69. Porque no tenemos miedo. 70. Porque podemos ver crecer a los niños pequeños. 71. Porque estamos muy unidos. 72. Porque podemos oler las flores. 73. Porque tenemos fuerza para seguir adelante con la vida. 74. Porque dentro de poco iremos al instituto. 75. Porque nuestros padres trabajan para que no nos falte nada. 76. Por haber tenido la oportunidad de recibir buena educación. 77. Por no nacer en tiempos de guerra. 78. Por poder ayudar a niños y niñas que tienen dificultades. 79. Por haber llegado al 2007. 80. Por haber cumplido 12 años. 81. Porque hay mucha gente que confía en mí. 82. Por tener el don de poder comunicarnos. 83. Porque gracias a este blog, otros conocerán los motivos de nuestra alegría. 84. Porque tenemos un blog donde leer y escribir cosas interesantes. 85. Porque podemos hacer un mundo mejor colaborando y aportando nuestra gota de agua. 86. Porque tenemos unos cuantos amigos en dos colegios asturianos. 87. Porque podemos probar la gastronomía de otros países. 88. Por tener corresponsales con quien comunicarnos. 89. Por tener una abuela que me hace comidas deliciosas. Por conocer a personas que son buenos ejemplos para nosotros y nosotras. 90. Por tener deseos de ser alguien en la vida. 91. Por ser responsables y saber lo que tenemos que hacer. 92. Por poder conocer las maravillas del pasado. 93. Por tener inteligencia. 94. Por tener gente sabia a nuestro lado. 95. Porque podemos viajar a otros países. 96. Por podernos comunicar con algunos escritores. 97. Por poder disfrutar de los colores de la naturaleza. 98. Por poder descubrir cosas nuevas cada día. 99. Por poder reír y 100. Por poder realizar nuestros sueños.

Madre rica y pobre

"La madre rica le enseña a su hija lo feo que es estar sucio.
La madre pobre le enseña a la suya lo hermoso que es estar limpio".

Atribuido a Jodorowski