Mostrando las entradas para la consulta cuerpo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta cuerpo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

El ayuno intermitente que marca tendencia, el 12/12 horas

Antes de comenzar cualquier dieta, es recomendable consultar con nuestro médico, especialmente en el caso de personas mayores o con alguna enfermedad crónica. De todas las modalidades de ayuno intermitente el de 12 horas diarias de ayuno y 12 horas pudiendo comer es la forma más fácil de seguir para principiantes. Además comporta el mínimo de riesgo (aunque no es recomendable para mujeres embarazadas o lactantes), al emular el modo de comer de nuestros ancestros. 

Este método es gratis, flexible y sencillo. Consiste en ayunar durante 12 horas seguidas y luego comer durante las siguientes 12 horas. Por ejemplo, puedes cenar a las ocho de la noche y desayunar a las ocho de la mañana. Durante el período de ayuno, sólo se puede beber agua, café o té (sin azúcar ni leche). 

Hay, al menos, siete modos de ayuno intermitente: El que hoy recomendamos como inicial y con menos excepciones de salud, de 12/12 horas; 16/8, con 16 horas de ayuno o la dieta Leangains; el 2/5 días, o dieta rápida con dos días no consecutivos de ayuno; el ayuno en días alternos (aunque con hasta 500 Calorías en los días de ayuno; la dieta Eat-Stop-Eat (comer-parar-comer) de 1 o 2 días a la semana; la dieta de saltarse alguna comida cuando no sienta hambre y, finalmente la extrema y menos segura, la dieta del guerrero, 20/4 horas (con ayuno casi completo de 20 horas, y luego una comida grande con una ventana de alimentación suele ser de unas 4 horas).  

Algunos beneficios que se han asociado con el ayuno intermitente de 12 / 12 horas: 
  • Ayuda a adelgazar: Al comer, el cuerpo usa los alimentos como combustible y almacena una parte en el hígado y en los músculos en forma de glucógeno. Cuando estos están llenos de compuestos de glucosa y esta todavía circula en la sangre, el cuerpo almacena la que sobra en los depósitos de grasa, lo que puede llevar a un aumento de peso. 
  • Favorece la salud cardiovascular: Puede contribuir a evitar la diabetes y combate el sobrepeso
  • Más sencillo de seguir: Al aprovechar las horas de sueño, el ayuno de 12 horas es uno de los más fáciles para iniciarse. 
  • Mejora la esperanza de vida: Los estudios muestran que el ayuno durante largos períodos es suficiente para mejorar la autofagia circadiana, alargando la longevidad. 
Doce horas es el plazo mínimo de ayuno, para considerarse como tal. Se trata de concentrar las comidas en una cantidad de horas para aprovechar los beneficios que tiene para la salud. Puede hacerse en determinados días de la semana o, mejor, a diario. 

Durante el ayuno el cuerpo puede enfocarse en otros procesos que no son la digestión de alimentos. Comienza a desinflamarse, convierte los depósitos de grasa en energía, mejora la calidad del sueño, libera cetonas al torrente sanguíneo, se levanta más alerta y tiene más capacidad de concentración en las mañanas, entre otros beneficios. 

Aumentando al período de ayuno, por ejemplo llegando a un reparto 16/8 en horas, junto a la mejor calidad de sueño y mayor claridad mental, se le suma otro beneficio: la reparación celular. Después de 16 horas sin consumir alimentos, se entra en estado de autofagia, es decir, que el cuerpo comienza a sanar sus células, reducir la inflamación, mejorar el sistema inmune, lo que ayuda a envejecer mejor. Los estudios señalan que pueden pasar hasta cuatro días practicando ayuno intermitente hasta que el cuerpo entre en estado de autofagia, motivo por el cual se recomienda empezar con 12 horas de ayuno y luego ir de a poco pasando a 16 horas.

Durante las 12 horas en las que puedes comer, es recomendable seguir una alimentación equilibrada y saludable. Por ejemplo: Proteínas magras (Pollo, cerdo, carne de res, lácteos, huevos, frijoles, legumbres, pescados, mariscos, tofu,...). Frutas y verduras que contienen vitaminas, minerales, fibra y fitonutrientes. Granos enteros, excelente fuente de fibra y ayudarán a sentirte satisfecho. Es importante limitar los carbohidratos refinados, azúcares añadidos y grasas saturadas. 

También es recomendable beber mucha agua durante todo el día (post previo) para mantenerte hidratado. Tanto el ayuno intermitente de 12 horas como el de 16 horas ayudan a adelgazar, mejorar la digestión, dormir mejor, aumentar la salud y claridad mental, y contribuyen en distinta medida a reducir la resistencia a la insulina. 

Aunque las investigaciones señalan que 12 horas de ayuno es suficiente, quienes también siguen una dieta keto o cetogénica aseguran que hacer 16 horas de ayuno les ayuda a mantener el estado de cetosis (ketosis – usar la grasa como combustible), al darle al cuerpo 4 horas adicionales sin producir insulina. De todas formas, no es necesario seguir una dieta keto para hacer ayuno intermitente. 

El ayuno intermitente debe adaptarse a tu rutina diaria, no al revés. Es decir que la mejor hora para hacer ayuno intermitente será la que te resulte más fácil de incorporar a tu estilo de vida. La mayor parte de las horas de ayuno serán de noche, mientras duermes. El resto, puedes distribuirlas entre la mañana y la noche anterior, según tus actividades. 

Agua, elixir de la vida o bebida de la longevidad

Ya sabemos que el cuerpo humano está compuesto en su mayor parte por agua. El agua representa un alto porcentaje del peso corporal. Sin embargo, este porcentaje puede variar dependiendo de varios factores, incluyendo la edad, el sexo, y la cantidad de tejido adiposo. Los bebés tienen entre un 70% y 80% de agua. A partir de un año, baja a entre el 60% y el 70%. En un cuerpo adulto se mueve entre el 50% y 65%. En la ancianidad el porcentaje de agua en el cuerpo es menor, siendo menos del 50% de media. 

El agua es esencial para la vida y tiene un papel crucial en la salud y la longevidad. Sus funciones son innumerables. El agua es vital para mantenernos hidratados. Cada célula, tejido u órgano necesita agua para funcionar correctamente. El agua ayuda en la digestión y absorción de los alimentos, y previene el estreñimiento. El agua ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo a través de la orina y el sudor. El agua ayuda a regular la temperatura del cuerpo, especialmente durante el ejercicio físico y en climas calurosos. La hidratación adecuada puede mejorar la piel, dándole un aspecto más saludable y juvenil. Beber suficiente agua puede ayudar a prevenir ciertas condiciones de salud, como las infecciones del tracto urinario y los cálculos renales

A medida que envejecemos, nuestra sensación de sed puede volverse más confusa y es entonces cuando la deshidratación puede convertirse en una amenaza. También es una historia similar para los niños. 

La cantidad de agua que cada persona necesita puede variar dependiendo de factores como el clima, el nivel de actividad física, la salud general y la dieta. Conviene consultar cada caso con el o la médica de cabecera. Pero algunas recomendaciones generales, sumando los líquidos del agua, otras bebidas (leche, té,..) y los alimentos (frutas, verduras,...), son las siguientes: 
  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la cantidad diaria de agua recomendada es de 2 ó 2,5 litros al día para las mujeres adultas y entre los 2,5-3 litros para los hombres adultos, bajo condiciones normales de actividad y temperatura. Según la OMS, un adulto sano necesita unos 35 ml de agua al día por kilo de peso
  • Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los EE. UU. determinaron que una ingesta diaria adecuada de líquidos debe ser de aproximadamente 3,7 litros al día para los hombres y 2,7 litros al día para las mujeres. 
  • El consejo de beber 8 vasos al día es fácil de recordar y representa un objetivo razonable. Vasos de unos 250 ml o cuarto de litro, unos dos litros diarios. El primer vaso al levantarse por la mañana y otros antes de cualquier comida. En EE.UU. lo definen como la popular regla del 8x8, ocho vasos de ocho onzas (237 ml).
  • En las Zonas Azules beben entre 5 y 12 vasos de agua al día. Es una regla en la comunidad adventista de Loma Linda y un hábito en Okinawa. 
  • Existen diversas APPs para recordar periódicamente a lo largo del día la conveniencia de beber agua. Por ejemplo, WaterMinder,...

Origen de algunos persistentes mitos médicos

Hace tiempo queríamos combatir diez bulos médicos muy extendidos (tipo las corrientes de aire provocan pulmonías) por origen cultural, contrastarlos con evidencia científica concreta, y convertir este listado en un post divulgativo y culto sobre salud y educación. Hemos combinado el rigor científico con un análisis sociológico de por qué razones estos mitos perduran en nuestro entorno. 

Etiología del rumor: 10 mitos médicos bajo el microscopio de la evidencia científica. En la intersección entre la sabiduría popular y la medicina académica reside un territorio fértil para el mito. A menudo, estas creencias no son simples errores, sino construcciones culturales que intentan dar orden al caos de la enfermedad. Sin embargo, en una era de sobreinformación, discernir entre el legado de la tradición y la evidencia empírica es un ejercicio de higiene intelectual necesario. A continuación, analizamos diez de los bulos más persistentes, agrupados por su origen cultural y contrastados con la ciencia contemporánea. 

I. El determinismo ambiental: Tradición europea y mediterráneaEsta categoría agrupa mitos basados en la observación meteorológica previa al descubrimiento de los microorganismos. Es la herencia de la teoría de los miasmas y los humores.

1. "Las corrientes de aire provocan neumonía o resfriados". El Mito: Exponerse a un flujo de aire frío (el famoso "aire colado") desencadena una infección respiratoria. La Evidencia: Las infecciones como la neumonía o el resfriado son causadas por virus o bacterias, no por el movimiento del aire. Si bien el frío extremo puede debilitar ligeramente la primera línea de defensa inmunológica en la mucosa nasal, sin la presencia de un patógeno, no hay infección. Realidad: Es más probable contagiarse en espacios cerrados y mal ventilados donde se concentra la carga viral, que bajo una corriente de aire puro. 

2. "No te bañes después de comer: el corte de digestión". El Mito: La digestión se detiene bruscamente al entrar en contacto con el agua, provocando desmayos o muerte. La Evidencia: Lo que popularmente llamamos "corte de digestión" es en realidad un choque termodiferencial o síncope por hidrocución. Se produce por un cambio brusco de temperatura al entrar en agua muy fría, lo que provoca una redistribución súbita del flujo sanguíneo. Realidad: No depende tanto de lo que hayas comido, sino de la diferencia de temperatura entre tu cuerpo y el agua.

3. "Dormir con el pelo mojado te pondrá enfermo". El Mito: La humedad en el cuero cabelludo se "filtra" y causa resfriados o sinusitis. La Evidencia: Nuevamente, la etiología es viral. La humedad puede causar problemas dermatológicos como dermatitis seborreica o proliferación de hongos en la almohada, pero no tiene la capacidad de generar virus respiratorios. 

II. El mito del "Bienestar" (Wellness): Cultura anglosajona y modernaMitos que surgen de la industrialización alimentaria y la obsesión contemporánea por la optimización del cuerpo. 

4. "El azúcar causa hiperactividad en los niños". El Mito: El consumo de dulces genera un pico de energía incontrolable. La Evidencia: Múltiples estudios de doble ciego (donde ni padres ni niños saben quién consume azúcar) han demostrado que no hay cambios conductuales significativosOrigen: Es un sesgo de confirmación: los padres esperan que el niño esté hiperactivo en fiestas donde hay azúcar y atribuyen el comportamiento al dulce y no a la excitación del evento social.

5. "La Vitamina C previene el resfriado"El Mito: Tomar zumo de naranja a diario evita que te contagies. La Evidencia: Metaanálisis de la Cochrane Review indican que, para la población general, la suplementación con Vitamina C no reduce la incidencia de resfriados. Solo parece tener un ligero efecto en la duración de los síntomas y en personas bajo estrés físico extremo (atletas de élite). 

6. "Debemos beber 2 litros de agua al día (regla de los 8 vasos)"El Mito: Es obligatorio forzar la ingesta de agua para estar sano y "depurar". La Evidencia: No hay base científica para una cifra universal. El requerimiento de hidratación es altamente individual y proviene también de los alimentos (frutas, verduras) y otras bebidas. Realidad: El cuerpo humano posee el mecanismo de control de hidratación más sofisticado del mundo: la sed. Salvo en ancianos o patologías específicas, la sed es la guía definitiva.

III. Pseudociencia y la "Posverdad": Mitos de la era digitalCreencias amplificadas por redes sociales que suelen malinterpretar conceptos bioquímicos. 

7. "Las dietas 'Detox' limpian el organismo de toxinas"El Mito: Necesitamos zumos verdes o ayunos específicos para eliminar residuos metabólicos. La Evidencia: El cuerpo humano ya cuenta con un sistema de desintoxicación extremadamente eficiente y gratuito: el hígado y los riñonesRealidad: Ningún batido tiene la capacidad bioquímica de mejorar la función de filtrado renal o el metabolismo hepático de una persona sana.

8. "Las vacunas causan autismo"El Mito: Existe una relación causal entre la inmunización y los trastornos del espectro autista. La Evidencia: Este es uno de los bulos más peligrosos. Se originó en un estudio fraudulento de Andrew Wakefield en 1998, el cual fue retractado por la revista The Lancet. Decenas de estudios con millones de niños han demostrado que no existe vínculo alguno.

9. "Crujir los nudillos provoca artritis"El Mito: El sonido del gas escapando de las articulaciones desgasta el cartílago. La Evidencia: El Dr. Donald Unger crujió los nudillos de su mano izquierda durante 60 años, dejando la derecha intacta. No desarrolló artritis en ninguna de las dos. Estudios posteriores confirman que el sonido es simplemente el estallido de burbujas de nitrógeno en el líquido sinovial

10. "Beber agua durante las comidas engorda o dificulta la digestión"El Mito: El agua diluye los jugos gástricos e impide metabolizar bien los alimentos. La Evidencia: El agua no interfiere de forma significativa con el pH estomacal. De hecho, el agua ayuda a descomponer los alimentos para que el cuerpo pueda absorber los nutrientes y previene el estreñimiento. 

Reflexión Final: La ciencia es un proceso correctivo, no un dogma. Aceptar que muchas de nuestras creencias familiares son mitos no resta valor al cariño con el que fueron transmitidas, pero nos permite tomar decisiones basadas en la realidad biológica y no en el temor infundado.