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Este ha sido el verano de la crisis

Se acaba el veraneo,... pero los recuerdos perduran.
Este ha sido el verano de las casas vacías en las costas, de la búsqueda de un wifi abierto o un 3G válido, de las conversaciones sobre economía y de las cenas con amigos comiendo berenjenas.
Este ha sido el verano de los smartphones y de las tablets, que han arrinconado a los portátiles.
Este ha sido el verano de los parkings convertidos en campings junto a las playas.
Este ha sido el verano de las tarteras y neveras para pasar todo el día en la playa, con la comida traída de casa y los chiringuitos casi exclusivamente reservados para los turistas extranjeros.
Este ha sido el verano de calor y de gasolinas al alza.
Este ha sido el verano más, el del año 2012, un verano donde aprender y donde decidir qué haremos en el otoño que se avecina.
Este ha sido el verano de vida, de familia, de mercadillos y de ferias, y -como todos los vernos- de bellos recuerdos y dulces esperanzas.
Este ha sido el verano de sentirnos, eternos por momentos, y hacer planes a cinco y a diez años,... ¡Ah, plácidos y fugaces sueños de juveniles utopías de inmortalidad, como si la felicidad y la vida fuesen imperecederas!

Horario arbitrario

El pasado domingo 26 de octubre concluyó el horario de verano válido durante 7 meses y debimos retrasar los relojes una hora. Los más remisos dejamos la tarea para el domingo último del próximo mes de marzo, con lo que nos ahorramos dos ajustes a cambio de 5 meses sin la hora oficial. También es una forma íntima de protesta contra la normativa vigente por la que sufrimos un retrasado y ridículo horario, sin que la ciudadanía parezca conocer siquiera sus múltiples efectos negativos. Maticemos que nuestra protesta no es por el cambio de hora en verano, sino por la falsa hora que utilizamos siempre, no ajustada a nuestra posición geográfica.

1º Aceptable “sistema de cambio horario de verano”, a pesar de esos extraños días con 25 o 23 horas que desreglan el reloj corporal, por sus innegables ventajas económicas y por su implantación casi universal en el planeta. El considerable ahorro energético en la Unión Europea, de estimación variable según las fuentes, demuestra que el aprovechamiento solar se optimiza globalmente, si bien se discute si el ahorro es industrial beneficiando a las grandes empresas y el coste generado doméstico pagado por cada hogar, o por cada contribuyente que trabaja con sol pero debe retirarse a casa antes para pagar allí la luz eléctrica. En todo caso, con una visión macroeconómica, consideramos válidos este cambio horario de verano e invierno, que fue insinuado por primera vez en el siglo XVIII, a fin de aprovechar la iluminación natural y consumir menos velas. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue cuando los países en conflicto recurrieron por primera vez al Horario denominado originalmente “horario de guerra”. En España se estableció el horario de verano por primera vez en 1918, con el objetivo de ahorrar carbón, y durante años se aplicó intermitentemente la medida, hasta que se abandonó esta práctica entre 1950 y 1973. La crisis del embargo petrolero de la OPEP en 1974, aconsejó recurrir al adelanto veraniego en Europa. Desde entonces muchos países de todo el mundo, atrasan y adelantan el horario oficial anualmente. La normativa europea otorga carácter indefinido a esta práctica por lo que el debate que se suscitó en épocas pasados ha decrecido. Pero subsiste otra polémica…

2º Rechazable “horario oficial GMT+1 (y GMT+2 de verano)”, propio de la Europa central cuando en nuestro caso debiera ser GMT (y GMT+1 en verano) porque nuestros meridianos son los del Reino Unido e Irlanda. El horario oficial, basado en el tiempo solar, fue introducido en 1912, por acuerdo internacional para evitar complicaciones en los medios de transportes cuando cada nación empleaba su propia hora solar. Se dividió la Tierra en 24 husos horarios, partiendo del meridiano que pasa por Greenwich. Este Tiempo del Meridiano de Greenwich (GMT), que en astronomía se denomina Tiempo Universal Coordinada (UTC) o hora universal Z o zulú, fija con más o menos 11 horas el horario de cualquier zona mundial. En toda la Europa “central”, desde España a Polonia, Suecia y Noruega, el horario oficial es GMT+1 (y GMT+2 en verano), mientras que Islandia, Irlanda, Reino Unido, Portugal, o el archipiélago adoptan el horario GMT sincronizado con Greenwich.

He aquí el absurdo: España, Francia y el Benelux están en el uso horario del Irlanda, Reino Unido y de Portugal, pero copiaron la hora de Alemania, Suecia, Noruega, Polonia,… con algunas ventajas y muchos inconvenientes. La Unión Europea cuenta actualmente con 3 usos horarios, desde GMT de Portugal hasta GMT+2 de Finlandia y Grecia (a las que en 2004 se sumarán los países bálticos y en 2007 Rumania y Bulgaria). Incluso la incorporación sin fecha de Turquía o la de Islandia (en la doble hipótesis de su inclusión en la UE y de la adopción de un horario natural) ensancharía a 5 los husos solares europeos desde GMT+3 hasta GMT-1. La hora europea continental única pierde sentido, y debería adoptarse con naturalidad las auténticas zonas horarias al igual que EE.UU., e incluso como Australia, Brasil o México.

Siendo la incorrecta “homologación continental de hora” algo más disculpable en el caso de Francia o el Benelux, por proximidad a la Europa central (aunque existen numerosos grupos organizados para restablecer el horario solar), España copió pésimamente una vez más a Francia, olvidándose de su posición en el mapa y en lugar de seguir la hora GMT (la británica, con quien comparte Longitud) prefirió el horario que rige no ya sólo en Alemania,.., sino incluso en Polonia, Suecia y Noruega. Esta fijación de compartir la “hora” centroeuropea, provoca como resultado divergir en “horario”: Cuando un día de equinoccio amanece en el Noreste de Noruega todavía faltan 3 horas para que amanezca en Cádiz, y además esto se agudiza por la diferencia de latitud en el invierno o en el verano.

Así las “peculiares y caóticas costumbres hispanas de trabajo-reposo”, se basan en un horario pésimamente escogido por “homologarse” con la Europa central, agudizando el “Spain is diferent”. A las 5:00 pm ha oscurecido en Polonia tras la jornada laboral, mientras simultáneamente los andaluces se levantan de la siesta para disfrutar el ocio del sol en una interminable tarde. Cierto que se puede viajar de punta a punta de la Europa continental sin cambiar el reloj, pero hay que “cambiar de mentalidad” por no hacerlo.

Muchos reivindicamos aquel natural horario agrario, que rezaba el Ángelus en el campo sin necesidad de reloj, que sitúe realmente el mediodía a las 12:00 am, y no que el sol esté en su cenit a las… 3 de la tarde, como ridículamente sucede en verano en España, atribuyendo muchos turistas y oriundos esta idiosincrasia a las esencias carpetovetónicas cuando su origen más prosaico radica en una hora oficial mal establecida. Quizás 2004, fuese el momento de reajustar a GMT los horarios del Benelux, Francia y España como Portugal o Reino Unido (Canarias GMT-1), respetando el huso horario que les corresponde por su posición en el mapamundi.

Cesate Catà: Recomendaciones de verano para el alumnado

 

El profesor italiano Cesare Catà, en su Facebook, recomienda a su alumnado estos quince deberes para el verano. Además de felicitarle por usar redes sociales como parte de su docencia, lo menos que podemos hacer es replicar sus consejos.

 1. Por la mañana, cuando vayas caminando por la playa fíjate en el reflejo del sol en el agua, piensa en lo que más te guste en la vida y siéntete feliz
 2. Intenta usar todos los nuevos términos aprendidos este año: cuantas más cosas digas, más cosas puedas imaginar y cuantas más cosas puedas pensar, más libre te sentirás.
 3. Lee todo lo que puedas. Pero no porque tienes que hacerlo. Lee porque el verano inspira sueños y aventuras y leyendo te sentirás como las golondrinas al vuelo. Lee porque es la mejor forma de rebelión que tienes. (Si queréis una lectura sugerida, preguntadme).
 4. Evita todas las cosas, situaciones y personas que te influyan negativamente: Busca las situaciones y la buena compañía de amistades que te enriquezcan, que te entiendan y que te aprecien por lo que eres.
 5. Si te sientes triste o asustado, no te preocupes: el verano, como todas las cosas maravillosas, nos puede dar algún que otro problema. Intenta escribir un diario donde plasmes tus sentimientos (en septiembre, si te apetece, lo leemos juntos).
 6. Baila. Quítate la vergüenza. En la pista de baile o en tu habitación. El verano es un festival y sería absurdo no formar parte de él.
 
7. Al menos una vez en tu vida tienes que ver el amanecer de un nuevo día. Permanece en silencio y respira. Cierra los ojos y siéntete agradecido.
 8. Haz un montón de deporte
 9. Si encuentras a una persona que te gusta mucho, díselo con total sinceridad. No importa si él/ella termina por no entenderte. Si no lo hace es que él/ella no iba a formar parte de tu destino. De lo contrario, el verano 2015 será la gran oportunidad para caminar juntos. (Si esto sale mal, vuelve al paso 8). 
 10. Recuerda los apuntes de nuestras clases
 11. Sé alegre como el sol e indomable como el mar
 12. No digas palabras mal sonantes y sé siempre educado y amable. 
 13. Si vas a ver películas, hazlo en versión original para mejorar tus habilidades lingüísticas y tu capacidad de soñar. No dejes que la película acabe con los créditos; re-vívela mientras dure el verano.
14. Durante el día o en la noche, sueña en cómo puede y debe ser tu vida. Mientras dure el verano, reúne toda la fuerza que necesites para no renunciar a eso que quieres y haz todo lo posible para perseguir ese sueño. 
 15. Pórtate bien y sé bueno.
 
Fuente y vía de la noticia. 

Lo malo del verano

©Mikel AgirregabiriaNo en vano, antaño y hogaño, el vacacional alto del verano es el intervalo aventajado del año; mas queda un extraño reparo.

Tras el trabajo ya viene el descanso. Del chubasco norteño al soleado sur, del asfalto a la arena, del atlántico océano al mar mediterráneo. La marcha triunfal recreamos. ¡Ya llega el verano, ya se oyen los claros clarines! La escapada se anuncia con vivo reflejo; ¡ya viene, oro y hierro, el cortejo de los malandrines! Ya pasamos debajo los arcos vulgares del apagón inesperado, el móvil urbano sin cobertura y lo peor, un Internet depauperado.

Los soles rojos del verano asoman mansos si guardamos un cambiado horario. Al mediodía nos encerramos a la sombra del nido refrigerado. ¿Sesteamos o navegamos? Domicilio de invierno, hogar de verano: Queridos ambos con un raro desaguisado: ¡Aquí estamos incomunicados! ¡Añorado cable-módem con sus desbocados gigas triplicados, ahora achicado a un goteo caro de bitios avergonzados!

¡Altercado asegurado de teléfono precario, sin mantenimiento raudo, caudal falto, e-mails ralos e Internet escaso! ¿Para cuándo el necesario fin del oligopolio obligatorio? Ansiamos ser usuarios liberados, gasto facturado por mes sin compromiso forzado de todo un año, cuota sin escándalo o acceso inalámbrico.

“¡Agua para todos!”, exigen valencianos y murcianos. “¿Sólo Internet para unos cuantos? Tampoco”, concordamos vascos y foráneos. Hartos de ser tratados como esclavos, del abandono interesado y de tanto retraso tecnológico acumulado, enviamos este comunicado por correo ordinario.

Desde Pilar de la Horadada (Alicante)

Versión final en: http://mikel.agirregabiria.net/2005/verano.htm

Repaso al verano

El verano es un boomerang lanzado que casi siempre vuelve.

Nada como las vacaciones estivales para comprender el esfuerzo humano por aprehender la vida, que como agua recogida con las manos se nos escurre entre los dedos. Aunque nuestro corazón se rige por su propio calendario, con la alegría alarga los días y con la tristeza encoge las fechas, la medida de luz solar parece dilatar en todos nosotros los minutos que adornan cada hora diurna del veraneo.

En verano nacen seres maravillosos que tienen de vida un día, una semana o un mes. En tan breve lapso de tiempo revolotean a nuestro alrededor, proclamando lo efímero de una existencia que, en su caso, no sobrepasa una estación del año. Son un aviso para las personas que también sentimos cómo ha volado otro verano y que nos esperan meses de trabajo en serie y en serio.

Amigo lector: Si la displicencia por el fin de las vacaciones le surge, no se preocupe, no es el único. Pero no vale la pena disgustarse porque ya se terminó el verano; mejor sonreír porque sucedió. Un proverbio sueco declara que "una vida sin amor es como un año sin verano". A la espera del próximo estío, que como las golondrinas acudirá a su cita excepto el último año, nos queda el recurso de convertir nuestra vida en una permanente pasión con un poco de ternura, algo de amistad, bastante cordialidad, mucha vocación y raudales de optimismo.

Libros de verano para nuestros nietos (en francés)

Libros de verano para nuestros nietos (en francés)
"Seuls".
Libros de verano para nuestros nietos (en francés) 
 Al final, entre lecturas diversas a los diez años parece que triunfan comics rebeldes. como Seuls y Adèle (parece que ya no importa que la protagonista sea una chica, incluso para un lector chico).  Ambos dos captados de algunos de todos los episodios comprados en Kindle a través de Amazon.  Unos seis euros por capítulo, de los más de diez que cuentan por el momento cada colección. Todo el estilo de "El diario de Greg", lecturas obligadas previas a estas, y sobre el que me sorprende no haber escrito anteriormente (aunque sí lo he fotografiado en varias ocasiones). 
Libros de verano para nuestros nietos (en francés)
Adèle
Libros de verano para nuestros nietos (en francés)
Otras recomendaciones de lecturas en este post reciente.
Más centenares de entradas sobre libros

Los "cerebros municipales" y el verano vasco...

Nuestros admirados alcaldes de nuestras dos ciudades, la natal Bilbao y la residencial Getxo, disponen de cualificadas concejalías de urbanismo,... que han logrado crear bellos municipios con las necesarias obras que algunos hasta pedimos (ver el post "Más obras, Sr. Alcalde").
Pero cuando llega el verano parece que algunas programaciones se descontrolan y hoy ha sido un día completo... para obtener las fotos que nunca desearíamos mostrar. El corte total de los cuatro carriles del Puente de Deusto ha originado un colapso en Bilbao que ha conseguido que llegásemos muy retardados a trabajar y todavía las reuniones de las 11:00, alguna en oficinas municipales, se han retrasado casi una hora. Y por la tarde, y como será a lo largo de todo el verano, el Muelle de Las Arenas en Getxo permanecía cortado de modo que ciclistas y peatones compartíamos en único espacio abierto: el carril-bici.
Ambas obras han sido suficientemente avisadas por todos los medios, pero el resultado es que nuestros munícipes parecen enviarnos un mensaje a gritos: Dado que aquí no hay quien trabaje (a tiempo) ni quien descanse (debidamente), el verano es... para pasarlo fuera de Euskadi. Seguiremos su consejo tan pronto como podamos...
[Actualización: De alguna forma, de modo casi inmediato, Imanol Landa (Alcalde de Getxo) nos ha respondido con este post: Getxo en obras este verano.]

AlicanTerapia 2020 con COVID-19

AlicanTerapia 2020 con COVID-19
Este ha sido el verano del COVID-19, que vino con una Semana Santa confinados en Getxo y sin la habitual visita a Alicante.  Es un verano con muy pocos extranjeros, todos con mascarilla, sin fiestas patronales y suprimidas casi todas las comidas grupales por razones de salud. Pero el descanso y la AlicanTerapia están siendo más valoradas que nunca.
El Vaivén y los jugadores de dominó en Mil Palmeras
Extraño año por pérdidas de seres humanos muy cercanos, algunos amigos de Mil Palmeras (Pilar de la Horadada), y por haberse reducido las reuniones tan frecuentes en años anteriores, casi siempre acompañadas de comida en abundancia.

Algunos aprendizajes de este singular verano en Alicante:
  • Parece que es el verano de los embarazos COVID-19, a juzgar por la presencia de madres en gestación que se ven en playas y parques.
  • Algunos suecos no han comentado cómo en su país las personas mayores se han recluido voluntariamente en sus hogares ante la falta de órdenes colectivas de confinamiento. El sálvese quien pueda,... 
  • Algunos belgas flamencos han celebrado que en España aún se conserva cierto respeto ante los  mayores, cuando hube de recriminar a un numeroso grupo de adolescentes y jóvenes su imprudencia en una invasión de una treintena en la piscina. Allí, concluían, no hubiera acabado igual el incidente que se salvó, incluso con algunas chicas pidiendo excusas al abandonar el recinto.
  • Poner en valor que se está reconociendo, ante su ausencia, el aporte de los turistas extranjeros. No siempre todo el mundo ha entendido su inmensa aportación, y el cuidado que merecen tanto familias como jubilados.
  • Hay países sin Correo Postal, sin un servicio público de cartas, como Colombia,... 
Ritmo cardíaco de 58 pulsaciones por minuto: La mejor medida de la #AlicanTerapia
Un inmejorable indicador son las pulsaciones cardiacas en la tumbona. Medidas en 58 PPM que para un hombre de 67 años no parecen estar mal, según los cuadros adjuntos. 
Ritmo cardíaco de 58 pulsaciones por minuto: La mejor medida de la #AlicanTerapia
Post en elaboración que seguiremos ampliando.
La dura vida de los jubilados en AlicanTerapia.
Las viseras, y se nota, tienen más de veinte años, pero no hay modo de perderlas.

Flexa TV, llega la fibra a la casa de verano

Flexa TV, llega la fibra a la casa de verano
Hoy se nos ha revalorizado nuestra casa de verano, cuando finalmente una compañía, Flexa TV, ha desplegado fibra óptica por estas urbanizaciones de Riomar, Torre de la Horadada,... Superamos las etapas de luchar con un pésimo servicio ADSL de Telefonica, y un mediocre WiMax de TV Horadada

Hemos pasado de unos irreales 6/1 MB de bajada/subida, a unos valores rápidos (con bajísimo Ping) de 50/50 MB y con el excelente sistema de Internet por Días de Flexa, a un precio similar al de Internet por Días de TV Horadada (que es absurdo porque cuesta 15 € más tenerlo 59 días que 60 días).
Flexa TV, llega la fibra a la casa de verano
Descubrimos el letrero de arriba de Flexa TV en uno de nuestros paseos matutinos, e incluso su nueva oficina en Torre de la Horadada (ver foto). Esto da nueva vida a nuestro segundo hogar,... 

El verano es muy... largo

El verano se ha acabado, pero ha sido prolongado.

Cuando llegaron, las vacaciones, todos miramos el calendario con sumo cuidado. Cuatro semanas, veintiocho jornadas, pero sabemos… cómo pasan. Rápidas, vertiginosas, porque todos los veranos tienen fama de cortos. Por eso, nos sorprendió oír la frase del título. Pronto, por el entorno, lo comprendimos; era obvio.

La primera mañana, al volver la playa, un niño con su madre estaba. Una bola de cristal, con un juguetito dentro, tenía en su mano izquierda. Pero con la palma de la otra, llorando, pedía otra moneda para la máquina: Quería comprar otra esfera. Y, entonces, su mamá le (nos) advirtió: “Sólo un euro al día, porque el verano… es muy largo”.

Ahora, el otoño asoma tembloroso. Ya llega, con aplomo, el equinoccio. Tampoco pasará pronto. Invierno y primavera, también se tomarán su tiempo. ¿Qué dirá aquella madre de tan grande periodo? Si largo fue el verano, el resto del año… se nos hará eterno.

Versión para imprimir: mikel.agirregabiria.net/2008/veranolargo.DOC

Prefiero vecinos extranjeros

En las urbanizaciones de verano de la costa del mediterráneo, prefiero de largo que mis vecinos sean extranjeros lejanos.

Mis buenos amigos de Murcia, Valencia, Castilla-La Mancha y Madrid conocen mi opinión y la respetan, aunque no la comparten. En mi residencia de verano, disfruto cada año reencontrándome con ellos y con mis otros vecinos alemanes, noruegos, belgas,… Pero lamento que en el conjunto de la comunidad se estén yendo algunos extranjeros, siendo sustituidos mayoritariamente por los cercanos murcianos.

La razón de preferencia se basa en dos elementos esenciales: las visitas y el ruido generado. Una casita de verano ocupada por autóctonos significa el triple o cuádruple de personas que en el caso de que sean foráneos. En un simple apartamento recién adquirido, o simplemente alquilado, por murcianos cabe esperar la visita de toda la parentela de la región todos y cada uno de los días de veraneo. Los extranjeros, en cambio, aparecen poco en verano y siempre formando un grupo que ni crece, ni varía día a día en su composición.

La técnica de los nativos, debidamente analizada en mis largas estancias, se puede resumir bajo el nombre de “los invasores”. Con la autorización de los titulares del hogar, o sin ella, es previsible y predecible que en un piso de veraneo ocupado por mis queridos murcianos aparezcan poco antes del mediodía un gentío de remotos parientes o amistades de la infancia que, siempre sin avisar, se queden a comer y a cenar hasta la siguiente madrugada, amén de ocupar todas las áreas e instalaciones de la comunidad.

Estos visitantes, extrañamente planificados pues nunca coinciden dos muchedumbres pero no hay día donde falte una caterva de auto-invitados, acostumbran a acudir sin más obsequios que su pertinaz presencia, mucha hambre y mucha sed, pero con alegría a espuertas (será por lo barato que les sale su veraneo) y sin prisa por irse. Ya que no aportan nada para las varias comidas que piensan gorronear, tampoco traen toallas, sombrillas ni elementos de playa que, ya puestos, también corresponde ceder a sus sufridos y hospitalarias visitados.

Entre los pegadizos aprovechados, la peor especie son algunos familiares que, por hacer aprecio de las casas ajenas, se convierten en parásitos permanentes y regulares. Algunos de estos especimenes disfrutan de cualidades inverosímiles como poder establecerse de forma vitalicia en sofás (a ser posible en medio de la sala), o en tumbonas de jardines y terrazas (donde sólo molestan al conjunto del vecindario). Ya que supuestamente sólo se quedarán “unos días” (expresión que significa como mínimo una quincena), hacen un uso intensivo de todo lo comunitario, como piscinas, duchas, bancos,… dejándose notar por el conjunto de la colectividad que acaba aprendiéndose sus nombres e invocando con frecuencia el de sus antecesores.

En definitiva, en la misma casa-tipo de dos habitaciones donde sólo cabe una nuclear familia de extranjeros con el matrimonio y dos hijos, que hablan bajito, es posible “acomodar” a tres o cuatro familias autóctonas, compuestas por la siguiente relación de titulares e invitados: Tres, o cuatro, generaciones de abuelos, padres e hijos de todas las edades, con amigos y primos anexos, que disponiendo de un sofá libre en el trastero y bastante espacio en la piscina de la comunidad invitan a otros familiares y conocidos varios del pueblo a “visitarles cuando quieran” para que vean lo bien instalados (y espaciosos) que están en la “casa de la playa”.

Para compensar que son muchos ocupantes en un espacio pensado para muchos menos, la solución más frecuente es comunicarse… a gritos. Por si quedaba alguien en la zona que no se había enterado de que habían vuelto los inolvidables vividores que dieron la murga hace dos semanas… Estos gorrones profesionales han mejorado el dicho de que donde comen cuatro comen… cincuenta. Ahora, después de haber sobrevivido al último fin de semana con nuevo récord batido en el pleno de visitantes recalcitrantes, entiendo el porqué de que los pueblos del interior se queden vacíos… Luego dicen que extranjero es quien no tiene amigos. ¡Benditos vecinos extranjeros!
Versión .DOC para imprimir

Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/extranjeros.htm

Gentes del verano

El verano es tiempo de estar entre la gente.

Las vacaciones permiten ver nuevas gentes. Abundan y se hacen ver algunas personas mal educadas, peor aún, sin la menor educación, ni un mínimo deseo de educarse. Gritan, molestan y no aceptan la menor recriminación, lo que constituye un preocupante síntoma social indicativo de que ya nadie corrige, de que pasamos casi todos y que quien no abandona la utopía de enseñar modales es un raro espécimen.

Olvidando a esas gentes maleducadas, que no son sino caricaturas de sí mismas, el estío también es fuente donde nacen otros fascinantes seres animados, que tienen de vida un mes. Entre libélulas y mariposas, florecen algunas personas maravillosas. Son gentes que conocemos, alegres y despreocupadas, hasta que el síndrome de vuelta al trabajo y a la rutina les comienza a apagar.

Así siempre es el verano: movido, familiar, cálido, lúdico, delicioso, intenso, distinto, positivo,… entre gentes de aquí y de allá, entre gentes que se sienten más libres y menos solas.
Versión .DOC para imprimir

Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/verano.htm

#AlicanTerapia Julio 2017

#AlicanTerapia Julio 2017 Este verano echábamos de menos nuestra #AlicanTerapia (ver en Instagram), al no haber podido volver desde diciembre de 2016, faltando a nuestra obligada cita de semana santa. Todo sigue en su sitio, algún ruido excesivo también (pero eso será otro post), en nuestro rincón cercano a #MilPalmeras en el municipio de Pilar de la Horadada (al sur final de la costa de Alicante). #AlicanTerapia Julio 2017 Nuestro álbum creciente de #AlicanTerapia verano 2017. #AlicanTerapia verano 2017AlicanTerapia, referencia muy repetida es un concepto que creamos en 2008,... 

Lo más parecido a la felicidad

Lo más parecido a la felicidad es un verano con toda la familia bajo el mismo techo
Lo más parecido a la felicidad es un verano con toda la familia bajo el mismo techo,... Lo más parecido a la felicidad es no tener que enviar mensajes por WhatsApp de familia porque comemos todos juntos. Lo más parecido a la felicidad es una mesa que reúne a toda la familia en plenas vacaciones,...  
Lo más parecido a la felicidad es un verano con toda la familia bajo el mismo techo

La esencia del verano

Camino hacia el veraneo de 2012
El veraneo ha comenzado con el ajetreo de contar con toda la familia reunida. Tres generaciones dan para mucha actividad compartida. Pero en verano todo es posible,... durante horas. Nadar en el mar, durante horas. Descansar en las tumbonas, durante horas. Jugar en la piscina, durante horas. Hablar en las sobremesas, durante horas. Disfrutar de la siesta, durante horas. Vaguear y mirar las estrellas, durante horas. Contar cuentos al nieto, durante horas.

No mirar el reloj, ni siquiera el calendario,... , durante días. Prolongar los pequeños placeres cotidianos, durante horas,... Ésa es la clave del descanso estival, olvidarse de que el tiempo es escaso y estirar las horas de sol,...

Muchas más entradas sobre el verano.
Una foto con el iPhone del Audi en el viaje de ida, en una parada de las que recomienda su computadora de viaje (no es una avería este año ;-). Pronto subiremos más fotos,...

Verano 2011 en Mil Palmeras

Primera foto oficial del verano 2011
Hay días en los que el único post que cabe es uno donde se comparte la belleza de un cielo y el sonido del mar, en un vano intento de que el sosiego y la paz se transmitan por la red. Saludos a quienes nos leen y que tengan un buen veraneo. No nos tomamos vacaciones en este nuestro blog, pero hoy esto será todo...

Lugares donde hemos vivido...

Freedom
Conviene saber dónde ha vivido cada persona para saber su origen y su recorrido. Lanzamos este meme a quienes nos leen y comentan, para que contéis vuestro itinerario vital por la geografía del mundo... En nuestro caso, si contabilizamos sólo aquellos donde hayamos pernoctado un mes, al menos, serían ordenados de mayor a menor:
  • 18 años en Las Arenas, Getxo, Bizkaia, Euskadi. Han sido los últimos desde 1989, excepto los veranos en Pilar de la Horadada,... Se supone que esta cifra puede aumentar al ser nuestra residencia actual,... Getxo es el municipio que elegimos para vivir y donde se han criado nuestros hijos (y ha nacido el primer nieto).
  • 17 años en Bilbao. Lugar de nacimiento y donde vivimos los primeros de nuestra vida, en domicilios familiares ya vendidos, alternando entre el hogar de nuestros padres en Indautxu (c/Gregorio de la Revilla, 20) y la casa de nuestros abuelos paternos en el Casco Viejo (c/ Cruz, 6, el mismo gran piso con terraza donde había nacido José Antonio Agirre y Lekube). Pero los veranos de aquellos años los pasábamos en Ubidea,... También Bilbao es el municipio donde más tiempo hemos trabajado: 20 años de los 35 que llevamos hasta la fecha, siendo otros 8 años en Iurreta (1991-1998) y 7 en Vitoria-Gasteiz (uno en la mili entre 1976 y 1977 y otros seis entre 1985 y 1991 en Educación, Cultura y Presidencia del Gobierno Vasco). Fueron en Bilbao 9 años de 1975 a 1985 (excepto la mili) en la Escuela Universitaria de Magisterio (y simultáneamente en el Colegio Azkorri entre 1977-1982 de Getxo), y los últimos 11 años en la Delegación de Educación de Bizkaia (y en Industria entre 2002 y 2005).
  • 11 años en Leioa (primera residencia desde que nos casamos en agosto de 1977 hasta 1989, aunque siendo en Avda. Santa Ana, junto a Las Arenas, su influencia era Getxo. En este municipio estudiamos nuestra primera carrera, en la entonces Universidad de Bilbao (ahora UPV-EHU).
  • 4 años en Pilar de la Horadada (Alicante), residencia de vacaciones desde 1988, donde confiamos vivir parte de nuestro retiro... si lo conseguimos. Esperamos estar allí dentro de muy poco, y su añoranza nos ha sugerido escribir este post.
  • 3 años en Ubidea, lugar de verano durante el trimestre vacacional de nuestra infancia. Es "nuestro pueblo", aunque allí éramos veraneantes. Allí vivimos entrañables vivencias que siempre nos acompañarán y algunas de las cuales hemos relatado.
  • 2 años en Vitoria-Gasteiz, en periodos de servicio militar en 1974 (último trimestre) y desde Julio de 1976 a Septiembre de 1977, entre Araca y Gamarra (algunas fotos). También algunas noches anteriores a exámenes en el Centro Asociado de la UNED.
  • 6 meses en Madrid, en diversos períodos del servicio militar (trimestre veraniego de 1975 en Fuencarral, formación en Ingeniería (varios semanas en distintos veranos), oposiciones en 1981,...
  • 4 meses en Roquetas de Mar (Almería) en los veranos de 1978, 1979,..., y 1985.
  • 3 meses en Tudela (Navarra), el inolvidable verano de 1963 con los tíos Julián y Maite, y los primos...
  • 3 meses en Amurrio (Álava), un maravilloso verano (¿de 1962?) con la familia materna en casa del primo de mi madre José Luis, su mujer e hijas,...
  • 2 meses en Gorliz (Bizkaia), con los tíos Ángel y Mariví, y los primos, en varios veranos en torno a 1970,...
  • 2 meses en París (Francia), en diversos períodos, dos en 1973 hasta el año pasado 2009,...
  • 1 mes en Rennes (Francia), Cambrils, Ibiza, Mallorca, Gran Canaria, Tenerife, Galizano (Cantabria), Playa de la Franca (Asturias), Hortigüela (Burgos), Llanes (Asturias), San Miguel de Basauri (Bizkaia),...
  • Total: 57 años y algunos meses. Los links en negrita llevan a referencias relativas a los lugares donde hemos vivido...
Tokina 11-16
¿Por qué no listáis los lugares donde habéis vivido? Resulta interesante. Fotos recientes de Aitor Agirregabiria, tomadas en Sopelana (muy cerca de Getxo) y en Bilbao.

Noche de verano

Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cenit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.

Sueño de una noche de verano (Mendelssohn)

Internet vacacional

A pocos kilómetros del Campus Party resulta casi imposible disponer de Internet en el país de Telefónica.

Escribo gracias a algún vecino, despistado o piadoso, que comparte su Wi-Fi. Como todos los veranos me encuentro librando la misma batalla anual: Que Telefónica reconozca que existen miles de usuarios, con una segunda residencia, que necesitan una conexión a Internet durante unas semanas en verano y quizá otras dos en navidad o semana santa,… y que para ello no sea preciso pagar 12 meses completos con dos cuotas (20 + 40 euros/mes).

Algunos nos negamos a pagar durante 365 días un servicio telefónico y telemático que utilizamos apenas 50 días. Durante años sufrimos un calvario que comienza en mayo-junio y no acaba hasta diciembre. Comienza cuando se pide una nueva línea telefónica, cuyas rosetas interiores son cobradas innumerables veces. Dado que es preciso estar en la casa de verano para que conecten el teléfono, sólo unos días antes se sabe el nuevo número. Ello impide recurrir a proveedores de Internet ajenos a Telefónica, dado que el protocolo del monopolio (nadie diría que no lo es) o la misma lentitud de estos operadores (Wanadoo, Ya,…) determina un retraso superior… al mes vacacional. Tras el verano vienen los meses de lucha para evitar a ‘faxazos’ que sigan facturando Internet hasta noviembre o diciembre, además de amenazarnos con la lista de morosos (a propósito, ¿dónde está la lista de cínicos?).

¿Es posible que, en el país más atrasado de Europa en materia de telecomunicaciones, se establezca un contrato telefónico y de Internet que facture por semanas o meses, aunque sea a un precio proporcionalmente superior al habitual? ¿Es posible mantener proveedores distintos en la residencia habitual y en la veraniega, por aquello de la competencia, recuerdan? ¿A qué partido político, o a qué santo, hemos de encomendarnos los internautas para entrar en el siglo XXI?
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Verano veterano

Está siendo un caluroso verano. Incómodo para todos; mortal para algunos. El calor veraniego nos demuestra, una vez más, quiénes son los más débiles de nuestra sociedad, y cuán desprotegidos les hemos dejado. Los miles de fallecimientos de ancianos, ¡miles de muertes anticipadas!, dejan al descubierto la insolidaridad de todos nosotros hacia personas que están muy cerca, o incluso son de nuestra propia familia.

Un caso que hemos vivido demuestra la gravedad y precariedad de la vida de muchas personas de edad avanzada. En esta misma zona de playa viven muchos extranjeros jubilados, que eligieron residir aquí fundamentalmente porque "así sobreviven a sus compatriotas que quedaron en su tierra", como ellos mismos declaran. Están bien organizados generalmente, y aunque les cuesta aprender el idioma local se defienden con un inglés que conocen aceptablemente. Hace una semana, unos amigos pidieron a mi hija que les ayudase a entenderse con su vecina noruega, octogenaria cuyo comportamiento se había vuelto extraño, dejando abierta la puerta de su apartamento incluso de noche, y apareciéndoseles a gritos por el balcón contiguo la noche anterior. Mi hija habló con esta demacrada anciana, quien le explicó en un idioma debilitado por las circunstancias que su mejor amiga había viajado por una semana a Suecia, y que se encontraba sin ese apoyo esencial. Ella cada día, a primera hora para evitar el bochorno, se acercaba al lejano supermercado, pero le costaba transportar la pesada agua mineral, necesaria aquí donde la dureza del agua suministrada a las viviendas no permite su consumo. Esta mujer se había encontrada tan débil y deshidratada los dos días anteriores, que sólo acertó a abrir su puerta para esperar ayuda y gritar desde el balcón. Tras esta simple conversación, rápidamente la ayudaron con provisiones de agua y le acompañaron al consultorio médico, comprobando cómo recobraba su vitalidad y aspecto de distinguida dama con tan minúscula atención.

Hemos de asumir todas las responsabilidades, institucionales y familiares, con nuestros mayores. A ellos les debemos todo, comenzando por la vida. Seamos sinceros: No mata el calor: extermina la desatención sanitaria, geriátrica y asistencial (en Francia donde se reconocen 5.000 muertes, su insuficiente asistencia domiciliaria triplica a la nuestra), la pasividad de una administración que se ralentiza o paraliza por vacaciones, y el abandono familiar que debiera apoyarse con financiación colectiva para facilitar la excedencia temporal por cuidado de familiares. En definitiva, mata el egoísmo de quienes disfrutamos el verano ignorando los derechos de nuestros abuelos. Maldita será la familia o la sociedad que se olvide de sus ancianos, que les relegue u olvide, que no reconozca su inmensa aportación y que no les cuide y proteja hasta el final de sus días.