Diez minutos diarios sin hacer nada

¿Cuándo fue la la última vez que hicieron absolutamente nada por 10 minutos completos? Sin enviar mensajes de texto, hablar o pensar siquiera? El verano, el veraneo en cualquier época que sea, o las vacaciones son un buen momento para aprender a meditar, a estar diez minutos sin hacer nada.

El experto en atención plena, Andy Puddicombe, describe el poder transformador de hacer precisamente eso: refrescar la mente durante 10 minutos al día, simplemente estando consciente y viviendo el momento presente. (Sin necesidad de incienso ni sentarse en posiciones extrañas.)

Post que estuvo en borrador desde el 7-1-2013.  
Recuperado retrospectivamente ocho años después.
Otra versión en español de la misma conferencia.

Lo peor de la vejez

Lo peor de la vejez
Haibun inicial, que es compartir una imagen, una etapa, un sentimiento:

 La vejez es 
 personas que te faltan, 
 es lo peor.

Lo peor de la vejez es la pérdida de personas queridas, que recuerdas cuando pasas por sus casas, que eran paradas obligadas de amistad, comidas y cenas,  café y conversación. Esa sensación de agradecimiento por todo lo que aportaron a tu vida, y una reflexión sobre el legado que debemos dejar a los demás. 

Son quienes nos rodean quienes nos perpetuarán con recuerdos indelebles de que apostaste por la familia, por tus hijos y nietos, por esa familia extendida tejida de sangre, amistad, trabajo y proyectos comunes,... Es lo único que dejamos al irnos. 

Algo es el cielo se equilibra cuando persiste la labor que hiciste durante años, más en el tiempo libre que en el laboral, más cuando eras tú mismo. Nunca conocemos el verdadero valor de un momento hasta que se convierte en memoria.  Siempre existiremos, mientras que haya quien nos imagine a su lado.  

Oscilemos en la escala intergeneracional. El problema es que buscamos a alguien con quien envejecer juntos, mientras que el secreto es encontrar a alguien con quien seguir siendo niños, como apuntó Charles BukowskiLlevemos nuestra niñez con nosotros, esa alegría infantil innata de vivir cada día.
La magia de la conexión ubicua
Poesía en anocheceres que nunca acaban.
Más posts sobre muchos haiku y algunos haibun.

Preppers o preparacionistas, preparándose para lo peor


El preparacionismo (del inglés prepper) o survivalismo (del inglés survivalism) es un movimiento social de individuos o grupos, llamados preparacionistas o survivalistas (preppers o survivalists en inglés),​ que se preparan activamente para las emergencias, incluidas las posibles perturbaciones del orden social o político, en escalas que van desde la local hasta la internacional. 

El preparacionismo también abarca la preparación para emergencias personales, como la pérdida del empleo o el perderse en la naturaleza o bajo condiciones climáticas adversas. Se hace hincapié en la autosuficiencia, el almacenamiento de suministros y la adquisición de conocimientos y técnicas de supervivencia. Los preparacionistas suelen adquirir formación médica de emergencia y de autodefensa, almacenan alimentos y agua, se preparan para ser autosuficientes y construyen estructuras como refugios de supervivencia o subterráneos que pueden ayudarles a sobrevivir a una catástrofe.

Se estima que ahora hay entre cinco y 15 millones de "preppers" solo en Estados Unidos. Bradley Garrett, geógrafo social del University College de Dublin y autor del libro Bunker: Building for End Times (Bunker, construyendo para el fin de los tiempos), está de acuerdo con esta cifra y dice que en todo el mundo hay ahora 20 millones de preparacionistas. 

"Encontré una especie de deseo insaciable de autosuficiencia y seguridad en esta era de incertidumbre", dice Garrett sobre su investigación. "Para mí fue interesante ver cuán diversos eran desde el punto de vista cultural y político; extrañamente, es una de las pocas comunidades que encontramos en la actualidad que realmente no es partidista". 

 Dice que el enfoque, en cambio, está ahora en aprender habilidades de supervivencia, como técnicas de purificación de agua, atención médica básica y cómo alimentar dispositivos eléctricos sin acceso a la red eléctrica.
Los preparacionistas definen el kit básico o mochila de supervivencia: 

  • Agua: Preferiblemente un galón, unos cuatro litros, por día y por persona.
  • Alimentos no precederos: Como los alimentos enlatados o deshidratados, por lo que deberías buscarte un abrelatas, por lo que pueda pasar.
  • Linterna: Con sus respectivas baterías extras, unas alcalinas y otras recargables.
  • Vela y encendedor o fósforos / cerillas: Necesitarás la energía del fuego para iluminar, calentarte o preparar alimentos.
  • Artículos de higiene personal y primeros auxilios: Nunca hay que olvidarse de ellos, y pueden ser usados para el trueque o canje.
  • Dinero: En metálico, puede que haga falta.
  • Medicamentos: Sobre todo si has de seguir un tratamiento.

Alicante en junio... de 2021

Hemos llegado antes que los socorristas
Por primera vez hemos llegado antes del 40 de mayo, o 10 de junio, incluso antes de que los socorristas de la playa de Mil Palmeras comiencen su trabajo. Aquí y ahora se cumple el deseo que expresó Jonathan Swift entre otras muchas citas¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!” Foto inicial de la instalación de su puesto de vigilancia.

Primer descubrimiento, que ya sospechábamos, pero que nunca pudimos verificar: Lo mejor de Julio es Junio, como lo mejor de Agosto es Septiembre. Quizá porque lo mejor del verano es la primavera final o el otoño inicial. Elegir los meses es un privilegio de los jubilados,... o de los teletrabajadores de verdad, al 100%.  

Desde esta fecha, la de quitarse el sayo, el agua tanto del mar como de la piscina superan los 22º grados y el baño prolongado es perfectamente factible. Como todos los años, las actividades y propuestas son tantas, que ni hemos encendido la televisión aún, no sabemos ni siquiera si funciona. Pero lo excepcional es que tampoco hemos arrancado los aparatos de aire acondicionado, ni de día ni de noche. Los ventiladores, sí. 
Naturaleza muy cercana
Será por el mes de llegada, quizá acentuado por la falta de residentes y visitantes de turismo, pero la naturaleza se ha aproximado a nuestros hogares más que nunca. Gorriones que se acercan hasta el plato, ardillas que ya no se esconden y gaviotas que casi chocan con nuestras cabezas sobre la playa.

Lo mejor de la #AlicanTerapia es que las horas y los días pasan sin que nos demos cuenta, ya es el mediodía, ya es la noche, ya es el amanecer del día siguiente,... Cada una de las actividades rutinarias son igualmente placenteras: El despacioso desayuno, el baño en el mar y en la piscina, la comida a ser posible con amistades, la sobremesa para el recuerdo, la siesta sin prisa, el paseo vespertino, la cena en compañía, el anochecer de cielos sorprendentes,... 

Prohibido fumar, por la pandemia pero ojalá siga así para siempre
Centros comerciales como La Zenia Boulevard donde, al fin, se prohíbe fumar. Por supuesto, ni la normativa ni el civismo ha llegado a tanto, pero la pandemia puede que nos vaya acostumbrando.
Símbolo de una época
El signo de la COVID-19 en una etapa se vacunación,... Ya podemos comer y cenar en restaurantes y las mascarillas se cuelgan de donde se puede, como de los sujeta-manteles. Y esas cenas con sol declinante son una maravilla.

¿Por qué no? ¿Por qué no tú mismo? ¿Por qué no ahora mismo?

¿Por qué no? ¿Por qué no tú  mismo? ¿Por qué no ahora mismo?
Dicen que hay dos grandes cuestiones para interrogarse: ¿Por qué?, que se inicia en la infancia, y ¿Por qué no?, que es indicativo de la juventud. El truco para descubrir el sentido es saber cuál de ambas preguntas ha de responderse en cada caso. La vida es un viaje guiado por una pregunta que evoluciona desde el ¿Por qué? al ¿Por qué no?
¿Por qué no? ¿Por qué no tú  mismo? ¿Por qué no ahora mismo?
Y una pregunta motivadora lleva a otra: ¿Por qué no? ¿Por qué no tú mismo? ¿Por qué no ahora mismo? Tú decides cada mañana. ¿Por qué no convertir UN DÍA cualquiera en el DÍA UNO de un proyecto innovador?

De ¿Por qué no? hemos escrito muchas veces, pero destacamos dos posts: Uno con Edward de Bono en Bilbao de 2007, y otro del año pasado 2020 con esa pregunta infantil.

Lista Robinson para evitar que te molesten con publicidad no deseada


Todos sufrimos hoy en día constantes llamadas comerciales, tantas que sufrimos un genuino acoso telefónico. Una forma de spam, contra el que no sabemos cómo reaccionar, incluso de empresas de las que somos clientes ocasionales.

Existe un método eficaz y gratuito para combatir la publicidad indeseable: La Lista Robinson, que no es nueva dado que nació en los años '90. Infalible, al cabo de dos meses tras tu inscripción en www.listarobinson.es, para evitar publicidad de empresas a las que no hayas dado tu consentimiento. Funciona contra publicidad por teléfono, correo postal, correo electrónico y SMS/MMS.

Actualmente la Ley de Protección de Datos Personales LOPD, y el Reglamento General de Protección de Datos Personales RGPD, nos ayuda y proporciona herramientas para evitar el acoso spam, ya sea comercial o por causa de una lista de morosos. Lo primero que es recomendable es apuntarse a la Lista Robinson, que es prácticamente la única forma de desautorizar llamadas de forma genérica, al menos las llamadas comerciales de todas las empresas. 
Lista Robinson de Exclusión Publicitaria
Una vez inscrito y dejado pasar un plazo de dos meses para que las empresas autoricen los datos de quienes no aceptamos publicidad no deseada, estarás a salvo de estos piratas comerciales. Antes incluso, porque basta que les digas que te has inscrito en la Lista Robinson para que sean estos corsarios quienes cuelguen la molesta llamada.

Este post ha sido redactado por unas insistentes y repetidas llamadas de operadoras de móviles desde teléfonos como los siguientes: 919033476, 919033477, 9190333465, 9190333456, 915549932, 915292030,... Parece que es Más Móvil, como seguro lo es este número de Jaén, 953502762, y de Vodafone es el 911258789,... También ONGs que se exceden como Médicos Sin Fronteras con llamadas desde el 611080607. Sea la que sea, cualquier compañía o institución se desacredita a sí misma con esta intrusiva propaganda de ínfimo nivel.