Mostrando las entradas para la consulta mi padre ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta mi padre ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

Viejo chiste de los 'problemas familiares"

Dos amigos se encuentran y comienzan esta conversación.
-"Estoy afligido, tengo problemas familiares",... El otro le responde:
- "¿Tú crees que tienes problema familiares? Escucha mi situación. Hace unos años conocí a una viuda con una hija y me casé con la madre. Poco después mi padre se casó con mi hijastra. Eso hizo que mi hijastra se convirtiera en mi madrastra y mi padre en mi hijastro. También mi esposa se convirtió en suegra de su suegro. Entonces la hija de mi esposa, mi madrastra, tuvo un hijo. Este chico es mi medio hermano, porque es el hijo de mi padre, pero al ser el hijo de la hija de mi esposa, es el nieto de mi esposa. Esto me hace el abuelo de mi medio hermano. Esto no fue nada hasta que mi esposa tuvo un hijo. Ahora la hermana de mi hijo, mi madrastra, es también su abuela. Así, mi padre es cuñado de mi hijo, cuya cuñada es la esposa de mi padre. Soy el hermano político de mi madrastra, mi esposa es la propia hija de la tía, mi hijo es el sobrino de mi padre y yo soy mi propio abuelo. ¿Y tú piensas que tienes problemas familiares?".

El mayor defecto de mi padre

Siempre creí que el principal defecto de mi padre, quizá su único fallo, era que hablaba demasiado y con demasiada gente.

Con la edad he comprendido que he heredado aquel defecto, sólo que ampliado y con el orgullo de parecerme a él. También yo hablo demasiado, con demasiada gente, pero además tengo un blog, algo que mi padre -fallecido hace años- jamás pudo imaginar.

Sólo espero que habiendo heredado y ampliado su único defecto, y quizá el mejor de los posibles, también haya desarrollado, en algún grado, alguna de las numerosas cualidades humanas de mi admirado padre.

Triple personalidad

Todos nacemos príncipes y princesas”
Eric Berne (1910-1970) fue un psiquiatra de reconocido prestigio que desarrolló una teoría de la personalidad, conocida mundialmente como Análisis Transaccional (A.T.), basada en los Estados del Yo, las transacciones humanas, los juegos psicológicos y los guiones vitales. De amplia aplicación ulterior, sus técnicas resultan muy valiosas para el crecimiento y la mejora personal y grupal. Presentaremos un compendio de sus fundamentos, que podrán sernos provechosos para comprender mejor la naturaleza de las relaciones humanas. La filosofía subyacente en el A.T. parte de la premisa de que “todos nacemos bien”, como sugiere el subtítulo que Berne acostumbraba a repetir. Todos disponemos de un incalculable potencial humano que podemos desarrollar, y cada uno es principal responsable de su propia vida, decidiendo, para bien o para mal, lo que hace con ella. Podemos progresar si empleamos debidamente los recursos personales y colectivos que están a nuestro alcance.

Para el desarrollo de habilidades sociales en la comunicación, el A.T. sugiere una estructura de personalidad P.A.N (Padre-Adulto-Niño), en tres instancias o triple Estado del Yo: el Padre, el Adulto y el Niño. Son patrones diferenciados de sentimientos, pensamientos y comportamientos de diverso origen biológico e histórico y de distinta vivencia interior. Este esquema es la base de toda la doctrina de la personalidad inacabada y en proceso de desarrollo, que mostrará los modelos de comunicación y el tipo de transacciones entre estos tres personajes internos que todos llevamos dentro.

El “Yo Padre” es ese personaje que aparece cuando hablamos como creemos que lo harían nuestros padres. Es la pauta que nos asemeja a la figura parental, que grabamos de pasada experiencia familiar. Adopta dos instancias, la del Padre Influyente o Normativo que dirige y es firme en sus preceptos, o la del Padre Generoso, que ayuda, aconseja y tranquiliza, incluso en exceso con paternalismo. Las manifestaciones del Padre son frases estereotipadas, refranes, órdenes, adjetivos calificativos, juicios de valor,... como "Eso no se hace", "Porque lo digo yo", "Eso es ridículo", "No haces nunca nada bien", "Hazlo así",… con tonos de voz fuertes, como puntualizando (o bien envolvente en el Padre Acogedor). Los gestos son apuntar con el índice, desaprobar negando con la cabeza o aprobar asintiendo con la cabeza, dar una palmada en la espalda,... Las actitudes corporales son de manos sobre las caderas, mirar de arriba a bajo, cruzar los brazos sobre el pecho, meter la barbilla entre la mano, o extender los brazos para abrazar,... con expresiones faciales de fruncir las cejas, expresión de altivez o simpatía, apretar los labios, elevar las cejas, elevar los brazos al cielo... y miradas intensas, dan miedo o envuelven, culpabilizan o apoyan.

El “Yo Adulto” es el modo autónomo y pertinente de comportarse ante la realidad de cada momento. Sus manifestaciones están regidas por los estímulos y relaciones de la situación presente, con frases que expresan hechos o preguntas y respuestas con intención directa y clara: ¿Quién, qué, dónde, cuándo, cómo, por qué, para qué?", "¿Has tomado una decisión?", "¿Qué esperas de mí?", "No estoy de acuerdo", "Ésta es mi opinión, pero no es más que mi opinión", "Éstas son las ventajas y los inconvenientes", "Me siento triste cuando dices eso"... Las actitudes corporales son relajadas pero atentas, cabeza derecha, mirada discreta, voz calmada,...

El “Yo Niño” es la reliquia arcaica de nuestra propia infancia: aquel niño que fuimos. La edad típica de nuestro Niño depende de nuestra historia personal y es diferente aún entre hermanos que comparten el “Yo Padre”. Existen tres subniveles: el Niño Adaptado, que rehuye las dificultades y busca la aprobación; el “Pequeño Profesor”, creativo e intuitivo que presiente las situaciones, aunque puede equivocarse; y el “Niño Libre” que representa la creatividad y la naturalidad, que puede ser egocéntrico. Expresiones características del Estado Niño son “¿Vale...?”, “¡Qué rollo...!”, “¡Qué bien!”, “La he fastidiado”, “No sé qué más decir”,… Los tonos de voz son oscilantes, retraídos y débiles o brillantes y excitados, con gestos como bufar, hacer burla, gesticular, retorcerse las manos, rascarse, mover la punta del pie, repiquetear en la mesa, manosear un lápiz, dibujar durante una reunión,... Las sensaciones son de nerviosismo o bienestar, risas, sonrojo o palidez repentina,... con actitudes corporales como las piernas recogidas bajo la silla, los pies en la mesa, desplomado, agitado, gracioso, deprimido,... con miradas cómplices, suplicantes o sonrientes, moviendo los ojos a derecha o a izquierda, o avergonzado con los ojos bajados,...

¿Hemos reconocido a nuestros tres Yos? ¿Cuál predomina? ¡Que no falte ninguno! Lástima no poder seguir, contando qué pasa cuando nuestro Niño habla con el Padre/Adulto/Niño de nuestra Pareja (- Lo siento pero me parece que otra vez he perdido las llaves. – Siempre eres un descuidado/ ¿Has mirado en la entrada?/ Pues te fastidias), o cuando a una pregunta del Adulto de nuestro interlocutor le responde nuestro Padre/Adulto o Niño (-¿Dónde está el periódico? – Nunca sabes dónde dejas las cosas/ Creo que en la sala/ Yo no lo he perdido). Quizá continuemos otro día, pero las posibilidades de interpretación de la comunicación que ofrece el A.T. esperemos que hayan quedado expuestas.

¿Cómo y cuándo ganaste y gastaste tu primer dinero?

Vía Alexliam se remite este meme. Me ha parecido curioso y he decidido responderlo y transmitirlo. Se lo paso a quienes lean esta entrada y espero conocer sus historias, porque siempre he creído que esta circunstancia vital (una entre tantas) fue decisiva en mi caso. Todo sucedió así,...

Corría el año 1967, y yo tenía 14 años. Veraneábamos en Ubidea, donde teníamos fama de chicos listos y aplicados. Una familia vecina, creo que parientes lejanos, cuyo apellido me parece que empezaba y acababa con I, me pidió que diese clase de matemáticas a su hijo, que iba a estudiar sociología y era dos o tres años mayor que yo. Las clases tenían lugar todas las tardes, una o dos horas diarias durante casi tres meses (de julio a septiembre). Se daba la circunstancia, extraña y curiosa, que mi hermano pequeño (3 años menor que yo y 5-6 menor que mi alumno) también se sentaba con nosotros, por no aburrirse jugando solo y para que aprendiese algo. Siempre tuve la sensación, corroborada por mi hermano Javi, que él me entendía más rápido y mejor que mi (nuestro) alumno mayor.

Al final, acabó el verano y las clases, y mi alumno, finalmente, aprobó su examen y siguió sus estudios en la Universidad de Deusto. El último día fui a cobrar mi primer 'salario', que no había sido mi prefijado, ni convenido. Sería algo así como 'la voluntad', en función de la satisfacción del alumno y de su familia, pero antes del examen que tuvo lugar en octubre. Me pagaron con un grandioso billete verde de mil pesetas (como el de la foto)... Me pareció muchísimo... entonces. ¡Ah, me olvidaba de cómo lo gasté! En un suspiro... Minutos después de recogerlo, se lo traspasé a mi padre, para ayudar en casa, porque no andábamos sobrados de dinero. Con aquel mi primer sueldo, no me compré nada personal, ni para mí, ni para mis hermanos.

Versión para imprimir en: mikel.agirregabiria.net/2007/primersueldo.DOC

¿Quién quiere vivir para siempre?, Queen en Los Inmortales

Who Wants To Live Forever? in the movie Highlander

La canción “Who Wants To Live Forever?” (¿Quién quiere vivir para siempre?) de Queen es una reflexión profunda sobre la naturaleza efímera de la vida y el amor. Escrita por el guitarrista Brian May, esta canción forma parte de la banda sonora de la película “Highlander” (Los inmortales) de 1986. 

Aunque la película trata sobre guerreros inmortales, la canción no se centra en la fantasía, sino en la paradoja de la inmortalidad y el precio emocional que conlleva. En la segunda mitad de la década de los 80, las cosas no iban bien para Queen. 

En 1987, Freddie Mercury fue diagnosticado con VIH, aunque no hizo pública su enfermedad hasta más tarde. Por otro lado, Brian May lloraba la muerte de su padre y la ruptura de su matrimonio. Fue entonces cuando la banda vio parte del metraje sin editar de la película “Highlander”. Esto, junto con las experiencias personales de May, despertó su creatividad.

El guitarrista recuerda: “Esa fue nuestra primera experiencia con ‘Highlander’. No había leído el guión, no creo que ninguno de nosotros lo hubiera hecho. Me emocionó… Abrió una puerta dentro de mí. Estaba lidiando con muchas tragedias en mi vida: la muerte de mi padre y la muerte de mi matrimonio, entre otras cosas. Pude, inmediatamente, escuchar ‘Who Wants To Live Forever’ en mi cabeza, y estaba casi completa en el trayecto en coche hasta mi casa. Recuerdo que se la canté a mi mánager mientras me llevaba y se quedó sorprendido. Me dijo: ‘¿De dónde ha venido esto?’ y yo le contesté: ‘Ni siquiera lo sé’”

El tema se grabó junto a la Orquesta Filarmónica de Londres, con arreglos compuestos por Brian May y el encargado, en parte, de la música de la película, Michael Kamen. En la película, Freddie Mercury cantaba toda la canción, aunque en la versión del disco, Brian May también cantaba varias frases, incluyendo el primer estribillo. 

Ambos, sin duda, se enfrentaban, cada uno a su manera, a la muerte en sus distintas formas. La canción se convirtió en un elemento emotivo en la escena en la que el protagonista veía cómo su mujer envejecía hasta morir mientras él, inmortal, seguía siendo joven. Una curiosidad que añade un toque alegre a esta historia es que en el videoclip de la canción hay un elemento que no encaja en la composición, lo cual agrega un toque intrigante a la experiencia .
Nuestra versión preferida: Sarah Brightman, junto a la London Symphony Orchestra, el 2 de junio de 1997 (adjuntada bajo). Otra versión interesante también es la de la ucraniana Alyona, que se puede ver en Who Wants To Live Forever - Queen (Alyona).
Nuestra música preferida en vídeos.

Naranja a la portuguesa

El secreto ingrediente de una inmejorable receta que se transmite de generación en generación en nuestra familia.

En mi casa siempre fue motivo de alegría cuando mi padre nos preparaba individualmente a cada uno de mis hermanos su célebre “naranja a la portuguesa”. Posteriormente comprobé que no existe tal fórmula gastronómica, y quizá la razón de ello sea la sencillez de su preparación: Basta cortar una naranja bien pelada en finas rodajas circulares y espolvorear azúcar por encima para endulzar aún más el sabor natural del cítrico. Con un solo fruto así troceado y presentado se cubre un amplio plato llano, que puede ser degustado cómodamente por el comensal.

Esta misma receta la he repetido miles de veces con mis hijos y mis sobrinas, ya casi todos mayores de edad, habiendo obtenido en todas las ocasiones el mismo éxito que mi padre. Aunque siempre sospeché cuál es el recóndito factor de su éxito, no ha sido hasta ayer cuando alguien ha verbalizado la clave. Ayer mi sobrina predilecta, que no diré quién es, me dijo: “Me gusta mucho, tío, porque la preparas sólo para mí”. Pocas veces se ha podido escuchar más nítidamente que el secreto ingrediente de la comida más deliciosa, y el de una familia unida, es el amor manifiesto que se expresa con un poco de tiempo pelando, cortando y endulzando con mucha solemnidad una simple naranja.

Versión para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2006/naranja.htm

Mama, la araña de Bilbao junto al Museo Guggenheim

Mama, la araña de Bilbao junto al Museo Guggenheim
Mamá (Maman en francés) es el nombre que recibe una gran escultura con forma de araña de la artista francesa-americana Louise Bourgeois (1911-2010). Está realizada en bronce, acero inoxidable y mármol. Pesa 22 toneladas, y mide 10 metros de altura y 10 de diámetro. La autora, reconocida internacionalmente por su capacidad para reflexionar plásticamente sobre temas profundos y dolorosos de la naturaleza humana, llamó a la escultura "Maman" en homenaje a su madre, capaz de tejer la tela de los afectos y también quedar atrapada en ellos.
Es una de las esculturas de arte contemporáneo que forman parte de la colección permanente del Museo Guggenheim de Bilbao. Las arañas, que Bourgeois presenta como un homenaje a su madre, que era tejedora, ponen de manifiesto la duplicidad de la naturaleza de la maternidad: la madre es protectora y depredadora al mismo tiempo. La araña utiliza la seda tanto para fabricar el capullo como para cazar a su presa, así que la maternidad encarna fortaleza y fragilidad. 

Estas ambigüedades se ven intensamente reflejadas en esta Mamá gigantesca, que se sostiene ominosamente sobre unas patas que semejan arcos góticos y que funcionan al mismo tiempo como jaula y como guarida protectora de una bolsa llena de huevos que se encuentran peligrosamente adheridos a su abdomen. La araña provoca pavor y miedo pero su gran altura, sorprendentemente equilibrada sobre unas ligeras patas, transmite una vulnerabilidad casi conmovedora.
Mama, la araña de Bilbao junto al Museo Guggenheim
Pocas personas saben que la impresionante araña, en la parte trasera del museo Guggenheim Bilbao, cuenta una historia real, la de la artista franco-estadounidense, Louise Bourgeois. En realidad es un homenaje a su madre, que como todas las arañas era tejedora. La escultora mantuvo una afectuosa pero complicada relación con sus padres. El padre, contradictorio, engreído, cruel y autoritario, al caer su mujer enferma, introdujo a su amante en el hogar como institutriz de Bourgeois y sus hermanos. 

Sobre aquellos lamentables hechos, la artista hablaba así «De niña, me daba mucho miedo cuando en la mesa del comedor mi padre no dejaba de alardear y se jactaba una y otra vez de sus logros. Cuanto más grande quería volver su figura, más insignificantes nos sentíamos sus hijos. Mi fantasía era que le agarrábamos entre todos mis hermanos, le poníamos sobre la mesa, le troceábamos y le devorábamos,…».
Para Louise, que adoraba a su madre, fue un episodio traumático que influyó en su obra. Su madre aunque era cariñosa, también era posesiva y controladora con su hija, esto se percibe en su escultura “Mamá”. La maternidad es el tema central de la obra y pone de manifiesto la duplicidad y ambigüedad: la madre es protectora y depredadora al mismo tiempo, teje la seda tanto para fabricar el capullo como para defenderse de los depredadores. La maternidad puede ser frágil y fuerte al mismo tiempo, sentimientos complicados que presenta la madre hacia sus hijos y los hijos hacia la madre y la protección que les terminará debilitando para defenderse en la vida. 
Mama, la araña de Bilbao junto al Museo Guggenheim
Las patas arqueadas de la araña simulan una jaula, y también la guarida protectora de una bolsa con huevos, que se encuentran adheridos a su vientre de una manera un tanto peligrosa. La araña provoca en el espectador miedo y pavor, pero debido a la altura de sus patas y lo frágiles que parecen proyecta una conmovedora ternura. Cuando preguntaban a Louise el significado de su obra está respondía: “Es una Oda a mi madre, era ella mi mejor amiga”. La Mamá envuelta en sedosas conjeturas, hila, teje, cuida, protege secretos… y nos inquieta.

La madre de Louise Bourgeois nunca pudo ver su obra, ella empezó a estudiar arte después de que esta falleciera. “Mis obras son una reconstrucción del pasado. En ellas el pasado se ha vuelto tangible; pero al mismo tiempo están creadas con el fin de olvidar el pasado, para derrotarlo, para revivirlo en la memoria y posibilitar su olvido”.

Lo que aprenden los padres en poco tiempo...

"Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años."
Mark Twain
Mikel Agirregabiria

El refugio de mi padre


In My Fathers Den (2004) from Riddler on Vimeo.

Un notable descubrimiento "El refugio de mi padre" (In My Father's Den, ver enteramente en inglés, en el inicio del post) entre la oferta de películas (gratuitas) de Euskaltel. Con argumento bien construido, suspense incluido y voltereta final. Una historia bien contada que arranca lenta pero no deja de subir e interesar, con una realización correcta que atrapa al espectador. Una película que viene de las antípodas, con referencias diametrales,...

Destacadas interpretaciones de los británicos Matthew MacFadyen (protagonista) y Emily Barclay,  quien por su papel de Celia Steimer recibió premios como el New Zealand Film Awards como Mejor Actriz y el 2005 British Independent Film Awards como Mayor PromesaTodo aderezado con los sugestivos parajes neozelandeses y un exquisito gusto musical de su protagonista, con temas sublimes como “Chants d'Auverge”, cantado por la soprano Dame Kiri Te Kanawa (oír en YouTube) y tocado por la English Chamber Orchestra, que descubrí gracias a esta película y que no me he cansado de volver a escuchar repetidas veces.

Dirección de Brad McGann, fallecido por cáncer en 2007, apenas tres años después de la realización de esta cinta, basada en una novela de Maurice Gee. El guión, que el propio Brad McGann escribió, recoge una extraña y profunda cita: “Prefiero no ser nadie en algún lugar, que ser alguien en ningún sitio”. Recomendable buscar y visionar este combinado de drama y thriller. Abajo sigue un tráiler en español.

Herencia paterna

Unos heredan una casa o unas tierras, otros un negocio familiar, algunos incluso un reinado, pero nuestro padre nos dejó el mejor legado.

Supongo que nuestro padre, alguna vez, quiso ser próspero. Sus diversos oficios, algunos proyectos de negocio, así lo acreditan. Pero siempre tuvo una endiablada capacidad para eludir la fortuna, a pesar de su demostrado y denodado esfuerzo. La prematura muerte de nuestra madre, tras una larga enfermedad, tampoco ayudó. Nuestro padre supo entonces, con un magistral criterio probablemente surgido de sus convicciones religiosas, otorgarnos la mejor de las herencias a todos y cada uno de sus hijos. Ahora, con la perspectiva que nos dan los diez años transcurridos desde su muerte, podemos reconocer fielmente el regalo de su legado.

En nuestra infancia nos preparó para ser jóvenes, y en nuestra adolescencia nos mostró el camino para ser adultos. Nuestro padre nos enseñó a enfrentarnos con el mundo existente, a afrontar la vida real con su ineludible tributo de dolor, pero con su dosis de gozo y esperanza. Nuestro padre supo hacernos ricos, pero no por darnos todo, sino por enseñarnos a necesitar lo menos posible. Nuestro padre nos convirtió en triunfadores, pero no por asegurarnos el éxito, sino por mostrarnos cómo se aprende de cada fracaso.

Nuestro padre logró que entendiéramos desde muy pequeños que nuestro futuro dependía esencialmente de cada uno de nosotros, de nuestro esfuerzo individual y del apoyo que pudiéramos prestarnos en el seno familiar. Gracias a ello crecimos imbuidos en un fuerte espíritu de firme respaldo encontrado en todos nuestros parientes. También supo inculcarnos el amor a los libros, primera y decisivamente a los libros de texto. Luego a los libros infantiles (Julio Verne, Enid Blyton,…), luego a los libros condensados y de divulgación, a las novelas, y a toda la literatura finalmente.

Pero lo mejor fue su ejemplo de bondad natural, que nos mostró cómo ser feliz viviendo con sencillez y siendo generoso con todos. Su habilidad para educar hijos no me ha sido traspasada. Reconozco que he malcriado y consentido en exceso a mis propios hijos. No supe contagiarles tan espontáneamente esa voluntad de trabajo que nuestro padre supo infundirnos con su ejemplo vital. Afortunadamente en ellos reside mucho de la energía de sus abuelos y de la inteligencia de sus abuelas. A pesar de las indulgentes y laxas enseñanzas con las que mi esposa y lo les hemos mimado, parece que han sabido encontrar ese motor vital que distingue a quienes saben conducir, construir y compartir su vida con valores trascendentes.

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/paterna.htm

Los días de cada mes y sus recuerdos asociados

Los días de cada mes y sus recuerdos asociados
Como en la imagen del Día del Recuerdo (en inglésRemembrance Day; también conocido como Día de la Amapola -ver posts sobre ello-Día del Armisticio o Día de los Veteranos), cada día del mes tiene su recuerdo, para agradecer y para celebrar, para evocar una persona o una causa. El algo muy subjetivo y personal, pero los bloggers compartimos nuestra intimidad  extimidad.

Cada día, no importa el mes ni el año, repasamos qué nos evoca esa mañana. Una persona que amamos, una causa por la que luchamos o todo aquello que da sentido a nuestras vidas y nos hace felices como individuos, familias, amistades, sociedades o parte de esa inmensa humanidad. 

Os recomendaros preparar vuestro propio listado para repasar y repensar lo que es esencial para conformar vuestro presente y para alegrar cada amanecer. Sigue nuestra lista por días. 

  1. Día Internacional de las personas Mayores. Nacimiento de mi suegra Esperanza. Mayo 1925
  2. Dos de Mayo, una fecha histórica y la calle de Bilbao donde nuestro padre trabajaba. Mayo 1808.
  3. Repaso personal, en el día que nací yo mismo. Abril 1953
  4. Lanzamiento del Sputnik 1. Octubre de 1957.
  5. Nacimiento de nuestro hijo Aitor y de nuestra sobrina Amaia. Junio 1986 y Septiembre 1987
  6. Muerte de mamá. Abril 1961
  7. Nacimiento de nuestra nieta Léa. Diciembre 2017
  8. Nacimiento de nuestra sobrina Ane. Mayo 1989
  9. Día de Europa. Mayo 2000.
  10. Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo. Noviembre 2002. #ScienceDay.
  11. Día Mundial de la Población. Julio 1990.
  12. Día Internacional de la Juventud. Agosto 1999.
  13. Día Mundial de la Radio. Febrero 1946. #RadioDay.
  14. Boda de nuestra hija Leire. Julio 2007
  15. Nacimiento de Napoleón Bonaparte. Agosto 1769.
  16. Nacimiento de nuestra hija Leire. Junio 1983
  17. Día Mundial de Internet. Mayo 2005.
  18. Nacimiento de mi suegro Manuel. 1921
  19. Nacimiento de mi hermano Juan Ma. Abril 1952
  20. Llegada del primer ser humano a la Luna. Julio 1969
  21. Nacimiento de mi hermano Javi. Enero 1956
  22. Día Mundial del Agua. Marzo de 1993.
  23. Día Internacional del Libro. Abril 1989.
  24. Nacimiento de nuestro nieto Julen. Febrero 2010
  25. Nacimiento de mi esposa Carmen. Enero 1955
  26. Nacimiento de nuestra nieto Mateo y de nuestra boda. Febrero 2014 y Agosto 1977
  27. Nacimiento de nuestro padre Juan. Diciembre 1920
  28. Día de los Santos Inocente. Diciembre Año 2.
  29. Nacimiento de Miguel de Cervantes. Septiembre 1547.
  30. Día Internacional de la Amistad. Julio 2011.
  31. Día Internacional de la Solidaridad. Agosto 2000.

Reflexiones educativas de Massimo Recalcati

Recogemos algunas ideas desgranadas en esta entrevista a Massimo Recalcati, que recomendamos leer en su integridad. Sólo para despertar el interés, anexamos algunas de las reflexiones del psicoanalista Massimo Recalcati:
  • Ya no son los estudiantes los que esperan en fila a ser triturados por el sistema (véase en el vídeo adjuntado), como contaba The Wall de Pink Floyd. ¡Ahora son los profesores los que son consumidos por el dispositivo escolástico! La única forma de resistir es no perder el deseo por lo que se enseña. Y hacer equipo con otros profesores, para sentirse menos solo.
  • El hecho novedoso es que se ha roto el pacto generacional y esto ha incidido en el discurso educativo. Los padres y los profesores ya no trabajan juntos en la educación de los jóvenes. Los padres más bien son los aliados de los hijos contra los profesores. Es un cambio inaudito: los padres, en vez de apoyar el trabajo de los profesores, se han convertido en sindicalistas de sus propios hijos. Para Freud existía un vínculo espiritual entre padres y docentes. Hoy, este vínculo se ha deshecho.
  • Yo, Recalcati, pensaba, cuando era joven e indisciplinado, que aprender de memoria no servía para nada. En cambio, Daniel Pennac subraya un aspecto de la memorización que yo había descuidado. Se trata de sumergir a nuestros hijos en el gran río del lenguaje. Es una experiencia de recuperación de nuestra procedencia. Por eso siempre escucho, con una mezcla de envidia y admiración, a amigos que en nuestras fiestas recitan poesías que aprendieron de memoria siendo niños...
Noticia original de El Mundo.

Otro reportaje con Massimo Recalcati sobre el ocaso irreversible del padre.

Con perlas como esta que sigue: ...Telémaco espera a la orilla del mar el regreso del padre. «Pero esta espera no es una parálisis melancólica», asegura Recalcati. «En el complejo de Telémaco no está en juego la exigencia de restaurar la soberanía perdida del padre-jefe. La pregunta por el padre que arraiga en el malestar de la juventud de hoy no se refiere a la fuerza y la disciplina, sino al testimonio. Hoy hacen falta padres-testigo». Pensándolo bien, ser padres-testigo no es un factor meramente biológico. No se es padre por una cuestión sanguínea sino por un gesto de adopción. El verdadero estatuto de paternidad lo constituyen los padres adoptivos. El ejemplo por excelencia es San José. «Ser padres adoptivos», explica Recalcati, «significa mirar al hijo sin tener proyectos sobre él. Sin poseerlos. Significa dejarlos ir»...

En esta segunda entrevista (leedla completa) interviene un gran cómico, Giacomo Poretti que apunta: "...¿Quién es entonces el padre? Aquel que te testimonia una vida. «Mi ejemplo de padre es San José». «Su fe es un ejemplo. Nosotros no nos hemos creado solos, tampoco hemos creado a nuestros hijos. Ellos, los hijos, son un regalo y nosotros no somos más que los intermediarios de un gran amor»". Ved cómo enlaza con un viaje post nuestro de 2002: "Querubines extraterrestres".

Actualización a 10-1-17 de secuelas: Padres sindicalistas. Con párrafos como este: "La escuela no le gusta a la mayoría de los chicos porque les obliga. La escuela no le gusta a la mayoría de los padres y a las madres porque les pone en evidencia. La escuela no le gusta a la mayoría de los profesores porque les desautoriza. Y la escuela, finalmente, tampoco le gusta a la propia Administración, que, en su intento de contentar a los cuatro actores anteriores -chicos, padres, madres y profesores-, acaba por no contentar a ninguno".

Kontu zaharrak (Cuentos antiguos), Joxe Arratibel, 1995

“Érase una vez una bella casa donde vivían un padre con sus tres hijas. El padre era viudo. Poseían muchas tierras y también abundantes viñedos y criados. Las tres hijas vivían placenteramente, sin necesidad de trabajar. Cosías, bordaban y, muchas veces, pasaban el tiempo viendo sus tierras.

Las tres hijas discutían frecuentemente entre sí y, a veces, el padre también tomaba parte en dichas disputas.

Una vez, mientras comían, se produjo una gran discusión acerca de la necesidad o no de la sal. Como en todas las disputas, el padre y las dos hijas mayores se ponían de una parte y la más joven (Marixor, la cenicienta vasca) de otra. Discutieron sobre el padre o la sal, cuál de estos dos era más necesario en nuestro mundo.

-El padre es muy necesario -decía la hija más joven- pero, en mi opinión, la sal lo es más. En este mundo se puede vivir sin padre, pero no sin sal.” [Escuchado a Xabier Etxaniz Erle, en una charla sobre Literatura Infantily Juvenil, 25-4-2007. Vídeo de Nako Cadierno (ACEX).] Una foto de la presentación del evento presentado p0r Paco Palacios.

Un cuento sobre el valor de una persona

Cabizbajo, el joven se dejó caer junto al anciano, que meditaba, bajo un frondoso roble.
- ¿Puedo hablar con usted, maestro?
El viejo, amablemente, respondió:
- Por supuesto, mis puertas están abiertas para ti siempre. Dime lo que te atormenta porque veo que tu corazón sufre.
- Sufro porque dice mi padre que soy un inútil, porque mi jefe desconfía de mi capacidad, sufro porque todo lo que hago parece que lo hago mal. Mientras otros, esforzándose menos, son aplaudidos, yo me debato entre las dudas y los miedos que me atenazan, y mis trabajos no sirven, no gusta lo que digo ni lo que pienso.
- En esto no puedo ayudarte. Nadie puede decidir por ti, ni otro puede asumir tus dudas. Pero ya que estás aquí sí puedes ayudarme. Quisiera que fueras al mercadillo del pueblo y vendieras esta sortija por más de 100 monedas. Confío en tus dotes de negociación.

A las dos horas volvió el joven aún más deprimido que antes.
- Maestro, he comprendido que tienen razón los que desconfían de mí. No he podido vender tu sortija, sólo me han ofrecido 20 monedas. Perdóname y adiós.
- ¡Espera! -dijo el sabio-. Necesito urgentemente dinero y sólo tengo mi sortija. Negocia con el joyero Rabí y pídele el precio que estaría dispuesto a pagar e incrementa en 100 monedas más, y no vengas hasta lograr esa cifra, pero no se lo vendas.
- ¿Acaso quieres burlarte de mí? Eso es imposible.
- Tú vete y haz lo mejor que sepas el encargo.

Al poco rato volvió alborozado:
- ¡Maestro, es increíble! Me ha ofrecido 2.000 monedas y al subir yo a 2.100 él ha aceptado sin discutir.
- Joven, los del mercadillo desconocían el verdadero valor de la joya y no han aprovechado la oportunidad de poseerla, pero el joyero hubiera pagado gustoso mucho más que 2.000 monedas. No confíes tu valía a quienes no saben tasar a las personas. Mira en tu interior e intenta poner precio a tu dignidad: ese será el valor que debes negociar en el mercdo de la vida. [Recogido de Artesanía en Red]

¡Dios, Él es, Oíd!

Un remoto amigo, webmaster de publicaciones con difusión mundial por Internet, sugiere que hablemos de Dios. Esta petición es muy difícil, porque exige prudencia y cuidado en lo expuesto para lograr la exactitud y el rigor que la magnitud del tema exige. Pero, podemos convertirlo en algo fácil, si compartimos simplemente ideas muy sencillas, pero muy sentidas por cada uno de nosotros.

Hay muchas razones para creer en Dios, en mi opinión. Citaré solamente dos. Un argumento racional, definitivo a mi juicio, sería que los seres humanos, todos, tenemos una ansiedad de espiritualidad, de trascendencia, de inmortalidad. Este deseo es generalizado, y sólo caben dos posibilidades: O somos seres espirituales con una breve existencia humana, o sólo somos personas mortales con falsas pretensiones de eternidad. Lo segundo no somos, ¡no podemos ser!, sólo “entes engañados” por un afán inalcanzable de infinitud. Sólo podemos ser “realidades con alma imperecedera” que ahora vivimos una breve fase terrenal.

Una segunda demostración, más emocional e íntima, sería ese “hombrecillo” que llevamos dentro y que descubrimos con los años. El “hombrecillo” somos nosotros mismos, que miramos a través de unos ojos gastados la imagen reflejada en el espejo y que casi no nos reconocemos, porque nos empezamos a parecer no ya a nuestro padre, sino incluso a nuestro abuelo. Pero ese “personajillo” que transportamos en nuestro interior no cambia. Nos sentimos con 50 años como éramos con 30, con 15 o con 5 años. “Nosotros” somos el mismo, aunque nuestro aspecto haya envejecido. Los que vamos hacia la edad de ser abuelos, a menudo sentimos la urgencia de subir al camarote y montar el “corralito infantil” de nuestros hijos, para meternos dentro y volver a sentirnos bebés que quieren escapar de ese vallado para descubrir el mundo. Aquel niño que fuimos, desde donde recordamos, y el anciano que seremos son el mismo “ser”, que no siente el paso del tiempo. Con la edad vamos entendiendo que el “yo” no puede ser nuestro físico, que este “yo” de la madurez es exactamente el mismo “yo” que descubrió el amor filial y familiar con 3 años, el amor humano de una mujer con 18 años, la vocación profesional con 22 años, el amor paternal con 30,… Ese “yo” no puede ser mi cuerpo, ni mi cerebro, ni mi consciente,… Ese “yo” es mi alma.

¡Hoy creo en Dios!, como dijo Bécquer. Creer es muy fácil. Lo verdaderamente difícil es ser coherente con Dios, porque en ese compromiso no caben medias tintas. Éste es un mensaje de ida y vuelta, capicúa o palindrómico, como el título y la frase final: “Sólo Dios o ídolos”.

El guardián del centeno

Releído recientemente  El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye), novela de J. D. Salinger. Al publicarse en 1951 en los Estados Unidos, la novela provocó numerosas controversias por su lenguaje provocador y por retratar sin tapujos la sexualidad y la ansiedad adolescentes. Es considerado por numerosos expertos como uno de los libros más importantes del siglo XX. Algunas de sus citas, según Wikiquote:
  • ¿Sabes lo que me gustaría ser? ¿Sabes lo que me gustaría ser de verdad si pudiera elegir? (…) Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura”
  • "Odio vivir en Nueva York, odio los taxis y los autobuses de Madison Avenue, con esos conductores que siempre te están gritando que te bajes por la puerta de atrás, y odio que me presenten a tíos que dicen que los Lunt son unos ángeles, y odio subir y bajar siempre en ascensor, y odio a los tipos que me arreglan los pantalones en Brooks, y que la gente no pare de decir...”
  • "¿Te has hartado alguna vez de todo? - le dije -"
  • “No importa que la sensación sea triste o hasta desagradable, pero cuando me voy de un sitio me gusta darme cuenta de que me marcho. Si no luego me da más pena todavía”
  • “La vida es una partida y hay que vivirla de acuerdo con las reglas del juego.”
  • "De partida un cuerno. Menuda partida. Si te toca el lado de los que cortan el bacalao, desde luego que es una partida, lo reconozco. Pero si te toca del otro lado, no veo dónde está la partida. En ninguna parte. Lo que es de partida, nada."
  • “Me alegro de que inventaran la bomba atómica: así si necesitan voluntarios para ponerse debajo cuando la lancen, puedo presentarme el primero
  • Los libros que de verdad me gustan son esos que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder llamarle por teléfono cuando quisieras”
  • “No hay sala de fiestas en el mundo entero que se pueda soportar mucho tiempo a no ser que pueda uno emborracharse o que vaya con una mujer que le vuelva loco de verdad”
  • “Me paso el día entero diciendo que estoy encantado de haberlas conocido a personas que me importan un comino. Pero supongo que si uno quiere seguir viviendo, tiene que decir tonterías de ésas”
  • No sé por qué hay que dejar de querer a una persona sólo porque se ha muerto. Sobre todo si era cien veces mejor que los que siguen viviendo”
  • “Lo que haría sería hacerme pasar por sordomudo y así no tendría que hablar. Si querían decirme algo, tendrían que escribirlo en un papelito y enseñármelo. Al final se hartarían y ya no tendría que hablar el resto de mi vida. Pensarían que era un pobre hombre y me dejarían en paz.”
  • “Si yo fuera pianista, tocaría dentro de un maldito armario”
  • “Si haces algo bien, o te andas con cuidado o pronto querrás empezar a lucirte y entonces ya no eres tan bueno”
  • “No cuenten nunca nada a nadie. En el momento en que uno cuenta cualquier cosa, empieza a echar de menos a todo el mundo”
  • “Antes yo era tan tonto que la consideraba inteligente porque sabía bastante de literatura y de teatro, y cuando alguien sabe de esas cosas cuesta mucho trabajo llegar a averiguar si es estúpido o no. En el caso de Sally me llevó años enteros darme cuenta de que lo era. Creo que lo hubiera sabido mucho antes si no hubiéramos pasado tanto tiempo besándonos y metiéndonos mano.”
  • "Cuando ya había cerrado la puerta y volvía hacia el salón me gritó algo pero no lo oí muy bien. Estoy casi seguro de que me gritó "buena suerte" Espero que no, Dios quiera que no. Yo nunca le gritaría a alguien "buena suerte" Si lo piensas bien suena horrible.
  • "La mayoría de la gente se vuelve loca por los coches. Se preocupan si les hacen un arañazo y siempre están hablando de cuántos kilómetros hacen por litro de gasolina, y no han acabado de comprarse uno y ya están pensando en cambiarlo por otro más nuevo. A mí ni siquiera me gustan los viejos. Quiero decir que no me interesan nada. Preferiría tener un maldito caballo. Por lo menos los caballos son humanos, por el amor de Dios."
  • "Eso del sexo es algo que no acabo de entender del todo."
  • "Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco."
  • "Lo que más me gusta de un libro es que te haga reír un poco de vez en cuando."
  • "'Encantadores'. Esa sí es una palabra que no aguanto. Suena tan falsa que me dan ganas de vomitar cada vez que la oigo."
  • "No hay quien pare a un profesor cuando se empeña en una cosa. Lo hacen por encima de todo."
  • "Tuve suerte. Pude estar diciéndole a Spencer un montón de estupideces y al mismo tiempo pensar en los patos del Central Park. Es curioso, pero cuando se habla con un profesor no hace falta concentrarse mucho."
  • "El cuerpo de la mujer es como un violín y que hay que ser muy buen músico para arrancarle las mejores notas."
  • "Para conocer a una chica no hace falta acostarse con ella."
  • "No veo por qué no pueden predicar con una voz corriente y normal. Suena de lo más falso."
  • "Nunca puedo rezar cuando quiero. En primer lugar porque soy un poco ateo. Jesucristo me cae bien, pero con el resto de la Biblia no puedo."
  • "Hay cosas que no deberían cambiar, cosas que uno debería poder meter en una de esas vitrinas de cristal y dejarlas allí tranquilas. Sé que es imposible, pero es una pena. En fin, eso es lo que pensaba mientras andaba."
  • "En el momento en que la vi me entraron ganas de casarme con ella."
  • "¿Llego tarde? Le dije que no, aunque la verdad es que se había retrasado diez minutos. Pero no me importaba. Todos esos chistes del Saturday Evening Post en que aparecen unos tíos esperando en las esquinas furiosos porque no llega su novia, son tonterías. Si la chica es guapa, ¿a quién le importa que llegue tarde? Cuando aparece se le olvida a uno en seguida.”
  • "¿Has pensado alguna vez que a menos que hicieras algo enseguida el mundo se te venía encima?"
  • "Tienes que estudiar justo lo suficiente para poder comprarte un Cadillac algún día, tienes que fingir que te importa si gana o pierde el equipo del colegio, y tienes que hablar todo el día de chicas, alcohol y sexo."

Querido Abuelo: Entre tú y yo, cuéntame tu vida

Entre la veintena de libros regalados y cruzados en esta Navidad, aún de papel por tradición o para niños pequeños, destacamos la promesa que representa un libro casi sin letras: "Querido Abuelo: Entre tú y yo, cuéntame la historia de tu vida".

El libro, de tapa dura y con un coste de 16,5€ en Amazon, es un libro que el abuelo (abuela, madre o padre) regala a un niño o niña para rellenarlo entre ambos con texto e imágenes. Reúne 60 preguntas cuidadosamente diseñadas en paginas a cumplimentar indicando cómo fue la vida del adulto en su niñez, cuáles eran sus gustos, su canción favorita de joven, cuáles eran sus juegos favoritos,...

"Querido Abuelo: Entre tú y yo, cuéntame la historia de tu vida"  puede ser uno de los regalos más emocionantes que puede dedicar un abuelo a CADA UNO de sus nietos, pero no basta comprarlo,... hay que escribirlo y relatarlo, dejándolo escrito para la posteridad para que cada niña descubra sus raíces, su árbol genealógico, las tradiciones familiares, los problemas a los que se enfrentó y las soluciones que aplicó,...
Querido Abuelo: Entre tú y yo, cuéntame tu vida
Algunas de las 60 cuestiones a responder, cada una de ellas en una sola página:
  • ¿Qué querías ser de mayor?
  • ¿Cómo conociste a la abuela?
  • ¿Cómo te sentiste cuando supiste que ibas a ser abuelo?
  • ¿Qué pensaste cuando me vistes por primera vez, recién nacido?
  • ¿Ves algo en mí que te recuerde a otras personas de nuestra familia?
  • ¿Cuáles han sido los momentos más felices y más difíciles de tu vida?
  • Recuérdame alguno de los mejores momentos que hayas pasado conmigo.
  • Me gustaría saber más cosas sobre mi madre o mi padre cuando eran niños o jóvenes.
  • Dime algo que desconozca de ti, de tus aficiones, de tus sueños,...
  • ¿Cómo te gustaría que te recordaran?

Cómo nace y se hace un Alejandro Magno

Su increíble biografía, que en sus 32 años de vida le llevó a conquistar todo el mundo conocido, cuenta que tuvo como padre a Filipo II de Macedonia y como maestro a Aristóteles. Su mejor cita es:
- Debo a mi padre el vivir, pero debo a mi maestro el vivir bien.
- I am indebted to my father for living, but to my teacher for living well.
- Je dois à mon père de vivre mais je dois à mon professeur de vivre bien.