
Sin retoques, solo Getxo en estado puro. Álbum creciente de imágenes.

Sin retoques, solo Getxo en estado puro. Álbum creciente de imágenes.
En distintas ocasiones y posts hemos declarado que, desde la juventud, necesitamos vivir a menos de 300 metros de un mar, sea el Cantábrico o el Mediterráneo. Muy cerca de alguna playa, que a su vez esté cerca de bosques o zonas de naturaleza, y que los árboles son parte de nuestra cotidianeidad. Y, de pronto, aparecen teorías que dan la razón y la fórmula para estas sensaciones íntimas. Por ello, hoy nos detendremos en una fórmula denominada como la regla 3-30-300: Se trata de una gramática ecológica para la ciudad saludable.
Hay ideas que, por su elegante sencillez, parecen inevitables una vez formuladas. La regla 3-30-300 es una de ellas. Propuesta en febrero de 2021 por el investigador neerlandés Cecil Konijnendijk, esta norma establece tres umbrales mínimos de verde urbano que toda persona debería tener garantizados con independencia del barrio en que viva: poder ver al menos tres árboles de porte adulto desde su hogar, su lugar de trabajo o su escuela; vivir en un vecindario con una cobertura arbórea de al menos el 30% del suelo; y residir a no más de 300 metros del parque o espacio verde público más cercano, de al menos una hectárea de extensión. Tres números. Una política ambiental completa.
Lo notable de la La regla 3-30-300 no es solo su parsimonia conceptual, sino su vocación de equidad. Los tres criterios reunidos aportan beneficios variados a la población: mejora de la calidad del aire y del clima térmico local, reducción del estrés, actividad recreativa, y bienestar físico y mental. En este sentido, la 3-30-300 no es únicamente una herramienta urbanística, sino un indicador de justicia ambiental: permite detectar con precisión cuáles son los barrios —casi siempre los más desfavorecidos económicamente— donde los habitantes carecen de acceso a la naturaleza urbana. Zonas grises en todos los sentidos.
Los datos que respaldan cada umbral provienen de décadas de investigación en salud pública y ecología urbana. Estudios europeos han constatado que una cobertura de dosel del 30% se asocia con una reducción de aproximadamente un tercio de la mortalidad durante las olas de calor. Por su parte, la proximidad a espacios verdes incide favorablemente en la calidad del sueño, reduce los niveles de ansiedad y mejora el rendimiento cognitivo, especialmente en niños en edad escolar. En un contexto de crisis climática acelerada —con temperaturas urbanas que superan ya en varios grados a las de los entornos rurales—, estos datos dejan de ser mera estadística académica para convertirse en argumentos de política pública urgente.
La La regla 3-30-300 ha encontrado rápida acogida entre organismos internacionales, administraciones municipales y organizaciones no gubernamentales de todo el mundo. Se trata de un objetivo claro y fácil de comunicar que puede comenzar a implementarse de inmediato, sin los costes financieros o temporales de desarrollar soluciones a medida para cada ciudad. Barcelona, Copenhague, Singapur, (ojalá Getxo) o varias ciudades latinoamericanas ya la han incorporado como referencia en sus planes de arbolado y gestión del verde urbano.
La regla conecta asimismo con otras propuestas contemporáneas de reconfiguración de la ciudad, como el concepto de la “ciudad de los 15 minutos” impulsado por Carlos Moreno, o los principios de las ciudades biofílicas. Todas ellas comparten una premisa común: la calidad de vida urbana no puede seguir midiéndose exclusivamente en términos económicos o de conectividad digital. La relación cotidiana con la naturaleza —con sus ritmos, su escala y su impredecibilidad— es una dimensión irreductible del bienestar humano.
Cecil C. Konijnendijk, nacido en 1970 en Maurik (Países Bajos), es investigador, docente, asesor y escritor especializado en silvicultura urbana y renaturalización de ciudades. Estudió ingeniería forestal en la Universidad de Wageningen y obtuvo su doctorado en economía agraria y forestal por la Universidad de Finlandia Oriental. Su trayectoria académica le llevó a trabajar en Dinamarca, Suecia, Canadá y España, antes de regresar a los Países Bajos en 2022. Actualmente codirige el Nature Based Solutions Institute y es Profesor Honorario en la Facultad de Silvicultura de la Universidad de British Columbia. En 2002 cofundó la revista científica Urban Forestry & Urban Greening, referencia internacional en el campo, de la que fue editor jefe durante dieciocho años. Su trayectoria combina el rigor científico con una decidida vocación por traducir el conocimiento en herramientas útiles para quienes toman decisiones sobre el espacio urbano.
La regla 3-30-300 nos recuerda que la política ecológica más transformadora no siempre es la más compleja. A veces basta con tres árboles visibles desde la ventana para empezar a medir, y a exigir, otro tipo de ciudad.
¿Es tu ciudad un refugio o un desierto de asfalto? 🏙️ La Regla 3-30-300 de Cecil Konijnendijk es el nuevo estándar de oro del urbanismo biofílico. https://t.co/ie1uy2Hs1B No es solo estética, es salud pública y justicia social:
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) March 24, 2026
🌳 3 árboles visibles desde tu ventana.
🌿 30% de… pic.twitter.com/x3s6jK2qTf
Biarritz (otros posts): una ciudad de capas históricas. Biarritz, ubicada en el extremo norte de la costa vasca francesa, representa uno de los casos más interesantes de transformación urbana del siglo XIX europeo. De un pueblo ballenero medieval pasó a convertirse en destino de la aristocracia y la burguesía industrial gracias a los caprichos de Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. Esta metamorfosis dejó huellas arquitectónicas que todavía estructuran la experiencia contemporánea de la ciudad, haciendo que cualquier visita breve adquiera una dimensión histórica incapaz.
Primer día: la costa y la arquitectura Belle Époque. Una jornada bien aprovechada comienza en la Playa del Ayuntamiento o la Grande Plage, desde donde la geografía urbana revela su lógica decimonónica. El paseo marítimo, con sus construcciones señoriales del XIX, comunica visualmente con el Casino, edificio emblemático de 1903 diseñado por el arquitecto Coquet. No se trata simplemente de admirar estructuras, sino de leer en la piedra y el hierro forjado las aspiraciones de una época que creía en el progreso material como vía hacia el refinamiento.
Desde allí, el recorrido hacia el norte conduce al Museo del Mar (Musée de la Mer), instalado en una construcción Art Déco que aloja una colección que ilustra tanto la historia ballenera de la región como la ecología marina atlántica contemporánea. La visita se complementa ascendiendo al Faro de Biarritz, desde donde la perspectiva panorámica permite captar la lógica geográfica y urbanística de la ciudad.
Por la tarde, conviene transitar por el barrio histórico alrededor de la Iglesia de Nuestra Señora del Atalay, núcleo medieval preservado donde la textura urbana premoderna aún respira. Una caminata hacia el sur, hacia la Roca de la Virgen, ofrece tanto puntos de vista privilegiados como reflexión sobre cómo el simbolismo religioso ha estructurado los paisajes costeros europeos.
Segundo día: naturaleza, cultura y pensamiento. El segundo día puede dedicarse a una exploración más reflexiva. Los acantilados de Côte des Basques constituyen un espacio donde naturaleza y práctica cultural (el surf) convergen de forma paradigmática. Es útil desayunar en un café próximo y observar cómo la modernidad del deporte acuático dialoga con la geomorfología ancestral.
Recorrer Biarritz en dos días no significa agotar sus atractivos, sino comprender cómo una ciudad costera se convierte en palimpsesto: estratos medievales bajo capas Belle Époque, todo ello dialogando con la presencia atlántica permanente. Es un ejercicio de lectura urbana donde el viajero culto descubre que el ocio balneario nunca fue únicamente hedonista, sino expresión de transformaciones sociales, técnicas y estéticas profundas.
¿Biarritz es solo una playa de lujo? 🌊🤔 Como académico viajero, te invito a redescubrir la "Reina de las Playas". Este palimpsesto cultural es mucho más que surf: es el legado imperial de Eugenia de Montijo y la bravura del Cantábrico. https://t.co/r3cGlqYOze… pic.twitter.com/WN72uTOlaN
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) March 21, 2026
@gukgreen 🌊 5 COSAS QUE HACER EN BIARRITZ 🌊 1️⃣ ROCHER DE LA VIERGE 📍 Un icónico peñasco con una estatua de la Virgen María, accesible por un puente. 📸 No te olvides de sacarte una foto en su arco con el mar de fondo. 🌅 Vistas espectaculares del océano y la costa vasca. 2️⃣ PUERTO DE LOS PESCADORES 📍 Un pequeño y colorido puerto lleno de encanto. 🐟 Restaurantes con marisco fresco y ambiente marinero. 🚶♂️ Ideal para un paseo tranquilo mientras disfrutas de la brisa del mar. 3️⃣ CALLEJEAR Y DESCUBRIR SU ARQUITECTURA 📍 Recorre sus calles comerciales llenas de vida y tiendas. ⛪ Iglesia de Santa Eugenia: arquitectura neogótica con vistas al puerto. ⛪ Iglesia Ortodoxa de San Alejandro: un pedazo de Rusia en Biarritz. 💡 No te pierdas el Faro de Biarritz, con vistas de postal desde lo alto. 4️⃣ BUSCAR EL OSO DEL BALCÓN 👀 Un curioso detalle escondido en la ciudad, ¿serás capaz de encontrarlo? 📸 Una foto con el famoso ‘oso del balcón’ es casi obligatoria. 🔎 Pista: mira hacia arriba en los edificios de la calle comercial mas famosa. 5️⃣ DISFRUTAR DE SUS PLAYAS Y ATARDECERES 🌊 La Grande Plage y la Côte des Basques son perfectas para relajarse o surfear. 🌅 Atardeceres de ensueño, considerados de los mejores de toda Francia. 📸 No olvides capturar ese momento dorado y dejar relajarte ✨ Ideal para: amantes del postureo 🤣🤪 #Biarritz #PaísVascoFrancés #Francia #Surf #Viajes #Atardeceres #gukgreen #paysbasque #basquecountry #Euskadi #paisvasco ♬ In the Mood - Glenn Miller

Celebrando anteriores cumpleaños: Primer año, cuarto año, 5 años, 6 años,...
La Regata del Gallo (ver en otros posts desde 2012): tradición, espectáculo y vela en el corazón del Abra. Cada mes de diciembre, coincidiendo con el inicio del invierno y las fiestas navideñas, las aguas vizcaínas del Abra se convierten en el escenario de una de las citas más singulares y esperadas de la vela en el mar Cantábrico: la Regata del Gallo, organizada por el Real Club Marítimo del Abra–Real Sporting Club. Celebrada por primera vez en 1984, esta prueba se ha consolidado durante más de cuatro décadas como un referente deportivo y social, capaz de unir tradición, competición y una estampa visual única.
La edición celebrada hoy sábado 20 de diciembre de 2025 volvió a cumplir con las expectativas. Desde las 12:00 horas, cerca de un centenar de embarcaciones y alrededor de 500 regatistas protagonizaron una de las imágenes más icónicas del deporte vizcaíno: la salida bajo el Puente Bizkaia, más conocido como Puente Colgante, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2006. El paso simultáneo de decenas de veleros bajo esta obra de ingeniería histórica ofreció un espectáculo que, un año más, fue seguido y fotografiado por centenares de aficionados y paseantes situados en ambas orillas de la ría.
La flota, compuesta por barcos de las clases Regata, Crucero y los monotipos J80, partió desde la dársena de la Benedicta, en Sestao. Tras una salida tan impresionante como simbólica, las embarcaciones enfilaron el rumbo hacia el Abra. Las condiciones meteorológicas acompañaron de forma moderada: viento del sur de unos 6 nudos, con rachas que alcanzaron los 10, aunque con una sensible bajada de intensidad una vez superada la entrada al Abra. El recorrido, de aproximadamente 7 millas, fue diseñado por el Comité de Regatas y concluyó con un triángulo en el Abra interior, decisivo para establecer las clasificaciones finales.
En el plano deportivo, la Regata del Gallo volvió a demostrar su alto nivel competitivo. En la clase Regata se impuso el Thelonious, patroneado por Jon Garai, seguido del Jaleo y el Txupinazo. En Crucero I, el triunfo fue para el Andarax Bi de Santiago Portularrume, por delante del Turi y el Cyclone, mientras que en Crucero II volvió a ganar el Kohen de Juan Carlos Estefanía, escoltado por el Txepin y el Que Fais. En la división J80, el vencedor fue el Mandovi dalecandELA, de José Azqueta, acompañado en el podio por el Surne y el Team Group, en una clase especialmente numerosa y disputada.
Más allá de los resultados, la Regata del Gallo destaca por su carácter participativo y festivo. La prueba cuenta con el respaldo institucional del Departamento de Transportes, Movilidad y Turismo de la Diputación Foral de Bizkaia, así como de los ayuntamientos de Getxo y Portugalete, y la colaboración de entidades como El Correo y el Puente Bizkaia. Además, desde horas antes de la salida principal, el entorno del puente acogió una exhibición de vela ligera protagonizada por los jóvenes regatistas de la Escuela de Vela José Luis de Ugarte, reforzando el carácter pedagógico y generacional del evento.

¡Espectáculo inolvidable en el Abra! 🌊⛵ La #Regata del #Gallo 2025 ha sido pura magia: casi 100 veleros cruzando al unísono bajo el icónico Puente Colgante (Patrimonio de la Humanidad), con velas desplegadas y miles de espectadores aplaudiendo desde las orillas de Getxo y… pic.twitter.com/IBMI3VLCBD
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) December 20, 2025
@agirregabiria Regata del Gallo 2025
♬ sonido original - Mikel Agirregabiria
Quien haya visitado las fiestas de Lekeitio o cualquier txoko del País Vasco probablemente conozca o haya tarareado sus versos: "Aeroplano bi pasa-ta, bat itsasora jausi" (Dos aeroplanos han pasado, uno ha caído al mar)
En las brumosas costas del Cantábrico, donde el mar se funde con el cielo vasco, un episodio singular irrumpió en la neutralidad española durante la Gran Guerra. El 2 de julio de 1917, en plena efervescencia del conflicto mundial, un hidroavión francés descendió bruscamente sobre las olas, a unas cuatro millas náuticas de Lekeitio (Bizkaia). No era un combate heroico ni un bombardeo audaz, sino un drama mecánico que unió, por unas horas, la tecnología bélica con la solidaridad pescadora. Este suceso, narrado en crónicas locales como las de El Correo y El Pueblo Vasco, revela no sólo la fragilidad de la aviación incipiente, sino también las tensiones diplomáticas en un país que, bajo el gobierno de Eduardo Dato, se esforzaba por mantener su neutralidad ante las potencias en guerra.
Para entender este interludio, debemos retroceder al contexto de la Primera Guerra Mundial. En 1917, el frente occidental se estancaba en trincheras sangrientas, mientras el Atlántico se convertía en un tablero letal para la guerra submarina alemana. Francia, aliada de los Ententes, impulsaba su aviación naval como escudo contra los U-Boote que acechaban los convoyes mercantes. La Aéronautique Maritime, fundada en 1912, contaba ya con más de 200 aparatos y bases en puertos como Brest y Cherburgo. Los hidroaviones, pioneros en patrullas antisubmarinas, eran esenciales: despegaban de aguas protegidas, vigilaban horizontes amplios y lanzaban bombas rudimentarias sobre sumergibles enemigos. Según historiadores como aquellos de Naval Encyclopedia, Francia produjo miles de estas máquinas entre 1914 y 1918, transformando la guerra en tres dimensiones.
El protagonista de nuestra historia era un Donnet-Denhaut DD, un biplano de patrulla marítima diseñado por los ingenieros Jérôme Donnet y Louis Denhaut en 1915. Este modelo, apodado "flying boat" por su fuselaje flotante, representaba el pináculo de la innovación aeronáutica gala. Con una envergadura de 16,28 metros, longitud de 10,80 metros y propulsado por un motor Lorraine-Dijon de 160 caballos, alcanzaba velocidades de 130 km/h y una autonomía de unos 500 kilómetros. Armado modestamente con dos bombas de 52 kg y ametralladoras Lewis, el DD se destinaba a misiones de reconnaissance y caza de submarinos. Producido en serie desde 1916, más de 400 unidades sirvieron en la Escadre de Chasse francesa, hundiendo o ahuyentando decenas de U-Boote. El nuestro, marcado con "445 D.D." y las tricolores en la cola, despegaba probablemente de Biarritz o Bayona, en una ruta rutinaria de vigilancia costera.
Aquel 2 de julio, el sol del estío teñía el horizonte cuando dos hidroaviones franceses surcaban el cielo desde Bayona hacia el cabo Matxitxako. Eran las cinco de la tarde. A las seis, viraron rumbo de regreso, pero a las seis y media, el DD 445 comenzó a toser: un fallo en el motor, quizá un sobrecalentamiento o avería en el carburador —defectos comunes en estos aparatos expuestos a la salitre marina—. El piloto, un teniente de la Armada francesa cuya identidad se perdió en las crónicas (posiblemente un oficial de la base de Saint-Trojan), no tuvo opción: amerizó bruscamente a unas seis millas de Lekeitio. Su mecánico, compañero anónimo en esta odisea, lo secundó en la maniobra. El compañero aéreo orbitó dos o tres veces, evaluando el drama, antes de huir hacia Francia. Para alertar a la base, soltaron dos palomas mensajeras —un anacronismo poético en la era de la radio incipiente— y, más tarde, arrojaron las bombas al mar para aligerar la carga.
La costa vizcaína, ajena al fragor bélico pero sensible a sus ecos, respondió con prontitud. El farero Francisco de Etxebarria avistó la humareda de socorro y encendió la baliza. Pescadores locales, curtidos en tormentas atlánticas, zarparon en sus traineras. La Miren Begoña, capitaneada por Severiano de Mendiola —un patrón legendario en las sagas marineras de Lekeitio—, llegó primera. Con pericia marinera, amarraron el aparato con chicotes resistentes y lo remolcaron hacia el puerto. Dieciséis lanchas se unieron en procesión improvisada, como una flota de guardianes del mar. A las ocho y media de la tarde, el hidroavión "pescado" —así lo bautizaron los diarios— atracaba en el muelle, ante una multitud eufórica que obstruyó las calles. El teniente y su mecánico, ilesos pero exhaustos, declararon ante el comandante naval español antes de reposar en la fonda local.
El epílogo se tiñó de intriga diplomática. Al día siguiente, 3 de julio, el puerto bullía: curiosos de Bilbao, Gernika y más allá llegaban en automóviles y bicicletas, convirtiendo Lekeitio en un improvisado museo aéreo. Dos lanchas pesqueras armadas francesas —posiblemente de la armada auxiliar— aparecieron para remolcar el DD mar adentro, pero la Armada española, celosa de la soberanía, lo impidió. El 4 de julio, el piloto regresó de madrugada con un vicecónsul galo, negociando en susurros. Finalmente, el 5 de julio, un buque de guerra francés obtuvo permiso oficial y zarpó con el tesoro recuperado: aparato y tripulación intactos rumbo a casa.
Este incidente, aparentemente menor, agitó las aguas políticas españolas. Periódicos como El Nervión y El Pueblo Vasco denunciaron la intrusión aérea francesa como violación del espacio neutral, temiendo un precedente para alemanes o británicos. Gregorio Balparda, en un artículo mordaz, criticó al gabinete Dato por su "minimización e inacción", advirtiendo de escaladas si el cielo vasco se convertía en ruta bélica. España, exportadora de wolframio y tungsteno a ambos bandos, navegaba en frágil equilibrio; este "pescado" aéreo recordaba que la neutralidad era un hilo tenso.
Hoy, un siglo después, el DD 445 evoca la audacia de la aviación naciente: máquinas de madera y lona que desafiaron océanos y guerras. En Lekeitio, donde cuatro hidroaviones han amerizado en un siglo:
- El citado y bien documentado hidroplano del 2 de julio de 1917.
- Otro hidroavión francés rescatado en 1917 por el "Nueva Magdalena" y llevado a Pasaia
-Un tercero francés accidentado en 1920.
- El cuarto, un hidroavión alemán el 24 de septiembre de 1943 (noticia)—, el "Reina de los Ángeles n°2" remolcó a puerto un hidroavión alemán de la Luftwaffe. Persiste el eco de Mendiola y su Miren Begoña, símbolo de hospitalidad transfronteriza. Esta historia nos invita a reflexionar: en tiempos de conflicto global, ¿qué une más, las fronteras o las manos extendidas sobre las olas?
Alojamiento: Dispone de 49 habitaciones y suites, cada una con diseño único, que reflejan la fusión de arte, luz y color.
Gastronomía: El restaurante, liderado por el chef vasco Beñat Ormaetxea, ofrece una interpretación moderna de la cocina tradicional local, complementada con una selecta bodega.
Instalaciones y Servicios:
Ubicación: Situado en Getxo, a pocos minutos a pie de la Playa de Ereaga y a aproximadamente 8 km del Aeropuerto de Bilbao. Booking
Reconocimientos: Miembro de "The Leading Hotels of the World" LHW, lo que garantiza estándares de calidad y servicio de primer nivel.
Opiniones de Huéspedes: Los huéspedes destacan la profesionalidad del personal, la calidad de las habitaciones y la excelencia del desayuno. Tripadvisor
Para información o reservas, visita su web oficial: www.palacioarrilucehotel.com/es.

Nuestro #RollsRoyce 20/25 de 1934 viajó a #Getxo para participar en un rodaje en el majestuoso entorno del Palacio Arriluce Hotel. En este escenario de época, contamos con la guapísima @OfficialNievesA a bordo, desplegando todo su estilo en este reportaje tan especial. pic.twitter.com/aviIqXf7O7
— Torre Loizaga. Classic Car Museum & Venue (@torreloizaga) September 4, 2024
@crisbarberomad Hotel Palacio Arriluce, en Getxo. Un hotel de lujo en Bizkaia. #hotel #hotelroom #hotellife #hotelier #getxo #bizkaia #hotelcincoestrellas #hoteldelujo ♬ Vanille fraise - L'Impératrice
@agirregabiria Hotel Palacio Arriluce de Getxo
♬ sonido original - Mikel Agirregabiria
#Teruel, siempre perfecta pasar pasar una tarde y una noche en esta gran pequeña ciudad,… Nosotros lo hacemos desde hace años, y varias veces cada año,… Está a medio camino entre el Cantábrico y el Mediterráneo. pic.twitter.com/BuCi8YqmXy
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) August 13, 2024
De la serie de atardeces o anocheceres en el Cantábrico o en el Mediterráneo,...

Atardecer o anochecer en las costas https://t.co/C0e2bd2O6s pic.twitter.com/5mtUPbqOvV
— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) May 5, 2022
@agirregabiria Turismo por Santander #Turismo #Santander #Cantabria ♬ sonido original - Mikel Agirregabiria

Situado en el punto más alto de la Península de La Magdalena, este edificio -diseñado por Gonzalo Bringas y Javier González de Riancho- tiene gran valor histórico por tratarse de la residencia de verano de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia durante diecisiete años, así como por ser la sede principal de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo desde 1933. El Palacio de La Magdalena es, sin duda, uno de los referentes turísticos de la ciudad.
Más información en esta página.

De reciente apertura, el 23 de junio de 2017, el Centro Botín es un espacio dedicado al arte y al desarrollo creativo. Diseñado por Renzo Piano, ganador del premio Pritzker de arquitectura en 1998, está dividido en dos zonas: la Oeste dedicada al arte y la Este a las actividades culturales y de formación. Cuenta con dos grandes salas de exposiciones, un auditorio con capacidad para 300 personas, aulas de formación, área de trabajo, una tienda y una cafetería-restaurante dirigida por Carlos Crespo y el chef Alex Ortiz. Su ubicación privilegiada te permitirá disfrutar de las mejores vistas a la bahía.
Más información en esta página.

Situado frente a la bahía de Santander, el Palacio de Festivales acoge desde 1991 gran variedad de espectáculos de relevancia nacional e internacional. El edificio de estética vanguardista, fue diseñado por el arquitecto Sáenz de Oiza y alberga tres salas: Argenta, en honor músico cántabro, la sala Pereda y la sala griega que recuerda a un teatro clásico.
Más información en su web.

Este edificio de estilo vanguardista acoge todo tipo de eventos culturales, convenciones, ferias y exposiciones en sus 6.400 m2.
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El escritor cántabro donó a Santander todo su legado bibliográfico y el edificio en el que lo guardaba con la condición de que siempre se mantuviera agrupado. Este espacio donde abundan los elementos clásicos y barrocos y que fue declarado Monumento Artístico Nacional en 1982, guarda un total de 45.000 volúmenes de gran importancia y de alto valor histórico y patrimonial, como los manuscritos de Quevedo, Lope de Vega y del propio Menéndez Pelayo.
Más información en su web.

La Casa–Museo de Menéndez Pelayo fue construida en 1876 y habitada desde entonces por la familia de don Marcelino. Años después de la muerte del erudito en 1912, se abrió al público conservando algunos muebles y enseres en el mismo lugar. Junto con la Biblioteca de Menéndez Pelayo, fue declarada conjunto histórico-artístico.
Actualmente se encuentra cerrada.

Desde su fundación en 1908, ha evolucionado constantemente hasta convertirse en lo que es hoy: un lugar de encuentro e intercambio de ideas. Un museo que promueve el conocimiento de arte moderno, contemporáneo y actual. La colección artística del MAS cubre un amplio abanico cronológico que abarca desde obras del siglo XVI hasta las más actuales.
Más información en su web. Cerrado por reforma.

En sus más de 3.000 m² de exposición, el museo muestra la vida marina y la relación del hombre y la mar a lo largo de la historia. Su colección comenzó a reunirse en el s. XVIII para, más adelante, aumentar gracias a la colaboración de importantes colectivos. El tamaño de la colección y su diversidad permiten dividir la exposición marina en cuatro secciones: ‘La vida en la mar’ (Naturaleza-Biología Marina), ‘Pescadores y pesquerías’ (Etnografía Pesquera), ‘El Cantábrico y la mar en la historia’ (Historia marítima) y ‘Vanguardia tecnológica frente a la mar’ (Tecnología marítima).
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Ubicado en el Mercado del Este, en pleno centro de la ciudad, el MUPAC ofrece 2000 m2 de espacio expositivo, en donde podrás descubrir más de 1.200 piezas que abarcan desde el período del Paleolítico Superior hasta la Edad Media, muchas de las cuales proceden de yacimientos arqueológicos tan importantes como Altamira o Puente Viesgo.
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Situado en la Catedral de Santander, este centro busca acercar al público general el patrimonio histórico de la ciudad de una forma original y emocionante.
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En el subsuelo de la plaza Velarde, más conocida como plaza Porticada, se encuentran los restos de las antiguas murallas que, en el s. XIII, separaban el entorno del mar y servían como muro protector de la villa.
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Las instalaciones, situadas bajo el suelo de la plaza del Príncipe, te hará revivir uno de los períodos más negros de nuestra historia y que pocos conocen: la experiencia de los habitantes de Santander bajo los ataques aéreos que sufrieron durante la Guerra Civil.
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Este centro lo encontrarás en la calle Magallanes y tiene como objetivo la recuperación histórica a través del patrimonio fotográfico que restaura y difunde en su sala de exposiciones abierta al público. Aunque tiene su origen en el antiguo Archivo Histórico Fotográfico Municipal, en los últimos años su patrimonio ha crecido gracias a las donaciones de particulares.
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Esta sala de exposiciones es la sede principal de la Fundación Botín, ubicada en la casa familiar donde vivió Don Marcelino Sanz de Sautuola, descubridor de las Cuevas Prehistóricas de Altamira. En su interior encontrarás un salón de actos, una sala de seminarios, una biblioteca y un ático en donde suelen realizarse talleres.
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Situado en la calle Tantín, este centro cuenta con un teatro, una sala de exposiciones y el CASYC UP, una planta dedicada a sala de proyecciones, mediateca y un espacio multidisplinar en donde se desarrollan proyectos y se presentan al público. El CASYC se caracteriza por su intensa actividad cultural, seguro que durante tu estancia podrás disfrutar de alguno de los conciertos, charlas o exposiciones que ofrecen.
Más información en su web.

Muy cerca del CASYC, se encuentra este edificio, centro habitual para celebrar exposiciones, conferencias y presentaciones de libros. Frente al Paraninfo hay un edificio con un mural en el que se representa a catorce escritores cántabros con influencia en la región.

Situado en la calle Casimiro Sainz, este mercado de abastos es ahora un centro cultural con biblioteca, acceso a Internet y en donde suelen celebrarse exposiciones y conferencias.
Más información en la web.

Este edificio se construyó en 1900 y se utilizó como almacén de tabaco. Durante la Guerra Civil, se convirtió en cárcel para presos republicanos y, al terminar, volvió a convertirse en almacén hasta 1986. Posteriormente, fue reformado y se convirtió en lo que es ahora: una gran Biblioteca que, además, ofrece multitud de exposiciones con el objetivo de acercar la cultura a los ciudadanos.
Más información en su web.

Frente al Palacio de Riva Herrera, se encuentra este museo en donde tendrás la oportunidad de conocer la historia del abastecimiento de agua al municipio desde 1874 hasta la actualidad. También tendrás la oportunidad de seguir el ciclo natural del agua, desde que se capta en las montañas del interior de la región hasta que es devuelta al mar Cantábrico.

Situado en el interior del Palacio de los Deportes, el museo hace un recorrido por la historia del deporte en Cantabria y expone los trofeos, equipaciones y objetos donados por los grandes deportistas de la región.
Teléfono: 942 357 398

Situado en el extremo Oeste del edificio de la Escuela Técnica Superior de Náutica, lo reconocerás por su cúpula metálica. El Planetario no es un observatorio astronómico sino un proyector especializado que muestra de forma precisa el movimiento aparente del Sol, la Luna, los planetas y sus satélites y de las estrellas sobre una pantalla con forma de bóveda simulando la forma en que se vería en cualquier lugar y a cualquier hora de observación en la Tierra.
Más información en su web. *CERRADO TEMPORALMENTE*

Si te gustan los museos diferentes, en el interior del Faro de Cabo Mayor encontrarás este que ofrece una exposición permanente del artista Eduardo Sanz y una muestra de objetos con el faro como protagonista. Sin duda, se trata de uno de los museos más singulares de nuestra región.
Más información en su web.

Situado en la c/General Dávila, frente al Museo del Agua, este edificio fue declarado Bien de Interés Cultural. Se trata de una torre medieval que fue remodelada en el s. XVI por Fernando de la Riva-Herrera (Proveedor General de las Armadas del Mar Océano) y a la cual anexó un palacio más acorde con su condición. Actualmente es sede de la Fundación Santander Creativa, uno de los pilares fundamentales de la cultura en Santander, además de albergar el centro de Demostraciones de Riva-Herrera.
Para concertar cita previa, entra en la siguiente web.

Este edificio, obra del arquitecto Javier González de Riancho, está situado en el Paseo Marítimo, junto a Los Reginas. El Palacete se impulsó en 1920 como estación de pasajeros, desde 1985 sirve como sala de exposiciones y conferencias. En obras en la actualidad.

Ubicado en la antigua batería de defensa de San Pedro del Mar en La Maruca, esta fortificación de 1660, se edificó para proteger Santander de los ataques de los piratas y se mantuvo activa hasta después de la Guerra de Sucesión entre Borbones y Austrias (1702-1713). Antes en ruinas, fue reconstruida convirtiéndose en el actual Centro de Interpretación del Litoral. Acoge la exposición permanente Patrimonio Litoral de Cantabria.
Más información en su web. Actualmente se encuentra cerrado.

Situado en el Parque Municipal de Bomberos de Santander, esta sala de exposiciones ofrece la visión de quienes arriesgaron su vida para sofocar el incendio que arrasó Santander en 1941.
Teléfono: 942 200 828

Ubicado en un pequeño edificio de 1912, hasta hace poco era un mercado tradicional. Hoy, tras una completa rehabilitación, es un centro cultural, sede de la asociación Espacio Imagen que organiza cursos, charlas y exposiciones.

Ideado por el arquitecto Casimiro Pérez de la Riva en 1881 e inaugurado en 1893, en él encontrarás una planta de cruz en su parte central, gracias a la cual convierte el espacio en un entramado de calles y entrecalles. Es uno de los cementerios más bonitos de España, y en él podrás observar el trabajo de los arquitectos y marmolistas más importantes de la región.
Por tratarse de un lugar lleno de historia y de gran belleza, suelen realizarse visitas guiadas.
Más información en su web.

Uno de los tesoros de la arquitectura industrial de nuestra ciudad. Las naves de Gamazo reciben este nombre gracias a Germán Gamazo, ministro de Fomento con Sagasta y disponen de una superficie de casi 1000 metros cuadrados entre las dos.
Fueron construidas en en el siglo XX, la más antigua es del año 1908 y la otra de menor tamaño data del año 1950. Desde julio de 2021 son sede santanderina de la colección ENAIRE de Arte Contemporáneo.
Para más información, accede a su web

Tiene lugar de 9:00 a 14:00 en la plaza de la Esperanza. Los martes, viernes y sábados se venden productos agropecuarios. Los lunes, miércoles y jueves ofrecen productos de confección y calzado.
Además, los domingos por la mañana la plaza se llena de puestos en donde podrás encontrar una amplia variedad de productos de diversa índole.

Alberga el jardín vertical interior más grande de Europa visible en todas las plantas del edificio, además de contar con una terraza con vistas increíbles a la bahía de Santander.
Las salas del centro tienen diferentes usos: trabajo social, ludoteca, talleres, formación y experimentación artística, etc.

Un nuevo espacio turístico en un enclave tan relevante como la catedral.
Se han recuperado 70 metros de este refugio antiaéreo de la Guerra Civil. Fue descubierto durante las obras de las dependencias capitulares, que han descubierto otros importantes hallazgos culturales como los muros de piedra del castillo de San Felipe, la capilla de San Pedro y restos del siglo X.

Este Museo contribuye a difundir la memoria de la histórica catástrofe portuaria y urbana que vivió Santander el 3 de noviembre de 1893, a causa de la explosión del barco Cabo Machichaco.
En el Museo podemos encontrar obras gráficas e ilustrativas, como es la caja mágica o el diorama de la explosión, junto con documentación original, fotografías y réplicas a escala. El Museo Machichaco será un museo vivo, los fondos se irán ampliando y renovando.
Lugar: Estación Marítima de Santander. Horario: de martes a domingo 8 a 20.30
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— Mikel Agirregabiria (@agirregabiria) March 16, 2024