Mostrando las entradas para la consulta rutina ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta rutina ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

Por qué amo mi rutina (y por qué tú también podrías)

Hoy queremos elogiar el valor y el arte de la rutina, y cómo los hábitos nos enseñan a vivir. Abrazar lo cotidiano no es cárcel, es el mejor taller de una vida plena y la óptima estructura secreta para la libertad. 

Hay días, sobre todo en un verano de AlicanTerapia (más posts), que parecen repetirse con un ritmo tan previsible que casi podríamos recitarlos de memoria: levantarse temprano, antes andar ahora nadar unos largos en la piscina, escribir unas páginas, conversar y aprender con amistades de todas las edades y disfrutar de la naturaleza y del entorno

Lejos de ser un signo de monotonía, la rutina es un espacio de cultivo. Como dijo Gustave Flaubert«Sé regular y ordenado en tu vida para ser vehemente y original en tu obra».

La rutina nos da la estructura sobre la que construimos. La piscina, por ejemplo, no es solo ejercicio: es una forma de meditación en movimiento. El agua obliga a un diálogo interior. Al nadar, uno se encuentra con su respiración, sus pensamientos, y el ritmo cadencioso calma la mente y abre espacio a la creatividad. He resuelto más problemas en el silencio líquido de una piscina que en muchas tormentas de ideas.

Luego está la escritura diaria. No siempre se escribe bien, algunos casi nunca lo hacemos, pero siempre se entrena la mirada. La costumbre de sentarse ante la página vacía enseña humildad: hay días fecundos y otros baldíos, pero la rutina hace el trabajo. La gran escritora Joan Didion, a la que pronto dedicaremos un post, apuntó: «Escribo para saber lo que pienso».

Por último, las conversaciones con vecinos y amigos, de aquí y de allá, de niños a abuelos. Algunos ven en ellas una distracción; para mí son parte esencial de la rutina. Son laboratorios de ideas, espacios donde uno se expone a lo que no sabe. Nada reemplaza una buena charla, con risas o con silencios compartidos, para sentir que la vida tiene textura.

La rutina no es prisión. Es un andamiaje. Gracias a ella podemos explorar lo incierto sin miedo de perdernos. O como decía Séneca«La vida sin un plan es errar al azar».

Así, cada día que parece igual es, en el fondo, diferente. Porque somos diferentes después de cada brazada, de cada frase escrita, de cada conversación. Y esa es la magia de la rutina bien elegida: nos mejora. Añade a la rutina diaria un poco de lectura, otra dosis de aprendizaje y un montón de amor. Así será más feliz.

Hábitos Atómicos, o cómo crear sistemas para alcanzar metas

Lo propio de los inicios de cada nuevo año: ¿Sientes que tu vida puede mejorar, pero no sabes por dónde empezar? James Clear en  su obra “Hábitos Atómicos: Cambios pequeños, resultados extraordinarios” nos enseña la importancia que tienen las pequeñas mejoras en tu día. Ya que al repetir una acción, sin importar lo pequeña que sea, todos los días puede crear una acumulación que tenga un gran efecto. Atomic Habits se centra en la importancia de los hábitos en nuestra vida. Puede condensarse un resumen de los puntos clave
  • Los beneficios de los hábitos atómicos: Clear argumenta que los pequeños cambios, conocidos como hábitos atómicos (pequeños pero poderosos), logran un impacto acumulativo poderoso en nuestras vidas. 
  • Cómo los hábitos funcionan: Explica el bucle de retroalimentación de un hábito: señal, rutina y recompensa.
  • La regla de los 2 minutos: Introduce esta regla esencial para vencer la procrastinación y superar la resistencia inicial a la acción (vídeo). 
  • Cómo cambiar tu identidad con pequeños hábitos. 
  • La acumulación del éxito. 
  • Por qué los hábitos importan más de lo que piensas. 
  • La ley de la acumulación del éxito inverso. 
  • El momento de la señal. 
  • Cómo descubrir y arreglar los problemas fundamentales. 
  • El valor de los pequeños cambios
  • El mejor momento para iniciar un nuevo hábito. 
  • Cómo crear una buena rutina. 
  • La regla de los dos días
  • Cómo romper un mal hábito. 
  • Los 4 pasos de la formación de un hábito: 1ª ley: hacerlo obvio (SEÑAL). 2ª ley: hacerlo atractivo (ANHELO). 3ª ley: hacerlo sencillo (RESPUESTA). 4ª ley: hacerlo satisfactorio (RECOMPENSA).
  • Cómo utilizar la tentación a tu favor. 
  • Cómo romper malos hábitos con la ley de la inversión. 
  • Las tres leyes de los hábitos (y cómo usarlas a tu favor). 
  • Cómo hacer que los buenos hábitos sean irrompibles.
Piensa en este escenario: Si puedes mejorar 1% cada día durante un año, terminarás siendo 37 = 1,01^365 veces mejor de lo que eras cuando empezaste. De igual forma si deterioras tu conducta un 1% cada día al final del año estarías llegando 0,03 = 0,99^365. De esta forma lo que comienza como una pequeña ganancia o pérdida con el paso de los meses y años se volverá en algo enorme. 

Muy ilustrativo es el caso de Dave Brailsford. Cuando en el año 2003 tomó el papel como el nuevo director del equipo británico de ciclismo, ya llevaban sufriendo casi 100 años de mediocridad: Ningún ciclista británico había ganado el Tour de France, en por lo menos 110 años. Desde 1908 sólo habían conseguido una medalla de oro en los juegos olímpicos. Su situación estaba tan mal que uno de los fabricantes más importantes de Europa se había rehusado a venderles sus bicicletas por miedo a que su mal desempeño afecte a la marca. Pero Brailsford no era como los otros entrenadores: Él se movía conforme a estrategias y basaba sus acciones en una creencia: “Si se separa cada uno de los aspectos del ciclismo y se mejora solo un 1% en cada uno de ellos, se logran grandes resultados".

Así lo hicieron: Rediseñaron el asiento de la bicicleta para que fueran más cómodas. Utilizaron alcohol en las ruedas para darles mejor tracción. Los ciclistas empezaron a usar short con sistema eléctrico. Comenzaron a trabajar con sensores para medir la respuesta de los entrenamientos. Eligieron las almohadas y los colchones para que los atletas tuvieran un mejor descanso. Pintaron de blanco el interior del camión donde transportaban las bicicletas para detectar partículas de polvo, ya que afectaba al desempeño de las bicicletas en la pista. Conforme estas pequeñas mejoras se acumulaban también lo hicieron los resultados y después de tan sólo 5 años el equipo británico pudo obtener 60% de las medallas (disponibles para esta actividad) en los juegos olímpicos de Pekín. Cuatro años después, Bradley Wiggins se convirtió en el primer Británico en ganar el Tour de France. Durante un periodo de 10 años los ciclistas británicos ganaron 178 campeonatos mundiales, 66 medallas de oro olímpicas y obtuvieron 5 victorias en el Tour de France. 

Tus hábitos actúan de forma acumulativa a tu favor o en tu contra”, asegura James Clear. Todos los grandes logros comienzan por pequeñas decisiones que tomas en tu día, a medida que se repiten se convierten en un nuevo hábito y terminan definiendo a la persona que eres. 

Olvídate de las metas y crea sistemas. Lo primero que escuchas cuando quieres mejorar tu vida es que tienes que crear metas y trabajar para conseguirlos. Pero esta afirmación esta a medias ya que, aunque los metas suelen mostrarte lo que deseas conseguir, no suele determinar si lo consigues o no. Scott Adams definió en su libro “Cómo fracasar en casi todo y aun así triunfar” la diferencia entre crear metas o sistemas para lograr lo que deseas en tu vida. Según Adams las metas son solo lo resultados que quieres obtener, mientras que los sistemas son los procesos que sigues para llegar a estos resultados. Piensa que todo el mundo tiene metas en su vida, para algunos puede ser bajar de peso, entrar a la universidad, mejorar en el trabajo o conseguir libertad financiera. Pero todas estas cosas son el destino, pero no la forma de hacerlo. En cambio los sistemas te entregan los pasos que debes de seguir para llegar a tu meta. 

Las metas son los resultados que quieres alcanzar. Los sistemas se enfocan en el proceso para llegar a esos resultados. Piensa que las metas no te asegura el éxito, ya que los ganadores y perdedores tienen las mismas metas. Las metas son buenas para darte una dirección, pero los sistemas te dan un progreso el cual seguir. Lograr una meta solo depende de un cambio momentáneo. Las metas limitan tu felicidad (Si lo logras eres feliz y si no significa que fallaste). El propósito de crear metas es ganar el juego, mientras el propósito de crear sistemas es seguir jugando el juego. No te elevas al nivel de tus metas, caes al nivel de tus sistemas.

Cada cambio de conducta tiene 3 leyes, capas o niveles: 
  1. La primera capa trata de cambiar los resultados. En este nivel se ve todos los cambios que quieres tener en tu vida, desde bajar de peso, mejorar en la escuela, ser más ordenado o incluir el hábito de la lectura. La mayoría de tus metas están asociadas a este nivel de cambio. 
  2. En la segunda capa se trata de cambiar el proceso. En este nivel está enfocado en cambiar tus hábitos y los sistemas que manejas en todos los días. Aquí se puede encontrar trabajar con una nueva rutina en el gimnasio, usar un sistema de manejo de tiempo o intentar una práctica de meditación. Considera que la mayoría de los hábitos que te creas están relacionados a este nivel. 
  3. El tercer y el nivel más profundo es cambiar tu identidad. En este se encuentra el cambio de creencias, ideas y juicios sobre ti o los demás. Por ejemplo cuando sientes que no eres bueno haciendo dinero o creando un negocio porque toda tu familia ha fracasado este tipo de pensamientos están asociados a este nivel. 
La mayoría de las personas cuando empiezan a cambiar sus hábitos se enfocan en todas las metas que quieren conseguir. Pero se deberían enfocar en construir hábitos basados en la identidad. James Clear explica el porqué con un ejemplo en su libro hábitos atómicos: Piensa en dos personas que están intentando dejar el alcohol, cuando le ofrecen alcohol a la primera está contesta: “No, estoy intentando dejar de beber”. Esta persona todavía se cree que es un bebedor que esta tratando ser alguien distinto. Espera que su conducta cambie mientras sigue con sus mismas creencias. La otra persona contesta de una forma distinta “No gracias, no soy un bebedor” aunque no hay tanta diferencia, muestra que el cambio no solo viene de sus acciones sino de su identidad. Esta persona ya no se ve como alguien que bebe. Los cambios no son duraderos cuando tu comportamiento y tu yo no son compatibles. 

Piensa que todas las mejoras en tu vida son momentáneas hasta que las vuelves parte de lo que eres: Tu meta no es leer un libro, sino es volverte en un lector. Como en una historia de una persona que bajó 25 kilos solo haciéndose una pregunta “¿Qué es lo que haría una persona sana?”. Cada vez que se topaba con alguna situación utilizaba esta pregunta como una guía para tus acciones ¿Una persona sana pediría una ensalada o una hamburguesa?,...

James Clear divide en 4 simples pasos el cambio de un hábito: 
  1. Señal (cue). Si ves la primera señal que le dice a tu cerebro que es momento de iniciar con la acción. Esta señal es un pequeño pedazo que anticipa la recompensa y le muestra a tu cerebro que existe una recompensa cercana le produce un anhelo por alcanzarla. Esto lleva al segundo punto,...
  2. Anhelo (craving). Se refiere a todas las fuerzas motivacionales que puedes encontrar detrás de un hábito. Los pensamientos, sentimientos y las emociones que la persona que observa es lo que transforman estas señales en anhelos.
  3. Respuesta (response). Que se puede presentar en la forma de un pensamiento o acción. Lo que determina si la respuesta ocurre es lo motivado que te encuentres y de cuánta resistencia tenga esta acción. 
  4. Recompensa (reward).  Que tiene dos propósitos, el primero es satisfacer aunque sea por un momento el anhelo y el segundo es enseñarle al cerebro las acciones que valen la pena recordar en el futuro. 
En resumen estos pasos están entrelazados y necesitan el uno del otro para que un hábito se pueda crear: la señal provoca un anhelo, este anhelo provoca una acción y esta acción una recompensa. Estos cuatro pasos juntos forman un circuito de retroalimentación neurológica (la repetición de estos pasos) que te permite crear hábitos automáticos, este ciclo es conocido como ciclo de los hábitos. Hay mucho más contenido en este libro, que recomendamos leer. Algunos temas también abordados, como el "Efecto Diderot" será objeto del próximo post. 

Bendita crisis creativa

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias... Sin crisis no hay desafios, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis... no hay mérito. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Albert Einstein. Fuente: Alex.
Texto: [No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ’superado’.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla. ]

... y así nos va,...

Nadie lee blogs, dicen, y así nos va. Nadie escribe posts, y así nos va. Nadie cuenta sus vivencias más íntimas, con sinceridad, y -parece- que pocos leen lo poco que unos pocos cuentan con descarnada claridad,..., y así nos va. 

Nos reservamos nuestras más valiosas conclusiones para alguna de esas charlas de sobremesa con los más cercanos, en esas grandes ocasiones como las que viviremos en navidades, con familiares y amistades que sentimos pueden soportar la realidad.

Son las 04:33 a.m. de la madrugada, esa bendita hora de la lucidez que nos podemos permitir vivir en plenitud sólo esas fechas en las que no nos espera una larga jornada de rutina laboral, rutina que hemos de convertir en aventura y trabajo que hemos de transformar en vocación. Pocas son las personas afortunadas que lo logran con continuidad a lo largo de su existencia.

Conseguir que cada jornada sea diferente, que cada hora sea única, que esas experiencias y sentimientos sean singulares es lo que ensancha la vida, lo que hace que nos parezcan más largas esas semanas y esa etapa, como demuestran los estudios más modernos de neruociencia.

La vida nos va como queramos, intentemos y logremos que nos vaya. Hoy que comenzamos unos días vacacionales, la emoción debe disparar nuestras expectativas, amanecer temprano para ampliar y perfilar lo que haremos en las próximas horas, minuto a minuto, persona a persona, cariño a cariño. Uf, esto deriva peligrosamente,... Menos mal que, como decíamos, nadie lee blogs,...

¿O no es así y alguien ha llegado hasta aquí? Si así fuera, os deseamos que vuestros máximos anhelos se cumplan y que os vaya bonito y bien,... ¡Ah, la foto es de las nuevas del continente africano que están apareciendo en público del Flickr de Aitor Agirregabiria!  

La neurociencia de por qué el arte nos hace vivir más lento

¿Recuerdas lo eternos que eran los veranos en tu infancia?  Esas tardes de agosto parecían no tener fin, repletas de descubrimientos, aburrimiento y aventuras. Sin embargo, hoy, las semanas se disuelven entre tus dedos como azucarillos en el café caliente. De repente es Navidad otra vez, y sientes ese vértigo existencial: alguien ha pulsado el botón de avance rápido en la película de tu vida.

No es simple nostalgia; es neurociencia pura. A medida que envejecemos, nuestro cerebro se vuelve terriblemente eficiente. Se convierte en una máquina de predicción que, para ahorrar energía, deja de "grabar" los detalles de lo cotidiano. Es lo que los psicólogos llaman Procesamiento Predictivo (Predictive Coding). Cuando la rutina se impone y los días son idénticos, la memoria deja de escribir nuevas entradas. El resultado es biológicamente cruel: aunque vivamos muchos años cronológicos, nuestra percepción subjetiva del tiempo se contrae. La vida se siente más corta cuanto más la alargamos.

Pero, ¿y si te dijera que existe una tecnología capaz de frenar esta aceleración? Olvida por un momento los suplementos de moda, las cámaras hiperbáricas o los regímenes espartanos. La herramienta más sofisticada para "hackear" tu percepción temporal y añadir densidad a tus años podría estar acumulando polvo en tu estantería.

Hablamos de la Longevidad Narrativa. Hoy vamos a explorar cómo el concepto de "esculpir el tiempo" del cineasta Andréi Tarkovsky o la prosa laberíntica de Thomas Mann no son meros pasatiempos intelectuales. Son gimnasios de neuroplasticidad. Enfrentarse a una obra de arte compleja obliga a tu cerebro a volver a "grabar", devolviéndote esa sensación de eternidad que creías perdida en la infancia.

El cerebro perezoso y la trampa de la fluidez. Vivimos en la era de la "fricción cero". Las aplicaciones están diseñadas para ser intuitivas; las series de streaming, para ser consumidas en maratón; y los best-sellers, para leerse sin esfuerzo. Esta fluidez es cómoda, pero es letal para nuestra percepción del tiempo.

Cuando consumimos contenido fácil, nuestro cerebro entra en piloto automático. No hay sorpresa, no hay esfuerzo cognitivo, y, por tanto, no hay memoria densa. Es como conducir por una autopista recta: llegas a tu destino sin recordar el trayecto. Aquí es donde la Alta Cultura actúa como un freno de emergencia saludable.

Literatura: El gimnasio de la densidad cognitiva. Leer a autores como Marcel Proust, Virginia Woolf o Thomas Mann (cuyo clásico La Montaña Mágica trata precisamente sobre la distorsión del tiempo) es un acto de resistencia neurológica.

Sus frases largas, subordinadas complejas y metáforas profundas obligan al cerebro a salir del modo predictivo. No puedes "escanear" a Dostoievski; tienes que decodificarlo. Este esfuerzo activa la Reserva Cognitiva, fortaleciendo las conexiones neuronales. Al obligar a tu mente a construir mundos complejos y empatizar con personajes difíciles, estás creando nuevos recuerdos de alta definición.

Al final de una hora de lectura profunda, sientes que ha pasado mucho tiempo. No por aburrimiento, sino por densidad de experiencia. Has vivido una vida ajena, y tu cerebro la ha registrado como propia.

Cine: La atención plena sin meditar. Si la literatura entrena la memoria, el cine de autor entrena la atención. En un mundo de TikToks de 15 segundos y cortes frenéticos que destrozan nuestra capacidad de concentración, el "Slow Cinema" es el antídoto.

El director ruso Andréi Tarkovsky definía el cine como "esculpir en el tiempo". Sus planos largos, donde "no pasa nada" frenético, nos obligan a observar la lluvia, el viento o el rostro de un actor durante minutos. Obras modernas como Perfect Days de Wim Wenders o el cine de Apichatpong Weerasethakul funcionan igual.

Al principio, el cerebro moderno se resiste; busca el siguiente estímulo de dopamina. Pero si aguantas, ocurre la magia: entras en un estado de presencia radical. Al re-calibrar tu atención, el tiempo subjetivo se expande. Una película de dos horas puede sentirse como un viaje de una semana, dejándote una sensación de plenitud que ningún scroll infinito puede igualar.

Hacia una longevidad fenomenológica. La ciencia de la longevidad suele obsesionarse con añadir años a la vida. Pero las humanidades nos enseñan algo más importante: cómo añadir vida a los años. De nada sirve llegar a los 100 años si tu percepción subjetiva es que han pasado en un suspiro. La cultura, el arte difícil, el cine lento y la lectura compleja son las herramientas que nos permiten vivir múltiples vidas dentro de una sola. Son la única máquina del tiempo que funciona de verdad.

Así que, la próxima vez que te sientas culpable por pasar una tarde entera leyendo un clásico o viendo una película antigua en blanco y negro, recuerda: no estás perdiendo el tiempo. Lo estás esculpiendo.

Reto del Fin de Semana: "Esculpir el Tiempo". Te propongo un experimento de neurociencia casera para poner esto a prueba: Este fin de semana, sustituye 2 horas de scrolling en redes sociales (que encogen tu tiempo) por una película de ritmo pausado o 50 páginas de esa novela densa que tienes pendiente.

Observa cómo cambia tu sensación del domingo por la tarde. ¿Se ha sentido el día más largo? ¿Más rico? Si aceptas el reto, comparte este post o tu experiencia con el hashtag #LongevidadNarrativa y desafía a un amigo a frenar el tiempo contigo.

@en99palabras La calificación es por la película, no porque se hayan muerto de cancer. En otras noticias: el domingo voy a subir un video donde en una parte salgo d3snud0 👀 no se puede ser artista sin hacer ese tipo de escenas. #cine #peliculas #recomendaciones #tarkovsky ♬ Creepy and simple horror background music(1070744) - howlingindicator

Construyendo una "nueva normalidad" más humana

La cuarentena nos ha obligado a revisar nuestro modo de vida. Y hemos descubierto mejores formas de convivir. Ahora se está reabriendo nuestro entorno, las limitaciones se están levantando. Algunas personas comenzamos a sentir que podemos vislumbrar una "nueva normalidad" más justa, más solidaria y más sostenible. Apostatamos de la "vieja normalidad", tras analizarla y ver sus contradicciones. Ya nunca volveremos hacia atrás. La pandemia nos ha cambiado.

Tantas muertes y tantas secuelas provocadas con el COVID-19, en lo sanitario, lo laboral y lo social, no han podido ser en vano. El confinamiento nos ha descubierto lo que es ESENCIAL y merece la pena preservar. También ha detectado lo superfluo, lo injusto, lo absurdo de muchos de nuestros comportamientos previos. Tras habernos cuestionado los fundamentos mismos de lo que era "normal",  que aceptábamos sin pensar, llega el momento de elegir nuevas vías para un futuro mejor.

Hemos reflexionado sobre aquellos tesoros necesarios que hacían privilegiados, sin advertirlo ni valorarlo, como la salud, el mismo trabajo, la movilidad, los abrazos, los encuentros y las reuniones cara a cara,... Han emergido, de igual modo, los banales excesos de la prisa, de huir de lo cercano, de optar por lo remoto,...

Ha llegado el tiempo de establecer y seguir a rajatabla nuevos hábitos y nuevos estilos de vida.

1) Reducción del consumismo. Esta fue, con mucho, la respuesta más popular. Muchos me dijeron que quieren gastar menos dinero comprando nuevos bienes materiales como artilugios y ropa. Un largo período de estar encerrado y no gastar tanto ha llevado a la comprensión de que gran parte de nuestro comportamiento del consumidor se trata de gratificación instantánea, no de felicidad duradera. Varias personas también notaron que planean comer con menos frecuencia en los restaurantes. Comer durante el encierro les ha permitido ahorrar dinero, y algunos han descubierto el gusto por las comidas caseras. Algunos dijeron que buscarán "reparar y arreglar" más a menudo. En situaciones en las que eso no es posible y tendrán que comprar algo nuevo, los encuestados me dijeron que quieren tener más en cuenta dónde gastan su dinero. "Creo que estaré más inclinado a dirigir mi consumo hacia las pequeñas empresas locales", dijo Nora Zeid, una ilustradora y diseñadora de 23 años en los Emiratos Árabes Unidos. "Me rompe el corazón cuánto han sufrido últimamente y cómo, a diferencia de las grandes corporaciones, tienen menos probabilidades de sobrevivir".

2) Disminuir la velocidad y estresarnos menos. Estar atrapados en nuestras casas nos ha hecho darnos cuenta de que hemos pasado años corriendo por la vida, presionándonos para obtener los trabajos "correctos" y asistir a los eventos "correctos", incluso si toda esa persecución de estado nos estaba haciendo sentir miserables. “La cuarentena me ha obligado a reducir la velocidad en formas que no lo he hecho desde que era un niño. Desde la escuela secundaria y la universidad, hasta mis 20 años y un programa de maestría, he estado en constante movimiento durante la mitad de mi vida. Siempre dije que me gustaba estar ocupado, pero los últimos dos meses de desaceleración forzada realmente me han llamado a pensar en cómo quiero que sea mi vida en el futuro ", dijo un lector de Vox en los Estados Unidos que prefirió permanecer en el anonimato. "Estoy tratando de descubrir cómo sería construir intencionalmente un espacio en mi vida para respirar, reflexionar y centrarme en los aspectos más importantes de la vida: las personas que te rodean que hacen que todo valga la pena". Algunos encuestados más jóvenes me dijeron que quieren ejercer menos presión profesional sobre ellos mismos porque ahora se dan cuenta de que el trabajo no es lo más importante en la vida. Un par de adultos mayores me dijeron que habían estado considerando retirarse antes de que Covid-19 apareciera; la pandemia los empujó a hacerlo finalmente. E incluso para algunos que ya estaban retirados, el ritmo de vida más lento creado por el bloqueo ha sido un alivio. Después de la pandemia, el objetivo será "no llenar cada momento de vigilia con un compromiso de algún tipo", dijo Patricia Murray, quien vive en Savannah, Georgia. “Incluso las personas jubiladas, como yo, necesitan tiempo libre. Parece que trabajo tanto como voluntario como en trabajos remunerados; desacelerar es el mayor cambio que he hecho y se siente bien”. Una vez más, vale la pena señalar que la capacidad de reducir la velocidad conlleva una gran cantidad de privilegios. Millones que han sido expulsados de la fuerza laboral desearían poder trabajar más, no menos. Y algunas personas mayores e inmunocomprometidas han tenido que volver a trabajar, incluso si aún no se sienten seguras, porque necesitan los ingresos y el seguro de salud proporcionado por el empleador.

3) Priorizar familiares y amigos. Cuando las fichas están bajas, ves quién realmente aparece por ti. Varias personas me dijeron que han llegado a apreciar a los miembros de la familia y amigos que han estado allí para ellos durante este momento difícil, y que mucho después de que el coronavirus muera, es en este grupo en el que quieren volver a aumentar su inversión. "La cuarentena ha reforzado la necesidad de decirle a la gente cómo te sientes acerca de ellos", dijo Andrew Goldberg, un recién graduado de la Universidad de Syracuse. “Con el distanciamiento social y las órdenes de quedarse en casa, es más fácil que nunca sentirse aislado del mundo. Pero a medida que los días se convierten en semanas, he decidido que la única forma en que podré mantener mi ánimo en alto es asegurándome de que las personas que me importan sepan exactamente cómo me siento acerca de ellos ”. Otros enfatizaron que la naturaleza extraña y sin precedentes de esta pandemia global les ha permitido llegar a personas con las que no han hablado en años. De repente, se han encontrado en Zoom con familiares separados o antiguos compañeros de cuarto de la universidad al otro lado del mundo. "He hablado más con mis sobrinos mayores en las últimas semanas de lo que he hablado con ellos en años", dijo Nancy Skinner Ringier, una patóloga retirada del habla y el lenguaje, y agregó que ahora comparten recetas y chistes.

4) Acción ética y activismo en nuestro mundo altamente interconectado. Este fue quizás el conjunto de respuestas más alentador: la gente me dijo que la crisis mundial de salud les mostró cuán interconectados estamos todos y que quieren seguir haciendo más por los demás después de que termine la pandemia. Están donando más a causas benéficas, esforzándose más por reducir su huella de carbono y participando en más activismo político. "Me gustaría mantener mi hogar como sede de las tres coaliciones de ayuda mutua del condado con las que estoy afiliado", dijo Erin Brown, del condado de Tazewell, Illinois. “Actualmente tengo donaciones almacenadas aquí que voluntarios de entrega y personas necesitadas vienen a recoger. Mi teléfono fijo, que es parte de mi paquete de Internet, nunca se usó antes, pero ahora es un número de contacto de ayuda mutua. Estoy en una buena ubicación, cerca de los tres condados, y sospecho que la ayuda mutua será vital por algún tiempo ”. Las protestas contra la brutalidad policial también han impulsado a millones a luchar por la justicia racial. “Durante mucho tiempo, no me mantuve al día con las noticias actuales. No es difícil ver por qué: nuestro mundo es una mierda y mi salud mental es lo suficientemente mala como es ", dijo Adrian DeRoy, un lector de 27 años en los Estados Unidos. "Pero la comunidad negra que se alzó una vez más para enfrentar sus desafíos me hizo mirar, y al ver el mundo lenta pero seguramente comenzar a caer al paso de las protestas aquí, las voces gritando como una sola ... me da una pequeña apariencia de esperanza. Espero que podamos superar todo esto y salir mejor que antes ”.

5) Hacer ejercicio diariamente. Esta fue otra respuesta muy común. Muchas personas que anteriormente no estaban en buena forma física han comenzado a correr, hacer yoga y otras actividades como una forma de lidiar con el bloqueo. Y se asombraron de cuánto ejercicio diario puede mejorar la vida. “Desesperado por cualquier excusa para salir de la casa, finalmente he podido mantener una rutina diaria de ejercicio. ¡Es increíble la diferencia que hace un trote corto cada mañana! Katie Reynolds, me lo contó. “Mi sueño es mejor, mi cerebro se siente más claro, mi estado de ánimo mejora y se siente más fácil mantener otros buenos hábitos. Definitivamente mantendré este hábito, al menos hasta que haya hielo en el suelo nuevamente ".

6) Horneado, cocina vegetariana y cultivo de hierbas. Sí, la obsesión de la masa madre es real. Varias personas me escribieron en términos brillantes sobre sus entrantes. “Creo que mantendré mi masa madre de arranque. Es como otra mascota de la familia en este momento ", dijo Matthew Schreiber, que vive en Nueva Orleans. Además de hornear pan, las personas también mencionaron que planean seguir fermentando cosas como el chucrut y, en general, cocinar más de sus propias comidas para poder comer menos alimentos procesados. Específicamente, las personas quieren cocinar más comidas vegetarianas y no comer carne. El impulso parece provenir no solo del hecho de que hay escasez de carne en algunas tiendas de comestibles de EE. UU., Sino también del conocimiento de que un mercado de animales vivos en China puede haber dado lugar al coronavirus y que las fábricas gigantes que abastecen El 99 por ciento de la carne de Estados Unidos también es un riesgo de pandemia . Muchos también me dijeron que les gusta cultivar hierbas como la menta y el cilantro en sus patios, o cultivar vegetales como el apio y la cebolleta en pequeños vasos en los alféizares de sus ventanas. No es realmente sorprendente que la crisis del coronavirus haya provocado esta reacción. Es una reminiscencia de la Primera y Segunda Guerra Mundial, cuando los estadounidenses cultivaban sus propias frutas y verduras en los "jardines de la victoria". El impulso de volver a la naturaleza ofrece comodidad psicológica en un momento de gran incertidumbre, así como una protección práctica contra los problemas de la cadena de suministro: si las tiendas se quedan sin alimentos, ¡al menos tendremos nuestras verduras!

7) Pasar más tiempo en la naturaleza. Salir al aire libre ha sido, para muchos de nosotros, una forma crucial de mantener nuestra cordura durante el cierre. En particular, los padres han querido darles a sus hijos encerrados la oportunidad de correr y liberar algo de energía (que, francamente, es probablemente tan crucial para la salud mental de los padres como para los niños). “He desarrollado una rutina matutina que implica 'escuchar en silencio' en el porche con los niños. Es una excelente manera de comenzar la calma con mis pequeños salvajes ”, dijo Sharon Lapin, una pintora en Atlanta. Otros simplemente están disfrutando la oportunidad de reconectarse con el mundo natural. Sus ritmos y resistencia pueden ayudar a calmar nuestras mentes ansiosas. "Quiero quedarme en esta zona menos distraída y disfrutar el tiempo que tengo con mi esposo aprovechando el mundo natural (senderismo, kayak) y haciendo viajes en nuestra caravana", dijo Camille Costa Nerney del norte del estado de Nueva York.

8) Trabajar desde casa, si es posible. Los bloqueos en todo el mundo llevaron a millones de personas a trabajar repentinamente desde casa, ¿y adivina qué? Resulta que podemos hacer muchos trabajos tan bien en la comodidad de nuestros hogares (y pantalones deportivos) como en nuestras oficinas. Por supuesto, para muchas personas, esto no es una opción. Es un privilegio poder trabajar desde casa. Dicho esto, el mito de que el trabajo remoto no es tan práctico como un trabajo de oficina de 9 a 5 ha demostrado ser solo eso: un mito. Algunos están descubriendo que trabajar desde casa en realidad ofrece beneficios únicos. “Soy psicólogo consejero y he estado haciendo trabajo con clientes de forma remota. ¡Creo que lo seguiré haciendo de forma remota! Es bastante conveniente ”, dijo Raphael Doval-Santos. "Mi práctica también se vuelve más global, y mis nuevos clientes ya no están solo dentro de mi ciudad". Varios encuestados dijeron que les encanta ya no tener que viajar al trabajo. Significa que no hay contaminación, más horas de sueño y menos estrés. “En realidad me gusta esto ahora; es mejor así ", dijo Hermee Sorneo, una líder de equipo de servicio al cliente de 36 años de una empresa de gestión de datos en Filipinas. "Hay muchos beneficios en trabajar desde casa, y creo que el mundo debería hacerlo voluntariamente, con o sin pandemia, al menos una vez cada 10 años durante al menos tres meses".

El punto "con o sin pandemia" plantea una pregunta clave. Muchos de nosotros decimos que queremos mantener nuestros nuevos hábitos en un mundo postpandémico, pero ¿lo haremos realmente? Como cualquiera que haya intentado una resolución de Año Nuevo sabe, mantener nuevos hábitos es difícil. Pero los psicólogos que se especializan en el cambio de comportamiento dicen que hay cosas que puede hacer ahora para que sea más probable que tenga éxito en el futuro. Por ejemplo, puede mejorar su entorno, ya sea estableciendo una donación mensual recurrente automáticamente o colocando zapatillas para correr junto a su cama para empujarlo a correr esa mañana. También es bueno recompensarte cada vez que te involucras en el comportamiento objetivo, pero conviértelo en una recompensa intrínseca, no extrínseca. Entonces, en lugar de buscar un batido después de cada carrera, haz una pausa para saborear la energía y la fuerza extra que sientes. Finalmente, es importante tener en cuenta que si no se sale de esta pandemia con nuevos hábitos, eso está absolutamente bien. A veces sobrevivir es un logro en sí mismo. “Con mi cuarentena, surgieron buenos hábitos. Pero quiero que otros sepan que está bien si salió bien, mal o nada de esta cuarentena”, dijo Farishta Saifi, una asistente de salud en el hogar de 23 años. "El mundo es un lugar aterrador en este momento, y solo vivir un día más es lo suficientemente excelente".

Paralelas en la playa

 
Descubierto líneas paralelas creadas por las sombras o las máquinas,... 
Perfecta metáfora de los carriles que conducen nuestras vidas,...
 
Uno de estos días vacacionales donde sustituimos la rutina laboral por otros hábitos más saludables. Paseo matutino (ver fotos recientes) con un poco de música, buscando un ángulo donde la naturaleza y la humanidad han sabido congeniar.  Y batiendo alguno de nuestros retos con nosotros mismos según nos mide la pulsera inteligente FitBit Force.
Álbum con fotos de los paseos al amanecer por las cercanías de Mil Palmeras.

"El mejor libro del mundo" de Vilas: Oda al amor y la memoria

El mejor libro del mundo” de Manuel Vilas (@GranVilas) es una novela publicada en septiembre de 2024 de clara inspiración autobiográfica que narra la vida de un escritor que se esfuerza por crear la obra maestra definitiva. La historia se centra en la rutina diaria del escritor, sus luchas con el síndrome del impostor, las comparaciones constantes con otros, las decepciones y la incertidumbre, así como la convivencia con la alegría y el fracaso. 

Expone la fragilidad del escritor, abordando temas como el síndrome del impostor (posts), las comparaciones constantes, las decepciones y la convivencia con la alegría y el fracaso. La novela ofrece una mirada única y real sobre la lucha diaria de un escritor por ser apreciado y dejar una huella en la posteridad, siempre desde una perspectiva cómica.

Vilas ofrece una mirada única y cómica sobre la vulnerabilidad de un escritor, explorando temas como la búsqueda de la excelencia, la fragilidad humana y la lucha por ser apreciado y recordado. La novela combina elementos de ficción con experiencias personales del autor, creando una narrativa divertida, irreverente y profundamente humana. 

En “El mejor libro del mundo” de Manuel Vilas, el personaje principal es el propio autor, Manuel Vilas, quien se presenta de manera autobiográfica. La novela se centra en su vida cotidiana y su lucha por escribir la obra maestra definitiva. A través de su narrativa, Vilas explora su vulnerabilidad, sus comparaciones constantes con otros escritores, sus decepciones y sus momentos de alegría y fracaso.

Además de Manuel Vilas, otros personajes destacados incluyen a su esposa, la escritora Ana Merino, y sus hijos, quienes también forman parte importante de su vida y su proceso creativo. Aunque no se mencionan sus nombres específicos, sus hijos juegan un papel importante en su vida y en su proceso creativo. La memoria de sus padres de Vilas es una presencia constante en la novela, reflejando la influencia que han tenido en su vida y obra. La novela también incluye personajes ficticios y situaciones oníricas que Vilas utiliza para explorar sus obsesiones, devociones y vicios.

Entre ellos las personalidades destacan: 
- Franz Kafka (posts): Vilas expresa su admiración por el escritor checo y su influencia en su obra. 
- Sixto Rodríguez: El músico estadounidense también es mencionado como una figura inspiradora para Vilas. 

Manuel Vilas Vidal nació el 19 de julio de 1962 en Barbastro, Huesca, España. Es poeta, narrador y ensayista. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza, ejerció durante más de veinte años como profesor de secundaria. Su obra poética incluye títulos destacados como "Resurrección" (2005), que obtuvo el Premio Gil de Biedma, y "El hundimiento" (2015), galardonado con el Premio Internacional de Poesía Generación del 27. 

En narrativa, ha publicado novelas como "España" (2008), "Aire nuestro" (2009) y "Los inmortales" (2012). Su novela "Ordesa" (2018) fue traducida a más de veinte lenguas y elegida libro del año por Babelia, además de obtener el Premio Femina en Francia. "Alegría" (2019) fue finalista del Premio Planeta, y "Nosotros" (2023) recibió el Premio Nadal. Vilas colabora habitualmente en medios como El País y la Cadena SER.

Glosario de la longevidad

El círculo virtuoso de la felicidad, que da salud, que otorga longevidad, que produce generosidad,...

La felicidad, la salud, la longevidad y la generosidad crean una espiral ascendente en continua mejora hacia una vida más abundante. Tenemos un enfoque muy conciso en la información que ofrecemos.

 Sólo lo mejor

Sólo lo mejor: salud y felicidad para toda la vida

: Al igual que recolectar pepitas de oro, nuestra información e investigación condensa los mejores enfoques científicamente probados para mejorar nuestras vidas por parte de las principales autoridades. 

Llamado a la acción: salud y felicidad para toda la vida

 Acción: Felicidad, Salud y Longevidad están altamente interrelacionadas. Todo lo que compartimos incluye algo que todos podemos HACER y que está demostrado que logra resultados. 

Resultados: salud y felicidad para toda la vida

 Resultados: Cada uno de nosotros es verdaderamente único. No existe una “talla única” en la vida. Descubramos a aprender y explorar lo que funciona para cada uno de nosotros.

Sigue un listado alfabético de conceptos básicos de longevidad, que irá creciendo entre otras palabras bellas e inspiradoras:

  1. A: Amar, alimentación, abrazar, agua (jarra), amistad, aprendizaje, actitud, amabilidad, altruismo, acción, alegría, abundancia, autocuidado, ajedrez, acai,...
  2. B: Bosque, B12, blog, biorritmos, biomarcadores, butirato, bailar, belleza, bridge, backgammon,...
  3. C: Contribuir, conexión, cuidado, círculos, compromiso, control, caminar, cerebro, creatividad, crucíferos,...
  4. D: Deconstruir, dormir, dieta, destino, dominó,...
  5. E: Ejercicio, ergotioneína, escribir, estudiar, epigenoma, estatina, estilo (de vida), esperanza,...
  6. F: Familia, felicidad, fruta, frutos secos, fe, fitness, flavonoides,...
  7. G: Gratitud, generosidad, generatividad, gracias,...
  8. H: Hara Hachi Bu, hijos,  hormesis,...
  9. I: Ikigai, interdependencias, intergeneracional, intercultural, interacción, inteligencia, ilusión,...
  10. J: Jugar, jardín, judo,...
  11. K: Kombucha, kale, kimchi,...
  12. L: Legado, leer, luz, libertad, lactucina,...
  13. M: Metas, movilidad, metformina, mitocondrias, mindfulness, mentalidad, memoria, motivación, música, misión, moai, meditar, metilación, matcha, misomoonshot,...
  14. N: Naturaleza, nietos, nosotros, natación, NO-Cosas,...
  15. Ñ: Ñoño (abuelo cariñoso),…
  16. O: Optimismo, objetivos, Omega-3, oxígeno,...
  17. P: Propósito, pasión, pareja, pasear, prevención, positividad, pranayama,...
  18. Q: Queretaro,...
  19. R: Relax, respirar, resistencia, resiliencia, retos, rutina,...
  20. S: Soñar, sonrisa, solidaridad, serenidad, sol, sobremesa, siesta, sentadillas, sarcopenia, sirtuina,...
  21. T: Trascendencia, tribu, telómeros, taichi, tecnología (AgeTech), tranquilidad,...
  22. U: Unwind (desconectar mejor que relax), ubuntu,...
  23. V: Vivir, viajar, voluntariado, veganismo, vitalidad, vegetales, verbo,...
  24. W: Wolframio,...
  25. X: Xanadú,…
  26. Y: Yuimaro, yoga,...
  27. Z: Zen, zonas-azules, zambullirse,...