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2026, el año en que el Poder bruto desnudó al Derecho

2026, está siendo el año del descubrimiento del poder bruto. Vivíamos en un teatrillo mundial de la democracia, manteniendo las apariencias de una legalidad internacional. Pero Ucrania, Gaza y Venezuela han retirado el telón y muestra que solamente la fuerza militar al servicio de la economía de los gigantes manda en el mundo. Descubrimos, incómodos, que el escenario está vacío de normas y lleno de tanques, drones y divisas. Ucrania, Gaza y Venezuela no son solo conflictos regionales; son espejos que devuelven una misma imagen: la fuerza militar al servicio de la economía de los gigantes se ha impuesto al derecho. El poder bruto ha dejado de ser la excepción para convertirse en la regla que nadie se atreve a nombrar.

Hasta hace poco, la comunidad internacional se comportaba como un elenco de teatro clásico: cada actor recitaba su parte —soberanía, derechos humanos, resoluciones de la ONU— mientras el público asentía, satisfecho con la apariencia de orden. Hoy ya una mera observación periodística nos conduce a una comprensión sistémica de por qué el 2026 ha certificado el colapso de la retórica liberal. Es el Retorno a la Tebaida Geopolítica, si leemos las noticias con las perspectivas del realismo estructural de Kenneth Waltz y el realismo ofensivo de John Mearsheimer.

Al analizar el panorama global de 2026, la sensación de "desvelo" ante el poder bruto no es una novedad histórica, sino la reconfirmación de las tesis más severas de la ciencia política. El optimismo antropológico que dominó las instituciones tras la Guerra Fría ha sucumbido ante la anarquía sistémica, un concepto central en la obra de Kenneth Waltz. Según esta visión, al no existir un "gobierno de gobiernos" con capacidad coercitiva real, el sistema internacional obliga a los Estados a actuar bajo la lógica de la autoayuda (self-help).

1. La Distribución de Capacidades (Waltz) y el Dilema de Seguridad. Para Kenneth Waltz, el comportamiento de los Estados no depende de su régimen interno (democracia o autocracia), sino de su posición en la estructura del sistema. En 2026, los conflictos en Ucrania y Gaza ilustran perfectamente lo que Waltz denominó el dilema de seguridad: el esfuerzo de un actor por aumentar su seguridad es percibido por otros como una amenaza existencial, desencadenando una espiral de rearmamento y fuerza.

Desde esta perspectiva neorrealista, la "legalidad internacional" nunca fue un regulador autónomo, sino un epifenómeno de la distribución de capacidades. Mientras el poder estuvo unipolarmente concentrado, las reglas parecían sólidas; al volverse el sistema multipolar y fragmentado en 2026, la estructura obliga a los "gigantes" a ignorar la norma para preservar su seguridad relativa.

2. La Tragedia de las Grandes Potencias (Mearsheimer). Si Waltz nos explica por qué el sistema es inestable, John Mearsheimer nos ofrece la clave de la agresividad actual a través de su realismo ofensivo. Para Mearsheimer, las grandes potencias no son meras buscadoras de seguridad (como sugería Waltz), sino maximizadoras de poder. En su visión, la única forma de garantizar la supervivencia en un mundo anárquico es ser el actor más fuerte del sistema. 

- UcraniaDe la norma al hecho: la aceleración de la «realpolitik». Siguiendo a Mearsheimer, la expansión de esferas de influencia no es una elección moral, sino un imperativo estructural. El conflicto es la consecuencia trágica de grandes potencias compitiendo por un espacio que ambos consideran vital. La invasión rusa a Ucrania en 2022 ya había exhibido la anulación abierta del principio de no agresión. Sin embargo, la guerra de 2026 —más larga, más destructiva— ha trascendido la lógica de ocupación para instalarse en la lógica de aniquilación de la voluntad política del adversario. Occidente responde con sanciones que, paradójicamente, consolidan bloques económicos alternativos: el rublo-yuan se fortalece, el comercio de materias primas se desdolariza y la «legalidad» se reduce a un capítulo de retórica diplomática. El poder bruto ya no necesita justificarse; basta con imponer un fait accompli y esperar que el cansancio lo legitime.

Gaza: la humanitarización del cinismo. En Gaza, el derecho internacional humanitario se ha vuelto un acompañamiento ornamental de los comunicados de prensa. El principio de proporcionalidad se mide en días de titulares, no en vidas salvadas. Cuando los hospitales se convierten en objetivos militares y la ayuda exterior es filtrada por algoritmos de seguridad, la comunidad internacional descubre que el veto en el Consejo de Seguridad funciona como un interruptor de legalidad: basta con pulsarlo para que desaparezca. El poder bruto ya no oculta su rostro; lo transmite en streaming y lo monetiza como contenido.

Venezuelala ilusión contractual rota. El mantenimiento del régimen en Caracas, bajo el paraguas de potencias extrarregionales, responde a la lógica de impedir la hegemonía absoluta de un solo actor en el hemisferio, transformando el derecho a la democracia en una variable secundaria frente al equilibrio de poder material. El caso venezolano cierra el triángulo moral. En 2015-2019 la crisis se presentaba como un problema de gobernanza; en 2026 es un laboratorio de «Estado fallido administrado (ver tuit)». Las multinacionales extraen petróleo bajo licencias que el gobierno de Caracas no puede revocar sin enfrentar demandas millonarias en tribunales arbitrales. La oposición, desarmada y sin recursos, negocia con la misma élite que la reprime. El poder bruto aquí no es bala ni bomba: es deuda soberana, embargo de activos y bloqueo financiero que decide quién come y quién emigra. La lección es brutal: sin capacidad de disuasión militar o económica, la palabra «soberanía» es un suspiro. El asalto postrero es la evidencia de poder militar y del secuestro descarado de una soberanía

El triángulo Ucrania-Gaza-Venezuela revela una arquitectura mundial en la que las normas solo se aplican a quienes no pueden pagar el costo de violarlas. El resultado es una suerte de «vigilantismo» institucional: cada potencia actúa como sheriff en su zona de influencia, imponiendo su interpretación de la seguridad y la economía. La democracia internacional se reduce a una competencia de narrativas en redes sociales, mientras los algoritmos premian la emoción, no la verificación. El poder bruto, lejos de ser anacrónico, se ha digitalizado: se mide en megavatios, terabytes y capacidad de veto en foros multilaterales.

La tarea de la ética política: nombrar lo que sucede. Ante este panorama, la reflexión ética no puede limitarse a condenar o lamentar. Su primer deber es conceptual: nombrar con precisión lo que ocurre. Llamar «guerra» a la invasión, «ocupación» al asedio, «bloqueo» al cerco financiero. El lenguaje neutral no es imparcial; a menudo es cómplice. El segundo deber es educativo: devolver a la ciudadanía —y especialmente a las nuevas generaciones— la capacidad de relacionar causa y efecto más allá del titular de 280 caracteres. La desinformación no se combate solo con fact-checking; se combate con alfabetización política que enseñe a leer intereses tras las normas.

La Economía como Proyección de la Fuerza. En 2026, la distinción entre low politics (economía) y high politics (seguridad) ha desaparecido. Mearsheimer sostiene que el poder económico es solo un medio para obtener poder militar. La formación de bloques económicos cerrados y el uso de sanciones como armas de guerra no son fallos del mercado, sino la demostración de que la riqueza es, ante todo, potencia latente. Los gigantes ya no compiten por el bienestar global, sino por la capacidad de producir los medios de coacción necesarios para dominar la próxima década.

Pedagogía y Ética: El Desafío de la "Realpolitik". Este escenario impone una revisión ética y educativa profunda. Si aceptamos las premisas de Waltz y Mearsheimer, ¿qué espacio queda para la educación en valores?

- Educación Crítica vs. Idealismo: La pedagogía del 2026 debe transitar hacia una "alfabetización en el realismo". No se trata de validar la violencia, sino de entender las leyes de hierro del poder para que la ciudadanía no sea presa de la propaganda. Como advertía Mearsheimer, las potencias a menudo usan un lenguaje liberal para camuflar objetivos realistas.

- Ética de la Responsabilidad: Frente a la ética de la convicción (que se limita a los grandes principios), 2026 exige una ética de la responsabilidad weberiana: actuar comprendiendo las consecuencias y las limitaciones impuestas por la fuerza bruta.

El Fin de la Minoría de Edad Internacional. En definitiva, 2026 ha sido el año en que la comunidad internacional ha alcanzado una amarga madurez. Hemos descubierto que el "teatro de la democracia" era una tregua temporal en la eterna competencia por el poder. Al leer a los clásicos del realismo estructural, comprendemos que el telón no se ha caído por accidente; se ha desgarrado por el peso de la realidad material. El desafío actual de la ética y la educación política es construir un nuevo humanismo que, reconociendo la primacía de la fuerza, sea capaz de encontrar mecanismos de equilibrio que eviten la conflagración total.

Epílogo: El riesgo de acostumbrarnos. El mayor peligro de 2026 no es la violencia en sí, sino la tentación de normalizarla. Si aceptamos que el poder bruto es el default histórico, renunciamos a la innovación política y a la ética pública. Quedarse en la indignación moral es cómodo; construir contrapesos es laborioso. Pero la alternativa es un mundo donde la única pregunta relevante sea «¿quién dispara primero?». La educación, la ética y la política tienen aún una ventana estrecha para demostrar que la humanidad puede algo más que disparar.

Cómo las células saben que el organismo ha muerto

Siendo niño me impactó la noticia (que pronto supe que era falsa) de que la barba seguía creciendo en los cadáveres. Desde entonces me he preguntado cómo se transmite la última señal, ese misterioso protocolo que informa a cada célula de la muerte del organismo. ¿Cuál es la bioquímica del fin y cómo se propaga la noticia de la muerte por todo el cuerpo? Hoy contamos Thanato signaling, la comunicación celular en el umbral entre la vida y la muerte.

Imaginemos por un momento el instante preciso tras una parada cardíaca irreversible. El corazón, ese metrónomo incansable, calla. En la narrativa clínica, ese es el momento de la muerte. Pero para los aproximadamente 37 billones de células que componen el cuerpo humano, la historia no termina ahí. De hecho, acaba de entrar en un nuevo y fascinante capítulo bioquímico. ¿Cómo se enteran estas células, aisladas en sus nichos tisulares, de que el "todo" del que forman parte ha dejado de funcionar? La respuesta es un complejo y escalonado sistema de comunicación que mezcla el silencio de unas señales y el estruendo de otras.

Primer mensajero: El apagón eléctricoLa primera y más inmediata señal no es química, sino física: la cesación del potencial de membrana. Nuestras células, especialmente las neuronas y las musculares, viven en un estado de polarización eléctrica mantenido por bombas de iones (como la Na+/K+ ATPasa) que consumen ATP. Esta polarización es el sustrato de la excitabilidad neuronal, la contracción muscular y, en definitiva, de la función coordinada.

Cuando el corazón se detiene, la circulación se paraliza. Sin sangre, no llega oxígeno a los tejidos. Sin oxígeno, la mitocondria no puede producir ATP mediante la respiración aeróbica. En cuestión de segundos o minutos, según el consumo energético del tejido, las reservas de ATP se agotan. Las bombas iónicas se detienen. El gradiente electroquímico a través de las membranas celulares, cuidadosamente custodiado, se colapsa. Este colapso generalizado —una despolarización masiva— es el primer "aviso" a escala microscópica. Las células "sienten" que su integridad bioeléctrica fundamental se desvanece. En el cerebro, esta despolarización terminal difusa marca el fin de la actividad consciente y coordinada.

Segundo mensajero: La hipoxia y el cambio metabólicoParalelamente al apagón eléctrico, opera un mensajero químico más sutil pero ubicuo: la hipoxia. La caída dramática en la tensión de oxígeno (pO₂) es detectada por sensores moleculares en prácticamente todas las células, como los factores inducibles por hipoxia (HIF). En vida, estos sistemas activan respuestas adaptativas. En la muerte, su activación sostenida y extrema desencadena programas alternativos. La célula, al no poder realizar la fosforilación oxidativa, recurre a la glucólisis anaeróbica. Esto acidifica rápidamente el medio intracelular y extracelular, cambiando el pH local. Este ambiente ácido es otra señal clara para las células vecinas: algo va profundamente mal.

Tercer y más dramático mensajero: La liberación de "señales de peligro"A medida que la energía falla, los sistemas de mantenimiento celular colapsan. Los iones calcio (Ca²⁺), normalmente secuestrados en el retículo endoplásmico, se liberan al citosol en concentraciones tóxicas. Este calcio activa enzimas destructivas como lipasas, proteasas y nucleasas. Las membranas celulares y mitocondriales comienzan a fallar.

Es aquí donde se emite la señal más explícita. Las mitocondrias dañadas liberan proteínas como el citocromo c, un componente vital de la cadena respiratoria que, en el contexto equivocado, se convierte en un potente activador de la apoptosis (muerte celular programada). Más aún, cuando las membranas se rompen, se liberan al espacio extracelular moléculas que nunca deberían estar allí: el ATP intracelular (ahora en el exterior), fragmentos de ADN, y proteínas de estrés. Para las células inmunitarias aún viables (como los macrófagos residentes en tejidos), estas moléculas actúan como Patrones Moleculares Asociados a Daño (DAMPs). Son la bandera química que clama: "¡Hay daño masivo y descontrolado!".

En un organismo vivo, esta señal reclamaría una respuesta inflamatoria reparadora. En un organismo muerto, marca el inicio del proceso de autólisis (autodigestión) y, posteriormente, de descomposición. Las células no reciben una "notificación" elegante de la muerte del organismo. Más bien, perciben el cese abrupto de las señales de vida (oxígeno, gradientes electroquímicos, ATP) y, simultáneamente, la avalancha de señales de caos y daño irreversible (despolarización, acidificación, DAMPs).

La ética de la frontera y el reloj biológicoEste proceso no es instantáneo ni uniforme. Algunas células, como los queratinocitos de la piel o los osteocitos del hueso, pueden mantener cierta viabilidad durante horas o incluso días. Esta asincronía en la muerte celular tiene profundas implicaciones éticas y médicas. Es la base científica de los plazos viables para la donación de órganos, donde tejidos como córneas, válvulas cardíacas o huesos pueden ser extraídos horas después de la muerte declarada porque sus células aún "viven" a nivel metabólico básico.

Comprender esta cascada thanato signaling (de Thanatos, la muerte en griego) no es solo una curiosidad mórbida. Ilustra un principio fundamental de la biología: la vida es un fenómeno emergentista, que depende de una comunicación constante y de un flujo de energía. La muerte, a nivel celular, es la lenta y desordenada desconexión de esa red de información. Nos recuerda que no somos un conjunto de piezas, sino una conversación electroquímica sostenida en el tiempo. Cuando la conversación se detiene, cada célula, tarde o temprano, se da cuenta del silencio.

La muerte como proceso, no como interruptorEn definitiva, las células no reciben una notificación de defunción. Lo que experimentan es la pérdida progresiva de energía, orden y comunicación. La vida se apaga como una ciudad tras un gran apagón: primero cesan los servicios centrales, luego los barrios, y finalmente cada edificio queda a oscuras. La ciencia contemporánea nos recuerda así que morir no es pulsar un interruptor, sino atravesar un proceso complejo, silencioso y profundamente biológico. Morir no es un momento, es un proceso: esto es lo que la biología nos revela sobre el final de la vida.

Síndrome de Dorian Gray en Silicon Valley: Séneca o Biohacking

¿Por qué estamos obsesionados con vivir para siempre si no sabemos en qué ocupar un domingo por la tarde? Nos hemos convertido en los gerentes de nuestra propia biología. Si te levantas hoy y lo primero que haces no es mirar por la ventana, sino consultar una aplicación que te dice qué tal has dormido (porque tu propia sensación de descanso ya no tiene autoridad), bienvenido: eres parte del “Yo Cuantificado”.

Vivimos en la era de la optimización total. Desde los protocolos de longevidad de millonarios tecnológicos como Bryan Johnson (otros posts nuestros) —quien gasta dos millones de dólares al año para tener los órganos de un adolescente— hasta el uso casual de nootrópicos y medidores de glucosa en personas sanas. El cuerpo ha dejado de ser el templo del espíritu para convertirse en un hardware defectuoso que necesita parches constantes, updates y mantenimiento preventivo.

El cuerpo como máquina, la educación como software. Esta visión mecanicista no se queda en el gimnasio o en la farmacia; ha infectado nuestras escuelas y bibliotecas. En la educación moderna, cada vez se habla menos de "formación del carácter" o de "sabiduría" y más de "adquisición de competencias", “rendimiento cognitivo” y "eficiencia". Tratamos a los estudiantes como discos duros que hay que desfragmentar y llenar de datos útiles para el mercado.

Si un niño se distrae mirando una mosca, buscamos una etiqueta diagnóstica y una solución química para "reoptimizar" su atención. Hemos olvidado lo que el filósofo Byung-Chul Han (otros posts) llama "el aroma del tiempo": la capacidad de demorarse en las cosas, de aburrirse, de contemplar sin un fin productivo.

La literatura como resistencia a la eficiencia. Aquí es donde los libros —los buenos, los difíciles, los lentos— se vuelven revolucionarios. Leer En busca del tiempo perdido de Proust o enfrentarse a la densidad de Thomas Mann es, bajo la óptica moderna, una pérdida de tiempo imperdonable. No es eficiente. No te hace más rico. No baja tu cortisol de inmediato.

Sin embargo, la literatura nos recuerda una verdad incómoda que el biohacking intenta ocultar: somos finitos, somos falibles y vamos a morir. Los estoicos, como Séneca, no buscaban la inmortalidad física, sino la robustez moral. En su tratado Sobre la brevedad de la vida, Séneca nos advierte: "No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho". Pero su definición de "perder tiempo" no era dejar de trabajar para mirar las nubes; era precisamente lo contrario: gastar la vida en ocupaciones vanas, en la ansiedad por el futuro, en la obsesión por controlar lo incontrolable.

El miedo detrás del dato. ¿Qué hay detrás de esta obsesión por medir nuestros pasos, nuestras calorías, nuestras fases REM y nuestra variabilidad cardíaca? Miedo. Un pánico profundo al azar y a la decadencia.

Al tratar de convertirnos en máquinas biológicas perfectas, estamos extirpando lo que nos hace humanos: la vulnerabilidad, la pasión (que etimológicamente significa "sufrimiento" o "padecer") y el placer no utilitario. Comer ya no es un acto cultural y hedónico, es "ingesta de macros". Leer no es un diálogo con los muertos, es "procesamiento de información".

Conclusión: La rebelión de lo inútil. No estoy en contra de la ciencia ni de la medicina. Aspiro a la longevidad (centenares de posts). Vivir más y mejor es un triunfo de nuestra especie. Pero hay una línea delgada entre cuidar el vehículo y olvidar el viaje.

Quizás la verdadera salud hoy en día no se mida en un reloj inteligente. Quizás la salud mental resida en la capacidad de leer un poema sin buscarle la utilidad, en comer un trozo de pan sin pensar en el pico de glucosa, y en aceptar que nuestras arrugas y cicatrices no son errores del sistema, sino el mapa de que hemos estado aquí, de que hemos vivido, y de que, afortunadamente, no somos robots. Dejemos de optimizar un poco. Empecemos a vivir.

Suplementos alimenticios que suman vida a los años

Volvemos, e insistiremos, en documentar los suplementos alimenticios más recomendables según las referencias científicas para la aumentar las longevidad en mayores de 65 años. La literatura y guías profesionales apoyan priorizar: 

  1. Vitamina D (corregir/evitar déficit). (Oficina de Suplementos Dietéticos)

  2. Vitamina B12 (suplir si hay malabsorción o niveles bajos). (Oficina de Suplementos Dietéticos)

  3. Proteína (y/o suplementos proteicos con leucina): asegurar ingesta proteica aumentada (≈1,0–1,3 g/kg/día) para prevenir sarcopenia. (PMC)

  4. Omega-3 (EPA+DHA) en personas con bajo consumo de pescado o con riesgo cardiovascular, con dosis moderadas (consultar caso a caso). (Oficina de Suplementos Dietéticos)

  5. Creatina monohidrato (3 g/día) cuando se combina con ejercicio de fuerza para preservar masa y función muscular. (ScienceDirect)

Además ha de valorarse otros como calcio (si ingesta insuficiente), magnesio y probióticos según situación clínica. Evitar suplementos innecesarios o dosis altas sin supervisión (p. ej. megadosis de vitamina A, altas dosis de calcio sin necesidad). Pasamos a una revisión caso a caso.

1) Vitamina D — por qué, cuánto y cómo comprar

Por qué: La vitamina D es clave para salud ósea y muscular; el riesgo de déficit aumenta con la edad (menor exposición solar, menor síntesis cutánea). Muchas guías recomiendan suplementación en adultos mayores para prevenir osteomalacia, caídas y fragilidad. (Oficina de Suplementos Dietéticos)

Dosis orientativa: Recomendación preventiva estándar (población general en países con exposición limitada): 10 µg (400 IU)/día (varía entre agencias). En mayores con riesgo o déficit documentado muchos clínicos usan 800–2.000 IU (20–50 µg)/día y, cuando hay déficit confirmado, regímenes de carga bajo supervisión. Se debe ajustar según analítica (25-OH-vitamina D). (nhs.uk)

Precauciones: Comprobar niveles (25-OH-vitamina D). Evitar megadosis sin control (toxicidad: hipercalcemia). Interactúa con algunos fármacos.

Precio orientativo y puntos de compra (España): Presentaciones comunes (Vitamina D3 1000 UI, 100 comprimidos) ≈ 10–20 € en farmacias online (DosFarma, FarmaciasDirect) y Amazon.es. Ejemplo: DosFarma — Vitamina D3 1000 UI 100 comprimidos ≈ 13,80 €. (Dosfarma)

2) Vitamina B12 — por qué, cuánto y dónde comprar

Por qué: Con la edad aumenta la prevalencia de malabsorción (gastritis atrófica, menor ácido gástrico) y por tanto deficiencia de B12; la deficiencia produce anemia y déficit neurológico. Por eso se recomienda que >50 años obtengan B12 a partir de alimentos fortificados o suplementos si hay riesgo. (Oficina de Suplementos Dietéticos)

Dosis orientativa: Requerimiento de referencia: ≈2,4 µg/día. Sin embargo, para suplir deficiencia o en caso de mala absorción se usan formulaciones orales altas (p. ej. 500–1.000 µg diarios) o inyecciones periódicas según pauta médica. El tipo (cianocobalamina vs metilcobalamina) y la vía dependen del caso. (Oficina de Suplementos Dietéticos)

Precauciones: Confirmar deficiencia con analítica (B12 sérica, holo-transcobalamina, metilmalónico si preciso). Tratar según protocolo.

Precio y puntos de compra (España): Suplementos de B12 (mili y microgramos) se encuentran en Amazon.es y farmacias online; precios muy variables (p. ej. B12 1000 µg, 100 comprimidos ≈ 6–20 € dependiendo marca). (Amazon España)

3) Proteína y aminoácidos (leucina) — prevención de sarcopenia

Por qué: La pérdida de masa y función muscular (sarcopenia) es uno de los factores más determinantes de fragilidad y peor supervivencia en ancianos. Estudios y consensos (PROT-AGE) recomiendan mayor ingesta proteica en mayores para mantener función. (PMC)

Dosis orientativa: 1,0–1,3 g/kg/día de proteína total en ancianos, más en situaciones de enfermedad aguda o recuperación. Repartir proteína en varias tomas; incluir fuentes ricas en leucina (≈2.5–3 g leucina por comida). Si la dieta no alcanza, usar polvos de proteína (whey): 20–30 g por toma aporta ≈15–25 g proteína útil. (PMC)

Precauciones: Ajustar en enfermedad renal avanzada. Preferir dieta+ejercicio (resistencia) como primera línea; suplementos cuando la dieta es insuficiente.

Precios y compra (España): Proteína whey 500 g25–60 € según marca; El Corte Inglés y Amazon.es ofrecen múltiples opciones (p. ej. 500 g desde ≈28–60 €). (El Corte Inglés)

4) Omega-3 (EPA+DHA) — qué dice la evidencia

Por qué: Los omega-3 tienen evidencia sólida para reducir triglicéridos y efectos antiinflamatorios; la evidencia sobre reducción de mortalidad cardiovascular varía según dosis y población. En adultos mayores con poco consumo de pescado o con indicación clínica (p. ej. hipertrigliceridemia, algunas recomendaciones cardiológicas) se consideran útiles. (Oficina de Suplementos Dietéticos)

Dosis orientativa: Para salud general: ≥250–500 mg/día combinados de EPA+DHA procedentes de dieta o suplemento. Para indicaciones terapéuticas (alta trigliceridemia) se usan dosis mayores bajo control médico (1–4 g/día). (Oficina de Suplementos Dietéticos)

Precauciones: Dosis altas (≥1 g/día) asocian en algunos estudios mayor riesgo de fibrilación auricular en pacientes vulnerables; consultar al cardiólogo si hay arritmias o anticoagulación. (PMC)

Precio y compra (España): Capsulas omega-3 (EPA/DHA 1000 mg) — rango habitual 10–30 € por envase (30–120 cápsulas) en Promofarma, Farmacias online y Amazon.es (ej.: Promofarma ofrece marcas desde ≈16–26 €). (Promofarma)

5) Creatina monohidrato — evidencia emergente para fuerza y función

Por qué: La creatina no es solo para deportistas: en ancianos que realizan entrenamiento de fuerza, la suplementación con creatina (3–5 g/día) mejora masa y fuerza muscular y puede ayudar a prevenir la sarcopenia. Revisiones sistemáticas y estudios recientes apoyan su beneficio combinado con ejercicio. (ScienceDirect)

Dosis orientativa: 3 g/día (mantenimiento) es una pauta segura y frecuentemente eficaz; algunos protocolos usan una fase de carga (20 g/día durante 5–7 días) seguida de mantenimiento, aunque no es estrictamente necesaria. (San Francisco Chronicle)

Precauciones: Buena tolerancia general; precaución en enfermedad renal avanzada (valorar función renal). Conversar con el médico si hay comorbilidades.

Precio y compra (España): Creatina monohidrato (500 g) ≈ 10–25 € en Amazon.es y comercios deportivos; envases de 500 g suelen dar muchas dosis (≈150–250 tomas). Ejemplo: Amazon listados de 500 g en ese rango. (Amazon España)

Otros nutrientes a considerar:

Calcio: Si la ingesta dietética es baja, puede necesitarse suplementación (objetivo total ≈1.0–1.2 g/día), pero evitar suplementación innecesaria y valorar riesgo cardiovascular; preferir dieta y, si es preciso, combinados calcio+vitamina D con supervisión. (Oficina de Suplementos Dietéticos)
Magnesio: útil si hay déficit o fármacos que lo bajan; precaución en insuficiencia renal.
Probióticos: potencial beneficio para salud intestinal e inmunidad en ancianos, pero evidencia específica para longevidad es limitada.
CoQ10, resveratrol, nicotinamida ribósido, metilfolato, etc.: investigaciones activas pero evidencia robusta para recomendación general en población ≥65 no concluyente; no se recomiendan de forma universal.

Riesgos, interacciones y advertencias. Los suplementos no son inocuos: la vitamina D en exceso causa hipercalcemia; calcio en exceso puede tener riesgos cardiovasculares; omega-3 en dosis altas puede aumentar riesgo de sangrado o arritmias en poblaciones vulnerables; creatina precisa vigilancia renal si hay enfermedad. Consultar siempre con el equipo sanitario. (PMC)

Más posts sobre suplementos alimenticios.

Cada persona debe consultar su caso con su médico de cabecera.

WhatsApp Vecinal: rápido, útil y seguro

Al tiempo que hemos celebrado 25 años de la creación de nuestra Urbanización de Verano en Pilar de la Horadada (Alicante), hemos lanzado un Grupo de WhatsApp de la Comunidad con este Manual de Normas de Uso. Este grupo se ha creado para mejorar la comunicación entre vecinos y facilitar la gestión de la comunidad (ver en otros posts). Para que funcione bien, es importante seguir estas normas básicas:

1. Finalidad del grupo

El grupo está destinado a: Noticias internas, como fiestas vecinalesAvisos urgentes (averías, incidencias, seguridad). Información sobre reuniones y decisiones de la comunidad. Recordatorios y comunicación de mantenimiento en zonas comunesAyuda puntual entre vecinos (recoger un paquete, recomendaciones de servicios). El lema podría ser: Vecinos conectados, comunidad más fuerte.

2. Normas de comunicación

🔕 Evitar mensajes fuera de horario (23:00 a 8:00), salvo urgencias.
📝 Mensajes claros y breves en español e inglés.
🚫 Evitar cadenas, memes, publicidad o asuntos personales.
🙏 Mantener un tono respetuoso en todo momento.

3. Participación

Abierto a todos los residentes, tanto propietarios como inquilinos estables.

- Cada vecino puede informar de incidencias, pero no se vota ni decide nada en el grupo.

- Las decisiones oficiales se toman en reuniones de comunidad o a través del administrador.

- Se recomienda no entrar en debates largos: si surge un conflicto, tratarlo en persona o en reunión.

4. Seguridad y privacidad

No compartir datos personales sensibles (DNI, cuentas bancarias, etc.).

- No difundir imágenes o información de otros vecinos sin su consentimiento.

- Usar el grupo de forma responsable, recordando que todos los vecinos lo leen.

5. Buen ambiente

Dar la bienvenida a nuevos vecinos.

Agradecer cuando alguien ayude o informe.

- Promover un clima cordial y constructivo.

En resumen el grupo es para informar, avisar y coordinar dentro de una urbanización, no para discutir ni para fines personales. Un uso adecuado hará que la comunicación sea más ágil, útil y respetuosa para todos.

Escribir un bestseller no es magia… es método

Iniciando un proyecto, que por el momento denominaremos en clave VeU (nueva etiqueta), hemos preparado con ayuda de la Inteligencia Artificial (AI) un esquema integral y jerarquizado que cubra desde la idea inicial hasta la promoción y mantenimiento de una novela que aspire a ser un éxito, con foco tanto en la calidad literaria como en la estrategia editorial y comercial.

A medida que vayamos avanzando, y con lo reunido hasta la fecha, pondremos en negrita (además de los títulos) las etapas o fases ya iniciadas o completadas. 

1. Preparación y concepción de la idea

  1. Inspiración inicial
    • Experiencias personales
    • Observación del mundo
    • Sueños, lecturas, música, arte
    • Investigación de tendencias literarias y de mercado
  2. Definición del concepto central
    • Tema (amor, aventura, intriga, ciencia ficción…)
    • Mensaje o pregunta central
    • Público objetivo y rango de edad
  3. Análisis de viabilidad
    • Estudio de mercado y género
    • Diferenciación frente a otras obras
    • Potencial de interés a largo plazo

2. Planificación

  1. Estructura narrativa
    • Elección de tipo de narrador (1ª, 2ª, 3ª persona)
    • Punto de vista y voz narrativa
    • Tiempo y ritmo (lineal, saltos temporales, estructura no convencional)
  2. Creación de personajes
    • Protagonista, antagonista, secundarios
    • Biografía, motivaciones, conflictos internos y externos
    • Evolución a lo largo de la trama
  3. Construcción del mundo
    • Contexto geográfico, histórico y cultural
    • Reglas internas (en caso de mundos ficticios o fantásticos)
    • Coherencia interna y verosimilitud
  4. Diseño de la trama
    • Esquema en tres actos o estructura alternativa
    • Puntos de giro, clímax y resolución
    • Subtramas y desarrollo temático

3. Documentación

  1. Investigación histórica, cultural o técnica
  2. Consultas a expertos o testimonios
  3. Recopilación de materiales de referencia
  4. Notas de campo y fichas de personajes/escenarios

4. Escritura del borrador 

  1. Disciplina y hábitos
    • Rutina de escritura diaria o semanal
    • Metas de palabras o capítulos
  2. Técnica
  3. Gestión de bloqueos creativos
    • Técnicas de desbloqueo
    • Ejercicios de escritura libre

5. Revisión y reescritura

  1. Primera relectura en frío
  2. Corrección de trama y coherencia
  3. Mejora de estilo
  4. Revisión de ritmo y tensión narrativa
  5. Edición lingüística
    • Ortografía, gramática y sintaxis
    • Consistencia de términos y nombres
  6. Feedback externo
    • Lectores beta
    • Talleres literarios o mentores

6. Edición profesional

  1. Editor de desarrollo (estructura y contenido)
  2. Corrector de estilo
  3. Corrector ortotipográfico
  4. Diseño y maquetación
    • Tipografía, márgenes, capítulos
    • Portada profesional

7. Publicación

  1. Elección de vía
    • Editorial tradicional
    • Autoedición
    • Híbrido
  2. Preparación del manuscrito final
  3. Registro de derechos
  4. Negociación de contrato (en caso de editorial)

8. Marketing y lanzamiento

  1. Creación de marca de autor
    • Página web y redes sociales
    • Imagen y tono coherentes
  2. Campaña de pre-lanzamiento
    • Presentaciones, sorteos, adelantos
    • Creación de comunidad de lectores
  3. Promoción post-lanzamiento
    • Clubes de lectura, entrevistas, ferias
    • Colaboraciones con influencers y medios
  4. Publicidad pagada
    • Amazon Ads, Facebook Ads, Google Ads

9. Mantenimiento y crecimiento

  1. Seguimiento de ventas y métricas
  2. Interacción constante con la audiencia
  3. Participación en eventos y ferias
  4. Escritura de nuevas obras
  5. Adaptaciones o traducciones
    • Audiolibro, cine, series, otros idiomas