Puede parecer una madre normal con sus dos hijas, pero en esta foto hay 3 Premios Nobel
🏅 Marie Curie - Nobel de Física de 1903 🏅 Marie Curie - Nobel de Química de 1911 🏅 Irene Curie (hija) - Nobel de Química de 1935 pic.twitter.com/KAdcM43TpN
"La poesía es la evidencia de la
vida. Si tu vida arde, la poesía es la ceniza." — Leonard Cohen
"La poesía es la evidencia de la
vida." – Leonard Cohen
"La poesía es la experiencia de la
libertad". — Octavio Paz
"La poesía es la experiencia humana elevada
a música." — T. S. Eliot
"La poesía es la
expresión de la imaginación". — William Wordsworth
"La poesía es la expresión de lo que
no se puede expresar de otra manera." — Robert Frost
"La poesía es la expresión más pura
de la libertad." — Pablo Neruda
"La poesía es la forma más alta de la
libertad." — José Hierro
"La poesía es la forma más breve de
decir lo indecible." – Ezra Pound
"La poesía es la forma más fugaz de
decir lo indecible." — Rainer Maria Rilke
"La poesía es la forma más condensada
de la literatura." – Northrop Frye
"La poesía es la forma más intensa de
decir." – Seamus Heaney
"La poesía es la forma suprema de la
expresión humana." – Joseph Roux
"La poesía es la fundación del ser
por la palabra". — Heidegger
"La poesía es la geometría por
excelencia" – Lautréamont.
"La poesía es la hermosa mentira que
dice la verdad." — Jean Cocteau
"La poesía es la historia íntima de
los pueblos" – Jorge Luis Borges.
"La poesía es la imagen de la vida
encerrada en la vida." – Wallace Stevens
"La poesía es la intersección del Yo
no puedo con el Yo debo". — Paul Celan
"La poesía es la justicia de la
belleza". — Ezra Pound
"La poesía es la lírica expresión de
la vida interior" — Friedrich Schiller
"La poesía es la manera más breve de
decir las cosas". — Vicente Aleixandre
"La poesía es la más alta forma de
literatura." – Matthew Arnold
"La poesía es la memoria del
lenguaje." – Jacques Roubaud
"La poesía es la memoria que
arde." — César Vallejo
"La poesía es la música de las
palabras." – Pindar
"La poesía es la música del alma y,
sobre todo, de las almas grandes y sensibles." - Voltaire
"La poesía es la música del
alma" – Voltaire.
"La poesía es la música del
pensamiento" – Thomas Carlyle.
"La poesía es la otra manera de decir
las cosas." – Vicente Aleixandre
"La poesía es la otra manera de usar
el lenguaje." — Jorge Luis Borges
"La poesía es la palabra esencial en
el tiempo." - Antonio Machado
"La poesía es la palabra
esencial". — Vicente Huidobro
"La poesía es la parte más bella de
la humanidad." – Víctor Hugo
"La poesía es la parte más íntima del
hombre." – Luis Cernuda
"La poesía es la pasión puesta en
palabras." – Lord Byron
"La poesía es la prueba de que la
vida no basta." – Fernando Pessoa
"La poesía es la rebelión fundamental
del hombre contra la realidad" – Octavio Paz.
"La poesía es la respiración del
espíritu." – Paul Valéry
"La poesía es la respiración natural
del espíritu." — José Asunción Silva
"La poesía es la revelación de un
sentimiento que el poeta cree que es personal y único, y que el lector reconoce
como propio." – T.S. Eliot
"La poesía es la revelación de un
sentimiento que el poeta cree que es personal e interior, pero que el lector
reconoce como propio." - Salvatore Quasimodo
"La poesía es la ruta más corta entre
la emoción y la palabra." — Vicente Huidobro
"La poesía es la sangre de la
imaginación." – Federico García Lorca
"La poesía es la sangre del
espíritu." — Marina Tsvetáyeva
"La poesía es la síntesis de todas
las artes." – José Martí
"La poesía es la sombra de la
realidad." – Plato
"La poesía es la sombra que proyecta
nuestra imaginación sobre la realidad." — Mario Luzi
"La poesía es la transfiguración del dolor."
— Miguel de Unamuno
"La poesía es la única prueba
concreta de la existencia del hombre." - Jaime Sabines
"La poesía es la única verdad."
– Giuseppe Ungaretti
"La poesía es la unión de dos
palabras que nadie había pensado que pudieran juntarse, y que forman algo así
como un misterio." — Federico García Lorca
"La poesía es la unión mágica de las
palabras." – Jorge Luis Borges
"La poesía es la verdad que se viste
de belleza." – John Keats
"La poesía es la verdad vestida de
belleza." — John Keats
"La poesía es la vida condensada en
unas pocas palabras que laten." — Wisława Szymborska
"La poesía es la voz de la conciencia
que se disfraza de belleza." — Alejandra Pizarnik
"La poesía es la voz de la
conciencia." – Pablo Neruda
"La poesía es la voz de los que no
tienen voz." — Vicente Huidobro
"La poesía es la voz del alma en
libertad." – Amado Nervo
"La poesía es la voz del
silencio." – Octavio Paz
"La poesía es la voz más antigua y
más universal del alma." — Johann Gottfried Herder
"La poesía es las mejores palabras en
el mejor orden." - Samuel Taylor Coleridge
"La poesía es lenguaje en estado de
gracia." – Derek Walcott
"La poesía es lenguaje en
tensión" — Jean-Paul Sartre
"La poesía es lenguaje que dice más y
dice diferente." – Octavio Paz
"La poesía es lenguaje tocado por la
emoción." – Roland Barthes
"La poesía es lo imposible hecho
posible." – César Vallejo
"La poesía es lo que se pierde en la
traducción" — Robert Frost
"La poesía es lo que se pierde en la
traducción, y lo que queda." – Yves Bonnefoy
"La poesía es memoria hecha
palabra." – José Emilio Pacheco
"La poesía es memoria que arde."
– Roberto Juarroz
"La poesía es misterio que se hace
palabra." – Alejandra Pizarnik
"La poesía es necesaria, aunque no sé
para qué". — Jean Cocteau
"La poesía es noticia que no se
agota." – Martín Adán
"La poesía es ontología" –
Charles Maurras.
"La poesía es palabra en el
tiempo." – Antonio Machado
"La poesía es palabra esencial."
– Eugenio Montale
"La poesía es el lenguaje en su estado más puro" – Stéphane Mallarmé.
"La poesía es palabra que se
levanta." – Roque Dalton
"La poesía es pensamiento
musical" — Thomas Carlyle
"La poesía es pensamiento que respira
y palabra que arde." — Thomas Gray
"La poesía es pintar con palabras."
— Voltaire
"La poesía es pintura que
habla." – Plutarco
"La poesía es pintura que se ve, y
pintura es poesía que se lee." – Leonardo da Vinci
"La poesía es revelación de un mundo
desconocido." — Arthur Rimbaud
"La poesía es simplemente la
evidencia de la vida. Si tu vida late, la poesía es lo que ocurre." -
Charles Bukowski
"La poesía es teología" –
Giovanni Boccaccio.
"La poesía es un acto de paz" —
Pablo Neruda
"La poesía es un acto deportivo"
– Henri Pichette.
"La poesía es un ángel desarmado que
camina con los pies descalzos". — Rafael Alberti
"La poesía es un arma cargada de
futuro" — Gabriel Celaya
"La poesía es un atentado
celeste." – Vicente Huidobro
"La poesía es un carburador de
emociones." – Julio Cortázar
"La poesía es un eco que pide una
voz." - Juan Ramón Jiménez
"La poesía es un eco que
pregunta." – Edmond Jabès
"La poesía es un espejo que embellece
a aquello que refleja" – Percy Bysshe Shelley.
"La poesía es un espejo que hace
bello al que mira." – André Breton
"La poesía es un espejo que hace
hermoso cuanto existe." — Percy B. Shelley
"La poesía es un faisán que
desaparece en la maleza." - Wallace Stevens
"La poesía es un modo de capturar el
instante." – Wisława Szymborska
"La poesía es un modo de estar en el
mundo." – Hans Magnus Enzensberger
"La poesía es un modo de salvar el
mundo." – Lawrence Ferlinghetti
"La poesía es un modo de vivir y de
morir." – Georges Bataille
"La poesía es un modo de volver a
casa." – Emily Dickinson
"La poesía es un mundo cerrado donde
se invita poco y en el cual, incluso, ocurre que no se invita a nadie". —
Jean Cocteau
"La poesía es un puente tendido entre
el alma y el universo." – Léopold Sédar Senghor
"La poesía es un relámpago cuya tarea
es iluminar." – René Char
"La poesía es un relámpago
espiritual." - Thomas Carlyle
"La poesía es un simulacro de
juicio". — José Lezama Lima
"La poesía es una aventura hacia lo
absoluto" – Paul Valéry.
"La poesía es una botella arrojada al
mar." – Paul Éluard
"La poesía es una carta de amor
dirigida al mundo." — Charles Baudelaire
"La poesía es una creación del
espíritu en busca de sí mismo." — Antonio Machado
"La poesía es una crítica de la
vida". — Mathew Arnold
"La poesía es una forma de amor que
solo existe en el silencio" — Octavio Paz
"La poesía es una forma de
amor." – Adonis
"La poesía es una forma de
insurrección." - Lawrence Ferlinghetti
"La poesía es una forma de memoria
futura." — José Ángel Valente
"La poesía es una forma de mimar lo
que no vivimos". — Maurice Blanchot
"La poesía es una forma de
resistencia." — Anna Akhmátova
"La poesía es una forma de
respiración". — Gloria Fuertes
"La poesía es una iluminación
instantánea." — Ezra Pound
"La poesía es una manera de estar
solo." – Alejandra Pizarnik
"La poesía es una ocupación del
corazón." – Robert Creeley
"La poesía es una pintura que se
siente en lugar de verse." - Leonardo da Vinci
"La poesía es una pipa" – André
Breton y Paul Éluard.
"La poesía es una profunda confesión,
circunstanciada, de una minoría selecta" — Fernando Pessoa
"La poesía es una revelación" –
Paul Claudel.
"La poesía es una visión no oficial
del ser mientras que la filosofía es la visión oficial". — Wallace Stevens
"La poesía es verdad habitando en la
belleza" — Robert Gilfillan
"La poesía es, ante todo, un modo de
vida, una forma de vivir." – Charles Baudelaire
"La poesía es, en el fondo, una forma
de conocimiento." – Octavio Paz
"La poesía es, sobre todo, una manera
de ver el mundo." – Mario Benedetti "La poesía es, simplemente, la
verdad dentro de nosotros." – Dylan Thomas
"La poesía no quiere adeptos, quiere
amantes" — Federico García Lorca
“La poesía es antes que
nada una revolución del lenguaje.” — Octavio Paz
“La poesía es conocimiento, salvación,
poder, abandono” — Octavio Paz
“La poesía es el arte de decir lo máximo
con lo mínimo.” — Ernesto Cardenal
“La poesía es el arte de unir placer con
verdad” Samuel Johnson
“La poesía es el diario íntimo de un
animal marino que vive en la tierra y anhela volar.” — Carl Sandburg
“La poesía es el eco de la melodía del
universo en el corazón de los humanos.” — Rabindranath Tagore
“La poesía es el esfuerzo por expresar lo
inefable.” — Jorge Guillén
“La poesía es el lenguaje de las pasiones.”
— Samuel Johnson
“La poesía es el lenguaje en estado de
gracia.” — Octavio Paz
“La poesía es el lenguaje en su función
estética” — Roman Jakobson
“La poesía es el camino más corto entre
dos corazones.” — André Maurois
“La poesía es el punto de encuentro entre
el misterio y la claridad.” — José Hierro
“La poesía es el registro de los mejores y
más felices momentos de las mentes más felices y mejores” — Percy Bysshe
Shelley
“La poesía es el sentimiento expresando la
verdad” — Robert Browning
“La poesía es el sentimiento que le sobra
al corazón y te sale por la mano.” — Carmen Conde
“La poesía es esa música que todos
llevamos dentro.” — Rubén Darío
“La poesía es geometría del alma.” —
Fernando Pessoa
“La poesía es la ambición de un discurso
que es animado por la música y aspirado por la idea” — Paul Valéry
“La poesía es la búsqueda de la belleza en
cualquier parte.” — Mario Quintana
“La poesía es la claridad atravesada por
la emoción.” — Luis Cernuda
“La poesía es la danza de las palabras
sobre el sentido.” — Paul Valéry
“La poesía es la experiencia de la
libertad” — Octavio Paz
“La poesía es la experiencia humana
elevada a música.” — T. S. Eliot
“La poesía es la expresión de la
imaginación” — William Wordsworth
“La poesía es la expresión más pura de la
libertad.” — Pablo Neruda
“La poesía es la forma más concentrada de
expresión verbal” — Northrop Frye
“La poesía es la geometría por
excelencia”. — Lautréamont:
“La poesía es la hermosa mentira que dice
la verdad.” — Jean Cocteau
“La poesía es la intersección del Yo no
puedo con el Yo debo” — Paul Celan
“La poesía es la justicia de la belleza”
— Ezra Pound
“La poesía es la manera más breve de decir
las cosas” — Vicente Aleixandre
“La poesía es la música del alma, sobre
todo de las almas grandes y sensibles.” — Voltaire
“La poesía es la música del alma, y sobre
todo de las almas grandes y sensibles” Voltaire
“La poesía es la palabra esencial” —
Vicente Huidobro
“La poesía es la respiración natural del
espíritu.” — José Asunción Silva
“La poesía es la revelación de un
sentimiento que el poeta cree que es interior y personal pero que el lector
reconoce como propio” — Salvatore Quasimodo
“La poesía es la ruta más corta entre la
emoción y la palabra.” — Vicente Huidobro
“La poesía es la sombra que proyecta
nuestra imaginación sobre la realidad.” — Mario Luzi
“La poesía es la transfiguración del
dolor.” — Miguel de Unamuno
“La poesía es la unión de dos palabras que
uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un
misterio.” — Federico García Lorca
“La poesía es la voz más antigua y más
universal del alma.” — Johann Gottfried Herder
“La poesía es lo que se pierde en la
traducción” — Robert Frost
“La poesía es necesaria, aunque no sé para
qué” — Jean Cocteau
“La poesía es pensamiento que respira y
palabra que arde.” — Thomas Gray
“La poesía es pintar con palabras.” —
Voltaire
“La poesía es revelación de un mundo
desconocido.” — Arthur Rimbaud
“La poesía es un acto de paz.” — Pablo
Neruda
“La poesía es un ángel desarmado que
camina con los pies descalzos” — Rafael Alberti
“La poesía es un arma cargada de futuro.”
— Gabriel Celaya
“La poesía es un espejo que hace hermoso
cuanto existe.” — Percy B. Shelley
“La poesía es un simulacro de juicio”
— José Lezama Lima
“La poesía es una creación del espíritu en
busca de sí mismo.” — Antonio Machado
“La poesía es una forma de memoria
futura.” — José Ángel Valente
“La poesía es una forma de resistencia.” —
Anna Akhmátova
“La poesía es una iluminación
instantánea.” — Ezra Pound
“La poesía es verdad
habitando en la belleza” — Robert Gilfillan
"Poesía es una florescencia de lo que
es". — Ramuz
"Todo lo contrario de la literatura".
— Jacques Maritain
Quería tuitear 263 definiciones de poesía. No caben. Quizá esa es la mejor definición: la poesía es aquello que desborda cualquier límite. Es... 1. Fuego 2. Álgebra 3. Un arma 4. Un eco 5. Salvación ...y 258 cosas más. https://t.co/p5PlVjg3rd ¿Cuál es la tuya? #Poesíapic.twitter.com/2bovdzVGl1
“Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería, son carreras nobles y necesarias para dignificar… pic.twitter.com/zKzGrSBYQF
Parafraseando a Octavio Paz, “No somos lo que decimos, sino lo que recordamos, porque lo hicimos, lo hacemos y lo seguiremos haciendo”. Decía Jorge Luis Borges que “somos nuestra memoria, ese quimérico museo de formas inconstantes”. Y uno, con los años, se da cuenta de que tenía razón: la cordura se juega en esa delgada frontera entre lo que aún recordamos y lo que empezamos a olvidar.
Los mayores solemos ser sensatos, juiciosos, prudentes, sabios, serios, inteligentes, reflexivos, formales y cabales, incluso clarividentes. Porque sí, seguimos siendo cuerdos, aunque nos asalten las dudas al entrar en una habitación sin saber a qué fuimos, y somos sobre todo recuerdos, esos tesoros que guardamos como cartas viejas o canciones que se repiten solas en la cabeza.
A veces, como escribió Mario Benedetti, “el olvido está lleno de memoria”, y en esa paradoja encontramos consuelo: no recordarlo todo es también una forma de vivir más ligero. Con todo hoy y ahora queremos reivindicar el infinito valor de la memoria de lo vivido, insuperable fuente de inspiración y perseverancia.
Miguel de Cervantes nos advertía que “la memoria es tesoro y custodia de todas las cosas”. Sin embargo, como todo tesoro, a veces se esconde bajo capas de polvo y nos obliga a ejercitar paciencia y sentido del humor. No hay peor enemigo de la cordura que la solemnidad excesiva. Reírnos de nuestros olvidos es, en cierto modo, la forma más cuerda de vivirlos.
A cierta edad, uno descubre que el presente es más corto que antes, y el pasado más largo. Los recuerdos se multiplican y se vuelven compañeros de viaje: algunos dulces, otros ásperos, pero todos forman parte de lo que somos. Como dijo Miguel de Unamuno, “el hombre es hombre en cuanto es hijo del pasado”. La cordura consiste, entonces, en no aferrarse demasiado ni al ayer ni al mañana, sino en habitar con serenidad el ahora.
Porque al final, la vida se parece a una novela coral: cada recuerdo es un capítulo, cada olvido un salto de página, y la cordura el hilo que mantiene la trama unida. Somos cuerdos en la medida en que reconocemos nuestra fragilidad, y somos recuerdos porque sin ellos seríamos apenas instantes dispersos.
La moraleja es sencilla y honda: vivir con cordura no es no olvidar, sino aceptar que somos tiempo hecho memoria. Y vivir con recuerdos no es añoranza, sino cultivar la gratitud por lo vivido. Quien logra reírse de sus olvidos y agradecer sus recuerdos ha encontrado la verdadera sabiduría.
Releamos el discurso de Alyoshaen el último capítulo de "Los hermanos Karamazov" de Fiódor Dostoyevski: "Debes saber que no hay nada más alto y más fuerte y más sano y bueno para la vida en el futuro que algunos buenos recuerdos, especialmente un recuerdo de la infancia, de hogar. La gente te habla mucho de tu educación, pero un buen recuerdo sagrado, preservado desde la infancia, es quizás la mejor educación. Si un hombre lleva consigo muchos recuerdos de este tipo a la vida, está a salvo hasta el final de sus días, y si a uno sólo le queda un buen recuerdo en el corazón, incluso eso puede ser en algún momento el medio de salvarnos".
La cordura y la memoria son dos nombres del mismo tiempo. “Lo que uno ama en la infancia se queda en el corazón para siempre.” señaló Jean-Jacques Rousseau. Para concluir: “La filosofía es, en el fondo, el arte de aprender a morir… y a recordar” según Michel de Montaigne. Anotadlo en vuestras agendas este doble mandato encadenado: Recordar con humor es vivir con filosofía. Entre risas y memoria, a seguir construyendo lo que luego serán recuerdos.
"Debes saber que no hay nada más alto y más fuerte y más sano y bueno para la vida en el futuro que algunos buenos recuerdos, especialmente un recuerdo de la infancia, de hogar. La gente te habla mucho de tu educación, pero un buen recuerdo sagrado, preservado desde la infancia,… pic.twitter.com/Q8Zgoonxqy
San Manuel Bueno, mártires una de las obras más célebres de Miguel de Unamuno, publicada en 1931, poco antes de su muerte. Se presenta como un relato escrito por Ángela Carballino, que narra la vida y la figura del párroco de su pueblo, Don Manuel, sacerdote admirado y querido por todos por su bondad, entrega y capacidad de consuelo.
A pesar de su incredulidad personal, decide mantener su ministerio para sostener la fe de sus feligreses, convencido de que la religión es necesaria para dar sentido y felicidad al pueblo. Vive, pues, como un mártir de la fe que no tiene, sacrificando su verdad íntima por el bienestar espiritual de los demás. La novela plantea así temas centrales de Unamuno: la duda, la fe, la verdad, la mentira piadosa y el sentido de la existencia.
Algunas de las mejores citas del libro:
Sobre la mentira piadosa y la fe del pueblo. «Lo que el pueblo necesita es vivir. Vivir de la ilusión, aunque ésta sea mentira.»
Sobre el sentido de su sacrificio. «Yo hago lo que debo, cumplo con mi misión; y si creyese, haría lo mismo que hago.»
Sobre su propia falta de fe. «No creo en la vida de ultratumba… y, sin embargo, hago vivir a los demás con esta esperanza.»
Sobre la función de la religión. «La religión del pueblo es consuelo; y el pueblo necesita consuelo, no verdades.»
Sobre la duda existencial. «Toda mi vida es una lucha entre la fe que quisiera tener y la razón que me la niega.»
Sobre su martirio interior. «Mi vida es una especie de suicidio continuo, de lento morir para que los demás vivan.»
Reflexión de Ángela, la narradora. «¡Y cuántos habrá que, como él, mueren sin creer en su propia resurrección, y sin embargo, hacen creer a los demás para que vivan!»
Estas citas muestran cómo Unamuno condensa en don Manuel su propia angustia existencial: la tensión entre desear creer y no poder hacerlo, y al mismo tiempo sentir la obligación de dar sentido a la vida de los demás.
Miguel de Unamunonació en la calle Ronda de Bilbao el 29 de septiembre de 1864, en una familia de tradición católica. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid y se doctoró en Filología. Desde 1891 fue catedrático de griego en la Universidad de Salamanca, de la que llegó a ser rector en varias ocasiones. Fue uno de los principales representantes de la Generación del 98, preocupado por el problema de España, la identidad nacional y el sentido existencial del ser humano.
Sus obras abarcan ensayo (Del sentimiento trágico de la vida, En torno al casticismo), novela (Niebla, Abel Sánchez, San Manuel Bueno, mártir), teatro y poesía. Intelectual comprometido, crítico con las dictaduras de Primo de Rivera y después con la de Franco, lo que le valió destituciones, destierros y conflictos políticos. Falleció en Salamanca el 31 de diciembre de 1936, en los primeros meses de la Guerra Civil, bajo arresto domiciliario por sus tensiones con el régimen franquista.
Miguel de Unamuno es considerado un filósofo literario, más preocupado por la angustia vital, la duda, la fe y la inmortalidad que por los sistemas racionales. Su pensamiento sigue vivo por su autenticidad, su lucha interior y su capacidad de expresar las contradicciones humanas.
Si no recuerdo mal, y ahora lo he confirmado, La tía Tulafue el primer volumen de aquella mítica colección entre 1969 y 1971 de la Biblioteca Básica Salvat de Libros RTV. Marcó una época lectora de quienes coleccionamos, leímos y devoramos aquellas cien obras bien elegidas y a un precio muy asequible.
La tía Tula es una novela escrita por Miguel de Unamunoy publicada en 1921. La obra gira en torno a Gertrudis, más conocida como Tula, una mujer fuerte, religiosa y con firmes principios morales, que asume el papel de madre sin haber sido esposa ni madre biológica.
La tía Tula vive con su hermana Rosa y el esposo de esta, Ramiro. Cuando Rosa muere, Tula decide no casarse con Ramiro, aunque él se lo propone, sino quedarse en la casa para cuidar a los hijos de su hermana como si fueran suyos. Posteriormente, Ramiro se casa con una joven llamada Manuela, con la que también tiene hijos. Al morir Manuela y luego Ramiro, Tula queda a cargo de todos los niños.
La novela La tía Tulaplantea temas como: El papel de la mujer en la familia y la sociedad. La maternidad espiritual frente a la biológica. La represión de los deseos personales por convicciones morales o religiosas. El conflicto entre la razón, la fe y el instinto.
La tía Tula representa un modelo femenino contradictorio: fuerte, dominante y maternal, pero a la vez limitada por sus creencias y el contexto social.
Miguel de Unamuno y Jugo (véase en otros posts) nació el 29 de septiembre de 1864, en la calle Ronde de Bilbao. Falleció el 31 de diciembre de 1936, Salamanca. Fue un escritor, filósofo y ensayista vasco, una de las figuras clave de la Generación del 98. Sus obras abarcan novela, teatro, poesía y ensayo, con un fuerte contenido filosófico. Sus preocupaciones principales giraban en torno al sentido de la vida, la fe, la duda, el alma humana y el conflicto entre razón y religión.
La tía Tulaes el símbolo de una maternidad ética, no biológica, un caso de maternidad sin matrimonio. Retrata un modelo femenino que desafió su época… y la nuestra. La mujer como conciencia moral: análisis del poder de Tula en aquel hogar, con silencios que educan y pasiones que callan. Tulaes la fuerza de no elegir, o vivir para los otros y morir para sí.
Pocos saben que la palabra «sororidad» se la inventó Unamuno en La tía Tula
«Hablamos de patrias y sobre ellas de fraternidad universal, pero no es una sutileza lingüística el sostener que no pueden prosperar sino sobre matrias y sororidad» pic.twitter.com/2BjG6rvxCs
La película más censurada por la dictadura. Si La tía Tula (1964) fuese francesa, se diría que es una de las más importantes de la nouvelle vague. Pero por suerte es española y una prueba más de que aquí siempre se ha hecho buen cine. Obra maestra. pic.twitter.com/4UWw1Jf6ne
Hacía la friolera de más de seis meses que no pisábamos Bilbao Carmen y quien suscribe. Desde el 2 de abril, qué vergüenza. Hemos estado más en Teruel, Cartagena o Madrid,... Pero es que se vive muy bien en Getxo y hemos pasado muchos meses en Alicante y semanas en New York City. De modo que hoy nos hemos acercado al "Botxo", nuestra ciudad de nacimiento (ahora que el lugar exacto donde nacimos ambos y miles de bilbaínos está en venta).
De modo que con la perspectiva de visitantes hemos comprobado que Bilbao sigue siendo un lugar perfecto para pasear, comer, comprar (lo de antes sobre todo)y disfrutar de su paisaje y paisanaje, cada vez más cosmopolita y plurilingüe. Eso sí, lleno de obras y andamios, la misma sensación que tuvimos en NYC (pero allí en invierno no se puede trabajar al aire libre,...). Así lo hemos compartido en Instagram.
De Las Arenas (Getxo) al centro de Bilbao, hemos elegido el puntual y limpio autobús de BizkaiBus. Toda la carretera de la ría está con obras a diestro y siniestro, pero para bien para abrir el esperado bulevar peatonal y ciclista. Y llegando a Bilbao siguen las ampliaciones del Museo de Bellas Artes y del Parking del Ensanche,...
Nuestro habitual recorrido incluye la Gran Vía, Plaza Circular, Puente del Arenal, Casco Viejo con las calles (casi siete) donde vivíamos todos los primos (calles de Sombrerería, La Cruz, Somera, Artecalle, Plaza de Unamuno, Mercado de la Ribera, Bailén al otro lado,...). Para comer o picar siempre estamos con dudas entre La Viña, el Corte Inglés, La Granja (ya desaparecida), la Sociedad Bilbaína, la Ribera GastroBar, o la Plaza Nueva (donde jugábamos de niños y... hasta había barberías de aquellos).
Hay mucho menos tráfico de vehículos particulares, casi sorprendentemente desaparecidos. Una maravilla gracias a la apuesta acertada por la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y por el ingente y económico transporte público del Metro, Tranvía, BilboBus, BizkaiBus,... Se ven más ciclistas que nunca (foto) y gente paseando.
El Metro, el Tranvía y muchos de los autobuses son 100% eléctricos, así como un número creciente de taxis (ya con muchos Tesla). Apenas vimos patinetes u otros Vehículos de Movilidad Personal (VMP).
Se ve y escucha a muchos turistas, en un grado de agradecer, por todos los rincones de Bilbao y de muy amplio espectro de edades. También la misma población de Bilbao es de origen mucho más variado que antaño, y esa interculturalidad es enriquecedora.
Gran espectro de edades, vestimentas, idiomas, culturas,... en las personas y apenas mascotas (que en Getxo llegan a ser agobiantes en las aceras por sus "restos"). Bilbao es más parecido a NYC en su pluralidad, aunque en Bilbao sin tanto porcentaje de turistas, pero con viandantes mayores y niños que allí son menos visibles.
En definitiva, Bilbao compite con Vitoria-Gasteiz en ser un hábitat para las personas y no para los coches particulares, en calidad del aire, en apuesta por peatonalizar (aprendamos de Pontevedra),... Gracias, Alcalde Aburto y equipo,... pero aún queda muchopor hacer siguiendo esa dirección.
Quienes nacimos en Bilbao conocemos, de sobra, el apelativo cariñoso con que se conoce desde antiguo a nuestra Villa, centro del mapamundi: el “Bocho” (o Botxo). Algunos añaden el diminutivo hipocorístico para acentuar el carácter familiar de la voz, llamándolo “bochito” (botxito). Es ésta una denominación que ha tenido un gran éxito a lo largo del tiempo, y que, aunque hoy parezca haber caído algo en desuso por los miembros de las nuevas generaciones, sigue gozando de una gran expansión entre los naturales de Bilbao.
Denota que Bilbao está rodeada de colinas, en un botxo, u hondonada o el agujero del juego de canicas, mostrando lo pequeña y grande que es esta metrópoli que es el Gran Bilbao, incluyendo a municipios como Barakaldo, Getxo,... que reúnen más de la mitad de la población de la Comunidad Autónoma Vasca.
Un buen indicador del uso actual de un término es su penetración en Internet. Google, conocido buscador, ofrece más de mil páginas web donde el término “bocho” o su variante “bochito” aparecen vinculados a la villa de Bilbao (en un 70% de las veces, por cierto, con la grafía euskérica “botxo” o incluso “botxito”. Por tratarse de un término tradicional, es lógico buscar su origen, o al menos el comienzo de su uso, en la época en la que se forja de manera más singular la identidad tradicional de la villa bilbaina: el final del siglo XIX y los comienzos del XX.
El 26 de marzo de 1891, Miguel de Unamuno había publicado un artículo llamado “Sartas sin cuerda” en el periódico El Nervión, en el que describía, con tintes costumbristas, una mañana por las calles de Bilbao. En una de sus páginas describe el entorno del Arenal y La Naja como “El mejor pedazo de cielo de que gozamos desde el bocho, el puente más ancho, la estación, tras los pelados árboles, las arboladuras peladas de los buques y allí delante, la fila de hermosos castaños y el tilo”.
Unamuno fue también quien más hizo por popularizar este vocablo. Uno de sus artículos más importantes, que da nombre a la recopilación de sus escritos de tema bilbaino publicada en la colección El Cofre del Bilbaino en 1965, es precisamente “Mi bochito”, escrito en Salamanca en julio de 1900, para conmemorar el 600 aniversario de la fundación de la villa. En este artículo se dice, aclarando el significado del título: “Por si este libro cae en manos de quienes no sean de Bilbao, ni conozcan sus cosas y sus dichos, he de decir que bocho significa en bilbaino un hoyo hecho en el suelo, como el que se hace para jugar a las canicas”.
Vivimos tiempos en los que se pagan millones de dólares para sentir unos escasos minutos de ingravidez en una cápsula suborbital del nuevo turismo espacialpara multimillonarios. Mientras tanto, el turismo terrestre y pedestre se reduce de aquellos antaño tres meses, a un único mes o mucho menos, como una quincena, una semana o, incluso, apenas unos pocos tres o cuatro días o, apenas, un fin de semana.
Como "El mundo entero es un Bilbao más grande" para Unamuno, una urbanización es un microcosmos agrupado en torno a una piscina comunitaria, donde se plasman esas realidades humanas que los sociólogos e historiadores reconocerán en unas décadas. El escenario perfecto de observación es ese punto de encuentro (meeting point) donde el agua salpica las verdades que, quien pacientemente flota, puede llegar a adivinar en medio de interacciones aparentemente irrelevantes.
A algunos nos gusta la sempiterna ingravidez de la piscina, esa flotación asistida por churros acuáticosdeambulando sin rumbo entre chorros en horarios inhabituales de baja o nula presencia ajena a la familia, con toda la calma y el tiempo precisos para procesar las imágenes y sensaciones vividas en las horas precedentes.
La piscina misma es como un ser vivo que muta según sus estaciones y sus calendarios. Nunca estará más limpia, cuidada e, incluso, brillante que este fin de semana que antecede a la junta anual de propietarios que decidirán la continuidad del equipo de jardinería. Resplandece como nunca lo ha hecho en otoño, invierno o primavera, mientras el césped parece haber resucitado con un color que sabemos se marchitará en pocas semanas y que solamente revivirá cuando concluyan las vacaciones de la mayoría.
Una piscina no existe si no hay gente que la disfrute. El paisanaje es quien define el cuadro. Esa doble o triple comunidad que se concentra dentro y fuera del agua: Propietarios e inquilinos (con sus cuñados y amistades si son aborígenes del lugar) y, ocasionalmente, gorrones y otras especies de faunaque se cuelan. Pero estos colectivos serán descritos en sendos episodios posteriores.
Un shibboleth, que Unamuno castellanizó como chibolete, se refiere a cualquier uso de la lengua indicativa del origen social o regional de una persona. De forma más amplia, puede señalar cualquier práctica que identifique a los miembros de un grupo, una suerte de santo y seña. Su origen etimolçogico es la palabra hebrea «šibbóleth» (שִׁבֹּלֶת), que significa literalmente ‘espiga’ o, según otras fuentes, ‘torrente’.
Esta palabrashibbolethderiva de una historia del Antiguo testamento en la cual la pronunciación de esta palabra fue utilizada para distinguir a miembros de un grupo, la tribu de Efraím, cuyo dialecto carecía del sonido /ʃ/, a diferencia de otros, como por ejemplo los galaaditas, cuyo dialecto sí lo incluía.
En el capítulo 12 (versículo 6) del Libro de los jueces, se narra lo acontecido después de que los habitantes de Galaad infligieron una derrota a la tribu de Efraím alrededor del 1370-1070 a. C.
Cuando los efraimitas supervivientes intentaban cruzar el río Jordán, se encontraron a sus enemigos vigilando los vados: para identificar y matar a los efraimitas, los galaaditas ponían a cada viajero una prueba simple. Los de Galaad le preguntaban: «¿Eres tú efrateo?». Si él respondía «no», entonces le decían: «Pues di “shibboleth”». Y él decía «sibboleth», porque no podía pronunciar aquella suerte. Entonces le degollaban. Y así murieron cuarenta y dos mil de los de Efraím.
Esta técnica de identificación según la pronunciación se ha seguido utilizando en numerosos conflictos entre grupos con distintos idiomas o dialectos, para descubrir a miembros ocultos del grupo opuesto. Así, en 1302 durante el asedio de la ciudad de Brujas por parte de las tropas flamencas en el siglo XIV. Los asaltantes obligaron a los habitantes de la ciudad a decir la expresión 'schilt ende vriend' -escudo y amigo, en flamenco-, que resultaba casi imposible de pronunciar correctamente a los francófonos. De esta forma, los flamencos diferenciaron a los suyos de los galos y, una vez identificados, todos los franceses de la ciudad fueron masacrados.
Algo similar sucedió durante la guerra de la independencia de Colombia respecto a España. Los rebeldes colombianos buscaban distinguir a los criollos de aquellos venidos de la metrópoli. Para ello, obligaron a la gente a decir en voz alta el nombre Francisco cuando existía algún tipo de duda. Aquellos que no lo pronunciaban 'FranSisco" como un colombiano -con la primera ce que sonara como una ese- eran arrojados al Río de la Magdalena (sobra "de la" nos corrige Camila).
Otro caso fue la Masacre del Perejil,la matanza de haitianos ocurrida en República Dominicana hacia 1937, haitianos y dominicanos de raza negra eran distinguidos por la pronunciación de la palabra perejil (para un haitiano es casi imposible disimular la r uvular del francés o el criollo haitiano).
Durante la batalla del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, los norteamericanos utilizaron la palabra lollapalooza como Shibboleth para identificar a los espías japoneses. En este teatro de operaciones era común que el imperio del Sol Naciente enviase agentes a las zonas bajo control aliado haciéndose pasar por tropas norteamericanas o filipinas. La elección de esta palabra vino motivada porque los japoneses carecen de un fonema para la letra ele en su lengua materna y tienden a adaptarlo con un sonido similar a la letra erre. Si algún soldado norteamericano escuchaba algún tipo de sonido erre en este Shibboleth, tenía orden de disparar a matar de inmediato.
Un shibboleth también se refiere a cualquier palabra o frase que se pueda utilizar para distinguir a los miembros de un grupo de forasteros, aunque no sean hostiles. La palabra también se utiliza a veces refiriéndose a la jerga, que identifica como miembro de un grupo, comunidad o subcultura particular. Incluso como demostración de status social.
Miguel de Unamuno, en 1900, en su ensayo titulado La fe (ver en PDF), adaptó el término al idioma español.
¡Y todo se vuelve chiboletes! ¿Qué es eso de schibolets o chiboletes?— dirás.
Por último, en la francmasonería
la misma palabra shibboleth se usa como palabra de pase del segundo grado, el grado de masonería.