Una mirada al futuro, desde IKASLAN
"Miradas de una ciudad: Bilbao", del fotógrafo Germán Elorza

La exposición ‘Miradas de una ciudad: Bilbao’, del fotógrafo Germán Elorza (1910-1983), se puede visitar hasta el próximo 5 de enero de 2018. Este archivo fotográfico, formado por instantáneas tomadas en Bizkaia entre los años 1932 – 1974, es una de las más extensas crónicas fotográficas que se conserva de este periodo y refleja la vida cotidiana en Bilbao y el entorno de la villa. La colección fue cedida al Archivo Histórico de Euskadi en 2016 y recoge varios reportajes de la época sobre temáticas variadas como los toros, el fútbol y el Athletic, así como sobre diferentes eventos políticos e institucionales.
Germán Elorza (Vitoria-Gasteiz, 1910; Bilbao, 1983), se inició en la fotografía en 1932, de la mano del prestigioso fotógrafo bilbaíno y fotoperiodista Manuel Torcida Lux. Comenzó su andadura profesional trabajando de corresponsal gráfico para los diarios Prensa Española y Prensa Gráfica de Madrid, y continuó trabajando para periódicos locales durante la Guerra Civil sin abandonar Bilbao. A partir de 1937 trabajó en el diario Hierro y su vida laboral concluyó en 1974 a consecuencia de un accidente laboral.
La exposición ‘Miradas de una ciudad: Bilbao’ pretende destacar la mirada del fotógrafo Germán Elorza, mostrando el modo en que el autor percibía los rincones y acontecimientos con los que convivía a diario, dejando al margen su tan conocida faceta de corresponsal gráfico o fotoperiodista. La exposición se ciñe a la mirada de un hombre transmitiendo lo que veían sus ojos y reflejando el día a día de aquel entonces. Son varios los objetivos que desde el Archivo Histórico de Euskadi se han pretendido aunar. Por un lado, se ha buscado acercar al público parte de la obra de Germán Elorza y algunos retazos de su vida. Además, se pretende dar a conocer la existencia del patrimonio documental y visibilizar el esfuerzo que supone recuperarlo, conservarlo y ponerlo a disposición de todos los ciudadanos. Por último, se ha buscado enmarcar la muestra en las Jornadas Europeas del Patrimonio, que este año abordan el tema ‘La Construcción de los Paisajes de Bizkaia’, reflejando otra mirada en la construcción de los paisajes de Bizkaia a través de las fotografías de Germán Elorza.
Las pequeñas virtudes arruinan las grandes, de Natalia Ginzburg
"Las pequeñas virtudes" (leer en PDF) es una obra escrita por la autora italiana Natalia Ginzburg, publicada por primera vez en 1962. Se trata de un conjunto de ensayos autobiográficos y reflexivos, escritos entre 1944 y 1960, en los que Ginzburg combina experiencias personales con observaciones sobre la vida, el amor, la educación y la sociedad.
El libro está compuesto por once ensayos, cada uno independiente pero unidos por un tono íntimo, sobrio y a la vez profundamente humano. Ginzburg explora temas cotidianos, pero con una mirada que revela aspectos universales de la experiencia humana.
Entre los ensayos más destacados están:
En este ensayo central, Natalia Ginzburg sostiene que educar solo en "pequeñas virtudes" forma personas temerosas y conformistas, mientras que las "grandes virtudes" permiten vivir con más plenitud y sentido ético.
Natalia Ginzburg (1916–1991) fue una escritora, ensayista y política italiana. Su obra abarca desde la novela hasta el ensayo, con un estilo sobrio, directo y lleno de humanidad. Fue miembro activa de la resistencia antifascista y vivió de cerca la persecución política (su esposo, Leone Ginzburg, fue asesinado por los nazis).
Su literatura destaca por su mirada lúcida sobre las relaciones humanas, el dolor, la memoria y los vínculos familiares. "Las pequeñas virtudes" es una de sus obras más conocidas y representa bien su capacidad de abordar lo íntimo desde una perspectiva social y ética.
Natalia Ginzburg (1916–1991) fue una escritora, ensayista y política italiana. Su obra abarca desde la novela hasta el ensayo, con un estilo sobrio, directo y lleno de humanidad. Fue miembro activa de la resistencia antifascista y vivió de cerca la persecución política (su esposo, Leone Ginzburg, fue asesinado por los nazis).
Su literatura destaca por su mirada lúcida sobre las relaciones humanas, el dolor, la memoria y los vínculos familiares. "Las pequeñas virtudes" es una de sus obras más conocidas y representa bien su capacidad de abordar lo íntimo desde una perspectiva social y ética.
Rogamos la lectura completa, pero destacamos algunas de sus mejores citas:
-"Las pequeñas virtudes no deben enseñarse, sino que deben derivarse de las grandes. Enseñar las pequeñas virtudes significa hacer del cálculo la base de la vida. Debemos enseñarles el amor por la vida, no el temor al dolor."
- "No debemos enseñar a nuestros hijos el ahorro, sino la generosidad. Debemos enseñarles el valor, no la prudencia. Es mejor enseñar a los hijos a no tener miedo del fracaso, a no avergonzarse del fracaso."
- "Los padres no debemos mirar a nuestros hijos como algo que nos pertenece. Somos los padres quienes pertenecemos para siempre a los hijos."
- "Los niños se educan observando, no oyendo nuestras palabras. La costumbre de la generosidad, del abandono, de no calcular, no se enseña, se vive. Queremos que nuestros hijos estén preparados para la vida, pero no hay preparación posible fuera del vivir mismo."
Las Pequeñas Virtudes Natalia Ginzburg by Cristobal Florenzano
"Las pequeñas virtudes" de Natalia Ginzburg pic.twitter.com/2cX6N5hXhc
— Jesús Estevill (@jesusestevill) March 31, 2025
"Cuando somos felices nos sentimos más fríos, más lúcidos y distanciados de nuestra realidad"
— Jose Bueno Villafane (@PepeBuenoVillaf) April 11, 2023
Las pequeñas virtudes, de Natalia Ginzburg pic.twitter.com/SB6wcxKiSa
RELATO CERO Fascinante mirada. Aportación de J.M.A.A.(MePEFu)

Capacitismo: De la exclusión hacia la equidad
El término capacitismo —traducción del inglés ableism— no es simplemente una etiqueta para la discriminación. Es, en su esencia, un sistema de valores que evalúa la dignidad y el potencial de los seres humanos en función de su adecuación a unos estándares de normalidad física o cognitiva. En el ámbito de la ética y la sociología contemporánea, entender el capacitismo es fundamental para comprender cómo hemos construido nuestras ciudades, nuestras leyes y, fundamentalmente, nuestra mirada hacia el otro (pronto más posts sobre la otredad).
Del modelo de prescindencia a la autonomía. Históricamente, la percepción de la discapacidad en Occidente, y específicamente en España, ha transitado por tres grandes paradigmas. Durante siglos predominó el modelo de prescindencia, donde la persona con discapacidad era invisible o considerada una carga. Con el avance de la medicina en el siglo XX, España adoptó el modelo médico-rehabilitador. Bajo esta óptica, la discapacidad se percibía como una "enfermedad" que debía ser curada para que el individuo pudiera integrarse en la maquinaria productiva.
No fue hasta la llegada de la democracia y la influencia de movimientos internacionales que empezó a calar el modelo social. Este paradigma sostiene que la discapacidad no reside en el individuo, sino en la interacción entre una persona con una deficiencia y las barreras (arquitectónicas, comunicativas y mentales) que la sociedad le impone.
Luces y sombras con pasos legislativos de calado en la última década. Un hito fundamental ha sido la reciente reforma del Artículo 49 de la Constitución Española, eliminando el término "disminuidos" para sustituirlo por "personas con discapacidad". Este cambio no es solo semántico; es un reconocimiento de la plena titularidad de derechos y de la dignidad humana por encima de cualquier condición.
Sin embargo, los datos y la realidad cotidiana muestran que el capacitismo sigue arraigado en las estructuras:
- Empleo: La tasa de actividad de las personas con discapacidad sigue siendo significativamente menor que la del resto de la población, evidenciando un mercado laboral que aún penaliza la diversidad.
- Educación: Aunque se aboga por la inclusión, la falta de recursos en centros ordinarios y la pervivencia de la educación segregada siguen siendo focos de debate ético.
- Accesibilidad universal: A pesar de los plazos legales vencidos, el urbanismo y el entorno digital nuestra realidad aún presentan "muros" invisibles que limitan la autonomía personal.
El cine y la cultura como herramientas de cambio. Desde un punto de vista educativo, el cine ha jugado un papel ambivalente. Durante décadas, el séptimo arte alimentó el capacitismo mediante estereotipos: la persona con discapacidad como objeto de lástima, como villano amargado o como héroe "superador" cuya única meta es dejar de ser diferente.
Películas recientes como la reciente Sorda, o anteriores como Campeones o La consagración de la primavera han empezado a subvertir esta narrativa. Ya no se trata de contar historias sobre discapacidad, sino de permitir que la discapacidad sea una característica más de personajes complejos, con deseos, conflictos y voz propia. Esta transición en la pantalla es vital para reeducar la mirada de una sociedad que, a menudo, peca de un paternalismo paralizante.
Hacia una ética de la interdependencia. El capacitismo se combate reconociendo que la autonomía absoluta es un mito. Todos somos, en algún momento de nuestra vida, dependientes. La ética de la solidaridad nos invita a construir una sociedad donde la "capacidad" no sea el termómetro de la humanidad.
La educación es, en última instancia, la herramienta más poderosa. No se trata solo de adaptar rampas, sino de desmantelar la jerarquía mental que sitúa unas vidas por encima de otras basándose en su productividad o perfección física. El futuro de nuestra cohesión social depende de nuestra habilidad para ver en la diferencia no un límite, sino una manifestación más de la pluralidad humana.
¿Sabías que el #capacitismo es una de las barreras más invisibles de nuestra sociedad? 🚫https://t.co/A7rV5Lrv0o No se trata solo de la falta de rampas; se trata de la mirada que infravalora, de la condescendencia que anula y de un sistema diseñado exclusivamente para cuerpos y… pic.twitter.com/XViB645B5M
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) March 2, 2026
@elpais Álvaro Cervantes gana el Goya a mejor actor de reparto por Sorda. El intérprete ha dedicado el premio a sus padres, pareja, hermana Ángela Cervantes ( nominada por La furia) y principalmente a su compañera en el filme Miriam Garlo (también nominada). Cervantes aprovechó para hacer una reflexión sobre el mundo "que excluye a las personas con discapacidad": "La empatía no se basa de buenas intenciones, sino de revisar nuestros privilegios", señaló. #cineentiktok #goya2026 #capacitismo #empatia #sorda ♬ sonido original - El País
Fascinante mirada


La atención es generosidad silenciosa en un mundo acelerado
Atención en tiempos acelerados: La avalancha de mensajes y tareas diarias nos arrastra con facilidad. Simone Weil nos recuerda que al prestar atención elegimos qué lugar ocupan las personas y las cosas en nuestra existencia. En palabras de una experta, la atención es una energía sutil que da forma a nuestras vidas: “lo que miramos, lo que sentimos, lo que decidimos que importa… todo nace de nuestra capacidad de prestar atención” . En otras palabras, cada vez que atendemos a alguien o algo, lo validamos y lo hacemos crecer. Por eso la atención es un recurso tan valioso: convertir lo invisible en visible. En un mundo de prisas, la decisión de enfocarnos es un gesto de rebeldía contra la distracción generalizada. Es el hilo invisible que une lo que amamos y lo que soñamos, y lo transforma en algo real.
Atención: generosidad y amor. Prestar atención al otro es una forma de amor que humaniza la relación. No basta con dirigir la mirada; hay que detenerse, escuchar y hacer sentir al otro que tiene un lugar en nuestra vida . Cuando hablamos con alguien, renunciar al celular para mirarlo a los ojos es un regalo de respeto. Escuchar en silencio los miedos o alegrías de un amigo sin ofrecer consejos inmediatos es un acto de compasión. En ese gesto humilde reconocemos la dignidad ajena.
Simone Weil sostenía que este tipo de atención desinteresada equivale a una oración laica, un modo de orientarnos hacia lo divino que todos llevamos dentro . Al eliminar el “yo” del centro, la atención pura crea espacio para la presencia del otro o incluso de algo superior. Tal como escribía Weil, cada ejercicio de concentración disciplinada –sea resolver un problema o leer un texto– “se convierte en oración” cuando lo practicamos con verdadero deseo de verdad . La atención así entendida es iluminación mutua: nos abre a la belleza del mundo y a la profundidad de las personas a nuestro alrededor.
La atención en la vida cotidiana tiene poder transformador en lo pequeño y lo rutinario. Ejemplos sencillos muestran su alcance:
- Escuchar sin interrupciones a un familiar o colega cuando habla de su día. Un silencio atento puede ser la mejor medicina para quien necesita contarse.
- Mirar a los ojos con interés durante una conversación. Con solo enfocar la mirada y asentar con la cabeza se puede entregar apoyo y cercanía.
- Ayudar con plena presencia: acompañar a una persona enferma o compartir una comida sin apuros. Estar ahí, sin prisa, es a veces el mejor regalo.
- Observar la naturaleza o el arte con calma. Ver el amanecer o leer un poema con atención nos reconecta con lo esencial y expande el corazón.
- Cultivar la atención a uno mismo, descansando el cuerpo y la mente. Cerrar los ojos unos minutos, respirar conscientemente o meditar son prácticas de auto-regalo que luego multiplicamos hacia afuera.
Estos gestos cotidianos de atención son formas discretas de generosidad. No se trata de grandes sacrificios, sino de presencia: ofrecer un poco de nuestro tiempo y de nuestra escucha genuina. Así manifestamos amor, respeto y responsabilidad ética. En cada detalle la atención crea un puente entre las personas y revela que el otro importa.
Conclusión inspiradora: Entender la atención como un acto de amor y de autenticidad nos invita a un cambio profundo. Simone Weil nos desafía a ver la atención no como algo mundano, sino como un camino ético y espiritual. Cada instante que damos con plena conciencia es un regalo: a los demás, al mundo y a nosotros mismos. Cultivar la atención transforma nuestras relaciones y nutre el alma. Al final, lo que más regala la vida son momentos de verdadera conexión: un silencio compartido, una escucha atenta, una mirada compasiva. Practicar la atención nos recuerda que estamos juntos en este viaje y que amar, en definitiva, es prestar la mejor de nuestras presencias.
"U. Más información en https://t.co/AmZOar9tQ4 pic.twitter.com/t2oP8ebGQR
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 2, 2025
Un día como hoy, hace 79 años, falleció Simone Weil. Pese a su temprana muerte, con solo 34 años, consiguió dejar una producción filosófica que nos sigue fascinando.
— FILOSOFÍA&CO (@_filco) August 24, 2022
«Toda separación es un vínculo». pic.twitter.com/U2Oiie8nQ7
Trece maneras de mirar el cielo, de José Edelstein
En el año 2026, del eclipse solar total que no se veía desde 1912, mirar el cielo es uno de los gestos más antiguos de la humanidad. Antes de la escritura, antes de la ciencia moderna, incluso antes de la agricultura, los seres humanos ya levantaban la vista para buscar sentido en las estrellas. En Trece maneras de mirar el cielo, el físico y divulgador José Edelstein recupera ese gesto ancestral y lo convierte en una reflexión contemporánea donde convergen la física, la historia, la filosofía y la literatura.
No hace mucho tiempo, Jabi Luengo -un colega docente- en un comentario nos recomendaba esta obra. «El cielo siempre ha sido un espejo de nuestras preguntas más profundas.» Publicado en 2025, el libro no pretende explicar el cosmos de forma exhaustiva, sino invitarnos a comprender cómo distintas culturas, disciplinas y figuras históricas han mirado el mismo cielo y han extraído de él significados radicalmente distintos.
José Edelstein: un científico con vocación humanista. José Edelstein (Buenos Aires, 1968) es doctor en Física Teórica y profesor en la Universidad de Santiago de Compostela, además de investigador en el Instituto Gallego de Física de Altas Energías (IGFAE). Especialista en gravedad cuántica y teoría de cuerdas, ha desarrollado una sólida carrera académica sin renunciar a una intensa labor divulgadora.
Autor de obras como Antimateria, magia y poesía o Einstein para perplejos, Edelstein se distingue por una forma de divulgación que no separa el conocimiento científico de su contexto cultural, histórico y humano. Su escritura combina rigor conceptual, claridad expositiva y una evidente sensibilidad literaria. En Trece maneras de mirar el cielo, esa triple vocación —científica, pedagógica y humanista— alcanza una de sus expresiones más logradas.
Trece miradas, un mismo cielo. El libro se estructura en trece capítulos relativamente breves, cada uno de los cuales propone una forma distinta de observar y pensar el cielo. No se trata de una historia lineal de la astronomía, sino de un mosaico de enfoques que dialogan entre sí. Éstas son las 13 perspectivas:
1 El cielo mítico. El cielo como escenario de dioses, relatos fundacionales y explicaciones simbólicas del mundo. Constelaciones, mitología griega y cosmogonías antiguas. 2 El cielo filosófico. El cielo como objeto de reflexión sobre el orden, la armonía y el lugar del ser humano en el cosmos (de Platón a Aristóteles). 3 El cielo del astrónomo antiguo. La observación sistemática del firmamento sin telescopios: calendarios, eclipses, movimientos planetarios y primeras teorías astronómicas. 4 El cielo matemático. El cielo entendido a través de números, geometría y modelos abstractos que describen órbitas, ciclos y regularidades. 5 El cielo de la revolución científica. De Copérnico a Galileo y Newton: el cielo deja de ser perfecto e inmutable y pasa a obedecer leyes físicas universales.
A lo largo de sus páginas aparecen figuras tan dispares como un astrónomo griego del siglo III a. C., compositores como Beethoven, escritores como Gabriel García Márquez o científicos contemporáneos como Stephen Hawking. «¿Qué tienen en común un físico griego del siglo III a. C., Beethoven, Stephen Hawking y Gabriel García Márquez?»
La respuesta no es trivial: todos ellos han mirado el cielo desde su propio lenguaje y han construido, a partir de esa mirada, una forma de comprender el mundo. Edelstein muestra cómo las leyes del movimiento planetario, los mitos antiguos, la música o la literatura comparten una misma raíz: el deseo humano de encontrar orden, belleza y sentido en el cosmos.
Divulgación que invita a pensar. Uno de los grandes méritos del libro es que no se limita a divulgar conceptos científicos. Edelstein no busca ofrecer respuestas cerradas, sino provocar preguntas. El lector no sale del libro con una lista de datos memorizados, sino con una mirada más amplia y crítica sobre qué significa conocer.
Este enfoque convierte la obra en una herramienta especialmente valiosa para el ámbito educativo, donde a menudo se separan artificialmente ciencias y humanidades. Trece maneras de mirar el cielo demuestra que esa división es, en el fondo, una simplificación empobrecedora. «Una lectura que nos recuerda que el conocimiento no avanza solo acumulando datos, sino ampliando las preguntas que somos capaces de formular.»
Una invitación al asombro. En tiempos de sobreinformación y respuestas inmediatas, este libro propone una pausa. Mirar el cielo, nos dice Edelstein, sigue siendo un ejercicio intelectual y ético: nos obliga a reconocer nuestra pequeñez, pero también nuestra capacidad de comprender.
Trece maneras de mirar el cielo es, en definitiva, una obra para lectores curiosos, docentes, estudiantes y amantes de la divulgación que buscan algo más que explicaciones: buscan sentido. Un libro que recuerda que el cielo no ha cambiado, pero nuestras formas de mirarlo siguen evolucionando.
2026: El año del eclipse total. ¿Alguna vez te has preguntado por qué no podemos dejar de mirar hacia arriba? 🌌https://t.co/woOXfN7eUt
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) January 15, 2026
José Edelstein nos regala "Trece maneras de mirar el cielo", una joya donde la física cuántica baila con Beethoven y García Márquez. No es solo… pic.twitter.com/E3tPVehwKK
"El mejor libro del mundo" de Vilas: Oda al amor y la memoria
"Mi madre estaba convencida de que hacia la mejor tortilla de patata del mundo, esa era la ilusión que le ayudaba a vivir. La mía ha sido escribir el mejor libro del mundo. Y tanto mi madre como yo hemos acabado en el fracaso", Manuel Vilas @Granvilas. pic.twitter.com/bOcnI1lASw
— A vivir (@Avivir) October 6, 2024
Entrevista | Manuel Vilas (I)
— Maica Rivera (@maica_rivera) February 3, 2025
Revista 'Publishers'
📰Conversar con @Granvilas es siempre una fiesta. 'El mejor libro del mundo' fue uno de mis favoritos de 2024. No se puede pedir más. Y aquí queda todo, en @publishersmag pic.twitter.com/VsAueaq3te
Estoy leyendo "El mejor libro del mundo" de@Granvilas Muy bien titulado. Que conste que escribo para que el autor no se suicide, pues he visto una entrevista que si no se habla de su libro, se suicida. Pues a mi me tiene totalmente enganchado, me veo reflejado en él. pic.twitter.com/uL0rvMiKU9
— Gendive y Páez (@toniogendive) January 25, 2025
Omayra Sánchez, una historia inolvidable de 1985
Una niña colombiana de 13 años, atrapada entre el barro y escombros dejados por un deslizamiento ocurrido tras la erupción del volcán Nevado del Ruiz. Pese a que la imagen dio vuelta al mundo, nadie pudo rescatarla a tiempo. Los miembros de los equipos de rescate se limitaron a rezar junto a ella y tratar de aliviarle la penuria. Omayra Sánchez murió 72 horas más tarde, tras permanecer a la intemperie. Die tragische Geschichte von Omayra Sánchez erregte 1985 weltweites Aufsehen. Am 13. November jenes Jahres brach der Vulkan Nevado del Ruiz in Kolumbien aus und löste eine massive Schlammlawine, auch als Lahar bezeichnet, aus. Diese verwüstete die nahegelegene Stadt Armero und… pic.twitter.com/anvc5pHVIF
— Verborgene Weltgeschichten (@weltgeschichten) October 16, 2023
La misma Luna

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/mismaluna.DOC
Homenaje a Jane Doodall que con chimpancés cambió la biología
Hemos perdido a Jane Goodall, una vida dedicada a los chimpancés y a la Tierra. Fue la personificación de la ciencia con empatía y la esperanza para el planeta. Jane Goodall (Londres, 3 de abril de 1934-California, 1 de octubre de 2025)) es una de las primatólogas y etólogas más reconocidas del siglo XX y XXI. Sin formación universitaria inicial en biología —trabajaba como secretaria—, viajó a Kenia en 1957 y conoció al paleoantropólogo Louis Leakey, quien descubrió su talento para la observación y la seleccionó para una expedición de investigación en Gombe (Tanzania).
En 1960 comenzó su trabajo de campo con los chimpancés salvajes del Parque Nacional Gombe Stream. Con una paciencia inusual, Goodall observó durante años sus hábitos sociales y alimenticios. Sus descubrimientos revolucionaron la primatología: documentó por primera vez el uso de herramientas por parte de chimpancés, así como comportamientos complejos de cooperación, afecto, agresividad y jerarquía.
En 1965 Jane Goodall se doctoró en la Universidad de Cambridge (una excepción notable, pues no tenía título universitario previo). Desde entonces ha recibido numerosos premios y reconocimientos, como el Premio Príncipe de Asturias (2003) o la Legión de Honor francesa. En 1977 creó el Instituto Jane Goodall, con el objetivo de promover la investigación, la conservación de especies y la educación ambiental.
Jane Goodall ha publicado decenas de libros científicos y de divulgación, tanto para adultos como para público joven. Entre los más destacados:
- “In the Shadow of Man” (1971): obra clave en la divulgación de sus hallazgos en Gombe, escrita en un lenguaje accesible.
- “The Chimpanzees of Gombe: Patterns of Behavior” (1986): su estudio más exhaustivo, fruto de más de 25 años de investigación, considerado una obra de referencia en la primatología.
- “Reason for Hope: A Spiritual Journey” (1999): mezcla de memorias y reflexión filosófica sobre la esperanza en un mundo amenazado.
Además, Goodall ha impulsado el programa educativo global Roots & Shoots, que promueve en jóvenes la conciencia ambiental, la compasión hacia los animales y la responsabilidad social. El legado de Jane Goodall es doble.
Científico: Transformó la primatología con métodos innovadores: dar nombres a los chimpancés (en lugar de números), pasar largos periodos de observación, centrarse en la dimensión emocional y social de los primates. Sus hallazgos sobre el uso de herramientas borraron la barrera que separaba a los humanos del resto de los animales. Introdujo en la ciencia una mirada empática y holística, que no resta rigor, pero que abre nuevas preguntas sobre el comportamiento animal.
Humano y educativo: Ha sabido convertir la ciencia en relato inspirador, acercando la conservación al gran público. Ha sido voz activa contra la destrucción ambiental, la explotación animal y el cambio climático. Su mensaje de esperanza y compromiso ha inspirado a generaciones de estudiantes, investigadores y activistas.
Goodall no solo ha observado chimpancés: ha mostrado que la ciencia puede ser herramienta de empatía y transformación social. Escuchemos algunas citas representativas:
- “Lo que haces marca una diferencia, y debes decidir qué tipo de diferencia quieres marcar.”
-“El mayor peligro para nuestro futuro es la apatía.”
-“No somos tan diferentes de los animales con los que compartimos el planeta.”
- “Cada individuo cuenta. Cada individuo tiene un papel que jugar. Cada individuo marca la diferencia.”
Jane Goodall llegó a Gombe en 1960, sin título universitario, pero con una pasión inmensa. Allí, en silencio, descubrió que los chimpancés usan herramientas, juegan, se abrazan y también sufren. Su ciencia cambió la mirada sobre lo humano. https://t.co/JGJHiFXcPk
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) October 1, 2025
Más que una… pic.twitter.com/mdj2nKdIws
Con profundo respeto y admiración, compartimos la partida de la Dra. #JaneGoodall a los 91 años. Su vida fue un testimonio de entrega a la conservación de los primates, una trayectoria marcada por la ciencia, el activismo y un amor inquebrantable por los animales. 😢 pic.twitter.com/yltwhfNxNw
— AnimalParaíso (@AnimalParaiso) October 1, 2025
Joan Didion: cómo escribir cuando todo se desmorona
Como prometimos recientemente hoy escribimos un homenaje a Joan Didion (1934–2021). Fue una de las grandes maestras de la prosa norteamericana del siglo XX y comienzos del XXI. Nacida en Sacramento, California, creció en un ambiente marcado por las tradiciones pioneras y la luz implacable del Oeste americano, un paisaje moral y físico que impregnó gran parte de su obra.
Precoz escritora desde los cinco años, fue Licenciada en la Universidad de California, Berkeley. Joan Didion comenzó su carrera como redactora en Vogue en los años sesenta. Fue allí donde perfeccionó un estilo único, preciso como un bisturí, capaz de diseccionar con fría lucidez las tensiones y fracturas de la cultura estadounidense.
Periodista, ensayista, novelista y memorialista, Didion destacó como figura señera del nuevo periodismo, ese movimiento que rompió las fronteras entre el reportaje, la crónica y la literatura. Su escritura combina una mirada casi clínica con una sensibilidad doliente, revelando las grietas bajo la superficie del sueño americano.
Joan Didion fue también testigo lúcida y desgarrada de la dimensión más íntima del dolor. En sus libros de memorias, abordó sin concesiones la experiencia del duelo, el amor conyugal y la fragilidad de la vida, conquistando a nuevas generaciones de lectores con su honestidad brutal y su belleza implacable. Falleció en 2021 en Nueva York, dejando una obra que sigue iluminando las sombras de nuestra época.
Las Principales obras de Joan Didion según formatos de periodismo, memoria y ficción.
✒️ Ensayo y crónica.
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Slouching Towards Bethlehem (1968). Una colección seminal del nuevo periodismo: retratos implacables de la contracultura californiana y el desmoronamiento de los valores tradicionales.
- The White Album (1979). Ensayos emblemáticos sobre el caos de finales de los años 60 y 70 en EE. UU., desde los asesinatos de Manson hasta las grietas en la psique colectiva.
- After Henry (1992). Una colección que confirma su mirada crítica y melancólica sobre la cultura y la política americanas.
- Political Fictions (2001). Análisis agudo de la política estadounidense, desnudando sus ficciones y rituales vacíos.
- South and West (2017, póstumo en parte). Fragmentos de cuadernos que revelan su investigación sobre el Sur profundo y la California rural.
✍️ Memorias.
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The Year of Magical Thinking (2005). Ganadora del National Book Award. Un relato inolvidable sobre el duelo tras la muerte súbita de su esposo, el escritor John Gregory Dunne. Una exploración sobre el dolor, la memoria y la obstinación de la esperanza.
- Blue Nights (2011). Un texto aún más íntimo y desgarrador, centrado en la muerte de su hija adoptiva, Quintana Roo. Reflexión sobre la maternidad, la pérdida y la fragilidad de la propia vejez.
📖 Novela.
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Run River (1963). Su debut novelístico: un oscuro retrato del legado familiar y la violencia soterrada en el valle de Sacramento.
- Play It As It Lays (1970). Considerada su obra maestra de ficción: el vacío moral de Hollywood, el nihilismo elegante de una actriz rota, y la belleza mortal del desierto californiano.
- A Book of Common Prayer (1977). Una novela política y existencial ambientada en un país ficticio de Centroamérica, con mujeres atrapadas en el caos.
- Democracy (1984). Ambiciosa y elusiva, explora la política internacional y las intrigas personales en el Pacífico.
- The Last Thing He Wanted (1996). Thriller político que anticipa con fría ironía el escándalo Irán-Contra.
Joan Didion no fue solo una gran cronista de su tiempo. Fue, ante todo, una exploradora de la incertidumbre, de la fragilidad humana ante la muerte, el amor, la política y el mito del progreso. Su estilo —económico, luminoso y devastador— transformó el periodismo y la narrativa contemporánea. Su obra sigue siendo un espejo incómodo pero necesario, que nos obliga a mirar de frente el coste de nuestras ficciones colectivas y personales. ‘El agua estaba quieta y no sabíamos nadar’: el legado de Joan Didion, anatomista del colapso”
Joan #Didion en el diván https://t.co/g5UXEmx35s vía @el_pais
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) July 12, 2025
“Te falta una sola persona, y el mundo entero está vacío”.
— Esteban López (@logoes2012) July 26, 2023
- Joan #Didion (1934-2021), escritora y periodista estadounidense.https://t.co/gqW8k4CfBc pic.twitter.com/71z8dwGF2b








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