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2026, el año en que la Fuerza bruta desnudó al Derecho

2026, está siendo el año del descubrimiento del poder bruto. Vivíamos en un teatrillo mundial de la democracia, manteniendo las apariencias de una legalidad internacional. Pero Ucrania, Gaza y Venezuela han retirado el telón y muestra que solamente la fuerza militar al servicio de la economía de los gigantes manda en el mundo. Descubrimos, incómodos, que el escenario está vacío de normas y lleno de tanques, drones y divisas. Ucrania, Gaza y Venezuela no son solo conflictos regionales; son espejos que devuelven una misma imagen: la fuerza militar al servicio de la economía de los gigantes se ha impuesto al derecho. El poder bruto ha dejado de ser la excepción para convertirse en la regla que nadie se atreve a nombrar.

Hasta hace poco, la comunidad internacional se comportaba como un elenco de teatro clásico: cada actor recitaba su parte —soberanía, derechos humanos, resoluciones de la ONU— mientras el público asentía, satisfecho con la apariencia de orden. Hoy ya una mera observación periodística nos conduce a una comprensión sistémica de por qué el 2026 ha certificado el colapso de la retórica liberal. Es el Retorno a la Tebaida Geopolítica, si leemos las noticias con las perspectivas del realismo estructural de Kenneth Waltz y el realismo ofensivo de John Mearsheimer.

Al analizar el panorama global de 2026, la sensación de "desvelo" ante el poder bruto no es una novedad histórica, sino la reconfirmación de las tesis más severas de la ciencia política. El optimismo antropológico que dominó las instituciones tras la Guerra Fría ha sucumbido ante la anarquía sistémica, un concepto central en la obra de Kenneth Waltz. Según esta visión, al no existir un "gobierno de gobiernos" con capacidad coercitiva real, el sistema internacional obliga a los Estados a actuar bajo la lógica de la autoayuda (self-help).

1. La Distribución de Capacidades (Waltz) y el Dilema de Seguridad. Para Kenneth Waltz, el comportamiento de los Estados no depende de su régimen interno (democracia o autocracia), sino de su posición en la estructura del sistema. En 2026, los conflictos en Ucrania y Gaza ilustran perfectamente lo que Waltz denominó el dilema de seguridad: el esfuerzo de un actor por aumentar su seguridad es percibido por otros como una amenaza existencial, desencadenando una espiral de rearmamento y fuerza.

Desde esta perspectiva neorrealista, la "legalidad internacional" nunca fue un regulador autónomo, sino un epifenómeno de la distribución de capacidades. Mientras el poder estuvo unipolarmente concentrado, las reglas parecían sólidas; al volverse el sistema multipolar y fragmentado en 2026, la estructura obliga a los "gigantes" a ignorar la norma para preservar su seguridad relativa.

2. La Tragedia de las Grandes Potencias (Mearsheimer). Si Waltz nos explica por qué el sistema es inestable, John Mearsheimer nos ofrece la clave de la agresividad actual a través de su realismo ofensivo. Para Mearsheimer, las grandes potencias no son meras buscadoras de seguridad (como sugería Waltz), sino maximizadoras de poder. En su visión, la única forma de garantizar la supervivencia en un mundo anárquico es ser el actor más fuerte del sistema. 

- UcraniaDe la norma al hecho: la aceleración de la «realpolitik». Siguiendo a Mearsheimer, la expansión de esferas de influencia no es una elección moral, sino un imperativo estructural. El conflicto es la consecuencia trágica de grandes potencias compitiendo por un espacio que ambos consideran vital. La invasión rusa a Ucrania en 2022 ya había exhibido la anulación abierta del principio de no agresión. Sin embargo, la guerra de 2026 —más larga, más destructiva— ha trascendido la lógica de ocupación para instalarse en la lógica de aniquilación de la voluntad política del adversario. Occidente responde con sanciones que, paradójicamente, consolidan bloques económicos alternativos: el rublo-yuan se fortalece, el comercio de materias primas se desdolariza y la «legalidad» se reduce a un capítulo de retórica diplomática. El poder bruto ya no necesita justificarse; basta con imponer un fait accompli y esperar que el cansancio lo legitime.

Gaza: la humanitarización del cinismo. En Gaza, el derecho internacional humanitario se ha vuelto un acompañamiento ornamental de los comunicados de prensa. El principio de proporcionalidad se mide en días de titulares, no en vidas salvadas. Cuando los hospitales se convierten en objetivos militares y la ayuda exterior es filtrada por algoritmos de seguridad, la comunidad internacional descubre que el veto en el Consejo de Seguridad funciona como un interruptor de legalidad: basta con pulsarlo para que desaparezca. El poder bruto ya no oculta su rostro; lo transmite en streaming y lo monetiza como contenido.

Venezuelala ilusión contractual rota. El mantenimiento del régimen en Caracas, bajo el paraguas de potencias extrarregionales, responde a la lógica de impedir la hegemonía absoluta de un solo actor en el hemisferio, transformando el derecho a la democracia en una variable secundaria frente al equilibrio de poder material. El caso venezolano cierra el triángulo moral. En 2015-2019 la crisis se presentaba como un problema de gobernanza; en 2026 es un laboratorio de «Estado fallido administrado (ver tuit)». Las multinacionales extraen petróleo bajo licencias que el gobierno de Caracas no puede revocar sin enfrentar demandas millonarias en tribunales arbitrales. La oposición, desarmada y sin recursos, negocia con la misma élite que la reprime. El poder bruto aquí no es bala ni bomba: es deuda soberana, embargo de activos y bloqueo financiero que decide quién come y quién emigra. La lección es brutal: sin capacidad de disuasión militar o económica, la palabra «soberanía» es un suspiro. El asalto postrero es la evidencia de poder militar y del secuestro descarado de una soberanía

El triángulo Ucrania-Gaza-Venezuela revela una arquitectura mundial en la que las normas solo se aplican a quienes no pueden pagar el costo de violarlas. El resultado es una suerte de «vigilantismo» institucional: cada potencia actúa como sheriff en su zona de influencia, imponiendo su interpretación de la seguridad y la economía. La democracia internacional se reduce a una competencia de narrativas en redes sociales, mientras los algoritmos premian la emoción, no la verificación. El poder bruto, lejos de ser anacrónico, se ha digitalizado: se mide en megavatios, terabytes y capacidad de veto en foros multilaterales.

La tarea de la ética política: nombrar lo que sucede. Ante este panorama, la reflexión ética no puede limitarse a condenar o lamentar. Su primer deber es conceptual: nombrar con precisión lo que ocurre. Llamar «guerra» a la invasión, «ocupación» al asedio, «bloqueo» al cerco financiero. El lenguaje neutral no es imparcial; a menudo es cómplice. El segundo deber es educativo: devolver a la ciudadanía —y especialmente a las nuevas generaciones— la capacidad de relacionar causa y efecto más allá del titular de 280 caracteres. La desinformación no se combate solo con fact-checking; se combate con alfabetización política que enseñe a leer intereses tras las normas.

La Economía como Proyección de la Fuerza. En 2026, la distinción entre low politics (economía) y high politics (seguridad) ha desaparecido. Mearsheimer sostiene que el poder económico es solo un medio para obtener poder militar. La formación de bloques económicos cerrados y el uso de sanciones como armas de guerra no son fallos del mercado, sino la demostración de que la riqueza es, ante todo, potencia latente. Los gigantes ya no compiten por el bienestar global, sino por la capacidad de producir los medios de coacción necesarios para dominar la próxima década.

Pedagogía y Ética: El Desafío de la "Realpolitik". Este escenario impone una revisión ética y educativa profunda. Si aceptamos las premisas de Waltz y Mearsheimer, ¿qué espacio queda para la educación en valores?

- Educación Crítica vs. Idealismo: La pedagogía del 2026 debe transitar hacia una "alfabetización en el realismo". No se trata de validar la violencia, sino de entender las leyes de hierro del poder para que la ciudadanía no sea presa de la propaganda. Como advertía Mearsheimer, las potencias a menudo usan un lenguaje liberal para camuflar objetivos realistas.

- Ética de la Responsabilidad: Frente a la ética de la convicción (que se limita a los grandes principios), 2026 exige una ética de la responsabilidad weberiana: actuar comprendiendo las consecuencias y las limitaciones impuestas por la fuerza bruta.

El Fin de la Minoría de Edad Internacional. En definitiva, 2026 ha sido el año en que la comunidad internacional ha alcanzado una amarga madurez. Hemos descubierto que el "teatro de la democracia" era una tregua temporal en la eterna competencia por el poder. Al leer a los clásicos del realismo estructural, comprendemos que el telón no se ha caído por accidente; se ha desgarrado por el peso de la realidad material. El desafío actual de la ética y la educación política es construir un nuevo humanismo que, reconociendo la primacía de la fuerza, sea capaz de encontrar mecanismos de equilibrio que eviten la conflagración total.

Epílogo: El riesgo de acostumbrarnos. El mayor peligro de 2026 no es la violencia en sí, sino la tentación de normalizarla. Si aceptamos que el poder bruto es el default histórico, renunciamos a la innovación política y a la ética pública. Quedarse en la indignación moral es cómodo; construir contrapesos es laborioso. Pero la alternativa es un mundo donde la única pregunta relevante sea «¿quién dispara primero?». La educación, la ética y la política tienen aún una ventana estrecha para demostrar que la humanidad puede algo más que disparar.

Repensando alternativas para este blog.agirregabiria.net

Al comenzar un nuevo año, 2026, estamos analizando opciones para continuar y mejorar este canal de comunicación que representa este blog. Estas son las etapas que queremos valorar, expresadas en público,... La clave, y la conclusión es parecida, es seguir siendo una bitácora sin pretensiones, cuyo objetivo se seguir aprendiendo y compartiendo cada día, especialmente con quienes son familia, amistades o lectores. Veamos los cinco pasos.

1. Punto de partida: diagnóstico implícitoAunque no hayamos formulado el problema en términos negativos, hay varios indicios claros en el planteamiento y en la trayectoria de blog.agirregabiria.net:

Existe un capital intelectual acumulado muy alto (años de escritura, reflexión, enlaces, lectores fieles). El blog tiene una identidad amplia, transversal: ciencia, tecnología, ética, educación, humanismo, sociedad. Se percibe una tensión no resuelta entre: a) seguir escribiendo por valor intrínseco, b) y la sensación de que ese esfuerzo quizá no está alineado con su impacto actual o futuroLa necesidad de “reorientar” sugiere agotamiento estratégico, no creativo: no falta qué decir, sino cómo y para qué seguir haciéndolo. Esto es importante: no estamos ante un blog “fallido”, sino ante un proyecto maduro que necesita redefinir su función.

2. Opciones estratégicas reales (no teóricas)Vamos a plantear cinco opciones viables, ordenadas de menor a mayor ruptura con lo actual.

Opción A. Continuidad refinada (ajuste editorial, sin cambio de rumbo). Qué implica: Mantener el blog como está, pero con: líneas temáticas más explícitas, mayor curaduría (menos posts, más seleccionados), mejor estructuración de contenidos evergreen (perenne o siempre verde). 

Ventajas. Riesgo mínimo. Aprovecha todo el archivo existente. No exige reaprendizaje ni reconstrucción de audiencia. Inconvenientes. El impacto marginal es limitado. Puede prolongar la sensación de “inercia”. No responde del todo a la pregunta de fondo: ¿para qué ahora? Riesgos invisibles. Convertirse en un excelente archivo… cada vez menos leído. Seguir invirtiendo energía sin una narrativa clara de sentido. Impacto. Corto plazo: Estabilidad. Largo plazo: Desgaste silencioso.

Opción B. Blog como “cuaderno de pensamiento” explícitoQué implica: Asumir públicamente que el blog es: Un espacio de reflexión personal madura, no optimizado para SEO ni tendencias, orientado a lectores que buscan profundidad, no actualidad.

Ventajas. Coherencia intelectual total. Libertad absoluta de temas y tono. Alineación con una etapa vital de síntesis. Inconvenientes. Audiencia más pequeña. Menor difusión orgánica. Puede sentirse como una “retirada” del debate público. Riesgos. Autoencapsulamiento. Falta de diálogo externo. Impacto. Corto plazo: Alivio personal. Largo plazo: Legado intelectual, pero menor influencia activa.

Opción C. Reorientación hacia un eje central fuerte (curaduría + tesis). Qué implica: Definir un eje vertebrador explícito, por ejemplo: “Humanismo tecnológico”, “Educación, ética y futuro”, “Pensar bien en la era digital”. Todo el contenido pasado y futuro se relee desde ese marcoVentajas. Da sentido retrospectivo a años de trabajo. Facilita lectores nuevos que “entienden de qué va el blog”. Permite reutilizar mucho contenido existente. Inconvenientes. Requiere un esfuerzo conceptual inicial serio. Obliga a decir “no” a ciertos temas o enfoques. Riesgos. Definir un eje demasiado amplio (y que no sirva de nada). Definir uno demasiado estrecho (y ahogarte). Impacto. Corto plazo: trabajo intelectual intenso. Largo plazo: Identidad clara y sostenible.

Opción D. Transformar el blog en plataforma de servicio intelectualQué implica: El blog deja de ser solo publicación y pasa a ser: base para charlas, cursos, mentorías, libros, ensayos largos, referencia profesional o cívica. El contenido se orienta a ser útil para otros de forma estructurada. Ventajas. Incrementa impacto real. Da continuidad práctica al pensamiento. Puede abrir colaboraciones institucionales. Inconvenientes. Exige redefinir rol personal (más exposición). Requiere energía organizativa, no solo intelectual. Riesgos. Convertir el blog en “marca” y perder autenticidad. Sobrecargarte de obligaciones. Impacto. Corto plazo: Exigente. Largo plazo: Alto valor social y personal si se dosifica bien.

Opción E. Cierre parcial y síntesis (menos producción, más sentido). Qué implica: Reducir drásticamente la frecuencia. Trabajar en: series, recopilaciones, textos de síntesis. El blog pasa a ser obra en curso, no flujo constante. Ventajas. Respeta el valor de lo ya hecho. Reduce presión. Aumenta densidad intelectual. Inconvenientes. Menor presencia pública. Puede sentirse como un final encubierto. Riesgos. Desconexión progresiva con lectores. Pérdida de hábito creativo. Impacto. Corto plazo: Descanso mental. Largo plazo: Obra más cerrada, más coherente.

3. El factor que no estás verbalizando (pero pesa). Hay un elemento transversal que conviene nombrar con claridad: La etapa vital desde la que se escribe importa tanto como el contenido. No es lo mismo escribir: Para abrir caminos, que para ordenarlos y transmitirlosSi no alineamos el proyecto con esa realidad, cualquier opción acabará generando fricción.

4. Recomendación profesional (no sentimental). Con la información disponible, la opción más sensata y equilibrada es una combinación de C + E, en dos fases: Fase 1 (reflexiva, privada)Definir por escrito: El eje central del blog en una sola frase clara, qué tipo de lector ideal existe hoy (no hace 10 años), qué función cumple escribir para ti ahora. Fase 2 (visible, gradual)Reordenar el blog como archivo vivo con tesisPublicar menos, pero con textos que: Conecten pasado y presente, expliquen por qué importa pensar bien hoy. Esto no cierra puertas a A, B o D más adelante, pero evita dos errores comunes: seguir por inercia, o romper con todo sin necesidad.

5. Siguiente paso concreto (accionable). Antes de cambiar nada públicamente, nos sugerimos un único paso: Redacta (para ti, no para publicar… o sí) un texto de 1–2 páginas titulado: Por qué sigo escribiendo este blog hoy”. Si ese texto no existe, ninguna reorientación será sólida. Seguiremos informando,... en el próximo post.

2025, un año de humanismo e innovación en este blog

Queridos lectores y lectoras: Pedimos a la IA (AI) que analizase el 2025, un año matemáticamente perfecto (45^2 = 2025), en nuestro blog. Tras analizar la trayectoria y las entradas de este año, estas son las etiquetas predominantes: #IA (Inteligencia Artificial): El tema estrella, enfocándose en la IA generativa y su impacto ético. #Educación: Siempre en el núcleo, analizando el cambio de paradigma en las aulas. #Euskadi / #Bilbao: El arraigo local, eventos culturales y la actualidad vasca. #HumanismoDigital: La búsqueda de la esencia humana frente a la automatización. #Citas: Reflexiones breves apoyadas en grandes pensadores. #Futuro: Proyecciones optimistas pero críticas sobre lo que vendrá. #Familia y #Amistad: El lado más personal y humano del autor.

Con 382 entradas publicadas, el blog se consolida no solo como un diario personal, sino como un faro de optimismo informado en un mar de incertidumbres tecnológicas y sociales. Si algo ha caracterizado este ciclo de 365 días (con su habitual ritmo de más de una publicación diaria), ha sido la capacidad de Mikel para tejer puentes entre lo ancestral y lo futurista. Al repasar estas 382 paradas, detectamos tres grandes ejes que han vertebrado la conversación.

1. El año de la IA con almaLa Inteligencia Artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana. En el blog, este tema ha sido tratado no desde el miedo o el deslumbramiento ciego, sino desde el Humanismo Digital. Mikel nos ha recordado en decenas de posts que, aunque las máquinas puedan alucinar o calcular, sólo los humanos podemos "sentir" el propósito. Sus reflexiones sobre LLMs, agentes autónomos y la ética algorítmica han servido para bajar el balón al suelo, siempre bajo la etiqueta de tecnología para la vida.

2. La Educación como resistencia y vanguardiaComo es habitual en su trayectoria, la educación ha ocupado un espacio privilegiado. En 2025, el debate se ha desplazado de "cómo usar las pantallas" a "cómo enseñar a pensar en un mundo automatizado". A través de sus crónicas de eventos pedagógicos y sus famosas metáforas, Mikel ha insistido en la necesidad de una educación que fomente la creatividad, el espíritu crítico y, sobre todo, la empatía. Sus posts han sido un recordatorio de que, en la era de la IA, el papel del docente es más sagrado que nunca: es el guía que enseña a distinguir la señal del ruido.

3. El arraigo: Entre Bilbao y el MundoA pesar de su mirada global, el blog nunca pierde su aroma a café en el Gran Bilbao o a paseo por Getxo. Las 382 entradas de 2025 están salpicadas de crónicas locales, homenajes a amigos que se han ido o que celebran hitos, y una defensa constante de la cultura vasca. Es este equilibrio entre la "aldea global" y el "botxo" lo que otorga a su escritura esa cercanía tan característica. Las fotos propias que acompañan sus textos no son meros adornos, son pruebas de vida de un observador que sigue disfrutando de un atardecer en el Abra tanto como de un nuevo descubrimiento científico.

Otras pequeñas cápsulas de sabiduríaNo podemos olvidar las etiquetas de #Citas y #Humor. A menudo, entre densos análisis tecnológicos, Mikel nos ha regalado píldoras de sabiduría de otros autores o aforismos propios que invitan a la pausa. En un mundo que corre demasiado rápido, estas entradas han funcionado como oasis de reflexión. Su capacidad para conectar un problema de física con una lección de vida, o una anécdota familiar con una teoría sociológica, sigue siendo la marca de la casa.

Las temáticas dominantes de 2025 giran en torno a la literatura y la novela, que emergen como el pilar central del contenido. Con al menos tres etiquetas explícitas de “literatura” y “novela” en mayo, y numerosas entradas dedicadas a reseñas y análisis de obras clásicas y contemporáneas, el blog se convierte en un refugio para los amantes de las letras. Por ejemplo, en “Stoner: la épica silenciosa de una vida común” (mayo), se explora la obra de John Williams como un retrato de la existencia ordinaria elevada a lo extraordinario. Similarmente, “Demian” de Hermann Hesse (mayo) indaga en la identidad personal, mientras que “Lo raro es vivir” de Carmen Martín Gaite (mayo) navega por la memoria y el amor perdido. Otras joyas incluyen “Trampa 22” (abril), una sátira bélica absurda, y “El Señor de las Moscas” (noviembre), una parábola sobre la civilización. Esta temática no solo refleja un amor por la narrativa, sino también una invitación a reflexionar sobre la condición humana, con influencias de autores como Sándor Márai (“La elegancia de la decepción”, julio) o Irène Némirovsky (julio). En total, más del 30% de las entradas tocan la literatura, convirtiéndola en la temática más usada, a menudo entrelazada con filosofía para enriquecer el debate.

La filosofía y las reflexiones éticas ocupan el segundo lugar, con etiquetas como “filosofía” apareciendo en febrero, mayo y septiembre (al menos tres menciones). Temas como el meliorismo –la creencia en que el mundo puede mejorar con esfuerzo humano– (febrero) o el estoicismo clásico como guía en la “modernidad líquida” (diciembre) destacan la búsqueda de sabiduría práctica. Entradas como “El rostro del Otro: la revolución ética de Emmanuel Lévinas” (septiembre) o “Dónde aterrizar: una brújula filosófica para tiempos de colapso” (julio) abordan el colapso ambiental y social, inspiradas en pensadores como Bruno Latour. Asimismo, “La expulsión de lo distinto” (julio) critica la hiperconexión, y “Manifiesto por una Tecnología Humanista” (julio) propone una ética tecnológica. Estas publicaciones, que representan cerca del 25% del total, invitan a la introspección, con toques de optimismo como en “Ten el coraje de ser diferente” (marzo) o “La ley del espejo” (junio).

La sociedad y la política, con etiquetas como “sociedad” (tres menciones entre febrero y mayo) y “política” (dos), forman otro núcleo temático, abordando desigualdades y crisis actuales. “Bullshit Jobs” (febrero) critica empleos inútiles, mientras que “Gaza: Un genocidio flagrante” (mayo) denuncia injusticias globales con etiquetas como “derechos humanos” y “genocidio”. Otras incluyen “Cultura woke: Despertar Social y Justicia Global” (mayo), “Chavs: La demonización de la clase obrera” (febrero) y “¿Puede aún la educación salvarnos del fascismo?” (junio), reflejando una preocupación por la polarización y el ascenso social, como en “Síndrome de Doña Florinda” (abril). Estas entradas, alrededor del 20%, combinan análisis crítico con llamadas a la acción.

La salud y la longevidad emergen como temas recurrentes, especialmente en un contexto de longevidad. Con etiquetas como “salud” y “suplementos” (febrero), “envejecimiento” (mayo) y “vejez” (septiembre), publicaciones como “Suplementos alimenticios para mayores” (febrero), “El aprendizaje como elixir contra el envejecimiento” (mayo) y “Creatina: Un aliado para el músculo, el cerebro y la longevidad” (diciembre) ofrecen consejos prácticos. “El Muro de los 80 Años” (septiembre) propone 44 ideas para envejecer con dignidad, y “Tu rostro leído por la IA predice tu salud” (octubre) fusiona tecnología con bienestar. Este bloque, con un 15% de las entradas, resalta la importancia de la vitalidad en la tercera edad.

Otras temáticas notables incluyen tecnología y AI (10%), con posts como “Seis años con un Tesla Model 3” (febrero), “Kai-Fu Lee, pionero de AI” (junio) y “Neo, el robot que quiere entrar en casas” (octubre); música y artes (8%), destacando “Roberta Flack” (febrero) o “Los Soprano” (noviembre); educación (5%), como “Taller infantil de ciencia” (mayo) o “José de Calasanz” (noviembre); y viajes (5%), con exploraciones en La Manga y Guardamar (abril). El ajedrez aparece esporádicamente, como en “Homenaje a Boris Spassky” (febrero) o “Relación entre nivel de rating y duración” (diciembre), con etiquetas como “ajedrez” y “Lichess”.

Este 2025 ha sido un año de celebración intelectual, culminando en hitos como las 10 millones de visitas (julio) y reflexiones navideñas (diciembre). Gracias por acompañarme en este viaje. Que 2026 traiga más preguntas profundas y respuestas iluminadoras.

Hacia un 2026 de nuevas preguntas, retos y oportunidadesLlegar al final de este 2025 con 382 nuevas reflexiones en la mochila es un testimonio de disciplina, pero sobre todo de curiosidad inagotable. El blog de Mikel Agirregabiria sigue siendo un espacio donde se celebra la inteligencia en todas sus formas, pero donde siempre prima la inteligencia cordial.

Mientras nos preparamos para el próximo año, nos quedamos con esa idea que ha sobrevolado el blog este invierno: que la tecnología es el escenario, pero la humanidad es la obra de teatro. Gracias, Mikel, por seguir abriendo la persiana de tu blog cada mañana y por recordarnos que, en un mundo de algoritmos, lo más disruptivo que podemos hacer es seguir siendo profundamente humanos, curiosos y agradecidos. ¡A por el 2026, con la misma pasión y, ojalá, con otras tantas entradas que nos ayuden a entender mejor el mundo!

La Teoría del Escalón de Sheldon Cooper

En la serie, una de las mejores, The Big Bang Theory se demuestra la microfísica del error humanoEn el episodio piloto de The Big Bang Theory, Sheldon Cooper introduce una de sus observaciones más memorables: la llamada “Teoría del Escalón”. Aunque el nombre sugiere una formulación científica solemne, en realidad se trata de un comentario humorístico sobre la física cotidiana, la percepción humana y la tendencia a buscar explicaciones lógicas incluso en los accidentes más triviales. 

Según Sheldon, su padre murió al tropezar en un escalón “ligeramente más alto de lo normal”, lo que —en su interpretación— convierte al escalón en el verdadero culpable, no a la distracción del individuo. La anécdota, presentada como un gag, encierra sin embargo un trasfondo sorprendentemente rico para quienes se interesan por la ciencia, la tecnología, la ética y la educación.

La idea central de Sheldon es que “la lógica prevalece sobre la distracción”: si un elemento del entorno está mal diseñado, incluso mínimamente, el error humano no es un fallo moral ni cognitivo, sino una consecuencia natural de la física y la biomecánica. En otras palabras, la culpa no es del caminante, sino del escalón. Esta afirmación, aunque exagerada para efectos cómicos, conecta con un principio real de la ingeniería y la ergonomía: los sistemas deben estar diseñados para minimizar la probabilidad de error humano, no para exigir una atención perfecta e ininterrumpida.

Aquí entra en escena un concepto técnico que rara vez aparece en una sitcom, pero que ilumina la broma desde una perspectiva científica: la ley de Blondel. Formulada por el ingeniero francés André Blondel a principios del siglo XX, esta ley establece una relación entre la altura y la huella de un escalón para garantizar una marcha cómoda y segura. Su expresión más conocida es: 2*contrahuella + huella ≈ 63 cm.

Esta fórmula empírica describe la proporción óptima para que el movimiento humano resulte natural. Cuando un escalón se desvía de estos parámetros —aunque sea por un centímetro— el cuerpo lo percibe como una anomalía. La zancada se descoordina, el ritmo se rompe y el riesgo de tropiezo aumenta. En otras palabras, Sheldon no estaba tan desencaminado: un escalón “ligeramente más alto de lo normal” puede ser, efectivamente, un problema físico y no psicológico.

La ley de Blondel es un recordatorio de que la interacción entre humanos y objetos no es intuitiva, sino profundamente regulada por patrones biomecánicos. La arquitectura, la ingeniería y el diseño industrial llevan décadas estudiando cómo pequeños desajustes pueden desencadenar fallos desproporcionados. Desde botones mal colocados en cabinas de avión hasta interfaces digitales confusas, la historia de la tecnología está llena de “escalones” que provocan errores no por torpeza humana, sino por un diseño que ignora los límites naturales de la percepción y el movimiento.

La “Teoría del Escalón” también invita a reflexionar sobre la comunicación no verbal. En la escena, Sheldon no solo explica un accidente: está justificando su obsesión por el orden, la simetría y la predictibilidad. Para él, el mundo debe ser un sistema perfectamente calibrado. Cualquier desviación —un escalón irregular, un asiento mal alineado, un compañero de piso impredecible— amenaza su estabilidad emocional y cognitiva. La anécdota funciona así como una metáfora de su personalidad: un ser que busca refugio en la lógica para protegerse del caos cotidiano.

Desde una perspectiva ética, la historia plantea una cuestión relevante: ¿hasta qué punto somos responsables de nuestros errores cuando el entorno está mal diseñado? En educación, por ejemplo, se insiste en la importancia del esfuerzo individual, pero rara vez se analiza si las herramientas, los espacios o los métodos facilitan realmente el aprendizaje

. En tecnología, se habla de “fallo del usuario” cuando una interfaz confunde, pero pocas veces se reconoce que la responsabilidad recae en quien la diseñó. La comedia de Sheldon, en este sentido, funciona como una crítica suave pero incisiva a la tendencia a culpar al individuo antes que al sistema.

Finalmente, la “Teoría del Escalón” nos recuerda que la ciencia no sólo se encuentra en los laboratorios o en las ecuaciones complejas. También habita en los detalles cotidianos: en cómo subimos una escalera, cómo interpretamos un gesto o cómo atribuimos causas a los accidentes. La física, la ergonomía y la psicología convergen en esos pequeños momentos que solemos pasar por alto, pero que determinan nuestra seguridad, nuestro bienestar y nuestra comprensión del mundo.

En definitiva, lo que empieza como un chiste en una sitcom se convierte, si lo miramos con atención, en una invitación a pensar. A veces, un escalón es solo un escalón. Pero otras veces, es una lección sobre diseño, percepción y responsabilidad compartida.

@lumieretik Sheldon siempre con sus datos empíricamente comprobados. 🤣 1er capítulo- The Big Bang Theory #thebigbangtheory #sheldoncooper #Leonard #datos #escalones #escalera #serie #funny #gracioso #tv #actor #viral #trending #parati ♬ sonido original - LumièreTik

El legado invisible de Al-Khwarizmi: El álgebra y el algoritmo

Al-Khwarizmi: un matemático olvidadoEn la historia de la matemática existe un conjunto de figuras cuya influencia es tan profunda que cuesta imaginar el mundo intelectual sin ellas. Entre ellas, destaca un nombre que, paradójicamente, ha quedado relegado a un plano secundario en la memoria colectiva occidental: Muḥammad ibn Mūsā al-Khwarizmiconocido en Occidente como Al-Khorezmi o Algoritmi, el erudito persa del siglo IX considerado uno de los padres fundadores del pensamiento matemático moderno. 

Su legado atraviesa las disciplinas del álgebra, la astronomía, la geografía y la numeración; sin embargo, para muchos sigue siendo un personaje difuso, citado únicamente en notas históricas o atribuido indirectamente a través de la palabra “algoritmo”, derivada precisamente de la latinización de su nombre.

La Casa de la Sabiduría y el motor intelectual del siglo IXPara entender la magnitud de su contribución es necesario situarlo en su contexto. Al-Khwarizmi trabajó en la Bayt al-Hikma –la Casa de la Sabiduría de Bagdad–, una de las primeras instituciones científicas en sentido moderno. Allí, matemáticos, astrónomos, traductores y filósofos desarrollaron un sistema de investigación colectiva que permitió compilar, traducir y expandir el conocimiento grecolatino, indio y persa. Este entorno interdisciplinar y multicultural fue determinante: lo que hoy reconocemos como matemática árabe es, en realidad, un proyecto global que encontró en Al-Khwarizmi a uno de sus protagonistas más brillantes.

El nacimiento del álgebra como disciplinaSu obra más influyente, Al-jabr wa-l-muqābala, suele traducirse de manera aproximada como “La restauración y la reducción”. Este tratado no fue un simple compendio técnico: fundó el álgebra como disciplina autónoma, desvinculada de la geometría griega y orientada hacia la resolución sistemática de problemas. En él se describen procedimientos generales para resolver ecuaciones lineales y cuadráticas mediante reglas claras, expresadas en lenguaje retórico antes del desarrollo del álgebra simbólica.

El valor de Al-jabr fue doble. Por un lado, ofreció un método aplicable a cuestiones prácticas como el reparto de herencias, las transacciones comerciales o la medición de terrenos. Por otro, introdujo una forma de pensar basada en operaciones abstractas, que con el tiempo conduciría al álgebra moderna. Cuando la obra llegó a Europa en el siglo XII, traducida al latín, transformó la enseñanza matemática y permitió el paso de un sistema de cálculo geométrico a uno algebraico y operacional.

Los algoritmos y la aritmética indoeuropeaEl segundo gran pilar de su legado es su tratado sobre numeración y cálculo con cifras hindúes, conocido como Algoritmi de numero Indorum en su versión latina. Este texto introdujo en Occidente el uso posicional de los números decimales, incluido el cero, y explicó métodos sistemáticos para sumar, restar, multiplicar y dividir. La difusión de estas técnicas abrió la puerta a una revolución computacional antes de la informática: permitió cálculos rápidos, normalizó los registros contables y facilitó las operaciones astronómicas.

De este tratado proviene el término “algoritmo”, hoy omnipresente en informática, ciencia de datos y teoría de la computación. Cuando hablamos de algoritmos que gobiernan motores de búsqueda o modelos de inteligencia artificial, estamos utilizando –sin saberlo– la huella lingüística de un sabio persa del siglo IX.

Geografía, astronomía y precisión científicaMás allá de las matemáticas, Al-Khwarizmi destacó en cartografía y astronomía. Revisó y refinó los datos de Ptolomeo, corrigiendo la longitud del Mediterráneo y elaborando tablas astronómicas de alta precisión. Su Zīj al-Sindhind se convirtió en una referencia científica para el mundo islámico y europeo durante siglos. Esta amplitud disciplinar refleja el perfil del científico integral que la Casa de la Sabiduría aspiraba a cultivar: un investigador capaz de operar en múltiples dominios y conectar teoría y práctica.

¿Por qué está olvidado? El relativo olvido de Al-Khwarizmi responde a varios factores: la fragmentación de las fuentes, el predominio de narrativas eurocéntricas en la historia de la ciencia y la pérdida gradual de manuscritos árabes tras la caída de Bagdad en 1258. Sin embargo, la influencia de sus ideas continúa incrustada en todas las capas del pensamiento matemático y en la educación científica moderna. Cada vez que resolvemos una ecuación cuadrática, que organizamos un proceso mediante pasos sistemáticos o que utilizamos el sistema decimal, seguimos trabajando bajo los principios que él articuló.

Redescubrir a Al-Khwarizmi en la educación actualIncorporar su figura a los currículos de matemáticas no es solo un acto de justicia histórica: es una oportunidad pedagógica. Al-Khwarizmi ejemplifica la importancia del rigor metodológico, la utilidad práctica del álgebra y la riqueza de la ciencia como proyecto intercultural. Presentarlo a estudiantes y docentes contribuye a una visión más amplia, inclusiva y precisa del desarrollo científico.

Su obra demuestra que la matemática no es producto de una sola tradición, sino de un intercambio continuo de ideas. Recordar a Al-Khwarizmi no solo ilumina el pasado; también ofrece una narrativa valiosa para comprender la ciencia como un esfuerzo colectivo y acumulativo.

@cronologia_es El genio que cambió las matemáticas para siempre. El trabajo algebraico de Al-Khwarizmi sentó las bases de las matemáticas modernas. ¡Sus contribuciones cambiaron el mundo! En el siglo IX, Al-Khwarizmi introdujo el concepto de álgebra, revolucionando el pensamiento matemático. Su trabajo en algoritmos y trigonometría influyó en innumerables eruditos y allanó el camino para futuros avances científicos. El legado de Al-Khwarizmi vive en el término 'algoritmo', derivado de su nombre, un testimonio de su impacto duradero. Hoy, Al-Khwarizmi es celebrado como un pionero de las matemáticas y una figura clave en la Edad de Oro Islámica. 📄 Créditos de Imágenes Todas las imágenes vía Wikimedia Commons: - Al-Khwarizmi: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Madrid_-_Ciudad_Universitaria%2C_Monumento_a_Muhammad_al-Juarismi_%28cropped%29.jpg - Al-Khwarizmi: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Mu%E1%B8%A5ammad_ibn_M%C5%ABs%C4%81_al-Khw%C4%81rizm%C4%AB.png - Madrid - Ciudad Universitaria, Monumento a Muhammad al-Juarismi : https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Madrid_-_Ciudad_Universitaria,_Monumento_a_Muhammad_al-Juarismi.jpg Ver enlaces para detalles completos de licencia. 💬 ¿Qué opinas sobre este evento histórico? ¡Comenta abajo! 💬 ¿Sabías que el trabajo de Al-Khwarizmi sentó las bases para el álgebra moderna? ¿Cómo crees que serían las matemáticas sin sus contribuciones? #MartesDePioneros #historia #cronología #datosdehistoria #matemáticas #edaddeoroislámica #historiaoculta #asombroso ♬ original sound - cronología

La neurociencia de por qué el arte nos hace vivir más lento

¿Recuerdas lo eternos que eran los veranos en tu infancia?  Esas tardes de agosto parecían no tener fin, repletas de descubrimientos, aburrimiento y aventuras. Sin embargo, hoy, las semanas se disuelven entre tus dedos como azucarillos en el café caliente. De repente es Navidad otra vez, y sientes ese vértigo existencial: alguien ha pulsado el botón de avance rápido en la película de tu vida.

No es simple nostalgia; es neurociencia pura. A medida que envejecemos, nuestro cerebro se vuelve terriblemente eficiente. Se convierte en una máquina de predicción que, para ahorrar energía, deja de "grabar" los detalles de lo cotidiano. Es lo que los psicólogos llaman Procesamiento Predictivo (Predictive Coding). Cuando la rutina se impone y los días son idénticos, la memoria deja de escribir nuevas entradas. El resultado es biológicamente cruel: aunque vivamos muchos años cronológicos, nuestra percepción subjetiva del tiempo se contrae. La vida se siente más corta cuanto más la alargamos.

Pero, ¿y si te dijera que existe una tecnología capaz de frenar esta aceleración? Olvida por un momento los suplementos de moda, las cámaras hiperbáricas o los regímenes espartanos. La herramienta más sofisticada para "hackear" tu percepción temporal y añadir densidad a tus años podría estar acumulando polvo en tu estantería.

Hablamos de la Longevidad Narrativa. Hoy vamos a explorar cómo el concepto de "esculpir el tiempo" del cineasta Andréi Tarkovsky o la prosa laberíntica de Thomas Mann no son meros pasatiempos intelectuales. Son gimnasios de neuroplasticidad. Enfrentarse a una obra de arte compleja obliga a tu cerebro a volver a "grabar", devolviéndote esa sensación de eternidad que creías perdida en la infancia.

El cerebro perezoso y la trampa de la fluidez. Vivimos en la era de la "fricción cero". Las aplicaciones están diseñadas para ser intuitivas; las series de streaming, para ser consumidas en maratón; y los best-sellers, para leerse sin esfuerzo. Esta fluidez es cómoda, pero es letal para nuestra percepción del tiempo.

Cuando consumimos contenido fácil, nuestro cerebro entra en piloto automático. No hay sorpresa, no hay esfuerzo cognitivo, y, por tanto, no hay memoria densa. Es como conducir por una autopista recta: llegas a tu destino sin recordar el trayecto. Aquí es donde la Alta Cultura actúa como un freno de emergencia saludable.

Literatura: El gimnasio de la densidad cognitiva. Leer a autores como Marcel Proust, Virginia Woolf o Thomas Mann (cuyo clásico La Montaña Mágica trata precisamente sobre la distorsión del tiempo) es un acto de resistencia neurológica.

Sus frases largas, subordinadas complejas y metáforas profundas obligan al cerebro a salir del modo predictivo. No puedes "escanear" a Dostoievski; tienes que decodificarlo. Este esfuerzo activa la Reserva Cognitiva, fortaleciendo las conexiones neuronales. Al obligar a tu mente a construir mundos complejos y empatizar con personajes difíciles, estás creando nuevos recuerdos de alta definición.

Al final de una hora de lectura profunda, sientes que ha pasado mucho tiempo. No por aburrimiento, sino por densidad de experiencia. Has vivido una vida ajena, y tu cerebro la ha registrado como propia.

Cine: La atención plena sin meditar. Si la literatura entrena la memoria, el cine de autor entrena la atención. En un mundo de TikToks de 15 segundos y cortes frenéticos que destrozan nuestra capacidad de concentración, el "Slow Cinema" es el antídoto.

El director ruso Andréi Tarkovsky definía el cine como "esculpir en el tiempo". Sus planos largos, donde "no pasa nada" frenético, nos obligan a observar la lluvia, el viento o el rostro de un actor durante minutos. Obras modernas como Perfect Days de Wim Wenders o el cine de Apichatpong Weerasethakul funcionan igual.

Al principio, el cerebro moderno se resiste; busca el siguiente estímulo de dopamina. Pero si aguantas, ocurre la magia: entras en un estado de presencia radical. Al re-calibrar tu atención, el tiempo subjetivo se expande. Una película de dos horas puede sentirse como un viaje de una semana, dejándote una sensación de plenitud que ningún scroll infinito puede igualar.

Hacia una longevidad fenomenológica. La ciencia de la longevidad suele obsesionarse con añadir años a la vida. Pero las humanidades nos enseñan algo más importante: cómo añadir vida a los años. De nada sirve llegar a los 100 años si tu percepción subjetiva es que han pasado en un suspiro. La cultura, el arte difícil, el cine lento y la lectura compleja son las herramientas que nos permiten vivir múltiples vidas dentro de una sola. Son la única máquina del tiempo que funciona de verdad.

Así que, la próxima vez que te sientas culpable por pasar una tarde entera leyendo un clásico o viendo una película antigua en blanco y negro, recuerda: no estás perdiendo el tiempo. Lo estás esculpiendo.

Reto del Fin de Semana: "Esculpir el Tiempo". Te propongo un experimento de neurociencia casera para poner esto a prueba: Este fin de semana, sustituye 2 horas de scrolling en redes sociales (que encogen tu tiempo) por una película de ritmo pausado o 50 páginas de esa novela densa que tienes pendiente.

Observa cómo cambia tu sensación del domingo por la tarde. ¿Se ha sentido el día más largo? ¿Más rico? Si aceptas el reto, comparte este post o tu experiencia con el hashtag #LongevidadNarrativa y desafía a un amigo a frenar el tiempo contigo.

@en99palabras La calificación es por la película, no porque se hayan muerto de cancer. En otras noticias: el domingo voy a subir un video donde en una parte salgo d3snud0 👀 no se puede ser artista sin hacer ese tipo de escenas. #cine #peliculas #recomendaciones #tarkovsky ♬ Creepy and simple horror background music(1070744) - howlingindicator