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Posición Saavedra: La subpromoción más célebre del ajedrez


A petición de nuestro nieto Mateo, seguimos analizando temas de ajedrez. Hoy nos detendremos en La Posición Saavedra (1895): Un  finl de ajedrez que cambió la teoría. Autores: Georges Barbier y Fernando Saavedra. Por qué es famoso: Contiene la subpromoción (coronar una pieza menor o diferente a la dama) más célebre del ajedrez para evitar un ahogado.

Pocas composiciones ajedrecísticas han alcanzado la celebridad de la Posición Saavedra, un estudio de finales que sigue fascinando tanto a maestros como a aficionados. Su atractivo no reside en una combinación espectacular de muchas piezas, sino precisamente en lo contrario: con apenas dos reyes, una torre y un peón, demuestra que el ajedrez es un universo donde la creatividad puede derrotar a la intuición. 

La posición lleva el nombre del sacerdote español Fernando Saavedra, residente en Glasgow, quien descubrió una victoria allí donde los expertos creían que solo existían tablas. El origen del estudio se remonta a una partida disputada en 1875 entre Richard Fenton y William Potter. Dos décadas después, el periodista y problemista Georges Emile Barbier publicó una versión de aquella posición asegurando que el resultado era un empate. Saavedra encontró entonces un recurso extraordinario que transformó la evaluación por completo.

La clave del estudio es una de las ideas más elegantes del ajedrez: la coronación menor (underpromotion). Cuando el peón blanco alcanza la octava fila, la promoción natural a dama conduce inesperadamente al empate por ahogado tras una secuencia táctica precisa. Sin embargo, la solución correcta consiste en promocionar… ¡a torre!. Este movimiento, aparentemente inferior, evita el recurso defensivo del rival y crea amenazas de mate inevitables. Es uno de los ejemplos más célebres de cómo la pieza más poderosa no siempre es la mejor elección.

Desde el punto de vista educativo, la Posición Saavedra constituye una lección magistral sobre el pensamiento crítico. Enseña que las soluciones convencionales deben cuestionarse y que, en ocasiones, el éxito surge precisamente al apartarse de la respuesta aparentemente obvia. Esta enseñanza trasciende el tablero y resulta aplicable a la ciencia, la tecnología, la educación y la resolución de problemas complejos.

El estudio también ilustra la riqueza de los finales. Mientras muchos jugadores dedican la mayor parte de su tiempo a aperturas y tácticas, Saavedra demuestra que los finales contienen principios profundos de coordinación, cálculo y precisión. Cada movimiento tiene un propósito, y un solo tempo decide entre victoria, empate o derrota.

Más de 130 años después, la Posición Saavedra continúa apareciendo en manuales, cursos y recopilaciones de los mejores finales jamás compuestos. No solo representa una joya artística del ajedrez, sino también una metáfora del conocimiento: las grandes ideas pueden esconderse en los detalles más pequeños, esperando a quien se atreva a mirar más allá de lo evidente.

@sauloajedrez

Posición Saavedra (1895) El estudio tiene una larga historia, se originó de una partida entre Fenton vs Potter en 1875. La cual terminó en tablas. Sin embargo el ajedrecista Johannes Zukertort analizó la posición y llegó a la conclusión que era victoria para las blancas, llegando a un final de Rey y Dama vs Rey y Torre, final que en la teoría es ganado para las blancas. Este estudio fue publicado en el City of London Chess Magazine en 1875. Poco después esta forma de ganar se demostró que era un estudio de Kling y Horwitz publicado en The Chess Player en 1853. Potter falleció en 1895 (20 años después de la partida contra Fenton) tras su muerte G.E Barbier publicó una posición en su columna ajedrecista del Weekly Citizen de Gasglow, Escocia, que refutaba lo que había ocurrido en la partida entre Fenton y Potter. Sin embargo Barbier recordaba mal la posición. Fue publicada como un estudio en donde jugaban las negras y hacían tablas. Esto se lograba al cambiar la posición del rey negro de h6 a a1, avanzando el peón blanco a c7 y dándole el turno a las negras. No obstante nuestro protagonista Fernando Saavedra quien vivía en Gasglow encontró la forma de ganar con las blancas con la jugada “c8=T!!”. Hoy en día la posición moderna se encuentra con Blancas Rb6 peón c7/ Negras Ra1 y Td5 y cambiando el enunciado a “Juegan las blancas y ganan” Fuente: Del canal de YouTube Ajedrez a la Carta (uno de mis canales favoritos de ajedrez en español) y del artículo de la posición Saavedra en Wikipedia.

♬ sonido original - Saulo Hernández

Trabajo opcional, abundancia total: Utopía de Elon Musk

Con todos los filtros y reservas que queramos, con memoria de los plazos de incumplimiento que ha demostrado en su trayectoria, pero creemos que sigue siendo necesario escuchar a Elon Musk como en esta reciente entrevista. El pasado 20 de julio de 2026, en la Gigafactory de Tesla en Texas, Elon Musk concedió a Zanny Minton Beddoes, directora editorial de The Economist, su primera entrevista extensa desde la salida a bolsa de SpaceX. La conversación, publicada tres días después bajo el título “The Insider”, constituye un documento singular: casi una hora en la que el empresario despliega, con la misma soltura, una cosmología tecnológica de alcance civilizatorio y una serie de posiciones políticas que desembocan en uno de los cruces más tensos que se recuerdan entre un periodista y un magnate contemporáneo.

El núcleo técnico de la entrevista es una predicción escalonada. Musk sostiene que la inteligencia artificial superará la suma de la inteligencia humana en un plazo de apenas cinco años, y que hacia 2036 -diez años vista- prácticamente no existirá tarea en la que un humano supere a una máquina, salvo, matiza, la de ser humano. A esa inteligencia digital le falta, según él, un componente: los “efectores, es decir, cuerpos robóticos capaces de transformar el mundo físico. De la conjunción de algoritmos y robots humanoides surgiría una economía cuasi infinita, con una abundancia material tal que el dinero, augura sin ambages, dejará de importar en 2036. Ante el escepticismo de Minton Beddoes, que le recuerda que sus accionistas sí esperan beneficios, Musk defiende una tesis deflacionaria: si la producción de bienes crece más deprisa que la masa monetaria, el resultado no será inflación sino abaratamiento generalizado.

Ese optimismo convive con una revisión explícita de su propia trayectoria intelectual. El empresario que hace una década temía la “autosuperación recursiva” de las máquinas y que en 2023 firmó la petición para pausar el desarrollo de la IA admite ahora haber llegado a una suerte de resignación filosófica: la carrera es imparable -él mismo, señala con cierta ironía, contribuyó a acelerarla al fundar OpenAI y propiciar indirectamente la escisión de Anthropic- y lo sensato es disfrutar del trayecto, aunque mantiene una probabilidad de catástrofe existencial de entre el diez y el veinte por ciento. Como salvaguarda intermedia, propone que los grandes laboratorios -incluidos los chinos- se reúnan periódicamente y se concedan una o dos semanas de acceso mutuo a sus modelos más avanzados antes del lanzamiento, con la industria autorregulándose al estilo de la Motion Picture Association y recurriendo a los gobiernos solo si una empresa ignora un riesgo detectado. Sobre la competencia con China, Musk relativiza el peso de las restricciones a la exportación de chips: el cuello de botella real, afirma, ya no es el semiconductor sino la electricidad, terreno en el que Pekín aventaja holgadamente a Washington, lo que explica su apuesta por centros de datos orbitales.

En cuanto al empleo, compara el futuro de la programación con el ajedrez frente a Stockfish -un programa tan superior que ganaría a cualquier humano incluso ejecutado en un teléfono- y extiende esa metáfora a cualquier oficio imaginable. El trabajo, sostiene, se volverá opcional, comparable a cultivar un huerto: no imprescindible, pero gratificante. Reconoce que la transición será accidentada y, preguntado por la redistribución, propone que el Tesoro emita cheques directamente a los ciudadanos, aunque insiste en que la fiscalidad tradicional perderá sentido en un mundo post-escasez. Recomienda, como retrato anticipado de ese porvenir, la serie de novelas de “la Cultura” de Iain M. Banks (post siguiente), lectura que la propia entrevistadora confiesa haber emprendido por recomendación suya, aunque discrepa sobre el grado de autonomía real que conservarían los humanos en semejante sociedad.

La entrevista aborda también el poder geopolítico que ejerce Musk a través de Starlink, decisivo en la defensa ucraniana y capaz, mediante una lista blanca de terminales, de restringir su uso por tropas rusas en territorio ocupado. Musk defiende una salida negociada al conflicto que reconozca la realidad de un frente estancado, postura que contrasta con el relato de avances ucranianos que maneja Minton Beddoes. Sobre su paso por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), admite haberse involucrado demasiado en política, aunque rechaza con rotundidad que los recortes a la ayuda exterior estadounidense hayan costado una sola vida, en un intercambio especialmente vivo con la periodista, que sostiene lo contrario. 

El tramo final, dedicado a Europa, es el más beligerante del encuentro. Musk afirma que, de mantenerse las tendencias migratorias actuales, la guerra civil en Gran Bretaña resulta inevitable a su juicio, defiende su respaldo a formaciones que la prensa convencional etiqueta de extrema derecha como expresión de un sentido común normal -fronteras seguras, ciudades seguras, gasto sensato- y niega ser racista invocando a su propia familia y la diversidad de sus equipos directivos. Minton Beddoes replica con datos sobre criminalidad comparada y le acusa de amplificar, ante sus más de doscientos millones de seguidores, una imagen distorsionada del continente, citando su promoción de una película de tono vigilante. El desacuerdo queda, explícitamente, sin resolver: ambos convienen en discrepar y remiten el veredicto al paso del tiempo, aunque Musk cierra con una nota de humor al vaticinar que la singularidad tecnológica, a diez años vista, llegará antes que esa hipotética guerra civil, que sitúa a veinte.

Más allá de las posiciones concretas, la entrevista interesa como retrato de una figura que concentra, simultáneamente, capacidad técnica, poder empresarial casi absoluto sobre corporaciones cotizadas y una audiencia mediática que rivaliza con la de cualquier gobierno. Es precisamente esa acumulación -y la pregunta de si conviene que resida en una sola persona- lo que atraviesa, con ecos de la reflexión de Hannah Arendt (otros posts nuestros) sobre el poder y sus límites, todo el diálogo: la promesa de una abundancia casi utópica convive, sin solución de continuidad, con la fragilidad de un debate público cada vez más polarizado.

Resumen: Musk augura una IA superior a toda la humanidad en cinco años. El dinero no importará en 2036, predice Elon Musk a The Economist. Guerra civil en Gran Bretaña: el choque de Musk con The Economist. Entre la singularidad y la polarización: el Musk de 2026. De temer la IA a abrazarla: la conversión filosófica de Elon Musk.

@diegoruzzarin La lista de mentiras de Elon Musk y la entrevista que lo puso muy incómodo. #diegoruzzarin #elonmusk #tesla ♬ sonido original - Diego Ruzzarin

Geometría del ajedrez, con la lección del Estudio de Réti

A petición de nuestro nieto Mateo, estamos analizando temas de ajedrez. En 1921, el maestro checoslovaco Richard Réti publicó un estudio de finales que, con solo cuatro piezas sobre el tablero, sigue asombrando más de un siglo después a jugadores, matemáticos y aficionados a la estética del pensamiento puro. La posición no podía ser más austera: rey blanco en h8, peón blanco en c6; rey negro en a6, peón negro en h5. Le toca mover a las blancas, cuyo rey se encuentra a una distancia aparentemente insalvable tanto de su propio peón, que necesita escolta para coronar, como del peón negro, que corre libre hacia la primera fila. Cualquier ajedrecista razonable diría que las blancas deben elegir: o defienden, o atacan. Réti demostró que esa disyuntiva era una ilusión óptica. 

La solución —1.Kg7 h4 2.Kf6 Kb6 3.Ke5 h3 4.Kd6— revela que el rey blanco, moviéndose en diagonal, no persigue dos objetivos sucesivos sino que los alcanza simultáneamente. Cada casilla diagonal reduce a la vez la distancia hacia el peón negro y hacia el propio peón coronador, de manera que cuando el peón negro corona en h1, el rey blanco ya está lo bastante cerca como para apoyar la coronación del suyo en c8, forzando las tablas. El truco no reside en ningún cálculo profundo de variantes, sino en una propiedad geométrica: en un tablero de casillas cuadradas, la diagonal permite cubrir dos frentes al precio de uno. Es, en cierto sentido, la demostración práctica de que la distancia entre dos puntos puede recorrerse por caminos que el sentido común no anticipa.

No es casual que este estudio surgiera en el mismo año 1921 en que la teoría de la relatividad general empezaba a popularizarse en la cultura europea. Réti pertenecía a la llamada escuela hipermoderna, ese grupo de jugadores —Nimzowitsch, Breyer, Tartakower— que cuestionó los dogmas clásicos sobre el centro y el desarrollo de piezas, proponiendo que el control del espacio podía lograrse desde la distancia, mediante la presión indirecta más que mediante la ocupación física. El estudio de 1921 es la culminación lúdica de esa sensibilidad: una lección sobre cómo la intuición geométrica puede desmentir el cálculo lineal, y sobre cómo un problema que parece exigir omnipresencia se resuelve, en realidad, con el trazado correcto de una sola línea.

Hay algo profundamente pedagógico en este estudio, más allá del ajedrez. Enseña que muchos dilemas que se presentan como elecciones excluyentes —atacar o defender, avanzar o esperar— esconden a menudo una tercera vía que solo aparece cuando se cambia el sistema de referencia. Ortega y Gasset advirtió que las ideas se tienen, pero las creencias se están en ellas; el estudio de Réti obliga a salir de la creencia intuitiva sobre la distancia euclídea del tablero para entrar en una idea más sutil sobre el tiempo compartido de dos amenazas convergentes. No sorprende que este pequeño diagrama se enseñe hoy en escuelas de ajedrez de todo el mundo como ejercicio introductorio a la llamada “regla del cuadrado” y al pensamiento posicional, ni que filósofos del juego lo citen como ejemplo paradigmático de cómo la belleza formal y la utilidad práctica pueden coincidir en un mismo gesto.

Un siglo después, el estudio de Réti conserva intacta su capacidad de sorpresa. Basta con mostrárselo a cualquier persona ajena al ajedrez para comprobar que la reacción es casi siempre la misma: incredulidad primero, y después esa forma particular de placer intelectual que produce comprender, de golpe, que lo imposible solo lo era porque se estaba mirando desde el ángulo equivocado.

Resumen: La diagonal que desafió la lógica ajedrecística. Cómo un rey solitario resolvió dos problemas a la vez. Un diagrama, cien años de asombro: el legado de Réti. La diagonal imposible: lección de geometría en 1921. El rey que estaba en dos sitios a la vez. 

Bonus final, con una variante más del final de Reti: Juegan blancas y hacen tablas.

Retomamos el blog, tras una estancia de nietos

Visita de nietos (pixelados)
Dos de los nietos pequeños pixelados en su vuelta en avión.

Tras una estancia de nueve días con todos nuestros nietos (desde el 30 de junio), retomamos el ritmo habitual de publicación del blog. El verano trae consigo una paradoja que muchos abuelos blogueros conocemos bien: el tiempo que ganamos con los nietos es, precisamente, el tiempo que antes dedicábamos a escribir. Compatibilizar vacaciones con nietos y la disciplina de un blog no es tarea sencilla, y seguramente no debería serlo porque la prioridad de los nietos es indudable.

Escribir exige silencio, concentración, mucha lectura de temas innovadores y una cierta soledad productiva. Las vacaciones familiares, en cambio, están hechas de ruido, interrupciones felices y presencia constante. Cuando un nieto reclama atención —para un baño en la playa, un cuento antes de la siesta, una partida de ajedrez improvisada— la escritura pierde, y gana la vida. No es una derrota: es una jerarquía de prioridades que el verano nos obliga a hacer explícita.

Hay, sin embargo, una compensación intelectual en esta tensión. Las vacaciones con nietos son también una fuente inagotable de materia prima narrativa. Las relaciones intergeneracionales —el modo en que los abuelos transmiten valores, curiosidad y memoria a las nuevas generaciones— constituyen uno de los temas más fértiles para quien reflexiona sobre educación, tecnología y familia. Cada verano compartido con nietos deja anécdotas, preguntas y aprendizajes que, tarde o temprano, encontrarán su lugar en el blog, aunque sea con retraso.

La clave quizás no esté en escribir más durante el verano, sino en observar mejor. Tomar notas mentales, fotografiar momentos, dejar que las ideas maduren sin la presión de publicar de inmediato. El blog puede esperar unas semanas; la infancia de los nietos, no. Septiembre siempre trae tiempo para transformar en palabras lo que julio y agosto regalaron en experiencia. Al final, esta incompatibilidad estacional entre crianza compartida y escritura no es ningún problema a resolver, sino un ritmo natural que conviene aceptar con serenidad.

George Perec y el arte de escribir con límites

Ayer volvimos a citar a Perec, y no es la primera vez (posts anteriores). Queremos dedicarle un post de homenaje a Georges Perec: el escritor que convirtió las restricciones en libertad. Georges Perec (1936-1982) ocupa un lugar singular en la literatura del siglo XX. No es el más célebre de los escritores franceses, pero sí uno de los más inclasificables: novelista, ensayista, crucigramista, cineasta ocasional y miembro del legendario OuLiPo (Ouvroir de Littérature Potentielle), el taller de literatura potencial fundado por Raymond Queneau y François Le Lionnais en 1960. Su obra, aparentemente lúdica, esconde una de las meditaciones más hondas sobre la memoria, la identidad y el vacío que ha producido la literatura contemporánea.

La vida como materia literaria. Perec nació en París en el seno de una familia judía de origen polaco. Su padre murió en la Segunda Guerra Mundial y su madre fue deportada y asesinada en Auschwitz. Esa ausencia radical —la del origen, la de la lengua materna, la de los padres— vertebra toda su escritura, aunque raramente de forma directa. Perec no escribió sobre el Holocausto; escribió alrededor de él, con una estrategia de rodeo que resulta tanto más devastadora cuanto más silenciosa.

Su obra autobiográfica más explícita, W ou le souvenir d'enfance (1975), alterna dos relatos aparentemente inconexos: una novela de aventuras protagonizada por un niño llamado Gaspard Winckler y los fragmentos de una autobiografía interrumpida. Solo al final el lector comprende que ambos hilos convergen en una alegoría sobre los campos de exterminio. La literatura como cifra, como modo de decir lo que no puede decirse de frente.

El juego como método. Lo que distingue a Perec de sus contemporáneos es su relación con la restricción formal. Para el OuLiPo, las reglas no son una camisa de fuerza sino un trampolín: la limitación libera la imaginación de sus inercias. Su novela La Disparition (1969) está escrita sin utilizar en ningún momento la letra e, la más frecuente del francés. No se trata de un truco vacío: la ausencia de esa vocal es también la ausencia de la madre (mère), del padre (père), de los seres queridos (aimée). El lipograma se convierte en elegía.

Su obra más ambiciosa, La Vie mode d'emploi (1978), describe en un instante detenido los cuartos de un edificio parisino y las vidas de sus habitantes. La estructura se basa en el recorrido del caballo de ajedrez por un tablero de diez por diez; cada capítulo incorpora elementos tomados de listas combinatorias cuidadosamente elaboradas. El resultado no es un ejercicio matemático sino una novela humana, polifónica y melancólica, sobre el tiempo que pasa y las historias que quedan inconclusas. Georges Perec murió de cáncer a los 45 años, sin haber terminado varios de sus proyectos. También eso forma parte de la obra.

Lo cotidiano como territorio. Perec fue también el escritor de lo infraordinario. En Tentative d'épuisement d'un lieu parisien (1975) se sentó durante tres días en la Place Saint-Sulpice y tomó nota de todo: los autobuses que pasaban, los peatones, las palomas, los cambios de luz. No buscaba lo extraordinario sino lo que habitualmente pasa desapercibido. "Lo que nos interroga", escribió, "es quizás no tanto lo insólito como lo cotidiano".  Esa atención minuciosa al detalle doméstico, a los objetos, a las listas, a los inventarios, conecta a Perec con una tradición que va de Flaubert a Proust y que en nuestros días resurge con fuerza en la autoficción y en la escritura de lo real.

Una lección de escritura. Leer a Perec es descubrir que la forma no es ornamento sino pensamiento. Que las reglas pueden ser más liberadoras que la espontaneidad. Que el juego y el duelo no son incompatibles. Y que la literatura, cuando funciona, convierte el silencio en palabra sin traicionarlo.

@franceculture À vous d'écrire un commentaire sans "e" dedans 👇 #surrealisme #alphabet #georgesperec #litterature #booktok #tiktokacademie ♬ son original - France Culture

2025, un año de humanismo e innovación en este blog

Queridos lectores y lectoras: Pedimos a la IA (AI) que analizase el 2025, un año matemáticamente perfecto (45^2 = 2025), en nuestro blog. Tras analizar la trayectoria y las entradas de este año, estas son las etiquetas predominantes: #IA (Inteligencia Artificial): El tema estrella, enfocándose en la IA generativa y su impacto ético. #Educación: Siempre en el núcleo, analizando el cambio de paradigma en las aulas. #Euskadi / #Bilbao: El arraigo local, eventos culturales y la actualidad vasca. #HumanismoDigital: La búsqueda de la esencia humana frente a la automatización. #Citas: Reflexiones breves apoyadas en grandes pensadores. #Futuro: Proyecciones optimistas pero críticas sobre lo que vendrá. #Familia y #Amistad: El lado más personal y humano del autor.

Con 382 entradas publicadas, el blog se consolida no solo como un diario personal, sino como un faro de optimismo informado en un mar de incertidumbres tecnológicas y sociales. Si algo ha caracterizado este ciclo de 365 días (con su habitual ritmo de más de una publicación diaria), ha sido la capacidad de Mikel para tejer puentes entre lo ancestral y lo futurista. Al repasar estas 382 paradas, detectamos tres grandes ejes que han vertebrado la conversación.

1. El año de la IA con almaLa Inteligencia Artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana. En el blog, este tema ha sido tratado no desde el miedo o el deslumbramiento ciego, sino desde el Humanismo Digital. Mikel nos ha recordado en decenas de posts que, aunque las máquinas puedan alucinar o calcular, sólo los humanos podemos "sentir" el propósito. Sus reflexiones sobre LLMs, agentes autónomos y la ética algorítmica han servido para bajar el balón al suelo, siempre bajo la etiqueta de tecnología para la vida.

2. La Educación como resistencia y vanguardiaComo es habitual en su trayectoria, la educación ha ocupado un espacio privilegiado. En 2025, el debate se ha desplazado de "cómo usar las pantallas" a "cómo enseñar a pensar en un mundo automatizado". A través de sus crónicas de eventos pedagógicos y sus famosas metáforas, Mikel ha insistido en la necesidad de una educación que fomente la creatividad, el espíritu crítico y, sobre todo, la empatía. Sus posts han sido un recordatorio de que, en la era de la IA, el papel del docente es más sagrado que nunca: es el guía que enseña a distinguir la señal del ruido.

3. El arraigo: Entre Bilbao y el MundoA pesar de su mirada global, el blog nunca pierde su aroma a café en el Gran Bilbao o a paseo por Getxo. Las 382 entradas de 2025 están salpicadas de crónicas locales, homenajes a amigos que se han ido o que celebran hitos, y una defensa constante de la cultura vasca. Es este equilibrio entre la "aldea global" y el "botxo" lo que otorga a su escritura esa cercanía tan característica. Las fotos propias que acompañan sus textos no son meros adornos, son pruebas de vida de un observador que sigue disfrutando de un atardecer en el Abra tanto como de un nuevo descubrimiento científico.

Otras pequeñas cápsulas de sabiduríaNo podemos olvidar las etiquetas de #Citas y #Humor. A menudo, entre densos análisis tecnológicos, Mikel nos ha regalado píldoras de sabiduría de otros autores o aforismos propios que invitan a la pausa. En un mundo que corre demasiado rápido, estas entradas han funcionado como oasis de reflexión. Su capacidad para conectar un problema de física con una lección de vida, o una anécdota familiar con una teoría sociológica, sigue siendo la marca de la casa.

Las temáticas dominantes de 2025 giran en torno a la literatura y la novela, que emergen como el pilar central del contenido. Con al menos tres etiquetas explícitas de “literatura” y “novela” en mayo, y numerosas entradas dedicadas a reseñas y análisis de obras clásicas y contemporáneas, el blog se convierte en un refugio para los amantes de las letras. Por ejemplo, en “Stoner: la épica silenciosa de una vida común” (mayo), se explora la obra de John Williams como un retrato de la existencia ordinaria elevada a lo extraordinario. Similarmente, “Demian” de Hermann Hesse (mayo) indaga en la identidad personal, mientras que “Lo raro es vivir” de Carmen Martín Gaite (mayo) navega por la memoria y el amor perdido. Otras joyas incluyen “Trampa 22” (abril), una sátira bélica absurda, y “El Señor de las Moscas” (noviembre), una parábola sobre la civilización. Esta temática no solo refleja un amor por la narrativa, sino también una invitación a reflexionar sobre la condición humana, con influencias de autores como Sándor Márai (“La elegancia de la decepción”, julio) o Irène Némirovsky (julio). En total, más del 30% de las entradas tocan la literatura, convirtiéndola en la temática más usada, a menudo entrelazada con filosofía para enriquecer el debate.

La filosofía y las reflexiones éticas ocupan el segundo lugar, con etiquetas como “filosofía” apareciendo en febrero, mayo y septiembre (al menos tres menciones). Temas como el meliorismo –la creencia en que el mundo puede mejorar con esfuerzo humano– (febrero) o el estoicismo clásico como guía en la “modernidad líquida” (diciembre) destacan la búsqueda de sabiduría práctica. Entradas como “El rostro del Otro: la revolución ética de Emmanuel Lévinas” (septiembre) o “Dónde aterrizar: una brújula filosófica para tiempos de colapso” (julio) abordan el colapso ambiental y social, inspiradas en pensadores como Bruno Latour. Asimismo, “La expulsión de lo distinto” (julio) critica la hiperconexión, y “Manifiesto por una Tecnología Humanista” (julio) propone una ética tecnológica. Estas publicaciones, que representan cerca del 25% del total, invitan a la introspección, con toques de optimismo como en “Ten el coraje de ser diferente” (marzo) o “La ley del espejo” (junio).

La sociedad y la política, con etiquetas como “sociedad” (tres menciones entre febrero y mayo) y “política” (dos), forman otro núcleo temático, abordando desigualdades y crisis actuales. “Bullshit Jobs” (febrero) critica empleos inútiles, mientras que “Gaza: Un genocidio flagrante” (mayo) denuncia injusticias globales con etiquetas como “derechos humanos” y “genocidio”. Otras incluyen “Cultura woke: Despertar Social y Justicia Global” (mayo), “Chavs: La demonización de la clase obrera” (febrero) y “¿Puede aún la educación salvarnos del fascismo?” (junio), reflejando una preocupación por la polarización y el ascenso social, como en “Síndrome de Doña Florinda” (abril). Estas entradas, alrededor del 20%, combinan análisis crítico con llamadas a la acción.

La salud y la longevidad emergen como temas recurrentes, especialmente en un contexto de longevidad. Con etiquetas como “salud” y “suplementos” (febrero), “envejecimiento” (mayo) y “vejez” (septiembre), publicaciones como “Suplementos alimenticios para mayores” (febrero), “El aprendizaje como elixir contra el envejecimiento” (mayo) y “Creatina: Un aliado para el músculo, el cerebro y la longevidad” (diciembre) ofrecen consejos prácticos. “El Muro de los 80 Años” (septiembre) propone 44 ideas para envejecer con dignidad, y “Tu rostro leído por la IA predice tu salud” (octubre) fusiona tecnología con bienestar. Este bloque, con un 15% de las entradas, resalta la importancia de la vitalidad en la tercera edad.

Otras temáticas notables incluyen tecnología y AI (10%), con posts como “Seis años con un Tesla Model 3” (febrero), “Kai-Fu Lee, pionero de AI” (junio) y “Neo, el robot que quiere entrar en casas” (octubre); música y artes (8%), destacando “Roberta Flack” (febrero) o “Los Soprano” (noviembre); educación (5%), como “Taller infantil de ciencia” (mayo) o “José de Calasanz” (noviembre); y viajes (5%), con exploraciones en La Manga y Guardamar (abril). El ajedrez aparece esporádicamente, como en “Homenaje a Boris Spassky” (febrero) o “Relación entre nivel de rating y duración” (diciembre), con etiquetas como “ajedrez” y “Lichess”.

Este 2025 ha sido un año de celebración intelectual, culminando en hitos como las 10 millones de visitas (julio) y reflexiones navideñas (diciembre). Gracias por acompañarme en este viaje. Que 2026 traiga más preguntas profundas y respuestas iluminadoras.

Hacia un 2026 de nuevas preguntas, retos y oportunidadesLlegar al final de este 2025 con 382 nuevas reflexiones en la mochila es un testimonio de disciplina, pero sobre todo de curiosidad inagotable. El blog de Mikel Agirregabiria sigue siendo un espacio donde se celebra la inteligencia en todas sus formas, pero donde siempre prima la inteligencia cordial.

Mientras nos preparamos para el próximo año, nos quedamos con esa idea que ha sobrevolado el blog este invierno: que la tecnología es el escenario, pero la humanidad es la obra de teatro. Gracias, Mikel, por seguir abriendo la persiana de tu blog cada mañana y por recordarnos que, en un mundo de algoritmos, lo más disruptivo que podemos hacer es seguir siendo profundamente humanos, curiosos y agradecidos. ¡A por el 2026, con la misma pasión y, ojalá, con otras tantas entradas que nos ayuden a entender mejor el mundo!

Relación entre nivel de rating y duración en ajedrez digital

Quienes diariamente, todos los días, jugamos ajedrez online, tenemos preferencias de tiempo por partida en función del nivel de juego que tengamos. Los de juego medio, en mi caso al menos, solemos preferir duraciones de un máximo de 10 minutos cada oponente, denominado Rapid. Pero,... ¿qué dice la ciencia sobre la correlación entre el ELO y el reloj?

En la última década, el ajedrez ha experimentado una metamorfosis digital sin precedentes. Plataformas como Chess.com y Lichess no solo han democratizado el acceso al juego, sino que han generado una base de datos masiva sobre el comportamiento humano bajo presión. Una de las preguntas más fascinantes para la psicología del deporte y la ciencia de datos es: ¿Cómo se correlaciona el nivel de un jugador con la duración de las partidas que elige? 

Para desentrañar esta cuestión, debemos mirar más allá del simple tablero y entender cómo nuestro cerebro procesa la información en diferentes escalas temporales. 

La dicotomía cognitiva: Sistema 1 vs. Sistema 2El psicólogo Daniel Kahneman (ver en otros posts), en su obra Pensar rápido, pensar despacio, describe dos sistemas de pensamiento. El Sistema 1 es rápido, intuitivo y emocional; el Sistema 2 es lento, deliberativo y lógico.

En el ajedrez de Bullet (menos de 3 minutos) o Blitz (entre 3 y 10 minutos), el nivel del jugador está fuertemente correlacionado con su capacidad de reconocimiento de patrones (Sistema 1). Los grandes maestros no "calculan" cada jugada en un Blitz; "sienten" la posición gracias a miles de horas de estudio que han cristalizado en intuición pura.

Por el contrario, en ritmos Rapid o Classical, el nivel se correlaciona con la profundidad del cálculo y la resistencia cognitiva (Sistema 2). Aquí, la correlación entre el ELO y la precisión aumenta significativamente.

La competitividad de los "Pools" o grupos de jugadores. Un fenómeno observado en ambas plataformas es que la fuerza relativa de un rating de 2000 puntos no significa lo mismo en todas las categorías.

Blitz como el estándar de oro: En la mayoría de las plataformas, el nivel de Blitz suele ser el más "duro". Esto se debe a que la mayoría de los jugadores titulados (GMs, IMs) pasan el mayor tiempo en esta categoría. Un jugador de 2000 en Blitz suele ser técnicamente más fuerte que uno de 2000 en Rapid.

La inflación en el ritmo Rapid: Históricamente, los ritmos más lentos en línea han atraído a jugadores más ocasionales o principiantes que necesitan tiempo para evitar errores groseros ("blunders"). Esto crea una curva de nivel donde el ELO tiende a estar más inflado en comparación con las modalidades rápidas.

La curva de la edad y la fatiga digitalLa correlación entre nivel y tiempo también está mediada por la biología. Los jugadores más jóvenes suelen dominar las categorías de tiempo ultra-rápido (Bullet). Sus reflejos y su velocidad de procesamiento visual les permiten compensar, en ocasiones, una comprensión estratégica ligeramente inferior.

A medida que el nivel de los jugadores aumenta (hacia la élite), la brecha entre su rendimiento en Blitz y Clásico tiende a cerrarse. Un Gran Maestro de élite es capaz de mantener una precisión asombrosa incluso con solo segundos en el reloj, algo que un aficionado simplemente no puede replicar.

¿Por qué los mejores prefieren (a veces) lo más rápido? Podría parecer contraintuitivo que un "ajedrez culto" prefiera el Blitz, pero para el experto, el tiempo reducido actúa como un destilador de esencia. En partidas de un minuto, sólo sobrevive lo que el jugador realmente ha interiorizado. No hay tiempo para la duda. Para la ciencia de la educación, esto demuestra que la verdadera maestría no es solo saber resolver un problema, sino haber automatizado la solución.

Conclusión: El equilibrio del aprendizajeLa correlación es clara: a mayor nivel, mayor es la capacidad de mantener la precisión en ritmos cortos, pero también mayor es el respeto por el ajedrez lento como la base del conocimiento. Para el estudiante de ajedrez, la recomendación educativa es clara: el ritmo Rapid construye el conocimiento, mientras que el Blitz pone a prueba la solidez de lo aprendido.

El ajedrez online nos ha enseñado que el reloj no es solo un límite, sino un espejo de nuestra arquitectura mental. Ya sea que prefieras el vértigo de un Bullet o la meditación de una partida diaria, estás participando en uno de los experimentos cognitivos más grandes de la historia.

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