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El sábado de la vida

Hace dos meses, el 3 de abril de 2018, cumplimos 65 años y "nos" jubilaron. Comprendimos que habíamos entrado en "el sábado de la vida" o la madurez de la existencia.

Una larga (y ancha) vida puede analizarse en períodos de 13 años. No sufrimos de triscaidecafobia, esa manía o miedo, en cualquier caso irracional, al número 13.

El lunes de la vida son los primeros 13 años, el ciclo desde el nacimiento hasta el décimo tercer año. Conforma lo que conocemos como la infancia. Es una etapa feliz, tanto como lo son las demás, si bien esta depende más de la suerte que se tenga al nacer,... Las siguientes dependen, sobre todo, de las decisiones de cada persona.

El martes de la vida abarca de los 14 a los 26 años, ambos inclusive. Podemos hablar de la adolescencia (sí, ahora se vive más, y se retrasa la juventud). Otro tramo que se añora cuando ha pasado, que marca la transición entre los (primeros) estudios y el paso a la etapa laboral.

El miércoles de la vida va desde los 27 a los 39 años, cuando vivimos la juventud, tardía en la era contemporánea. Sí, ese estado que se trata de prolongar, incluso que se sobrevalora en exceso, pero que concluye cuando se cumplen los malditos cuarenta años. Si antes era el momento de ser "hijos o hijas", ahora es cuando nos convertimos en padres o madres,...

El jueves de la vida es ese intermedio existencial que va desde los 40 a los 52 años. Podríamos definirlo como la primera madurez. Necesitamos un neologismo para delimitar eso que conocemos como la fase de las personas cuarentonas,...

El viernes de la vida el el tramo desde los 53 a los 65, algo como la segunda madurez. Es una estación, de paso como todas, donde se vislumbra una transición que deje atrás la vida laboral a plena jornada,... Con suerte por estas fechas, nosotros con 56 años, nos estrenamos como abuelos y abuelos.

El sábado de la vida es la primera vejez, una andadura gloriosa (de puro senderismo) desde los 66 hasta los 78 años (si la salud lo permite). Nuestro eslabón temporal preferido, simplemente porque es el que nos toca vivir ahora.  Es una edad maravillosa, cuando cada jornada al despertar se entiende que todos los días de la semana son sábados, un día perfecto, precedido de un día inmejorable y seguido de otro día insuperable. Os recomendamos llegar hasta aquí, entender que esta "abuelescencia" es un pack de todo en uno: lo mejor de la infancia, de la adolescencia, de la juventud y de la madurez con tiempo libre para disfrutarlo,..

El domingo de la vida es el estadio final, de llegada (y salida) o la segunda vejez entre los 79 y los 91 años,... Quizá algunos años más, lo que cada individuo pueda sobrevivir, la propina que los afortunados,... Si todo ha ido bien, quizá alcancemos la categoría de bisabuelos, incluso tatarabuelos,... Todo será como un domingo, pero al anochecer se recuerda lo que viene y no es algo cíclico como las semanas ordinarias,... ¿o sí (y creemos en la reencarnación)?

Cientos de posts sobre infanciaadolescenciajuventudmadurez y vejez.

Audición infantil en la Escuela de Música Andrés Isasi


Grabación casi completa del día 17-12-14.

Una maravilla de progreso musical en los pocos meses de formación que parte del alumnado lleva, algo que admira a progenitores (madres, padres, abuelas, abuelos) que allí nos agolpábamos con bebés, pero cuando la música sonada todo el público quedaba abducido (por algo la música incluso amansa a las fieras).

Algunas imágenes de la exhibición.

Hagan juego,... escolares

El Correo

Los días 8 y 9 de noviembre de 2011 se ha celebrado en Bilbao el I Fun & Serious Game Festival. En la década de 2000, el sector de los videojuegos ha pasado a generar un impacto económico ascendente y muy superior desde 2007 al del cine y la música juntos (según wikipedia), en multitud de países como el Estado español. El ocio digital acapara (y sigue creciendo) superando más del 54% de las ventas de entretenimiento en nuestros hogares, dejando como minoritario el resto al cine (23%), películas en vídeo (23%) y la música grabada (10%). De ahí que consolidar un Game Festival en Bilbao es una apuesta de futuro tanto o más prometedora que eventos anuales de la magnitud del Festival Internacional de Cine de Donostia.
La primera edición de Fun & Serious Game Festival celebrada en varias sedes de Bilbao ha establecido un listón muy alto como un evento de gran impacto sectorial y social, buscando aunar glamour con expertise. Los Ferraris circulando por las calles de la Villa y la gran noche de gala, dieron paso a sesiones de trabajo conjunto favoreciendo el encuentro entre profesionales muy especializados de este universo, conectándoles con otros ámbitos como la educación, la formación y la sociología. La divulgación al conjunto de la sociedad es otro de los objetivos subyacentes de esta magna convocatoria que merece establecerse con una periodicidad anual, al tiempo que genera un foro estable que asegure un diálogo permanente entre los múltiples agentes implicados.
Juegos amenos e instructivos
Como se sobreentiende entre quienes han profundizado en esta materia, el binomio Fun & Serious debe interpretarse más como simultáneo, que no como disyuntivo. Serio es compatible con divertido, porque el antónimo de riguroso es banal como aburrido es lo opuesto de ameno. Es cierto que en el sector de (vídeo)juegos persiste un debate entre si tal clasificación existe,... Y si así fuese, aún quedaría resolver si tal taxonomía es oportuna. Flavio Escribano, uno de los ponentes de la jornada dedicada a los Serious Games en la educación y la formación, recogía el testimonio de alumnado desfavorecido que había participado en actividades complementarias y extraescolares con diferentes juegos comerciales. Alguno de estos estudiantes había zanjado la cuestión del siguiente modo: "Divertidos son los juegos en los que se han gastado mucho presupuesto, y se nota (en jugabilidad, gráficos y tecnología), a diferencia de los juegos educativos".
De modo más formal, en general se clasifica como Fun Games a los que no persiguen más intención que el puro entretenimiento, aunque movilice muy diversas competencias humanas. Los Serious Games han sido diseñados con un propósito adicional, educativo, formativo, de entrenamiento,... Según la consultora IDATE, la industria de los videojuegos "serios", crecerá a un ritmo acelerado del 47% anual hasta el año 2.015, lo que da idea de su potencial económico y de las perspectivas de futuro para este tipo de productos donde aún podemos competir con éxito.
Jornada de Serious Games para la educación
Evolución de los videojuegos y sus principios pedagógicos
Aunque las videoconsolas van por la octava generación (la de Nintendo 3DS, PlayStation Vita, Wii U), asistimos al advenimiento de una tercera generación en la metodología general de los videojuegos, muchos de los cuales se ejecutan vía web o en todo tipo de dispositivos físicos interconectados por Internet (tabletas,…). Desde aquellos juegos arcade como Pong y tras superar una segunda generación de mayor interactividad, se ha llegado al estadio actual de aplicaciones basadas en escenarios abiertos, contextos ricos en complejidad y sorprendentes mundos virtuales que han dado paso a los juegos colaborativos.
La primera generación de juegos de finales de los años ’70 estaba estructurada por una motivación basada en modelos conductistas de los usuarios. La segunda evolución de videojuegos dio paso a nuevos paradigmas constructivistas. La tercera etapa concluye y se nutre de un aprendizaje situado, de enfoque más sociocultural, donde la habilidad motora se ve acompañada de mayores requerimientos cognitivos de análisis, investigación. Todo con una participación más plural donde se adoptan identidades variables, simulaciones avanzadas y dinámicas de grupo en línea con multijugadores asumiendo roles muy elaborados. Hoy día, esta industria de los videojuegos incluye aportes provenientes de la antropología cultural, la inteligencia artificial, la teoría de la comunicación, la economía o la estética, junto a todo el potencial de la electrónica y la informática más futurista.

Narrativa de los juegos como aportación didáctica
Lo más relevante desde la perspectiva educativa es el traslado de esa sofisticada gramática del juego a los procesos de enseñanza-aprendizaje, sugerencia repetida en esta ocasión por especialistas de la talla de Gareth Mills o Carlos González Tardón. El proceso creativo de producción de un juego puede enriquecer nuestra programación de una tarea educativa, y la mecánica misma de estas aplicaciones puede ser trasladada, en algún grado, a las aulas ordinarias. Enunciemos algunas características de todo juego, que han estado quizá demasiado ausentes en las prácticas y los centros escolares.
Todo juego es experiencial, quien juega se mete en situación, asume en primera persona su protagonismo, es quien gana o pierde, involucrándose al máximo en el entorno. También es el jugador quien descarga el programa que prefiere y elige, opta entre sus diferentes alternativas. Igualmente la estrategia de retos consecutivos, de dificultad gradualmente creciente, con recompensas visibles, inmediatas y recurrentes,... que animan a perseverar. Esas son las claves del diseño de todo videojuego. Casi todo antagónico con la escuela que queremos superar donde el alumnado no se siente protagonista, muchas veces no se implica a fondo, no puede elegir ni qué ni cómo aprende, y donde la recompensa puede resultar escasa, lejana y tardía.
Redescubriendo el juego como fórmula de aprendizaje
En nuestros genes llevamos el ensayo (y el error) como forma primaria de aprender. Y esa es la base del juego, simular situaciones reales en condiciones sin riesgo para experimentar, acostumbrarnos y avezarnos. La humanidad ha jugado desde siempre, y quizá únicamente en las dos penúltimas generaciones los mass media (radio y televisión) han hurtado tiempo al juego en grupo, incluso en la etapa adulta.
Con la fascinante tecnología de visualización, de entornos virtuales, de realidad ampliada, de interconexión grupal remota,... retorna la era del juego, a una escala nunca antes conocida. El poder de captación y el atractivo lúdico que demuestran se basa en el abordaje multisensorial que ofrecen, incorporando el tacto y la cenestesia a los precedentes recursos audio-visuales, activando todos los resortes del cerebro,... y del conjunto del cuerpo humano.
Somos seres nacidos para jugar y para aprender, que es casi lo mismo. Igual de gratificante y natural desde la infancia,... y que no se debe perder como actitud de apertura y de crecimiento a lo largo de toda la vida. Hoy, estos recursos virtuales ofrecen unas insospechadas oportunidades de aprendizaje muy real y efectivo.

Potencialidades creativas y pedagógicas de los juegos

Son múltiples los efectos positivos del uso correcto y responsable de los videojuegos, al igual que los riesgos de su abuso. Los videojuegos pueden favorecer el contacto social y la participación en actividades comunes en el ámbito familiar, de amistad y social. Es un modo eficaz de mantener o propiciar el contacto entre coetáneos y entre generaciones al igual que otras aficiones compartidas como el deporte, la ciencia, la lectura,... Cooperar y competir en una realidad virtual favorece la constancia en el esfuerzo y ofrece vivencias de éxito y fracaso, generando una cultura de esfuerzo, de iniciativa, de empeño para alcanzar metas de recorrido medio o largo.
También estos innovadores videojuegos son beneficiosos a la hora de favorecer la creatividad, la imaginación, la interacción pudiendo desempeñar un importante papel en el desarrollo social e intelectual. Se trata de potenciar mucho más que la mera coordinación ojo-mano, anticipando y potenciando la adquisición diversas habilidades manuales, corporales y mentales. También pueden estimular la memoria, la concentración, la adaptación a ambientes diversos y la capacidad para retener datos y señales para una correcta toma de decisiones en situaciones simuladas de alta incertidumbre. Probablemente con una dificultad superior a la mayoría de las rutinarias tareas presentes en la educación formal.
Cabe señalar un instrumento de adecuación como es el Código PEGI (Pan European Game Information). Con él se establece un sistema de información que aconseja a los prescriptores (padres o docentes) sobre la edad mínima adecuada para cada aplicación o juego. Esta referencia autorregulada por el sector en Europa es un indicador valioso porque, además de la escala de edad, incluye iconos indicativos de posibles contenidos inadecuados. Si dicha clasificación no figura, cabe recurrir a web como PEGI Online.
Abran juego en hogares y escuelas
Hemos conocido varias generaciones cuyos progenitores fueron cambiando de consejo repetido a sus descendientes. Primero fue aquello de "No leas, estudia",... Cuando comprendieron que era más importante leer de todo que sólo estudiar los libros de texto, la retahíla fue "No juegues (con el ordenador, tableta,...), lee",... Quizá haya llegado la hora y la era de decir: "Estudia, lee, juega,... porque todo es aprender… a aprender".
Educadores, madres y padres, abuelas y abuelos, vayamos retirando las reservas frente a estos nuevos juegos que desde hace años forman parte cotidiana de la vida de la infancia y la juventud. Los videojuegos estimulan el aprendizaje tanto o más que los libros. Quizá haya llegado el momento de sugerir, con mesura didáctica y supervisión parental: "Abran juego, escolares". Todo sin dejar de acompañarles en este viaje lúdico. Puede ser entretenido a la par que instructivo.
Gala de Fun & Serious

Educación infantil con Astrid Manger

Este viernes 18 de marzo de 2011 nos hemos reunido con Astrid Hatland Manger, una experta en Educación Infantil de Noruega, dentro del programa de su visita a Bilbao y Barakaldo. Junto con Cristina Elorza Ibáñez de Gauna (ISEI-IVEI), Loli Talaván (Directora del BG04), Pilar Ojanguren y María del Carmen Fernández Pacheco (ambas Asesoras de Educación Infantil y Primaria del BG01) , Lourdes Díez Romero (Asesora de Infantil-Primaria del BG06) y quien suscribe, Mikel Agirregabiria, estuvimos charlando en la Delegación de Educación de Bizkaia con la inestimable ayuda de John Etxeandia (Asesor del BG10) en funciones de intérprete avezado.

Estamos preparando una síntesis con las ideas conversadas, que servirán para unas próximas Jornadas sobre Educación Infantil y Primaria. Por el momento, avanzamos los dos vídeos (arriba una grabación con la exposición de Astrid Manger sobre lo que denominan la "Educación Preescolar" en Noruega, y abajo con un vídeo con la exposición muy reducida de la situación en el País Vasco).

Astrid Hatland Manger

También tomamos algunas fotos de la reunión, aunque las más interesantes serían las de las visitas cursadas a centros educativos de Bilbao y Barakaldo, en un recorrido en el que no pudimos acompañar a esta especialista con una visión preclara de la educación crítica de los primeros años de vida.

Su concepto de "ciudadanía infantil", desde el primer día de vida de cada bebé y el concepto expandido de la "democracia desde el nacimiento" son ideas-eje para una educación en las etapas más determinantes del aprendizaje de todo ser humano. Básicamente su mensaje fundamental insiste en que entendamos y tratemos a cada niña o niño como una persona plena, escuchando todo lo que pueden aportar a la sociedad desde el primer minuto de existencia.

Quienes hemos vivido la dicha de la docencia, y/o la de la maternidad o la paternidad, o la de disfrutar de ser "progenitores de progenitores" no podemos estar más de acuerdo con esta tesis. Experiencia educativas y ciudadanas antiguas y recientes (como la de Kfé Innovación Getxo #kfe03 u otras con BM30) nos demuestran fehacientemente cómo la visión infantil desde edades muy tempranas nos pueden y han de ayudar decisivamente a construir el futuro (de la educación o de las metrópolis,...).

El encuentro fue muy rico en ideas y conceptos que trabajaremos para mejorar nuestra educación infantil. Se reivindicó el papel esencial de las abuelos y los abuelos en este etapa inicial y decisiva, así como la implicación máxima de los progenitores de modo que esta colaboración sea máxima en edades mayores de su prole. También fue una loa al juego, como actividad inherente de la infancia, generadora de los más fértiles aprendizajes,... durante toda la vida, incluida la fase adulta. Así mismo, se destacó el inmenso valor de la educación no formal, en los entornos sociales, familiares o de barrio, en consonancia con los valores transmitidos en los centros de educación infantil.

Se resaltó el cuidado de los escenarios de aula, ricos en materiales didácticos y referencias significativas, que no encierre sino que enlace con la vida exterior, con los entornos cercanos que van expandiendo el cosmos conocidos por este alumnado ávido de estímulos externos. Disfrutamos con la obra infantil en forma de dibujos preclaros de la realidad, sumamente valiosos para el conjunto de la sociedad que ha de revalorizar al máximo estas precoces visiones del mundo. Al respecto, también se mencionó el poder de recursos digitales de reciente aparición o popularización como las tabletas tipo iPad para potenciar estas formas de expresión artística desde los primeros años de vida.
Adjuntamos las presentaciones utilizadas: las diapositivas de Astrid Manger en inglés, y las nuestras en castellano y en inglés. También surgió en el debate ulterior un reconocimiento a la labor de Ken Robinson (como el adjuntado abajo), de quien hemos tratado con amplitud en este blog. [Versión en noruego, traducción automatizada: Tidlig utdanning med Astrid Manger]

Una respuesta a la gran pregunta

Julen viendo el Mar Cantábrico, de cerca, con el aitxitxe (foto de Leire)
Las cuestiones vitales más insondables son esas que nos preguntamos sobre ¿quién somos?, ¿adónde vamos?, ¿qué esperamos?, ¿o qué será de nosotros?,... Si nos permiten quienes nos leen contarlo en primera persona, en nuestro caso siempre nos preguntábamos... ¿para qué nos estábamos preparando y explorando en todas las etapas anteriores de nuestra vida? Primero creímos que nos estábamos cualificando para ser investigadores, luego sólo para ser físicos, más tarde para ser educadores, posteriormente para ser formadores, finalmente para ser administradores o innovadores educativos...

Ayer alguien con su inteligencia despierta nos dio la respuesta definitiva. No hizo falta que hablase. Nos miró con sus ojos, sonrió... y lo entendimos. La respuesta era tan simple como certera: Todo nuestra vida ha estado orientada con una experiencia casi completa para que hoy día podamos aspirar a ser... genuinos y competentes... ¡abuelos!

Tras llevarle de paseo en su coche descapotable, nuestro primer nieto Julen se durmió. Estando sentados en un banco, con su cochecillo enfrente, le veíamos y le oíamos respirar en su plácido sueño. No importaba que sonasen las campanas de la cercana iglesia de Las Mercedes, ni el ruido de los coches. Nada lo despertaba,... excepto las vocecitas de otros niños que pasaron por allí. Entonces, abrió los ojillos, nos miró... y sonrió de oreja a oreja. Al punto, lo entendimos. Habíamos nacido y habíamos recorrido un largo periplo de muchos años como padres y madres, como profesionales en campos distintos,... para estar capacitados para aspirar a ser unos grandes abuelos y abuelas.

Cuatro siglos ante los ojos del nieto

Con mi nieto Julen
Todo niño debe conocer cómo fueron sus tatarabuelos,... para que pueda imaginar cómo serán sus tataranietos... 

Nuestro nieto Julen ha cumplido 3 meses, pesa 6 Kg y mide 61 cm. Quien esto suscribe, su abuelo materno, es 3 veces mayor en estatura, 16 veces más pesado y ha vivido 170 veces más,... Desde los primeros días de su vida le relatamos cuentos, algunos clásicos, otros inventados para cada uno de nuestros hijos y, los mejores, creados sólo para él. Julen nos mira fijamente con sus ojos de recién nacido, con pocas semanas de vida, cada día con más atención. Cuando gorjea, nos callamos, le escuchamos y le animamos a que balbucee nuevamente y se oiga a sí mismo. 

Desde el primer día hemos sentido la necesidad de hablarle de sus antepasados, de Ezequiel y Leona, nuestros únicos abuelos que conocimos en vida y de quienes aprendimos mucho. Más aún, debíamos empezar por el principio, por nuestros bisabuelos Pedro Aldasoro e Isabel Larrea, quienes nacieron hacia 1865 y de quienes guardamos un recuerdo indeleble. Aún les vemos sentados, exactamente como en la foto superior con Julen, con esas mismas vestimentas en el fuego bajo en Ubidea con los adornos en la chimenea, el calendario y el fuelle, sólo que había una mesa de madera con mantel de hule y asientos corridos, una cocina económica y un fregadero con agua de manantial. 

Pedro e Isabel nacieron a mediados del siglo XIX, las siguientes tres generaciones en el siglo XX, Julen pertenece al siglo XXI y, quizá, llegue a ver el siglo XXII,... tal vez desde la Luna. Los siglos se acortan ante un bebé que aprende y explicándole cuán maravillosa es la vida, como abuelos se revive todo por tercera vez tras la propia infancia y la paternidad. Así se descubre el devenir de la historia, a través de la propia familia, y quizá hasta se vislumbra un futuro de esperanza, que siempre renace con cada niño que viene al mundo.
Con mi nieto Julen
Con los nietos siempre se piensa en generaciones (varios posts).

El mejor día de cada vida...

¿Cuál es día más feliz de una persona? En la infancia suele serlo la fecha de los cumpleaños. Luego cuando se conoce a la pareja, o al casarse, o al tener descendencia,... Pero con la edad aprendemos cuál es realmente ese mejor día de cada vida.

Hoy ha sido uno de los mejores días de la vida de muchas familias. Justamente de aquellas en la que haya nacido un nuevo miembro, tras estar nueve meses en el seno de su madre. En este "cumpleaños cero" sus felices padres, con ayuda de la familia y de toda la humanidad, le donan el mejor regalo de su vida, porque cuando nacemos nos dan el universo como obsequio de cumpleaños. El bebé lo irá descubriendo poco a poco,... y su familia con él puede aprender que el nacimiento es el gran día de cada persona.

El bebé corresponde con títulos
, y responsabilidades, a todos sus parientes. Cuando es el primero de su generación, a cambio de no tener hermanas ni hermanos, regala el título de madre y padre a un joven matrimonio. Y con suerte puede otorgar títulos de abuelos, tíos o o incluso rango de bisabuelos o tatarabuelas por primera vez a sus felices antepasados. Con cada recién nacido, revive la humanidad.
[Foto propia de Cruces, Barakaldo, donde cada día nacen muchos bebés...]

Resumen libre de la conferencia de Daniel Innerarity

Haciendo nuestro el lema de la Fundación de Jonas Salk: “Hemos de llegar a ser buenos antecesores” (aportación de Josu Aramberri, con quien coincidimos en el evento). Daniel Innerarity nos habló ayer del olvidado y desvalido futuro, marginado por la reinante inmediatez. Hablaremos del futuro, del próximo y del lejano, que es el personaje más olvidado en el debate de ideas, en la toma de decisiones e, incluso, entre nuestras preocupaciones cotidianas.

I Tiranía del presente

Prima el presente, y las líneas del tiempo apenas contemplan el pasado inmediato, pero casi nada del futuro. Vivimos una época de “imperialismo temporal”. Ya no se colonizan otros espacios, otros continentes, pero sí explotamos despiadadamente el futuro.
La inmediatez de los sondeos de opinión, la aceleración de la vida cotidiana, nos han llevado a contemplar únicamente el presente y el futuro más inmediato. Cinco grandes razones nos han conducido a ello:
1º La aceleración estructural de la vida moderna. Nuestros abuelos vivían peor, pero sin incertidumbres del porvenir. Ni siquiera podían imaginar que su futuro fuera a ser diferente de su presente.
2º Los períodos electorales, múltiples y frecuentes. El ritmo de las urnas marca un tantán inexorable, que establece prioridades a muy corto plazo, buscando rendimientos muy cercanos en los momentos de reelección. Estos períodos cuatrienales no se corresponden con los grandes temas sociales que evolucionan y se manejan con grandes propuestas que requieren plazos mucho más dilatados en el tiempo. Esto introduce un efecto perverso, en el sentido de que la soberanía y las decisiones se adoptan por un electorado que compromete y condiciona la vida de personas aún no nacidas, o todavía sin capacidad de votar.
3º La propia naturaleza humana que tiende a descarta de sus cálculos todo aquello que se refiera al futuro, por un doble motivo: no se conoce con precisión y no se sabe si nos va a corresponder vivir en ese tiempo. Pero el resultado es que la competencia injusta se establece entre los de ahora,... y los que vivirán en el futuro, que apenas suelen ser tenidos en consideración.
4º El electorado de la tercera y cuarta edad crece continuamente, tanto en número como en importancia. Y frente a su creciente protagonismo, no existen lobbies de electores futuros.
5º Utilizando el espacio político convencional, supuestamente abierto a todos (partidos, sindicatos, grupos de presión...), suelen ganar la partida los más alborotadores, con problemas concretos y presentes,... Es raro ver una “movilización de parados”,...
Afortunadamente, existen algunos factores de esperanza. La idea de sostenibilidad ha ido calando en ámbitos distintos, e incorpora la noción de futuro en muchas de las decisiones más trascendentes. Algunos frutos de ello se pueden apreciar en áreas críticas, como estabilidades presupuestarias, pactos de pensiones,... También ante la crisis financiera de estas fechas se han comprobado que se adoptan medidas planetarias, porque la globalización ha convertido a la humanidad en una “unidad cosmopolita de destino”.

II Justicia Intergeneracional

La fijación en el presente otorga una “preferencia ilegítima” a las generaciones presentes frente a las venideras. El colonialismo temporal parece basarse en el viejo proverbio de que “los que vengan,... que arreen”, En muchas ocasiones, ante decisiones que hipotecan el futuro, nadie parece preguntarse: ¿y esto lo aceptarían quienes lo van a... pagar? Con honradez, hemos de reconocer que estamos parasitando a nuestros hijos y nietos. No podemos dejarles residuos radioactivos, ni sistemas de pensiones insostenibles.
Existe una tácita “coalición de los vivos”, frente a los no nacidos. Ya Diderot defendía que cada generación debía redefinir todo, una autodeterminación generacional. El mayorazgo fue una figura caduca, porque tutelaba el futuro desde el pasado. Ahora somos, quizás sin percibirlo, “okupas del futuro”, nos hemos instalado y beneficiado del futuro, sin ser sus propietarios.
Parece que tratemos al futuro como el basurero del presente, postergando propuestas decisivas para su mejor existencia. Y cuando convertimos el futuro en un basurero, lo siguiente es tratar de esconderlo, de no verlo, de ignorar su existencia. Con todo ello, ¿dónde queda la justicia intergenaracional?
Hay que socializar el futuro, pasarlo desde la propiedad privada de los presentes a colectivizarlo con quienes habrán de vivir en él. Existe una asimetría en las relaciones temporales de corto plazo, que da ventaja a los primeros en vivir. ¿Cómo logramos hallar representantes del futuro, que defiendan los intereses del porvenir y de quienes allí vivan? Jefferson decía que cada generación debía reescribir su Constitución. Nadie aceptaría ninguna Constitución sin cláusula de revisión, con todas las garantías que se quiera.
Recordemos antes de adoptar ninguna decisión de trascendencia preguntarnos: ¿Lo aprobarían nuestros hijos y nietos?

III Políticas de futuro

Hemos de recuperar el porvenir en nuestra realidad presente. Hace falta mucha gente pensando con suficiente anticipación. El escurridizo futuro debe ganar peso político, como en loables iniciativas a largo plazo (sin mencionarlo expresamente, podría tratarse de proyectos como Think Gaur). Los dirigentes han de responsabilizarse más del futuro que preparan, que del presente o del pasado que aportan.
El futuro es el tiempo débil, el huérfano de valedores. Y la fortaleza de la política reside en ocuparse de lo débil, de lo desvalido. Entre el conjunto de los desprotegidos, ha de incluir al futuro. Algunas sugerencias:
1º Incluso para el corto plazo, es negativo el cortoplacismo. Hasta en el caso de un apremiante incendio, hay que planificar la evacuación urgente. Estamos demasiado agitados por el periódico o la cotización del día, que nos ciegan sin permitirnos apreciar tendencias a medio o largo plazo.
Si todo cambia muy rápido, es preciso levantar la mirada, ver las corrientes de fondo y no sólo los movimientos de superficie. No basta atascarse únicamente con la “tiranía de las pequeñas decisiones”, ésas que sólo rectifican el rumbo inicial. Así se acaba finalmente donde... nos e quería llegar.
3º Se requiere una perspectiva temporal más amplia y profunda. El futuro ha de ser anticipado con una cierta coherencia. Las microdecisiones son miopes si no miran hacia lo lejos.
4º Ha de recuperarse algo de “aquellas visiones del faraón” (Génesis, 41), pero por parte de todos. Traigamos el futuro a nuestra mente, hagámosle testigo, intérprete y protagonista de nuestro día a día. Y esto hemos de hacerlo todos, sin despreocuparnos al confiar en que otros lo harán.

En el turno de preguntas, se formularon tres. La tercera puede verse en este vídeo. De las otras respuestas de Innerarity, entresacamos algunas grandes ideas.
Coexisten, al menos, tres grandes ritmos de tiempo en la sociedad contemporánea: El tiempo de la economía financiera, que es rápido y cambiante como hemos comprobado recientemente; el tiempo mediático, que se consume con fruición cada día y que recuerda a la vieja 'mili' (no hacer nada, pero a gran velocidad); y el parsimonioso tiempo político, donde las grandes decisiones se posponen en busca de acuerdos... hasta que son tomadas en otros ámbitos de decisión o los problemas están encarrilados. Pero sólo la democracia defiende a los desprotegidos, a los postergados. Por ello, no hemos de permitir que se transmita ese bulo interesado de que la política es algo anacrónico (quizá sí sus formas), porque ello nos llevaría a una sociedad donde se impondría la ley del más fuerte.
A modo de conclusión, la conferencia transmitía una moraleja de que hay que reformular la participación política, para asegurar a los presentes y a los venideros un futuro mejor.
[Otras crónicas: El País (aunque discrepo en que se citase al Think Gaur), Erikenea,...] Bibliografía adicional: La cultura de la urgencia.

Rebaja de semana

Cada lunes trabajado acredita que hemos disfrutado de un descansado fin de semana de dos días (y medio).

Algunos dicen que la actual semana laboral se hace pesada. Demuestran que desconocen la semana recortada que ahora tenemos, comparada con la de nuestros padres o abuelos. Hasta 1904, se trabajaba y había clases todos los días de la semana, incluidos los domingos. Fue la presión de la Iglesia la que consiguió que "el Día del Señor" no hubiera clases dominicales. Todavía hace cuarenta años, los días laborables eran seis, todos excepto el domingo. Y muy pocos disfrutaban de un pagado mes de vacaciones al año.

Quienes estudiábamos entonces conocimos clases de mañana y tarde, de lunes a sábado, con la tarde libre del jueves, conocido como “el día de globos”, única fecha en la que podíamos ir de compras, porque el domingo todas las tiendas estaban cerradas. Más tarde, hacia 1966, pasa la tarde libre del jueves a las dos tardes de miércoles y sábados. Sólo hace tres décadas, llegó el “fin de semana inglés” con sábado y domingo festivos. Ahora, en muchos centros educativos se benefician de jornada intensiva, con clases sólo de mañana.

La semana laboral de cinco días y el calendario de trabajo de once meses (o menos) son logros históricos que no conocieron nuestros antepasados. Mi padre trabajaba de lunes a sábado, y el domingo por la mañana debía pasar a comprobar su negocio. Junto a las obligaciones religiosas, de enero a diciembre sólo disfrutaba libre la tarde del domingo. Esa misma tarde que ahora muchos ocupan con la depresión del stress pre-laboral. Es un invento muy reciente ese síndrome post-vacacional, producido tras las dos jornadas festivas del week-end o tras el mes vacacional.

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2008/semana.DOC

De quién se aprende más

Existe una lógica inevitable en los aprendizajes: El tiempo de las ‘clases’ y la relación docente-discente son factores decisivos y primordiales.

Si reflexionamos un minuto sobre la persona que más ha influido en nuestra vida, de quien más hemos asumido su visión vital, seguramente habrá un acuerdo mayoritario en torno a alguien con quien hayamos convivido, trabajado o vivido durante un largo período de nuestra vida. También depende de nuestra capacidad de aceptación de sus enseñanzas, para lo cual es conveniente una relación de aprecio mutuo.

Por las razones expuestas, en la mayoría de las personas los padres y hermanos, o los parientes cercanos han sido las personas que más poso nos han transmitido. También algunos profesores, pero la parcelación en etapas educativas de corta duración ha impedido que cale en profundidad la labor de un único docente que se destaque sobre los demás.

Otro ámbito de aprendizaje a lo largo de la vida es el trabajo. Aprendemos de los colegas, de los jefes y de los colaboradores. Aquí también el tiempo de contacto es determinante. En general, puede suceder que haya una tendencia a formarse más del superior inmediato, siempre que haya voluntad bilateral de enseñar-aprender y que se base en el respeto recíproco.

En síntesis, aprendemos fundamentalmente de la familia, con mayor peso que las amistades o los colegas. De nuestros antepasados (de abuelos, padres y tíos) y de nuestros descendientes (hijos, sobrinos y nietos), de nuestros coetáneos (hermanos y primos), pero sobre todo… de los cónyuges.

Nuestras parejas, especialmente tras una convivencia de años, nos conocen mejor que nadie, saben de nuestras fortalezas y de nuestras debilidades. Sus consejos, sus ideas, sus refrendos, son continuos y trascendentales. La duración, intensidad y voluntariedad de esta relación elegida la hacen imbatible como la mejor fórmula de aprender, día a día y hora a hora. Por todo ello, ¡gracias, amados consortes!

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/aprendemos.DOC

Homenaje a la Tía Julita

Una tía soltera es la mejor tía de todos sus muchos sobrinos y sobrinas.

La Tía Julita, porque se llamaba Julita, que no es ningún diminutivo, fue la mejor tía y, en muchos casos, la madrina óptima que se pueda imaginar. Era una tía solícita, dedicada plenamente a todos sus sobrinos, algunos de los cuales (los cinco hijos del tío Félix y de la tía María Ángeles) tuvieron la inmensa suerte de convivir con ella muchos años de su vida.

Para los primos mayores fue un referente de mujer emancipada, oficinista dedicada y viajera incansable con su RENFE que la llevó hasta los extremos ferroviarios de Europa. Una mujer moderna para su tiempo, que recogía recuerdos y desplegaba cariño para toda su familia: hermanos y hermanas y… sobrinos por doquier.

Echaremos de menos su hablar precipitado, su actividad nerviosa, esos queridos rasgos familiales que muchos hemos heredado, incluidas aquellas siestas de minutos en las sobremesas de María Muñoz. La Tía Julita no deja un legado inmenso, un tesoro de recuerdos indelebles y de amor incondicional. A todos nos enseñó tantas cosas… A saber estar, a confiar, a apoyarnos en la bendición de una familia unida. A algunos nos tecleó a máquina nuestros primeros trabajos académicos, incluso nuestras primigenias poesías.

Ir a comer, o a tomar café, a la casa de la Tía Julita era una experiencia inolvidable. Allí se desplegaban recuerdos, se nos transmitía la herencia de los abuelos Norberto y Benita, del tío Felipe, de la tía Pascuala, de la amplia familia de Amurrio y Luyando,… Tantas historias de la guerra... Ella nos enseñó a perdonar, de corazón, pero sin olvidar. Y no sólo a nosotros, los sobrinos directos, sino también a nuestros hijos, los sobrinos-nietos de la Tía Julita.

La Tía Julita fue madrina de bautizos (de Leire, que nació el mismo día que ella, el 16 de junio), madrina de bodas,.. Más aún, hasta el último día de su vida –tras siete años de atención dedicada del tío Félix y de la tía María Ángeles, de la tía Carmentxu y de Primi, de Pilar y Adori, y de todos sus parientes, ella –quizá sin saberlo- fue el perfecto centro de la extensa Familia Aguirre Cuadra.

Hoy nos sentimos huérfanos, de alquien que como la mejor madrina rezaba y cuidaba de todos nosotros. Sólo nos consuela saber que desde el Cielo, pero como siempre la Tía Julita, reunida al fin con sus queridos hermanos Marta y Julián, seguirá velando por todos nosotros.

“In memoriam de Julita Aguirre (16-12-2007).”

Categorías familiares...

No siempre somos conscientes de la trascendencia de la institución familiar, que puede arroparnos y alegrarnos durante toda la vida.

Cuando nacemos, todos somos hijos. Muchos, además nacemos o nos convertimos en hermanos y primos. Casi todos somos nietos, y la mayoría sobrinos. Con suerte, antes o después, nos transforman en tíos. Muchos, más pronto o más tarde, nos desarrollamos como novios. Bastantes nos comprometemos a ser esposos (maridos o mujeres). Con un poco más de tiempo, los afortunados evolucionamos a padres o madres. Luego, un buen día quizá nos convierten en suegros. Quizá la máxima alegría sea verse encumbrados a la categoría de abuelos. Pocos, los más longevos, hasta pueden ser distinguidos como bisabuelos. Muy pocos, alcanzan el máximo honor de ser tatarabuelos,.. La familia lo es todo...

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Vida en la Universidad

Mientras nos bombardean con noticias de muerte en Virginia, pasan desapercibidas grandes noticias que provienen de todas las universidades.

Esta misma semana hemos vivido la fiesta de graduación de nuestro hijo en la Universidad de Navarra. Hemos acudido a esta celebración no sólo sus padres, hermana y primas, sino otros tíos, parientes y amigos. Ha sido muy emocionante y, sin embargo, ocurre con tal frecuencia que no suele ser noticia.

Nuestra sociedad, por este criterio informativo de destacar sólo las excepciones negativas, está perdiendo referencias de excelencia. Asistir a una sobria y tradicional ceremonia, escuchar el Gaudeamus Igitur, y reunirse para ritualizar la madurez de uno de nuestros jóvenes es algo grandioso y memorable. El himno universitario glosa ideas a transmitir: ¡Alegrémonos pues, mientras seamos jóvenes! ¡Viva nuestra sociedad! ¡Viva la Universidad! ¡Vivan los que estudian! ¡Que crezca la única verdad, que florezca la fraternidad!

Ha sido un día que nos ha rejuvenecido a todos, hasta a los abuelos del nuevo titulado. Nos hemos felicitado mutuamente toda la comunidad que ha logrado un éxito tan notable: Convertir a unos desmañados adolescentes en adultos maduros, competentes y cabales. Ellos han agradecido a sus familias y a sus profesores la esperanza y el empeño que hemos puesto en su formación; los padres hemos elogiado la labor de esta Universidad que ha transformado a nuestros hijos como profesionales y como personas; y los profesores nos han reconocido por la confianza que depositamos en ellos. Y todos les hemos agasajado a ellos, a los protagonistas, a los nuevos graduados que han entendido cómo los días y las noches estudiando les han otorgado seguridad y se han demostrado cuánto más podrán hacer por sí mismos y por los demás.

Cuando vemos a nuestros hijos convertirse en aparejadores, en profesoras, en médicos,… ratificamos lo que siempre supimos: Que la educación es fuente de vida, de sabiduría, de felicidad y de progreso personal y social. Que merece la pena estudiar, en primaria, en secundaria, en formación profesional, en la universidad,…

Señores Directores de Periódicos: Basta de detalles escabrosos sobre un caso aislado de un enajenado. Envíen sus periodistas y sus fotógrafos a entrevistar a estos nuevos titulados universitarios. Háganles fotos con sus trajes recién estrenados, con los que apenas se reconocen entre ellos. Pregúnteles cómo vislumbran el futuro, siempre inquietante. Pero, ¡cómo han crecido, qué paz da verles seguros, satisfechos del esfuerzo realizado y llenos de ánimo para seguir trabajando duro! Enhorabuena a todos los que hemos colaborado para aprender cómo perpetuarnos y cómo perdurar.

Futuro realista

Aquel que iba a ser mi último día, se me complicó.

¡Maldito lunes!, pensé al levantarme. Ya estoy harto, a pesar de vivir en el futuro, quiero decir en el porvenir que soñaron mis abuelos, mis padres y en el que yo mismo confié, cuando era muy joven. De hoy no paso. Ahora mismo me voy a una de esas nuevas cabinas de suicidio (evolución lógica de la máquina de la eutanasia del Dr. Philip Nitschkeque). Espero superar el obligatorio test de preguntas, cuya última cuestión literalmente dice: “¿Está seguro de entender que si pulsa el botón 'SÍ’ en la pantalla siguiente usted morirá?”.

Tomo el tranvía y me voy a las afueras. Hay varios kioskos de eutanasia instalados en la ciudad, de modo que mi muerte no molestará a nadie. No creo que haya cola de espera,… pero está ocupada. El servicio de retirada de cadáveres sólo acude por las mañanas. Se me ha adelantado otro desesperado. Este ayuntamiento no cubre debidamente las necesidades de la ciudadanía. Escribiría una ‘Carta al Director’, pero no estaré para leerla. Así que nunca se queja nadie.

Nuevamente al tranvía para acudir al otro extremo de la ciudad, a otra zona apartada donde acumulan esos servicios comunitarios tan poco vistosos para el turismo. ¡Mala suerte!, esta vez veo a una ojerosa mujer forcejeando con la puerta. Me acerco. Ella me indica que quiere entrar. Decido ayudarla, pero ni tirando los dos lo conseguimos.

Cuando nos íbamos cada uno por su lado, oímos un extraño llanto. Proviene de otro servicio municipal, uno de esos buzones-bebé que se han generalizado desde el año 2000 en Hamburgo, una especie de cajero automático, donde anónimamente se abandonan bebés. Tampoco ha funcionado este BabyBox (híbrido entre contenedor, horno casero e incubadora), porque no ha acudido nadie, probablemente al no haberse pulsado el botón de usado.

La desmejorada mujer acude presurosa, y yo la sigo. Parece muy sorprendida cuando, al abrirlo, aparecen dos Posted by Picasarecién nacidos que lloran al unísono. Cogemos en brazos un bebé cada uno. Ella prefiere recoger al que estaba debajo, casi asfixiado por una segunda entrega precipitada. Me siento cansado, pero ella está agotada. Cruzamos la mirada y sin mediar palabra, nos dirigimos a mi casa. Las criaturas se han callado. ¿Qué haremos? ¿Alguno es hijo suyo? ¡Qué más da! Salí a suicidarme, y vuelvo con toda una familia. ¡Vaya forma de empezar la semana!

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Prefiero vecinos extranjeros

En las urbanizaciones de verano de la costa del mediterráneo, prefiero de largo que mis vecinos sean extranjeros lejanos.

Mis buenos amigos de Murcia, Valencia, Castilla-La Mancha y Madrid conocen mi opinión y la respetan, aunque no la comparten. En mi residencia de verano, disfruto cada año reencontrándome con ellos y con mis otros vecinos alemanes, noruegos, belgas,… Pero lamento que en el conjunto de la comunidad se estén yendo algunos extranjeros, siendo sustituidos mayoritariamente por los cercanos murcianos.

La razón de preferencia se basa en dos elementos esenciales: las visitas y el ruido generado. Una casita de verano ocupada por autóctonos significa el triple o cuádruple de personas que en el caso de que sean foráneos. En un simple apartamento recién adquirido, o simplemente alquilado, por murcianos cabe esperar la visita de toda la parentela de la región todos y cada uno de los días de veraneo. Los extranjeros, en cambio, aparecen poco en verano y siempre formando un grupo que ni crece, ni varía día a día en su composición.

La técnica de los nativos, debidamente analizada en mis largas estancias, se puede resumir bajo el nombre de “los invasores”. Con la autorización de los titulares del hogar, o sin ella, es previsible y predecible que en un piso de veraneo ocupado por mis queridos murcianos aparezcan poco antes del mediodía un gentío de remotos parientes o amistades de la infancia que, siempre sin avisar, se queden a comer y a cenar hasta la siguiente madrugada, amén de ocupar todas las áreas e instalaciones de la comunidad.

Estos visitantes, extrañamente planificados pues nunca coinciden dos muchedumbres pero no hay día donde falte una caterva de auto-invitados, acostumbran a acudir sin más obsequios que su pertinaz presencia, mucha hambre y mucha sed, pero con alegría a espuertas (será por lo barato que les sale su veraneo) y sin prisa por irse. Ya que no aportan nada para las varias comidas que piensan gorronear, tampoco traen toallas, sombrillas ni elementos de playa que, ya puestos, también corresponde ceder a sus sufridos y hospitalarias visitados.

Entre los pegadizos aprovechados, la peor especie son algunos familiares que, por hacer aprecio de las casas ajenas, se convierten en parásitos permanentes y regulares. Algunos de estos especimenes disfrutan de cualidades inverosímiles como poder establecerse de forma vitalicia en sofás (a ser posible en medio de la sala), o en tumbonas de jardines y terrazas (donde sólo molestan al conjunto del vecindario). Ya que supuestamente sólo se quedarán “unos días” (expresión que significa como mínimo una quincena), hacen un uso intensivo de todo lo comunitario, como piscinas, duchas, bancos,… dejándose notar por el conjunto de la colectividad que acaba aprendiéndose sus nombres e invocando con frecuencia el de sus antecesores.

En definitiva, en la misma casa-tipo de dos habitaciones donde sólo cabe una nuclear familia de extranjeros con el matrimonio y dos hijos, que hablan bajito, es posible “acomodar” a tres o cuatro familias autóctonas, compuestas por la siguiente relación de titulares e invitados: Tres, o cuatro, generaciones de abuelos, padres e hijos de todas las edades, con amigos y primos anexos, que disponiendo de un sofá libre en el trastero y bastante espacio en la piscina de la comunidad invitan a otros familiares y conocidos varios del pueblo a “visitarles cuando quieran” para que vean lo bien instalados (y espaciosos) que están en la “casa de la playa”.

Para compensar que son muchos ocupantes en un espacio pensado para muchos menos, la solución más frecuente es comunicarse… a gritos. Por si quedaba alguien en la zona que no se había enterado de que habían vuelto los inolvidables vividores que dieron la murga hace dos semanas… Estos gorrones profesionales han mejorado el dicho de que donde comen cuatro comen… cincuenta. Ahora, después de haber sobrevivido al último fin de semana con nuevo récord batido en el pleno de visitantes recalcitrantes, entiendo el porqué de que los pueblos del interior se queden vacíos… Luego dicen que extranjero es quien no tiene amigos. ¡Benditos vecinos extranjeros!
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Agosto angosto

En este condensado mes en el que todos estamos de vacaciones, nos preguntamos: ¿esto es descansar?

Durante un año hemos estado apretados en las ciudades esperando que llegue el mes vacacional. Se acerca el 1 de agosto y salimos en estampida. Seguimos estando todos en las caravanas de la “operación salida” y nos reunimos en las escasas zonas costeras que se abarrotan de gente,… que quiere escapar de la gente.

Ayer intentamos bañarnos en la piscina comunitaria. Desistimos ante el riesgo de adulterio. Fuimos a la playa, y creo que llegamos a pisar algo que parecía arena (una mezcla de bronceador y toalla). Incluso dimos unas brazadas sin llegar a la jurisdicción de aguas internacionales. Mañana acudiremos a la madrugadora hora de los abuelos, quienes -ante la petición de nueras y nietas- toman posesión de la primera línea de playa con todo tipo de pertrechos, aunque predominan las sombrillas viejas.

Tras la experiencia de pedir en un chiringuito una paella al mediodía, que nos sirvió de merienda, bajo un sol de justicia retornamos al apartamento. No se le ha dado nombre aún a este “estrés veraniego”, pero a las siete de la tarde sufrimos una sensación de cansancio más propia de un invernal viernes laboral que de un primer día de vacaciones estivales. Y ahora hay que ducharse para ver si sobrevivimos a la degustación de alguna variedad de sangría que acompañará a cualquier clase de extrañas viandas mal aderezadas que por aquí llaman cena “Typical Spanish”.
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Cambio social, tecnológico y educativo

Reflexiones compartidas sobre el profundo desafío para el profesorado que representa el cambio de algunos paradigmas sociales, tecnológicos y educativos.

Todo comenzó con la compra de un portátil nuevo. Comprendí que algo había cambiado profundamente, pero de un modo tan paulatino y sigiloso que parecía una (r)evolución tan invisible como inevitable. Al llegar a casa, no hube de instalar ningún software. Sólo conectar mediante wifi, abrir el navegador (Firefox) y acceder a netvibes.com (una página de inicio personalizable). Allí me identifiqué con mi correo gmail e, inmediatamente, surgió mi interface con todo lo que necesito: mis correos electrónicos personales y laborales, mi agenda (my.yahoo), mi periódico compuesto con retazos elegidos (livejournal.com), mis links favoritos (del.icio.us), mis fotos familiares (flickr.com), mis aplicaciones web para leer, escribir, compartir, publicar (textos en Writely, presentaciones en thumbstacks.com,…). Adquirido el entorno operativo con el equipo, todo lo demás estaba en el ciberespacio, era legal y accesible desde cualquier punto.

Cambios sociales. Algo estaba pasando, ya no era tan posible imponer unos dirigidos y descendentes criterios desde unos pocos canales de prensa o televisión, porque en Internet se navega libremente. Tampoco una poderosa multinacional del software obligaba a adquirir sus productos, dado que existen suites informáticas de dominio público, con genuinos estándares y visibles desde cualquier tipo de ordenador con independencia del sistema operativo. Más aún, las fuentes de noticias, información y conocimiento se multiplican exponencialmente. Los weblogs individuales y colectivos crecen en todas las lenguas con información cercana o global, especializada o genérica. Las enciclopedias de alto coste con el saber establecido, como la Británica o la Encarta, quedan superadas y arrinconadas por obras colectivas, conjuntadas, multilingües y libres como Wikipedia. Parece que el poderoso imperio del mercado globalizado no ahoga las necesidades personales, reales y plurales que exige la ciudadanía del siglo XXI.

Cambios tecnológicos. Se populariza Internet, aunque todavía su acceso no es universal, ni gratuito (¡algún día lo será!). Por ello surgen fórmulas para compartir, como la malla de fon wifi, quizá no definitivas pero que apuntan tendencias. Y la explosión de Web 2.0 es imparable, representando el Renacimiento de la era Internet. La principal característica es la sustitución del concepto del Web de lectura, por el de lectura-escritura. Ya no sólo surfeamos por el océano de exponencial crecimiento de información, sino que aportamos nuestra voz. No somos meros lectores, sino protagonistas activos: "Información con participación". La Web 2.0 se acerca al usuario y no al revés, con publicación y acceso simplificados sin directorios para documentalistas, sino con palabras naturales (tags, etiquetas) de clasificación que usamos todos y eximen de conocimientos técnicos.

Cambios educativos. El impacto digital en su aplicación educativa es inconmensurable. Nuestro alumnado, especialmente el más pequeño, es “nativo digital”, mientras que los adultos somos simples “inmigrantes digitales”, más o menos adaptados en el nuevo territorio cognitivo. Los niños y jóvenes interactúan cotidiana y simultáneamente con la amplia variedad de nuevos medios, donde destacan los teléfonos celulares, los videojuegos y los ubicuos ordenadores, desarrollando nuevas y desconocidas habilidades que conforman especialmente su estructura de pensamiento y sus hábitos de estudio, relación y ocio. Se ha bautizado a esta juventud como la “generación M”, caracterizada como media multi-tasking por interactuar en multitarea con varios medios al mismo tiempo.
Nuestro reto como educadores es colosal: Hemos de cambiar radicalmente nuestra guía didáctica para que los jóvenes (nativos digitales) no deban retrotraer sus capacidades intelectuales a las que predominaba décadas atrás, para la generación de sus abuelos o padres. La tecnología responde a las necesidades sociales (y a veces las crea). Como advirtió Marshall McLuhan, la interacción humana con la tecnología no sólo condiciona su sensibilidad, sino sobre todo su estructura de aprender y pensar; es decir, altera especial y significativamente la moderna epistemología (ciencia del conocimiento).

El alumnado ya no es pasivo, por lo que no es efectiva la psicología conductista unidireccional propia de instructores que enseñaban contenidos (know-what, saber qué). Tampoco es suficiente el aprendizaje cognitivo guiado por tutores para un alumnado activo, pero todavía con una comunicación exclusivamente verbal y desequilibrada en la bidireccionalidad de la comunicación (know-how, saber cómo). Conductismo y cognitivismo son insuficientes: ahora el alumnado es creativo, y el profesorado debe actuar como entrenadores con una pedagogía constructivista, con una comunicación visual, equilibrada y orientada a “aprender haciendo” (knowing-in-action).

Charlie y la familia de chocolate

Tenemos la capacidad de construirnos (en) una amorosa familia para recibir todo el afecto, cariño y comprensión que merecemos y donde podremos ser nosotros mismos.

La película “Charlie y la fábrica de chocolate” de Tim Burton está fielmente basada en un popular cuento de Roald Dahl escrito en 1964. Estrenada el 15 de julio de 2005 ha merecido un notable éxito de difusión, que incluye una amplia reseña en la Wikipedia. El imaginativo libro es un clásico de la literatura infantil (tras un film de culto titulado "Un mundo de fantasía" que no llegó a estrenarse en muchos países) se encomienda una segunda adaptación cinematográfica al aclamado director Tim Burton, quien aporta su estilo marcadamente soñador a la entrañable obra original.

El producto es una aleccionadora comedia sobre niños y para niños, que recuerda la esencia de lo que auténticamente significa ser un niño. Se destina, oportunamente, a una infancia demasiado mimada en una época donde algunas familias parecen hechas de mal chocolate, pero no por su dulzura, sino por derretirse ante la menor calentura, como el palacio del sultán que aparece en la película.

La historia narra la vida de Charlie Bucket, un bondadoso niño de familia pobre que vive, junto a sus padres y cuatro abuelos en una vieja casa diminuta y destartalada, pero un verdadero hogar lleno de amor a la sombra de una descomunal fábrica de chocolate. Desde hace casi quince años, nadie ha visto entrar o salir de la fábrica a un solo trabajador, y tampoco han visto a su extravagante propietario Willy Wonka. A pesar de ello, incomprensiblemente, siguen elaborando grandes cantidades de chocolate que se exportan a todo el mundo. Un día aparece un trascendental anuncio, invitando a la famosa fábrica a cinco afortunados niños que encuentren unos cupones dorados escondidos entre las chocolatinas,…

Se describen, en forma de fábula caricaturesca, cuánto y cómo han malcriado algunos padres a sus repelentes hijos, tan ridículos como poseídos de sí mismos que apenas aprecian la maravilla de las alucinantes creaciones de Wonka. Uno a uno, por su grosera personalidad glotona, competitiva, mezquina o sabelotodo adicto a los videojuegos abandonan la visita antes de que haya terminado. Cuando sólo queda el pequeño Charlie, Willy Wonka le ofrece ser su único heredero con una condición imposible que obliga a renunciar a Charlie. Pero finalmente ambos descubrirán que Charlie ya era un afortunado por algo, como la familia, que faltaba a Willy, quien recibe un regalo aún mucho más generoso que el mayor emporio comercial.

La moraleja de la película, quizás demasiado explícita pero apropiada para el público infantil, es un canto al hogar y al tesoro de una familia unida que, frecuentemente, florecen mejor entre los menos pudientes. Son sublimes las escenas iniciales y finales. En las primeras puede verse el hogar de Charlie, donde la madre espera a su marido para ver si ha conseguido algo que mejore la aguada sopa de repollo. En las últimas, Wonka puede apreciar el valor de una familia reunida, donde tres generaciones comparten la magia de un menú lleno de amor. Quizá el momento supremo es cuando hasta el más pequeño de la casa, Charlie, reconoce con decidida valentía que nada es más sagrado que la familia. Decididamente el chocolate atesora un regusto de familiar a ternura.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2006/charlie.htm

Sonido familiar

©Mikel AgirregabiriaUna historia que les sonará familiar, acerca de un medio donde el sonido se propaga lastimosamente lento.

Hace muchos siglos los pensadores intuyeron que el sonido se propaga en el aire como las ondas en el agua. Los primeros fueron el filósofo griego Crisipo (año 240 a. C.) y el arquitecto romano Vitruvio (siglo I a. C.). Hubo de esperarse hasta el siglo XVII, para conocer con mayor detalle la transmisión del sonido tras establecer Galileo la base del “método científico”.

Fue el propio Galileo (1564-1642) quien calculó por primera vez la velocidad del sonido, de una forma sencilla. Con la colaboración de un artillero, una medianoche dispararon una salva (sólo con pólvora), mientras observaban desde un monte próximo, a unos 3.500 metros del cañón. Con ayuda de un primitivo reloj inventado por Galileo, el "pulsilogium", contaron el tiempo transcurrido desde que se vio el fogonazo hasta que se oyó el estruendo. Fueron aproximadamente 10 segundos, por lo que Galileo exclamó en voz alta: ¡350 metros por segundo!

Poco después, el monje y matemático francés Marin Mersenne (1588-1648) realizó medidas precisas del retorno de un eco y calculó un valor más exacto de la velocidad del sonido. Por ello, Mersenne es considerado el padre de la Acústica, si bien es mucho más conocido en el mundo matemático por sus famosos (números) primos. En 1660, el científico inglés Robert Boyle (1627-1691) demostró que el sonido necesitaba un medio gaseoso, líquido o sólido para su transmisión, comprobando que una campana era inaudible en el vacío. El gran físico británico Isaac Newton (1643-1727) demostró que la propagación del sonido a través de cualquier fluido depende de sus propiedades, como la elasticidad o la densidad.

El siglo XVIII permitió el desarrollo del cálculo, con contribuciones de científicos suizos como Johann Bernoulli (1667-1748) y Leonhard Euler (1707-1783), y franceses, como Jean le Rond d'Alembert (1717-1783) y Joseph Louis Lagrange (1736 - 1813). Finalmente, en el siglo XIX se alcanzó una descripción completa del sonido mediante el análisis armónico, desarrollado en 1822 por el matemático francés Joseph Fourier (1768-1830) y aplicado al sonido por el físico alemán Georg Simon Ohm (1789-1854).

El sonido es una vibración que recorre un material haciendo que sus moléculas se contraigan o expandan. Por ello, el sonido no viaja en el vacío, a diferencia de las ondas electromagnéticas (como la luz) que no necesitan ningún éter de soporte. La velocidad del sonido varía según el medio y la temperatura: En aire a 20ºC viaja a 343 m/s, en aire a 100ºC a 390 m/s; en agua a 20ºC llega a 1.483 m/s y en acero alcanza los 5.060 m/s.

Sorprendentemente existe un medio, el entorno familiar, donde el sonido se oye casi instantáneamente… pero se escucha al cabo de una generación. Los padres damos múltiples consejos a nuestros hijos durante sus etapas infantil y juvenil: Estudia, aprende, lee, organízate, escucha a tus mayores, elige buenas amistades,… Los niños parece que atienden, pero no lo aplican. Los jóvenes lo rechazan directamente. Pero hay que insistir… El sonido les va llegando… muy vagamente. Los progenitores no debemos desesperar… Continuemos día tras día con buenos consejos y con mejores ejemplos.

Aparentemente pasan los años infructuosamente… Hasta que un día, tu hijo o tu hija te sorprenden. Me está pasando recientemente, de forma reiterada. Por ejemplo, uno de mis hijos me cuenta: “Anoche, tras revisar lo que puede del temario, me fui a dormir pronto para estar despejado por la mañana. Creo que fue una buena decisión, porque he rendido más en el examen”. Le contesto: “Has hecho muy bien, en lugar de estar toda la noche repasando y llegar dormido a la prueba. ¿Quién te lo ha aconsejado?”. Respuesta de nota: “¡Aita (papá en lengua vasca)!, ¿te has olvidado que tú siempre nos lo dices?”.

La humanidad ha conseguido construir artefactos, como el avión supersónico X-43 de la NASA que vuela a 11.265 km/h y supera en más de 10 veces la barrera del sonido (Mach 10). Pero hemos de mejorar mucho la educación para que en la comunicación familiar, la velocidad de propagación de la sabiduría de los abuelos no requiera toda una generación para ser traspasada a los padres, y otra generación para alcanzar a los nietos.

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