El Tesla Model 3de 2018, que los pioneros en Europa recibimos en febrero de 2019, fue uno de los primeros vehículos eléctricos masivos con una integración profunda de software y hardware operativa principalmente vía pantalla táctil central. Esta interfaz no solo controla funciones de usuario (navegación, climatización), sino que sirve como punto de acceso a menús internos diseñados originalmente para uso técnico: el Modo Service.
El interés por estos menús va más allá de la simple curiosidad: constituyen un cruce entre ingeniería, experiencia de usuario, ética y educación automotriz digital. Aunque no están pensados para el público general, reflejan tendencias más amplias en sistemas embebidos complejos: ¿qué debería poder ver o tocar un propietario frente a un técnico certificado? Y ¿cómo comunicarlo responsablemente?
¿Qué es y para qué sirve el Modo Service? El Modo Service (o “Service Mode”) es un conjunto de menús y diagnósticos accesibles desde la pantalla táctil que permite a técnicos y programas de diagnóstico (por ejemplo, Toolbox 3, la herramienta oficial de Tesla) inspeccionar, calibrar o realizar procesos de mantenimiento. No es una característica pensada para uso cotidiano, y muchas de sus funciones pueden desactivar o alterar parámetros de seguridad o funcionamiento normal.
Para activar el Modo Service desde la pantalla: Toca Controles (icono de coche) → Software. Mantén pulsado el texto que indica el modelo del vehículo (“MODEL 3”, por ejemplo) durante varios segundos. Aparece un campo para ingresar un código de acceso; escribe service(en minúsculas). Confirma y espera a que la interfaz muestre elementos de diagnóstico y un borde rojo alrededor de la pantalla, indicando que está en Service Mode. Aparece un icono rojo con una llave/llave inglesa que permite regresar al menú de servicio o salir del modo. Nota de precaución: No se recomienda operar o conducir con el vehículo en este modo, pues muchos sistemas de protección y automatización quedan temporalmente deshabilitados para permitir pruebas y calibraciones.
Menús y secciones principales del Modo Service. Dentro del Modo Service, la navegación segmenta la información según áreas del sistema. La estructura puede variar levemente según versión de software o configuración del vehículo, pero una descripción técnica razonablemente completa incluye:
1. Navigation (Navegación). Este menú no se refiere a la navegación GPS, sino al menú de navegación del modo de servicio que permite moverse entre las diversas categorías diagnósticas del sistema.
2. Vehicle Info (Información del Vehículo). Este grupo ofrece datos fundamentales del automóvil: VIN, número de chasis y versiones de hardware. Software instalado (MCU, Autopilot, sistema de baterías). Estado general de módulos internos. Es similar a lo que ve el usuario en “Acerca de tu Tesla” en el menú común, pero con valores más técnicos y a menudo sin procesar.
3. Service Alerts (Alertas de Servicio). Aquí se agrupan avisos internos del coche: Service-Fix: alertas técnicas orientadas al servicio técnico. Customer / All: alertas visibles para el dueño o históricas. Esto permite ver fallos pasados o avisos que el sistema registró aunque no se presenten en la interfaz del conductor.
4. Driver Assist (Asistencia al Conductor). Muestra el estado y diagnóstico de sistemas avanzados como Autopilot, sensores y módulos de asistencia (según equipamiento). Es útil para verificar integridad de cámaras, radares o sensores LIDAR en modelos que los incorporen.
5. High Voltage / Low Voltage (Alto y Bajo Voltaje). Tesla divide el sistema eléctrico en segmentos: High Voltage: gestión de la batería de tracción y sistemas asociados. Low Voltage: estado de la batería de 12 V, distribución de potencia, estado de módulos auxiliares. Este menú puede mostrar información útil para técnicos sobre consumo interno, estados de falla o comportamiento de la batería cuando el vehículo está parado.
6. Thermal (Sistema Térmico). En esta sección se agrupan los subsistemas de gestión térmica: Estado de refrigerante y bombas. Temperaturas de componentes clave (inversores, baterías). HVAC (aire acondicionado y climatización). Estas lecturas aparecen como bloques de datos en bruto, a menudo con gráficos simplificados y números sin procesar.
7. Chassis (Chasis). Incluye gestiones relacionadas con suspensión, neumáticos y sistemas mecánicos integrados: Estado de altura (en modelos equipados con suspensión neumática). Presiones de neumáticos en bruto (no calibradas como en el panel usuario). Ajustes de alineación y sensores del chasis.
8. Closures (Cierres y Accesos). Se refieren a: Estados y calibraciones de ventanas. Manijas eléctricas (especialmente relevantes en Model 3 con manijas retráctiles). Permite ejecutar rutinas de calibración o ver estados internos que no son visibles al conductor.
9. Safety & Restraints (Seguridad y Retención). Incluye diagnóstico y estado de sistemas críticos: Airbags y módulos internos. Cinturones, pretensores y sensores asociados. Estos datos suelen ser sensibles y están parcialmente protegidos para evitar manipulaciones peligrosas por personal no técnico.
Interacciones y navegación. Dentro del Modo Service, Tesla utiliza una combinación de: Paneles laterales que muestran categorías con iconos. Área principal donde se despliega el contenido de cada categoría. Barras de desplazamiento si hay más opciones en submenús. Activación de botones adicionales (por ejemplo, pruebas de actuadores) en colores verde, rojo o ámbar dependiendo del estado y del tipo de función.
Los elementos de color verde suelen indicar información o estados nominales; los ítems rojos y naranjas con frecuencia representan condiciones anómalas o acciones que requieren atención técnica.
Riesgos de usar el Modo Service sin experiencia. Este modo no está pensado para uso de propietarios sin formación. Algunas funciones pueden: Deshabilitar sistemas de seguridad. Alterar calibraciones críticas (frenos, sensores). Generar fallos que requieran diagnóstico avanzado o reinicio completo del vehículo.
A modo de conclusión. El Modo Service del Tesla Model 3 (2018) es una ventana privilegiada al funcionamiento interno de uno de los vehículos eléctricos más populares del mundo. Sus menús —que abarcan desde estado de red eléctrica hasta sensores de seguridad y sistemas mecánicos— ofrecen datos útiles para diagnóstico y calibración. Sin embargo, su uso sin preparación específica puede ser arriesgado y plantea cuestiones de seguridad, responsabilidad y educación del usuario. Como ingenieros, educadores y usuarios, debemos equilibrar el acceso a la información técnica con la responsabilidad de proteger la seguridad del operador. Esto implica transparencia en los manuales, advertencias claras y una cultura de uso prudente de funciones avanzadas.
En la constelación de genios que transformaron la física en el siglo XX, pocos brillan con una luz tan multifacética y profunda como Eugene Paul Wigner (1902–1995). Miembro destacado de los "Marcianos de Budapest" —ese grupo de científicos húngaros de intelecto sobrehumano que incluyó a Von Neumann y Szilárd—, Wigner no solo ayudó a construir la bomba atómica, sino que redefinió cómo entendemos las leyes fundamentales de la naturaleza a través de la elegancia de las matemáticas.
Una vida entre dos continentes. Nacido en Budapest en una familia judía de clase media, la trayectoria de Wigner estuvo marcada por la búsqueda de orden en un siglo convulso. Aunque se doctoró en ingeniería química para complacer a su padre, su verdadera pasión era la física teórica. En el Berlín de los años 20, codeándose con Einstein y Planck, Wigner comenzó a aplicar una herramienta matemática que muchos físicos de la época miraban con recelo: la teoría de grupos.
Con el ascenso del nazismo, Wigner emigró a Estados Unidos, estableciéndose en la Universidad de Princeton. Allí, su trabajo se volvió crucial para el Proyecto Manhattan. Fue él quien diseñó los primeros reactores nucleares de producción a gran escala, demostrando que su genio no solo habitaba en la abstracción, sino también en la ingeniería práctica.
El Maestro de la Simetría. El mayor aporte de Wigner a la ciencia fue la introducción de los principios de simetría en la mecánica cuántica. Antes de él, la simetría se consideraba una propiedad estética de los cristales o las formas. Wigner demostró que la simetría es la piedra angular de las leyes físicas.
Su famoso Teorema de Wigner es fundamental en la física de partículas, estableciendo cómo los estados cuánticos se transforman bajo operaciones de simetría. Por sus contribuciones a la teoría del núcleo atómico y las partículas elementales, especialmente a través del descubrimiento y aplicación de los principios fundamentales de simetría, recibió el Premio Nobel de Física en 1963.
"La efectividad irrazonable de las matemáticas". Más allá de sus logros técnicos, Wigner es recordado por un ensayo filosófico que sigue provocando debates en los departamentos de matemáticas y filosofía: The Unreasonable Effectiveness of Mathematics in the Natural Sciences (1960). En este texto, Wigner plantea una observación inquietante: no hay una razón lógica obvia por la cual conceptos matemáticos abstractos, desarrollados por el intelecto humano de forma independiente, encajen con tanta precisión milimétrica en el funcionamiento del mundo físico. Para Wigner, esta armonía es "un regalo maravilloso que no comprendemos ni merecemos".
Libros Clave para Entender su Legado. Para quienes deseen profundizar en su pensamiento:
Group Theory and its Application to the Quantum Mechanics of Atomic Spectra (1931): El texto fundacional que introdujo la teoría de grupos en la física moderna.
Symmetries and Reflections (1967): Una colección de ensayos filosóficos y científicos que exploran la relación entre la ciencia y la mente humana.
The Recollections of Eugene P. Wigner (1992): Sus memorias, donde narra con humildad y detalle el surgimiento de la era nuclear y su relación con otros genios de su tiempo.
El ensayo de 1960 de Eugene Wigner, La efectividad irrazonable de las matemáticas en las ciencias naturales, plantea un enigma que roza lo metafísico: ¿por qué el universo obedece a leyes matemáticas que nosotros inventamos en la seguridad de nuestras mentes? Wigner argumenta que la utilidad de las matemáticas para predecir fenómenos físicos es algo que "bordea lo misterioso", sugiriendo que existe una correspondencia profunda y no explicada entre el pensamiento abstracto y la realidad material.
En la actualidad, la ciencia y la filosofía intentan resolver este dilema desde tres frentes principales:
La Hipótesis del Universo Matemático: Liderada por Max Tegmark, propone que el universo no es que se describa con matemáticas, sino que es una estructura matemática. Nosotros solo descubrimos fragmentos de esa realidad.
Evolución y Adaptación: Algunos neurocientíficos sugieren que nuestra lógica matemática evolucionó para sobrevivir en un mundo físico que ya poseía patrones regulares; por tanto, nuestra matemática es una herramienta "tallada" por la propia realidad.
El Multiverso: Desde la cosmología de cuerdas, se argumenta que existen infinitos universos con diferentes leyes. Nosotros simplemente habitamos uno donde las matemáticas funcionan, pues es el único que permitiría la complejidad necesaria para que existan observadores (el principio antrópico).
Pese a estos intentos, la pregunta de Wigner permanece abierta: sigue siendo asombroso que una ecuación trazada en una pizarra pueda predecir la existencia de una partícula o el comportamiento de una galaxia a millones de años luz.
El pensamiento de Eugene Wigner era directo, a veces irónico, pero siempre cargado de una profundidad filosófica: "La matemática es la ciencia de las cosas que son obvias por sí mismas.""Es un milagro que la mente humana sea capaz de inventar conceptos matemáticos que luego resultan ser las herramientas exactas para describir el universo.""La física está volviéndose tan difícil que cada vez se tarda más tiempo en entrenar a un físico para que llegue a la frontera de lo que se conoce."
Eugene Wigner fue mucho más que un físico ganador del Nobel; fue un pensador que se atrevió a preguntar por qué el universo es inteligible. Su legado nos recuerda que, detrás del caos de las partículas y la energía, existe una estructura de simetría profunda que solo el lenguaje de las matemáticas puede descifrar. En un mundo que a menudo parece carecer de orden, la obra de Wigner es un faro de racionalidad y asombro.
¿Y si el universo fuera, en realidad, un libro escrito en un lenguaje que no deberíamos entender? 🌌📖 Eugene Wigner, Premio Nobel y "marciano" de la física, lanzó una bomba filosófica en 1960: la "efectividad irrazonable de las matemáticas".https://t.co/XyaXvMnD3L Es un milagro… pic.twitter.com/rMDTEaNu4v
En la serie, una de las mejores, The Big Bang Theory se demuestra lamicrofísica del error humano. En el episodio piloto de The Big Bang Theory, Sheldon Cooper introduce una de sus observaciones más memorables: la llamada “Teoría del Escalón”. Aunque el nombre sugiere una formulación científica solemne, en realidad se trata de un comentario humorístico sobre la física cotidiana, la percepción humana y la tendencia a buscar explicaciones lógicas incluso en los accidentes más triviales.
Según Sheldon, su padre murió al tropezar en un escalón “ligeramente más alto de lo normal”, lo que —en su interpretación— convierte al escalón en el verdadero culpable, no a la distracción del individuo. La anécdota, presentada como un gag, encierra sin embargo un trasfondo sorprendentemente rico para quienes se interesan por la ciencia, la tecnología, la ética y la educación.
La idea central de Sheldon es que “la lógica prevalece sobre la distracción”: si un elemento del entorno está mal diseñado, incluso mínimamente, el error humano no es un fallo moral ni cognitivo, sino una consecuencia natural de la físicay la biomecánica. En otras palabras, la culpa no es del caminante, sino del escalón. Esta afirmación, aunque exagerada para efectos cómicos, conecta con un principio real de la ingeniería y la ergonomía: los sistemas deben estar diseñados para minimizar la probabilidad de error humano, no para exigir una atención perfecta e ininterrumpida.
Aquí entra en escena un concepto técnico que rara vez aparece en una sitcom, pero que ilumina la broma desde una perspectiva científica: la ley de Blondel. Formulada por el ingeniero francés André Blondel a principios del siglo XX, esta ley establece una relación entre la altura y la huella de un escalón para garantizar una marcha cómoda y segura. Su expresión más conocida es: 2*contrahuella + huella ≈ 63 cm.
Esta fórmula empírica describe la proporción óptima para que el movimiento humano resulte natural. Cuando un escalón se desvía de estos parámetros —aunque sea por un centímetro— el cuerpo lo percibe como una anomalía. La zancada se descoordina, el ritmo se rompe y el riesgo de tropiezo aumenta. En otras palabras, Sheldon no estaba tan desencaminado: un escalón “ligeramente más alto de lo normal” puede ser, efectivamente, un problema físico y no psicológico.
La ley de Blondel es un recordatorio de que la interacción entre humanos y objetos no es intuitiva, sino profundamente regulada por patrones biomecánicos. La arquitectura, la ingeniería y el diseño industrial llevan décadas estudiando cómo pequeños desajustes pueden desencadenar fallos desproporcionados. Desde botones mal colocados en cabinas de avión hasta interfaces digitales confusas, la historia de la tecnología está llena de “escalones” que provocan errores no por torpeza humana, sino por un diseño que ignora los límites naturales de la percepción y el movimiento.
La “Teoría del Escalón” también invita a reflexionar sobre la comunicación no verbal. En la escena, Sheldon no solo explica un accidente: está justificando su obsesión por el orden, la simetría y la predictibilidad. Para él, el mundo debe ser un sistema perfectamente calibrado. Cualquier desviación —un escalón irregular, un asiento mal alineado, un compañero de piso impredecible— amenaza su estabilidad emocional y cognitiva. La anécdota funciona así como una metáfora de su personalidad: un ser que busca refugio en la lógica para protegerse del caos cotidiano.
Desde una perspectiva ética, la historia plantea una cuestión relevante: ¿hasta qué punto somos responsables de nuestros errores cuando el entorno está mal diseñado? En educación, por ejemplo, se insiste en la importancia del esfuerzo individual, pero rara vez se analiza si las herramientas, los espacios o los métodos facilitan realmente el aprendizaje
. En tecnología, se habla de “fallo del usuario” cuando una interfaz confunde, pero pocas veces se reconoce que la responsabilidad recae en quien la diseñó. La comedia de Sheldon, en este sentido, funciona como una crítica suave pero incisiva a la tendencia a culpar al individuo antes que al sistema.
Finalmente, la “Teoría del Escalón” nos recuerda que la ciencia no sólo se encuentra en los laboratorios o en las ecuaciones complejas. También habita en los detalles cotidianos: en cómo subimos una escalera, cómo interpretamos un gesto o cómo atribuimos causas a los accidentes. La física, la ergonomía y la psicología convergen en esos pequeños momentos que solemos pasar por alto, pero que determinan nuestra seguridad, nuestro bienestar y nuestra comprensión del mundo.
En definitiva, lo que empieza como un chiste en una sitcom se convierte, si lo miramos con atención, en una invitación a pensar. A veces, un escalón es solo un escalón. Pero otras veces, es una lección sobre diseño, percepción y responsabilidad compartida.
¿Sabías que un gag de Sheldon en #TheBigBangTheory revela una verdad científica profunda? Sheldon: "Alteré un escalón 2 mm más alto... y mi padre tropezó". Concluye que un error mínimo causa caídas, no la distracción. https://t.co/NauNWCV9fy ¡Real! La Ley de Blondel (1670) exige:… pic.twitter.com/TW0jACq4R2
La Regata del Gallo (ver en otros posts desde 2012): tradición, espectáculo y vela en el corazón del Abra.
Cada mes de diciembre, coincidiendo con el inicio del invierno y las fiestas navideñas, las aguas vizcaínas del Abra se convierten en el escenario de una de las citas más singulares y esperadas de la vela en el mar Cantábrico: la
Regata del Gallo, organizada por el
Real Club Marítimo del Abra–Real Sporting Club.
Celebrada por primera vez en 1984, esta prueba se ha consolidado durante más de cuatro décadas como un referente deportivo y social, capaz de unir tradición, competición y una estampa visual única.
La edición celebrada hoy sábado 20 de diciembre de 2025 volvió a cumplir con las expectativas. Desde las 12:00 horas, cerca de un centenar de embarcaciones y alrededor de 500 regatistas protagonizaron una de las imágenes más icónicas del deporte vizcaíno: la salida bajo el
Puente Bizkaia, más conocido como
Puente Colgante, declarado
Patrimonio de la Humanidad en 2006.
El paso simultáneo de decenas de veleros bajo esta obra de ingeniería histórica ofreció un espectáculo que, un año más, fue seguido y fotografiado por centenares de aficionados y paseantes situados en ambas orillas de la ría.
La flota, compuesta por barcos de las clases
Regata, Crucero y los monotipos J80,
partió desde la
dársena de la Benedicta, en Sestao.
Tras una salida tan impresionante como simbólica, las embarcaciones enfilaron el rumbo hacia el Abra. Las condiciones meteorológicas acompañaron de forma moderada: viento del sur de unos 6 nudos, con rachas que alcanzaron los 10, aunque con una sensible bajada de intensidad una vez superada la entrada al Abra. El recorrido, de aproximadamente 7 millas, fue diseñado por el Comité de Regatas y concluyó con un triángulo en el Abra interior, decisivo para establecer las clasificaciones finales.
En el plano deportivo, la Regata del Gallo volvió a demostrar su alto nivel competitivo. En la clase Regata se impuso el
Thelonious, patroneado por Jon Garai, seguido del
Jaleo y el
Txupinazo.
En Crucero I, el triunfo fue para el
Andarax Bi de Santiago Portularrume, por delante del
Turi y el
Cyclone,
mientras que en Crucero II volvió a ganar el
Kohen de Juan Carlos Estefanía, escoltado por el
Txepin y el
Que Fais.
En la división J80, el vencedor fue el
Mandovi dalecandELA, de José Azqueta, acompañado en el podio por el
Surne y el
Team Group,
en una clase especialmente numerosa y disputada.
Más allá de los resultados, la Regata del Gallo destaca por su carácter participativo y festivo. La prueba cuenta con el respaldo institucional del Departamento de Transportes, Movilidad y Turismo de la Diputación Foral de Bizkaia, así como de los
ayuntamientos de Getxo y
Portugalete,
y la colaboración de entidades como El Correo y el Puente Bizkaia. Además, desde horas antes de la salida principal, el entorno del puente acogió una exhibición de vela ligera protagonizada por los jóvenes regatistas de la
Escuela de Vela José Luis de Ugarte,
reforzando el carácter pedagógico y generacional del evento.
¡Espectáculo inolvidable en el Abra! 🌊⛵ La #Regata del #Gallo 2025 ha sido pura magia: casi 100 veleros cruzando al unísono bajo el icónico Puente Colgante (Patrimonio de la Humanidad), con velas desplegadas y miles de espectadores aplaudiendo desde las orillas de Getxo y… pic.twitter.com/IBMI3VLCBD
Este reconocimiento no es casual ni simbólico; es la respuesta a un momento de madurez científica en el que los conocimientos cuánticos abandonan definitivamente el terreno de lo abstracto para convertirse en motores de innovación tecnológica, educativa y económica. Nunca antes la física que gobierna lo muy pequeño ―fotones, electrones, espines, qubits― había tenido un impacto tan directo en lo muy grande: la sociedad global.
Un centenario que marca una nueva era. La elección de 2025 también tiene un fuerte componente histórico. Se cumplen cien años de hitos que transformaron la física para siempre: desde la consolidación de la mecánica cuántica matricial de Heisenberg hasta los trabajos de Schrödinger sobre la función de onda y el célebre principio de indeterminación que redefinió los límites del conocimiento humano. Estos pilares siguen sustentando hoy los algoritmos cuánticos, los materiales exóticos y la ingeniería de dispositivos que desafían el sentido común.
Pero el centenario no es solo un homenaje; es una ocasión para subrayar que las ideas audaces de entonces están empezando a cristalizar en tecnologías funcionales que cambiarán el siglo XXI tanto o más que la electricidad o la informática clásica.
De la teoría a la industria: la segunda revolución cuántica. Durante décadas, la física cuántica fue un terreno teórico, un paisaje mental. Hoy, sin embargo, hablamos de la segunda revolución cuántica: la fase en la que la humanidad aprende a manipular estados cuánticos en lugar de limitarse a describirlos. Ese salto conceptual es el que ha permitido:
Computación cuántica capaz de resolver ciertos problemas imposibles para los superordenadores clásicos. Sensores cuánticos con precisiones extremas en navegación, geodesia o diagnóstico médico. Criptografía cuántica teóricamente invulnerable frente a ataques futuros. Simuladores cuánticos que permiten estudiar moléculas complejas para diseños farmacológicos y energéticos. Materiales cuánticos (como los superconductores de alta temperatura o los aislantes topológicos) que prometen una nueva base para la electrónica.
El Año de la Física Cuántica subraya que estas tecnologías han dejado de ser experimentos aislados para convertirse en ecosistemas industriales: empresas, centros de investigación y gobiernos compiten hoy por liderar una carrera que determinará la economía del futuro.
Educación cuántica: alfabetización para un nuevo mundo. Uno de los objetivos centrales de 2025 es promover la alfabetización cuántica. Igual que la informática básica se convirtió en una necesidad universal a finales del siglo XX, el siglo XXI exige comprender, al menos en términos conceptuales, cómo funciona el mundo cuántico. No se trata de dominar ecuaciones diferenciales ni operadores de espín, sino de entender las ideas fundamentales: La dualidad onda-partícula. El principio de superposición. El entrelazamiento como correlación radicalmente nueva. La decoherencia y sus límites prácticos. Qué es un qubit y por qué es diferente de un bit.
En 2025 proliferan iniciativas educativas en escuelas, museos, universidades y plataformas digitales. Desde simuladores accesibles en el navegador hasta kits experimentales basados en óptica cuántica para estudiantes, la física cuántica sale del laboratorio y llega a las aulas. Enseñarla sin intimidar, con rigor y creatividad, es uno de los grandes retos pedagógicos del momento.
Europa, América y Asia: una carrera global. El Año de la Física Cuántica también sirve para tomar el pulso geopolítico a una disciplina que se ha convertido en prioridad estratégica. La Unión Europea impulsa el Quantum Flagship, Estados Unidos financia centros de investigación a través de la National Quantum Initiative, y China mantiene un ambicioso programa estatal de comunicaciones cuánticas y supercomputación. Japón, Canadá, Corea del Sur y Australia también avanzan con fuerza.
Lejos de ser una competición meramente militar, esta carrera está definiendo nuevos modelos de colaboración público-privada, con startups, universidades y grandes empresas trabajando en conjunto. El reto ya no es demostrar principios teóricos, sino construir dispositivos fiables, escalables y energéticamente eficientes.
Un año para entender qué significa “realidad”. Más allá de su impacto tecnológico, 2025 invita a reflexionar sobre una pregunta más profunda: ¿qué nos dice la física cuántica sobre la realidad? Experimentos recientes siguen desafiando nuestra intuición, desde violaciones cada vez más precisas de las desigualdades de Bell hasta demostraciones de teleportación cuántica a mayores distancias. La frontera entre observador y sistema, entre información y materia, nunca había sido tan difusa… ni tan fascinante.
Precisamente porque afecta a lo filosófico, lo tecnológico y lo educativo, este año no es solo una celebración científica: es una invitación a renovar nuestra manera de pensar el mundo.
Conclusión: El futuro también es cuántico. El Año de la Física Cuántica 2025 nos recuerda que vivimos en un momento de transición histórica. Las tecnologías emergentes nos empujan a un futuro en el que comprender lo cuántico no será un lujo intelectual, sino una competencia básica para ciudadanos, empresas y educadores. Celebrar este año es reconocer que la ciencia ofrece no sólo respuestas, sino también nuevas preguntas que impulsan el progreso.
La ingeniería del presente y del futuro: Luciano Azpiazu Canivell nos habla de redes eléctricas, talento y la transformación de Bilbao,... En un país donde la tecnología avanza más rápido que la capacidad de regulación, donde la transición energética se discute a menudo desde el desconocimiento, escuchar la voz de un ingeniero con más de cuatro décadas de experiencia aporta una rara claridad.
La conversación con Luciano Azpiazu Canivell —ingeniero industrial formado en la Escuela Técnica Superior de Bilbao, profesor y profesional durante 40 años en Iberdrola Redes— es también un retrato generacional de quienes han sostenido silenciosamente el progreso energético y urbano de España.
Su historia familiar ya evoca la movilidad empresarial de otras épocas: abuelo catalán del sector textil, padre vasco, raíces que conectan la industria textil con la ingeniería eléctrica. Y a partir de ahí, la trayectoria de un profesional que ha sido testigo directo de la evolución del sistema eléctrico español y de los cambios profundos de Bilbao.
La situación real de las redes eléctricas
Azpiazu introduce una distinción fundamental: no todas las redes eléctricas sufren los mismos problemas. Las de muy alta tensión, gestionadas por Red Eléctrica, soportan la avalancha de peticiones de conexión de grandes plantas fotovoltaicas, eólicas o sistemas de almacenamiento. Las de media y baja tensión, que alimentan hogares, comercios e instituciones, presentan una situación más heterogénea: saturación en los centros urbanos —por el aumento de la demanda, climatización y peatonalización— y sobrantes de capacidad en zonas despobladas.
Cuando se habla de vehículo eléctrico, la ingeniería se impone al entusiasmo. Azpiazu lo explica con claridad pedagógica: una comunidad de vecinos de 14 plantas puede funcionar con un único transformador, pero una sola carga rápida de un coche necesita otro transformador equivalente. Y aun así, no todos los vecinos tendrán coche eléctrico ni lo cargarán simultáneamente, lo que introduce factores de simultaneidad que suavizan el problema.
¿Será el coche eléctrico de baterías el dominante en el futuro? El ingeniero es escéptico. Prevén un camino intermedio:
Estamos —dice— en una transición dentro de la transición: la tecnología definitiva aún no está definida.
Un elogio a los profesionales frente a los “todólogos”
Uno de los pasajes más contundentes es la crítica a los opinadores sin rigor técnico. Los “todólogos” que, ante una crisis como un apagón, hablan de grid forming sin que aún exista en operación real, o reclaman duplicar redes sin asumir los años de trámites necesarios para construirlas. Azpiazu recuerda un caso ilustrativo: un presidente de una gran compañía eléctrica pedía suministro a su finca… pero él mismo bloqueaba los permisos para la línea que debía alimentarla.
Bilbao: la prueba de que la ingeniería transforma ciudades
Pocas ciudades simbolizan la transformación moderna como Bilbao. Y Azpiazu recuerda que el cambio no fue espontáneo ni mágico: detrás estaban la tenacidad de dos ingenieros —uno de Caminos y otro Industrial— que impulsaron la regeneración de Abandoibarra y facilitaron la llegada del Museo Guggenheim Bilbao. El metro, el tranvía y la limpieza de la ría completaron un proceso que convirtió una ciudad industrial oscura en un referente urbanístico europeo.
Las escuelas de ingeniería españolas mantienen buen número de alumnos, pero afrontan desafíos: nuevas profesiones sin atribuciones, cambios en los planes académicos, incorporación de formación humanística y ética para preparar un mundo con inteligencia artificial. Las mujeres representan ya casi el 30% de las nuevas promociones, gracias a mejores condiciones de conciliación y a una visión más amplia de la profesión.
Pero persiste un problema sistémico: la fuga de talento. Muchos ingenieros jóvenes encuentran mejores condiciones en Alemania, Suiza o Reino Unido, y España debe esforzarse por retener y atraer talento si quiere mantener su avance tecnológico.
En definitiva, la conversación con Luciano Azpiazu es un recordatorio de que la ingeniería es una disciplina silenciosa, rigurosa y profundamente humana. De ella depende que las luces sigan encendidas, que las ciudades funcionen y que la transición energética sea algo más que un eslogan.
El ingeniero o la ingeniera del siglo XXI no puede ser un mero técnico: tiene que ser el RENACENTISTA DIGITAL. Luciano Azpiazu (presidente de los ingenieros industriales de España) lo clava: «Las redes están colapsadas, la transición energética es un caos… y aún educamos… pic.twitter.com/AO8XSqkSzC
La historia del automóvil está sembrada de nombres geográficos que evocan lujo y exclusividad: Riviera, Montclair, Capri. Pero pocos resuenan con la resonancia de clase y extravagancia como Biarritz (otros posts). Para Cadillac, la capital americana del lujo, este topónimo vasco-francés no fue solo un nombre, sino el código interno para su escalón más alto de opulencia. El Cadillac Biarritz, ofrecido primariamente como una versión de ultralujo y descapotable (Convertible) dentro de la prestigiosa línea Eldorado, representa el punto álgido del American Dream automovilístico de mediados del siglo XX.
El Biarritz nació en 1956, separándose del nombre inicial "Eldorado Convertible" para crear una identidad propia, que se equiparaba con su contraparte coupé de techo rígido, el Eldorado Seville. Esta distinción formalizó la estrategia de Cadillac: el Biarritz era, inequívocamente, la cumbre del diseño y la ingeniería de General Motors, un automóvil que no temía ser exagerado.
La Era de las Aletas y el Jet-Age. Para comprender la esencia del Biarritz, hay que transportarse a la América de los años 50, una época de prosperidad económica sin límites y fascinación por la era espacial (Jet-Age). El diseñador Harley Earl, el visionario detrás del estilo de GM, utilizó el Eldorado Biarritz como su lienzo para expresar esta euforia.
El clímax de esta expresión llegó con el modelo de 1959. Este Biarritz es, sin duda, el más icónico y desmesurado. Sus aletas traseras, inspiradas en los timones de los cohetes y los aviones de combate, se alzaban a alturas estratosféricas, integrando luces traseras dobles que se convertían en una firma visual inconfundible. Las defensas eran masivas, el cromo brillaba por doquier (se dice que estos modelos llevaban más cromo que cualquier otro auto de la historia), y el conjunto transmitía una sensación de poder y dominio en la carretera.
Un Habitáculo de Opulencia Ilimitada. Si el exterior era un ejercicio de grandeur pública, el interior era un santuario de confort privado. El Biarritz se diferenciaba del Eldorado estándar por su nivel de acabados y equipamiento, que era, en su tiempo, casi futurista:
- Tapicería Exclusiva: Los materiales eran de la más alta calidad: cuero suave, alfombras de pelo profundo y, a menudo, inserciones en los paneles de las puertas de materiales nobles.
- Innovación Eléctrica: Estos vehículos venían de serie con todos los gadgets imaginables: asientos eléctricos con memoria, ventanas eléctricas, capota de accionamiento eléctrico y, en algunos casos, incluso un sistema de control de radio operado con el pie.
- Motores Masivos: Bajo el largo capó se escondían los imponentes V8 de Cadillac, en los años 50 con cilindradas que rondaban las 365 pulgadas cúbicas (6.0 L) y, más tarde, las 390 (6.4 L), entregando potencias que superaban los 325 HP. No eran coches rápidos en el sentido moderno, pero ofrecían un par motor inmenso y una conducción suave, de "trasatlántico" flotando sobre el asfalto.
Del Gigantismo al Downsizing Elegante. Aunque la imagen más impactante del Biarritz corresponde a la era clásica de los 50, el nombre tuvo una segunda vida en un contexto totalmente diferente. El modelo de 1959 es una declaración pública y descarada de riqueza y poder. El modelo de 1983 es una declaración más sutil e introspectiva, enfocada en el confort y el estatus del conductor, adaptándose a la realidad de las ciudades y la escasez de combustible.
A finales de los 70 y principios de los 80, impulsado por la crisis del petróleo y las regulaciones de eficiencia, el concepto Biarritz regresó con el Cadillac Eldorado de 1979 y las subsiguientes generaciones (hasta 1985). Este nuevo Biarritz ya no era un descapotable monstruoso, sino el acabado top-of-the-line de un Eldorado que había sufrido una cura de downsizing.
En esta era, el Biarritz se definía por su techo de vinilo acolchado y cosido de estilo "almohada" (similar al del Monte Carlo Biarritz, pero mucho más refinado), sus asientos tipo "túfting" con botones y, a veces, una barra de cromo cepillado que cubría el pilar B. Era el lujo americano adaptado a un mundo más pequeño, pero conservando la atmósfera exclusiva y Brougham que definía a Cadillac.
El Cadillac Biarritz, en cualquiera de sus encarnaciones, nunca fue simplemente un coche; fue el epítome de la vanidad automotriz controlada. Desde las aletas esculturales de 1959 hasta la suntuosidad de terciopelo de 1983, encapsuló perfectamente la idea de que conducir un Cadillac significaba haber llegado a la cima. Su legado es un recordatorio brillante y cromo-plateado de cuando el exceso y la ostentación eran las virtudes supremas del diseño de automóviles.
"La poesía es la evidencia de la
vida. Si tu vida arde, la poesía es la ceniza." — Leonard Cohen
"La poesía es la evidencia de la
vida." – Leonard Cohen
"La poesía es la experiencia de la
libertad". — Octavio Paz
"La poesía es la experiencia humana elevada
a música." — T. S. Eliot
"La poesía es la
expresión de la imaginación". — William Wordsworth
"La poesía es la expresión de lo que
no se puede expresar de otra manera." — Robert Frost
"La poesía es la expresión más pura
de la libertad." — Pablo Neruda
"La poesía es la forma más alta de la
libertad." — José Hierro
"La poesía es la forma más breve de
decir lo indecible." – Ezra Pound
"La poesía es la forma más fugaz de
decir lo indecible." — Rainer Maria Rilke
"La poesía es la forma más condensada
de la literatura." – Northrop Frye
"La poesía es la forma más intensa de
decir." – Seamus Heaney
"La poesía es la forma suprema de la
expresión humana." – Joseph Roux
"La poesía es la fundación del ser
por la palabra". — Heidegger
"La poesía es la geometría por
excelencia" – Lautréamont.
"La poesía es la hermosa mentira que
dice la verdad." — Jean Cocteau
"La poesía es la historia íntima de
los pueblos" – Jorge Luis Borges.
"La poesía es la imagen de la vida
encerrada en la vida." – Wallace Stevens
"La poesía es la intersección del Yo
no puedo con el Yo debo". — Paul Celan
"La poesía es la justicia de la
belleza". — Ezra Pound
"La poesía es la lírica expresión de
la vida interior" — Friedrich Schiller
"La poesía es la manera más breve de
decir las cosas". — Vicente Aleixandre
"La poesía es la más alta forma de
literatura." – Matthew Arnold
"La poesía es la memoria del
lenguaje." – Jacques Roubaud
"La poesía es la memoria que
arde." — César Vallejo
"La poesía es la música de las
palabras." – Pindar
"La poesía es la música del alma y,
sobre todo, de las almas grandes y sensibles." - Voltaire
"La poesía es la música del
alma" – Voltaire.
"La poesía es la música del
pensamiento" – Thomas Carlyle.
"La poesía es la otra manera de decir
las cosas." – Vicente Aleixandre
"La poesía es la otra manera de usar
el lenguaje." — Jorge Luis Borges
"La poesía es la palabra esencial en
el tiempo." - Antonio Machado
"La poesía es la palabra
esencial". — Vicente Huidobro
"La poesía es la parte más bella de
la humanidad." – Víctor Hugo
"La poesía es la parte más íntima del
hombre." – Luis Cernuda
"La poesía es la pasión puesta en
palabras." – Lord Byron
"La poesía es la prueba de que la
vida no basta." – Fernando Pessoa
"La poesía es la rebelión fundamental
del hombre contra la realidad" – Octavio Paz.
"La poesía es la respiración del
espíritu." – Paul Valéry
"La poesía es la respiración natural
del espíritu." — José Asunción Silva
"La poesía es la revelación de un
sentimiento que el poeta cree que es personal y único, y que el lector reconoce
como propio." – T.S. Eliot
"La poesía es la revelación de un
sentimiento que el poeta cree que es personal e interior, pero que el lector
reconoce como propio." - Salvatore Quasimodo
"La poesía es la ruta más corta entre
la emoción y la palabra." — Vicente Huidobro
"La poesía es la sangre de la
imaginación." – Federico García Lorca
"La poesía es la sangre del
espíritu." — Marina Tsvetáyeva
"La poesía es la síntesis de todas
las artes." – José Martí
"La poesía es la sombra de la
realidad." – Plato
"La poesía es la sombra que proyecta
nuestra imaginación sobre la realidad." — Mario Luzi
"La poesía es la transfiguración del dolor."
— Miguel de Unamuno
"La poesía es la única prueba
concreta de la existencia del hombre." - Jaime Sabines
"La poesía es la única verdad."
– Giuseppe Ungaretti
"La poesía es la unión de dos
palabras que nadie había pensado que pudieran juntarse, y que forman algo así
como un misterio." — Federico García Lorca
"La poesía es la unión mágica de las
palabras." – Jorge Luis Borges
"La poesía es la verdad que se viste
de belleza." – John Keats
"La poesía es la verdad vestida de
belleza." — John Keats
"La poesía es la vida condensada en
unas pocas palabras que laten." — Wisława Szymborska
"La poesía es la voz de la conciencia
que se disfraza de belleza." — Alejandra Pizarnik
"La poesía es la voz de la
conciencia." – Pablo Neruda
"La poesía es la voz de los que no
tienen voz." — Vicente Huidobro
"La poesía es la voz del alma en
libertad." – Amado Nervo
"La poesía es la voz del
silencio." – Octavio Paz
"La poesía es la voz más antigua y
más universal del alma." — Johann Gottfried Herder
"La poesía es las mejores palabras en
el mejor orden." - Samuel Taylor Coleridge
"La poesía es lenguaje en estado de
gracia." – Derek Walcott
"La poesía es lenguaje en
tensión" — Jean-Paul Sartre
"La poesía es lenguaje que dice más y
dice diferente." – Octavio Paz
"La poesía es lenguaje tocado por la
emoción." – Roland Barthes
"La poesía es lo imposible hecho
posible." – César Vallejo
"La poesía es lo que se pierde en la
traducción" — Robert Frost
"La poesía es lo que se pierde en la
traducción, y lo que queda." – Yves Bonnefoy
"La poesía es memoria hecha
palabra." – José Emilio Pacheco
"La poesía es memoria que arde."
– Roberto Juarroz
"La poesía es misterio que se hace
palabra." – Alejandra Pizarnik
"La poesía es necesaria, aunque no sé
para qué". — Jean Cocteau
"La poesía es noticia que no se
agota." – Martín Adán
"La poesía es ontología" –
Charles Maurras.
"La poesía es palabra en el
tiempo." – Antonio Machado
"La poesía es palabra esencial."
– Eugenio Montale
"La poesía es el lenguaje en su estado más puro" – Stéphane Mallarmé.
"La poesía es palabra que se
levanta." – Roque Dalton
"La poesía es pensamiento
musical" — Thomas Carlyle
"La poesía es pensamiento que respira
y palabra que arde." — Thomas Gray
"La poesía es pintar con palabras."
— Voltaire
"La poesía es pintura que
habla." – Plutarco
"La poesía es pintura que se ve, y
pintura es poesía que se lee." – Leonardo da Vinci
"La poesía es revelación de un mundo
desconocido." — Arthur Rimbaud
"La poesía es simplemente la
evidencia de la vida. Si tu vida late, la poesía es lo que ocurre." -
Charles Bukowski
"La poesía es teología" –
Giovanni Boccaccio.
"La poesía es un acto de paz" —
Pablo Neruda
"La poesía es un acto deportivo"
– Henri Pichette.
"La poesía es un ángel desarmado que
camina con los pies descalzos". — Rafael Alberti
"La poesía es un arma cargada de
futuro" — Gabriel Celaya
"La poesía es un atentado
celeste." – Vicente Huidobro
"La poesía es un carburador de
emociones." – Julio Cortázar
"La poesía es un eco que pide una
voz." - Juan Ramón Jiménez
"La poesía es un eco que
pregunta." – Edmond Jabès
"La poesía es un espejo que embellece
a aquello que refleja" – Percy Bysshe Shelley.
"La poesía es un espejo que hace
bello al que mira." – André Breton
"La poesía es un espejo que hace
hermoso cuanto existe." — Percy B. Shelley
"La poesía es un faisán que
desaparece en la maleza." - Wallace Stevens
"La poesía es un modo de capturar el
instante." – Wisława Szymborska
"La poesía es un modo de estar en el
mundo." – Hans Magnus Enzensberger
"La poesía es un modo de salvar el
mundo." – Lawrence Ferlinghetti
"La poesía es un modo de vivir y de
morir." – Georges Bataille
"La poesía es un modo de volver a
casa." – Emily Dickinson
"La poesía es un mundo cerrado donde
se invita poco y en el cual, incluso, ocurre que no se invita a nadie". —
Jean Cocteau
"La poesía es un puente tendido entre
el alma y el universo." – Léopold Sédar Senghor
"La poesía es un relámpago cuya tarea
es iluminar." – René Char
"La poesía es un relámpago
espiritual." - Thomas Carlyle
"La poesía es un simulacro de
juicio". — José Lezama Lima
"La poesía es una aventura hacia lo
absoluto" – Paul Valéry.
"La poesía es una botella arrojada al
mar." – Paul Éluard
"La poesía es una carta de amor
dirigida al mundo." — Charles Baudelaire
"La poesía es una creación del
espíritu en busca de sí mismo." — Antonio Machado
"La poesía es una crítica de la
vida". — Mathew Arnold
"La poesía es una forma de amor que
solo existe en el silencio" — Octavio Paz
"La poesía es una forma de
amor." – Adonis
"La poesía es una forma de
insurrección." - Lawrence Ferlinghetti
"La poesía es una forma de memoria
futura." — José Ángel Valente
"La poesía es una forma de mimar lo
que no vivimos". — Maurice Blanchot
"La poesía es una forma de
resistencia." — Anna Akhmátova
"La poesía es una forma de
respiración". — Gloria Fuertes
"La poesía es una iluminación
instantánea." — Ezra Pound
"La poesía es una manera de estar
solo." – Alejandra Pizarnik
"La poesía es una ocupación del
corazón." – Robert Creeley
"La poesía es una pintura que se
siente en lugar de verse." - Leonardo da Vinci
"La poesía es una pipa" – André
Breton y Paul Éluard.
"La poesía es una profunda confesión,
circunstanciada, de una minoría selecta" — Fernando Pessoa
"La poesía es una revelación" –
Paul Claudel.
"La poesía es una visión no oficial
del ser mientras que la filosofía es la visión oficial". — Wallace Stevens
"La poesía es verdad habitando en la
belleza" — Robert Gilfillan
"La poesía es, ante todo, un modo de
vida, una forma de vivir." – Charles Baudelaire
"La poesía es, en el fondo, una forma
de conocimiento." – Octavio Paz
"La poesía es, sobre todo, una manera
de ver el mundo." – Mario Benedetti "La poesía es, simplemente, la
verdad dentro de nosotros." – Dylan Thomas
"La poesía no quiere adeptos, quiere
amantes" — Federico García Lorca
“La poesía es antes que
nada una revolución del lenguaje.” — Octavio Paz
“La poesía es conocimiento, salvación,
poder, abandono” — Octavio Paz
“La poesía es el arte de decir lo máximo
con lo mínimo.” — Ernesto Cardenal
“La poesía es el arte de unir placer con
verdad” Samuel Johnson
“La poesía es el diario íntimo de un
animal marino que vive en la tierra y anhela volar.” — Carl Sandburg
“La poesía es el eco de la melodía del
universo en el corazón de los humanos.” — Rabindranath Tagore
“La poesía es el esfuerzo por expresar lo
inefable.” — Jorge Guillén
“La poesía es el lenguaje de las pasiones.”
— Samuel Johnson
“La poesía es el lenguaje en estado de
gracia.” — Octavio Paz
“La poesía es el lenguaje en su función
estética” — Roman Jakobson
“La poesía es el camino más corto entre
dos corazones.” — André Maurois
“La poesía es el punto de encuentro entre
el misterio y la claridad.” — José Hierro
“La poesía es el registro de los mejores y
más felices momentos de las mentes más felices y mejores” — Percy Bysshe
Shelley
“La poesía es el sentimiento expresando la
verdad” — Robert Browning
“La poesía es el sentimiento que le sobra
al corazón y te sale por la mano.” — Carmen Conde
“La poesía es esa música que todos
llevamos dentro.” — Rubén Darío
“La poesía es geometría del alma.” —
Fernando Pessoa
“La poesía es la ambición de un discurso
que es animado por la música y aspirado por la idea” — Paul Valéry
“La poesía es la búsqueda de la belleza en
cualquier parte.” — Mario Quintana
“La poesía es la claridad atravesada por
la emoción.” — Luis Cernuda
“La poesía es la danza de las palabras
sobre el sentido.” — Paul Valéry
“La poesía es la experiencia de la
libertad” — Octavio Paz
“La poesía es la experiencia humana
elevada a música.” — T. S. Eliot
“La poesía es la expresión de la
imaginación” — William Wordsworth
“La poesía es la expresión más pura de la
libertad.” — Pablo Neruda
“La poesía es la forma más concentrada de
expresión verbal” — Northrop Frye
“La poesía es la geometría por
excelencia”. — Lautréamont:
“La poesía es la hermosa mentira que dice
la verdad.” — Jean Cocteau
“La poesía es la intersección del Yo no
puedo con el Yo debo” — Paul Celan
“La poesía es la justicia de la belleza”
— Ezra Pound
“La poesía es la manera más breve de decir
las cosas” — Vicente Aleixandre
“La poesía es la música del alma, sobre
todo de las almas grandes y sensibles.” — Voltaire
“La poesía es la música del alma, y sobre
todo de las almas grandes y sensibles” Voltaire
“La poesía es la palabra esencial” —
Vicente Huidobro
“La poesía es la respiración natural del
espíritu.” — José Asunción Silva
“La poesía es la revelación de un
sentimiento que el poeta cree que es interior y personal pero que el lector
reconoce como propio” — Salvatore Quasimodo
“La poesía es la ruta más corta entre la
emoción y la palabra.” — Vicente Huidobro
“La poesía es la sombra que proyecta
nuestra imaginación sobre la realidad.” — Mario Luzi
“La poesía es la transfiguración del
dolor.” — Miguel de Unamuno
“La poesía es la unión de dos palabras que
uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un
misterio.” — Federico García Lorca
“La poesía es la voz más antigua y más
universal del alma.” — Johann Gottfried Herder
“La poesía es lo que se pierde en la
traducción” — Robert Frost
“La poesía es necesaria, aunque no sé para
qué” — Jean Cocteau
“La poesía es pensamiento que respira y
palabra que arde.” — Thomas Gray
“La poesía es pintar con palabras.” —
Voltaire
“La poesía es revelación de un mundo
desconocido.” — Arthur Rimbaud
“La poesía es un acto de paz.” — Pablo
Neruda
“La poesía es un ángel desarmado que
camina con los pies descalzos” — Rafael Alberti
“La poesía es un arma cargada de futuro.”
— Gabriel Celaya
“La poesía es un espejo que hace hermoso
cuanto existe.” — Percy B. Shelley
“La poesía es un simulacro de juicio”
— José Lezama Lima
“La poesía es una creación del espíritu en
busca de sí mismo.” — Antonio Machado
“La poesía es una forma de memoria
futura.” — José Ángel Valente
“La poesía es una forma de resistencia.” —
Anna Akhmátova
“La poesía es una iluminación
instantánea.” — Ezra Pound
“La poesía es verdad
habitando en la belleza” — Robert Gilfillan
"Poesía es una florescencia de lo que
es". — Ramuz
"Todo lo contrario de la literatura".
— Jacques Maritain
Quería tuitear 263 definiciones de poesía. No caben. Quizá esa es la mejor definición: la poesía es aquello que desborda cualquier límite. Es... 1. Fuego 2. Álgebra 3. Un arma 4. Un eco 5. Salvación ...y 258 cosas más. https://t.co/p5PlVjg3rd ¿Cuál es la tuya? #Poesíapic.twitter.com/2bovdzVGl1
“Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería, son carreras nobles y necesarias para dignificar… pic.twitter.com/zKzGrSBYQF