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Lucha contra el azúcar: Adicción aceptada socialmente

Hay una cierta vanidad en proclamar que uno no fuma, no bebe alcohol y se mantiene alejado de toda sustancia psicoactiva. Es casi una declaración de virtud, una tarjeta de presentación moral ante el médico o ante la conciencia propia. Y sin embargo, en ese inventario honorable de abstinencias, existe una grieta por la que se cuela, silenciosa y sonriente, la única adicción contra la que lucho sin rubor: el azúcar

Sí, admito mi lucha contra el azúcar refinado. Por supuesto, no compramos azúcar, ni en sobrecitos, pero esta semana me he comido mi último pastel rusoLo confieso sin dramatismo pero con plena conciencia de lo que esa palabra implica. Adicción. No capricho, no preferencia, no debilidad pasajera. La neurociencia lleva décadas documentando que el azúcar activa los mismos circuitos de recompensa dopaminérgica que el alcohol o la nicotina. Estudios realizados en la Universidad de Princeton mostraron que ratas sometidas a dietas ricas en sacarosa exhibían comportamientos de dependencia inequívocos: tolerancia creciente, síndrome de abstinencia, búsqueda compulsiva. El cerebro humano no es tan diferente.

Cuando se ingiere azúcar oculta en tantas formas, el núcleo accumbens —esa región subcortical que los neurocientíficos han bautizado informalmente como el “centro del placer”— libera dopamina en cantidades que el organismo aprende rápidamente a desear de nuevo. El ciclo es antiguo y eficaz: placer, habituación, necesidad, búsqueda. La misma arquitectura que sostiene las grandes dependencias sostiene también la del postre inevitable, el café azucarado de media mañana, el chocolate que aparece al final del día como una recompensa negociada consigo mismo.

Lo paradójico es que el azúcar aún goza de una legitimidad social que otras sustancias adictivas nunca alcanzarán. Está en los cumpleaños, en las celebraciones, en los consuelos. Nadie levanta una ceja cuando alguien pide un segundo trozo de tarta; nadie ofrece un folleto de ayuda cuando el café lleva dos sobres en lugar de uno. La adicción al azúcar está, literalmente, caramelizada por la cultura. Es el vicio que hornea la abuela, que publicitan los grandes estudios de cine, que los gobiernos gravan tibiamente mientras los lobbies de la industria alimentaria financian décadas de investigación confusa.

Las consecuencias, en cambio, no son nada dulces. La relación entre el consumo excesivo de azúcares libres y la obesidad, la diabetes de tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y ciertos procesos inflamatorios crónicos está suficientemente establecida en la literatura médica contemporánea. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los azúcares libres no superen el diez por ciento de la ingesta calórica diaria —y aspira a reducir esa cifra al 5%. La mayoría de los ciudadanos occidentales dobla o triplica ese umbral sin saberlo, porque el azúcar se oculta bajo decenas de nombres en el etiquetado industrial: jarabe de maíz de alta fructosa, maltodextrina, dextrosa, sucrosa, néctar de agave.

Reconocer una adicción es, según los modelos cognitivo-conductuales, el primer paso necesario hacia cualquier forma de gestión consciente. No hablo de abolición —el puritanismo dietético tiene sus propias patologías—, sino de lucidez. De saber exactamente qué se desea y por qué se lo desea, y de construir con esa información una relación más deliberada con lo que se lleva a la boca.

Así que sí: nunca fumé, no bebo nada de alcohol, jamás he consumido drogas. Pero cada tarde, cuando aparece ese impulso suave e irresistible hacia algo dulce, reconozco sin demasiada angustia que tengo, como todo el mundo, al menos un vicio todavía no plenamente erradicado.

Forma parte de los «3 venenos blancos» más comúnmente señalados en nutrición: el azúcar refinado, la sal (que nunca usamos ni añadimos) y la harina (generalmente de trigo). A menudo se incluyen la leche de vaca (que sí bebmos, sin abusar) y el arroz blanco como parte de una lista extendida de "5 venenos blancos". Los nutricionistas precisan que no son "veneno" en sí mismos, sino que el peligro radica en su consumo excesivo y habitual dentro de dietas ultraprocesadas.

@natucoach El azúcar es más peligroso de lo que parece. 🍬🚨 Puede causar adicción y enfermedades graves, pero lo seguimos tomando como si no pasara nada. Es momento de descubrir la verdad y entender cómo afecta realmente a tu salud. No dejes que te engañe. 🔍 Si te gustó el video, guárdalo y compártelo con tus amigos para que también se enteren. 🔄🙌 #Salud #Azúcar #Nutrición #VidaSaludable #Bienestar #CuidaTuCuerpo #CuidadoPersonal #HábitosSaludables ♬ sonido original - Naturópata Chris Díaz

73 años tratando de vivir, aprender, compartir y amar

Family Agirregabiria: Carmen, Leire, Mikel y Aitor TOP ¿1989?
Foto de hace 37 años, ya con hijos y mirando al futuro
Gracias a quienes habéis recordado este 73º cumpleaños,...

Cumplir 73 años invita, más que a celebrar, a pensar. No en el sentido solemne de quien se siente obligado a justificar su trayectoria, sino en el de quien reconoce que la vida, vista con la distancia que da el tiempo, se parece más a un cuaderno de campo que a una autobiografía ordenada. Hoy, al mirar atrás, descubro que mis pasos —a veces firmes, a veces vacilantes— han estado guiados por una convicción persistente: la educación, la ciencia, la filosofía y la sociología no son disciplinas aisladas, sino formas complementarias de comprender y mejorar el mundo.

He vivido estos 26.663 días entre dos Viernes Santo (el de 1953 y de 2026) como un aspirante a aprendiz constante. La docencia me enseñó que el aula es un laboratorio de humanidad, un espacio donde las ideas se ensayan, se discuten y, con suerte, se transforman. Cada estudiante que he encontrado ha sido una pregunta nueva, una invitación a revisar mis certezas. Quizá por eso nunca he sentido la tentación de convertirme en un profesor que dicta verdades; siempre me he sentido más cómodo como acompañante intelectual, como quien abre puertas y señala caminos sin imponer destinos.

La escritura, por su parte, ha sido mi modo de ordenar el pensamiento. No escribo para dejar un legado, sino para comprender mejor aquello que me inquieta: la aceleración tecnológica, los cambios culturales, las tensiones entre tradición y modernidad, la fragilidad de los vínculos humanos. A veces me pregunto si mis textos han logrado acompañar a otros en sus propias búsquedas. Me basta con saber que, al menos, han sido honestos con mis dudas y mis esperanzas.

A los 73 años, descubro que la sociología me ha enseñado a mirar lo colectivo sin perder de vista lo singular. La filosofía, a preguntar sin prisa. La literatura, a escuchar los matices de la experiencia humana. Y la educación, a confiar en que cada generación trae consigo una forma inédita de interpretar el mundo. Esa confianza es, quizá, mi mayor celebración: seguir creyendo que el futuro merece ser pensado con rigor, pero también con ternura.

No puedo negar que el paso del tiempo deja su huella. Sin embargo, lejos de sentirlo como un límite, lo vivo como una ampliación del horizonte. La edad me ha regalado una perspectiva que no tenía a los treinta ni a los cincuenta: la capacidad de aceptar la complejidad sin necesidad de resolverla del todo. Hoy sé que la vida intelectual no consiste en acumular respuestas, sino en cultivar preguntas que nos mantengan despiertos.

Este cumpleaños no es un cierre, sino un umbral. Me gustaría seguir escribiendo, enseñando, conversando, aprendiendo. Me gustaría seguir participando en debates que incomoden y en proyectos que ilusionen. Me gustaría, sobre todo, seguir siendo parte de una comunidad que cree en el valor del pensamiento crítico y en la fuerza transformadora de la educación.

Si algo he aprendido en estas siete décadas largas es que la vida se sostiene en los vínculos: los que construimos con quienes nos rodean, los que tejemos con las ideas y los que mantenemos con nosotros mismos. Hoy celebro esos vínculos. Celebro el privilegio de haber vivido rodeado de personas curiosas, generosas y exigentes, especialmente Carmen (53 años juntos), nuestros hijos, nietos, sobrinas, ahijadas y ahijados. Celebro la oportunidad de seguir aportando, aunque sea modestamente, a un mundo que necesita más reflexión y menos estridencia.

Julen jugando con su primer periódico... en papel TOP
A mis 73 años y por todas ellas y ellos, sigo creyendo que pensar es un acto de esperanza. Y hoy, más que nunca, quiero seguir practicándolo. Aún hay tiempo para libros sin leer, ideas sin madurar, lectores sin encontrarQuiero seguir escribiendo. Quiero seguir aprendiendo. Quiero seguir creyendo —con Spinoza (posts), con Arendt (posts), con todos los pensadores que han acompañado estas páginas— que el conocimiento es el camino más corto hacia la solidaridad, y que la ignorancia es siempre el origen del miedo.
 

Siete años con un Tesla Model 3 LR AWD

Teslas en el Service Center de Tesla en L' Aliana Valencia
Cumplir años es rutina para un Tesla Model 3 LR AWD. El nuestro, de nombre Tresla, tiene ya 7 años. Fue de la primera remesa de Model 3 que llegaron a Europa en febrero de 2019. Lo habíamos reservado en 2017, pagado íntegramente en diciembre de 2018 y lo recogimos en Getafe (Madrid) el 28 de febrero de 2019.

Como todo esto ya lo hemos contado en numerosas ocasiones, este último años (sin ITV por año impar), la única reseña es la primer avería que tuvo en pleno verano de 2025 (posts dedicados). Significó grúa y reparación en apenas horas, una vez que llegó al Service Center (SC) de Valencia (foto superior al recogerlo). Como en años anteriores, no ha habido ningún otro mantenimiento. 

El odómetro marca 60.400 km, apenas 6.000 km  más que el año pasado (el primer año recorrimos 20.000 km, pero luego la pandemia,... y que cada vez estamos más septuagenarios Carmen y yo). La autonomía parece prácticamente la misma, según su autodiagnóstico del 93% (imagen) y comprobado fehacientemente por viajes reiterados en nuestros desplazamientos regulares entre el Cantábrico y el Mediterráneo. 

En nuestro coche han pasado 7 años con muchas actualizaciones, pocos cambios, sin que todavía podamos explotar aquí plenamente el AutoPilot FDS (Full Drive System), que parece que pronto llegará a Países Bajos,... Pero sí ha habido muchas mutaciones en el escenario de la movilidad eléctrica (ahora se ven Teslas por todas partes, especialmente taxis y VTC), y de todo ello quizá pronto publiquemos alguna entrevista con testigos clave de esta transición hacia la movilidad eléctrica (por el momento no podemos leer  escribir más).
Explorando el Modo Service del Tesla Model 3 (2018): Menús Ocultos

 Celebrando anteriores cumpleaños: Primer añocuarto año5 años, 6 años,...

¿Todos seremos usuarios de la IA? Esa no es la cuestión,...

En 1997 aparecimos en televisión no como expertos en Internet, sino como una rara avis de "usuario de Internet" . Dos décadas después, ya todos somos usuarios de Internet. En 2015 se creó AUVE, Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos en España, de la que fui Presidente. Pronto todos los conductores seremos usuarios de VE (BEV), como en China lo son ya prácticamente todas las motos nuevas. 

También podríamos crear una Asociación de Usuarios de Vehículos Autónomos, pero también sería de duración limitada porque finalmente todos lo serán. Puede sonar prematuro, pero el principal modo de transporte humano ya es autónomo y sostenible-eléctrico también,... El ascensor. Y es autónomo, a pesar de que se limite a niños de muy poca edad o fuera protegido en algún tiempo y lugar para proteger un empleo ya desaparecido, las y los ascensoristas.

Con esta perspectiva histórica, lo que sobra es si seremos usuarios de la IA. Entre las muchas obsesiones de nuestro tiempo —la velocidad, la inmediatez, la eterna promesa de que “el mañana será mejor”— se ha colado discretamente una pregunta que parece inocente y, sin embargo, roza la metafísica tecnológica: ¿todos seremos usuarios de la inteligencia artificial?

La formulación recuerda a otras preguntas que hicieron historia. A finales del XIX, cuando la electricidad comenzaba a encender escaparates, hubo quien preguntó si llegaría a todos los hogares. Antes, cuando el ferrocarril unió territorios que se consideraban casi míticos, algunos dudaron de que la gente común necesitara semejante prodigio. Y cuando Internet apareció en escena, muchos pensaron que solamente sería útil para académicos, informáticos y quizá algún aventurero curioso. Hoy sabemos la respuesta. La historia de la tecnología, además de obstinada, es una gran aficionada a la ubicuidad y al usuario universal.

Tecnologías que no se eligen.  Las tecnologías verdaderamente transformadoras nunca se adoptan: se infiltran. Como escribió Calvino, “las ciudades se revelan en la manera en que se habitan”; también las tecnologías se revelan en la manera en que dejamos que nos acompañen, a veces sin advertirlo.  Del mismo modo que nunca decidimos “usar electricidad” —simplemente vivimos en ella—, tampoco decidimos “usar IA”: nos deslizamos hacia ese uso con la misma naturalidad con la que el teléfono clasifica nuestras fotos o el coche autónomo interpreta nuestro sueño al volante.

A menudo, la innovación se vuelve cotidiana a través de gestos mínimos: el mensaje autocompletado, la traducción instantánea, el asistente que nos recuerda un cumpleaños que juraríamos haber apuntado. Nada escandaloso, nada heroico. Y, sin embargo, decisivo.

Analogías históricas para un presente desconcertante.  Es útil mirar atrás para comprender la serenidad que exige el futuro. La imprenta no acabó con la palabra manuscrita, pero la transformó. El ferrocarril no destruyó los caminos, pero les cambió el ritmo. La televisión no hizo desaparecer la radio, pero la obligó a renovarse. Internet no sustituyó la conversación, pero la desplazó a nuevas plazas.

La IA parece llamada a ocupar el mismo tipo de lugar: no vendrá a quitarnos la inteligencia, sino a obligarnos a preguntarnos qué hacemos con la nuestra. Como advertía Borges al imaginar su universo infinito, “cada acto supone un infinito de consecuencias”. También aquí.

Una herramienta que obliga a repensarse.   La Inteligencia Artificial (IA / AI) según Andrew Ng (otros posts) es la nueva "electricidad". Llegará, si es que no ha llegado, a todo el mundo, a todas partes y a todas las personas,  Es legítimo temer que la IA nos distraiga o nos haga delegar demasiado. La tentación de ceder tareas —y quizás decisiones— a una máquina que siempre parece disponible es grande.  Pero es un temor, en cierto modo, antiguo.

Los griegos sospechaban del alfabeto porque permitiría recordar sin memoria; los sabios de otras épocas desconfiaron de la imprenta porque “banalizaría” el conocimiento La historia no confirma esos temores, pero sí revalida algo más sutil: cada salto tecnológico nos obliga a redefinir nuestro papel. A preguntarnos qué queda de nosotros una vez que delegamos.

¿Todos seremos usuarios de la IA?  La respuesta más sobria, más dominical, es que sí: seremos usuarios, como lo somos de todo aquello que la vida cotidiana incorpora sin ruido Lo seremos no por moda ni por obligación, sino porque el mundo y la vida se organizan ya bajo formas de inteligencia que complementan —o imitan— la nuestra.

Sin embargo, la pregunta relevante para este tiempo convulso quizá no sea esa.  No es si utilizaremos la IA, sino en qué medida la IA estructurará lo que hacemos, lo que elegimos, lo que entendemos como posible.  Porque toda herramienta profunda transforma en silencio a quien la emplea. Y en este caso, la frontera puede resultar difusa.  Al final, la cuestión quizá no sea si todos seremos usuarios de la IA…  …sino si será la IA quien nos utilice a nosotros. Esta es la alternativa  que hemos de dilucidar: ¿ IA para todos… o todos para la IA?

Festejando los 72 años: la vida y la aventura continúan

Foto de hace años, siempre con nietos y mirando al futuro
Gracias a quienes habéis recordado este 72º cumpleaños,...

Sólo los niños y los locos celebran que cumplen años. Pero, al llegar a esta edad, hay que ser agradecido y optimista. Porque ya se sabe, como apuntó Wilson Mizner, que los primeros 100 años son los más duros. Pero también es cierto que hemos llegado a una edad en la que vas comprendiendo que te estás haciendo viejo, porque cuando las velas cuestan más que la tarta. Pase lo que pase, aún creemos fervientemente que lo mejor está por venir.

Cuanto más enaltezcamos y festejemos la vida, más encontraremos en ella motivos para celebrar y agradecer. Por tanto, las felicitaciones de tu pareja, de nietos, hijos, parientes, amistades y colegas son claves. No importa tanto si el mensaje o el abrazo llegó a primera o última hora, o incluso después o antes. Lo que se valora es que recuerden la fecha o, que en cualquier momento, te hagan llegar su aprecio.

El mejor regalo que puedes darle a alguien es tu tiempo, porque cuando le das tu tiempo le das una porción de tu vida que nunca volverá. El contacto humano, el mensaje que por tantas vías acaba llegando, mejor en vídeo o con voz, ese es el regalo perfecto que necesitamos en esos hitos que marcan la trayectoria de nuestra vida. Todo ello sin menospreciar, en absoluto, otros excelentes regalos, materiales o más etéreos, como un recuerdo compartido, unas palabras acertadas,...

Siempre lo óptimo es tiempo y atención: El mejor regalo es simplemente estar presente. Una llamada telefónica sentida, una visita o una tarde compartida pueden ser invaluables. Ya lo hemos dicho y escrito aquí desde hace décadas: Hay muchos tipos de regalos: los mejores vienen en forma de personas. 
Los nietos no sabrán, hasta llegar a abuelos, cuánto nos gustan sus obras.
 

Seis años con un Tesla Model 3 y segunda ITV

Cada 28 de febrero, desde el año 2019, celebramos el cumpleaños de "Tresla", nuestro Tesla Model 3 que así bautizamos, mezclando el número tres con Tesla. El 29 de Julio 2017 Tesla entregó las primeras unidades del Model 3 en USA, convirtiéndose así en el primer coche que Tesla entregó en el tiempo prometido en la presentación. Ahora se ha convertido en el coche eléctrico más vendido a nivel mundial. 

A Europa llegó en febrero de 2019 el primer barco con 3.000 Tesla Model 3 AWD LR y Performance para distintos países europeos desde Fremont (California), entonces la única giga-factoría de Tesla hasta 2021. Aquel viaje histórico pudimos seguirlo por Internet atravesando el Canal de Panamá, pasando por el Caribe y desembarcando -con algún retraso- en el puerto Ro-Ro (roll on-roll off) de Zeebrugge (Bélgica)

Está impecable, mejor que nunca con los centenares de actualizaciones que ha ido recibiendo. Sí ha tenido una primera "avería" previsible: la batería... de 12 V a los 5 años y 9 meses,... Aparte de los filtros de aire y el líquido limpiaparabrisas, únicamente hemos remplazado los neumáticos más por edad (a los 4,5 años) que por desgaste. El odómetro marca 54.500 km (el primer año recorrimos 20.000 km, pero luego la pandemia,...).

El mantenimiento ha sido ínfimo en coste y dinero, y siempre a petición propia. Lo hemos contado en su momento. En 2021 la marca ha sustituido gratuitamente desplazándose hasta nuestro garaje particular, como a todos los Tesla de la primera remesa, el ordenador de abordo en un Retrofit hacia el Hardware 3.0, porque ya no podía gestionar el nuevo firmware. También en 2023 un mazo de cables de la novena cámara (la trasera) en previsión de algún error (post), en una acción preventiva sin que hubiéramos sufrido incidencia alguna en nuestro Tesla.
Tesla en Iruña (Pamplona)
Foto reciente en Iruña.
Celebrando anteriores cumpleaños: Primer año, cuarto año5 años,...

Las 25 paradojas más fascinantes que redefinen todo

Representación visual creada por AI que combina elementos de las paradojas más célebres, como la del mentiroso, la omnipotencia y el infinito.

Siempre nos han gustado las paradojas. Y hemos escrito muchos posts y seguiremos haciéndolo sobre estas afirmaciones o situaciones que, aunque aparentemente lógicas o razonables, llevan a una contradicción o desafía la intuición. 

Las paradojas suelen utilizarse para estimular la reflexión, cuestionar creencias o destacar problemas en un razonamiento. Aquí enunciamos un listado de las 25 paradojas más célebres organizadas por campos de conocimiento:

8 Paradojas filosóficas


1. Paradoja de Epiménides o del mentiroso: “Esta frase es falsa”. Si es verdadera, es falsa, y viceversa.

2. Paradoja de Zenón (Aquiles y la tortuga, en este post): Aquiles nunca alcanzará a la tortuga si esta lleva una ventaja inicial, porque siempre quedará una distancia infinita por recorrer.

3. Paradoja de la omnipotencia: ¿Puede un ser omnipotente crear una piedra que no pueda levantar?

4. Paradoja de la elección (El asno de Buridán): Un burro que no puede decidir entre dos montones idénticos de heno muere de hambre.

5. Paradoja del barco de Teseo (post de 2024): Si se reemplazan todas las partes de un barco, ¿sigue siendo el mismo barco?

6. Paradoja de la paradoja:  “Todas las paradojas son falsas”. Si esto es cierto, esta afirmación es contradictoria.

7. Paradoja del doble efecto: Justifica acciones moralmente ambiguas: ¿es moral causar un daño colateral si el efecto principal es bueno?

8. Paradoja de G. E. Moore: “Es de noche, pero no lo creo”. Una afirmación contradictoria por el desacuerdo entre las palabras y la creencia.


8 Paradojas matemáticas y lógicas


9. Paradoja de Russell o del barbero: ¿El conjunto de todos los conjuntos que no se contienen a sí mismos se contiene a sí mismo?

10. Paradoja del infinito de Hilbert (El hotel infinito): Un hotel con infinitas habitaciones puede albergar más huéspedes incluso si está lleno.

11. Paradoja de los números de Banach-Tarski: Una esfera puede dividirse en partes y reorganizarse para formar dos esferas idénticas.

12. Paradoja de Monty Hall (post de 2019)Cambiar de puerta en un concurso con tres opciones aumenta las probabilidades de ganar.

13. Paradoja de Haskell CurryUn enunciado autocontradictorio como “Si esto es cierto, entonces 2+2=5”.

14. Paradoja de la probabilidad inversa (Simpson): Una tendencia aparece en varios grupos separados, pero desaparece o se invierte al combinarlos.

15. Paradoja de Gabriel (La trompeta de Gabriel): Una figura geométrica tiene un volumen finito pero un área superficial infinita.

16. Paradoja de los cumpleaños (post)En un grupo de 23 personas, hay un 50% de probabilidad de que dos compartan cumpleaños.

Paradoja del peligro
Paradoja del peligro

5 Paradojas científicas


17. Paradoja de los gemelos (Relatividad): Un gemelo que viaja a alta velocidad en el espacio envejece más lento que el que se queda en la Tierra.

18. Paradoja de Fermi (post dedicado)Si la vida inteligente es común en el universo, ¿por qué no hemos encontrado evidencia de ella?

19. Paradoja de la flecha (Zenón): Una flecha en vuelo parece estar en reposo en cada momento del tiempo.

20. Paradoja del gato de Schrödinger (posts)Un gato en una caja puede estar vivo y muerto simultáneamente hasta que se observe.

21. Paradoja de Olbers: Si el universo es infinito, ¿por qué el cielo nocturno no es completamente brillante?


4 Paradojas sociales y psicológicas


22. Paradoja de la amistad (post dedicado): En promedio, tus amigos tienen más amigos que tú.

23. Paradoja de Abilene (post de 2021)Un grupo toma una decisión que ninguno de sus miembros desea individualmente.

24. Paradoja de la tolerancia (Popper): Si toleramos toda intolerancia, eventualmente la tolerancia será destruida.

25. Paradoja de Stockdale (post de 2021)Los optimistas sin realismo fracasan ante la adversidad, mientras que los realistas esperan lo mejor pero se preparan para lo peor.


Estas paradojas invitan a reflexionar, desafiar intuiciones y explorar los límites del pensamiento lógico y científico. ¿Te gustaría profundizar en alguna de ellas?