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PISA 2025: 5 causas capitales del desastre y 6 posibles soluciones

Debate sobre #PISA2015 en el programa La Noche En Jake
Imagen de 2016, explicando en ETB los resultados de PISA 2015 en prime time. Contexto del artículo: Hace más de 8 años que me jubilé con 65 años. Desde entonces me he centrado en otros temas, pero siempre he sido un educador. Comencé con 22 años, en 1975, como Profesor Titular de Didáctica de las Matemáticas y Ciencias Experimentales en la UPV-EHU. En 1985 pasé al Gobierno Vasco como responsable de Tecnología y Educación, y luego muchos años como responsable de Innovación Educativa. He escrito y divulgado mucho sobre PISA (posts aquí recogidos). En este primer artículo, he preferido apuntar medidas generales, a escala universal. Seguirá una entrada sobre el caso de la Comunidad Autónoma de Euskadi, con soluciones que siguen siendo oportunas, muchas de ellas como lo eran tras PISA 2015 (leer aquí). Tampoco en este texto he apuntado razones permanentes y obvias que diferencian en resultados de comprensión lectora a alumnado de la misma edad que estudia en comunidades bilingües respecto a monolingües, y más si es con idiomas tan distantes lingüísticamente.

Los resultados de PISA 2025, publicados el 8 de septiembre de 2026, nos han dejado anonadados. Era esperable el declive. porque confirma lo que ya se insinuaba en PISA 2018 y PISA 2022 (PISA 2021 no pudo realizarse por la pandemia), pero no en esa grado de pérdida de nuestras generaciones de infancia y juventud. Cae peligrosamente el rendimiento de los adolescentes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias ha seguido deteriorándose en buena parte del mundo rico. No se trata de un tropiezo puntual ni, según la propia OCDE, de un artefacto del instrumento. Es un cambio de época educativa, visible a la vez en el promedio de la OCDE, en España y, con particular intensidad, en el País Vasco.

PISA no mide “cultura general” ni fidelidad al currículo nacional. Mide la capacidad de aplicar conocimientos a problemas nuevos. Por eso su caída no es un dato administrativo: es un indicador de la capacidad cognitiva colectiva con la que una generación entra en la vida adulta, en un momento en que la inteligencia artificial y la complejidad informativa exigen precisamente lo contrario: atención sostenida, lectura de textos largos, razonamiento y perseverancia.

La pregunta útil no es quién tiene la culpa. Es qué ha cambiado en los estudiantes, en las familias, en el profesorado, en las aulas, en los sistemas y en la sociedad, y qué se puede corregir con evidencia, no con eslóganes. Repasamos, a continuación y con una extensión inhabitual, las principales causas de la bajada de resultados y algunas fórmulas clave para recuperar el aprendizaje requerido para un futuro incierto.

Hay momentos en los que una estadística deja de ser simplemente una estadística. Los resultados de PISA 2025, publicados por la OCDE el 8 de septiembre de 2026, constituyen uno de esos momentos. Más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías han participado en esta evaluación internacional y el diagnóstico es inequívoco: el deterioro del rendimiento no afecta únicamente a un país o a un determinado modelo educativo. La OCDE registra una caída generalizada y sitúa el rendimiento medio de sus países miembros en mínimos históricos en matemáticas, lectura y ciencias.

Por tanto, sería un error interpretar el resultado exclusivamente como un «fracaso un agente o una comunidad», del mismo modo que sería tranquilizador atribuirlo únicamente a la pandemia, a los teléfonos móviles, a una determinada ley educativa o a la supuesta falta de esfuerzo de los adolescentes. El problema es más profundo, multifactorial y estrepitoso por fallo sistémico de todos los intervinientes. Estamos ante una disrupción cultural, tecnológica y educativa de gran alcance. Y precisamente por eso las soluciones tampoco pueden reducirse a apuntar hacia algo en concreto y menos aún a cambiar alguna ley cada pocos años.

Premisa crucial: la caída es internacional. La primera conclusión obliga a abandonar cualquier explicación exclusivamente nacional. Entre 2015 y 2025, la puntuación media de la OCDE cayó 22 puntos en matemáticas y 28 puntos en lectura. En ciencias, donde PISA 2025 situó su principal foco de evaluación, también se produjo un descenso, aunque considerablemente menor.

La magnitud es extraordinaria porque PISA no está describiendo solamente una oscilación coyuntural. La tendencia descendente venía manifestándose desde antes de la pandemia en numerosos sistemas. La COVID-19 agravó probablemente un problema que ya existía, pero no lo creó desde cero. Esta distinción es fundamental. Si pensamos que todo se debe a los confinamientos, nuestra respuesta será recuperar simplemente las clases perdidas. Si entendemos que existe una transformación estructural del aprendizaje, necesitaremos rediseñar parte del sistema.

1. Primera causa: la pandemia, pero no como explicación total. La pandemia provocó interrupciones escolares, aislamiento social, pérdida de rutinas, dificultades familiares y una aceleración improvisada de la educación digital. Su impacto sobre determinados grupos fue especialmente intenso. Pero la propia evidencia de PISA 2022 ya advertía de que no existe una relación sencilla entre duración del cierre escolar y caída del rendimiento. Algunos sistemas con cierres relativamente prolongados tuvieron resultados mejores que otros con interrupciones menores. 

La pandemia debe entenderse, por tanto, como un acelerador. Aceleró tendencias anteriores: desigualdad, problemas de salud mental, pérdida de hábitos de lectura, dependencia tecnológica, dificultades de concentración, absentismo y debilitamiento de determinados vínculos entre escuela y familia. La cuestión no es volver a 2019. Es aprender a educar en una sociedad que ya no es la de 2019.

2. Segunda causa: la revolución de la atenciónProbablemente estamos ante uno de los cambios menos comprendidos de nuestro tiempo. Durante siglos, aprender significaba fundamentalmente concentrarse durante períodos prolongados. Ahora vivimos rodeados de estímulos diseñados para interrumpir la concentración. Móviles, redes sociales, vídeos breves, videojuegos, notificaciones y plataformas digitales compiten permanentemente por la atención de los adolescentes.

No es una cuestión moral. Es una cuestión cognitiva. La atención sostenida es un recurso limitado. Y la escuela tiene que competir con industrias cuyo modelo económico consiste precisamente en maximizar el tiempo de permanencia del usuario. PISA ofrece señales relevantes. En 2022, alrededor del 30% de los estudiantes de los países de la OCDE declaraba distraerse por dispositivos digitales durante las clases. Además, la utilización moderada de dispositivos para aprender podía asociarse positivamente con el rendimiento, mientras que el uso excesivo o recreativo presentaba relaciones negativas. La conclusión no debería ser «tecnología sí» o «tecnología no». Debe ser: tecnología dentro cuando mejora el aprendizaje; tecnología fuera cuando destruye la atención.

3. Tercera causa: hemos debilitado la lectura profundaLa caída en comprensión lectora merece una consideración especial. Leer no significa únicamente descodificar palabras. Significa construir significado, inferir, relacionar ideas, distinguir hechos y opiniones, interpretar argumentos, reconocer matices y mantener información en la memoria de trabajo. La lectura profunda necesita tiempo. Y necesita una cierta tolerancia al aburrimiento. Una generación acostumbrada al desplazamiento permanente de contenidos puede encontrar especialmente difícil enfrentarse a un texto largo, complejo y sin recompensas inmediatas.

España ofrece aquí una señal preocupante: en PISA 2025 obtiene 451 puntos en lectura, frente a 474 en 2022. Es su peor resultado histórico en esta competencia.  La respuesta debería ser inequívoca: hay que volver a enseñar a leer mucho, despacio y críticamente. No solamente en Lengua. También en Ciencias, Matemáticas, Historia, Filosofía y Tecnología. Un alumno que no comprende un problema escrito difícilmente podrá resolverlo matemáticamente, aunque conozca las operaciones.

4. Cuarta causa: menor esfuerzo cognitivoExiste otro fenómeno que conviene abordar sin prejuicios generacionales. Aprender cuesta. La memoria, la práctica deliberada, la resolución de problemas, la escritura y la lectura exigente requieren esfuerzo. La educación contemporánea ha incorporado con razón metodologías activas, aprendizaje por proyectos, colaboración, creatividad y competencias. El problema aparece cuando estos enfoques se interpretan como sustitutos de los conocimientos básicos, y no como instrumentos para utilizarlos. 

No existe pensamiento crítico sin conocimientos. No existe creatividad sólida sin dominio de un campo. No existe competencia científica sin fluidez matemática. No existe inteligencia artificial bien utilizada sin criterio intelectual. La educación debe recuperar un equilibrio entre conocimiento y competencia, contenidos y aplicación, memoria y comprensión.

5. Quinta causa: la inteligencia artificial cambia las reglasPISA 2025 incorpora explícitamente el nuevo contexto de la inteligencia artificial. El problema no es que los estudiantes utilicen ChatGPT, Gemini, Claude u otros sistemas. El verdadero problema sería que la IA sustituyera precisamente las operaciones cognitivas que la escuela pretende desarrollar. Si una máquina resume, redacta, calcula, traduce y resuelve problemas, la educación debe plantear una pregunta nueva: ¿Qué necesitamos seguir aprendiendo los humanos cuando las máquinas pueden ejecutar buena parte de las tareas intelectuales rutinarias? La respuesta no puede ser «nada».

Debe ser exactamente la contraria: necesitamos más comprensión, más capacidad para formular preguntas, más razonamiento, más verificación, más cultura científica, más pensamiento crítico y más capacidad para distinguir una respuesta plausible de una respuesta verdadera. La IA debería convertirse en tutor, simulador, interlocutor y herramienta de investigación, no en sustituto del esfuerzo intelectual.

España: el problema es especialmente serio. España llega a PISA 2025 con resultados históricamente bajos. La puntuación nacional se sitúa en 457 puntos en matemáticas, 451 en lectura y 477 en ciencias. Respecto a 2022, las pérdidas son aproximadamente de 16 puntos en matemáticas, 23 en lectura y 8 en ciencias. El dato resulta particularmente preocupante porque España ya había experimentado retrocesos en las ediciones anteriores. 

En PISA 2022, la OCDE constataba que los resultados españoles habían descendido respecto a 2015 en las tres competencias. No parece razonable atribuir todo el deterioro a una única reforma educativa. Tampoco sería científico afirmar que la LOMLOE es por sí sola responsable del descenso. Los estudiantes evaluados en PISA 2025 han pasado por una combinación de circunstancias: pandemia, transformación digital, cambios curriculares, nuevas pautas familiares, mayor diversidad social y lingüística, modificaciones en las prácticas docentes y cambios culturales profundos. La respuesta debería ser, por tanto, igualmente sistémica. 

Euskadi: una alarma especialmente insufrible. El caso vasco merece un análisis específico porque Euskadi había construido durante décadas una reputación de sistema educativo relativamente sólido y equitativo. Los resultados de PISA 2025 obligan a revisar esa percepción. Euskadi obtiene 460 puntos en matemáticas, 419 en lectura y 459 en ciencias, frente a 482, 466 y 480 respectivamente en PISA 2022. La caída es particularmente dramática en comprensión lectora:47 puntos menos.

En lectura, Euskadi queda en la parte inferior de las comunidades autónomas. No es un pequeño retroceso estadístico. Es una señal estructural. Y precisamente por eso sería un error responder mediante una explicación simplista —por ejemplo, atribuirlo exclusivamente al modelo lingüístico, a la inmigración, a la metodología competencial o al uso de pantallas—. Cada una de esas hipótesis puede ser investigada. Ninguna debería convertirse automáticamente en una conclusión causal. 

El propio organismo vasco de evaluación, ISEI-IVEI, señala que PISA 2025 incorpora además nuevas dimensiones relacionadas con el aprendizaje en el mundo digital y la lengua extranjera, mientras ciencias constituye la competencia principal de la edición. Euskadi necesita ahora investigación educativa propia, no solamente interpretación política de las tablas.

El factor socioeconómico sigue siendo determinante. PISA demuestra reiteradamente que el contexto familiar importa. En España, el estatus socioeconómico y cultural continúa siendo un predictor relevante del rendimiento. En PISA 2022 explicaba aproximadamente el 14% de la variabilidad del rendimiento matemático, frente al 15% en el conjunto de la OCDE. Pero hay una conclusión igualmente importante: la escuela sí puede compensar parcialmente las desigualdades de origen.

El objetivo no debería ser conseguir que todos los alumnos obtengan exactamente el mismo resultado. Eso sería imposible y tampoco deseable. El objetivo es que el origen familiar determine lo menos posible el destino educativo. Para ello hacen falta refuerzos tempranos, orientación, tutorías, becas, apoyo lingüístico, educación infantil de calidad y una atención mucho más individualizada.

Pasemos a las fórmulas urgentes que puedan corregir esta aterradora deriva.

1. Primera fórmula: recuperar la lecturaLa medida más barata y probablemente una de las más poderosas sería establecer un innovador Plan Vasco y Español de Lectura Profunda. Entre 30 y 45 minutos diarios de lectura sostenida y cumplimiento estricto. Libros completos. Textos científicos. Ensayos adaptados. Literatura clásica. Prensa de calidad, si se encuentra. Y después, conversación y escritura. No se trataría de convertir la lectura en una asignatura más, sino en una infraestructura intelectual transversal. Un estudiante que lee bien aprende mejor prácticamente todo. 

2. Segunda fórmula: volver a enseñar explícitamente los fundamentosNecesitamos recuperar una idea aparentemente antigua y profundamente moderna: lo básico debe dominarse. Ortografía, vocabulario, sintaxis, cálculo, álgebra, proporcionalidad, estadística, razonamiento científico, comprensión de gráficos, escritura argumentativa. Después vendrán los proyectos interdisciplinarios, la creatividad, la programación, la robótica y la inteligencia artificial. Pero no antes. Un sistema educativo innovador no es aquel que utiliza más aplicaciones. Es aquel que consigue que sus estudiantes aprendan más y mejor. 

3. Tercera fórmula: una política inteligente de pantallas. Ni tecnofobia ni tecnolatría. Un buen colegio del siglo XXI debería poder utilizar tablets, ordenadores, simuladores, laboratorios virtuales e inteligencia artificial y, simultáneamente, establecer períodos protegidos sin dispositivos. La evidencia disponible sugiere precisamente esa moderación: un uso educativo limitado puede resultar beneficioso, mientras que la distracción digital se relaciona negativamente con el rendimiento. La pregunta correcta no es «¿hay tecnología en el aula?». Es: «¿Qué aporta esta tecnología que el estudiante no podría aprender mejor de otra manera?» 

4. Cuarta fórmula: dignificar y reconocer al profesorado. Ninguna reforma educativa funcionará sin profesores preparados, motivados y con tiempo para enseñar. Hay que reducir tareas burocráticas, mejorar la formación permanente, reforzar la carrera profesional y atraer talento hacia la docencia. Y hay que proporcionar al profesorado herramientas eficaces para gestionar aulas heterogéneas. PISA 2022 ya mostraba la importancia del apoyo docente: los estudiantes que percibían mayor disponibilidad de ayuda del profesor presentaban mejores resultados matemáticos. La innovación educativa no debería consistir en pedir al profesor que haga cada año diez cosas nuevas. Debería consistir en ayudarle a hacer mejor las cosas esenciales.

5. Quinta fórmula: intervenir antesUna caída detectada a los 15 años puede haberse iniciado a los 7, a los 9 o incluso antes. Por ello necesitamos sistemas de alerta temprana. Si un niño presenta dificultades persistentes de comprensión lectora en tercero de Primaria, no deberíamos esperar hasta Secundaria. La regla debería ser sencilla: detectar pronto, intervenir pronto y evaluar si la intervención funciona. Esto exige evaluaciones diagnósticas rigurosas, pero no convertir la escuela en una sucesión interminable de exámenes. Evaluar no es examinar continuamente. Evaluar es obtener información útil para tomar mejores decisiones. 

6. Sexta fórmula: menos teorías, más evidenciasEspaña necesita superar el ciclo perverso de las reformas educativas. Cada cambio político modifica currículos, terminología, prioridades y estructuras. El profesorado vuelve a empezar. 

Una política educativa madura debería establecer objetivos para diez o quince años. Por ejemplo: elevar sustancialmente la comprensión lectora; reducir el porcentaje de alumnado por debajo del nivel básico; aumentar el alumnado excelente; mejorar matemáticas y ciencias; reducir las brechas socioeconómicas; mejorar la formación docente; disminuir la distracción digital; integrar la IA con criterios pedagógicos. Y medir anualmente el progreso. No esperar tres años hasta PISA. 

Una propuesta específica para Euskadi. Euskadi debería responder al resultado con un nuevo Pacto Escolar por el Aprendizaje, construido sobre evidencia y no sobre trincheras políticas. Debería incluir al menos: 1. Un plan extraordinario de comprensión lectora. 2. Refuerzo intensivo de matemáticas y ciencias. 3. Evaluación externa e independiente de las metodologías utilizadas. 4. Investigación rigurosa sobre el impacto de los modelos lingüísticos. 5. Programas específicos para alumnado inmigrante recién incorporado. 6. Formación avanzada del profesorado en IA y alfabetización digital. 7. Regulación efectiva de móviles durante la jornada escolar. 8. Reducción de burocracia docente. 9. Tutorías individualizadas para alumnado vulnerable. 10. Publicación transparente y pormenorizada de indicadores de progreso.

Y una undécima medida sine quo non: recuperar la ambición. Euskadi no debería conformarse con estar cerca de la media estatal o europea. Por esfuerzo histórico, por inversión mantenida y por imperativo de supervivencia debería aspirar de nuevo a situarse entre los sistemas europeos de mayor rendimiento y equidad.

La OCDE también necesita aprender de PISA. A modo de recopilación final, es preciso comprender que el problema no es exclusivamente vasco, ni español, ni de toda la OCDE. Si numerosos sistemas educativos avanzados están retrocediendo simultáneamente, la propia OCDE debería promover una investigación internacional sobre las causas. Necesitamos saber cuánto corresponde a: pandemia; digitalización; móviles; redes sociales; inteligencia artificial; hábitos familiares; lectura; salud mental; absentismo; disciplina; motivación; cambios curriculares; composición demográfica; condiciones docentes,... Y, sobre todo, necesitamos estudios longitudinales que permitan distinguir correlación de causalidad. PISA es extraordinariamente valioso, pero es una fotografía periódica. Para comprender la película necesitamos más datos y mucha más investigación. 

Tampoco debemos convertir PISA en una competición de rankings. PISA no mide toda la educación. No mide directamente la calidad humana de una escuela, la creatividad completa de una persona, su ciudadanía, su felicidad, su ética o su capacidad para construir relaciones. Por eso sería absurdo reducir la educación a una tabla de posiciones. Pero también sería absurdo despreciar PISA cuando los resultados son malos. Las dos posiciones extremas son intelectualmente cómodas y científicamente pobres. PISA es un termómetro. No es la enfermedad. Pero cuando el termómetro marca fiebre, conviene investigar. Y en 2025 la fiebre es alta. 

Una apelación a la verdadera innovación educativa. Quizá la lección más profunda de PISA 2025 sea paradójica. Para preparar el futuro no necesitamos necesariamente una escuela más tecnológica. Necesitamos una escuela más inteligente en el uso de la tecnología. Una escuela que enseñe a leer cuando todos consumen fragmentos. A calcular cuando existen calculadoras. A escribir cuando existe la IA generativa. A memorizar aquello que conviene tener disponible mentalmente. A investigar cuando existe Google, Quora, ChatGPT,... A contrastar cuando existen millones de respuestas. A conversar cuando proliferan las pantallas. Y a pensar cuando las máquinas empiezan a hacerlo extraordinariamente bien. La innovación educativa no consiste en introducir cada novedad. Consiste en conservar lo que funciona (siempre ha sido mucho más difícil de discernir que lo que hay que sumar) y cambiar aquello que ha dejado de funcionar. 

Una década para recuperar el aprendizaje. El resultado de PISA 2025 debería provocar preocupación, pero no pesimismo. Los sistemas educativos pueden y deben cambiar. Existen países y territorios que han demostrado que es posible combinar equidad y excelencia. PISA identifica sistemas capaces de mantener buenos niveles de competencia básica junto con una distribución relativamente equitativa del rendimiento. La cuestión no es descubrir una fórmula mágica. No existe. La fórmula real es mucho menos espectacular y mucho más exigente: buenos profesores, buenos directores, familias implicadas, alumnos que estudian, currículos coherentes, evaluación rigurosa, lectura abundante, matemáticas sólidas, ciencia, disciplina razonable, tecnología bien utilizada y políticas educativas estables.

Y, por encima de todo, una sociedad adulta y consciente que vuelva a transmitir a sus jóvenes una idea esencial: aprender merece la pena. PISA 2025 no debería ser recordado dentro de diez años como el momento del desastre educativo. Debería convertirse en el momento en que decidimos cambiar de rumbo. No para volver al pasado. Sino para construir una escuela capaz de preparar a nuestros hijos y nietos para un mundo que será simultáneamente más tecnológico, más complejo y más humano. Porque la verdadera pregunta que plantea PISA no es qué posición ocupa España o Euskadi en una clasificación. La cuestión más trascendente es: ¿Qué estamos haciendo hoy para que las próximas generaciones puedan comprender mejor el mundo que nosotros? Y esa respuesta todavía está en nuestras manos.

@enjakeETB #PISA2015

Imagen de PISA 2015. Posts previos nuestros sobre PISA

Homenaje a Josu Zabaleta Telleria

Josu Zabaleta, Askartza Claret
Ha pasado a mejor vida Josu Zabaleta Telleria, a quien pudimos conocer y admirar durante años. Nuestros recuerdos familiares de él son tan inolvidables como entrañables, de toda la familia, Carmen, hijos y nietos,... Josu Zabaleta fue, en mi personal perspectiva, el mejor educador que nunca he conocido durante los 43 años de experiencia profesional en educación.

Hay muchas historias que relatar de su obra y legado, pero esta noche sólo podemos rememorar la anécdota más sencilla al tiempo que elocuente. Una de esas tardes noches de inviernos, de sábados de waterpolo en Askartza Claret, en ese inmenso patio del Colegio, vislumbramos a una sombra que recogía papeles o chicles del suelo con un carrito de basura, a una hora intempestiva, en medio de la fría niebla de Leioa,... Era Josu Zabaleta cuidando hasta ese punto los detalles más nimios de uno, el principal, de los colegios donde dejó su impronta. Nuestros hijos no se sorprendieron tanto al verlo, porque ya lo habían visto haciendo durante la misma jornada lectiva,... La mejor Educación se hace desde el ejemplo.

Gracias, Josu Zabaleta, porque tu vocación nos facilitó la difícil tarea elegir Askartza Claret como el colegio de nuestros hijos, y a ellos como el centro educativo de nuestros nietos.

Gracias, Josu Zabaleta, porque tu testimonio cristiano en tiempos difíciles, buscando incansablemente la paz, en medio de incomprensiones (lo cuenta mejor Paul Ríos)

Gracias, Josu Zabaleta, porque nosotros supimos tu inmensa aportación al pacto escolar de 1992,  que fijó la posición de Kristau Eskola como la primera organización que se sumó, con tu perspectiva mediadora, trascendente y de mirada a larga distancia, que quisimos recoger en la entrevista que nos concediste en 2013.

Ahora te lo podemos decir, te elegimos el primero entre otros destacados educadores porque tú eres, eras y lo serás, algo aún más excepcional: un santo.

Entrevista en castellano y en euskera
Recomendamos los consejos finales para familias, profesorado, administración y alumnado.
La última vez que coincidimos, abajo, en el Metro de vuelta desde San Mamés el 3 de abril de 2016.  Tras un partido del Athletic que siempre alguien te facilitaba una entrada,... Una charla breve en 2016 
Tras partido, encuentro con Josu Zabaleta

@agirregabiria #MikelSeJubila

Visita de delegación japonesa a CERED-HEGAKA
Hoy, tras una sencilla despedida en la Delegación de Educación de Bizkaia, de 13:00 a 15:00, pasamos al modo #JubiLatas. Estáis invitados a acercaros para darnos un abrazo o un apretón de manos, ante la etapa cumbre que se avecina.  

No hablaremos de despedidas, ni de nostalgia, ni de historia, sólo recordaremos tareas en las que nos afanamos juntos (y en las que seguiremos colaborando), con tantas y tantas personas que han aportado su granito de arena en esta insigne misión de la educación

Estas líneas serán un testimonio lo que no diremos, pero lo que se merecen tantas y tantas grandes educadoras y educadores que hoy no pueden acompañarnos. Personajes conocidos muchos, imposible enunciarnos porque sería interminable el listado pero pronto reseñaremos los de máximo reconomiento, pero quizá los más gigantes quienes ya no están entre nosotros: José Mari Mauleón, Alfredo García Cobos, mi coetáneo Diego VegaCarlos Ruiz, ...
Celebrando la vida con Carlos Ruiz
Un modo cronológico de realizar el recorrido educativo (sobre todo para que no se me olvide, porque ya tengo lagunas de memoria) sería por etapas, nunca superiores a los 8 años en el tiempo laboral, desde el nacimiento el viernes santo de 1953:
  1. 1958-1970 Colegio Calasancio de los Padres Escolapios de Bilbao, de inmejorables recuerdos.
  2. 1970-1975 Licenciatura en Ciencias Físicas por la Universidad de Bilbao (ahora, UPV-EHU). Una foto con viejos colegas, como Josu Aramberri,...
  3. 1975-1976 Docencia de Matemáticas en Magisterio de Bilbao y de Ciencias en Preuniversitario de la Academia Izaro. Algunos colegas que dejaron secuela fueron Fermín Delmás, María Ángeles Etxebarria,...
  4. 1976-1977 Servicio Militar de milicias entre Madrid y Araca-Gamarra (Gasteiz), donde tampoco jamás repetí ninguna clase exactamente igual que la anterior.
  5. 1977-1985 Docencia en Magisterio de Bilbao (de Matemáticas, Física, Química, Didáctica de las Ciencias, Laboratorio, Informática). Entre 1987 y 1991 también en el Colegio Azkorri (Ciencias, EATP -Mecánica del automóvil, Informática,...), y tutor de un mismo grupo de EGB de 6º a 8º. De 1983-1985 dirigiendo el Proyecto Bizkaia con los primeros microordenadores BBC Acorn cedidos por el Programa IMI.
  6. 1985-1989 Responsable del Servicio de Tecnología y Educación en la genuina y primigenia Lakua 1 (y en CERED-HEGAKA, Erandio). Quizá los años más dedicados, con 12 - 14 horas diarias con el Plan Vasco de Informática Educativa,... Grandes colegas en CERED fueron Sebas Álvarez, Luis Maria Guinea, Txus Ganzabal, Joseba Lauzirika, Mikel Urkijo, José Mari Macías,... 
  7. Tecnología y Educación. Una vieja tarjeta, de 1985, cuando se creó el Servicio de Tecnología y Educación en el Departamento de Educación, Universidades e Investigación. Todavía aparecían las cadenas de Navarra en el escudo del Gobierno Vasco. Todavía usáb
  8. 1989-1990 Asesor de Ciencia, Tecnología e Informática en el Departamento de Cultura y Turismo dirigido por Joseba Arregi, con tareas en el Museo de la Técnica de Euskadi (en Lutxana, Barakaldo) junto a José Julio Carreras,...
  9. 1990-1991 Tres meses Responsable de Documentación en Prevención de Drogodependencias en  el Departamento de Presidencia (Lehendakaritza). Incluye algunos días en Fujitsu Bilbao.
  10. 1991-1999 Director de Formación en EITB (Iurreta). De 1995 a 2000 compatibilizando con nuestra aventura de kIDEAk. Apoyando a Iñaki Zarraoa en su aportación al Pacto Escolar de 1992 y las leyes de Escuela Vasca y Profesorado Vasco de 1993,... 
  11. 1999-2001 Responsable del Servicio de Innovación Educativa de Bizkaia.
  12. 2002-2005 Responsable del Servicio de Euskadi en la Sociedad de la Información en el Departamento de Industria, Comercio y Consumo (Lakua) dirigido por Josu Jon Imaz. Trabajando físicamente en la SPRI y redactando el Liburu Zuria bajo la dirección de Josune Ariztondo (y Markel Olano).
  13. 2005-2013 Vuelta como Responsable del Servicio de Innovación Educativa de Bizkaia.
  14. 2013-2017 Responsable del Servicio de Innovación Pedagógica (en Lakua), bajo la dirección de Begoña Garamendi. Por primera vez siendo Delegado de ELA Sindikatua, a propuesta de JonJo Agirre, aunque siempre fui afiliado,...
  15. 2017-2018 Segundo retorno a la Delegación de Bizkaia como Responsable del Servicio de Innovación Educativa de Bizkaia.
  16. 2018-... Etapa de JubiLata. Pero seguimos aprendiendo junto con tanta buenas gentes,... Bukatzeko: Ancora imparo: Para concluir.
Nicholas Negroponte 17 en Bilbao
Miles de fotos de lo que fuimos testigos en educación.
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Comparecencia de la Consejera de Educación ante la Comisión de Educación del Parlamento Vasco

 

La Consejera de Educación del Gobierno Vasco, Cristina Uriarte, ha presentado esta mañana en el Parlamento las principales líneas de actuación de su Departamento de cara a la XI. legislatura.

Ante la Comisión de Educación, y acompañada por los viceconsejeros y viceconsejeras de Educación, Formación Profesional, Universidades e Investigación, y Administración y Servicios – Maite Alonso, Jorge Arévalo, Adolfo Morais y Olatz Garamendi- , la Consejera Uriarte ha resumido los aspectos más reseñables de la pasada legislatura junto con las líneas estratégicas de su Departamento durante el periodo 2017-2020.

Pacto por la Educación

Entre los principales retos, la Consejera ha querido subrayar la necesidad de impulsar un nuevo Pacto por la Educación, como paso previo a la aprobación de una nueva Ley Vasca de Educación: “Quiero subrayar que para nosotros, la educación es un reto de país, un reto colectivo. Si tuviera que quedarme con un titular resaltaría éste, la XI. legislatura se caracterizará por el diálogo, por el contraste de ideas, por la voluntad de aunar sensibilidades, por la búsqueda de consensos, todo ello en aras a llegar a un acuerdo que sea fiel reflejo de lo que nuestro sistema educativo entienda ha de ser pautado, todo ello pivotando sobre la idea, de lo que es compartido por todos y todas, una escuela equitativa, inclusiva, plural, de calidad, hacia la excelencia.(…) De cara a esta legislatura impulsaré la búsqueda del dialogo, del consenso para llegar al acuerdo, a un pacto que requiere la colaboración y participación de toda la comunidad educativa”.

La estabilidad del profesorado redunda directamente en la calidad de la enseñanza. Por ese motivo, la Consejera Uriarte ha adelantado que durante la nueva legislatura, convocará Ofertas Públicas de Empleo todos los cursos. De ese modo, permitirán, además de lograr una mayor estabilidad del sistema, y por ende, una mejora en la calidad educativa, un mayor bienestar en tantas familias.

Esta periodicidad, unida al número de jubilaciones que se prevén, redundará, a su vez, en el rejuvenecimiento de las plantillas. 

La formación del profesorado seguirá siendo elemento fundamental en la nueva legislatura. Adecuar y actualizar el perfil docente a las necesidades del Sistema Educativo Vasco. En esa línea, el Departamento dará inicio a la evaluación del profesorado, como herramienta de apoyo y orientación a la formación continua de maestros y profesoras. Se profundizará asimismo en el liderazgo de los equipos directivos.

Con el objetivo de garantizar la igualdad de oportunidades y el acceso a la enseñanza, y como defensa del modelo vasco de protección social, Cristina Uriarte ha señalado que garantizará y facilitará el acceso a las becas a todas las familias que cumplan los requisitos. Se destinarán en torno a 55 millones de euros anuales, cifra que se incrementará si la demanda así lo requiriera. 

Dentro de las acciones dirigidas a dotar al Sistema Educativo Vasco de herramientas para mantener una escuela inclusiva, el Departamento de Educación presentará un Plan contra el acoso escolar. Un marco de referencia que sirva de guía a los centros educativos, con un abordaje integral no solo de la prevención y detección, sino también en la coherencia de la intervención ante este tipo de situaciones. Una problemática ante la que ya se han desarrollado iniciativas, como por ejemplo, el acuerdo alcanzado con el Departamento de Seguridad para informar y orientar a los centros educativos ante situaciones como el acoso o el cyberbullying.

Ley de Formación Profesional y V. Plan Vasco de FP

En relación a la Formación Profesional, la Consejera de Educación ha subrayado la necesidad de seguir adecuándose a los nuevos tiempos, con el objetivo de continuar siendo referente internacional. Para ello, remitirá al Parlamento el Proyecto de Ley de Formación Profesional, que durante la legislatura se complementará con la presentación del V. Plan Vasco de FP.

Haciendo referencia a la Formación Dual, Uriarte ha señalado que el Departamento seguirá apostando por esta fórmula, en coordinación con el sector empresarial y los agentes sociales. Y se ha marcado un reto: que en 2020, el 50% de los estudiantes de FP puedan formarse en la Formación Profesional Dual.

Seguirá reforzando el emprendimiento, la FP seguirá apostando por formar al alumnado más autónomo posible. Para ello, prevé que más de 40.000 estudiantes obtengan formación en cultura emprendedora a través del Programa “Ikasenpresa”. Además, el programa “UrratsBat” posibilitará que los centros de FP impulsen la creación de más de 350 empresas por parte de estudiantes de Formación Profesional. 

Pero además de ayudar en la creación de empresas, la Formación Profesional de Euskadi seguirá apoyando a las Pymes, en su reto por mejorar y adecuarse a los nuevos tiempos. En los próximos 4 años, cerca de 1500 Pymes contarán con el asesoramiento de centros de FP para poner en práctica aspectos innovadores siguiendo las políticas establecidas por el Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras, y en colaboración con otras instituciones.

Y en relación al euskera, el Departamento de Educación se compromete a seguir trabajando para que el alumnado que haya cursado sus estudios de secundaria en euskera, tenga garantizado que pueda seguir sus estudios de formación profesional también en euskera. El objetivo es que para 2020, el 50% del alumnado de formación profesional curse sus estudios en euskera.

Plan Universitario e impulso a la investigación

El impulso al Sistema Universitario Vasco seguirá siendo uno de los principales retos. Tras analizar los resultados obtenido en el Plan Universitario en vigor, durante la legislatura se elaborará el IV. Plan Universitario 2019-2022, que definirá las líneas de trabajo de los ejes fundamentales: la excelencia y la formación, la internacionalización, la transferencia del conocimiento y los resultados de la investigación.

Unos retos para los que el Gobierno Vasco seguirá avanzando en su objetivo de alcanzar el 1,5% del PIB en gasto de enseñanza superior, con financiación mixta público-privada.

La investigación seguirá contando con el impulso necesario, y en ese sentido la Consejera Uriarte ha señalado que se producirá un incremento anual del 5% de los recursos destinados a la política científica y a la investigación.

También la definición de la nueva estrategia en relación a los BERC – centros de investigación básica de referencia- para el siguiente periodo 2018-2021 será uno de los retos a destacar. Centros de reconocido prestigio que seguirán contando con el impulso del Gobierno Vasco.

Durante los próximos años, el Departamento de Educación desarrollará el modelo vasco de carrera profesional investigadora, tras la reciente aprobación del programa “Research Associate” que completa el itinerario investigador. Esta acción se desarrollará coincidiendo con la elaboración del nuevo Plan Estratégico de Ikerbasque, para el periodo 2018-2021. 

Por otra parte, la XI. legislatura acogerá el desarrollo de un modelo de estudios universitarios propio, en coordinación con las universidades del Sistema Universitario Vasco. En él, se impulsarán titulaciones en las que la internacionalización, la relación con la empresa y la calidad de la formación serán los ejes fundamentales.

Educar a "monopolistas emocionales, niños trofeo, generación bumerán,...”

Educar a "monopolistas emocionales, niños trofeo, generación bumerán,...”
Recomiendo la lectura de una Tribuna de "El País" titulada "La excusa del pacto educativo". Su autor, Benito Arruñada @BenitoArrunada, me merece mucho respeto -desde una posición a menudo discrepante, pero de máximo respeto moral- y sus fluidos escritos están relatados con anécdotas reconocibles y significativas (como abundan en este artículo).

Nos describe algo siempre cierto y es que la situación familiar (a escala individual y colectiva) es el factor más determinante del resultado educativo. Con una perspectiva, quizá pesimista y nostálgica (que conviene  para compensar triunfalismos rampantes), nos alerta sobre nuestro alumnado que forma parte (en mayor medida que nunca en la historia) de lo que describe como "monopolistas emocionales", hijos únicos y tardíos  -e incluso nietos- en familias menguantes donde el cariño protector les ha cegado respecto a la gratificación del esfuerzo sostenido para alcanzar metas propias.

Apunta otras dos referencias generacionales, probablemente más reconocibles en nuestro entorno que en el de otras latitudes. "Niños trofeo", que Arruñada entiende  de un modo diferente al convencional como una prole muy felicitada por sus progenitores ante cualquier logro, por mínimo que sea (incluso se sugiere que como efecto derivado de la "pedagogía" de la Ley General de Educación... de 1970,...).

Preocupante también las cohortes de "generación bumerán" que, no es que vuelvan a la casa paterna tras la universidad, sino que nunca han abandonado el hogar de su infancia, ni sienten la necesidad de hacerlo,... lo cual no impiden que se interesen por los días libres de la "conciliación familiar" para destinarlos a viajes y otras formas de no aburrirse.

Me sorprende, quizá me aterra, esta sintonía con "echar balones fuera", algo que siempre pensé que la escuela debía (y podía) superar: la mochila familiar que cada escolar traía de casa. Pero resulta patente que la educación formal requiere de un compromiso de toda la sociedad, de toda la tribu, de un modo colectivo distinto de actuar aquella parte más viva que son las madres y padres ejerciendo como tales, sobre todo en los primeros (¿diez, veinte, treinta,...?) años de la vida de sus hijas e hijos.

Artículo comentado: "La excusa del pacto educativo".
Otra noticia reciente sobre este apartado: 

Cinco retos educativos para Euskadi

Proponemos cinco retos para la educación vasca en la iniciada legislatura, señalándose posteriormente (en un post que pronto publicaremos) cinco condiciones imprescindibles que parecen necesarias para la consecución de los objetivos enunciados, resaltando un elemento que ha faltado en toda la historia del autogobierno de las últimas década, el Liderazgo Educativo

Las metas encadenadas que debería anunciarse desde Lehendakaritza en los  próximos días podrían ser, sugerimos, las siguientes:
  1. Disponer de una primera Ley de Educación Vasca alcanzada con un amplio acuerdo en el parlamento vasco. Esto, con seguridad, requeriría previamente el siguiente empeño.
  2. Lograr un nuevo Acuerdo Escolar, heredero del Pacto Escolar de 1992 que fructificó en la Ley de Escuela Pública Vasca y la Ley de Cuerpos Docentes, y que ha sido muy positivamente valorada por toda la comunidad educativa. A su vez, y para equilibrar las redes escolares, convendría anterior o simultáneamente la próxima meta.
  3. Establecer una nueva organización de la Red Pública de Escuela Vasca, agrupada bajo un organismo público que bien podría denominarse Hezikidetza.
  4. Todos los avances debieran socializarse bajo una amplia campaña de difusión que transmitiese y posicionase a la ciudadanía vasca en pro de la prioridad de la educación, en todos sus ámbitos y edades, con solución universal. Sólo movilizando a familias y sociedad por por la interculturalidad, el plurilingüismo, la formación y la cultura se instala un país en los niveles de felicidad y convivencia a los que hemos de aspirar.
  5. Apostar por el éxito escolar universal, (en las enseñanzas básicas y obligatorias) de todas las alumnas y alumnos. Ya no basta que una sociedad ofrezca un pupitre a cada escolar, sino que ha de asegurar que - a lo largo de su trayectoria de escolarización- cada miembro del alumnado descubrirá su talento personal y elegirá su opción vital para convertirse en una persona integralmente formada (y ello también significa, con un destino profesional factible). 
 Otros posts con Ideas para la Educación, 100i4e

Premisas para un Acuerdo Escolar en Euskadi

Han transcurrido muchos años desde el "Pacto Escolar" de 1992, plasmado en dos leyes de "Escuela Pública Vasca" y "Cuerpos Docentes Propios" en 1993.  Aquel acuerdo se planificó, y parecía demasiado entonces, para prolongarse durante siete años, hasta 1999. Quienes participamos en aquellas gestiones internas, aún conservamos las hojas de cálculo (en FrameWork III) con aquellas proyecciones, donde se establecían aportes macroeconómicos.

El Pacto Escolar de 1992 fue inicialmente suscrito únicamente por EAJ-PNV y el PSE-EE, sumándose como tercer apoyo la red de Kristau Eskola. Las motivaciones y los protocolos fueron los propios del momento, con un equilibrio gubernamental inédito, y algunos problemas acuciantes en las redes escolares. Aquel pacto, del que se puede aprender algo aún cuando el contexto es radicalmente diferente, pivotó sobre varias temáticas: la convergencia entre redes para su enmarque en dos formatos de titularidad (pública y concertada, aparte de la anecdótica privada), el ajuste a la implantación de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE, que comenzó a implantarse en 1992), la necesidad de regular los cuerpos docentes transferidos, así como la puesta en marcha del sistema de los tres modelos lingüísticos, actualmente en vigor. 

El devenir de los años conformó un extraño meandro en la historia de la educación vasca, que jamás ha dispuesto de una "Ley de Educación Vasca", a diferencia de todas las demás comunidades autónomas del Estado, la mayoría de las cuales recibió las competencias educativas mucho más tarde.

Desde 1993 ha habido tímidas peticiones, de retomar la búsqueda de un nuevo y amplio Acuerdo Escolar en Euskadi. También figuró en varios Pactos de Legislatura de gobiernos mixtos presididos por EAJ-PNV con gestión departamental de EA, pero donde fue evidente que nunca interesó a este partido minoritario promover este debate, ni le fue demandado por nadie.

Durante la última década, comenzando hacia 2003 se escucharon periódicamente algunas peticiones de retomar la búsqueda de una convergencia en un tema tan estratégico como susceptible de sufrir retrocesos en materia de autogobierno educativo. Por ejemplo, en septiembre del año 2006 el PSE pedía un nuevo "Pacto escolar" a EAJ-PNV, y a EA que gestionaba el Departamento de Educación. En septiembre de 2011 son las ikastolas de Ikastolen Elkartea quienes solicitaban al PSE, a la sazón gestionando educación un acuerdo escolar.

Deben darse las condiciones precisas, en una conjunción no producida ni sentida en los veinte años durante los cuales si ha habido pactos globales, ni se han sentado nuevas bases de marco legislativo para relanzar la educación en la CAPV. Podríamos enumerar algunas premisas necesarias, quizá no suficientes, para que se inicie en 2013 alguna negociación en este ámbito:
  • Un liderazgo directo desde Lehendakaritza que fije este objetivo para la actual legislatura.
  • Una dedicación continua desde la titular del Departamento de Educación, Política Lingüística Cultura y Cultura.
  • Un ámbito de encuentro con los principales partidos políticos, aceptando el marco de debate y los temas a incluir en el acuerdo.
  • Un foro profesional con patronales educativas, sindicales, profesorado y representantes de las familias.
  • Un calendario acordado del proceso que establezcan hitos intermedios para ir acotando acuerdos que sumen agentes e instancias escolares.
  • Una fórmula de comunicación que vaya socializando el debate y la progresión, acorde con las tendencias de transparencia propias del siglo XXI.
Mesa Redonda Educación Vasca 
La imagen inferior corresponde a una reciente Mesa Redonda con partidos políticos.